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3 nov 2018

CUBA SI, BLOQUEO NO


El pasado primero de noviembre, la sede de las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York, retumbó una vez más con los atronadores aplausos de las delegaciones allí representadas ante su Asamblea General, para aprobar por 27 años consecutivos la resolución planteada por nuestra delegación solicitando la eliminación del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.
En esta ocasión el Tío Sam y sus obtusos sobrinos, ante la abrumadora suma de derrotas consecutivas quisieron montar un show mediático y en vez de una, presentaron ocho contrapropuestas para rendir por cansancio a las delegaciones de todo el mundo allí presentes.
Tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe y eso fue lo ocurrido en dicha cita. En esta ocasión el tiro les salió por la culata y en vez de recibir un solo fracaso, tuvieron que morder el polvo en los nueve innings que duró la paliza de nuestro equipo Cuba: Ocho en oposición a la nuestra y una a favor de la verdad. La caricatura con la que ilustramos dicho resultado es una fehaciente prueba grafica de esta situación.
Pero el criminal bloqueo se remonta a los difíciles años en que el Imperialismo trataba por todos los medios de rendir a nuestra naciente Revolución, aún antes del criminal sabotaje del vapor La Coubre en marzo de1960, pero sobre todo tras el fracaso de sus “Cocineros” en la invasión de Playa Girón en abril de 1961, lo que dio lugar a la Operación Mangosta a partir de enero de 1962. Es entonces que se agudiza el conflicto con la intervención soviética dando lugar a la Crisis de los Misiles, que según muchos en el mundo duró 13 días, pero que para nosotros--milicianos de a pie--nos tuvo en guardia permanente desde mucho antes.
De aquellos combates hace 56 años quedamos pocos caricaturistas sobrevivientes como menda, que en este mes de noviembre arribo a los 88 abriles. Recuerdo que en esos días fuimos movilizados como Corresponsales de Guerra por los distintos medios masivos, tanto de la prensa plana como de la televisión y el ICAIC.
A mi me tocó una unidad de tanques en los alrededores de La Habana. Fue así que pensé en aquella portada que había realizado para PALANTE Y PALANTE sobre la crisis de octubre, que tuvo tanta repercusión. Fui a los archivos para brindársela a ustedes mis vecinos del alma y recibí tremenda sorpresa.
¡No aparecía en mi colección!. Había revisado hoja por hoja los cuatro números correspondientes al mes de octubre…Y nada.
¿Estaré volviéndome loco? ¿Será de nuevo otra diablura de ese decrépito Azheimer?...Paciencia, me dije como Chan LI Po en sus mejores tiempos y volví a buscar con más minuciosidad.
Claro, la portada había sido publicada en la edición de PALANTE correspondiente a los días 22, 23 y 24 de septiembre, y yo la asociaba al momento preciso del desenlace—a fines de octubre.
Aquí les dejo el facsímil de aquella cubierta de PALANTE junto a la primera plana del periódico REVOLUCIÓN un mes después. Al verlos juntos llegué a otra conclusión que tal vez ustedes compartan conmigo.
El periódico REVOLUCIÓN, al cumplir una función informativa nos refleja el hecho concreto, con la inmediatez y objetividad de su frecuencia; lógicamente superada en la actualidad con la red de redes en tiempo real.
La caricatura de PALANTE por el contrario es interpretativa, refleja un sentimiento más que un hecho. La obra humorística se basa en la realidad pero es subjetiva. Por eso profundiza tanto en la sensibilidad humana y hasta puede llegar a los extremos de esta bravata que no sé de donde rayos me salió.
Lo cierto es que a Cuba no pudieron tomarla entonces, por aquí ni por ningún lado; y hoy parece mucho más difícil, pues son muchas Cubitas las bellas que alumbran desde el ALBA de Nuestra América, como lo soñó Martí.
El resultado de esta última resolución cubana en la Asamblea General de las Naciones Unidas contra el bloqueo de Estados Unidos lo confirma.


25 oct 2016

¿NOS ENTENDEMOS O NO?


El oscurantismo medieval había tendido durante siglos un manto de ignorancia, a la teoría de Pitágoras y otros tantos sabios de la Antigua Grecia, sobre la esfericidad de la Tierra.
Un tribunal de eruditos (el subrayado es nuestro) el Concejo de Salamanca, desaprobó la solicitud del navegante Cristóbal Colón ante los Reyes Católicos bajo el criterio de que: “…Si el mundo es redondo: ¿Qué será de los barcos cuando tengan que navegar bajando la curva de la Tierra?...”
Tal vez ese mismo Santo Oficio tras el éxito de la expedición fuera quien bautizara la hazaña como “El Día de la Raza”.
En realidad, lo que descubrió Colón fue el globo terráqueo, es decir: El comienzo de la actual y erudita globalización neoliberal (se me fue de nuevo el dichoso subrayado).
El humorismo gráfico nos permite interpretar en la estampa No.1, lo que el Gran Almirante descubrió aquel 12 de octubre de 1492, pero si avanzáramos unos 470 años más, el panorama que hubiese encontrado Colón frente a las costas de Cuba el 24 de octubre de 1963 sería bien distinto, (reproducido en la ilustración, Núm. 2) pues en vez de “indios” del Cipango, se hubiese tropezado con una forma de producción campesina—nada monárquica ni católica—pero que, gracias al Instituto Nacional de la Reforma Agraria, le zumbaba los mameyes.
La esclavitud, la colonia, y otros males que padecimos durante siglos formaron el carácter “rebencúo” de nuestra patria ante un nuevo desafío del siglo XX: El imperialismo Yanqui y sus “rectificaciones” como aquella decrépita “Enmierda Platt”, pero lo peor es que tan erudita decisión está aún vigente sin base alguna en Guantánamo, (disculpen pero se me sigue escapando el dichoso subrayado).
Su símbolo, el Tío Sam con esos cuentos de camino conocidos como el Sueño Americano (término tan erudito como los anteriores) trata de propagarlo al mundo entero. Sin embargo, aquí lo vemos representado en este dibujo que sin segundas intenciones titulamos “EL ECO”.
También en el mes de octubre, pero de 1967, el inolvidable Guerrillero Heroico muere en desigual combate por la liberación de Nuestra América en la Quebrada del Yuro de Bolivia; tal vez porque no creía en el Imperialismo…”ni un tantito así…”
A cuarenta años de aquella epopeya del Che, nos viene a la mente otra imagen, que representa su herencia histórica no solo en nuestros pueblos americanos, sino en otros también víctimas del terrorismo, la xenofobia y la globalización neoliberal. Veamos esta comparación que situamos hasta el día de hoy en el Lejano Oriente.
Por todo ello y por la correlación de fuerzas en el panorama internacional es que este 26 de octubre, cuando en la Asamblea General de las Naciones Unidas se presente de nuevo por nuestro país la Resolución: “Necesidad de poner fin al bloqueo comercial, económico y financiero de los Estados Unidos contra Cuba” El Tio Sam se verá una vez más aislado y zozobrando en aguas profundas, o lo que es igual, confinado—junto con su satélite--a una isla desierta y rodeado por un mar de solidaridad con Cuba.
Esto demuestra una vez más que el náufrago es él y que nuestro país no es una isla solitaria—como quiere representarnos cierta prensa erudita, sino un archipiélago unido por lazos históricos y que EMBARGO tampoco es sinónimo de BLOQUEO. Si la caricatura que mostramos ahora reflejó la votación del 2009. Sabemos lo que les esperará mañana día 26, pero... Como dije al comienzo: ¿Nos entenderemos o no?












17 mar 2016

¿CAMBIO DE POLÍTICA O POLÍTICA DE CAMBIO?




Si me preguntaran cual de todas las caricaturas políticas realizadas a través de mis 70 años vinculados a la prensa, tanto con frecuencia diaria en el periódico El MUNDO como las semanales en varias publicaciones, incluyendo los premios obtenidos en concursos nacionales e internacionales, me inclinaría por la que ahora les muestro y que fue publicada en este mismo blog con motivo de las honras fúnebres celebradas en Suráfrica al querido Nelson Mandela el día 17 de diciembre de 2013, donde reflejamos el apretón de manos entre el presidente de los Estados Unidos Barack Obama y nuestro querido Raúl Castro. La intencionalidad del mensaje se hace evidente en el texto acompañante.
¿Quién podría adivinar que exactamente 365 días después los tres héroes cubanos aún prisioneros en cárceles yanquis regresarían a nuestro país para regocijo de todo nuestro pueblo? Por tanto, en esa misma fecha del 2014 repetimos la ilustración bajo el título de “¡Ultima hora!” 
A partir de entonces múltiples acontecimientos en el plano diplomático y las relaciones bilaterales entre ambos gobiernos vienen sucediéndose para beneplácito del sufrido pueblo cubano.
Pocas horas nos separan de la esperada visita a Cuba del presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, su esposa Michelle y el resto de su delegación entre el 20 y el 22 de marzo próximos. Esta vez por vía aérea.
Entre las actividades políticas y culturales programadas al efecto, el beisbol—deporte nacional—de indiscutible raigambre en ambos países acapara la atención del pueblo, con el partido amistoso pactado entre una selección del patio y el Tampa Bay Rays de la Florida a celebrarse el próximo martes 22 posiblemente en un abarrotado y remozado Estadio Latinoamericano.
Es la segunda ocasión en que un mandatario en funciones de los EE.UU. arriba a La Habana desde que Calvin Coolidge lo hiciera en 1928 en apoyo a la II Conferencia Panamericana organizada por el nefasto gobierno de Gerardo Machado. En aquella ocasión a bordo de un barco de guerra yanqui.
Tampoco esa visita fue una novedad en nuestra capital, pues a menudo buques de la US Navy arribaban a nuestros puertos en visita amistosa, como aquella de hace 118 años cuando el crucero-acorazado USS Maine lo hizo, en medio de la guerra necesaria que manteníamos contra España. 
De ese acontecimiento guardo esta copia de la foto histórica propiedad de Jean Wexler, nieta del capitán del Maine Charles Sigsbee, reproducida en los Estados Unidos por el “Almanaque de Beisbol 2008”, donde aparece el equipo de pelota formado por los tripulantes de dicho buque quienes se enfrentarían a los nuestros--también en un juego amistoso—pero que nunca se efectuó, porque en la noche del 15 de febrero de 1898 la nave de guerra con la mayoría de su tripulación a bordo explotó en el puerto habanero; provocación que marcó el comienzo de la intervención armada yanqui en nuestra guerra necesaria. 
El actual proceso de ir normalizando las relaciones diplomáticas entre los dos países se debe en gran parte a los esfuerzos del propio presidente Barack Obama.
En primer lugar reconociendo el fracaso de la política de hostilidad y aislamiento por más de 50 años ante la firmeza de la Revolución Cubana y sus líderes indiscutibles; admitir los daños que el bloqueo ha causado a nuestra población, propiciar la devolución del territorio que ocupa la Base Naval de Guantánamo en territorio cubano, y otras medidas coercitivas aplicadas injustamente a nuestro país.
No es nada nuevo para nosotros: Aún recuerdo los primeros trabajos publicados en este blog durante el último trimestre del año 2008 en medio de su campaña electoral por la presidencia de los EE. UU. 
He aquí algunos de sus títulos “SolavayaMr. Bush”, “El bosque y el arbusto” en (17 octubre 2008).
A lo largo de esta crónica han podido ustedes ver algunas de las caricaturas que ilustraron dichos trabajos:
Ojalá que como anunciáramos al comienzo, en vez de prometer una política de cambios, lo de Cuba sea realmente cambiar de política.

4 oct 2015

LOS DIEZ DÍAS QUE ESTREMECIERON AL MUNDO (Primera Parte)



Nacido en Portland Oregón en 1887, y años más tarde graduado en Harvard, el joven periodista John Reed abordó entre otros reportajes la huelga de los mineros de Colorado y los textileros en Paterson. Más tarde trabajó para el “Metropolitan Magazine” y cabalgó junto a los soldados de Pancho Villa durante la revolución mexicana donde reunió el material idóneo para su libro “México Insurgente” editado muchos años después. Por estas y otras  hazañas había ganado fama de rebelde y peligroso en su propia tierra.
Al estallar la Primera Guerra Mundial en 1914 su inquieta personalidad lo llevó a cubrir la contienda en Alemania, Francia, los Balcanes, Rusia y Turquía.
Aproximadamente tres años después, los Estados Unidos se unieron a la contienda frente al expansionismo teutón y con motivo de un artículo donde denunciaba los horrores de la guerra fue acusado de traición en su propia tierra, pero sus contundentes argumentos pudieron más que la campaña de desprestigio y fue absuelto por el tribunal empañado en lágrimas.
Por tanto no resulta ilógico que en ese mismo 1917 tomara de nuevo rumbo a Rusia donde cubrió de manera insuperable la caída del imperio zarista de Nicolás II en Petrogrado y el gobierno burgués que lo sustituyó, así como el movimiento popular que tomó por asalto el Palacio de Invierno, las barricadas proletarias, y el recibimiento al líder bolchevique Vladimir Ilich Lenin, para dar paso a la primera Revolución Socialista de la historia.
De regreso a Nueva York reunió todo ese material en un libro que tituló “Diez días que estremecieron  al mundo”. Increíblemente Reed es acusado entonces de espionaje y escapa a la URSS, contrae el tifus en Crimea, pero no abandona sus afanes revolucionarios y muere en Moscú víctima de dicha enfermedad. Pero parece ligado por el destino al décimo mes del año pues nacido un 22 de octubre, su obra cumbre es el testimonio sobre la Revolución de Octubre del 1917 y muere de tifus en la capital soviética el 17 de octubre tres años después.
Aquí hago un corte para narrar la sorpresa que siendo un niño de primaria—en la segunda mitad de la década del treinta en el siglo pasado—y adicto a las historietas por la conquista del cosmos con héroes de papel como BRICK BRADFORD y FLASH GORDON—Roldán el Temerario en su traducción al español--así como a las novelas de anticipación creadas por el genio de Julio Verne; ese título me llevó a pensar que se trataba de otra aventura más de ciencia-ficción.
Craso error producto de la ingenuidad infantil. Dicha obra me abrió los ojos a una realidad mucho más emocionante que cualquier fantasía espacial por sus consecuencias tangibles y reales.
Mucho ha cambiado el mundo desde entonces—a veces para bien, a veces para mal—lo cierto es que, a 43 años exactos de aquella experiencia, la historia se repitió.
LOS DIEZ DÍAS QUE ESTREMECIERON AL MUNDO (Segunda Parte)
Fui testigo excepcional de este nuevo terremoto y nada menos en mi estreno como caricaturista-editorialista del periódico EL MUNDO durante su nacionalización en la primavera de 1960. Este incidente coincidió con el criminal sabotaje en la bahía de la Habana al buque “La Coubre” y sus numerosas víctimas.
De aquellos acontecimientos telúricos ocurridos en el primer decenio del siglo, no tengo constancia visual, pero de esta segunda etapa hace 55 años, les ofrezco varias copias de aquellas caricaturas donde se nota la mano del novato, pero también el entusiasmo de un joven en desarrollo.


Observen en la tercera de ellas, la ingenua interpretación gráfica del cónclave costarricense con el Tío Sam tratando de romper el bloque latinoamericano, que inmediatamente reprodujo el NEW YORK TIMES enviando a vuelta de correo un cheque por 10 dólares, que de inmediato se endosó a la Campaña de Recaudación de Fondos para la Defensa que presidía el Comandante Juan Almeida, tras aquel criminal sabotaje del 3 de marzo en la bahía habanera. Estas viñetas corresponden a los días entre el 10 y el 27 de agosto de 1960:
Y me explico: En esos meses se agudizó la campaña de acoso contra nuestro país como respuesta a la Ley de Reforma Agraria y otras similares a partir del triunfo revolucionario de 1959. Todo ello trajo como consecuencia la intervención de numerosas empresas norteamericanas o afines, como el propio diario EL MUNDO al cual he hecho referencia.
Uno de esos acontecimientos fue la Ley Puñal dictada por el gobierno de EE.UU. con la cual se reducía en extremo la cuota azucarera cubana para estrangular nuestra economía de monocultivo, así como la negación a refinar el petróleo soviético por las corporaciones radicadas en el país (ESSO, TEXACO y SHELL) bajo el pretexto de lo que ellos llamarían embargo. Observen al final de esta segunda tira, la simbólica interpretación del cónclave de la OEA, como una expo-venta donde el arte de la política imperial en nuestro continente se convierte en un gran negocio para los lacayos. Y fueron publicadas los días: 25, 26 y 30 de agosto del mismo año.


Por tanto, el cerco regional a Cuba se materializó a partir de junio de ese año con la reunión de la OEA en Costa Rica, dando lugar a la Primera Declaración de la Habana donde nuestro Comandante en Jefe expuso la posición cubana al respecto. Es en este clima de confrontación que se producen los diez días que de nuevo estremecerían al mundo. He aquí un acercamiento a los sucesos:
El domingo 18 de septiembre de 1960 el líder de la Revolución arriba a Nueva York al frente de la delegación cubana que participaría en el XV periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU. El gobierno de Eisenhower--el mismo que nos impusiera el fatídico bloqueo--adoptó un conjunto de medidas extremas como situar a 500 policías y similar numero de agentes encubiertos quienes recibieron en el aeropuerto a nuestros representantes para limitar el contacto directo de nuestra delegación con el pueblo estadounidense, aunque en el último piso del Empire State, ondeara una gigantesca tela  de bienvenida a Fidel como respuesta a dichas intimidaciones.
Lo mismo ocurrió al llegar al hotel asignado, el Shelburne de 37 y Avenida Lexington, donde se produjeron lamentables incidentes contra el público que allí se congregó para dar la bienvenida a los cubanos. A la mañana siguiente la gerencia del hotel le notifica a la delegación que debía abandonar el inmueble de inmediato sin devolver los 5000 dólares que se habían depositado como garantía de pago. El resto de los lujosos hoteles neoyorquinos imitaron estas actitudes, lo cual fue expuesto con objetividad al entonces secretario de la ONU, así como la firme posición nuestra de convertir los jardines de la ONU en una nueva Sierra Maestra y acampar al descubierto si se nos obligaba a ello. Incidente que aprovechó nuestro Comandante en Jefe para preguntar al danés Dag Hammarskjold--entonces anfitrión de la cita--si no creía que había llegado el momento de trasladar la sede de las Naciones Unidas para otro país.
Mientras esto ocurría en la Gran Manzana, el pueblo de la capital, indignado por estos acontecimientos se reunió frente al palacio Presidencial para escuchar las palabras del comandante Raúl Castro –devenido Primer Ministro por ausencia de Fidel—portando cartelones donde se leía “Con hotel y sin hotel, tendrán que oír a Fidel”.
Y como si lo estuvieran viendo, la comunidad negra de Nueva York, coincidió con el llamado y proporcionó la invitación para alojar a la delegación en el hotel Theresa de Harlem, con la condición de las garantías correspondientes por parte del gobierno norteamericano. Un curioso hecho envolvió estas negociaciones y fue la personal intervención del líder afroamericano por los derechos humanos, Malcolm X en las mismas.
Así, de provocación en provocación transcurrió aquella semana, lo que culminó  varios días después con la presencia de Fidel en el foro mundialista y su lapidaria frase aún vigente de… “Cese la filosofía del despojo y cesará la filosofía de la guerra”.
Pero ahí no terminaron esos diez días que estremecieron al mundo por segunda vez en la historia; pues al regreso de nuestra delegación el 28 de septiembre de 1960 y en el mismo escenario donde los capitalinos protestaron por el tratamiento que se nos diera en la sede mundial de la ONU, el propio Fidel, ante la intencionada provocación de algunos carcamales que creyeron estar aún en tiempos de la trompetilla y el choteo neocolonial, hicieron estallar varios petardos con el fin de amedrentarnos, resultando todo lo contrario, pues como respuesta el Comandante en Jefe propuso la creación de un sistema de vigilancia colectiva manzana por manzana, aprobándose por aclamación: Los Comités de Defensa de la Revolución, convertidos de inmediato por voluntad popular en la organización de masas más grande de nuestro país.
Por su extensión hemos dejado para una nueva emisión la tercera parte de este estremecedor material que incluirá la visita del Papa Francisco a Cuba y los Estados Unidos: Especie de terremoto social y ético fuerza 10 en la escala Richter y la intensidad de sus réplicas universales seguirán sintiéndose mientras no se cumplan las metas del milenio pactadas para el 2030 en esta Asamblea General de la ONU celebrada con motivo de su 70º. Aniversario.
Por tanto allá nos vemos…..