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28 ene 2017

LUBERTA ENRIQUITO Y YO



Un cintillo de GRANMA el pasado martes 24 de enero me cogió desprevenido: “Falleció Alberto Luberta, gloria de la cultura cubana”. 
El diario me llegó en horas de la tarde del día siguiente, por lo que no pude rendir postrer tributo en sus exequias a tan querido colega, amigo y hermano Alberto Damián Luberta Noy. Lo recordaremos  mostrando la caricatura personal suya realizada por el humorista-gráfico Raval, como un postrer homenaje a quien hizo del humorismo radial y televisivo un culto a la excelencia.
 
De nuevo me sorprende dicha edición cuando leo: “…Nació el 27 de septiembre de 1931 en el barrio de Pogolotti, en Marianao…” ¿Sería una broma más a la que nos tenía acostumbrados personalmente, en la radio o en la pantalla de televisión el padre de Cachucha y Ramón? 
Me explico: Siempre pensé que él había nacido 63 días antes que yo (28.11.1930). Sobre todo si tomamos en cuenta su ficha (27.9.30) que aparece en el libro “Rostros que se escuchan” de la Lic. Josefa Bracero, publicada en la Colección VOCES de Letras Cubanas en 2002.
Pero ahora, a partir del trabajo de GRANMA firmado por (SE) resulta que Luberta vino al mundo el 27.9.1931, por tanto, yo sería un año más viejo que él.
Entre humoristas todo vale. Tal vez el equívoco se deba a una burla más de su fértil imaginación capaz de realizar durante 55 años, el programa radial “Alegrías de sobremesa”—es decir unos 18,975 libretos—y gracias a actrices como Marta Jiménez Oropesa, Diana Rosa Suárez, Maggie Castro, Aida Isalbe, Marta y Dulce Velasco, Miriam Isalbe, Eloísa Älvarez Guedes, entre ellas y a Ramoncito Hernández, Juan Julio Alfonso, Armando Soler, Agustín Campos, Pipo de Armas, Carlos Moctezuma, Wilfredo Fernández, José Antonio Rivero, Enrique Arredondo, Idalberto Delgado, Juan Carlos Romero, Reynaldo Miravalles y Antonio Hernández entre los feos.
Todos ellos y algunos más que se nos perdieron entre las neuronas de la tercera o la cuarta edad, dieron vida a una veintena o más de personajes humorísticos como Perfecto Carrasquillo, Chacho, Alejito, Rufo, Simeón, Alderete, Paco, Rita, Cándida, Tomasita, Ceferino, Juanca y hasta Estelvina y Sandalio el Boláo entre ellos. Otros que no fueron invitados a almorzar en el programa de mediodía como Secundino Tracy, también pegaron la gorra sin una pizca de pujos o chabacanería.
El éxito de tal programa llegó a contagiar a la propia emisora Radio Progreso, de ahí que sea reconocida como "La Onda de la Alegría". 
Pero la cosa surge mucho más atrás, cuando aún niño cursaba la primaria en aquella escuelita del barrio obrero de Pogolotti en Marianao, y al terminar el sexto grado, recibe simultáneamente el diploma de mecanógrafo con calificación excelente ya que escribía noventa palabras por minuto. 
Eso lo marcó de por vida, pues años más tarde el bachillerato le dio la espalda y comenzó su vida laboral como mecanógrafo; ocho horas al día a razón de 25 centavos por jornada.
Pero todo esto cambia a partir del 1ro de julio de 1947, (x) RECUERDEN ESTA FECHA cuando ingresa a prueba en la CMQ de Monte y Prado. Allí, según nos contaba, gracias a su habilidad logró ocupar la plaza de copista, pero a la vez quedo hechizado por la radio, que calificaría como-– taller para fabricar imágenes--pues en ella personajes parlantes como Paco y Rita eran totalmente invisibles.
Con la inauguración de Radio-centro a los mecanógrafos se les aumentó el salario y más importante aún, que el autor del espacio “El alma de las cosas” Juan Herbello, se interesara por sus cualidades—no solo como copista—y es en ese programa donde debuta como escritor.
Otro que lo ayudó en sus comienzos fue el famoso Castor Vispo al decir que “Era un humorista en cierne”, y aunque Luberta no compartía dicho criterio, lo cierto es que el autor de “La tremenda corte” dio en el clavo, a tal punto que el propio director de ZIG-ZAG le cedió años más tarde dicho espacio televisivo.
(OJO) Por entonces debutábamos también Enrique Núñez Rodríguez y yo, pero le tocó a Luberta hablar por los tres y aprovechó el espacio que le brindaba la revista MI BARRIO para mencionar solo a Enrique y a mí en su edición Núm. 5 de Septiembre de 1998, bajo el título que aparece sobre ambas caricaturas.
En él se rendía tributo a nuestros cincuenta años de vida artística—debían haber sido 150. Y cito sus propias palabras: “…Cuando en el año 1948 le fue aprobado a Enrique Núñez Rodríguez su primer guión radial, más que el debut de un escritor novel para el Circuito CMQ representó sacarse el Gordo. (Equivalente en aquella época a ganar el Primer Premio en la Lotería Nacional)…” 
Más adelante agregaría: “…Si Hernán Cortés quemó sus naves para concluir la conquista de México, Enrique quemó su bicicleta para conquistar el corazón de todos los cubanos…” 
En cuanto a mi persona, cito: “...Al unísono, un joven se empinaba por encima de sus dieciocho años y lograba colocar su primer dibujo en la revista FOTOS. De la revista deportiva va para el diario EL MUNDO, llega a PRENSA LATINA, va para el semanario PALANTE. Esto se dice en un chanchán, digo en un santiamén, pero mucha tinta tuvo que sudar el joven para no dejar un espacio en BLANCO en su larga y fructífera carrera…” 
Para algunos mal informados y peor intencionados, aquel trabajo parecía un “chicharronazo” vigueta, si se tiene en cuenta que ambos--tanto Enriquito como yo--aparecíamos en el machón de la publicación, él como presidente del Consejo Editorial y yo como director de MI BARRIO.
Pero, nada más lejos de la verdad. La biografía de Luberta, como habíamos narrado antes, estaba más que emparentada con la nuestra. (Ver el vínculo señalado en párrafos anteriores así: --(X) RECUERDEN ESTA FECHA)— Y la revista humorística de historietas, respondía a un proyecto de la UNEAC y los CDR, por rescatar el género en medio del doble bloqueo que nos impuso el Imperialismo a partir de los años noventa del pasado siglo.
Cada uno por su lado dio lo mejor que pudo por enaltecer el humor criollo con todas sus virtudes y los errores humanos a partir de aquella Campaña de Alfabetización y lo más lejos posible del peor analfabetismo, ese grosero y ramplón que nos impuso la ignorancia y el subdesarrollo.
En su fecunda obra humorística, tanto en la radio como en la televisión a Luberta le fueron reconocidos innumerables méritos del ICRT, la UNEAC, el MINCULT y el Consejo de Estado, así como la medalla conmemorativa 60 Aniversario de las FAR, pero además el Premio Nacional de Radio y el Premio Nacional de Humorismo por la obra de toda la vida.
¡DESCANSE EN PAZ EL INCANSABLE LUBERTA!

6 dic 2010

EN POCAS PALABRAS.

¡DA CÓLERA LO DEL CÓLERA!

En medio de risas, y abrazos transcurrieron los últimos días. Agradezco las felicitaciones que durante ese tiempo familiares, colegas y amigos, --todos ellos mis vecinos del alma--, han tenido con motivo de arribar a mis 80 primaveras en este invierno. Aparte de las fotos en familia, aquí les muestro dos que se tomaron durante un homenaje que se nos diera al caricaturista Antonio Mariño Souto (Ñico), y a mi, en el teatro de la Casa de la Cultura de Plaza, institución cultural donde anualmente se celebran los Festivales de Jazz de La Habana.

En la tarde del día 29, --es decir un día después de mi onomástico--, convocados por el anfitrión, Héctor Arturo, subieron al escenario los consagrados humoristas Churrisco y Olber Vargas junto al mago Lázaro. El hecho de que todos los que aparezcan aquí sean canosos no fue algo intencional. Asistieron también algunos que no las peinaban sencillamente porque nada se puede peinar en una bola de billar. ¡Cosas de la edad, porque celebrábamos 75 años de edad él y yo 80!

En la primera instantánea el susodicho Héctor Arturo, quien se enorgullece de su plateada barba, nos presenta al público asistente: Yo cruzado de brazos y Ñico de piernas. En la segunda, el también periodista Jesús Hernández contempla impotente la discusión entre menda y René de la Nuez, el autor de “El Loquito” y Premio Nacional de Artes Plásticas 2008, para ver cual de los dos es más viejo. En esta ocasión yo le gane por millón y pico de canas.

Llegar hasta aquí no fue fácil:

Ver como la libretica de teléfonos va desinflándose de viejos y entrañables vecinos.

Que recordemos con nitidez el día que perdí un diente patinando en el parque, y no donde dejé la dentadura antes de salir para el teatro.

La impotencia de no poder coger algunas cosas, como esa incapturable guagua en la Esquina de Toyo a cualquier hora del día y de la noche, o la impotencia al cuadrado cuando, al entrar en ella, algún impuro te empuje gritándote ¡PURO! con el mayor desprecio.

Dicen que el bastón es la tercera pierna. Yo pienso que es un recordatorio misericordioso para humanizar a los demás, o un arma contundente contra los ya deshumanizados. Afortunadamente no lo uso por prescripción facultativa, aunque no me faltan ganas de improvisar alguna farsa callejera para poder “defenderme” de la violencia ambiental.

Hay otros aspectos de la vida para preocuparse: La dieta blanda en el plato y en el sexo.

El disco duro reblandecido en la memoria RAM del cerebro.

Y las tres parcas con C mayúsculas: Cadera, Catarro, o Cagalera, para poner solo tres ejemplos de un viaje rápido al Reparto Bocarriba.

Aún así, cada día despierto optimista con el resplandor del alba. Los dos: –el del Dios Febo, y el de la Alianza Bolivariana para las Américas--, pues todavía puedo sentarme ante la mesa de dibujo, o de Mi PC, y tratar de hacerles pasar un rato agradable a todos ustedes, aunque negros nubarrones insistan en oscurecernos el horizonte con guerras preventivas, crisis sistémicas, hambrunas tercermundistas, gorilas prefabricados, terrorismos mediáticos, calentamientos globales, o inviernos nucleares, sin contar las penurias propias, que para el caso es lo mismo. Todos ellos superables, sin contar lo que inexorablemente nos depara el destino disfrazado de sordera, reuma, prótesis extraviada, reblandecimiento cerebral, insomnio, estrés, escuatro y hasta escinco.

Sin embargo, vemos con la mayor tranquilidad, como algunos bien alimentados neófitos acuden a merendar más neocolonialismo, más neoconservadurismo, más neoliberalismo, más neofascismo, y otros neos por el estilo, en la tradicional mesita del “tea party” en el American Way of Life.

Y mientras esta gente se cae a tetazos, muy cerca de acá, en lo que Carpentier definió como “El Reino de Este Mundo”, se ha desencadenado el infierno del mundo haitiano, precisamente en el bicentenario de su liberación. Primero con el terremoto de enero de este año y casi al finalizar el mismo con un inoportuno huracán y la secuela mortal del cólera.

La medicina cubana --y nosotros espiritualmente junto a ella-- estuvimos, estamos y estaremos en la primera fila de la solidaridad combatiendo la mortífera plaga. Mientras, la indiferencia de los degustadores de la infusión derechista, estaban más interesados en las elecciones del pasado domingo 29 que en la guadaña que azota al país;

además, parece que la taza humeante de la bebida asiática produce amnesia de la buena, porque de los 164 millones de dólares de ayuda humanitaria ofrecida, sólo aparece el 10 %.

Los 90 restantes para los olvidadizos teteros resultó “¡Lo que el viento se llevó!”

Por todo ello. Espero pues que mis amables vecinos compartan conmigo la irritación, la ira, y la furia que despierta tanta desgracia. ¡DA CÓLERA LO DEL CÓLERA!

NO HAGA COMO EL AVEZTRUZ.

Casi coincidiendo con el debut de este blog, en la segunda mitad de 2008, arribaron a Cuba unos raros inmigrantes procedentes de las praderas africanas. Esos nuevos vecinos medían alrededor de dos metros y medio, 60 kilos de peso y garras de diez centímetros en cada pata. Eran los primeros ejemplares de avestruz que llegaban a Pilón, provincia Granma donde se levanta la mayor granja de reproducción y cría de estas avechuchas en nuestro país.

Cinco días después comenzó el cotejo matrimonial por lo civil y el 29 de diciembre hubo de bautizarse el primer huevo nacido en Cuba. La mejor noticia para el personal compuesto mayormente por mujeres, fue el nacimiento en 2009 de los primeros polluelos y la supervivencia de 38 de ellos, lo que demostraba la rápida adaptabilidad al ecosistema. Es decir, el equivalente al pecho materno mamífero y humano a la vez.

Esta noticia y la que le sigue la tomé de la prensa diaria para demostrar que no todo es color de rosa en este mundo nuestro.

Con fecha 17 de marzo de este año el diario Juventud Rebelde publica la llegada en horas de la madrugada al Policlínico Sur en la ciudad de Ciego de Ávila de un caso grave, http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2010-03-16/peligra-la-vida-de-un-avestruz-en-el-zoologico-de-ciego-de-avila-por-negligencia-de-los-visitantes/ y alguien del cuerpo de guardia exclamó:

--¡Caballeros!…¿Y esto qué es?

El paciente se llamaba Eduardo, procedía del Parque Zoológico Provincial, y llegó ciego debido a la capucha que lo cubría, pero por si acaso dada su peligrosidad, con cien miligramos de diazepán en sangre.

Dos días antes su bípeda pareja Sofía había fallecido. La autopsia demostró que murió al devorar una cuerda de dos metros de largo lanzada por algún visitante con ínfulas de pelotero. Su viudo presentaba ahora síntomas de inapetencia y diarreas.

El cuerpo médico devenido veterinario, sospechó de otra mala digestión y procedió a múltiples y difíciles pruebas pues debían vigilarle el sueño, adaptar los equipos y el instrumental al colosal y peligroso paciente.

Al final de la nota de prensa Eduardo se mantenía estable y bajo especial cuidado, esperando un final feliz, pero…¿Y las causas?

Según el diagnóstico de los especialistas resultó un caso grave de desidia: Primero fue la hembra y después el macho. Ambos fueron víctimas de (OVNIS), objetos lanzados por personas irresponsables (aliens), es decir Alienación de Sujetos Enajenados.

Y alerto para que la ciudadanía no adopte la cobarde posición avestrucera que aparece en esta caricatura.

EL BIGOTE MÁS FAMOSO DE LA HABANA.

Don Manuel Pérez Rodríguez, (a) Bigote ´Gato cumpliría este 4 de diciembre sus cien años de edad, si no hubiera abandonado este mundo el 12 de julio del 2003.

De él nos ocupamos ya en dos ocasiones: http://ay-vecino.blogspot.com/2009/11/un-bigote-con-cerca-de-100-anos.html

Por lo tanto ustedes deben recordar… Que a veces firmaba cambiando su segundo apellido por Mon. …Que en sus comienzos vivió en Luyanó, inspirando varias populares guarachas de la época… Que bailaba rumba como un bendito y le decían “El gallego caramelo”… Que fundó el bar homónimo con el cual quedo inmortalizado pues lo mismo inventaba un coctel afrodisíaco como un menú mitad criollo, mitad asturiano… Que promocionaba sus productos con lemas y caricaturas en el chasis de su fotingo descapotable…Que lo paseaba orgulloso en cada desfile de carnaval lleno de preciosas damitas de la época… Que fundó también el “Club de los Noctámbulos” y su en su carta los platos eran de doble sentido sólo para adultos…

Otras muchas hazañas quedaron y aún quedan en el tintero, pero… Si el año pasado nos lamentábamos de que las reparaciones en el Malecón habanero, dificultaba la realización de la celebración de sus 99 añitos; hoy podemos felicitarnos por múltiples razones.

A saber: La reanudación de las sesiones de la Peña. La celebración de su centenario con la fiesta infantil que le dedicara el Club Castropol el pasado domingo día 5. En ella se presentó el grupo de baile “Las Chunguitas” formado por las diminutas bailarinas de la sociedad, y un concurso de disfraces infantiles donde se premió a los dos varoncitos ganadores aquí representados: El viernes anterior, la Oficina del Historiador también conmemoró la fecha con los caricaturistas del patio, inaugurando la exposición “Bigote de Gato, un personaje de La Habana” donde se tomaron estas instantáneas.


A) La primera foto tomada en el Club Castropol, e impresa en blanco y negro para el periódico “Asturias en el Mundo”; muestra a un grupo de admiradores y amigos cuando homenajeamos a Bigote de Gato en su 90 cumpleaños, que se celebró con su presencia física—posando en ella con su boina roja y su barba blanca--. (B) En la segunda, los caricaturistas Reynol, Raval, Blanco padre, Blanco hijo, Castillo y Lumat, en representación de los 15 artistas que expusieron en el bar de “El portal del Santo Ángel” en la Plaza Vieja, posan ante algunas de las obras montadas. (C) Aprovechando el momento, mi hijo y yo, quisimos darle una sorpresa al Dr. Eusebio Leal haciéndole entrega de su caricatura hecha a dos manos en tiempo récord. Los sorprendidos fuimos nosotros con la reacción del público asistente.

No es por falsa modestia, sino por falta de espacio, que nos limitamos a publicar estas fotos históricas, dejando los detalles, para el sitio web (Opus Habana) de la Oficina del Historiador, que cubrió la actividad.…http://www.opushabana.cu/index.php?option=com_content&view=article&id=2607:lbigote-de-gato-un-personaje-habaneror&catid=58

Esperamos que con su lectura hayan quedado complacidos. Gracias.


3 oct 2010

EL PRÍNCIPE DEL PUNTO CUBANO.

En el pasado mes de julio presentamos un trabajo relacionado con el Indio Naborí, donde involucramos a dos entrañables amigos, a los que deseo dedicarle estas líneas. http://ay-vecino.blogspot.com/2010/07/una-caricatura-repentista.html

Y es que el mes de septiembre tuvo el privilegio de unirlos para siempre: Chanito Isidrón vino a la vida en Calabazar de Sagua el 26 de este mes de 1903 y el Indio Naborí nace el 30 de septiembre pero de 1922. Ambos poetas vinculados a las raíces más autóctonas de nuestra cultura mestiza y campesina.

El pasado día 30, con motivo del 88º. Aniversario de Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí, el colega Héctor Arturo organizó un emotivo acto de recordación en la Casa de Cultura de Plaza, al que junto a su esposa Eloína y sus hijos, Fidel Albita y Chuchi, asistieron muchos de sus amigos y compañeros de lucha y de trabajo.

En la foto, el momento en que hacemos entrega a su amantísima esposa, del poema “Hatuey” de la autoría de Naborí, e ilustrado a dos manos por mi hijo y yo,

En el otro caso, se trata de Cipriano Isidrón Torres, aquel que desde muy joven tuvo que superar los tempranos tropiezos de la pobreza en el campo. De su prematuro oficio de narigonero, las riendas de la yunta le dejaron la huella indeleble de unos dedos mutilados, impidiéndole seguir acariciando las cuerdas de la guitarra. Pero le quedaba su voz, su talento y unas ganas infinitas de alegrarle la vida a sus semejantes.

Juglar andante de la guardarraya, y cantor del concubinato entre el humorismo y la décima, Chanito Isidrón, nombre artístico que adoptó, tal vez sea el único bardo cuyas improvisadas espinelas cómicas hayan circulado de boca en boca espontáneamente haciendo reír a generaciones de cubanos.

Durante la época de oro de la radiodifusión nacional en la primera mitad del siglo pasado, Chanito brilló con luz propia, abordando todos los géneros, pero sobre todo por sus desternillantes duelos entre sordos de cañón, popularizados en el programa “Dímelo Cantando” de la Mil Diez.

Precisamente así bautizó “Palante y Palante” en 1961, la página de décimas campesinas que rendía honores a su antecedente radial.

Como fundador de la publicación asistí a su nacimiento de la mano del Indio Naborí, y allí colaboró Chanito ya jubilado del ICRT hasta su último aliento.

Por razones ineludibles Naborí tuvo necesidad de ocupar otras obligaciones que le impedían continuar colaborando con nosotros.

Al aceptar la responsabilidad de dirigir el semanario en 1970, me hice el propósito de rescatar el género, pues la falta de sistematicidad dejó virgen dicho espacio, y la publicación, huérfana de décimas, estaba pidiendo a gritos su reivindicación.

Un buen día el colega Aldo Isidrón del Valle me llama por teléfono desde Las Villas y me dice: -

“Blanco, por favor, tírale un cabo al viejo”.

Lo menos que imaginé era que se trataba de su consagrado tío, y tras la alerta me trasladé a su casa en la calle Zapata, bastante cercana a la redacción, y más aún del Cementerio de Colón.

Chanito llevaba cerca de un lustro, acogido a la jubilación, y mirando desde lo alto del apartamento donde vivía, --colindante con el Cementerio de Colón--, el sepulcral silencio de los mortales restos en sus últimas moradas, y a veces su musa incursionaba entre lo humano y lo divino.

Eso no impidió que me recibiera con la sonrisa de siempre y el chascarrillo a flor de labios. No fueron pocas las sesiones de convencimiento, ni las humeantes tazas de café que obsequiaba con profusión su media naranja María Esther, servidas por sus dos vejigos Chano y Ricardito, que competían a ver a quién le tocaba hacer de camarero ese día.

Más que mis argumentos, lo convenció la propia necesidad de volver a la carga, y desde entonces PALANTE contó con el más fiel, exitoso y desinteresado participante; y lo más increíble, sin firmar aquella sección que él cubría con tanta dedicación, ni cobrar colaboración alguna.

Puedo asegurarles que aquel octogenario subía y bajaba los cuatro tramos de la escalera donde vivía, con una agilidad felina, caminaba todo el Vedado diariamente, y de paso se daba un saltito hasta nuestra redacción

para atender la correspondencia de la página campesina que aumentaba por días gracias a él.

Bebía con moderación y fumaba como un trastornado, pero con una envidiable vitalidad:

“¡La vianda, Blanquito, la vianda! Plátano, malanga, boniato…”

-Ésa era su fórmula.

Así justificaba sus gustos y su salud. Por mi parte siempre pensé: --Falso:

“Es su carácter: Reír y provocar la alegría en los demás--, ese era la fuente de su eterna juventud”.

Llovieron las colaboraciones para la publicación, y gracias al apoyo de la ANAP, convocamos el primer concurso de décimas humorísticas “La Transformación en el Campo” como saludo al Congreso de la organización. Tanto el recién nombrado presidente del jurado, Chanito Isidrón, como los ganadores de los premios, fueron invitados de honor a la Jornada Cucalambeana que se celebraría a principios de julio ese año.

¡Y ahora viene lo bueno!

El viejo juglar y yo compartimos la misma cabaña a orillas del Hórmigo, y constantemente tocaban a la puerta periodistas, campesinos, músicos, dirigentes, decimistas, y público curioso en general, porque no creían lo que se anunciaba por los altoparlantes: La presencia física de Chanito en el evento.

Algunos lo tocaban, otros lo abrazaban casi llorando:

“¡No estaba muerto! ¡No se había ido para el Norte! ¡Ni se había divorciado de la décima! ¡Estaba vivito y coleando!”

Tanto se había especulado con su ausencia, y tanto el tiempo transcurrido alejado de los medios, que el ídolo se había convertido en un mito.

Cuando subió esa noche al escenario del Cornito, aquello se vino abajo.

Puedo asegurarles que a partir de entonces, Chanito recuperó el trono principesco de la controversia ganado en buena lid durante su juventud. Y así se mantuvo fraternal, correcto, impecable como el “Elegante poeta de Las Villas” que siempre fue.

A su seria estampa lo seguía como su sombra, la carcajada ajena, y así disfruté como propios sus éxitos y muchos de los guateques que animó durante los últimos años de su vida.

Junto a Enrique Núñez Rodríguez, fui varias veces jurado del Premio de Humorismo en el Festival Nacional de la Radio, y tuve que asistir a la premiación cuya sede le correspondió a Caibarién en el año 1987.

El 23 de febrero, el mismo día que se entregaron los galardones, se recibió allí la noticia del fallecimiento de Chanito el día anterior.

Infinita mi pesadumbre por no estar con los suyos en su triste despedida, y nada menos que en el evento más importante de la radio cubana, sobretodo porque durante su época dorada, Chanito había sido nada menos que el “Príncipe del Punto Cubano”.

Para concluir los dejamos con esta graciosa estampa juiciosa y desprejuiciada de la Academia de la Lengua:

LAS COSAS DE LA ACADEMIA

La Real Academia toma

del léxico lo mejor,

limpia, pule y da esplendor

a nuestro muy rico idioma.

Por ella a menudo asoma

una palabra elegante

que deslumbra al estudiante

y al hablador descalabra

cuando incluye una palabra

extraña y desconcertante,

Le llamamos al ciclón

meteoro, ¡qué tormento!,

cuando lo que mete es viento,

nerviosismo y confusión.

Al que monta en un avión

decimos que se ha embarcado

y si en la guagua ha montado

también se embarcó --lo sé—

lo malo es que no se ve

el barco por ningún lado.

Embarcarse, entiendo yo,

que es en un barco por agua.

Mas si sale en una guagua

Yo digo que se enguagó,

si va en yegua se enyeguó

como si viaja montado

en un carretón halado

por chivo, caballo, o mulo,

conscientemente calculo

es que se ha encarretonado.

Le llamamos negativo

al vago o incumplidor

y al que es buen trabajador

decimos que es positivo.

Ese calificativo

se usa en la electricidad,

y si el término es verdad

entonces un hombre honrado

con un haragán al lado

da fuerza y da claridad.

Ni Martínez de Nebrija,

Covarrubias, ni Cervantes,

usaron de esos desplantes

que hoy hacen que yo me aflija.

Si esta, mi crítica es hija

del libro que no leí

no se preocupen, que aquí

en este simposio diario

voy a hacer un diccionario

exclusivo para mi.

Chanito Isidrón