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29 dic 2012

HAPPY NEW YEAR


Más de cuatro siglos de hipocresía colonial en Cuba sobre asuntos tan humanos como el sexo, satanizaron el amor, uno de los más profundos sentimientos que pueda percibirse. La vida misma se encargó de poner las cosas en su lugar, ya oficialmente o por detrás de la iglesia. Nuestro mestizaje demuestra que contra natura ningún poder lo vence por muy monárquico, colonialista o inquisidor que se muestre.
Que tire la primera piedra quien no haya resbalado con esa cáscara.
En 1902, la republiquita bananera, mediatizada por cierta intervención foránea-militar y puritana por más señas—mantuvo el tabú del pecado capital tradicionalmente calificado como fornicación. Sin embargo se dejó abierta una puerta –bien pequeña por cierto— para que entraran los demonios por el torno de la muy socorrida y Pía  Casa de Beneficencia; eran los frutos del desliz amoroso y sus consecuencias gestadas pero no esperadas.  
En esos casos, las “bastardas” víctimas en pañales tendrían además del habitual talco, un padre virtual. De ahí los miles de compatriotas que llevaran a cuestas el honroso apellido Valdés de por vida.

Esta situación duró hasta la llegada del año 1959, en que al grito de ¡HAPPY NEW YEAR! El pueblo se botó para la calle y tras el tsunami revolucionario las aguas fueron cogiendo su nivel. Pero quedaban rezagos y el humorismo revolucionario --sin quererlo-- heredó muchos de aquellos calambucos arraigos del machismo. El síndrome del choteo, nos persiguió por más tiempo que el debido; y supervivió a pesar de los pesares: El cubano tenía fama de no llegar o pasarse.
Tal vez el teatro haya sido una excepción, dadas sus peculiaridades de pequeño formato y entrada solo para adultos y a veces como en el “Shangai” (solo para hombres).
Lo cierto es que el humor erótico, el chiste cruel, y otras manifestaciones de lo cómico, se vieron limitados en los medios de difusión, o a regañadientes; a tal punto que en cierta ocasión se pasaron programas televisivos de alto octanaje como “George y Mildred”, o “No toca botón” y sin embargo obras autóctonas de ese corte no pasaban de meros proyectos y morían sepultadas o engavetadas en algún oscuro rincón de la desconfianza.
Por suerte no hay mal que dure cien años, ni regulaciones que lo resistan: A mediados de los años 80 del pasado siglo la revista EL CAIMÁN abordó críticamente ese género en los medios, pero sobre todo el  televisivo, pronosticándole en estado interesante y a punto de parir.
A continuación la lista textual de los invitados: “…Nuez, Carballido Rey, Luberta, Miguelito, Urra, Virgilio, Manuel, Tomy, Carlos Ruiz de la Tejera, Lillo, Posada, Juan Padrón, Blanco, Val, Évora, Felo, Pitín, los compañeros del Melaíto.
Entre las opiniones captadas al azar reproducimos algunas de ellas:
ZUMBADO: Hacer humor hoy en día  es mucho más difícil, porque hay diferencias esenciales entre la vieja y la nueva sociedad. No hay que hacer humor de oposición, el costumbrismo adquiere otra dimensión que no es precisamente la de antes.
HÉCTOR Quintero: Se mantiene un nivel de gusto, el humor costumbrista no se rechaza, lo que sucede es que la gente pide algo más, que se ejerza la crítica, que se reflejen nuestros problemas. Los humoristas nos autocensuramos mucho; eso por lo menos en mi caso constituye una limitación; pero no me autocensuro por gusto, yo he sido victima de la mala interpretación que se hace por la hipersensibilidad de algunos compañeros.
NÚÑEZ RODRÍGUEZ: Hablábamos de la hipersensibilidad y Héctor  también se refirió a la autocensura; eso pasa; pero además, los humoristas de la Televisión tenemos que regirnos por unos lineamientos, lo cual estrecha bastante el marco.
VIRULO: Por otra parte pienso que hay un asunto en el  que podemos trabajar todos; el humor antiimperialista. Los gráficos han tratado el tema con éxito, pero el resto nos hemos quedado rezagados. Yo propongo que nos unamos y trabajemos éste como primer aspecto, sin dejar de preocuparnos por la situación del humor en la televisión.
Estos han sido solo algunos ángulos tratados en la edición del CAIMÁN BARBUDO en enero de 1984, lo cual se extendió a otros muchos humoristas aquí citados y que fueron al bate en sucesivos innings bajo el título de…”La culpa de todo la tiene el totí…”
Aunque el verdadero creador jamás queda satisfecho; de algo sirvieron  estos diagnósticos pues pasado algún tiempo se vieron no pocos resultados.
Según Zumbado en esa misma entrevista dijo: “…En Cuba entre el 75 y 80% de los hogares cuentan con un televisor. Ese 75% entre 10 millones de habitantes tiene una potencialidad de 7 millones y medio de espectadores; ése es un gran público…”  Cifra respetable que debe haber aumentado casi treinta años después según el actual Censo de Población y Vivienda.
El Nuevo Milenio nos trajo un movimiento liberador de signo preservativo que surgía para condonar nuestra deuda de lo que en otras latitudes llamaron: El destape.
Entre las cosas más significativas anotamos la incorporación a la temática en PALANTE de la “Página picantica”, siguiéndole los pasos en ese doble sentido al precoz MELAÍTO villareño, o a los arrestos juveniles del DDT.
Pero sobre todo, debemos destacar el surgimiento de un nuevo espacio humorístico que se nos coló en el hogar a través de la pequeña pantalla. El humorístico “Punto G” el cual abordó temas hasta entonces escabrosos con tal finura y buen gusto que pronto ganó el respeto de los programadores y la simpatía de los televidentes a nivel nacional.
Claro, nada es eterno y los temas se agotan, los autores se cansan, los gustos varían, hasta que con los años y las canas surge la impotencia; pero de que la dialéctica sentó un precedente en ese sentido, nadie lo puede negar.
Punto y aparte para su equipo de realización: Empecemos por nuestro colega del DDT: Jorge Albertp Piñero Estrada (JAPE) quien participó junto con el guionista Carlos Torrens, Carlo Fundora y Ariadna González, como segundo al mando en la dirección de la tropa, que recayó en Miguel Brito
En cuanto a  JAPE, nacido el 5 de octubre de 1964 en Maternidad Obrera de Marianao. Se había consagrado antes formando parte del grupo NOS Y OTROS, pero ya por entonces era un imprescindible redactor dedetiano y sin renunciar a esta condición gremial, echó la rodilla en tierra--perdón--en el escenario, a favor de nuevos proyectos como el Centro Promotor del Humor, el Premio Aquelarre, o su  trabajo como libretista en otros espacios como  “El cabaret de enfrente”.
En el pasado mes de mayo comenzó durante el horario estelar de la Tele su oportuno programa titulado “Por cuenta propia”  que prometía nuevos éxitos, tanto por la temática costumbrista y cuentapropista de actualidad, como por la calidad de las parodias que chorrean guarapo del timbiriche de Tony Ávila, o de un Pagola la Paga, que no le debe un quilo  a nadie, más un elenco de lujo.
Pero sobre todo porque al frente del mismo, batuta en mano estaba dirigiendo el maestro JAPE. Proyecto que se mantuvo semanalmente durante la programación de verano compitiendo con otros espacios ya establecidos como”Deja que yo te cuente” o “Vivir del cuento”.
Comenzado el curso escolar, el programa se fue del aire como una chiringa de vacaciones; como aún se dice en el argot ante proyectos no perdurables: “Tenía vida limitada” y todavía lo extrañamos.
Pero el inquieto JAPE no se detuvo y ya estaba preparándonos algunas sorpresas para la programación televisiva del año próximo que está ahí mismo, a la vuelta de la esquina.
El 2013 nos depara otra sorpresa, pues lo tenemos de nuevo como  co-director para la serie titulada "Más mujeres", esta vez bajo el mando de una de ellas--Elena Palacio--; si “Punto G” resultó en su tiempo un hito en la programación humorística cubana, esta nueva propuesta es un fenómeno mundial.
¡Agárrense todos! Nuestro amigo JAPE es el privilegiado y único “machazo” del equipo de dirección: La productora, las asistentes, y la  scrip, además de la conductora Aleani Jaureguí (Cuquita la Mora) son todas mujeres; se trata de un programa de competencia entre féminas  que quieren ser humoristas. Me imagino que él se sentirá a las anchas compitiendo entre tantas damas de compañía.
Como último chisme diré que el serial ya se grabó completo y está en proceso de edición. Debe salir para finales de enero o principio de febrero del 2013.
Por tanto les deseo a ellos, ellas y ustedes un ¡FELIZ JAPE NIÚ YIAR!


5 dic 2012

LOS SIETE COLORES DEL SÉPTIMO ARTE


Se me ocurre que en esta semana un arcoíris multicolor asomará por el horizonte al norte de la capital.
El 4 de diciembre se abren las cortinas del 34º. Festival del Nuevo Cine Latinoamericano en Cuba, evento que cada año pone en acción a miles de cinéfilos de nuestro país ante el asombro del mundo por su popularidad, masividad y entusiasmo; con una afición capaz de hacer cola—filas en otros países-- más larga que la duración de la película que se va a exhibir. ¿Quieren mayor entrega?
No es nuestro propósito anunciar su programación, en primer lugar porque no disponemos de ella; y mucho menos ejercer la crítica sobre sus propuestas, porque cinéfilo no quiere decir especialista, sino simple criticón.
Una de las actividades programadas para este año es celebrar el centenario del cine portorriqueño, y eso nos motivó a escudriñar precisamente en su contrario, es decir: El Viejo Cine Latinoamericano.
De entrada estoy pidiendo disculpas por cualquier dato erróneo pues solo cuento con el archivo personal de mi CINEMANTECA, bastante resbalosa  por el efecto de los años.
Para no tropezar avanzaré de la mano de ese abuelito sabio y visionario de nuestra sala oscura que fue José Manuel Valdés Rodríguez, a quien tuve el privilegio de venerar desde los tiempos en que gateaba mi vocación por la redacción del periódico EL MUNDO en la década de los años cincuenta del pasado siglo.
Según sus palabras, en Cuba se hizo cine de aficionados desde 1909-1910 con “Los carnavales de Cienfuegos” y “El Parque de Palatino”, pero como arte e industria cinematográfica, sólo a partir de los intentos de Enrique Díaz Quesada cuando el 6 de agosto de 1913 en la sala del teatro Politeama estrenara su “Manuel García, Rey de los Campos de Cuba”.
A partir de entonces el llamado Padre del Cine Cubano, comienza a tejer sus filmes de criollísimo sabor épico como “El capitán mambí”, “La manigua”, “El rescate del General Sanguily”, etc., hasta su última entrega titulada “Arroyito”, donde destaca la otra fase de sus argumentos: El costumbrismo.
En términos generales esta tendencia patriótica desapareció casi totalmente de nuestras salas a partir de la segunda década del pasado siglo, quizá con la única excepción de “La Vírgen de la Caridad” (1930) ya comentada en nuestro blog en el mes de septiembre.
Curiosamente éste fue nuestro último largometraje silente realizado por Ramón Peón--de origen español--quien aportó el sonido a nuestra filmografía, pero con el uso y abuso de la palabra derivó hacia la fórmula teatral del bufo-criollo, bastante taquillera pero desviándola de empeños mayores.
Como este rollo de celuloide en blanco y negro no solo trata de los albores silentes del cine cubano, sino de toda la región, a continuación mencionaremos algunas sorpresas que nos depara la filmografía en lengua ibérica de nuestro continente.
Comencemos con la primera película de dibujos animados en la historia del cine que no fue realizada en Hollywood, sino en Argentina. Data de 1917 y se titula “El apóstol” realizada por Miguel Ducaud y producida por Federico Valle. A continuación con el Núm. 1, les muestro un fotograma de la misma.
Con el número 3 ofrecemos un facsímil del programa impreso, único sobreviviente del largo metraje documental mexicano titulado “La Revolución Zapatista” (1914), pues ni copias quedan del film original.
La tercera muestra gráfica que pudimos conseguir se originó en Brasil (1929) bajo el título de “Barro humano” de Adhemar Gonzaga y la actuación de Gracia Morena quien posó para el cartel aquí mostrado con el No. 2.
Para esta época ya los filmes de ciencia ficción realizados en Francia por George Meliés, con efectos especiales de cartón; el expresionismo alemán que ponía los pelos de punta hasta a nuestros abuelos calvos; y la comedia silente nacida en Inglaterra y nacionalizada en Hollywood, se habían popularizado en todo el mundo.
Pero, queríamos significar que Nuestra América, aquella así bautizada por Martí, preterida y colonizada durante siglos por el Imperio Español y discriminada después por el sustituto yanqui, nunca dejó de defender sus raíces contra viento y marea.
Por eso hoy muestra al mundo con orgullo este Festival del Nuevo Cine latinoamericano que hoy cumple 34 años, gracias a que siete años antes en este mismo escenario, se firmara por aclamación y unanimidad la Segunda Declaración de la Habana.
Medio siglo de bloqueo, pero también del despertar de Nuestra América:
¡FELICIDADES!

LAVANDO SU HONOR


La vida es tan rica e impredecible que a veces las situaciones más simples conducen a sucesos extraordinarios. A eso queremos referirnos en este trabajo.
¿Quieren algo más sencillo que un concurso de dibujo infantil? ¿No se organizan por cientos o miles en nuestro país constantemente?
Precisamente hace 71 años en Camagüey por estos días se convocó uno de ellos impulsados por la pintora Ángela Muns Blanchard en el Centenario del Mayor Ignacio Agramonte (23-12-1941).
El Gobierno Provincial accedió a conceder un presupuesto de 240 pesos para estimular a los ganadores.
La muchachada de la Academia Municipal de Bellas Artes, fundada por los mismos profesores, participó entusiasmada, y entre los adolescentes –casi niños—estaban los hermanos Floreal y Faure Chomón Mediavilla.
Floreal obtuvo el Primer Premio con la obra “Una guayaba para cuatro” donde representaba un momento crítico de los mambises durante la guerra, y su hermano Faure también obtuvo reconocimiento con la suya que reproducía el duelo sostenido por el joven Agramonte en su época de estudiante con un oficial español, bajo el título de “Lavando su honor”.
Al acto de premiación asistió la hija del mayor causando gran impacto entre los estudiantes, sin duda el mejor recuerdo de aquel día, pues el dinero para los premiados no apareció ni en ese momento ni nunca. A partir de aquella situación se libró una batalla permanente para obtenerlo, mientras el Gobernador de Camagüey Octavio Pardo Machado, aprovechándose de la edad de los demandantes se burlaba de ellos.
Según cuenta en una ocasión el Comandante Faure Chomón al periodista Enrique Atienza Rivero de GRANMA: “…La máxima autoridad gubernamental local se mostró molesto, huraño y mal educado (…) Al reclamársele la entrega de los premios, comenzó a hablar mal de Ángela Muns, directora de Bellas Artes, haciendo ver que ella se había enredado en aquella promesa del concurso con la cual él no tenía ninguna responsabilidad…”
Por otro lado el gobernador hipócritamente les daba nuevas esperanzas a los premiados, quienes cansados de esperar deciden enfrentarlo en cierta ocasión en la cual el politiquero asistía al Club Gallístico de la barriada de la Caridad. Así lo cuenta el propio Faure:
“…Nos atravesamos en su camino para hacernos oír de nuevo en son de protesta.(…) Lo acompañaban otros tipos parecidos a él, guardaespaldas, politiqueros, y apostadores, quienes lo rodeaban como para que aquellos niños no pusieran en peligro la vida del Gobernador…”
Tras aquel incidente comprendieron que era inútil insistir. Debían esperar lo imposible, pasó el tiempo y ya no se vieron más, la Academia fue clausurada, pero quedó para la historia el último intento: Un mandato firmado por todos ellos el 2 de enero de 1943, cuyo facsímil –un tanto deteriorado por el tiempo --ofrecemos adjunto.
El dibujo presentado por Faure—apenas un niño en aquel concurso--, dio título a este trabajo, pero sobre todo es un llamado a la reflexión, pues aquel ultraje al Mayor en su Centenario, lo era también a la inocencia infantil, y todos los que lucharon por la dignidad plena del hombre en nuestro país. Ese honor fue lavado precisamente diez años más tarde por la Generación del Centenario un 26 de Julio, se hizo realidad el primero de enero de 1959, y los hermanos Chomón Mediavilla fueron consecuentes y también protagonistas de esa otra gesta heroica.

EL CUARTO CRISTO


Del 7 al 17 de noviembre de 1991 se celebró la Primera Bienal Internacional de Historia en Quadriños de Río. El compañero Orestes Suárez y yo fuimos invitados como representantes de Cuba a ese encuentro. Lamentablemente llegamos el día nueve y perdimos la oportunidad de contactar con tres de los grandes: El estadunidense Will Eisner autor del “Spirit”, Moebius, maestro de la bande desinée francesa y Tardi, reconocido autor belga, quienes sólo asistieron a la inauguración por compromisos personales.
Aún así, podemos considerarnos privilegiados, porque no se realizó más ninguna de estas ferias hasta el presente y en los días restantes del evento pudimos contactar con lo que más valía y brillaba de la especialidad brasileña, entre ellos el gran artista del humorismo gráfico, la historieta y el diseño Ziraldo. Alves Pinto; además de las muestras y los coloquios internacionales que se programaron por la Editorial Ayuri.
Debo agregar que una de las más impactantes actividades fue la dedicada al veterano dibujante e historietista Cícero, a quien se homenajeaba con su exposición retrospectiva.
En la foto, con camiseta roja de mangas aparezco visitando su muestra en compañía del profesor y especialista en comunicación social de la Universidad de Sao Paulo, Waldomiro Santos Vergueiro.
Según el investigador, Cícero fue muy famoso entre la juventud de entonces por abordar e ilustrar temas considerados tabús en la década de los años treinta en Brasil, su obra era una especie de Comic-Kamasutra, que circulaba de forma semiclandestina; con la diferencia de que en Cuba sus autores, no firmaban los dibujos temerosos de ser excomulgados por la sociedad burguesa de aquella época y sus libritos  se vendían exclusivamente en el vestíbulo del “Teatro Shanghái” (Sólo para hombres); por el contrario, allá los cariocas, 50 años después le rendían tributo al más famoso de los suyos.
Otra inolvidable experiencia fue el privilegio de visitar una de las joyas escultóricas monumentales más importantes del mundo: El Cristo Redentor, y símbolo de la ciudad de Río de Janeiro.
En las ilustraciones adjuntos hemos querido mostrarlo mediante una fotografía aérea y el programa-invitación de la muestra: Una caricatura donde la multitud es sobrevolada por varios super héroes de papel. Sin embargo, no hay super ficción capaz de superar esta super monumental obra de arte que el pasado 12 de octubre cumplió 81 años.
Con unos 38 metros de altura, la escultura diseñada por el artista Carlos Oswald se levanta en el cerro de Corcovado a 600 metros sobre el nivel del mar y hace cinco años fue considerada una de las siete maravillas del mundo moderno.
Pero otras veneraciones similares se han levantado en Nuestra América. A saber El Cristo de la Concordia en Cochabamba, región central de Bolivia, considerado el segundo en majestuosidad. Pesa 2,200 toneladas con sus 40.44 metros de envergadura, contando la estatua y su pedestal y fue construido por el escultor César Terrazas Pardo, sobre el Cerro de San Pedro en 1989 y alcanza una altura de 305.44 metros.
En tercer lugar aparece el Cristo de Noas, situado en la ciudad mexicana de Torreón, en Coahuila, erigido por el artista Vladimir Alvarado con 231,80 metros de altura y 580 toneladas de peso.
Desconozco que existan otros monumentos similares en América o el resto del mundo, a no ser el Cristo de La Habana, el cual ocuparía el cuarto escaño en esta lista de acuerdo a sus dimensiones.
Más modesto que los anteriores como corresponde a un país pequeño, pero tal vez deba destacarlo por características muy especiales: En primer lugar no está representado con los brazos abiertos. En segundo, fue realizado por las manos de una mujer, la escultora Jilma Madera conocida aquí como la escultora de las alturas; quien se graduó con el mejor expediente de la Academia Cubana de Arte San Alejandro en 1935 y posteriormente en The Art Student League de Nueva York.
Nuestro Cristo fue emplazado en 1958 escogiendo para ello una colina a la izquierda de la entrada de la bahía de La Habana, no tan elevada como las anteriores y se utilizó mármol blanco de Carrara para esculpir las 67 piezas que conforman su cuerpo. En cuanto a las dimensiones del monumento alcanza 20 metros de altura y 320 toneladas de peso.
Si destacado es este cuarto lugar alcanzado, mucho más lo es su historia, ya que fue inaugurado el 25 de diciembre de 1958 apenas una semana antes de que el dictador Fulgencio Batista, presionado por el avance de las fuerzas guerrilleras huyera de nuestro país. El intento de limpiar su imagen con la simbólica ceremonia le llegó tarde al tirano.
Sin embargo, su autora Jilma Madera sumó un lauro más a su bien ganada trayectoria artística pues fue también quien realizó la escultura del Héroe Nacional José Martí emplazada en el Pico Turquino precisamente para ser develada el 28 de enero de 1953 en conmemoración de su centenario. Las condiciones se tornaron difíciles en ese momento y la inauguración hubo de trasladarla para el 19 de mayo—fecha de su muerte en combate--.
Entre los veinte martianos que ascendieron ese día al Turquino, a petición de su padre, se unió una joven quien más tarde sería la primera mujer que vistiera el uniforme verde olivo para unirse al Ejército Rebelde, en la Sierra: Celia Sánchez Manduley.
Apenas dos meses después de la inauguración se produjo la clarinada insurreccional del 26 de Julio en el Cuartel Moncada por la Generación del Centenario con Fidel al frente.