YO
DELANTE Y LA GRITERÍA ATRÁS
Me
contaban los presentes que yo nací en la Ciudad de la Habana en la madrugada de
un 28 de noviembre. Hace tanto tiempo que del año ni me acuerdo; lo cierto es
que la posición de colgado boca abajo no me gustaba nada y el llantén se
escuchaba en toda la capital y más allá, hasta que llegó la consabida nalgada
redentora.
Precisamente
en ese momento—mar por medio—en la lejana Nicaragua otra gritería también
comenzaba, y su historia es mucho más interesante que la mía, así que los
invito a conocerla.
Lo
ocurrido en el hermano pueblo centroamericano se remonta a ese mismo día, pero
hace 240 años, cuando unas mujeres que lavaban la ropa sobre unas piedras en el
gran lago de Nicaragua—también Cocibolca—vieron una caja flotando entre las
olas; asustadas llamaron a los frailes de la iglesia de San Francisco, quienes
lograron arrastrar el bulto hasta la costa. Cuando lo abrieron hallaron dentro
una imagen tallada en madera. Se trataba de la Inmaculada Concepción de María,
hallada aquel 28 de noviembre de 1772, en situación similar a nuestra Virgen de
la Caridad del Cobre en la Bahía de Nipe, y por tanto en el futuro Patrona de
ese país.
Es
decir que mi cumpleaños coincide con las festividades populares que se celebran
anualmente nueve días consecutivos, hasta la culminación de “La Gritería” el 7
de diciembre.
Volviendo
al mito: Los creyentes lo consideran un milagro; otros opinan que la imagen
había caído de un barco que cruzaba el río San Juan; pero nadie explica como la
caja pudo cruzar el río y el lago en contra de la corriente. Otra versión
cuenta que en aquellos tiempos coloniales, durante un combate efectuado frente
a piratas ingleses, en la fortaleza del Castillo Rafaela Herrera, sus
defensores, temerosos de que la santa cayera en manos enemigas decidieron
ponerla en una caja y lanzarla al mar.
Otras
narraciones remontan la leyenda a 1524 con la aparición de la Patrona en
Granada, ciudad colonial a 45 kilómetros de Managua. Sin embargo es a partir de
1862 que se le otorgó a la Virgen María el grado de Generala de los Ejércitos
de Nicaragua, mientras el pueblo cariñosamente llamaba a su Patrona --La
Conchita, como a la nuestra también se le conoce por Cachita--.
Tradicionalmente
al fervor religioso se une el entusiasmo popular con los fuegos de artificio,
cánticos de feligreses y bombillas de colores. Visitantes y curiosos también se
dejan arrastrar por la contagiosa alegría y agradecen los obsequios de
confituras, golosinas y caramelos, mientras calles y edificaciones se engalanan
con adornos de flores, o decoraciones naturales a base de ramas de madroño, el árbol
nacional.
Pero
sobre todo música y gritería, mucha gritería, con lo que se identifican dichas
fiestas.
¡FELICIDADES
PUES HERMANOS NICARAGÜENSES EN MI Día
Y EL VUESTRO!
CHE,
EL IRREPETIBLE
Tras
el triunfo revolucionario de 1959 los acontecimientos en Cuba se desarrollaron
a una velocidad vertiginosa, no es de extrañar pues que el 25 de noviembre se
desatara un gran escándalo en la Embajada de los Estados Unidos al conocerse el
decreto que convertía al Che en Presidente del Banco Nacional de Cuba.
Sus
ahijados anexionistas del patio basados en el choteo tan de moda en la
seudorrepública tejieron rápidamente un cuento para desacreditarlo, más o menos
en estos términos.
“…En
una reunión del Consejo de Ministros, el Comandante en Jefe plantea la
necesidad de contar con un economista y el Che, siempre a la vanguardia, se
ofrece para el cargo; al explicársele sus obligaciones, el Guerrillero Heroico
rectifica su decisión al creer que se había dicho comunista…”
Esa
es más o menos, la esencia de lo que recuerdo, sin embargo además de comunista
el Che era, en la práctica, un gran economista, demostrado con creces en la
organización del abastecimiento y producción guerrillera de la Sierra durante
la lucha armada.
Cuando
en la toma de posesión del cargo el Dr. Ernesto Guevara de la Serna, con su
habitual conducta estampó la firma Che en el documento oficial, la gusanera
revuelta y brutal aumentó su campaña satanizadora. Pero la medida del gobierno
revolucionario tenía sus razones: A la campaña de robo de cerebros entre técnicos
y profesionales, se unía la fuga de capitales, y solo un revolucionario cabal
podía frenar tal maniobra.
Pero
eso también causó sorpresa hasta en nuestras filas.
El
Dr. Luis M. Buch, entonces Ministro de la Presidencia y Secretario del Consejo
de Ministros, lo cuenta en su libro “Gobierno Revolucionario Cubano. Génesis y
primeros pasos” sintetizándolo en estos términos. Ese día de la toma de
posesión, yo le objeto en voz baja que debe firmar con su nombre completo, pero
él insistió en firmar así. Al percatarse de ello el Presidente de la República
Dr. Osvaldo Dorticós Torrado, nos preguntó:
--¿Qué
ocurre?
Al
explicarle que el Dr. Guevara estaba firmando como Che y no con su nombre y
apellidos completos. Éste último sin esperar un segundo replicó secamente: ----Cada
uno firma como quiere.
Fidel
aclara este asunto durante una plenaria azucarera celebrada el 15 de diciembre
de 1959, cuando en una de sus partes dice:
“…Que nadie se llame a engaño, el Che no está
ahí para hacer ninguna barbaridad, el Che está ahí igual que cuando la mandamos
a Las Villas, para impedir que pasaran las tropas enemigas hacia Oriente, lo he
mandado al Banco Nacional a impedir que se vayan las divisas del país…”
A
principios de 1961 se efectuó una genial y sorpresiva operación financiera conocida
como el cambio de moneda, y aparecieron públicamente las nuevas emisiones de
billetes con la imagen y rúbrica del Che.
Incrédulos
aún, los adinerados y disidentes de entonces formaron el despetronque. Corriendo
a cerrar las cuentas bancarias o extraer sus queridísimos “papeles verdes” como
eufemísticamente les llamaban a las divisas convertibles.
Estos
son a grandes rasgos los acontecimientos que se me atropellan en la memoria alrededor
de su presencia al frente del Banco Nacional de Cuba, breve pero fecunda como
todas las acciones del Guerrillero Heroico.
Y
para que así conste, aquí les muestro uno de aquellos billetes que dejaron de
circular desde hace algún tiempo, pero sin embargo mantienen gran valor
numismático. Para las nuevas generaciones que no los conocían, hemos
reproducido uno de ellos ampliando la firma Che, tan irrepetible como él mismo.
ME HUBIESE GUSTADO…
El
pasado 26 de junio la Organización de Naciones Unidas (ONU) cumplió sesenta y
siete años de creada. Había finalizado la Segunda Guerra Mundial con un saldo
de más de 70 millones de víctimas entre fallecidos y lisiados, así como la
destrucción de las principales ciudades de Europa y otras latitudes.
Además
existía la posibilidad de un peligro mayor por el descubrimiento de la bomba
atómica y su bárbara demostración con la innecesaria explosión de dos
artefactos nucleares sobre Japón casi al final de la contienda.
Ese
holocausto no debía repetirse; por tanto las potencias militares que emergieron
victoriosas del conflicto y el resto de los países del mundo determinaron
acabar con esa locura, al crear un organismo rector que velara por la paz
mundial, nada menos que en medio de una Guerra Fría entre dos Superpotencias.
Nueva
York sería la sede de la institución,
pero pudo haberse constituido en
cualquier otra ciudad del viejo continente con más razón, pues sufrían en carne
propia las huellas del genocidio.

Volvamos
al presente: Me hubiese gustado que con motivo de la recordación, algunos de
los todopoderosos miembros del Consejo de Seguridad, en consonancia con sus
reconocidas dogmas del Santo Oficio postmodernista, convocaran a una sesión
solemne; en ella someter a juicio sumarísimo al escritor y periodista español
Pascual Serrano, para que respondiera ante la Asamblea General por las acusaciones
aparecidas en el artículo suyo que circulaba bajo el título de “Cosas
del dinero que usted quizá no sabía”.
Veamos algunos de sus comentarios:
“¿Sabía
usted que la empresa Exxon Mobil ganó 9,907 millones de euros con un empleado
en España y no tuvo que pagar un solo euro de impuestos?(…) O que la empresa
Foxconn, que fabrica los cristales endurecidos para las marcas más conocidas de
smartphones (teléfonos inteligentes) tuvo que poner redes en sus factorías para
impedir que sus empleados desesperados por las condiciones en que se les obliga
a trabajar, se tirasen por las ventanas.(…) ¿Conocía que el valor de las
acciones de las empresas más grandes del mundo es equivalente al PIB de los 27
países de la Unión Europea y que el valor de los activos del Banco de Santander
(1,6 billones) es mayor que el PIB de España (1,3)? (…) O que sólo nueve personas controlan un mercado que inmoviliza
nada menos que 700 billones de dólares. (…) ¿Sabía que actualmente los Estados
sólo crean directamente menos del 10% del dinero circulante porque el resto lo
producen de forma intangible principalmente los bancos, y es por acceder a ese
dinero virtual por lo que las economías europeas están endeudadas y pagan en
intereses más que el sueldo de todos sus empleados?...”
Hasta
aquí sólo hemos reproducido cinco de las quince interrogantes con que cuenta el
artículo de Serrano, así que imagínense el espacio a cubrir si tenemos en
cuenta que el colega español tomó la información del libro “Los
amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero” (Espasa) que
cuenta con 200 páginas, y él sólo ha seleccionado lo que cabe en una.
Me
hubiese gustado que tras la lectura del informe por un miembro de la solemne instancia
inquisitoria, tomara la palabra un vocero de dicho Consejo de Seguridad para
citar al acusado con rimbombante pedantería:
--PASCUAL
SERRANO.
De
inmediato desde el fondo del salón, la voz de un desconocido se adelanta a responder:
--¡TE
PARTO EL ANO!
Estruendosas
risas y hasta aplausos retumbaron en el hemiciclo ante el estupor de los
miembros del jurado, quienes de inmediato cambiaron impresiones ante tan
embarazosa situación, hasta que a uno de ellos, más espabilado que el resto, se
le ocurrió una idea salvadora:
--Déjenme
a mi, yo lo cito de nuevo y el gracioso no podrá embromarnos otra vez.
Decidido
toma el micrófono y con voz solemne dice:
--SERRANO,
PASCUAL.
La
respuesta no se hace esperar:
--¡TE
LO PARTO IGUAL!
El
Salón de Conferencias se caería abajo del jolgorio formado por los
representantes de casi todas las naciones que reían a mandíbula batiente.
Tal
vez haya resultado un tanto fuerte este chiste nuestro, pero más escandalosa es
la realidad contada por el colega y mayor la desvergüenza apresada en el libro
de marras, aunque nadie se haya sonrojado por ello.
Así
que, con vuestra aprobación o no… ¡Me hubiese gustado que es0 pasara!
No hay comentarios:
Publicar un comentario