Si -según el diccionario- terrorismo significa amenaza o terror, y paradoja es una extravagancia o una exageración, no nos hemos equivocado en el título.
Lo que es peor, tras la caída del muro de Berlín y la desaparición de la URSS la palabra comunismo dejó de ser el tabú imperial y sus tanques pensantes se viraron para crear un nuevo ismo con qué meternos miedo.
Apoyados en esa excusa inventaron guerras preventivas, limpiezas étnicas, amenazas musulmanas, y otros inventos mediáticos que justificaran una o varias guerras no tan frías como la anterior.
A eso el estado norteamericano le llamó terrorismo, olvidándose del verdadero: El terrorismo de estado, que nació mucho antes que el desplome de las Torres Gemelas y del fantasma de Bin Laden.
¡Si lo sabremos nosotros los cubanos!
Pero volvamos al título: El gobierno de los Estados Unidos, ahora presidido por un negro, inventó una lista negra donde incluyó a Cuba entre 14 supuestos países terroristas, empezando con medidas especiales a tomar en los aeropuertos norteamericanos y de países afines.
Independientemente de las voces que ya se levantan indignadas en los propios Estados Unidos, quisiéramos refrescarles la memoria a sus voceros: A partir del triunfo revolucionario de 1959, comenzaron las serenas amenazas, los pacíficos sabotajes, los sosegados atentados, los ingenuos bombardeos a instituciones civiles y otras inocentes acciones contra nuestro agresivo país.
A un año del despertar de un pueblo, el 12 de enero de 1960, una avioneta quema cañaverales en las zonas de Bainoa, Caraballo y San Antonio de Río Blanco, en la provincia de La Habana. Dos semanas después, exactamente el día 28 y como regalo en el natalicio de José Martí, repiten la hazaña varias avionetas sobre las plantaciones de los centrales Manatí, Santa Lucía, Adelaida y Punta Alegre.
Dicen que a la tercera va la vencida: Un año más tarde, el 18 de febrero, estalla en el aire una avioneta sobre el batey de otro central azucarero en Matanzas. Al parecer a uno de sus tripulantes se le cayó una bomba accidentalmente en el momento de desactivarla. El otro pasajero, también fallecido resultó ser un norteamericano perteneciente al cuerpo de seguridad gringo.
¡Qué casualidad, todas esas naves piratas procedían de Miami, una republiquita bananera en medio del territorio norteamericano!
Esa misma noche, Fidel abordó el suceso en el programa televiso Ante la Prensa, y los datos los tomé de las efemérides publicadas el 7 de enero del 2010 en el periódico Granma.
Si he utilizado expresiones irónicamente terroristas les pido disculpas a nuestros vecinos. Fue con toda intención.
Lo que es peor, tras la caída del muro de Berlín y la desaparición de la URSS la palabra comunismo dejó de ser el tabú imperial y sus tanques pensantes se viraron para crear un nuevo ismo con qué meternos miedo.
Apoyados en esa excusa inventaron guerras preventivas, limpiezas étnicas, amenazas musulmanas, y otros inventos mediáticos que justificaran una o varias guerras no tan frías como la anterior.
A eso el estado norteamericano le llamó terrorismo, olvidándose del verdadero: El terrorismo de estado, que nació mucho antes que el desplome de las Torres Gemelas y del fantasma de Bin Laden.
¡Si lo sabremos nosotros los cubanos!
Pero volvamos al título: El gobierno de los Estados Unidos, ahora presidido por un negro, inventó una lista negra donde incluyó a Cuba entre 14 supuestos países terroristas, empezando con medidas especiales a tomar en los aeropuertos norteamericanos y de países afines.
Independientemente de las voces que ya se levantan indignadas en los propios Estados Unidos, quisiéramos refrescarles la memoria a sus voceros: A partir del triunfo revolucionario de 1959, comenzaron las serenas amenazas, los pacíficos sabotajes, los sosegados atentados, los ingenuos bombardeos a instituciones civiles y otras inocentes acciones contra nuestro agresivo país.
A un año del despertar de un pueblo, el 12 de enero de 1960, una avioneta quema cañaverales en las zonas de Bainoa, Caraballo y San Antonio de Río Blanco, en la provincia de La Habana. Dos semanas después, exactamente el día 28 y como regalo en el natalicio de José Martí, repiten la hazaña varias avionetas sobre las plantaciones de los centrales Manatí, Santa Lucía, Adelaida y Punta Alegre.
Dicen que a la tercera va la vencida: Un año más tarde, el 18 de febrero, estalla en el aire una avioneta sobre el batey de otro central azucarero en Matanzas. Al parecer a uno de sus tripulantes se le cayó una bomba accidentalmente en el momento de desactivarla. El otro pasajero, también fallecido resultó ser un norteamericano perteneciente al cuerpo de seguridad gringo.
¡Qué casualidad, todas esas naves piratas procedían de Miami, una republiquita bananera en medio del territorio norteamericano!
Esa misma noche, Fidel abordó el suceso en el programa televiso Ante la Prensa, y los datos los tomé de las efemérides publicadas el 7 de enero del 2010 en el periódico Granma.
Si he utilizado expresiones irónicamente terroristas les pido disculpas a nuestros vecinos. Fue con toda intención.
A propósito: Para la Feria del Libro del próximo mes se presentará el libro de historietas de nuestra autoría “Hazañas del Mar”, uno de cuyos capítulos se basa en el ataque de un guardacostas norteamericano al carguero “Hermann”, arrendado por Cuba, y ametrallardo con la intención de hundirlo en aguas internacionales del golfo de México el 30 de enero de 1990. Es decir: Uno de tantos ataques injustificables, efectuado 20 años antes de que ellos mismos nos declararan terroristas.¿Es o no una paradoja? ¡Ver para creer!
La yunta Felo Diaz-Valdés Díaz, (aunque con idénticos apellidos, solo emparentados por el humor) duró toda la vida, compartiendo sueños y sufrimientos, más de lo último que de lo primero, y casi siempre por abrazar las causas más nobles en tiempos de oligarquías y dictaduras, cuando el comunismo era una mala palabra en Cuba. Por aquella época los caricaturistas de izquierda eran marginados por los grandes medios de la derecha, y a veces tenían que sobrevivir aceptando trabajos de poca monta y peor remuneración..
La chispa de Val era permanente, de ahí que pronto dieran a luz las secciones fijas “Niños + Niños= Niños”, y “Radiografía de América”.
Más tarde, en enero pero de 1973 surge “Crisanto Buenagente”, esta última tira cómica la inspiró el comentario satírico del Comandante en Jefe, en una de las sesiones que semanalmente se celebraron a partir de 1970 en el teatro de la CTC, cuando calificó de “buenagente” a algunos administradores y funcionarios complacientes ante lo mal hecho
No quisiéramos terminar sin dar por sentado el criterio generalizado entre nosotros de aquella amistad inquebrantable que mantuvieron Val y Felo. Pasaron los años y llegó la hora de la jubilación para ellos y para mi.

El magistrado Sakarosa es un retrato humorístico del caricaturista Humberto Valdés Díaz (VAL) y el que aparece en el episodio “El jaibero ciego y el experto en alzadora”, Tesube Tonga, no es otro que Alberto Enrique Rodríguez (Alben), ambos miembros del equipo de PALANTE que participó en el proyecto.
Lamentablemente la zafra de los 10 millones no se logró a pesar del colosal esfuerzo de nuestro pueblo, de ahí que veamos con cierta añoranza a esos siete samuráis del recuerdo.
Pues bien en la página 165 se reproduce este billete. Si se fijan bien, corresponde al 10 de enero de 1959, y Feijoo, de su puño y letra,--algo común en toda su obra--aclara que fue el último sorteo de la tiranía, pues dos días antes Fidel al frente de la Caravana de la Victoria había entrado en la capital.



Nueve años después Napoleón envía un enorme ejército para someter a los revoltosos jacobinos de tez oscura, pero encontró su Waterloo antillano diez años antes que en Rusia.
Era el lugar ideal para que los yanquis realizaran 70 pruebas nucleares en los atolones de Enewetok y Bikini, con la diferencia que este último no sólo sirvió de abono para el hongo atómico, sino que inauguró la línea de trusas más famosa de la época. ¡Cosas de la sociedad de consumo!
Tanto machacaron los cabilderos de Washington que este país micronésico y microscópico, sin ejército propio, que depende para su seguridad territorial de tropas foráneas, sin soberanía en política exterior, con una economía igualmente dependiente, y otras ”ventajas” del American Way of Life, ingresó oficialmente en 1990 en las Naciones Unidas, o sea que en este 2010 cumplirá sus 20 añitos como un miembro más de la organización.