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4 ago 2011

LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

A ningún compatriota que viaje debe extrañarle que al llegar a su punto de destino en el exterior, surja la interrogante de orden: ¿Cómo anda Cuba? Eso me pasó en la reciente visita que hice a Estados Unidos. Ahora al regresar, me preguntan aquí lo mismo de allá.


En la actualidad los acontecimientos se desarrollan a un ritmo vertiginoso e inconcebible. Lo que meses atrás resultaba una novedad, ahora es historia. Por eso debemos responder a tono con los tiempos para no desentonar.
Vivimos en el llamado Tercer Mundo, y como cada cual piensa como vive, no pretendamos hacerlo igual que los que habitan en el Primero; porque, --que yo sepa--, el Segundo Mundo no existe, por lo pronto desconozco dónde lo han metido que no lo veo.
En ése universo ubicado del lado de allá del charco, todo se hace en función de ganar fama, dinero, influencia, poder, y otras etcéteras, y para eso se ha acuñado papel moneda y palabritas altisonantes como “¡SPECTACULAR! ¡AMAZING! ¡FABULOUS!" Lo que se puede sintetizar con el onomatopéyico ¡WOW!

A mí, curado de espantos y bilingüismos, eso no me sorprende y confieso que nada humano me es ajeno. De Nueva York he dado mis modestas impresiones en el grafi-cómic anterior, pero debo confesar que en los ochenta años que cargo sobre mis hombros, jamás había presenciado un espectáculo como el de aquella tarde miamense que comenzaba a nublarse:
Mi hijo, que no ha perdido sensibilidad artística a pesar de los años y la distancia, me toma del brazo y mirando hacia el cielo me señala un espectáculo singular: Era un enorme semicírculo multicolor que nacía en la línea del horizonte para morir a la misma altura pero a varias millas de distancia. La cámara dejó constancia fotográfica del hecho.
¡EL ARCO IRIS TOTAL! ¿Qué obra humana podría compararse con eso?

Pero vayamos al grano. En esta edición tratamos el tema de las nuevas tecnologías, y quiero remontarme al trabajo satírico presentado en abril del pasado año bajo el título de “Damas descoloridas”. En él poníamos en evidencia que dichas manifestaciones callejeras salían al fresco solo si se aseguraba la presencia de la prensa extranjera. De no ser así el desfile se suspendía –no por lluvia—sino por ausencia de resonancia magnética a nivel global. Hoy, al regresar de los Estados Unidos, me doy cuenta cómo han cambiado las cosas.
El pragmatismo enemigo descubrió un método más barato, y eficiente: En vez de convocar a las agencias noticiosas se encargaron de repartir a troche y moche celulares entre sus “pedigüeños” locales, convertidos por obra y gracia del Imperio en periodistas “independientes”. --Socializando la información combatimos al Socialismo--, se regodeaba el Tío Sam.

El periodismo a partir de entonces dejó de ser una carrera profesional con sus virtudes y defectos, pero que respondía a ciertas normas éticas. Ahora desde las pantallas de la televisión miamense –para algunos conocidos como canales cloaca--, podemos ver como se magnifican los actos de repudio, y otros problemas del patio, tal vez con tintes breteros, pero siempre a camisa quitada. Esa imagen solariega, aunque posible, siempre resulta repudiable. Sobre todo cuando los grupúsculos y sus voceros quieren dar la falsa impresión de violencia generalizada. Así lo vi desde allá.
En esos canales y a continuación de nuestra tergiversada “tragedia”, esa misma prensa “objetiva” se veía obligada a ofrecer acontecimientos de otras partes del mundo y su propia nación, donde la ley disfrazada de policía es la protagonista principal de encerronas, golpizas, y arrestos, para afianzar las impopulares medidas neoliberales.

La diferencia estriba en que aquí si se da “leña” y de la buena, matizada con lágrimas reales producto de los golpes o las bombas lacrimógenas, y lo que es peor. Son aquí los uniformados quienes se ocultan tras máscaras antigases o pasamontañas, forrados de chalecos antibalas y armamentos supersofisticados. En buen cubano bilingüe eso sería una “SWAPERÍA”.
Recuerdo como en mi ingenua y romántica niñez del cómic y las matinées, el “bueno de la película” era puesto fuera de la ley, por lo que no le quedaba más remedio que tomar la justicia por su mano, ocultándose tras un antifaz justiciero. Así nacieron “El Fantasma”, “El Spirit”, “Batman” y cientos de héroes enmascarados más en la industria del entretenimiento, tanto mudo como subtitulado, que colmaron con creces nuestra fantasía infantil.
Como ven, los avances científico-técnicos pueden mejorar la vida, pero también para manipular o cercenar las conquistas y libertades de los pueblos.
Este sólo ejemplo de la utilización de la telefonía móvil contra Cuba da la idea de cómo sus tanques pensantes enfrentan Sensacionalismo contra Socialismo, y no es la primera vez... “Remember El Maine”
Pero como no quiero alejarme de los verdaderos objetivos de este blog, les he venido matizando a mis vecinos los textos con una visión muy particular del efecto que causa en la propia población norteamericana y en extensión al resto del mundo desarrollado, el uso y abuso de los nuevas tecnologías, muy en particular, el caso de los celulares.
Es decir, veo a las nuevas generaciones como en un regreso a los tiempos de los filibusteros del mar. Cuando el Capitán Garfio hacía de las suyas en el Mar de las Antillas. En el futuro tendremos que acostumbrarnos a utilizar una sola mano para cualquier actividad, porque la otra, indefectiblemente estará apoyando el móvil sobre su oído para enterarse de lo ultimitillo.
De las ilustraciones, la final de ellas (sin palabras) no es un chiste, fue un hecho real.

OJO POR OJO Y DIENTE POR AJO

Vivimos en tiempos de climatización, refrigeración, y otras técnicas para la conservación de alimentos. Con ello se logra que las frutas maduren en tiempo real y no se pudran virtualmente. Da la casualidad que la mayoría de los productos del agro que hoy nombraremos son más viejos que Matusalén. Siguiéndoles las huellas a algunos de ellos, les propongo montarnos en la Maquina del Tiempo, para una especie de “Viaje a la Semilla”, como diría Carpentier.

Y he aquí las incógnitas que pretendemos descubrir: ¿Sabía usted que la cerveza existió antes que la Biblia? Pues sí señor, en el Antiguo Egipto, el Dios Osiris le entregó la jacarandosa fórmula a los mortales como cura para muchas de sus dolencias. A la larga resultó peor el remedio que la enfermedad. Se cuenta que el famoso Noé, al construir su arca no sólo salvó muchas especies de animales durante el Diluvio Universal, sino que inventó una “Zoodiscoteca” con entrada por parejas.
Allí se vendía la mejor cerveza del Medio Oriente, mucho antes del Éxodo, cuando aún éste se hallaba Entero, y se dice que el propio Noé cogió una borrachera de madre la cual le duró los 40 días del bíblico aguacero. Sin embargo tenía una salud de hierro, por eso duró chochocientos y pico de años más, lo que consta en el Antiguo Testamento. Dicen que el vino es más arcaico que el arca de Noé, y mientras más añejo más vino, por algo en tiempos de Roma, solo lo consumían los nobles; la cerveza se consideraba por entonces plebeya. A propósito del Imperio y su cacareado Derecho Romano, la sal –el condimento más antiguo usado por el hombre-- tuvo allí tremendo protagonismo. Desde las primeras dinastías chinas,--más de (2500 años A. N. E.) fue el detonante de guerras motivadas precisamente por la necesidad de conservar los alimentos. Volvamos pues a la época de Calígula y Nerón, cuando no sólo todos los caminos conducían a Roma, sino también a la sal, pues los trabajadores que construían las calzadas, los acueductos y los templetes recibían como pago una determinada cantidad de sal.

A partir de entonces los poderosos nos pusieron en salmuera y durante siglos aquello se ha convertido en una salación. De esta lucha de clases proviene nuestro actual salario. No se sorprendan: Sus leyes eran tan machistas que solo los hombres podían testificar en los tribunales, pues la palabra viene de testículo, y a las mujeres no se les permitía servir de testigos sencillamente porque no tenían con qué.

El vinagre tiene también su historia agridulce. En la Antigua Babilonia los dátiles sembrados en los Jardines Colgantes sirvieron para producir los primeros vinagres colgados alrededor del (500 A.N.E). Cleopatra lo utilizó frecuentemente para sazonar a Julio César y Marco Antonio. Por su parte Aníbal tuvo que arrojar vinagre caliente en las nevadas rocas de las cumbres para que sus elefantes no resbalaran al cruzar los Alpes,--no me lo crean a mí que soy un mentiroso incorregible---, lo contó Tito Li
vio entre los años 700 y 800 antes de Cristo. Por otro lado, no sé que bicho le picó a Teresita Fernández para inspirarle su “Gatico Vinagrito”, pues con él le endulzó la vida a varias generaciones de niños cubanos. Como ya estamos llegando al postre de este banquete histórico de bebidas alcohólicas, condimentos, y sazones, vamos a brindarles una tacita de café, porque quisiéramos dejar para el final a dos hermanos gemelos: La Cebolla y el Ajo.
El más prieto y cercano a nosotros es el café. Oriundo de la región de Kalla, Etiopía, el néctar negro nació precisamente en el continente del mismo color. La leyenda etíope cuenta que un pastor del Magreb descubrió que sus cabras no podían dormir de noche porque comían de una frutilla punzó. El hallazgo del pastor pasó de boca en boca a los monjes, de ahí a los mercaderes. Pronto la infusión cruzó a Arabia y Damasco, donde ya en 1554 se abrieron las dos primeras cafeterías me imagino que de café turco, pues. Llegó a Europa la través del Turquestán; y como el hábito sí hace al monje, éste acompañó a Colón durante el cruce atlántico, para convertirnos en verdaderos cafetómanos y darnos fama con esa aromática infusión, fuerte y breve como la breva de tabaco que lo acompañará a partir de entonces. Lo curioso del caso es que el café en polvo vino a descubrirse en 1771, hace nada más que 240 años pero por un japonés heredero de las costumbres occidentales. El mezclado es otra historia… como diría Pánfilo.

La cebolla ya era conocida como alimento, y saborizador en el Antiguo Egipto; pero adquirió más preponderancia al formar parte de los ritos funerarios. Era una de las sustancias que se utilizaban para momificar los cadáveres, y ya saben ustedes como les gustaba a los faraones viajar al Más Allá, acompañados de sus joyas y manjares preferidos.
Quedó constancia de ello con el arqueo de la tumba del faraón Ramsés IV, a quien encebollaron bien, pues hallaron restos de la liliacea en las cavidades de sus ojos, pelvis y tórax. Tal vez sea el único caso en que los familiares no lloran al difunto, sino la propia momia al untáresela en los ojos. El ajo es igualmente interesante, pero su vía crucis ha llegado hasta nuestros días como héroe de ficción. Veamos por qué: Hipócrates, Plinio, Aristóteles, Homero y Nerón fueron fans del ajo. Es un producto antibacteriano, antivirus, y antioxidante, reduce el colesterol y aumenta la inmunidad en general. Se conoce también su poderío que mantuvo a raya, primero a las brujas durante la Edad Media, y durante siglos a Drácula y sus actuales descendientes de “Vampiros en La Habana”. Pero hay algo más: Fue utilizado como afrodisíaco y moneda en distintas épocas. Con él se alimentaba a los esclavos egipcios que construyeron las pirámides, al creerse que el ajo aportaba energía. Sobre este aspecto, hay una anécdota que se relaciona con nuestra profesión y que seguro también interesará a mis inquietos vecinos.

La información la tomé de un singular libro publicado en el 2005 bajo el título de “Mi pasión Gourmet”, lo escribió el joven amigo Yamir Pelegrino Rodríguez, por entonces somelier del Hotel Habana Libre. Pero dejemos que sea el autor quien nos despeje la incógnita con sus propias palabras: “…¿Ha sido siempre la espinaca el origen de la fuerza de Popeye? “…Aunque la espinaca aparece como el alimento que otorga los poderes extraordinarios al famoso marinero de los cómics y dibujos animados, hubo una época en que el origen de la fuerza provenía del uso de otro conocido (y controvertido) alimento: el ajo. “…En efecto, en un film, referido a la Mitología, Popeye narra que uno de sus antepasados, --Hércules--, disponía de su legendaria fuerza a partir de inhalar ajos. Su tradicional oponente --Bluto o Simbad, según el traductor de turno—enterado de esto, lo somete a oler cloroformo y es cuando el Hércules-Popeye pierde sus poder. Posteriormente encuentra espinaca y descubre que, ingiriéndolas, recupera las mismas fuerzas que le otorgara el ajo… No hay dudas de que los autores del personaje debieron considerar que anunciar espinaca era mejor que promover el ajo entre los niños, lo que podría causar problemas de convivencia en el hogar y la escuela, dado su fuerte y particular olor… Según datos de ”Amasing Facts” a partir de la aparición de Popeye, alrededor de 1930, el consumo de espinacas en los Estados Unidos aumentó en un 33%... ¿Qué tal si eso ocurriera con el ajo?...” Hasta aquí el fragmento que hemos seleccionado del interesante libro, por lo que recomendamos a nuestros atentos vecinos que: ¡COMAN AJO, CARAJO!

10 jul 2011

El marañón No. 5: EL DERECHO DE CALLAR

Cuando yo era chiquitico y del mamey, ya mi madre era adicta a los seriales románticos con la diferencia de que tenía que imaginarse a los artistas, porque se trataba de radionovelas. Por ejemplo no sabía si el protagonista Guillermo de Mancha con esa viril voz de galán era joven o viejo, calvo o barrigón; y si la intérprete de dama joven Nenita Viera, ocultara bajo el maquillaje incómodas patas de gallina o usaba peluca.
Pero la cosa comenzó mucho antes: La génesis de los culebrones, en tiempos de mi abuela –o sea antes de que existiera la radio--era peor, pues los episodios tocaban semanalmente a la puerta de la calle en forma de folletines que se alquilaban por un tiempo prudente, y cumplido el plazo, volvía el proveedor con el siguiente capítulo. Así entraron en nuestra casa a retazos antes de yo nacer: La Dama de las Camelias, Los Miserables y hasta Los Tres Mosqueteros.
Si nos remontamos a la etapa radial que comenzó en Cuba alrededor de los años veinte del pasado siglo, vemos de buenas a primera en un rincón de la sala, a ese aparato radio-receptor RCA-Víctor de cuatro patas, más alto que yo. Todo lo nuevo causa rechazo, y aquel armatoste que se había colado de intruso en el hogar, para robarme el protagonismo familiar, ofrecía pocas ventajas, pues la radiodifusión estaba como yo, en pañales, y la programación balbuceaba pocas palabras y menos opciones; por tanto el distribuidor te lo dejaba un tiempo gratis –digamos un mes--, para que lo probaras, y si te satisfacía su oferta, lo comenzaras a liquidar…¿Cómo?... Pues, como decía el habilidoso que nos vendió también el juego de sillones de mimbre: --¡Para que lo pague en cómodos plazos!
En la más famosa de todas las radionovelas cubanas: “El Derecho de Nacer” del autor Félix B. Caignet, ocurrió algo inusual. La anécdota la tomé del libro de Reynaldo González titulado”El más humano de los actores” (Ediciones Unión, 2009).
Resulta que el capítulo titulado ¿Ya habló Don Rafael del Junco? página 194,dio pie a esta sabrosa “descarguita” que trataré de sintetizara continuación:

Corría el año 1948 y en medio de la guerra de los jabones, (Crusellas vs. Sabatés), patrocinadores de las populares radionovelas de entonces, ajustan sus respectivos contratos con los actores, mientras se organiza el cuadro de comedias de la primera de esas firmas.
Los principales intérpretes estaban obligados a firmar sus convenios con las empresas patrocinadoras, no con la estación radiofónica, y uno de ellos, José Goule, era menos beneficiado porque cobraba bajo una especie de destajo llamado bolo en la jerga del sector.
Según el libreto, su personaje Don Rafael del Junco, debía morir en un momento clave de la trama donde se daría a conocer el vínculo hereditario del protagonista principal: Albertico Limonta, y así mantener el suspense en la trama… Pero dejemos que lo cuente el propio autor del libro:
“…Don Rafael encamina sus pasos hacia la residencia de Albertico Limonta, se topó allí con Mamá Dolores, animó una escena violentísima con la buena negra y el fenomenal disgusto le proporcionó la embolia necesaria para no pronunciar una palabra más… El autor y su maquinita habían cumplido la extraña misión…”
Pero una cosa piensa el borracho y otra el bodeguero: El actor que personificaba el odiado personaje consideró que, dada la situación de intriga creada, era el momento de plantear sus reivindicaciones salariales y se para bonito: --Yo no me muero, porq ue ustedes me pagan por capítulo de actuación--. La radioaudiencia, ajena por completo a los conflictos internos y reales, se convierte en cómplice virtual del demandante, La radio no es la televisión, ni se ve lo que está pasando tras el micrófono.
Y sigue narrando Reynaldo en el libro:
“…Se dice que el propio Goar Mestre (dueño de la CMQ), se siente chantajeado y desde su despacho lanza una orden terminante al autor: --Félix, deja morir a ese viejo en el hospital, o que Albertico Limonta lo estrangule porque le estropeó el árbol genealógico, busca otro actor, cualquier cosa, pero desaparécelo--…Caignet, obligado a cumplir una orden que le estropea los planes de sus episodios sopesa las circunstancias: sustituir al actor desconcertaría a la radio audiencia con una voz nueva, eliminar al personaje rompería el trazado de su argumento. Concebía el accidente de la mudez, como un punto de giro hacia nuevos conflictos, cuando ahora todo se viene abajo. Toma una decisión diferente: alargar la situación y ayudar al actor, que es su amigo…”
A partir de entonces capítulo a capítulo, solo se escuchan los estertores, la tos y la agonía de un viejo desahuciado, pero ni una palabra sale de su boca. La prensa a caza de cualquier escándalo se aprovecha de la situación:
“…Nadie se mantiene callado con tanta sonoridad como Don Rafael del Junco. Su silencio es un escándalo extendido del 23 de noviembre de 1948 al 24 de febrero de 1949 –capítulos 197 a 272—tres meses en que los seguidores de “El Derecho de Nacer” solo escucharán gemidos, carraspeos, desesperados intentos por comunicarse con la familia alrededor de su lecho…”
Así se narran los sucesos en el libro de marras. Nunca se explicó cual era la verdadera causa que, como un cerrojo, paralizaba el habla al dueño del palacete y le prohibía lanzar la exclamación que todos esperaban, y que mantienía en vilo durante 95 capítulos a los radioescuchas cubanos: --¡Albertico, eres mi nieto!
Hasta aquí la anécdota del incidente que provocó el culebrón del silencio más largo en la historia de las radionovelas cubanas, --y tal vez del mundo--. No seguimos contando el argumento, porque también fue la más divulgada de todas, incluso llevada al cine en numerosas versiones. “El derecho de nacer” puede considerarse el superfolletín de todos los folletines, con los ingredientes necesarios para reclamar a su vez “El derecho de llorar”. Este incidente de la versión criolla, solo justifica la razón de Don Rafael del Junco (perdón, José Goulé) para imponer “El Derecho de callar”

Notas de viejo… O sea, de viaje (3):LA GRAN MANZANA

Como prometimos en una edición anterior, ahora les ofrecemos una cronicuela gráfica sobre la visita que hiciéramos a Nueva York, invitado por mis hijos, aprovechando la temporada baja en paquetes de viaje y estancia durante la primavera, pues una vez finalizado el curso escolar, como en todos lados, allí se disparan los precios en los hoteles a la altura de sus propios rascacielos, se repletan los aviones, y los asientos disponibles hay que adquirirlos por las nubes.
Fue una experiencia inolvidable: Acostumbrado como estaba en mi doble condición de humorista gráfico y periodista, había visitado una docena de países y lógicamente varias megaciudades donde el panorama se puede captar fotográficamente en forma horizontal, como en este ejemplo.
New York le llaman la Gran Manzana y no por gusto, por tanto tiene talla XXL de alto, y si quieres admirarla en todo su esplendor no te queda más remedio que verla como si fueras una insignificante hormiga. Lo digo con orgullo, no hay en la Naturaleza un ser más esforzado que este laborioso insecto. Toda regla tiene su excepción, también en la turística Manhattan hay buscavidas, homeless y gente que vive del tip ajeno en casi todas las esquinas. Así la vi yo:
Cuando arribamos al aeropuerto La Guardia, una enorme serpiente de taxis amarillos nos aguardaba para devorar nuestras maletas y trasladarnos a la Avenida Lexington y 47 donde el hotel Radisson nos abrió sus puertas automáticas. Nunca había visto tantos carros de cambio y automático de alquiler juntos, pero lo más sorprendente:
La cantidad de taxistas hindúes allí existentes. Esta es una muestra de ello:
La proliferación de taxis se debe a la ausencia de parqueos públicos o privados. El viejo Nueva York se moderniza por segundos, pero el viejo territorio sigue siendo el mismo de la Ley Seca. Algo así como meter La Habana en Guanabacoa. O ese flaco del barrio al que todos llaman caña hueca quien se fue en vicio, pero no engorda. De ahí la ventaja de un auto pequeño como éste:

Allí todo es a lo grande: Desde el Central Park, el Empire State o el Rockefeller Center, hasta la pizza familiar que ordenamos en un pequeño restaurante de la Pequeña Italia.
No le extrañe pues tropezarse con un aplastante anuncio de sandalias en el Times Square, o una colosal ampliación del rostro de Lady Gaga con su última extravagancia de la moda en cualquiera de las paredes del Down Town.
Ibamos de sorpresa en sorpresa y de norte a sur por todo Broadway hasta tropezarnos con la más grande de todas: Tan impactante como la Gran Muralla China, --el ChinaTown de Nueva York, --donde vimos con nuestros propios ojos más asiáticos por metro cuadrado que en la propia República Popular China y su gigantesca población. He aquí dos tomas a punta de lápiz de una de sus amplias avenidas…Como último paso no quisiéramos pasar por alto la imagen de la ciudad de los rascacielos a distancia y de paso pasar frente a la Estatua de la Libertad,
---sin lugar a dudas el monumento más caricaturizado del mundo—el cual también ha sido víctima de mis propias descargas en más de una ocasión. Así la vimos, fotográficamente desde la cubierta del ferry que nos trasladó hasta Staten Island, pero prometo darles próximamente mi versión personal , como todo humorista gráfico que se precie de serlo.
Nos veremos más adelante en otras notas de viejo…Perdón… de viaje durante este octogenario periplo a noventa millas de Cubita la Bella.

26 jun 2011

Notas de viejo... O sea, de viaje: (2).- RICO McPATO

La magra familia Rico en Consolación del Sur, era el reverso de su apellido, teniendo que consolarse con ser más pobre que un forro de catre.
Quiso el destino que la llegada de su primer vejigo coincidiera con la presencia en Cuba del cantante español, Pedrito Rico, quien pegó de inmediato con su versión de "La Campanera" y "Dos Cruces".
La fe cristiana y el éxito del famoso artista los llevó a bautizar a su primogénito como Pedro de la Esperanza Rico, pero para todos en el poblado sería para siempre Pedrito Rico.
El chico creció, jugó y estudió hasta donde pudo, dadas las precarias condiciones de su núcleo familiar. Y se graduó en la Universidad de la Calle, más por la astucia que por la fuerza o el apego al trabajo.
Los tiempos cambiaron, la familia Rico envejeció más pobre que nunca y el destino llevó al joven a buscar nuevos rumbos en otras latitudes. Es así que vemos a Pedrito formando parte de la diáspora de los 80, con rumbo norte por el Mariel.
No hablaba ni potatoes en inglés, pero era experto en dar muela, y había aprendido a defenderse hasta con los dientes en cualquier idioma o circunstancia.
Lavó platos en un fast food, limpió pisos en un Supermarket, hizo juegos malabares como tarugo de un circo. Se adaptó al medio y lo estudió a fondo. Descubrió que no había un solo Miami. Estaban Miamis en los cuatro puntos cardinales del mapa de la Florida: South Miami, North Miami, East Miami, West Miami, Miami Beach, Miami Dade, Miami Shore, y en cada uno de ellos se vivía de diferente manera. No era lo mismo el Down Town que las reservaciones indígenas Miccoshukki en los Everglades donde el cocodrilo estaba sato.
En un inicio pensó que todo el mundo o casi todos eran cubanos porque hablaban español, y los políticos bilingües eran los que más votos obtenían en los comicios. Falso, si agudizabas el oído notabas enseguida el deje mexicano, argentino, colombiano y hasta barrios de brasileños, o rusos crecían por doquier. La mayoría de estas zonas residenciales, al revés de la empinada Nueva York, extendían sus tentáculos horizontalmente.
Para hacer más atractivas esas nuevas áreas se aprovechaban las condiciones naturales del ecosistema y en cada condominio crecían artificiales áreas verdes, frondosos parques, y estanques o lagos de variados tamaños, para solaz y esparcimiento de colonias patunas que en venganza se reproducían en forma incontrolable. Era una avifauna emigrante tan variada como la propia población indocumentada de la nación.
De origen campesino, nuestro protagonista pronto descubrió que no solo cohabitaban con el autóctono pato de la Florida, otros exóticos que venían huyendo del clima más crudo del resto de la Unión, formando un Patolandia capaz de competir en tamaño con el cercano Disneylandia de Orlando, aunque menos taquillero.
A veces los dueños de los bungalows y condominios se quejaban de esa superpoblación patuna, pues lo que en principio resultaba un atractivo para rentar el inmueble, a la larga se revertía económicamente ya que debía contratarse un ejército de mozos de limpieza para eliminar las excrecencias que como huellas indelebles dejaban los palmípedos en corredores, jardines, parqueos y otras áreas comunes de su propiedad.
Fue entonces que al imaginativo Pedrito Rico se le ocurrió crear una empresa de una sola persona y un solo vehículo. Un Van de uso con suficiente capacidad para eliminar de un plumazo la caca de los plumíferos sin necesidad de tocarla. Se basaba en el dicho popular: “Muerto el perro se acabó la rabia”. En este caso: “Recogido el pato se acabó la caca”
La actividad consistía en ofrecer la recogida a domicilio de patos indeseables en forma rápida, silenciosa y sin que los inquilinos se enteraran. La actividad debía realizarse de noche, por tanto la operación costaba el doble.
Cuando el o los propietarios del inmueble caían en el jamo ese mismo día Pedrito amparado en las sombras de la noche repartía por todo el entorno abundantes rodajas de pan embadurnadas del más peleón y barato de todos los rones y según iban cayendo los borrachines, él mismo los iba tirando dentro de la camioneta.
Una vez terminada la operación limpieza, nuestro héroe se marchaba tan campante al timón de su vehículo, mientas en el interior de la caseta su pesada carga dormía plácidamente la mona. Al día siguiente, el cliente pagaba con esplendidez faena tan rápida y eficiente. Pero ahí no termina la cosa.
En la soledad de la madrugada, al timón de la camioneta, mientras se desplazaba por los speedways de la ciudad y con tanto borrachín a bordo se preguntaba:
‘’Bien,Y ahora¨…¿qué hago con toda esta gente?

La chispa se le encendió de nuevo y se dirigió a otro condominio similar, pero en el lado opuesto de la ciudad, donde soltó la carga pesada. Al concluir la operación se retiró a dormir poco antes de despuntar el alba.
Cuando despertaron en tierras ajenas, ya sin nota, los patos viajeros se encontraron en tierras extrañas y no les quedó más remedio que incorporarse a la población avícola allí asentada, para sorpresa de los inquilinos que descubrían con asombro la explosión demográfica más fantástica del mundo mientras dormían.
De esta forma surgían nuevos clientes, y el negocio de Pedrito Rico prosperó tanto que a partir de entonces lo bautizaron como Rico Mac Pato, cuando en realidad su trabajo consistía solo en pasear patos borrachos de un lugar a otro por toda la ciudad.

Dedicado a Darío en su cumpleaños.

3 jun 2011

Notas de viejo... O sea, de viaje: (1).-SORPRESAS PRIMAVERALES

Por primera vez pise territorio norteamericano a fines de marzo para asistir al primer cumpleaños de mi primera nieta. El hecho coincidió con la celebración de la Semana Santa y las Pascuas Floridas, nada menos que en la península floridana. Estas dos primeras fotos no son pues ninguna sorpresa pues se corresponden con la fiesta que le dimos a Mirandita, y la otra recogiendo los huevos de Pascua en otro parque infantil de la ciudad.

PRIMERA SORPRESA. – Al día siguiente de la llegada a Miami, recibo un correo electrónico donde se me informaba que durante la celebración de la 17 Bienal Internacional de Humorismo de San Antonio de los Baños, y a propuesta del Museo del Humor, el órgano de gobierno municipal decidió otorgarme el sello Fundación de la Villa del Ariguanabo por mi aporte al desarrollo cultural de la Comunidad.

Como constancia de esa sorpresiva noticia transmitida desde larga distancia, a continuación mostramos una copia del documento acreditativo, y el momento en que mi hijo Francisco P. Blanco Hernández, coautor de este blog, lee las palabras de agradecimiento enviadas por mi a 90 millas del acontecimiento.

SEGUNDA SORPRESA. – En cuanto llegué a la ciudad floridana recibí el saludo y apoyo del colega José Francisco Delgado, (Delga para los aficionados al humorismo gráfico cubano), quien me aclaró algunas dudas que venia arrastrando desde la publicación del trabajo sobre el personaje infantil Matojo, que salió con fecha 12 de febrero de este año. Hacía algunos años que le había perdido la pista a su autor Manuel Lamar (Lillo), y versiones cercanas a mi a fines del 2010, lo habían dado por muerto; pero me quedaba la duda porque ninguna información daba la fecha exacta del fallecimiento. Pues bien, en cuanto contacté a Delga, y a través de el con Garrincha, otro caricaturista bien conocido en Cuba, llegué a la conclusión de que el padre intelectual de Matojo estaba vivito y coleando. FACEBOOK dijo la última palabra y así pude contactar al popular caricaturista. La foto que acompaña esta nota muestra el instante en que brindamos en su propia casa por la resurrección de Lillo, abrazados con su esposa Loly en plena Semana Santa. Junto con este etílico agasajo, pido disculpas a mis fieles vecinos por tamaña equivocación.

TERCERA SORPRESA. – Días después, mi hijo menor Darío, y su esposa Radi decidieron llevarnos –a mi nieta y a su abuelo—al Parque Zoológico de Miami, bastante más al sur de Miami, camino a Homestead. Para ella fue su primera vez, para mi que he visitado decenas de ellos en diversas latitudes, también fue una sorpresa, pero no por lo que ustedes piensan; sino porque me recordó otra experiencia curiosa. Fue en el Zoo de Berlín, invitado por el también colega Erick Smith, caricaturista editorialista del Berliner Zeitung de la antigua RDA, quien convirtiera su hogar prácticamente en una casa-cuna para diversas especies de animales, hasta que los críos tuvieran el tamaño adecuado para su exhibición en el Parque. En el caso del zoológico actual ocurrió otra sorpresa. Generalmente el público en ellos ve los animales tras las rejas de las jaulas o separados de ellos por profundos fosos. Como podrán apreciar mas adelante, pude ver al elefante por dentro y recorrerlo desde las propias entrañas del monstruo. Para los incrédulos aquí esta la instantánea que me tomaron cuando, pidiendo auxilio, trataba de salir por el único agujero que encontré en el paquidermo.

CUARTA SORPRESA. – Por algunas vías me entere en Cuba que en Miami existía una calle a la que habían puesto el nombre del Caballero de Paris. Incluso en un encuentro con su siquiatra y biógrafo, el Dr. Luis Calzadilla Fierro, este me ratificó la noticia. Aproveché esta visita para llegarme hasta el lugar, y la gran sorpresa fue precisamente que ninguna de las personas consultadas, pudo orientarme hacia el lugar. (Les recuerdo que este blog comenzó precisamente con un trabajo titulado EL REGRESO DEL CABALLERO. Fue entonces que recurrí a Mr. Google quien de inmediato me indicó el lugar, y copio textualmente: “…Mediante una ceremonia oficial realizada el martes 9 de marzo de 2004, a las 5:30 PM. En la Avenida 36 SW y la Calle 8 de Miami, quedo establecida esta esquina como la Avenida del Caballero de Paris…” En aras de la brevedad agregamos que dicha iniciativa fue el resultado de los esfuerzos realizados por el artista plástico Gilberto Marino, por homenajear al mítico personaje. Las autoridades del Condado Miami Dade, la Oficina del Comnisionado de la ciudad, con la asesoría de la Junta de Asuntos Hispánicos del Condado, apoyaron la idea a cuya ceremonia acudió el Cónsul de España.

Tuve la oportunidad de ir al lugar situado frente al restaurante Versalles, acompañado de Florentino (Chito) Rodríguez y su esposa Lidia (Mimi) Rodríguez, compañeros de aventuras juveniles en los anos 50 de mi querido Tamarindo y 10 de Octubre, en el municipio homónimo. Pero tal vez resulte más interesante para ustedes mis curiosos vecinos del blog, la versión personal de Gilberto Marino, conocido como el “Pintor de el Caballero”. Quien me ha prometido un próximo encuentro para intercambiar experiencias sobre el personaje de mi libro “La Leyenda que Camina”.

QUINTA SORPRESA. – Esta se las debo para cuando regrese de Nueva York, pues estoy invitado a una excursión de cuatro días en la Gran Manzana. ¿SON O NO SON SORPRESAS PRIMAVERALES?