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19 dic 2018

UN ESTRENO DE PELÍCULA


Disculpen por la constante retrospectiva de mi obra. Esto se debe al advenimiento de un nuevo año, perdón—siglo de nuestra capital—pero no quisiera pasar por alto algunos recuerdos de mi niñez, allá por los años 30 del pasado siglo, en que mi ídolo radial era el detective chino Chan Li Po, mientras en los cines de barrio se popularizaban las películas mexicanas, sobre todo para la gran mayoría de los espectadores con dificultades para la lectura de los subtítulos en español imprescindibles en los filmes yanquis.
De ahí su gran popularidad, no solo por esas características idiomáticas, sino también porque la producción nacional todavía andaba en pañales y gateaba gracias a los juegos malabares de algunos empresarios como Santos y Artigas. He aquí el recuerdo de algunas de aquellas películas: 
1) ¡Allá en Rancho Grande!
En dicho film se materializaba ese lamentable destino manifiesto y geográfico de… “¡Tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos!” con la única ventaja de que entre ambos existía una barrera, natural tan Brava, que había que cruzarla a nado.
Esto cambió para peor bajo la consigna de “Remember el Álamo” a mediados del siglo XVII, cuando los texanos se apoderaron de la mitad del territorio azteca bajo el lema esclavista de “América para los americanos” léase estadounidenses, y si era así para todo el subcontinente, ¿qué dejaríamos para Cuba? 
2) La Perla.
Eso mismo era nuestro territorio para la metrópoli española: “Una perla acabada de descubrir en las aguas del Mar Caribe”, de ahí el real y borbónico calificativo de la siempre ¡FIEL ISLA DE CUBA!, ignorando su condición de archipiélago--y peor aún--eran tan burros que nos limitaran a la ciudad de la Havana--¡Así con V!--pues además de la ortografía, había otra falla geográfica que abarcaba el resto del país, incluyendo las seis villas fundadas a lo largo de la costa sur, convirtiéndose en pasto de piratas y bucaneros.
Ese error se mantuvo vigente por más de dos siglos, ya que hasta los cultísimos ingleses, al invadirnos y ocuparnos en 1762, se limitaron solo a la capital. En venganza, el choteo criollo bautizó la hazaña como “La hora de los mameyes” en alusión a las casacas rojas de los ingleses.
3). ¡Qué Dios te lo pague!
Aprovecho esta versión cinematográfica para, sin salir de nuestro país tras nuestras guerras de independencia, recordar aquel funesto “Tratado de París” entre Estados Unidos y España, donde nuestra soberanía quedó cercenada y coja por una Resolución que tomó el nombre de “Enmierda Platt—perdón por la ortografía—sin embargo, ellos jamás se han disculpado por algo peor… Quedarse por la fuerza con la Base Naval de Guantánamo sin base jurídica alguna. La felonía en vez de atenuarse abrió nuevas heridas al punto de que aún hoy se le continúe llamando embargo a un simple bloqueo y la mentada madre—perdón base--siga en manos yanquis a pesar de los CINCO PUNTOS reclamados por Fidel tras la crisis de los misiles.
4) Por vivir en quinto patio.
Aunque parezca una comedia. El hecho de que ni en México, donde se filmó, ni Cuba, ni Centro o Suramérica entera que la disfrutaron, tienen la culpa de vivir en este patio trasero del Tío Sam—tan egoísta y narcisista—que nos oprime, y desprecia.
La película se desarrolla en un subdesarrollado edificio multifamiliar, tan pobre que sus inquilinos deben hacer sus necesidades en un baño común, y lavar la ropa también colectivamente. En Cuba tomaron el vulgar nombre de solar--así a secas—para distinguirlos de esos otros espacios citadinos conocidos como solares yermos. En el cine mexicano--Cantinflas y Tin Tan—entre otros famosos pícaros que vivían del cuento, lograron su fama y popularidad por habitar en esos espacios pobres del D.F. capitalino.
5) ¡No me defiendas compadre!
Ese es el título de este lamentable film que parte de su propio argumento, pues en vez de comedia se ha convertido en una verdadera tragedia continental, ya que la trama al desarrollarse en la OEA (Organismo de Entretenimientos Asociados), un taller de confecciones para complacer lacayos donde se valora más el talle personal, que el vestir colectivo, con el fin de dividirnos, resultando un fracaso permanente.
El dueño de la OEA es ese mismo tío del Norte revuelto y brutal, por tanto sus resultados son tan nefastos que pueden calificarse de grises con pespuntes negros, pues durante años no ha podido mantener la disciplina interna de sus subordinados, a pesar de contar con un servil monigote al frente, que trata de imponer el orden mediante la sumisión y el engaño. Si lacayuna es su actuación al frente de dicha OEA, peor son los almagros resultados de tanta esclavitud.
6) ¡México lindo y querido!
Hemos dejado este título para el final, pues no se trata de un recuento de películas pasadas sino de un estreno reciente, mucho más espectacular que una simple oferta cinematográfica, pues abarca no solo los éxitos de taquilla y la alegría de sus mejores exponentes culturales, sino la materialización de antiguos sueños de libertad y la lucha permanente de todo un pueblo por su conquista definitiva. Para ello había que tener también presente los fracasos anteriores, a pesar de los múltiples y denodados esfuerzos por hacer felices a nuestros sufridos pueblos americanos.
Mientras en Cuba se celebraba el “40º. Aniversario del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano”, otro fenómeno mucho más importante y real se venía desarrollando en la hermana tierra mexicana. Pues coincidiendo con el fenómeno migratorio centroamericano, cuya única salida era atravesar su territorio en busca del “Sueño Americano”, se daba a conocer el resultado de sus últimas elecciones generales.
¡Tremendo éxito de taquilla, dirían los cinéfilos con el estreno de esas dos grandes sorpresas:
¡La nueva oferta política MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional) y su popular protagonista convertido por amplia mayoría del pueblo en su nuevo Presidente Constitucional AMLO (Andrés Manuel López Obrador).
A tono con estas nuevas tecnologías de la información, al tomar posesión del cargo AMLO, se distanciaba del rígido protocolo y --en vez de un discurso, nos regaló dos: --Uno oficial en el Parlamento, y otro frente al pueblo reunido en el Zócalo del D.F.--
Si original fue esta duplicidad, más importante aún fueron sus contenidos, que anunciaban una nueva era para los sufridos pueblos de Nuestra América y de México en particular.
No quiero extenderme en los contenidos de su programa de gobierno pues entre otros temas argumentales anoté… La lucha frontal contra la corrupción generalizada, sancionar al robo con fuerza y sin ella, perseguir la falsificación de documentos y la evasión fiscal, eliminar el fraude electoral, la portación de armas de fuego y el narcotráfico; en fin: Un ambicioso proyecto para combatir la violencia, las drogas, y los fraudes… ¡El que pida más es un exagerado!
Como una bocanada de aire fresco se despide el año con el arribo a la Presidencia de México de alguien que aunque peine canas, derrocha optimismo y juventud en un mundo cada vez más caótico, caracterizado por las guerras, el terrorismo, la corrupción y otros dramas cinematográficos más cercanos a Hollywood que a las seis ofertas cinematográficas mexicanas que acabamos de ofrecerles.
¡Muchos éxitos futuros al dúo AMLO y MORENA para un próspero y feliz Año Nuevo 2019. FIN DEL FILM.

10 abr 2017

CON OEA Y SIN OEA…GANAREMOS LA PELEA



Los éxitos de la Revolución Bolivariana venían preocupando al Imperio desde que decidiera independizarse del yugo neo-colonial. Se agudizó tras la impronta de su líder indiscutible Hugo Chávez a fines del siglo XX y el año pasado se ensañó aún más con las amenazas de Barack Obama a Venezuela.
No podía esperarse otra cosa de ese Tio Sam del norte revuelto y brutal, cuando tan lejos como el 15 de agosto de 1829, el propio Simón Bolívar lo retratara de esta manera: “…Los Estados Unidos parecen estar llamados por la providencia a plagar de miseria a los países de América en nombre de la libertad…”
Independientemente de haber arado en el mar, como analizara al fin de sus días, desengañado de aquellos caudillos que algún día lo siguieran y que posteriormente lo traicionaran como ese Santander que no sé de donde le vino lo de santo…
Pero la historia no olvida y ejemplos sobran…
Pues bien, el pasado 23 de marzo, durante la apertura de la Expo “Venezuela potencia 2017” donde el presidente Nicolás Maduro destacó el nuevo modelo económico del país, así como el ingreso del país como miembro titular en el Banco Asiático de Inversiones--infraestructura que abarca más de 70 naciones--parece que le aflojó las patas a más de una serpiente ponzoñosa de la derecha—tanto interna como externa y decidieron patalear.
La situación que viene afrontando el hermano pueblo venezolano es precisamente la impotencia interna de una oposición desprestigiada apoyada por la potencia externa de EE.UU. quien pretende revivir viejas artimañas de aquel engendro sembrado en su patio trasero, ahora en la voz del Secretario General de la OEA, su Benemérito y Excelentísimo Señor Don Luis Almagro.
Parece que la historia se repite, pues recuerdo aquellos días de 1959 con el triunfo de la Revolución Cubana como si fuera hoy mismo: Venía desempeñándome en el taller tipográfico del diario EL MUNDO, pero recién, graduado de la Escuela Profesional de Periodismo “Manuel Márquez Sterling” ansiaba dedicarme por entero a la caricatura y la historieta.
Tuve el privilegio de ganar simultáneamente mi primer sueldo periodístico como dibujante de la Agencia de Noticias Prensa Latina, fundada a mediados de 1959 por el Che, gracias a la solicitud de su Primer Director-–también argentino--Ricardo Masetti, mientras continuaba como linotipista en el taller de Águila y Virtudes, pero vinculado a las luchas obreras como la llamada “Operación Coletilla” que enfrentaba a las empresas ya declaradas contrarrevolucionarias.
Unos meses después—fines de febrero de 1960—con la intervención revolucionaria del diario es que paso a ocupar la plaza de caricaturista editorialista de EL MUNDO, en sustitución del titular Antonio Prohías, quien simultáneamente preparaba condiciones para su exilio, con la creación  de un nuevo personaje opositor al gobierno titulado “Tovarich”. para el vespertino PRENSA LIBRE.
Me tocó pues debutar en el humor gráfico a fines de febrero precisamente un par de días antes del siniestro sabotaje al vapor “La Coubre” y su secuela de luto. Los meses siguientes fueron también definitorios en la trinchera de ideas a que fue sometido nuestro pueblo.
Pero quiero referirme a un hecho que surgió por entonces y que tiene mucho que ver con la situación actual que vive el hermano pueblo venezolano.
Se trataba de la Sexta Reunión de Consulta de los Ministros de Relaciones Exteriores del hemisferio convocada en San José de Costa Rica, para discutir la denuncia de Venezuela ante este mismo Consejo de la (OEA), al acusar al régimen trujillista de República Dominicana por atentar contra la vida del presidente Rómulo Betancourt, el 24 de julio de 1960 que causó la muerte de uno de sus custodios y otros heridos graves.
Lo cierto es que dicha reunión auspiciada por los Estados Unidos no era para condenar al dictador más sangriento del continente, sino una escusa más para aislar a Cuba de resto de sus países hermanos.
La mejor prueba, fue que el propio director de la agencia cubana de noticias Prensa Latina—Jorge Ricardo Masetti— que cubría el evento fue víctima de un secuestro por las autoridades de San José de Costa Rica y sólo la oportuna intervención de cinco jóvenes periodistas cubanos que lo acompañaban se logró abortar el atentado.
Pero hubo otras arbitrariedades también denunciadas por la representación cubana, incluyendo al propio Canciller Dr. Raúl Roa. No quisiera alargarme en estos hechos, sólo apuntar que no por gusto el propio Canciller de la Dignidad fuera quien bautizara por entonces este engendro como…. Ministerio de Colonias Yanqui en América.
Para ilustrar lo dicho, aquí va una muestra de cómo este joven y novato caricaturista desde su modesta mesa de dibujo en un diario habanero, vio el desarrollo de aquellos acontecimientos, la conclusión a que llegáramos hace 57 años de la vetusta OEA y como la historia se repite con su nuevo y genuflexo bufón: Don Luis Almagro.

Las cuatro caricaturas que tengo el gusto de reproducir a continuación fueron realizadas para el diario EL MUNDO entre el 25 y el 30 de agosto de 1960. En ellas trato de reflejar la sordera del Tío Sam, ante la denuncia de Venezuela contra Trujillo, el trago amargo que representó la oposición de algunos cancilleres y sus dotes de equilibrista para--por último, y como buen negociante--comprar los votos de la OEA contra Cuba.
El diario EL MUNDO desapareció víctima de un cobarde sabotaje en febrero de 1969. De entonces acá han pasado 48 años, mientras que el otro mundo, ése que continúa girando alrededor de Sol, también evoluciona y se transforma… Pero la que no cambia es la OEA.

4 oct 2015

LOS DIEZ DÍAS QUE ESTREMECIERON AL MUNDO (Primera Parte)



Nacido en Portland Oregón en 1887, y años más tarde graduado en Harvard, el joven periodista John Reed abordó entre otros reportajes la huelga de los mineros de Colorado y los textileros en Paterson. Más tarde trabajó para el “Metropolitan Magazine” y cabalgó junto a los soldados de Pancho Villa durante la revolución mexicana donde reunió el material idóneo para su libro “México Insurgente” editado muchos años después. Por estas y otras  hazañas había ganado fama de rebelde y peligroso en su propia tierra.
Al estallar la Primera Guerra Mundial en 1914 su inquieta personalidad lo llevó a cubrir la contienda en Alemania, Francia, los Balcanes, Rusia y Turquía.
Aproximadamente tres años después, los Estados Unidos se unieron a la contienda frente al expansionismo teutón y con motivo de un artículo donde denunciaba los horrores de la guerra fue acusado de traición en su propia tierra, pero sus contundentes argumentos pudieron más que la campaña de desprestigio y fue absuelto por el tribunal empañado en lágrimas.
Por tanto no resulta ilógico que en ese mismo 1917 tomara de nuevo rumbo a Rusia donde cubrió de manera insuperable la caída del imperio zarista de Nicolás II en Petrogrado y el gobierno burgués que lo sustituyó, así como el movimiento popular que tomó por asalto el Palacio de Invierno, las barricadas proletarias, y el recibimiento al líder bolchevique Vladimir Ilich Lenin, para dar paso a la primera Revolución Socialista de la historia.
De regreso a Nueva York reunió todo ese material en un libro que tituló “Diez días que estremecieron  al mundo”. Increíblemente Reed es acusado entonces de espionaje y escapa a la URSS, contrae el tifus en Crimea, pero no abandona sus afanes revolucionarios y muere en Moscú víctima de dicha enfermedad. Pero parece ligado por el destino al décimo mes del año pues nacido un 22 de octubre, su obra cumbre es el testimonio sobre la Revolución de Octubre del 1917 y muere de tifus en la capital soviética el 17 de octubre tres años después.
Aquí hago un corte para narrar la sorpresa que siendo un niño de primaria—en la segunda mitad de la década del treinta en el siglo pasado—y adicto a las historietas por la conquista del cosmos con héroes de papel como BRICK BRADFORD y FLASH GORDON—Roldán el Temerario en su traducción al español--así como a las novelas de anticipación creadas por el genio de Julio Verne; ese título me llevó a pensar que se trataba de otra aventura más de ciencia-ficción.
Craso error producto de la ingenuidad infantil. Dicha obra me abrió los ojos a una realidad mucho más emocionante que cualquier fantasía espacial por sus consecuencias tangibles y reales.
Mucho ha cambiado el mundo desde entonces—a veces para bien, a veces para mal—lo cierto es que, a 43 años exactos de aquella experiencia, la historia se repitió.
LOS DIEZ DÍAS QUE ESTREMECIERON AL MUNDO (Segunda Parte)
Fui testigo excepcional de este nuevo terremoto y nada menos en mi estreno como caricaturista-editorialista del periódico EL MUNDO durante su nacionalización en la primavera de 1960. Este incidente coincidió con el criminal sabotaje en la bahía de la Habana al buque “La Coubre” y sus numerosas víctimas.
De aquellos acontecimientos telúricos ocurridos en el primer decenio del siglo, no tengo constancia visual, pero de esta segunda etapa hace 55 años, les ofrezco varias copias de aquellas caricaturas donde se nota la mano del novato, pero también el entusiasmo de un joven en desarrollo.


Observen en la tercera de ellas, la ingenua interpretación gráfica del cónclave costarricense con el Tío Sam tratando de romper el bloque latinoamericano, que inmediatamente reprodujo el NEW YORK TIMES enviando a vuelta de correo un cheque por 10 dólares, que de inmediato se endosó a la Campaña de Recaudación de Fondos para la Defensa que presidía el Comandante Juan Almeida, tras aquel criminal sabotaje del 3 de marzo en la bahía habanera. Estas viñetas corresponden a los días entre el 10 y el 27 de agosto de 1960:
Y me explico: En esos meses se agudizó la campaña de acoso contra nuestro país como respuesta a la Ley de Reforma Agraria y otras similares a partir del triunfo revolucionario de 1959. Todo ello trajo como consecuencia la intervención de numerosas empresas norteamericanas o afines, como el propio diario EL MUNDO al cual he hecho referencia.
Uno de esos acontecimientos fue la Ley Puñal dictada por el gobierno de EE.UU. con la cual se reducía en extremo la cuota azucarera cubana para estrangular nuestra economía de monocultivo, así como la negación a refinar el petróleo soviético por las corporaciones radicadas en el país (ESSO, TEXACO y SHELL) bajo el pretexto de lo que ellos llamarían embargo. Observen al final de esta segunda tira, la simbólica interpretación del cónclave de la OEA, como una expo-venta donde el arte de la política imperial en nuestro continente se convierte en un gran negocio para los lacayos. Y fueron publicadas los días: 25, 26 y 30 de agosto del mismo año.


Por tanto, el cerco regional a Cuba se materializó a partir de junio de ese año con la reunión de la OEA en Costa Rica, dando lugar a la Primera Declaración de la Habana donde nuestro Comandante en Jefe expuso la posición cubana al respecto. Es en este clima de confrontación que se producen los diez días que de nuevo estremecerían al mundo. He aquí un acercamiento a los sucesos:
El domingo 18 de septiembre de 1960 el líder de la Revolución arriba a Nueva York al frente de la delegación cubana que participaría en el XV periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU. El gobierno de Eisenhower--el mismo que nos impusiera el fatídico bloqueo--adoptó un conjunto de medidas extremas como situar a 500 policías y similar numero de agentes encubiertos quienes recibieron en el aeropuerto a nuestros representantes para limitar el contacto directo de nuestra delegación con el pueblo estadounidense, aunque en el último piso del Empire State, ondeara una gigantesca tela  de bienvenida a Fidel como respuesta a dichas intimidaciones.
Lo mismo ocurrió al llegar al hotel asignado, el Shelburne de 37 y Avenida Lexington, donde se produjeron lamentables incidentes contra el público que allí se congregó para dar la bienvenida a los cubanos. A la mañana siguiente la gerencia del hotel le notifica a la delegación que debía abandonar el inmueble de inmediato sin devolver los 5000 dólares que se habían depositado como garantía de pago. El resto de los lujosos hoteles neoyorquinos imitaron estas actitudes, lo cual fue expuesto con objetividad al entonces secretario de la ONU, así como la firme posición nuestra de convertir los jardines de la ONU en una nueva Sierra Maestra y acampar al descubierto si se nos obligaba a ello. Incidente que aprovechó nuestro Comandante en Jefe para preguntar al danés Dag Hammarskjold--entonces anfitrión de la cita--si no creía que había llegado el momento de trasladar la sede de las Naciones Unidas para otro país.
Mientras esto ocurría en la Gran Manzana, el pueblo de la capital, indignado por estos acontecimientos se reunió frente al palacio Presidencial para escuchar las palabras del comandante Raúl Castro –devenido Primer Ministro por ausencia de Fidel—portando cartelones donde se leía “Con hotel y sin hotel, tendrán que oír a Fidel”.
Y como si lo estuvieran viendo, la comunidad negra de Nueva York, coincidió con el llamado y proporcionó la invitación para alojar a la delegación en el hotel Theresa de Harlem, con la condición de las garantías correspondientes por parte del gobierno norteamericano. Un curioso hecho envolvió estas negociaciones y fue la personal intervención del líder afroamericano por los derechos humanos, Malcolm X en las mismas.
Así, de provocación en provocación transcurrió aquella semana, lo que culminó  varios días después con la presencia de Fidel en el foro mundialista y su lapidaria frase aún vigente de… “Cese la filosofía del despojo y cesará la filosofía de la guerra”.
Pero ahí no terminaron esos diez días que estremecieron al mundo por segunda vez en la historia; pues al regreso de nuestra delegación el 28 de septiembre de 1960 y en el mismo escenario donde los capitalinos protestaron por el tratamiento que se nos diera en la sede mundial de la ONU, el propio Fidel, ante la intencionada provocación de algunos carcamales que creyeron estar aún en tiempos de la trompetilla y el choteo neocolonial, hicieron estallar varios petardos con el fin de amedrentarnos, resultando todo lo contrario, pues como respuesta el Comandante en Jefe propuso la creación de un sistema de vigilancia colectiva manzana por manzana, aprobándose por aclamación: Los Comités de Defensa de la Revolución, convertidos de inmediato por voluntad popular en la organización de masas más grande de nuestro país.
Por su extensión hemos dejado para una nueva emisión la tercera parte de este estremecedor material que incluirá la visita del Papa Francisco a Cuba y los Estados Unidos: Especie de terremoto social y ético fuerza 10 en la escala Richter y la intensidad de sus réplicas universales seguirán sintiéndose mientras no se cumplan las metas del milenio pactadas para el 2030 en esta Asamblea General de la ONU celebrada con motivo de su 70º. Aniversario.
Por tanto allá nos vemos…..