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8 nov 2010

A NOVENTA AÑOS DE UN BAMBINAZO.

Corrían los últimos años del pasado siglo, cuando se nos presentó en el lobby del Hotel Habana Libre Tryp, donde cada noche yo hacía caricaturas personales a los huéspedes de la instalación turística.
--¿Es usted Blanquito, el dibujante?
--El mismo, ¿en qué puedo servirlo?
--Soy portorriqueño, me llamo Julio Manuel Ruiz Laabes, pero me llaman Yuyo Ruiz.
Me dijeron que usted había dibujado muchos peloteros profesionales cubanos.
--Es cierto, pero eso fue hace mucho tiempo, cuando empecé en la revista “Fotos” y después en el periódico “El Mundo”.
--Me alegro: ¿Cómo cuántos de ellos?
--¡Uff! Desde José de la Caridad Méndez a principios del siglo XX, hasta Conrado Marrero y los Cuban Sugar King.
--¡Magnífico! Se los compro todos.
Suspiré profundo mientras la caja contadora del cerebro sacaba sus propias conclusiones. ¡Imagínese la proposición en medio de la crisis del período especial! Y sin saber a cuánto ascendía el monto de la proposición… Tomé nuevo aliento para responderle:
--Bien… ¿Cuándo usted se va? Porque tengo que ir a la hemeroteca de la Biblioteca Nacional para sacarle copia a esos trabajos.
--¡Cómo! ¿No son originales?
--Imposible, señor…Todos quedaban en los archivos del diario, y como usted debe saber, “El Mundo” fue pasto de las llamas por un sabotaje efectuado el 20 de febrero de 1969.
ACLARACIÓN: Algunos de esos dibujos que pude salvar, vienen apareciendo en la sección titulada “Cualquier tiempo pasado fue... profesional” que concluye al finalizar el año.
--Lo siento mucho, yo no soy un simple “fan” del beisbol. Soy coleccionista y lo mismo recopilo cosas del deporte que monedas españolas del tiempo de la colonia, santos de madera tallados, banderas y heráldicas, y poseo la colección privada de memorabilla más grande del beisbolista portorriqueño Roberto Clemente.
Repuesto del cubo de agua fría que me habían lanzado, aprecié que sacaba un cuaderno bilingüe de la bolsa para brindármelo.
--Mire, acabo de escribir este librito donde narro las aventuras de Babe Ruth en Cuba a fines de 1920, donde celebró varios partidos amistosos con equipos del patio…
Mientras me lo dedicaba seguía explicando:
--Esa pelota de beisbol que aparece en la portada, la compré aquí a un fanático que celosamente la guardaba, y fue bateada de jonrón al veloz Isidro Fabré en el “Almendares Park” por el “Bambino” en el primer inning de ese memorable juego celebrado el 14 de noviembre de 1920.Podríamos extendernos mucho más, pues en contra de su voluntad, aquel fue su último desafío celebrado en la capital, y otras muchas aventuras vivió el destacado pelotero junto a su esposa hasta el regreso a su país el 28 de noviembre de ese mismo año, exactamente una década antes de que yo naciera en un barrio obrero de La Habana.http://ay-vecino.blogspot.com/2009/11/vidas-paralelas.html
En la obra, Yuyo Ruiz cuenta otras muchas anécdotas, pero como deben comprender mis queridos vecinos, no podemos extendernos en este “breve espacio en que no estás”… Los interesados en conocer más detalles sobre las peripecias de Babe Ruth durante el mes que permaneció en Cuba, sin pena escriban a esta dirección y los complaceremos.

CONFESIONES DE GRANDES.

Así se titula un popular programa de televisión dedicado a figuras destacadas del deporte, y hoy, víspera de mi 80 aniversario, quisiera dedicarle el espacio a uno de esos grandes que también estará de cumpleaños, y lo considero un campeón olímpico pero del dibujo y la canción.
Me refiero a Silvio Rodríguez Domínguez, que ese mismo día, mientras él daba su primer do de pecho al salir del claustro materno, ya menda jugaba pelota en los pitenes del barrio en Luyanó.
Lo conocí barbilampiño y adolescente en el semanario “Pionero” heredero de la revista “Mella” que había hecho historia en la clandestinidad.
Corría el año 1962: A la redacción llegaba aquel joven quinceañero lleno de entusiasmo para dar a conocer sus primeros trazos y ponerse a las órdenes del director artístico,--el maestro Virgilio Martínez--, quien recién salía del anonimato, pues en los tiempos tenebrosos de la dictadura firmaba con el seudónimo de Laura.Ese mismo año de la Crisis de Octubre Silvio se presenta al primer llamado del servicio militar y rápidamente es captado por sus habilidades, para colaborar como dibujante satírico en la revista “Venceremos” de las Fuerzas Armadas, pero no dejó nunca de compartir con los colegas de la revista infantil.
Los datos que a continuación reproducimos fueron tomados de una entrevista que le hicieran a Silvio en el Número 1051 (Nov. 1984) de “Pionero” con motivo de su 23º. Aniversario.
LA PRIMERA GUITARRA:
“…La primera guitarra que toqué, así, literalmente toqué, pero sin saber ejecutar nada en ella todavía, fue la del dibujante Lázaro Fundora, quien tenía un trío y en el semanario hacíamos algunas actividades musicales…”
EL PRIMER NÚMERO:
“…Mi primera grabación la hicimos allí, con una grabadora chiquitica que teníamos. Se me ocurrió hacer una canción en burla a la música extranjera, que ridiculizábamos en las páginas del semanario “Mella” y me salió “El rock de los Fantasmas…”
LA QUE MÁS ME GUSTÓ:
“Mi primera canción en serio fue “Saudade” que compuse en las FAR por el 64- o el 65. De esos años la canción que más me gusta es “El viento eres tú” que la hice en 1966…”
¿CUÁNTAS CUENTAS?
“…Ya he perdido la cuenta del número de mis canciones, algunos dicen que quinientos, otros setecientos, otros mil…”
Si eso contó Silvio en 1984.¿Qué dirá ahora?
¿QUÉ PREFIERES, EL DIBUJO O LA CANCIÓN?
“…Algunas de mis canciones tienen influencia de la historieta en su narración como “Supón” por ejemplo. En general tengo influencia de la historieta en las canciones, es una capacidad para representarme gráficamente. Gracias a ella, a veces boceto las canciones, a veces las voy estructurando…”
¿DIVORCIADO DEL PINCEL?
“…En el 67 cuando salí del ejército, fui por ”Juventud Rebelde” y por “Verde Olivo”, quise probar de nuevo en el dibujo, pero ya cuando eso me interesaba mucho más por la música y en definitiva me decidí por ella…”
¿REMORDIMIENTOS?
“…Es una pena que dejara el dibujo porque creo que la historieta es una de las artes del siglo XX, una de las más importantes manifestaciones masivas. Tengo varios facsímiles de historietas famosas y admiro los clásicos de ese género…”
PERO ¿ES DEFINITIVO TU ABANDONO?
“…A veces todavía hago dibujos para los amigos y en las reuniones. Cuando estoy de viaje también me pongo a dibujar…” “…Ahora pienso hacer el guión de una historieta con dibujos de Virgilio, para el semanario “Pionero”, que tal vez lleve el título de “Las Aventuras del Unicornio Azul”…”
Así termina la entrevista que le hiciera Mirta Zayas Mariño en 1984.
En el libro “La Vida en Cuadritos” de Paquita Armas Fonseca en 1993, la colega oprime la misma tecla y el músico-dibujante, le responde:
¿HISTORIETISTA O CANTAUTOR?
”…Este género es prácticamente ilimitado, y todo depende de la imaginación del autor. Realmente con esas formas expresivas se puede hacer de todo, no dudo que hasta hacerla sonar como música algún día…”
¿CANTAUTOR O COLECCIONISTA?
“…Me apasiona tanto que tengo una colección tremenda de historietas y revistas especializadas, y es en una de las cosas en las que invierto mi dinero cuando salgo al exterior. Justamente para mantenerme informado sobre ese medio artístico.”
Debemos aclarar lo siguiente: Silvio hizo la promesa de escribir un guión para Virgilio Martínez, con el supuesto título de “Aventuras del Unicornio Azul” pero no pudo realizarlo dado el fallecimiento de este último el 11 de mayo de 2008, a la edad de 77 años.
Pido a ambas periodistas, disculpas por utilizar sus respectivas entrevistas para homenajear al admirado cantautor, amigo, hermano, y colega, Silvio Rodríguez.
Para terminar: Aquí van las preguntas que le realizara Paquita Armas en su libro, y las grafi-respuestas de Silvio, con su natural ingenio:
1.- ¿Qué representó "El Hueco" en tus inicios como artista?
2.- Cuando estás lejos, ¿qué significa cuba para ti?
3.-¿Qué es el amor?
4.-Realiza el o los dibujos que tú desees.http://segundacita.blogspot.com/

¿CUÁNTAS CRIOLLITAS HUBO?

Es conocido que la portada del primer número del semanario “Palante y Palante” el 16 de octubre de 1961, causó un gran impacto, pues aparecía una joven de tez oscura, aparentemente ex sirvienta de la encopetada burguesa que acudía a depositar su dinero, la cual era atendida por su antigua criada. El petrificado “¡NO!” que exclamaba dicha vieja dama indigna, era todo el texto requerido para expresar su sorpresa. Su autor : Luis Wilson Valera. En esos primeros años del triunfo revolucionario, el personaje mestizo representaba a la mujer cubana discriminada. Hasta ese momento nunca había pisado como trabajadora una entidad bancaria u otra similar por el color de su piel. Prácticamente les estaba vedado el trato directo al público. Como si su sola presencia tiznara al cliente y…”El cliente siempre tenía la razón, aunque no tuviera gandinga”. Pero la protagonista seguía sin nombre propio, como un fantasmita que aparecía ante los ojos atónitos de aquella masa de arrugas cubierta de joyas y gangarrias. Un año después, --entre octubre y noviembre de 1962--, surgió la misma cubanita del cuento, pero con dos enfoques distintos: En un dibujo la muchacha aparecía bajo el título de “Criollitas” y en otra edición, una especie de hermana gemela que respondía al nombre de “Felinas”.¿Cuál fue el motivo para que el colega Wilson utilizara el mismo personaje pero bajo dos actitudes y nombres distintos? Lamentablemente el autor falleció hace un par de años y se llevó el secreto a la tumba, pero analicemos los contenidos. Las “Felinas” abordaban temas menos comprometidos con el proceso de reafirmación revolucionaria. Trataban fundamentalmente las relaciones en el quehacer cotidiano, la interacción con su pareja, familia o entorno. Eran más desprejuiciadas y “sexy” ----utilizando términos de la época--, y por tanto resultaban, más naturales.
Me atrevería a pensar que en el caso de “Criollitas”, Wilson trató de vincular a la mujer cubana con su propia reivindicación, hacerla más rebelde y combativa, sacrificando horas de sueño para superarse en el trabajo o el estudio. Dejar atrás la imagen pasiva que le había asignado la sociedad “machista” anterior. Ésa que lastraba en lo ideológico a un porcentaje mayoritario de la población laboralmente activa. Esta dicotomía duró un par de años hasta 1964, en que las “Criollitas” no necesitaron ya ninguna contrapartida; pues la tarea abnegada y esclarecedora de la Federación de Mujeres Cubanas, apoyada por el resto de las organizaciones políticas y de masas, habían puesto las cosas en su lugar.
Desde la óptica de hoy, lo vemos muy natural, pero resultó una tarea nada fácil puesto que todo cambio presenta rechazos en sus comienzos, y esa ama de casa, con bajo nivel de escolaridad, a la que se le prohibía trabajar “
para la calle” y se mantenía esclava del delantal y la escoba, dependía por lo general económica y mentalmente, del marido que era quien “traía los frijoles”.
Lo “social” sólo flotaba en la crónica de la crema y nata de la alta burguesía. Para el resto de las féminas, por la fuerza de las costumbres machistas, y el bajo nivel de escolaridad, no eran capaces de asimilar de golpe su propia transformación.
Aquella era una violencia de género silenciosa.
Si todavía hoy, a cincuenta años vista, las mujeres en muchas partes del mundo soportan la otra violencia, --la del compañero que lacera, agrede y hasta mata--. Podemos sentirnos felices de que nuestras madres, hermanas, esposas, novias, o simples compañeras, estén libres de ese flagelo, o por lo menos la ley las ampara. Y muchas de esas contradicciones ideológicas fueron abordadas por nuestros humoristas de entonces y de ahora.
Cuanto a la mujer, siempre hubo en Cuba excepciones. Desde Mariana Grajales a Alicia Alonso para poner solo dos ejemplos lejanos en el tiempo. Eran aquellas que, por situaciones coyunturales, esfuerzo propio, o nadar a contracorriente, pudieron imponerse en una sociedad que les cerraba las puertas a la dignidad humana.
Por ejemplo, en aquellos tiempos del debut de “Palante y Palante”, podían contarse con los dedos de una mano aquellas compañeras que practicaban profesionalmente el humorismo gráfico o escrito. Desde sus primeras ediciones algunas colegas aparecieron un tanto enmascaradas bajo los seudónimos de Mariel, Eureka, Milsania, Pucha, Ilse, etc… Excepcionalmente una de ellas, Évora Tamayo formó parte activa de nuestro staff por decenios. Además de excelente escritora, Évora se convirtió en una excelente investigadora de la gráfica humorística: Una especie de polilla rodante a bordo de su motoneta, que se adentraba en los vericuetos de las bibliotecas y archivos donde dormían el sueño eterno de la inercia los talentos del humorismo gráfico y literario. Muchas de las informaciones de este blog han sido tomadas por asalto de sus apuntes.
Hago esta aclaración para informarles que en la actualidad, no sólo contamos con excelentes investigadoras, informáticas, redactoras y caricaturistas que han obtenido premios y reconocimientos en el patio y el extranjero, sino que la directora del actual mensuario
“Palante” se llama Mercedes Azcano, y la subdirectora, es la multipremiada caricaturista Miriam Alonso, ambas con suficientes méritos para el desempeño de sus funciones. En mi opinión, estas dos colegas son las únicas mujeres que encabezan el staff de alguna publicación humorística en el continente y posiblemente en el mundo, haciendo honores a aquellas preciosas “Criollitas” y “Felinas” de Wilson. Si alguno de mis asiduos vecinos tuvieran información de otros casos como éstos, agradecería que me lo hicieran saber para darlos a conocer: ¡GRACIAS!

DESCARRILANDO TEORÍAS.

El primer tren que corrió en el mundo en idioma español lo hizo el 19 de noviembre de 1837, pero no en la península, sino en una de sus colonias: “La fiel Isla de Cuba” desconociendo además su condición de archipiélago.
“La Junta”, --así llamado aquel debutante-- fue también el primer “caballo de hierro” que galopara al sur del Río Bravo.
Hasta ese momento en la competencia entre rieles, la Medalla de Oro correspondió a Gran Bretaña (1825), Plata para Estados Unidos (1927), y el bronce fue para Francia (1833).Le siguieron en orden de llegada Alemania, Bélgica y Rusia, incluyendo a la actual “locomotora de Europa”. Cuba quedó fuera del medallero pero pasó la meta antes que Austria, Holanda e Italia, todas ellas grandes potencias europeas.
¿Cómo se explica que la Metrópoli, es decir el Imperio Español, viniera a alcanzar ese objetivo once años después?
Dejémos que nos lo explique el inolvidable y enciclopédico colega Francisco (el gallego) Mota, en su libro “Por primera vez en Cuba” del cual solo les mostramos su carátula:
“En 1830 la región de Güines producía más de setenta mil cajas de azúcar al año. Y también la mayor parte del arroz que se consumía en el país… Un empresario audaz proyectó una línea de ferrocarril que abaratase ese transporte... Anteriormente, para la comunicación se había proyectado la construcción de un canal, que se discutió largamente, pero nunca llegó a ser una realidad…” “…Marcelino Calero y Portocarrero, un negociante andaluz que residía en Londres…Elaboró dos proyectos: Uno de ellos encaminado a dotar a España de una primera línea de ferrocarril entre San Lúcar de Barrameda y Rota, para facilitar y abaratar los transportes mineros…El otro con el propósito de tender una línea de ferrocarril éntrela Habana y Güines…El primero de estos proyectos quedó en estudio, debido a la guerra civil que asoló la Península entre 1833 y 1840…Aquella guerra y la depauperación que asoló el país a raíz de ella, propiciaron que España quedara rezagada en sus afanes ferrocarrileros…”
Si con este relato los “tanques pensantes de la guerra”, --cuya teoría de que la ciencia y la técnica solo se benefician con los inventos bélicos—no han quedado satisfechos, les contaré otra historia:Corría el año 1894. En Camagüey se comenzó la construcción del primer tren eléctrico cubano, pero la guerra necesaria soñada por Martí se desató al año siguiente y el propósito de extenderla hasta Occidente por Gómez y Maceo, lo impidieron. Las obras quedaron interrumpidas y al finalizar la contienda (1898), la capital se le adelantó con el primer tren eléctrico el 3 de septiembre de 1900 entre Regla y Guanabacoa, hace exactamente 110 años.
Por fin Camagüey pudo disfrutar de su tren eléctrico ocho años después gracias al financiamiento de firmas canadienses.
Sin salirnos de nuestras fronteras, hemos presentado dos casos en que la guerra se interpuso entre el ferrocarril y el desarrollo económico; argumento más que suficiente para descarrilar teorías como reza el encabezamiento de este trabajo.

18 oct 2010

EN POCAS PALABRAS.

POE ERA EL UNO Y SIGUE SIENDO EL CABALLO.

En el imaginario popular cubano el número uno ocupa un lugar de privilegio. Desde el modesto uno en la cola que le permite ser el que inicie las compras, como en otros muchos aspectos de la vida.

Todos queremos ser el uno en el deporte, en el estudio, en el trabajo, o el fusil, lo cual procura la admiración y respeto en los demás.

Hasta en el juego de azar del pasado,--prohibido o no--, pues existía el primer premio en la Lotería Nacional, y el uno de la bolita, representado gráficamente por el caballo situado como un sombrero en la cabeza del chino de la charada. Tal vez surja de ahí la similitud entre uno y otro.

El escritor norteamericano Edgar Allan Poe, fue para nosotros el uno en los cuentos góticos que nos llenaron de terror durante toda la vida, hasta el bombardeo de efectos especiales en los medios masivos, que lo han dejado chiquito.

Tan macabro como sus escritos resultó ser el funeral que le hicieran, a 160 años de su muerte (7 de octubre de 1899). Este inusitado hecho ocurrió exactamente ese día del pasado año, en el Westminster Hall, donde cientos de personas pasaron ante un ataúd donde descansaba el sueño eterno un maniquí del afamado escritor, antes de ser trasladado en una carroza fúnebre estilo XIX hacia su última morada.

Se decía que Poe, --el verdadero-- fue encontrado ya cadáver a la salida de una taberna sin un céntimo en el bolsillo, de ahí que solo unas pocas personas lo acompañaran al cementerio local a fines del pasado siglo. El éxito de este último velorio, --el falso--- fue tal, y acudió tanta gente que los organizadores del show tuvieron que programar una segunda vigilia toda la noche al lado de su tumba en el camposanto de Baltimore.

Si curioso es este hecho, tanto más simbólico el ocurrido en una granja de Tupperville, Canadá, una semana más tarde:

La dueña de la hacienda, Sherren Thompson, daba a conocer y de paso se dejó fotografiar, junto a un magnífico ejemplar equino que medía 5,3 pies de alzada. ¡Nada menos que unos 3 metros de altura! lo que constituyó un record Guiness caballar.

Parece que la señora, enterada de lo ocurrido en Baltimore y amante de los poemas de “El Cuervo” y del cuento “El pozo y el péndulo”, puso por nombre al gigantesco caballo nada menos que Poe. Doble simbolismo entre el escritor número uno de historias espeluznantes y el bicho de la charada cubano.

Así lo vimos tratando de meterle miedo al gordo de “¡Ay, Vecino!”


EL PASO ARROLLADOR DE CHINA.

A partir del Primero de Octubre de 1949, la República Popular China viene celebrando su fiesta nacional de la mano de su Gran Revolución triunfante. Cuba fue el primer país latinoamericano en establecer relaciones diplomáticas con el gigante asiático.

Pero nuestros vínculos se remontan mucho más allá. Quizás desde nuestros propios orígenes cuando culíes chinos compartían barracones y látigos con los esclavos de origen africano en tiempos de la colonia.

Aquel emigrante de ojos almendrados y tez amarilla forma parte indisoluble de nuestra cultura mulata y costumbres tropicales. En primerísimo lugar, estableciendo nexos familiares con la población autóctona. Igualmente aparece en las luchas libertarias, en el teatro de costumbres, en el pequeño comercio de antaño, en huertos de hortalizas suburbanos, en la preferencia criolla por la cocina china y hasta en las artes marciales. Como tal ha sido tratado en ediciones anteriores de este blog personal, pero hoy quisiéramos destacar otro aspecto que considero trascendental.

Y es la pujanza de este colosal país emergente que en pocos años se ha puesto a la cabeza del mundo en desarrollo económico, y científico técnico, para beneplácito de su pueblo. Y todo ello sin menoscabo por el respeto y la veneración a sus seculares tradiciones y su origen campesino.

Así hemos querido reflejar esta semblanza gráfica, donde la ilustración tradicional de una narración bucólica “El Hacha de Oro”, se mezcla con el arrollador paso del nuevo tren de alta velocidad que asombra al mundo en estos días.

Rápido, seguro, con gran capacidad de carga y bajo nivel contaminante, el meteórico transporte logra velocidades “supersónicas”, acortando las distancias en este enorme país, para beneplácito de su pueblo trabajador. La prensa destaca que dentro de dos años China dispondrá de 16 mil kilómetros ¿De vías férreas, o magnéticas? Y ciudades tan distantes como Beiging-Tianjin, Wuhan-Guangzhou, y Zhengzhou-Xián, y Shangai-Nanjin, ya se han abierto al tránsito para trenes de 350 kilómetros por hora: la mayor velocidad registrada en el mundo. ¿Es o no un paso arrollador el de China?


UNA HISTORIA DIGERIBLE.

La palabra comecandela es sinónimo en Cuba de persona arriesgada, o intrépida, pero lo más curioso del individuo que hoy presentamos, es mucho más audaz, porque el compañero en cuestión también comevidrio..

Admito que desde que me lancé a viajar por “Las venas abiertas de América Latina” soy un admirador incondicional de la obra literaria de Eduardo Galeano, pero lo que me puso de “Patas Arriba” fue lo narrado por él en el “Libro de los abrazos”, y cito:

”Fue a mediados de 1970, en el oriente de Cuba. El hombre estaba plantado en la puerta esperando. Me disculpé. Le dije que poco entendía yo de marxismo, algo no más, y que mejor consultaba a un especialista en La Habana.

“—Ya me llevaron a La Habana –me dijo--. Allá me vieron los médicos. Y me vió el Comandante. Fidel me preguntó “Oye, ¿y lo tuyo no será ignorancia?”

“Trígimo Suárez era miliciano ejemplar, machetero de avanzada y obrero vanguardia, de esos que trabajan veinte horas y cobran ocho, siempre el primero en acudir a voltear caña o a tirar tiros, pero tenía pasión por el vidrio”.

“—No es vicio, --me explicó--. Es necesidad”.

“Trígimo me llevó a su casa en el Reparto Camilo Cienfuegos de Baracoa. Mientras charlábamos yo bebía café y él comía lámparas. Después de acabar con el vidrio, chupaba goloso los filamentos”.

“El vidrio me llama. Yo amo al vidrio como amo a la Revolución”.

Hasta aquí hemos entresacado algunos pocos párrafos que dan una idea de la historia contada por Trígimo, y que, --por experiencia propia de tanto mitómano regado por nuestros campos y ciudades—, lo tomé en principio como una mezcla de realidad y fantasía.

Pues bien, el pasado 3 de septiembre, cuarenta años después, la colega Julieta Garcia Ríos, en la edición dominical del diario “Juventud Rebelde” vuelve a entrevistarlo y el comevidrios de Oriente continuaba devorando cristales sin la sombra de una carie, sangramientos internos, o molestos constipados. Mientras yo, con dieta blanda, tengo que cambiarme la prótesis de nuevo, y padezco de estreñimiento crónico.

En el título de la información, “Trígimo también come candela” la periodista Julieta aclara la doble propensión del septuagenario por los platos exóticos a base de efectos electrodomésticos. Para mayor información a nuestros incrédulos vecinos les ofrecemos el correo electrónico de la colega: julieta@juventudrebelde.cu

A mis queridos vecinos… ¡Que les aproveche, como le sucede a nuestro héroe de hoy, con sus filetes de copas de cristal, o brochetas de bombillas en almíbar, su dieta preferida desde los seis años de edad!

UN BOBO BASTANTE VIVO.

La palabra bobo puede significar tonto, simple, necio, burro, y alrededor de otros cuarenta sinónimos más; sin embargo, en Cuba el Bobo de Abela es algo más que eso: Fue un personaje satírico emblemático de la gráfica en la primera mitad del siglo XX. Su autor, Eduardo Abela supo dotarlo de una compleja personalidad en su aparente simpleza, de ahí su éxito.
No tenía un pelo de tonto, su tontería implicaba siempre un doble sentido, con efectos cáusticos en épocas de agitación política frente a regímenes corruptos y dictatoriales. Según su historiador Enrique Gay Calbó en su libro “El Bobo” de 1946:
“El Bobo hizo en la mascarada cubana el papel de trompetillador…” “La trompetilla criolla es el fumigador más eficaz contra el avestruz del trópico…” Y más incisivo aún cuando dice:
“El Bobo fue un individuo que tenía la mala costumbre de opinar y decir en un chorro de ironías sus opiniones…” Y así lo explica:
“Como fue y no es, no puede estar hoy ni en la arrebatiña ni en la justa distribución de ventajas y compensaciones…”
Aplíquese todo esto a la época del “machadato” y la revolución del 33 --que se fue a bolina-- y se tendrá un cuadro exacto del personaje y su importancia.
Pero iba más allá: El Bobo era una ironía integral, no sólo aplicable a la política. Por ejemplo: Junto al protagonista principal, Abela creó algunos personajes secundarios para poder establecer la ironía o el sarcasmo en sus diálogos. Tenemos el profesor, el sobrino y su padre... Hay otra lectura cuando responde al ahijado, que no se parece en nada a su progenitor, y sin embargo es la viva estampa del Bobo.
El Bobo, indeciso a veces está en la cerca. En otras sin palabras representa la hierba para significar que la situación está “enyerbada”. Otras con la mano en la cabeza y una bufanda alrededor del cuello insinúan: -Que no traga…
Otros fetiches de su imaginería son: la frutabomba o papaya, símbolo sexual femenino. Para el sexo opuesto, los timbales como instrumento musical.
Otra investigadora Adelaida de Juan en su “La Caricatura de la República” publicada en 1982, apunta:
“Se hizo famoso en primer término por llevar osadamente la picaresca a la prensa gráfica sin caer en la grosería…” -
“Desde el 28 de octubre de 1925, Abela trabaja el tema del “fisgón”. Aún no es el Bobo en los dibujos titulados “El eterno descontento…”. “Ya a partir de 1927, estas viñetas se intercalan entre dibujos políticos… Abela no explicita su nombre (Bobo) si no hasta septiembre de 1933, con la caída de la dictadura…”
Hasta entonces los pies de grabado lo presentan como El ingenuo, El verraco habanero o el Bobo de Batabanó.
Durante todo este tiempo sus dibujos aparecen indistintamente en “El Diario de la Marina”, “Información” y “La Semana”.
Esta entrega la hizo para el “Diario de la Marina el mismo día en que cayó el régimen machadista portando la vela, sinónimo de rogatoria.
A partir de los cambios democráticos --en la década de los años 30--, Abela mete al Bobo en su valija diplomática y pasa a ocupar cargos en el exterior. Es entonces que, a la par, desarrolla una importante labor en las Artes Plásticas como Director del Estudio Libre de Pintura, y con obras emblemáticas como su “Guajiros” de 1938.
Pero Eduardo Abela quedó indisolublemente ligado a su personaje y a su pueblo; completando la trilogía más simbólica del humorismo grafico nacional con El Liborio de Torriente, El Bobo de Abela, y El Loquito de Nuez.
Como no puedo quedarme fuera de esta historia, tengo el placer de reproducir la foto tomada durante el Primer Congreso de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).
Una vez concluido este trabajo me tropiezo con un recorte del diario “Granma” de 1989, con un sugestivo título: “Abela: Un original original” con motivo del 95º. Aniversario, del destacado caricaturista. El artículo lo firmaba Santiago Armada (Chago), donde más o menos expresaba lo siguiente:
En 1960 los caricaturistas del suplemento “El Pitirre” la primera publicación humorística al triunfo de la Revolución, comenzaron a tener contacto esporádico con la obra de Rafael Blanco y Eduardo Abela.
Una legendaria y justa aureola los envolvía, y poco lo que habían visto hasta entonces. Según el propio Chago, exponentes de la legítima tradición cubana del concepto-línea-cualitativo-rector. Y explica:
“Si bien Blanco había roto en los comienzos del siglo con lo convencional, la rutina de aceptar la línea como un valor prefijado, siendo el humorista revolucionario de factura nueva en Cuba, que sería también original en el extranjero…”
“Abela, --a mediados de la década del 20—no lo fue menos, y tal vez con mejor razón, pues su innovación llegó a anticipar y a prefigurar nítidamente la revolución que en 1945, con la edición del libro“All in line” (Todo en líneas), de Saul Steinberg, y un poco antes, con los propios dibujos de éste y de James Thurber en la revista norteamericana “The New Yorker” alcanzaría los más apartados rincones del planeta...”Entre los inquietos jóvenes de la revista cubana comenzó a especularse sobre sí Abela había influido en el estilo de Thurber o viceversa. Dos corrientes de opinión que en apariencia apuntaban hacia el predominio del afamado autor de ”Vida secreta de Walter Mitty” y artista exclusivo de la publicación newyorquina. En dicho artículo Chago enfatiza:“Quien no tenía de Steinberg, tenía de Thurber, o de Robert Osborn, o de André Francois, o de Virgil Patch, o de Topor, pero muy pocos, como dice el refrán, del “carabalí” de los nuestros. Tanta había sido la preterización cultural y el desconocimiento legados por la pseudorrepública que dejábamos definitivamente atrás…” Dudaba el autor de que sus afirmaciones pudieran estar teñidas de “chovinismo”, o quizás de…
…“Colonialismo cultural, ese que no es sólo imposición, sino también fascinación, deslumbramiento, ansiedad de imitar las formas, las normas prestigiosas imperiales…”
Como han podido observar, hemos tenido que obviar algunos párrafos, igualmente lo haremos con la extensa biografía de James Thurber publcada por el “New York Times” al día siguiente de su fallecimiento el 2 de noviembre de1961, donde aparece un dato interesante de 1927. Y el autor del artículo publicado en “Granma” enfatiza:
“…Thurber se incorpora como redactor de la revista “The New Yorker”, donde publica su primer dibujo con enorme éxito en 1929. (fecha decisiva a favor de Abela, que ha publicado profesionalmente con igual éxito desde 1925…..”
Estos datos coinciden con lo expuesto por nosotros anteriormente, pero continuemos con la exposición de Chago:
“Como vemos la ejecutoria de Abela ha sido totalmente independiente y anterior a la de Thurber. En todo caso podríamos considerar, si no pareciese descabellada, la posibilidad inversa--¿por qué no?—de que los dibujos del cubano pudiesen haber sido conocidos en la redacción de “The New Yorker”.
A continuación, el colega destaca:
“No imponemos, ni aceptamos dicotomías en el caricaturista-pintor que fue y es Abela, el artista íntegro sólo divisible metodológicamente para comprenderlo mejor en su unidad”…
Se apoya entonces en una frase de Juan Marinello:
“Sólo un entendimiento estrecho de las cosas quieren limitar la cubanía de Abela a la hazaña
del Bobo”…
Y concluye:
“Si definitivamen
te hemos podido establecer la original-originalidad de Abela como humorista gráfico, ha de estar dirigida a la identidad medular de este ariguanabense-cubano-universal…”