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20 abr 2013

EL AMOR Y LA AMISTAD: BINOMIO PERFECTO


La amistad: Categoría social que va de un simple trato al más puro sentimiento de amor, simpatía y confraternidad, nos unió desde que la conocí hace aproximadamente unos treinta años cuando yo tenía nietos y ella era una jovencita que hacía sus pininos en el grupo musical “Los amigos” Cirita Santana era para mi la reencarnación de mi hija.
El tiempo, la distancia y el destino nos separó físicamente, pero seguimos siendo… “Amigos para siempre”.
Recientemente en uno de mis descansos sabáticos pude contactar de nuevo a Cirita, al visitar su peña “Mi Rancho Grande” ubicada en la Casa del Benemérito Benito Juárez en la Habana Vieja. La foto que acompaña este trabajo fue tomada precisamente por mi hija Elsie.
El reencuentro no pudo ser más amistoso, a tal punto que tanto ella como su esposo Jorge Martell, tuvieron la delicadeza de presentarme el pasado 6 de abril como invitado especial a una de esas actividades, que mensualmente se presentan en la casona de Obrapía y Mercaderes.
A veces uno se sorprende lo mucho que se puede hacer con pocos recursos, si al proyecto se unen la devoción, la voluntad y el buen gusto. En esa oportunidad vemos cómo la paz en abstracto, se convierte en un acto de fe cuando se lanzan palomas al vuelo. Seguidamente hay un espacio dedicado a la cultura, historia y tradiciones mexicanas. Una pausa y la obra de algunos artistas plásticos es visualizada—ahí entré yo--. La presentación de destacados intérpretes de la música cubana ocupa un lugar preponderante. Seguidamente poesías, trabalenguas y premios de participación alegran a los asistentes. Para cerrar: El plato fuerte de la tarde: La presencia, el carisma y el talento escénico de la anfitriona Cirita…. Y todo eso…No con medio peso… Sino gratis y en un par de horas.
Claro, esto no es una obra unipersonal, son varios los factores que coadyuvan al éxito, pero principalmente está la mano experta de su pareja en la vida y el arte: Jorge Martell.
¿Quién es este personaje?
Nacido hace 65 años, pertenece a esa generación  de diseñadores que revolucionaron el cartel de los años 60 en Cuba y por tanto portador de esa capacidad de síntesis que los caracterizó. Sabemos que tanto en la gráfica humorística, en la propaganda, en el emplane, como en la ilustración de libros, la influencia de la publicidad tuvo bastante que ver.
En esa época también surgió nuestra amistad con él, al compartir no pocas de las iniciativas y proyectos que se llevaban a cabo en el Pabellón Cuba.
Hoy ya consagrado, con una exitosa carrera, Martell nos cuenta su metodología:
¿Qué es la inspiración? --Algo tangible. Yo no espero que me bajen las musas, yo subo a buscarlas.
¿Qué es la calidad? –Ya lo dijo e Che; la calidad es el respeto al pueblo.
¿Dónde radica el diseño? –El diseño comienza en una gaveta y ese sentido del orden me ha permitido ascender en la profesión.
¿Cómo clasificar tu obra? –Mitad expresionista con mis gallos, mis flores y mitad intimista, capaz de convertir los dedos de mis propias manos en seres apasionados que danzan al ritmo del kamasutra.
¿Y por qué te dicen el pintor del Reiki?—El reiki no es una religión, sino un sistema sagrado japonés de sanación que tiene el amor como esencia logrando el balance perfecto entre lo físico, lo mental y lo espiritual.
¿A qué se debe el impacto de tu cartel OBAMA, GIVE ME FIVE en EE.UU. y el resto del mundo? —Hay que partir de mi experiencia por más de treinta años en los Estados Unidos como diseñador y publicista. Eso me posibilitó conocer la idiosincrasia de ese pueblo y dirigir el mensaje a sus más íntimas motivaciones. El cartel se ha convertido en un grito en la pared pero a nivel global, y en breve tiempo ha pasado a presidir la campaña a favor de los Cinco Héroes Cubanos injustamente encarcelados en los Estados Unidos.
Por tanto ¿Tiene esto algo que ver con el amor? –No algo, ¡MUCHO!... Mi presencia en Cuba se debe al reencuentro con mis raíces, con mi pueblo, con el gran amor de mi vida, Cirita. Estuvimos casados y he vuelto a mi hogar donde estamos celebrando una nueva luna de miel con treinta años de acumulación originaria.
A buen entendedor pocas palabras, como él mismo preconiza; así que dejamos pendiente los detalles de este romance émulo de Romeo y Julieta, pero con un final feliz a pesar de que comenzó en el siglo XX y ha resucitado en el XXI.

3 abr 2013

PORCINA LA INOLVIDABLE


Durante una mudada hace muy poco, tropecé con este recorte del diario GRANMA fechado el 23 de marzo de 1991. Se trata de la reseña durante una de las visitas que hiciera a Cuba Regina Duarte, la famosísima actriz brasileña, quien había emocionado a nuestro pueblo con la interpretación de la inolvidable Porcina, --mitad ángel, mitad demonio--en la telenovela “Roque Santeiro”. Del dramaturgo Días Gómez, donde compartió honores principales con Lima Duarte, en el papel también emblemático del Señorito Malta.
En la foto de Pedro Beruvides, se le hace entrega a “Porcina” la caricatura de su co-protagonista, lamentándose de que haya venido a nuestro país sin él.
Tal vez la colega Sahily Tabares, autora de la nota periodística, pueda ampliarnos lo acontecido en aquella ocasión, pues yo—el feliz autor del dibujo-- no estuve presente en aquel momento de la instantánea y me enteré al día siguiente, pero quedé igualmente satisfecho de ello.

Lo cierto es que la artista carioca en su visita, manifestó lo dicho en el título--que Cuba era--y sigue siendo un ejemplo a seguir 22 años después; pero también explicó la esencia de aquella serie televisiva en momentos en que la situación político social del gigante suramericano distaba bastante de ahora, y gran parte del éxito se debía, no sólo a la magnífica interpretación de los personajes, sino porque con aquella parábola, satíricamente se abordaban algunos de los problemas internos más candentes del país.
Toda esta situación pude comprobarla en mi visita a Brasil en noviembre de ese mismo año, al participar junto con el colega Orestes Suárez, en el Primer Festival de Quadriños de Río de Janeiro.
Confieso no ser muy amante de estos culebrones, que como un chicle se nos pegan por semanas y meses al butacón de la sala hasta que el bueno vence al malo, no sin antes amenazarnos con toneladas de lágrimas contenidas. Prefiero materiales cortos y menos pegajosos, más ahora que en la senectud, los minutos cuentan y la salud resta.
Fue aquel, un dibujo hecho sin mayores pretensiones, tal vez con la rapidez del repentista, pero con la misma intensidad con la que diariamente el caricaturista aborda la noticia del momento: Como un relámpago, cuya luminosidad por lo general aclara las tinieblas de la desinformación en tiempo real, cada día más vigente en estas autopistas de la información y del terrorismo mediático.
Pongo a mi familia por testigo de que el hallazgo de este recorte se ha producido casualmente, coincidiendo con el anuncio de  la XVIII Bienal internacional del Humor de San Antonio de los Baños, a inaugurarse el próximo 29 de marzo y compartir una vez más, alegrías, chistes, comentarios, brindis con “ñuza”, saludar al “Tío Cabrera”, embarrándonos de pintura en los murales colectivos o haciendo caricaturas instantáneas a los presentes en el Boulevard, y :--¿por qué no?--aspirando a algún reconocimiento que siempre es recibido con gran alegría.
Sin desdeñar los diplomas, las estatuillas, las medallas y otros símbolos del esfuerzo realizado, esa sonrisa de Regina Duarte que captó el fotógrafo de GRANMA es el mejor premio que yo hubiese podido aspirar por mi trabajo. Es ese silencioso aplauso de agradecimiento, que el actor recibe directamente de su público en el teatro.
Tal vez por esa misma tangible razón, los personajes humorísticos como Elpidio Valdés, Cecilín y Coty, Pepino y Compañía, Capitán Plín, El Loquito, Supertiñosa o Pucho, para poner solo unos pocos ejemplos, tienen tanta popularidad y nunca mueren.

27 nov 2012

EL FABULOSO EVER


A fines del pasado mes de octubre, el destacado pintor y buen amigo Ever Fonseca recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas 2012, lo que confirmó una realidad que flotaba desde mucho antes entre sus queridos jigües de la fantasía rural cubana: Peces, plantas, soles, lagartijas polímitas y ojos, --muchos ojos—que nos miran del lado de allá del lienzo con sus asombrados ojos, como si ya existieran desde que abrió los suyos en la finca La Aurora en Ojo de Agua, en el mismo hocico del caimán muy cerquita del Golfo de Guacanayabo.
Conocido como el pintor de los jigües, en más de una ocasión se ha visto obligado a aclarar que; aunque ambos pertenecen a la mitología criolla, no es lo mismo un güije que un jigüe; el primero es ese duendecillo corpóreo, prieto y travieso que nos sale en ríos y lagunas para asustarnos y burlarse de nosotros. Sus jigües son intangibles--puro subjetivismo--producto de su febril  imaginación y en sus cuadros toman vida interactuando entre ellos para deleite de él mismo y del espectador.  
Confirman estos criterios su propia confesión, cuando en una entrevista del crítico de arte Juan Sánchez para BOHEMIA le responde: “…El jigüe es mi medio de expresión. Es mi centro…”
Baracoense de pura cepa, Ever Fonseca se acerca alegremente a sus 75 años de edad y podemos asegurar que nació artista; si no que lo digan sus familiares, cuando en un descuido de un tío pintor, el vejigo de sólo ocho años, se apoderó de los pinceles para modificar aquella obra que no era de su agrado. Se podrán imaginar lo que le sucedió al “sobrín” cuando el autor regresó a la casa y vio aquello.
La anécdota contada por él mismo nos traza su derrotero a partir de entonces, así como el carácter fuerte de su personalidad, demostrada años después como un joven rebelde, ante la barbarie del régimen batistiano en su nativo poblado de Baracoa. Es así que, desde el humilde San Juan montuno, se une a los barbudos de la Sierra y fue precisamente al triunfo de la Revolución, en las Fuerzas Armadas, donde demostró sus facultades como artista aficionado.
A instancias del mando y sus compañeros viaja a La Habana para ingresar a la ENA y unirse con aquellos primeros  plásticos formados en la institución.
Asimiló bien el rigor académico, pero una vez interiorizado, dio rienda suelta a su desbordada imaginación, y aunque afirma no preocuparse mucho por la técnica—y la tiene a raudales-- le interesa más expresar ideas, comunicarse con la gente. Ésa es su razón de ser.
Para algunos, entre los que me incluyo, Ever es una especie de “Cuentero Mayor” al estilo de Onelio o Feijóo, pero expresándose con imágenes en vez de palabras; lo cual no hace más que reafirmar sus raíces montaraces y serranas. Esto ha quedado plasmado en muchos de sus lienzos como “Noche de peces”, “Sueño Guajiro”, “El Circo”, “El desembarco”, o “La muerte adentro” y  otros más actuales aún.
En cuanto este Premio del 2012, ya lo habíamos celebrado por adelantado, cuando hace unos cuatro años, reunió a un grupo de amigos y colegas en el Hotel Habana Libre Tryp. Según el propio Ever, el “agapito” se organizó con motivo del 50º. Aniversario del grupo “Somos lo que hay”.
Allí, entre copas y canapés, los invitados –más adictos al trazo y a la imagen, que al trago y el yantar--dejamos nuestra impronta en un mural que se colocó en una de las paredes.
Con cariño he guardado las fotos tomadas al efecto, donde aparezco aquí en dos de ellas: La primera brindando con él y en la otra improvisando sobre la cartulina el boceto que sirvió de inspiración a la caricatura que tuve el placer de mostrar al comienzo de este trabajo junto a dos de sus hermosos cuadros.
En éstas dos obras que escogí de su fructífera cosecha quedaron expresadas, según mi humilde opinión, lo que comentara Juan Sánchez en su entrevista al pintor: “…Nos entrega desde la semilla hasta el bosque, todos los caminos de su imaginación fabulosa…”

Reciba pues además del merecido galardón, el abrazo de éste, su fiel colega, victimario  y admirador: FRANCISCO P.BLANCO ÁVILA.

23 jun 2012

UNA AGENCIA QUE NOS HONRA

Es cierto que, según nuestro Martí: “…Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz…” Pero hay episodios en la vida de los seres humanos que, sin proponérselo rozan esa felicidad.
Con motivo del 53o Aniversario de la Agencia de Noticias PRENSA LATINA, fundada por el Che el 16 de junio de 1959, fui invitado a participar en su celebración, donde me reencontré con otros tantos afortunados como yo que también vivieron aquellos inolvidables momentos. En esta oportunidad las risas y la alegría apagaron el posible llanto por los ausentes, pues cada uno de ellos y nosotros tendría un cachito de felicidad que compartir.
A lo largo de este relámpago memorístico les iré presentando las caricaturas realizadas allí a algunos de dichos protagonistas ya desaparecidos. Lamentablemente no están todos los que quisiera, otros bocetos fueron entregados personalmente y no guardo copias.
Sin embargo, mi  paso por la agencia fue fugaz, pues ingreso en septiembre de ese año y fui seleccionado para participar en la fundación del semanario PALANTE Y PALANTE en octubre de 1961; pero fueron los 25 meses más emocionantes de mi vida.
Y les cuento cómo ocurrieron los hechos: En aquellos días “otoñales” pensé que sería factible presentar un proyecto beneficioso tanto para la recién estrenada agencia noticiosa, como para mi--ya casado y con hijos--que veía afectados mis ingresos en lo económico como linotipista de EL MUNDO, diario en vías de agotamiento capitalista. A poco más de un año ocurriría la intervención del mismo.
Lo ofrecido por este humilde servidor era un proyecto de retratos a creyón y viñetas de atletas latinoamericanos para competir con los llamados “flanes” que de manera masiva los llamados Syndicates estadounidenses distribuían como royalties a la prensa con imágenes de ases del deporte profesional, fundamentalmente yanquis también.
Colateralmente yo había desarrollado esa especialidad gracias a las indicaciones del foto-reportero Pepe Agraz, a la sazón propietario de la revista FOTOS, quien me había publicado mis primeros dibujos.
El joven director argentino Jorge Ricardo Massetti me recibió personalmente en su despacho, pipa en ristre. Inspiraba respeto pero a la vez confianza, y la idea fue de inmediato respaldada por él, a tal punto que me subió la parada ofreciéndome la plaza de dibujante oficial, pues hasta ese momento  no contaban con ese servicio.
Así que de pronto me vi convertido, de free lancer en personal de plantilla. ¡Era  mi primer salario como periodista!
La actividad de la recién estrenada oficina era tan intensa y estimulante, que dejaron una huella muy profunda en un principiante ávido de conocimientos. Pasé a formar parte del staff de servicios Especiales dirigidos por otro argentino de gran prestigio: ¡Nada menos que Rodolfo Walsh! Allí lo mismo realizaba una ilustración, que un mapa de las bases militares yanquis en la Isla Vieques, la trayectoria de un peligroso ciclón, o un croquis del primer viaje al cosmos; y todo eso sin abandonar la serie deportiva que me había catapultado a la plaza. Incluso fui encargado de diseñar el Panorama Económico Latinoamericano, primera publicación periódica editada allí mismo en una pequeña máquina de impresión off-set.
Al tener acceso a esa tecnología, un pequeño grupo de entusiastas nos lanzamos a la idea de editar el boletín PRELA de consumo interno, donde di a conocer mi primer personaje humorístico, el pequeño “Prelito”.
Toda esta febril actividad la desarrollábamos sin bajar la guardia en momentos de intensa confrontación política y agresiones de todo tipo por parte de los Estados Unidos y sus mercenarios del patio. Podemos afirmar que, apenas terminaba la jornada laboral salíamos para las plantas de radio en el Wajay o  Cuatro Caminos para hacer la guardia miliciana hasta el amanecer del próximo día.
Los despachos de PRENSA LATINA eran entonces los únicos medios informativos internacionales con que contaba la recién estrenada Revolución asediada por todo tipo de injerencias imperialistas.
El ritmo era trepidante, pero no faltaba cualquier espacio para festejar fechas señaladas, y relajarnos con los encuentros musicales, donde las sesiones de jazz a cargo del multifacético saxofonista y periodista Leonardo Acosta, las delicias del maestro Ondina, o de Rosendo Ruiz, quien  incluso fue capaz de componer un himno de PRENSA LATINA.
Recuerdo que en solo tres ocasiones pisé el despacho del director. La primera vez, ya descrita el día que le ofrecí mis servicios personalmente a Masetti.
Las otras dos a petición de él mismo: El segundo encuentro ocurrió más o menos como sigue:
--Ché, Blanco, lo cité para presentarle a un compatriota acabado de llegar. Vino casi de incógnito a conocer de cerca la Revolución Cubana. Su nombre Oscar Conti.
Entre sorprendido y nervioso me adelanté para darle la mano a aquel señor grueso, y canoso que me radiografiaba tras sus espesos lentes.
--¿Acaso es usted el famoso  Oski?
Ahí mismo se rompió el hielo entre el  caricaturista estrella  de la revista argentina TIA VICENTA y el admirador bisoño, ante la mirada satisfecha del interlocutor. Mientras, Massetti interrumpe el diálogo para atender una llamada telefónica, pero antes  me dice:
--A partir de ahora te harás cargo de él. Enséñale La Habana, preséntale a tus colegas humoristas, en fin, llévalo a donde él desee.
Fue una de las tareas más placenteras cumplidas por mí. Lo llevé a la redacción de EL PITIRRE, única publicación donde se reunían los humoristas en ese momento, y a la revista BOHEMIA entre otros lugares de interés. De este recorrido sólo conservo la foto que Fresquito Fresquet me obsequió recientemente en Miami,  que publiqué en el trabajo "QuiéremeMucho” de este blog.
 Una vez que Oski se dio a conocer en el medio,  se fue independizando de mi tutela y terminó con una página semanal durante todo el año 1960 en la revista BOHEMIA, donde hizo yunta con el redactor Juan Ángel Cardi; el dibujante argentino pudo rememorar allí los éxitos obtenidos con anterioridad en su tierra natal, apoyado en los guiones de César Bruto.

La tercera ocasión en que el director de la agencia personalmente me indicó una tarea fue a comienzos de julio, pero de 1961, cuando me encomendó algo muy serio, como era acometer la tarea de adornar el edificio para las fiestas del 26 de Julio.
Les recuerdo que se trataba del inmueble de trece plantas donde radica aún el Ministerio de Salud Pública en 23 y N. La agencia entonces, ocupaba allí solamente el quinto piso.  Su voz me trajo de nuevo a la realidad.
--Confío en usted y le doy libertad de acción, aquí tiene.-- Y me puso en la mano un rollo de billetes.
La tarea resultó un gran reto para un simple aficionado, pues se trataba no sólo de adornar un edificio multifamiliar enorme, sino en el marco de la visita de Yuri Gagarin, el primer cosmonauta de la historia. Entre las acciones estuvo la confección de una gran bandera cubana en el propio local por las compañeras de la redacción convertidas en costureras ocasionales. El saludo ¡BIENVENIDO GAGARIN! debía distribuirse letra a letra en cada una de las ventanas por 19 enormes planchas de cartón tabla, mientras una guirnalda de bombillos multicolores bajaba como catarata de luces desde lo alto del edificio. La instalación terminaba con un modelo a escala del Vostok Soviético suspendido en el aire por un fleje en el vestíbulo del edificio, aprovechando un espacio de pocos metros cuadrados al lado del elevador que convertimos en diorama con luces y ambiente cósmico. Lamentablemente no guardo fotos del acontecimiento.
Tres meses después es que yo paso a otras funciones, y años más tarde Massetti desaparece convirtiéndose en leyenda. Será para siempre el Comandante Segundo del Che.
Los dos fueron, --son-- revolucionarios consecuentes, hombres de acción y de principios, pero también de cultura y periodismo. Solo así se entiende que el Uno, --es decir el Che--, se convirtiera en la reencarnación de  Martín Fierro, dejando su epopeya grabada para siempre en la Quebrada del Yuro; mientras que el Dos—Masetti-- se adelantaría para preparar las condiciones guerrilleras en la Argentina, y su misión  fuera bautizada    “Operación Sombra”, por tanto su jefe se convertía de hecho  en Don Segundo Sombra de la Guerrilla de Salta. Ambos cabalgan hoy sus respectivos Rocinantes hacia el alba de Nuestra América, como la soñó Martí.