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4 ene 2015

LOS DIEZ DIAS QUE CONMOVIERON A EL MUNDO


No quiero ser absoluto, pero las emociones vividas en los últimos días del pasado año y los primeros de este 2015 han sido inolvidables para mí, como para todos los cubanos, con el regreso al terruño de los cinco héroes cubanos y la adición del restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos y Cuba, lo que significa un nuevo paso hacia la normalidad pues--como todas las cosas--no serán gratuitas, sino resultado del esfuerzo y nuevas luchas. Recuerden que sin embargo, sigue el “embargo” yanqui--el entrecomillado es nuestro--y el bloqueo es de ellos.
Para mí estos días son comparables con aquellos en que sin haber celebrado el acostumbrado Fin de Año siguiendo la consigna de O3 C fui despertado alrededor de las cinco o seis de la mañana por un llamado urgente del periódico EL MUNDO para presentarme de inmediato en el mismo.
Sin apenas probar el acostumbrado buchito de café mañanero, me lancé a la calle de inmediato, y por el camino algunos trasnochadores se manifestaban con gritos de alegría. Al llegar al diario de Águila y Virtudes, ya la algarabía inundaba las calles; y dentro, la redacción se había convertido en un verdadero pandemónium, pero dejemos que lo cuente quien pudiera considerarse el culpable de tanto alboroto: Carlos Lechuga Hevia (28 -02-1918) reconocido periodista y director del programa EL MUNDO en TV.
Debo aclarar que el canal 2 tenía sus propios estudios en la calle P de La Rampa. en el Vedado; sin embargo, el matutino EL MUNDO en TV radicaba en la propia redacción del diario en Centrohabana, aprovechando que a esas horas de la mañana se encontraba desierta.
Según el trabajo “Primeras noticias de la victoria” publicada más tarde por la revista CUBA INTERNACIONAL, Lechuga nos cuenta:
“…La madrugada del 31 de diciembre al primero de enero de 1959 fue muy agitada. Mientras corrían los dados en los casinos de los hoteles y cabarets de la Habana y las fuerzas revolucionarias avanzaban victoriosamente en Oriente y Santa Clara, Fulgencio Batista ya ultimaba los detalles de su fuga en el campamento militar de Columbia, donde tenía preparado tres aviones para volar hasta Santo Domingo con algunos familiares, malversadores y criminales de su régimen…”
Aunque el horario nuestro como linotipista en dichos talleres comenzaba a partir de las seis de la tarde hasta el cierre del diario, esta nueva citación urgente respondía al momento histórico que se venia desarrollando en esos momentos. Continuemos pues con lo escrito por Lechuga:
“…El espacio informativo que yo dirigía en el canal 2 salía al aire desde las siete hasta las nueve de la mañana. Circulaban muchos rumores  y parte del personal del noticiero fuimos al estudio antes del horario de trabajo y salimos al aire. Con algunos de mis contactos establecimos comunicación, pero nadie sabía exactamente lo que sucedía. (…) Entonces por intuición o si se quiere por eso que se llama olfato periodístico, lancé al aire la noticia de la fuga de Batista, calificándolo con los epítetos que se merecía de traidor a la patria, ladrón y asesino. Me hice eco además del rumor de la huelga general…”
Pero ahí no termina esta historia, tanto periodistas como tipógrafos y personal de servicio en el diario ahora convertido en estudio de televisión, nos turnamos en guardia permanente durante varios días para cubrir las últimas noticias.
Recién graduado como dibujante en la Escuela Profesional de Periodismo “Manuel Márquez Sterling”, confieso que Carlos Lechuga era para mí no solo un paradigma de periodista, sino el revolucionario que nos dirigió durante los días gloriosos de la huelga del 9 de abril.
A partir de ese primero de enero de 1959, aprovechando mi permanencia en la batería de linotipos, el propio Lechuga solicita mi incorporación al equipo de la televisión como dibujante honorífico--ese fue mi debut en la pequeña pantalla-- con caricaturas, ilustraciones de hechos ocurridos durante la lucha contados por sus propios protagonistas, croquis de batallas y hasta un mapa movible con técnicas rústicas, donde se mostraba el avance de las columnas de Camilo y el Che; una por el norte y otra por el sur, desde Oriente hasta Las Villas.
Pero sigamos con el testimonio publicado años después por Lechuga donde deja constancia de la personalidad del Comandante en Jefe cuando dice:
“… Luego, el día cinco de enero me fui para Santa Clara con un equipo de la televisión para esperar allí a Fidel que venia en marcha triunfal hacia la Habana. Llegó al día siguiente y le hice una entrevista en la acera frente al Hotel Santa Clara. (…) Sin embargo fue Fidel quien me entrevistó a mí preguntándome cómo estaba la Habana, lo que decía la gente, lo que hacía el gobierno. Yo recuerdo que le dije que todavía había algunas confusiones, lo que era natural, y que la gente esperaba ansiosa sus orientaciones, que el pueblo estaba muy interesado no solamente en escucharlo sino en verlo. Le dije que había hecho preparativos para trasmitir por televisión el acto que se iba a llevar a cabo en el Parque Vidal… Fidel me dijo: -¡Cómo no!, oye, eso es un palo periodístico el que te vas a apuntar. Seguro que te aumentan el sueldo. No debe ser un discurso para elogiar al pueblo en estos momentos, en que todavía hay alguna incertidumbre, hay que decirle al pueblo también, cuales son sus deberes. Hay que decirle que la revolución tiene que ser obra de todos, solo así obtendremos el triunfo definitivo… Sí, el avance de la revolución es responsabilidad de todo el pueblo…”
Esta es una breve semblanza de lo vivido por mi hace 56 años, en boca de alguien ya fallecido, pero más autorizado que yo para contarlo. ¡RECORDARLO ES VOLVER A VIVIR!

20 may 2013

ADIGIO, SIEMPRE PRESENTE


Hace unos meses coincidimos en una exposición el maestro Adigio Benítez y yo. Como siempre, entre serios enfoques de la actualidad artística o cultural, surgían muchos jocosos comentarios alrededor de nuestra eterna juventud. Acababa yo de cumplir mis 82 años cuando de pronto, él me reta: --Yo voy el próximo año para los 90. ¡Allá te espero!
Hoy al amanecer de este nueve de mayo, recibí la triste noticia de su fallecimiento y con infinito pesar me dirigí a la funeraria de Calzada y K para nuestra inesperada cita, esta vez  de despedida.
Allí sentado en uno de los sillones de la capilla, tras el sentido pésame a su familia, vi desfilar amigos, colegas, admiradores y no pocos luchadores cubanos por las causas más justas de la humanidad, pero también  los fantasmas de mis recuerdos.
Para mí Adigio siempre fue un misterio: No sé cómo con apenas ocho años de diferencia, yo prácticamente aprendí a leer con sus primeras colaboraciones al suplemento del diario HOY, órgano del Partido Socialista Popular: Él se había adelantado mucho a su tiempo o yo había llegado demasiado tarde.
En varias ocasiones he confesado mi pecado original durante la infancia por la lectura de ese material que ofrecían fundamentalmente, las transnacionales del cómic yanqui en las entregas dominicales  de la prensa cubana. Era una época donde el hábito de leer libros no gozaba de popularidad en las familias de pocos ingresos y el periódico o la revista, con sus limitaciones, sustituía esa necesidad.
 En mi caso particular me sorprendían aquellas aventuras típicamente cubanas donde los superhéroes de papel no eran exóticos vaqueros del Far West  al estilo de Red Ryder, míticos exploradores del espacio como Buck Rogers o Flash Gordon, ni el detective Dick Tracy, eterno combatiente del crimen organizado en las calles de una ciudad típica estadounidense; mucho menos aquel hombre-mono-blanco llamado Tarzán que cayera de sorpresa en el continente-negro para saltar de rama en rama y de cuadro a cuadro cazando fieras o tribus de nativos negros y casi siempre caníbales.
Recuerdo que   en esos años de feliz ingenuidad,  el dominical HOY INFANTIL, abordó en sus páginas  la serie en colores de Horacio Rodríguez y textos de Marcelino (¿) que contaba las aventuras de dos pícaros niños cubanos ”Pelusa y Pimienta” el primero pelirrojo y el otro negro, entre otros personajes autóctonos que completaban las  ofertas de aquella publicación.
Pero entre ellos, el que me impactó para siempre—sin nada  de ficción y sí mucho de la lucha del hombre por su liberación--fue “Espartaco, Capitán de la Libertad”; una versión en secuencias gráficas de la rebelión que los esclavos del Imperio Romano llevaron a cabo contra sus opresores: Con textos de Honorio Muñoz y dibujos de Adigio Benítez.
La felicidad viene en pequeñas dosis y aquello solo duró hasta la clausura del diario durante la cacería de brujas del macartismo criollo en 1953,  
Éste es sólo un fogonazo de mis recuerdos cuando apenas salía de la primaria. El otro lo di a conocer en el testimonio que le dediqué al inolvidable Adigio en este mismo blog bajo el título de “El cuadro que burló la censura” y que amablemente acaba de reproducir el sitio CUBAPERIODISTAS de la UPEC.
Para mi resulta un inapreciable honor ese gesto. ¡Gracias mil!.

9 nov 2012

SILVIOFILO Y TROVADICTO


Del rimbombante Adelantado, Almirante de la Mar Océano, Don Cristóbal Colón o del Excelentísimo Señor Don Fulano de Tal al simple Fidel o Silvio en boca de millones, resulta un privilegio de modestia, sencillez, identidad y amor.
Por eso en estos sagitarios días me viene a la mente aquel  29 de noviembre hace 66 años, cuando …cayó una estrella para traer al mundo a un bebito; un simple …guajirito soy como él mismo se describiera más tarde… cerca de donde hay un río… San Antonio de los Baños, del Ariguanabo, de la Villa Roja o del Humor, por más señas. Su nombre: Silvio Rodríguez Jiménez.
Años después Silvio le cantaría a otro nacimiento con La Era está pariendo un corazón en cualquier parte del mundo, en cualquier calle… aunque para ello tuviera que enfrentar …fusil contra fusil.
Podríamos seguir glosando la infinita obra de ese gran …reparador de sueños… pero aunque parezca un necio…  ése no es nuestro propósito.
Más bien preferiría remontarme a sus fantasías infantiles descritas en aquella remembranza Acerca de sus padres donde éstos reprenden al niño cuando éste se pone a dibujar “casas y soles”… o cuando le dicen: búscate un papalote y deja de soñar… que inspiró esa otra musical imagen …papalote que se empina y cae..cae… y se va a bolina la imaginación
Por un tiempo el piano y el violín lo entusiasmaron, pero el embrujo del trazo siguió persiguiéndolo hasta que en 1962, aún adolescente, el delgaducho recluta Silvio Rodríguez Jiménez se apareció en la revista VERDE OLIVO con unos bocetos bajo el brazo. Otro dibujante de quien habláramos recientemente en este blog--Alfredo Calvo—le recomendó dirigirse a la revista MELLA, donde el jovenzuelo chocó nada menos que con Virgilio Martínez, (El duro de la historieta en Cuba), desde los tiempos clandestinos en que el autor del perrito “Pucho” firmaba LAURA para burlar a los “chivatos” y asesinos de Batista.
Ahí se abrió paso Silvio en el medio profundizando sus trazos en “El hueco”, sección humorística de cuya oquedad surgieron a la luz otros grandes del género. Recuerda que en esos tiempos pasó la Crisis de Octubre en las trincheras, es decir: Un hueco diferente.
Lo que nadie pensó hasta ese momento era que junto a bocetos y cartulinas, la publicación de los jóvenes tuviera un trío, también antecedente de los canta-autores, pues estaba formado por músico-dibujantes y según propia confesión, la primera guitarra que acarició en su vida resultó ser un tarro, pues fue la de Lázaro Fundora—un colega de la redacción. —De ésta fusión no podría salirle a Silvio otra cosa que  EL Rock de los Fantasmas...
Él mismo admitía dos años después en las FAR, un poco en broma, que su primera canción seria fuera  …Saudade pero tampoco resultó de su agrado. A la tercera resultó la vencida con …El viento eres túde 1966.
Estos datos biográficos fueron tomados de una entrevista que la revista PIONERO, en el número especial de 1984 le hiciera con motivo del 23º. Aniversario de la publicación.
Por aquellos días el autor de Te doy una canción planteó lo siguiente: “…Ya he perdido la cuenta de mis composiciones, algunos dicen que 500, otros 700, otros 1000…”  De entonces acá han pasado 28 años, así que, multipliquen y verán.
También le preguntaron la relación existente entre el dibujo y su desarrollo como compositor, a lo que agregó. “…Algunas de mis canciones tienen influencia de la historieta en su narración en… Supón… por ejemplo. En general tengo influencia de la historieta en las canciones, es una capacidad para representarme gráficamente. Gracias a ella, a veces boceto las canciones, a veces las voy estructurando…”
Después vino la etapa de su consagración a partir de ese inolvidable mini-concierto “Teresita y nosotros” organizado por poetas y fans de EL CAIMÁN BARBUDO--Wichy Nogueras y Víctor Casaus entre ellos--a comienzos del verano de 1967; lo que se extendió a las noches de El Coctel y El Monseñor.
Al mes siguiente debutó en la Televisión en “Música y estrellas” donde cantó dos de sus preferidas de entonces  Quédate… y Sueño del colgado... Ambas predicciones se cumplieron; el sueño de debutar en la TV y quedar colgado para siempre en nuestros corazones.
De aquellos tiempos íntimos y pasionales nació la Nueva Trova gracias a Haidée  en  “el útero de la Casa de las Américas”, como lo definió el propio Silvio Rodríguez aquel inolvidable 18 de febrero de 1968. Lo acompañaron en el alumbramiento Pablo y Noel.
Un año después formó parte del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC junto a su creador el director Leo Brouwer y el resto de sus componentes.
El éxito de Silvio descansó en ese trípode antológico y cultural formado por la Nueva Trova, el ICAIC y la Casa de las Américas.
Llevó y aún lo hace, a nuestra música soñadora y comprometida más allá del horizonte, pero nunca abandonó sus empeños por rescatar la historieta cubana de la mediocridad y el olvido. Su proyecto de hacer un guión de cómics con dibujos de Virgilio para PIONERO con el título de “Las aventuras del Unicornio azul”, no pudieron materializarse.
Pero nos dijo: Te convido a creerme cuando digo futuro,… y esa predicción se ha convertido en realidad.
El llamado periodo especial obligó a realizar cambios imprescindibles. La producción disquera nacional tuvo que repensarse y como respuesta surgió el sello BIS MUSIC dando a conocer otras firmas disqueras entre las que se destacó OJALÁ y su sello UNICORNIO liderados por Silvio.
Tal vez en época de Gardel y María Teresa Vera, veinte años no eran nada, pero con el dinamismo de los tiempos actuales resultan una eternidad. Por eso el anuncio a fines del pasado año del Premio de Creación OJALA 2012 convocado por Silvio para los historietistas cubanos, y nada menos que en homenaje al maestro Virgilio Martínez Gainza, nos llenó de alegría.
La noticia me agarró de sorpresa y lamento mucho no poder participar con mis trabajos por la edad, por vagancia o por la total entrega a este blog personal y algunos–pocos pero ineludibles—compromisos personales.
Las limitaciones editoriales actuales en Cuba, tal vez sean las causas de que algunos duden del éxito en el certamen, y haciéndole honor al título del concurso piensen: --Ojalá esto resulte.
Me considero un Diablo Cojuelo en la especialidad y como la sabiduría se adquiere más por viejo que por demonio, les puedo asegurar que no pongan reparo alguno: El relevo está asegurado, potencialidades hay, voluntad política existe y los noveles talentos responderán con firmeza a éste entusiasta creador, no sólo del pincel y la guitarra, sino ahora también de la cámara fotográfica, a este eternamente joven de 66 años que es Silvio.
Para mi, Silviófilo y trovadicto incorregible, será siempre diez veces IN.
INsobornable, INagotable, INcisivo, INcitador, INconfundible, INcendiario, INcorregible, INdómito,  INfalible e INcreíble, Silvio.
¡FELICIDADES!