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6 ene 2013

¡QUIERO SER ORIGINAL!


La originalidad es un tema que abarca cualquier actividad humana en la época moderna. ¿Quién no desea serlo?  Empecemos por la moda: Criticamos la actual forma de vestir  y nos olvidamos que fuimos esclavos de ella durante años.
Yo mismo fui víctima de los bombachos de niño a media pierna, o los juveniles pantalones estrechos y de pistolitas; más adelante fui aplastado por los pata de elefante, para caer hoy en las garras de Francis Drake o Barbanegra y enfundarnos en unas bermudas más acordes al calentamiento global y la conducción automovilística que a los propios galeones piratas.
Todavía más humanas resultan las situaciones surgidas de alguna que otra afectación involuntaria y para ejemplificar les comento que un día fui a ver a mi amigo, el Dr. Marcelino Feal, médico-cirujano del Hospital Calixto García en nuestra capital, quien complementa su profesión sanitaria recetando bromato de chistes y risas a discreción como escritor humorístico en diversos medios.
De seguro lo recordarán como autor de aquel popular espacio televisivo titulado “Tito el taxista” protagonizado por el inolvidable Idalberto Delgado, que tuvo vida limitada no sólo por el fallecimiento del querido compañero, sino porque hoy tendría que llamarse “Tito el botero”.
Almendrón aparte, en aquella ocasión por poco no puedo encontrar a mi médico de cabecera; mejor  digo, al médico amigo del buen humor; porque ese día en el Calixto hubo una reunión no convocada para todos los calvos de La Habana. La cosa fue que en la prensa publicaron que en ese prestigioso centro se estaba llevando a cabo y con mucho éxito un tratamiento para resolver la calvicie. El embullo fue tal que “los poco pelos” llenaron las calles de acceso al hospital y yo casi no podía avanzar hasta el pabellón de Cirugía. Además, el reflejo del astro rey en las iluminadas cabezas de los visitantes inesperados, me hacía aun más difícil la visión y la marcha. Por suerte yo no necesitaba resolver ninguna calvicie y la mejor prueba es que hoy, muchos años después, aun peino mis humildes canas pero a mucha honra.
Eso sí, contando el número de calvos que aun veo por todo el país, me imagino que el tratamiento no fue todo lo beneficioso que muchos hubiesen deseado.
Aquel acontecimiento sirvió de inspiración a la caricatura inédita, aquí presente y debido a razones ajenas a nuestra voluntad quedó olvidada en el baúl de los recuerdos:
A continuación presento otra interpretación satírica de esa situación. O sea, lo que ocurre en la actualidad con el “original” look de los rapados y su correspondiente promiscuidad.
Con ello he tratado de ejemplificar lo cambiante que son las modas, las costumbres y hasta la ciencia y la técnica en un lapso tan breve como aquellos  volátiles “…Veinte años ... “ que sentenciara Gardel.
Hoy, las gafas oscuras, las bermudas, y hasta la repudiada pelona que nos perseguía antaño con la guadaña a cuestas, son prototipos preferidos por la juventud. Lo ratifico cuando de paso por una de las tantas esquinas calientes que hierven en cada parque de nuestro país, escuché más o menos algo que no tiene nada que ver con la pelota pero si con los barberos. Y cito:
“…En lo que va de campeonato, tal vez los Industriales no hayan empezado bien, pero Vargas ha impuesto esa moda entre sus peloteros. ¿Se han fijado que cada vez que, al comienzo de cada juego, se quitan la gorra azul ante el Himno Nacional, como todos están pelados al cero?...”
Lo expresado hasta aquí confirma que “Vale la Pena” lo expresado sobre la evolución de la moda entre bigotudos, peludos o barbudos de hace unos años frente a los actuales “calviños”.
De nuevo surge la interrogante: ¿Hasta qué punto se puede ser original?
MI padre, asturiano de cuna, aldeano de oficio y aplatanado cubano, se llamaba Pascasio y a pesar de no ser creyente me inscribió con el santoral al dorso en la partida de nacimiento. Así que tuve que cargar para siempre con mi Francisco Pascasio.
No sé porqué rara aberración desde niño fui víctima en la escuela del choteo infantil con motivo de mi segundo nombre de pila, habiendo una pila de ellos más Homobonos y Ermengildas que yo.
Hubo casos sorprendentemente curiosos—por no decir originales-- como éste: En cierta ocasión una persona acudió al ICAIC, en el vestíbulo del Departamento de Dibujos Animados, solicitó ver al colega Juan Padrón y  al presentar su tarjeta de identificación, la recepcionista se desmollejó de la risa, pues se llamaba nada menos que Elpidio Valdés.
En un terreno tan resbaloso como éste de la originalidad quisiera abordar otra moda aún más cuestionable en la actualidad que es de origen lexical y puede llevarnos a la contaminación del idioma. Si la lengua no está muerta debe dar señales de vida y por tanto bienvenidos sean los nuevos vocablos que la enriquezcan.
Aceptables fueron los Manolines y Pascasios de antaño; los Jimmys y Evelyns con la influencia yanqui del pasado siglo XX también resultaron bienvenidos; incluso los Boris, Vladimires y Tatianas durante la posterior presencia soviética en nuestra sociedad.
Sin embargo, lo que resultó chocante para mi, y traumatizante para las sufridas maestras de primaria o secundaria fue la perniciosa originalidad de las Yuyas y los Yuyos en el pase de lista durante el período especial.
Recuerdo no pocas Yumlkas y Yunieres, incluso tan surrealistas como la sufrida Yusnielda, medio familiar mía, quien víctima del choteo constante de sus compañeras de aula debido a la sustitución de la  ene por eme y la ele por erre; cuando llegó a la mayoría de edad decidió cambiarse el nombre ante notario público.
Algunas de aquellas profesoras también tuvieron lo suyo y se vieron obligadas a jubilarse antes de tiempo víctimas de los efectos postraumáticos del diario pase de lista. Como pueden ver, el uso y abuso de las palabras—o de ciertas letras-- pueden llevar al abismo.
La última tendencia que noto especialmente en el sector de la publicidad farandulera, es –según mi modesta opinión—más perniciosa que original, aunque parezca lo contrario.
Fui el primero en aplaudir frases diseñadas con cierta originalidad como aquella  ¡QVA VA! que independientemente de su cacofonía nos llama al combate, a la lucha y al avance de nuestro pueblo. Lo lamentable es que de inmediato surjan sus imitadores; los supuestos innovadores, los facilistas de nuevo cuño con  propuestas promocionales parecidas a estas:
“…PP Qñengue va a KKrajíKara en busca de QK…”.A pesar de ello, o más bien vanagloriándose del despropósito, vemos con preocupación cómo grupos artísticos se bautizan cada día con más jeroglíficos.
A lo mejor es que con el paso de los años uno va perdiendo la dentadura y el buen gusto; o las nuevas tecnologías con sus efectos especiales nos transformen el idioma en un berenjenal con tecnología de punta, aunque dicha punta no se la veamos por ningún lado.
Lo cierto es que cualquier rebuscamiento de lo original a la larga deja de serlo y aburre: Monería al fin, como el del cuento, “mono se quede”
Increíble que magníficos músicos tengan que escudarse tras la mascarada de un título “original”, pero con cuatro copias al papel carbón. Si esta moda continúa, habrá que formar traductores en carreras lingúisticas de la universidad capaces de descifrar códigos cada vez más complejos y menos comprensibles en sus presentaciones.
Queridos vecinos, para no cansarlos, les propongo este sencillo acertijo con el cual pretendo poner punto final a esta nada original provocación:
“…C que con esT Lmental KrTl usTd pueD busKrC alg11111 Nmigos Pro mRC la Pna S inTnto…”

EN POCAS PALABRAS


EL SIGLO DE LAS SIGLAS 
Alejo Carpentier descubrió lo Real Maravilloso con “El Siglo de las Luces”. Modestamente yo les propongo a mis pacientes vecinos hacer un “Viaje a la Semilla” de ese siglo como un homenaje más al maestro.
SIGLA en cualquier diccionario de sinónimos es: Símbolo, abreviatura. Mientras siglo resulta ser: Período, tiempo, edad, época, era, reinado o temporada.
Partiendo de estas definiciones, abordamos la máquina del tiempo para ratificar que ninguna tendencia surge de la noche a la mañana, de ahí que el título de este trabajo no sea totalmente exacto y necesitemos desplazarnos al pasado.
Vayamos pues al origen de nuestro gigantesco vecino del Norte, en tiempos del fundacional Tea Party, lo cual tiene mucho que ver con esta pragmática moda de capsular el idioma y con ello ahorrase el tiempo de escribir palabras, dado que el time is money.
Desde el mismísimo parto de--USA en inglés o EE.UU. de América en español--se vislumbraba esta moda exclusivista, olvidándose de que existían otros EE.UU., tan americanos como ellos pero que hablaban “mexicano”. No es de extrañar tal comportamiento si se tiene en cuenta que allí en Gringolandia, solo se inscriben en las actas de nacimiento los apellidos del padre, como si las madres no existiesen.
Estos son sólo meros ejemplos de lo que estamos diciendo sobre la pragmática siglaturización, costumbre que les viene desde la cuna.
Degustadores de una misma lengua, los hijos de la Reina de los Mares, con las Islas Malvinas incluídas, también se sumaron al la costumbre: Gales, Irlanda, Escocia e Inglaterra se vieron reducidas a un simple GB o Reino Unido.
No somos doctos en lingüistica ni puristas del idioma, pero sufrimos como el que más este vicio que se extendió por todo el mundo en el siglo XX, durante la fase superior del capitalismo y sobre todo como resultado de la Segunda Guerra Mundial que partió por el eje a un pueblo--algo teutónico y prusiano--pero que a partir de entonces se convertiría en la RFA y la RDA, aunque ambas naciones siguieran hablando alemán.
Lo mismo quisieron hacer más tarde en Indochina creando el VIET-COM a partir de cierto paralelo 17—ambos artiificiales--pero el tiro les salió por la culata del síndrome de Viet-nam.
Por esa época tanto la ONU, la OEA, la UNESCO, la FAO; la CEPAL, y decenas de organizaciones mundiales se sumaron al vicio de la siglatura globalizada. ¿Si esto ocurre con los países y sus instituciones, qué dejaremos para el resto de las actividades humanas?
El marketing y la publicity se encargaron de promover la obsolescencia programada en todos los renglones del capitalismo salvaje y la libre empresa para enterrarnos cada vez más en la sociedad de consumo. Las instituciones financieras y bancarias en primerísimo lugar como el BBV vasco, el BM, o el FMI; las firmas automovilísticas de corte militar al estilo de la GM o los escarabajos de la VW; las peliculeras UA, MGM, o RKO, que se fusionaron a la AOL, la CNN la BBC, la NBC, la AP, la UPI, la USIS, y hablando de propiedades y propietarios, hasta a la propia SIP.
EL siglo XX finalizó cerrándose la camisa de fuerza con esos botones de muestra, pero subió la parada en el Nuevo Milenio.
Libre ya del fantasma del comunismo, sacó de la manga del Tío Sam, un terrorismo Made in USA levantado sobre las cenizas de las Torres Gemelas de NY el 9-11, lo cual haría sonrojar a la propia Santa Inquisición.
Todo esto llegó en la era de la digitalización: Es decir, con un solo dedo se podría destruir el mundo si se accionaba el botón nuclear. Los B-26 pasaron de moda como quien no quiere la cosa y cayeron de cabeza en el reciclaje, mientras nuevos la-drones surcaban los cielos con bombas pero sin pilotos ni madre.
A tal punto ha llegado el apego a esta costumbre que hasta los enemigos irreconciliables del sistema imperial han tenido que abrazarse a las siglas. Si no que lo digan el FLN-EP colombiano, el emergente BRIC, la UNASUR y el SUCRE, hasta nuestro ALBA redentor.
Al pasar a mejor vida, el sistema analógico cedió el paso al digitalizado y el mutante binario sustituyó al decimal. No será una crisis, pero no deja de ser sistémica. De ahí que, ahora no puedo equivocarme en la computadora, pues cuando repito el SÏ, me sale NO; y si le doy ACEPTAR dos veces seguidas, me borra lo escrito.
Es una nueva era donde al grito de ¡Proletarios de todo el mundo uníos! Ahora se hallan desuníos, son silenciados, siguen en paro y con un 99% de indignación, pero compran en Wal-Mart, hablan por I-Phone, ven filmes de la HBO, montan en BMW, y navegan por WWW entre otras muchas novedades del siglo XXI; o sea el de las siglas.
Algo más sobre estas y otras originalidades las encontrarán en la siguiente propuesta de este blog. ¡Allá nos vemos!

TRA-TRA-TRANSPARENcia-cia-cia 
Pido disculpas por utilizar en este título un recurso gráfico al que acudimos los historietistas: La onomatopeya. En esta caso imitando el sonido del tableteo de La ametralladora.
Esto se debe a que transcurren los primeros días de un nuevo año, con los antecedentes de un 2012 que transitó bajo la amenazas de crisis y traumatismos de todo tipo.
 La zona euro traqueteada por la crisis bancaria y la recesión en España, y otras naciones del área bajo el trauma de la bancarrota.
El traspiés de un abismo fiscal que amenazaba a los EE.UU. y un curso escolar nada tranquilo, debido a millones de armas sueltas por ahí.
Se fundan financian y dirigen transmisiones ilegales contra nuestro país por más de 50 años, en un repugnante viaje al pasado.
Pueblos aborígenes, etnias y credos que no comulguen con sus dogmas son tratados como un trapo y les aplican el trato del esqueleto.
Violan tratados, traspapelan acuerdos, trasgreden a otros, trasladan tropas mercenarias, trastornan sociedades no afines, trasiegan drogas y armas, apoyan trapisondas como en Libia y Siria, además, se quedan en casa tan tranquilos.
Golpes antidemocráticos en  Honduras y Paraguay resultaron simples travesuras contra el alba. No nos dejan trabajar en paz y nos hacen la vida más traumática.
Lo de Hiroshima y Nagasaki fue un insignificante traspiés de Truman. Pero con el trágico “suicidio” de Marilyn Monroe y el magnicidio de Kennedy hace 50 años, más el trastazo de las Torres Gemelas el 11-9 no hubo hasta ahora, transparencia alguna.
Lo que acabamos de transcribir son algunos hechos trascendentales, conocidos por todos y trastocados por tanques pensantes que tranquilamente inventan estos trasgos de estilo medieval
Recordemos términos como Viet-com por vietnamita comunista, terroristas malos y terroristas buenos, régimen por gobierno, embargo por bloqueo, daños colaterales por bombardeos indiscriminados, aplicar tecnologías de punta en guerras de baja intensidad y uso de uranio empobrecido contra países paupérrimos, bombas inteligentes tan brutas que matan inocentes.
Le cuelgan el San Benito a cualquiera, convocan, aúpan y acogen a tránsfugas de todo el mundo bajo el acápite de exiliados políticos, mientras persiguen a los verdaderos refugiados con cartelitos de indocumentados; es decir trastos del neoliberalismo.
Mientras, trasnochados mercenarios del verbo continúan inventando palabritas con que trasquilar borregos.
Últimamente han inventado un nuevo engendro del terrorismo mediatico para anunciar al mundo el próximo zarpazo del Imperio calzado con guantes de seda; es decir la TRANSICIÓN.
Así con mayúscula, como sus consecuencias:
En buen español  esta palabreja significa: Cambio, paso, mutación, metamorfosis y sus enriquecedores afluentes: Condescender, contemporizar, pactar, otorgar, acomodarse, franquearse, prestarse, dar tiempo al tiempo, ablandarse, hacerse el bobo, ceder, flaquear, doblegarse, dejarse convencer, etc., etc.
Acabo de enterarme de la última trapisonda yanqui con el retintín de la TRANSICIÓN; es un exabrupto más que traspasa y ruboriza todo lo humanamente imaginable. Y cito:
WASHINGTON, 2 enero. (EFE). – En la primera rueda de prensa del año, la portavoz del Departamento de Estado de los EE.UU. Victoria Nuland dijo que:
 “Si se da la circunstancia en que él (Chávez) no pueda ejercer como presidente, queremos ver que un proceso de transición se lleve  a cabo de una manera consistente con la Constitución Venezolana (…) Juzgaremos nuestra capacidad para mejorar las relaciones con Venezuela sobre la base de los pasos que tomen…”
Más claro, ni el agua: En momentos en que Cuba, Venezuela, América Latina mandatarios, personalidades, hombres y mujeres de buena voluntad en el mundo entero ruegan por la salud del presidente venezolano, la diplomacia del águila imperial se transforma en un buitre carroñero, apostando por lo peor y recurre de nuevo a la amenaza y la prepotencia bajo el  eufemismo de cierta TRANSICIÓN que ya no engaña a nadie.
De nuevo se equivocan, la TRANSICIÓN ya se viene consolidando en Nuestra América—como dijo Martí-- desde que despuntaron por el horizonte los Rayos y Soles de Bolívar, para iluminarnos con las luces del ALBA.

CURIOSAS PINCELADAS DE GUANAJAY


Vínculos familiares con Pinar del Río me hicieron viajar frecuentemente a la parte más occidental del país. El ómnibus interprovincial solo paraba oficialmente en la ciudad de Guanajay para bajar o subir pasajeros cuando contábamos solo con la Carretera Central; al construirse la Vía Monumental, ni siquiera pasábamos frente al poblado.
La pulcra y simpática villa, a pesar de la tierra colorá—como se le calificaba por entonces--era sólo eso; parte del paisaje. Desentrañar sus misterios surgió para mí como una deuda pendiente, lo que se agudizó al leer cierta confesión que hiciera el Dr. Eusebio Leal, durante el 350º. Aniversario del Municipio:
”…Allí conocí la naturaleza, a la gente buena y noble de la villa del primer pueblo pinareño. En el humilde camposanto descansan mis abuelos y antepasados. En el Teatro Vicente Mora, en El Niágara, en las veredas del río y en la iglesia parroquial de San Hilarión, están las bases de mi propia historia…”
Precisamente una de las curiosidades se corresponde con su ubicación en la división político administrativa que ha sufrido la región. Guanajay, como dice Leal, primero fue parte de Pinar del Río, más tarde pasó a la provincia Habana y en la actualidad pertenece a Artemisa.
De ahí que la amistad con el colega Pablo Noa vecino de la localidad, y dinámico propagandista como responsable de Relaciones Públicas de la Editorial Pablo de la Torriente, permitieron adentrarme en sus secretos y sin más preámbulos aquí van estas  curiosas estampas capturadas al azar.
Se cuenta que cuando llegó Colón a Cuba ya existían allí asentamientos indígenas avalados por el reciente trabajo del Grupo Espeleo-Arqueológico Guamuhaya que confirmó la hipótesis de tres sitios precolombinos existentes cerca de Chacón y Ojo de Agua.
A propósito, de la abundancia del líquido elemento en el territorio le viene el nombre de Guanajay—apelativo con el cual lo identificaba la población autóctona. Sin embargo, a pesar de esas condiciones, con abundantes sistemas cavernarios, casimbas, dientes de perro, y hoyos, ninguno de sus ríos desemboca en el mar debido a  que se pierden en las cuevas para formar sumideros.
Su situación geográfica explica el por qué la obligada presencia del pueblo en cada uno de mis viajes a Pinar del Río: Para trasladarse a la parte más occidental del país hay que pasar  por Guanajay dada su ubicación en el sitio más estrecho de la Isla, donde el colonialismo español trazó la histórica trocha entre Mariel y Majana.
El propio Noa narra la presencia del Andarín Carvajal por estos predios y la necesidad que tenía de sufragarse el viaje a las Olimpiadas de Saint Louis en los EE.UU., dado que no se recibía financiamiento estatal como ahora. Por aquella época eran populares los “hombres sándwich” que anunciaban tiendas y comercios con carteles colgados al cuerpo. Era la forma acostumbrada por el modesto-atleta para recaudar fondos, mientras demostraba sus aptitudes como fondista en las calles de Cuba.
Pues bien, a cierto Guardia Rural de la localidad, se le ocurrió que eso era ilegal y le prohibió que corriera en esas condiciones so pena de ir a la cárcel. No le quedó más remedio al “Andarín” que devolver lo recaudado y de ahí surgió la popular frase “Chencha por chencha, Guanajay por tierra”, lo cual podía traducirse como “Toma lo tuyo y dame lo mío, estamos parejos”.
Otro acontecimiento deportivo de importancia--que sí se pudo realizar--fue la primera carrera de autos efectuada fuera del marco de la capital, pues se largó desde el puente de La Lisa hasta el Parque de Guanajay—33 kilómetros--y ganó la prueba el francés Dámaso Lainé utilizando solo 37 minutos, un récord para la época. Lamento no poder darles la fecha de la hazaña, porque yo no estaba allí y creo que ni siquiera había nacido.
Seguimos con curiosidades automovilísticas: María Constancia Caraza Valdés, conocida como la Macorina, nació en Guanajay (14-3-1892) y falleció en La Habana (16-5-1977). Llegó a poseer nueve autos y tuvo como chofer durante tres años a Fernando López de Mendoza, popular gallego del teatro vernáculo de la época.
En 1798 visitó Guanajay el duque Luis Felipe de Orleans, quien más tarde fuera coronado rey de Francia. Su anfitriona en esa ocasión fue Doña Leonor Espinoza de Contreras y Justiz, sin embargo nunca ostentó el título de condesa de Gibacoa, nobleza sí reconocida a su padre, su hermano y su propia hija.
Hablando de visitantes. Allá por 1848 las rebeliones indígenas en México provocaron el éxodo a Guanajay de muchos yucatecos, quienes fueron contratados para las plantaciones cañeras en condiciones semi-esclavas.
Para 1860 ya existía una dotación de 2000 yucatecos en el laboreo de la zafra. En sus horas libres se dedicaban al arte de la pesca y fue tal su pericia que pasaron a la historia local como Los Reyes del Charco, la leyenda se mantuvo con el tiempo pero bajo el título de El Charco de los Reyes.
Hemos dejado para el final la más increíble de todas sus leyendas, que se vincula nada menos que con el Descubridor del Nuevo Mundo y Adelantado de la Mar Océano.
En 1815 nace en México José María Gómez Colón y llega a Cuba a los 17 años de edad, comentándose su parentesco con el navegante genovés. Ocupó en Cuba varios cargos militares, además profesor de matemática y ciencias agrícolas. En 1850 fue jefe de regimiento en San Antonio de los Baños. Era Maestro Mayor de Filosofía, poseía la Cruz de Distinción y las dos cruces de la Orden de San Fernando, le fue otorgado el voto de gracia en el Congreso de Diputados, fue Benemérito de la Patria y en 1863 Caballero de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, Comendador de la Orden Americana de Isabel la Católica. Ocupó altos cargos en España y a su regreso a Cuba fue designado teniente Gobernador de Guanajay. Por suerte la nave en que regresaba no naufragó porque con tantas medallas en el pecho imposible que pudiese flotar y salvarse nadando.

HAPPY NEW YEAR 2013

Más de cuatro siglos de hipocresía colonial en Cuba sobre asuntos tan humanos como el sexo, satanizaron el amor, uno de los más profundos sentimientos que pueda percibirse. La vida misma se encargó de poner las cosas en su lugar, ya oficialmente o por detrás de la iglesia. Nuestro mestizaje demuestra que contra natura ningún poder lo vence por muy monárquico, colonialista o inquisidor que se muestre.
Que tire la primera piedra quien no haya resbalado con esa cáscara.
En 1902, la republiquita bananera, mediatizada por cierta intervención foránea-militar y puritana por más señas—mantuvo el tabú del pecado capital tradicionalmente calificado como fornicación. Sin embargo se dejó abierta una puerta –bien pequeña por cierto— para que entraran los demonios por el torno de la muy socorrida y Pía  Casa de Beneficencia; eran los frutos del desliz amoroso y sus consecuencias gestadas pero no esperadas.  
En esos casos, las “bastardas” víctimas en pañales tendrían además del habitual talco, un padre virtual. De ahí los miles de compatriotas que llevaran a cuestas el honroso apellido Valdés de por vida.

Esta situación duró hasta la llegada del año 1959, en que al grito de ¡HAPPY NEW YEAR! El pueblo se botó para la calle y tras el tsunami revolucionario las aguas fueron cogiendo su nivel. Pero quedaban rezagos y el humorismo revolucionario --sin quererlo-- heredó muchos de aquellos calambucos arraigos del machismo. El síndrome del choteo, nos persiguió por más tiempo que el debido; y supervivió a pesar de los pesares: El cubano tenía fama de no llegar o pasarse.
Tal vez el teatro haya sido una excepción, dadas sus peculiaridades de pequeño formato y entrada solo para adultos y a veces como en el “Shangai” (solo para hombres).
Lo cierto es que el humor erótico, el chiste cruel, y otras manifestaciones de lo cómico, se vieron limitados en los medios de difusión, o a regañadientes; a tal punto que en cierta ocasión se pasaron programas televisivos de alto octanaje como “George y Mildred”, o “No toca botón” y sin embargo obras autóctonas de ese corte no pasaban de meros proyectos y morían sepultadas o engavetadas en algún oscuro rincón de la desconfianza.
Por suerte no hay mal que dure cien años, ni regulaciones que lo resistan: A mediados de los años 80 del pasado siglo la revista EL CAIMÁN abordó críticamente ese género en los medios, pero sobre todo el  televisivo, pronosticándole en estado interesante y a punto de parir.
A continuación la lista textual de los invitados: “…Nuez, Carballido Rey, Luberta, Miguelito, Urra, Virgilio, Manuel, Tomy, Carlos Ruiz de la Tejera, Lillo, Posada, Juan Padrón, Blanco, Val, Évora, Felo, Pitín, los compañeros del Melaíto.
Entre las opiniones captadas al azar reproducimos algunas de ellas:
ZUMBADO: Hacer humor hoy en día  es mucho más difícil, porque hay diferencias esenciales entre la vieja y la nueva sociedad. No hay que hacer humor de oposición, el costumbrismo adquiere otra dimensión que no es precisamente la de antes.
HÉCTOR Quintero: Se mantiene un nivel de gusto, el humor costumbrista no se rechaza, lo que sucede es que la gente pide algo más, que se ejerza la crítica, que se reflejen nuestros problemas. Los humoristas nos autocensuramos mucho; eso por lo menos en mi caso constituye una limitación; pero no me autocensuro por gusto, yo he sido victima de la mala interpretación que se hace por la hipersensibilidad de algunos compañeros.
NÚÑEZ RODRÍGUEZ: Hablábamos de la hipersensibilidad y Héctor  también se refirió a la autocensura; eso pasa; pero además, los humoristas de la Televisión tenemos que regirnos por unos lineamientos, lo cual estrecha bastante el marco.
VIRULO: Por otra parte pienso que hay un asunto en el  que podemos trabajar todos; el humor antiimperialista. Los gráficos han tratado el tema con éxito, pero el resto nos hemos quedado rezagados. Yo propongo que nos unamos y trabajemos éste como primer aspecto, sin dejar de preocuparnos por la situación del humor en la televisión.
Estos han sido solo algunos ángulos tratados en la edición del CAIMÁN BARBUDO en enero de 1984, lo cual se extendió a otros muchos humoristas aquí citados y que fueron al bate en sucesivos innings bajo el título de…”La culpa de todo la tiene el totí…”
Aunque el verdadero creador jamás queda satisfecho; de algo sirvieron  estos diagnósticos pues pasado algún tiempo se vieron no pocos resultados.
Según Zumbado en esa misma entrevista dijo: “…En Cuba entre el 75 y 80% de los hogares cuentan con un televisor. Ese 75% entre 10 millones de habitantes tiene una potencialidad de 7 millones y medio de espectadores; ése es un gran público…”  Cifra respetable que debe haber aumentado casi treinta años después según el actual Censo de Población y Vivienda.
El Nuevo Milenio nos trajo un movimiento liberador de signo preservativo que surgía para condonar nuestra deuda de lo que en otras latitudes llamaron: El destape.
Entre las cosas más significativas anotamos la incorporación a la temática en PALANTE de la “Página picantica”, siguiéndole los pasos en ese doble sentido al precoz MELAÍTO villareño, o a los arrestos juveniles del DDT.
Pero sobre todo, debemos destacar el surgimiento de un nuevo espacio humorístico que se nos coló en el hogar a través de la pequeña pantalla. El humorístico “Punto G” el cual abordó temas hasta entonces escabrosos con tal finura y buen gusto que pronto ganó el respeto de los programadores y la simpatía de los televidentes a nivel nacional.
Claro, nada es eterno y los temas se agotan, los autores se cansan, los gustos varían, hasta que con los años y las canas surge la impotencia; pero de que la dialéctica sentó un precedente en ese sentido, nadie lo puede negar.
Punto y aparte para su equipo de realización: Empecemos por nuestro colega del DDT: Jorge Albertp Piñero Estrada (JAPE) quien participó junto con el guionista Carlos Torrens, Carlo Fundora y Ariadna González, como segundo al mando en la dirección de la tropa, que recayó en Miguel Brito
En cuanto a  JAPE, nacido el 5 de octubre de 1964 en Maternidad Obrera de Marianao. Se había consagrado antes formando parte del grupo NOS Y OTROS, pero ya por entonces era un imprescindible redactor dedetiano y sin renunciar a esta condición gremial, echó la rodilla en tierra--perdón--en el escenario, a favor de nuevos proyectos como el Centro Promotor del Humor, el Premio Aquelarre, o su  trabajo como libretista en otros espacios como  “El cabaret de enfrente”.
En el pasado mes de mayo comenzó durante el horario estelar de la Tele su oportuno programa titulado “Por cuenta propia”  que prometía nuevos éxitos, tanto por la temática costumbrista y cuentapropista de actualidad, como por la calidad de las parodias que chorrean guarapo del timbiriche de Tony Ávila, o de un Pagola la Paga, que no le debe un quilo  a nadie, más un elenco de lujo.
Pero sobre todo porque al frente del mismo, batuta en mano estaba dirigiendo el maestro JAPE. Proyecto que se mantuvo semanalmente durante la programación de verano compitiendo con otros espacios ya establecidos como”Deja que yo te cuente” o “Vivir del cuento”.
Comenzado el curso escolar, el programa se fue del aire como una chiringa de vacaciones; como aún se dice en el argot ante proyectos no perdurables: “Tenía vida limitada” y todavía lo extrañamos.
Pero el inquieto JAPE no se detuvo y ya estaba preparándonos algunas sorpresas para la programación televisiva del año próximo que está ahí mismo, a la vuelta de la esquina.
El 2013 nos depara otra sorpresa, pues lo tenemos de nuevo como  co-director para la serie titulada "Más mujeres", esta vez bajo el mando de una de ellas--Elena Palacio--; si “Punto G” resultó en su tiempo un hito en la programación humorística cubana, esta nueva propuesta es un fenómeno mundial.
¡Agárrense todos! Nuestro amigo JAPE es el privilegiado y único “machazo” del equipo de dirección: La productora, las asistentes, y la  scrip, además de la conductora Aleani Jaureguí (Cuquita la Mora) son todas mujeres; se trata de un programa de competencia entre féminas  que quieren ser humoristas. Me imagino que él se sentirá a las anchas compitiendo entre tantas damas de compañía.
Como último chisme diré que el serial ya se grabó completo y está en proceso de edición. Debe salir para finales de enero o principio de febrero del 2013.
Por tanto les deseo a ellos, ellas y ustedes un ¡FELIZ JAPE NIÚ YIAR!