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18 ene 2010

LA ÚLTIMA PARADOJA TERRORISTA.

Si -según el diccionario- terrorismo significa amenaza o terror, y paradoja es una extravagancia o una exageración, no nos hemos equivocado en el título.
Lo que es peor, tras la caída del muro de Berlín y la desaparición de la URSS la palabra comunismo dejó de ser el tabú imperial y sus tanques pensantes se viraron para crear un nuevo ismo con qué meternos miedo.
Apoyados en esa excusa inventaron guerras preventivas, limpiezas étnicas, amenazas musulmanas, y otros inventos mediáticos que justificaran una o varias guerras no tan frías como la anterior.
A eso el estado norteamericano le llamó terrorismo, olvidándose del verdadero: El terrorismo de estado, que nació mucho antes que el desplome de las Torres Gemelas y del fantasma de Bin Laden.
¡Si lo sabremos nosotros los cubanos!
Pero volvamos al título: El gobierno de los Estados Unidos, ahora presidido por un negro, inventó una lista negra donde incluyó a Cuba entre 14 supuestos países terroristas, empezando con medidas especiales a tomar en los aeropuertos norteamericanos y de países afines.
Independientemente de las voces que ya se levantan indignadas en los propios Estados Unidos, quisiéramos refrescarles la memoria a sus voceros: A partir del triunfo revolucionario de 1959, comenzaron las serenas amenazas, los pacíficos sabotajes, los sosegados atentados, los ingenuos bombardeos a instituciones civiles y otras inocentes acciones contra nuestro agresivo país.
A un año del despertar de un pueblo, el 12 de enero de 1960, una avioneta quema cañaverales en las zonas de Bainoa, Caraballo y San Antonio de Río Blanco, en la provincia de La Habana. Dos semanas después, exactamente el día 28 y como regalo en el natalicio de José Martí, repiten la hazaña varias avionetas sobre las plantaciones de los centrales Manatí, Santa Lucía, Adelaida y Punta Alegre.
Dicen que a la tercera va la vencida: Un año más tarde, el 18 de febrero, estalla en el aire una avioneta sobre el batey de otro central azucarero en Matanzas. Al parecer a uno de sus tripulantes se le cayó una bomba accidentalmente en el momento de desactivarla. El otro pasajero, también fallecido resultó ser un norteamericano perteneciente al cuerpo de seguridad gringo.
¡Qué casualidad, todas esas naves piratas procedían de Miami, una republiquita bananera en medio del territorio norteamericano!
Esa misma noche, Fidel abordó el suceso en el programa televiso Ante la Prensa, y los datos los tomé de las efemérides publicadas el 7 de enero del 2010 en el periódico Granma.
Si he utilizado expresiones irónicamente terroristas les pido disculpas a nuestros vecinos. Fue con toda intención.
A propósito: Para la Feria del Libro del próximo mes se presentará el libro de historietas de nuestra autoría “Hazañas del Mar”, uno de cuyos capítulos se basa en el ataque de un guardacostas norteamericano al carguero “Hermann”, arrendado por Cuba, y ametrallardo con la intención de hundirlo en aguas internacionales del golfo de México el 30 de enero de 1990. Es decir: Uno de tantos ataques injustificables, efectuado 20 años antes de que ellos mismos nos declararan terroristas.
¿Es o no una paradoja? ¡Ver para creer!

HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE.

Rafael (Felo) Díaz nos tenía acostumbrados a sus multitudinarias panorámicas en PALANTE. Poseía la destreza del miniaturista, y muchos lectores se valían de lupas para comprobar la minuciosidad del detalle en cada uno de los personajes allí representados. Reflejaba como nadie las concentraciones en la Plaza de la Revolución, el bullicio de los Carnavales, o cualquier otra manifestación masiva de nuestro pueblo con un barroquismo muy personal.La yunta Felo Diaz-Valdés Díaz, (aunque con idénticos apellidos, solo emparentados por el humor) duró toda la vida, compartiendo sueños y sufrimientos, más de lo último que de lo primero, y casi siempre por abrazar las causas más nobles en tiempos de oligarquías y dictaduras, cuando el comunismo era una mala palabra en Cuba. Por aquella época los caricaturistas de izquierda eran marginados por los grandes medios de la derecha, y a veces tenían que sobrevivir aceptando trabajos de poca monta y peor remuneración..
Aún así, Humberto Valdés Díaz, (San Nicolás de Bari, La Habana, 1927)-con más suerte que Felo Díaz-, ya había dejado su huella de consagrado caricaturista en “Zig-Zag” e “Información” antes del triunfo revolucionario.
De él diría Evora Tamayo, en el libro “25 Años de Humor en Palante”: “Supo aprovechar las oportunidades que le brindó la prensa burguesa para denunciar, por ejemplo, la dolorosa vida que llevaba el obrero azucarero explotado por el capital extranjero…”
La pareja se vio involucrada en otros muchos proyectos editoriales, transitorios en tanto que románticos, como el tabloide ACTUALIDAD CRIOLLA, de breve vigencia y precario soporte publicitario.
Al triunfo de la Revolución hallamos a Val colaborando en EL PITIRRE, suplemento del diario LA CALLE, cuyo lema “Por mucho que el aura vuele, siempre el pitirre la pica” era de su autoría.
Sin embargo, al fundarse PALANTE Y PALANTE en octubre de 1961, mientras Rafael (Felo) Díaz formaba parte de su staff de caricaturistas,
Humberto Valdés Díaz bajo la orientación del Che, se encontraba dirigiendo otras empresas del Ministerio de Industrias como la fábrica de conservas “Libertad” en la provincia de Matanzas.
Un par de años después de incorporarse al semanario, el 12 de enero de 1966 debutó en PALANTE su sección fija titulada “Foto-Plaf” y ese mismo día también surgió su proyecto “Tiza sobre el asfalto” multitudinaria actividad pictórica de participación infantil, pero por su carácter masivo pasó más tarde a ser coordinada por el Plan de la Calle del INDER.La chispa de Val era permanente, de ahí que pronto dieran a luz las secciones fijas “Niños + Niños= Niños”, y “Radiografía de América”. Más tarde, en enero pero de 1973 surge “Crisanto Buenagente”, esta última tira cómica la inspiró el comentario satírico del Comandante en Jefe, en una de las sesiones que semanalmente se celebraron a partir de 1970 en el teatro de la CTC, cuando calificó de “buenagente” a algunos administradores y funcionarios complacientes ante lo mal hecho http://ay-vecino.blogspot.com/2009/09/ojala-me-equivoque.html .
En 1967 Valdés Díaz compartió conmigo premios en el VI Salón Internacional de Humorismo en Canadá, así como el viaje de estímulo que nos ofrecieran durante la celebración de la Expo-67 en Montreal, y juntos entregamos el premio en metálico a la Embajada de Vietnam en Cuba para ayudar en la lucha contra el Imperialismo http://ay-vecino.blogspot.com/2009/08/premio-polemico-y-sorpresivo.html .
Cuando vino la primera “Brigada Venceremos”, formada por jóvenes norteamericanos en solidaridad con Cuba, Pitín, Val y yo, tuvimos el honor de cubrir la actividad por PALANTE, y allí, en el campamento del “Martínez Villena” en Caimito, este trío le puso música al primer mural colectivo de humorismo que yo recuerde, con el acompañamiento de los propios brigadistas extranjeros.No quisiéramos terminar sin dar por sentado el criterio generalizado entre nosotros de aquella amistad inquebrantable que mantuvieron Val y Felo. Pasaron los años y llegó la hora de la jubilación para ellos y para mi.
Cuando cumplíamos una encomienda fuera de la capital Valdés Díaz y yo, nos enteramos vía telefónica del fallecimiento de Rafael (Felo) Díaz en su hogar de Centrohabana, y aquel hombrón de doscientas libras rompió a llorar entre mis brazos como un niño. Unos años después Humberto Valdés Díaz también falleció. Al comenzar un nuevo año, vaya para ambos este cariñoso recuerdo de quien no los olvida.

4 ene 2010

LOS 7 SAMURAIS DE HACE 40 AÑOS

Hace poco tiempo, un vecino cubano que vive en el exterior, al enterarse de que yo era uno de los autores del libro de historietas “Los 7 Samurais del 70”, me pedía más información sobre el tema. Es mi deber dar contestación a las opiniones que mis vecinos plantean en el blog, así que ahí va la respuesta.
Se cumplen cuarenta años de esta portada que PALANTE publicó el 15 de enero de 1970 donde daba paso a la versión de seis páginas con un episodio de la saga titulada“Los Siete Samurais del 70”, cuaderno de historietas impreso en colores sólo unos meses atrás. Se trataba de ampliar el rango de los lectores pues la distribución del libro de comics tuvo circulación limitada en el sector.
La idea original consistía en dar una información amena sobre temas densos de métodos y aplicaciones técnicas en el corte de caña. El campesinado poco adicto a la lectura, gustaba sin embargo del lenguaje de la historieta, y si aderezábamos el contenido con la popularidad que en esos momentos tenían las películas de samuráis, pensábamos que el proyecto tendría éxito, y así ocurrió.
El escritor Juan Manuel Betancourt (Betán) y yo habíamos adquirido cierta experiencia en un cuaderno anterior sobre los adelantos en la genética ganadera con las ideas del científico francés André Voisin. Aquel libro “Matilda y sus amigos” fue un éxito y nos abrió las puertas a este otro proyecto de carácter igualmente didáctico. (En próxima edición también abordaremos anécdotas de aquella vaquita lechera).

En ambos casos y en los otros dos cuadernos siguientes sobre el mantenimiento de los equipos pesados en la tarea de abrir caminos vírgenes en las montañas “Tru-cutuerca y Trescabitos”; así como el referido al proceso industrial de la caña en los centrales azucareros con el título “Pol Brix contra el ladrón invisible” la acogida fue similar.
Con asombro veíamos como los ejemplares de aquellas pequeñas publicaciones desaparecían inmediatamente de las manos callosas de obreros y campesinos para pasar a las de sus propios hijos.
Resultó pues un fenómeno de masas no previsto, y necesariamente hubo que imprimir nuevas tiradas para que los mensajes llegaran al destinatario más necesitado.
El guionista de la obra, Betán, logró que los protagonistas de la serie con tema de samuráis, respondieran a versiones cubanizadas de nombres japoneses, vinculadas a cada uno de los puestos de trabajo en las plantaciones cañeras. Entre ellos:
Tonga Sazen: Figura central y jefe del lote.
Carretero Ichi: Responsable ciego del transporte por carretas.
Panchiro Supesa: Gruero del Centro de Acopio.
Tándem Kemuele: Encargado del basculador.
Y el más importante de todos: Tekita Azuquita, el ladrón de azúcar.
Yo sólo me limité a darle forma a los mismos, y también aporté lo mío en el argumento base.
Como elemento anecdótico vale destacar que el diseño de dos de estos personajes partieron de caricaturas personales que realizamos en ese momento a caricaturistas del semanario que nos sirvieron de modelos.
El magistrado Sakarosa es un retrato humorístico del caricaturista Humberto Valdés Díaz (VAL) y el que aparece en el episodio “El jaibero ciego y el experto en alzadora”, Tesube Tonga, no es otro que Alberto Enrique Rodríguez (Alben), ambos miembros del equipo de PALANTE que participó en el proyecto.Lamentablemente la zafra de los 10 millones no se logró a pesar del colosal esfuerzo de nuestro pueblo, de ahí que veamos con cierta añoranza a esos siete samuráis del recuerdo.

LA SUERTE ES LOCA Y A CUALQUIERA LE TOCA.

El pasado mes de diciembre cumplió 40 años de vida la revista “Signos” de la Universidad Central de Las Villas. Ese breve enunciado tal vez nada diga a algunos de mis vecinos internautas.
Pero si lo asociamos a su fundador, Samuel Feijoó, el multifacético folclorista, quien la dotó de su irrepetible personalidad, la cosa cambia: Poeta, ensayista, investigador, dibujante, y promotor artístico, nos legó serios aportes a la cultura cubana, pero también capaz de subirse a la tribuna para dictar una enjundiosa conferencia sobre humorismo escatológico: Ése era Feijoó y ésa la huella que dejó a lo largo de su impronta en “Signos”.
Imposible abarcar la voluminosa y heterogénea bibliografía de ese Caminante Montés autor de personajes como Wampampiro Timbereta o Juan Quinquín en Pueblo Mocho, y lo mismo ocurre con su hija predilecta, la revista “Signos”.
Nos limitaremos a esbozar un solo tema publicado en el Año V, No. 1 (septiembre-diciembre de 1973), pues esa edición brindaba piropos, pregones, dicharachos, adivinanzas y juegos de azar prohibidos como la charada y la bolita o la legalizada Lotería, primero por la Corona desde 1812, y posteriormente por la República Mediatizada.Pues bien en la página 165 se reproduce este billete. Si se fijan bien, corresponde al 10 de enero de 1959, y Feijoo, de su puño y letra,--algo común en toda su obra--aclara que fue el último sorteo de la tiranía, pues dos días antes Fidel al frente de la Caravana de la Victoria había entrado en la capital.
Al abordar la adicción del pueblo por el juego, dice: “Hacerse rico de un solo golpe ha sido, y es… ilusión de desesperados y… de pobre gente de pobre mente.”
En cuanto al carácter humanitario y beneficio público de sus propósitos debemos agregar que muchas fortunas privadas y de políticos corruptos fueron las
verdaderas beneficiadas. Un buen ejemplo es esta caricatura de Arroyito publicada en la misma edición de “Signos”.
En ella el billetero ambulante ofrece el número con el que la primera dama de la República obtuvo el premio gordo de esa semana. El llamado “chivo” solo se sugiere, pero de que el entonces Presidente Zayas tuvo algo que ver, no quepa la menor duda.
El vicio era de tal magnitud
que hasta los anuncios clasificados de la prensa diaria se hacían cómplices de aquella estafa mayúscula y no pocos ocultistas, quirománticos, pitonisas, espiritistas y cartománticas también estaban a la caza de incautos. Veamos otro ejemplo:
Para terminar, con ejemplificación gráfica, ese mismo número de “Signos” nos ofrece el “Premio gordo” de la promoción religiosa de la época, especialmente dirigida a los creyentes.
¡Ver para creer!
No queremos terminar sin contar una anécdota personal: Sabiendo de mi amistad con Feijoó, el entonces director del semanario PALANTE, Joaquín G. Santana, me encomendó la tarea de contactarlo para sustituir nada menos que al Indio Naborí, quien por otros compromisos no podía continuar atendiendo la sección “Dímelo Cantando” en la publicación.
Lo invité a un almuerzo en casa durante una de sus visitas a la capital, y mi esposa se esmeró con una suculenta comida criolla. Para sorpresa nuestra, el invitado rechazó aquel fetecún protéico, pero devoró completa la fuente de tostones (plátanos a puñetazos fritos). Eso les dará una idea de la compleja personalidad del personaje a quien dedicaremos algún otro merecido trabajo. Lo cierto es que a partir del 23 de marzo de 1967, la nueva sección “Saber Guajiro” a cargo de Samuel Feijoó, reemplazó el espacio dedicado a la décima y cuentos campesinos en PALANTE.

EL BICENTENARIO

Pocas cosas nos separan de Haití, una de ellas es el Paso de los Vientos.
La Revolución Cubana triunfa el primero de enero de 1959, la haitiana el primero de enero de 1810.

Cuando el 28 de octubre de 1492 Colón anuncia que ha llegado a la tierra más fermosa que ojos humanos han visto, sólo faltan catorce días para hacer lo mismo en las playas de Haití.
Por entonces tribus taínas poblaban ambas costas, y el primer exiliado político acogido en nuestro territorio fue nada menos que, Hatuey, cacique de Guajaba, proveniente de La Española.
En 1513 entra a Cuba por Maisí el conquistador Don Diego Velázquez, y Hatuey que ya conocía el paño, subleva a los nativos dando por resultado la primera limpieza étnica del Nuevo Mundo. Al ser capturado por los inquisidores es condenado a la hoguera. Antes de morir se le promete el reino de los cielos y él, dotado de filosófico primitivismo, se niega viajar al mismo lugar donde van sus verdugos.
Diez años más tarde otro cacique, Guamá,-- éste autóctono-- también se alza cerca de Baracoa y se mantiene en la pelea hasta 1533, en que lo remiten al mismo lugar que Hatuey.
La carnicería se extiende en ambos territorios producto de unas encomiendas que junto con la propiedad de la tierra, el encomendero tenía derecho a explotar sin misericordia a los encomendados.
Tan libres como desnudos, aquellos seres primitivos no pudieron resistir la brutal explotación del hombre por el hombre y optaron por suicidios masivos que despoblaron tanto a Cuba como a Haití.
La solución estaba del otro lado del océano, pues ya en 1513 por Real Cédula de la Trata llegaron los primeros cuatro negros esclavos a Cuba, y el Padre Bartolomé de las Casas, reconocido como el benefactor de los “indios”, recomendó substituirlos por negros bozales del África.
Incluso se traficaron niños en edad laboral (12 años), llamados muleques y en 1515 algunos de los cuales se utilizaron para fortificar el puerto de Santiago de Cuba.
Cuatro años más tarde debutaba en nuestros cañaverales la primera remesa de 300 esclavos; pero la sobreexplotación acortaba la vida útil de esa mano de obra y cada siete años más o menos había que reciclarlos. Por lo tanto el negocio de la trata y el valor agregado del envejecimiento prematuro, dieron pingües ganancias. Para fines del siglo, la fuerza de trabajo esclava llegaba a los 15,000 ejemplares. Cuando La Española pasa legalmente a ser el protectorado francés Saint Domingue, ya los Hermanos de la Costa—que incluían no pocos ciudadanos franceses-- llevaban decenios en posesión de la isla de la Tortuga, hostigando y vaciando las bodegas de las Flotas que partían de La Habana cargadas de oro y plata.
En 1731 se produce nuestra primera sublevación de esclavos en las minas de Santiago del Prado (hoy del Cobre). En tanto la isla vecina se ha convertido en el primer exportador de café del mundo, y el legendario Mackandal a mediados del siglo se le paraba bonito a los representantes de la Corona que por entonces se debatían entre el despotismo ilustrado y las nuevas ideas de la Ilustración.
La expansión del comercio iba en aumento, y conforme se exportaba café y otros productos de gran demanda, de Europa entraban las ideas en ascenso de la Revolución.
El ejemplo de Mackandall fue seguido por Bauckman primero y por Louverture y Dessalines después, al costo de sangrientas luchas con miles de muertos- Al fin, en 1793 las banderas del abolicionismo ondearon en suelo haitiano.
Nueve años después Napoleón envía un enorme ejército para someter a los revoltosos jacobinos de tez oscura, pero encontró su Waterloo antillano diez años antes que en Rusia.
El madrugonazo a Felipe VII, provoca las Juntas patrióticas en los virreinatos del lado de acá del charco, y la expulsión en Cuba de unos 6000 franceses, pero el peligro a la rebelión esclava sigue latente y pitiyanquis prematuros le piden la anexión al Presidente Jefferson que diplomáticamente se lava las manos como Poncio Pilatos.
Los genes de la genuflexión al Imperio, se transmiten de generación en generación, de ahí que en estos momentos nos sumemos a la carta de los intelectuales cubanos en respuesta a supuestos “defensores del negro en Cuba”. Por otro lado cunde el ejemplo haitiano y en abril de 1812 el Capitán General de la “siempre fiel Isla de Cuba”, Marqués de Someruelos, descubre una conspiración para abolir la esclavitud. Su líder, el liberto Aponte es descuartizado junto a ocho de sus seguidores.
Bolívar, --quien siempre abogó por la liberación de Cuba, Puerto Rico, y cuanta colonia caribeña estuviera bajo la bota del colonialismo— recibió en el exilio la mano amiga del entonces presidente haitiano Petion.
La unilateral Doctrina Monroe por la que Estados Unidos en 1823 declara América para los “americanos” no se consideraba válida en el caso del Haití negro, por lo que dió luz verde a los partidarios blancos de reconquistar sus privilegios dorados.
Si Cuba, en estos 50 años ha tenido que resistir el bloqueo de la potencia más grande del mundo. ¿Qué decir de la paciente, sufrida, discriminada y bicentenaria revolución haitiana?
Situada en el patio trasero de un sueño americano convertido en pesadilla para la emigración y las minorías étnicas locales. ¿Cómo será para las foráneas?
Cada vez que en la vecina nación surge un candidato demócrata, --de cualquier color--, le imponen una dinastía duvalierista apoyada no ya por marines, sino por ton ton macutes locales.
La política de pies secos pies mojados, beneficia a los cubanos que se ilegalmente se arriesgan a cruzar el Estrecho de la Florida. ¿Por qué no aplicar también una Ley de Ajuste Haitiano para sus refugiados?
Conforme en la colonia se extraían sus materias primas sin posibilidad de desarrollo industrial. ¿Dónde están las inversiones de las grandes potencias que inviertan esta situación para mitigar la pobreza y el hambre en el país vecino?
En varias ocasiones marines yanquis y paramilitares ocuparon la República hermana para imponer regímenes títeres. ¿Dónde están las brigadas médicas o educacionales –tanto en inglés como en francés--que tanta falta hacen para dignificarlos como seres humanos?
Si Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas, nuestro corazón palpita también en creole.
En tiempos del Bicentenario, ha llegado la hora de los hornos para la Segunda Independencia de América Latina incluyendo a la precursora Haití.

EL OTRO PLAN MARSHALL.

Todos recordaran aquel Plan con el que los Estados Unidos pretendían macdonalizar a la devastada Europa tras la Segunda Guerra Mundial, y aquella significativa película española “Bienvenido Mr. Marshall”, que desnudó la cacareada ayuda Made in USA.
Pues bien, se me ocurre que hay “otro” Plan Marshall, en acción, y es para las islas del mismo nombre situadas en la Micronesia. Entre negativos y abstenciones, dichas ínsulas llevan nada menos que nueve años votando a favor del bloqueo a Cuba en la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU.
Que lo haga Israel, el mayor beneficiario del Imperio en el mundo, o Palau, administrada por un israelita millonario no nos extraña. Lo de las Islas Marshall, en vez de eso, da lástima.
Las ínsulas pasaron de mano en mano a través de la historia, y por último fue tomada a sangre y fuego de los japoneses por las tropas norteamericanas casi al final de la Segunda Guerra Mundial.
Era el lugar ideal para que los yanquis realizaran 70 pruebas nucleares en los atolones de Enewetok y Bikini, con la diferencia que este último no sólo sirvió de abono para el hongo atómico, sino que inauguró la línea de trusas más famosa de la época. ¡Cosas de la sociedad de consumo!
Lamentablemente cuando haya pasado la moda y nadie se acuerde de ellas, el atolón de Bikini tendrá que esperar otros 10 mil años más para que desaparezca de su entorno, la mayor contaminación radioactiva del mundo.
Pero ahí no paran las ventajas de este otro Plan Marshall: Con solo 5 islas altas y 29 atolones a nivel del mar, el calentamiento global no augura nada bueno para el futuro inmediato de estos islotes casi desiertos.
Como si fuera poco la ocupación yanqui desalojó de nativos el atolón de Kwajalein para instalar una base militar, que en 1961 se convirtió en polígono de tiro en el Pacífico para los misiles balísticos intercontinentales ICBM, y en los años 80 aumentaron la parada con los MX.
Grupos ambientalistas pusieron el grito en el cielo, y los militares los pies en la tierra. Gracias a ello se impidió la construcción de ese basurero nuclear. Tanto machacaron los cabilderos de Washington que este país micronésico y microscópico, sin ejército propio, que depende para su seguridad territorial de tropas foráneas, sin soberanía en política exterior, con una economía igualmente dependiente, y otras ”ventajas” del American Way of Life, ingresó oficialmente en 1990 en las Naciones Unidas, o sea que en este 2010 cumplirá sus 20 añitos como un miembro más de la organización.
No sabemos que posición adoptaron durante la última Cumbre de Copenhage sobre el cambio climático, y mucho menos si continúan aferrándose al rabo del amo, aunque para ello les vaya la propia existencia.
Les deseamos un mejor final para este 2010.