__________________________

__________________________
Mostrando entradas con la etiqueta boxeo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta boxeo. Mostrar todas las entradas

11 dic 2011

DELGA: UN DIBUJANTE CON PEGADA

Al poco tiempo de estrenarse en el coliseo de la calle San Ignacio el semanario humorístico PALANTE Y PALANTE, subió allí al ring en calidad de aficionado el jovencito José Francisco Delgado, quien lucía el nombre de J. Delgado en su bata de boxeo. Venía de la mano de quien suponíamos su entrenador, el veterano dibujante Dagoberto Cabrera dueño de un taller de diseño en la esquina roja de la barriada de Lawton, donde su joven ayudante daba los primeros pasos en la publicidad y el dibujo.

Por suerte, durante aquellos primeros ganchos del semanario, ese sonriente flacucho se movía con tal ligereza en el ring de la redacción, que ninguno de nosotros, nos dábamos cuenta de sus habilidades pugilísticas, --y digo por suerte-- porque las bromas pesadas nunca hicieron mella en la anatomía de alguien con tan buen carácter, incluso él prefería que le llamaran “El Delga”, demostrando además de buen punch en sus caricaturas, que tenía mejor sentido del humor en la esquiva.

Todo esto que les cuento vino a descubrirse años después, a propósito de la celebración del quinto aniversario del Triunfo de la Revolución, cuando el colega Pecruz, --campeón de peso flaco en el dibujo humorístico-- con ayuda de Tico (el hermano del campeón de los Juegos Panorámicos, Felo Díaz), dibujó en las páginas centrales del semanario una manifestación palantera para sumarla a los festejos que se celebrarían ese día en la Plaza de la Revolución.

He aquí la constancia de ese match celebrado el Primero de enero de 1964. Desconocíamos hasta entonces que, nativo de Colón, Matanzas, golpeado por el fallecimiento de padre a los 10 años, Delga había emigrado a la capital con su mamá y dos hermanos.

Para 1960, ya entrenaba en calidad de aficionado al boxeo en el Gimnasio Trejo, sito en Cuba y Merced. Como exclusiva le ofrecemos copia del cartel promocional de la función ofrecida en Santiago de Cuba, pocos días antes de Playa Girón, donde aparece el pacífico Delga en posición amenazadora, mientras el otro Delga, --ya veterano--, lo observa sonriente y cromático.

Delga seguía practicando ambas aficiones, aunque en PALANTE peleaba desde afuera, demostrando buena asimilación. Una nota firmada por el propio Gabriel Bracho Montiel director-fundador del semanario, fue la que lo impulsó a colgar los guantes definitivamente. En ella Bracho elogiaba dos jóvenes promesas del humorismo cubano: Betán en lo literal, y él en lo gráfico.

Hasta aquí el primer round de este match.

Puede decirse que otro paso definitivo en su formación profesional lo dio al cambiar de categoría, y pasar de los moscas a los ligeros cuando hizo su ingreso en el primer llamado al Servicio Militar Obligatorio de la DAAFAR en cuyas publicaciones coincidió con otro diamante en bruto, el inteligentísimo recluta Jorge Oliver. La influencia de maestros del pugilato como el soldado Alexis Cánovas y el capitán Eduardo Bosch, tuvieron mucho que ver en ello.

Delga habla con orgullo de esa experiencia pues aplicó no sólo los conceptos más modernos del diseño gráfico, sino que el oficio lo aprendió a pie de imprenta con suficiente taller para preparar originales en cualquier sistema de impresión.

Dicen que el destino depara sorpresas. En su caso el destino se llamó FAR, pues unió a tres campeones del humorismo gráfico actual: Los ya conocidos Delga y Oli, pero también al recluta Juan Padrón, triunvirato con el que realizaron un corto animado para el Festival de Aficionados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Como boxeador no peleó en muchos cuadriláteros, pero como dibujante-diseñador, Delga, paseó su impronta por todo tipo de periódicos, diarios y semanarios, revistas y tabloides cubanos; incluso bilingües como la edición español-inglés de Ecos de los Panamericanos en 1991, donde tuve el honor de subir al ring junto con él.

En la revista BOHEMIA ilustró por más de 15 años la sección “Extraño” por tanto no resulta raro que obtuviera allí en una ocasión el Premio Anual Juan Gualberto Gómez de diseño.

En cuanto a su labor como caricaturista e historietista: Se cuentan numerosas ilustraciones en todas y cada una de las publicaciones en que dejó sus huellas de experimentado diseñador, pero debemos señalar sobre todo su destaque en la década de los 80 del pasado siglo, convirtiéndose en un peligroso retador a la corona del cómic en Cuba con proposiciones de alto vuelo: De su plumilla surgieron entonces personajes también plumíferos como la tira “Averías” que sobrevoló PALANTE durante 15 años y el personaje Ayazín, con el que compitió en el certamen “La Palma Real”, organizado en mil novecientos noventa y piquito por la Editorial Pablo de la Torriente, cargando con la faja.

Podía ser gordo o flaca, tener el pico corto o largo. Sin embargo ganó un premio de historieta con “El Huevo de Nadie”, demostrando que por lo pronto el o la protagonista era ovíparo/a.

Apenas se habla de él como caricaturista personal, demostrándolo fehacientemente en varios premios como la obra que rescatamos del Museo del Humor de San Antonio de los Baños para enriquecer el libro “La Leyenda que Camina” dedicada al Caballero de París. Su caricatura del personaje que aparece en la página 12, había obtenido el Tercer Premio en el XIII Salón Nacional de Caricatura Personal “Juan David” celebrado hace exactamente diez años (8-12-2001).

Además, se considera su más descarnado crítico, así que nos lo imaginamos haciendo “shadows”, pero jamás quedaba satisfecho aunque noqueara su propia sombra.

Yo, con la experiencia acumulada desde mis comienzos de dibujante deportivo hace unos 64 años puedo afirmar que, --como estudioso del dibujo en general, el humorismo y la historieta en particular--, Delga es un crítico a respetar, pues además de experto estilista, tiene una demoledora pegada que solo utiliza en casos extremos. Señala defectos y elogia triunfos, pero prefiere el convencimiento y ganar por puntos antes que noquear al rival aunque tiene suficiente “punch” para ello. Nos lo sigue demostrando en la distancia, he aquí una de sus últimas presentaciones.

31 ene 2011

CUANDO YO ERA CHIQUITICO Y DEL MAMEY (2)…

LA SUERTE ES LOCA Y A NADIE LE TOCA.

Me he tomado la libertad de cambiar el “slogan” publicitario del juego en Cuba. Pues en lo que a mí y a mis antecesores respecta, nunca nos tocó.

La ansiada esperanza de hacerse rico de un solo golpe giraba siempre en un círculo vicioso que no conducía a ninguna parte. La fe era puesta en las patas de un caballo “pura sangre” o a la pericia de su diminuto jockey dando vueltas alrededor del óvalo en el Hipódromo. Otros con igual ilusión iban a probar su suerte en la pista del Cinódromo, (ambos en Marianao, “Ciudad que Progresa” según otro “slogan” de moda). Y por muchas vueltas que dieran galgos o podencos, no siempre se comprobaba que el potro o el perro eran los mejores amigos del hombre. Sobre todo si el escogido por usted perdía.

No había competencia deportiva que pudiera librarse de esos esféricos fatalismos. En las canchas del frontón Jai-Alai, la fortuna viajaba en forma de quiniela dentro de una pelota de tenis ponchada, que el apostador lanzaba a su contrapartida en las gradas.

Mientras, ocurría algo similar con la bola de beisbol en “La Tropical”: Allí Habanistas y Almendaristas que le ponían interés al juego, escenificaban con frecuencia una pelea de boxeo colectiva, al darse “pechuga” mutuamente.

En el ring de la “Arena Cristal” sucedía lo mismo tanto dentro como fuera del ring, y por la misma pechugona causa.

Se apostaba lo mismo a las patas de un caballo que a las llantas de un automóvil –ambos de carrera--. O a las chapas pares o nones de aquellos que no los eran pero transitaban raudos por las avenidas. Caridad era una viciosa tan fanática que siempre ponía su destino en las manos de las otras dos virtudes teologales. A saber: La fe y la esperanza: Como también en las tres CES de los zares de la bolita de entonces: Colón, Castillo, y Campanario.

Todo lo que rodara servía para alimentar la fe del incauto, como ese juego hogareño de la lotería, --a quilo la punta esquina y a medio el bingo--. Eran pasatiempos al menudeo de noches en familia, huérfanas de radio y televisión.

Ahora en cada cuadra hay un comité, antes en cada esquina existía una bodega, en cada bodega una vidrierita de tabacos y cigarros, y en cada vidriera lo menos que se vendía era nicotina. Lo más curioso era que, en ese diminuto mostrador resultaba imprescindible un teléfono; no para llamar a la Casa de Socorros como consecuencia de algún accidente, o a los bomberos en medio de un incendio, sino al Banco de la Charada, para pasar los números.

Se sabía que, a excepción de la Lotería Nacional, todo juego de azar estaba “prohibido” –el entrecomillado es nuestro—porque en realidad, usted solo ganaba si adivinaba el número de la suerte, pero en ese aguaje se mojaban los políticos, los inspectores, los capitanes de la estación de policía, los vigilantes de a pie, los de la perseguidora y hasta la Cuban Telephone Company de carambola. En fin, todos los guardianes de la Ley vivían en la ilegalidad.

Otra “víctima”, --también opinión nuestra muy particular--, era el apostador ¿peatón, pedáneo o pedestre?, a quien el banco daba una prima por cada incauto que cayera en sus redes. Este andarín Carvajal, debía estar provisto de ágiles piernas para dispararse como una bala si era sorprendido infraganti, pero también a prueba de balas debía ser su estómago, si quería digerir la lista de las apuestas antes de ser atrapado por la policía con las manos en la masa, es decir con la lista encima. En este caso las ilusiones materiales con que el pobre pensaba abonar su futuro, se convertían por obra y gracia de la digestión, también en abono, pero natural y concreto.

Por entonces, la charada estaba tan globalizada como la actual crisis sistémica del capitalismo, pues había la charada china, la india o hindú, la americana, y la matancera, entre otras. Su emblema era un chino en pijamas de cuyas ropas colgaban los “bichos”. A su status ilegal debemos agregar su carácter “cultural” –y siguen los entrecomillados—porque a cada tiro correspondía un verso, y cada bicho representaba un número, con la fantasía de que el verso no rimaba y el bicho podía ser biológico o no. Veamos:

Persona (3-Marinero).

Animal (4-Gato boca).

Cosa (25-Piedra fina).

El juego de azar era representado por un asiático, en cuya cabeza trotaba un caballo, o sea el uno. La mariposa que se le metía por la oreja derecha era el dos, y la cachimba humeante en su mano izquierda, el 36 o número final.

Ahora bien, si imaginativa era esta ilustración gráfica, mucho más era la interpretación que le daban los voceadores de aquellos versos que no tenían ni rima, ni pies, ni cabeza. Veamos la más famosa de todas por boca de su propio dueño asiático:

“Elefante que camina por los tejados y no rompe tejas”.

Si absurdo resulta el verso, mucho más el número que tiraban, pues el 23 (vapor), no es animal, no camina por los tejados, y mucho menos podía romper teja alguna. Este es un solo ejemplo.

Como si todo el relajo fuera poco, había otro banco tan lucrativo como los anteriores, pero más recatado, pues se instalaba en garitos, -- clandestinos, pero públicos como los baños,—donde no pocos clientes salían como el gallo de Morón, “Sin plumas y cacareando”. Este antro apelaba también a la ignorancia, al engaño, y a las falsas expectativas. Recordemos su pegajoso lema: “El banco pierde y se ríe, el punto gana y se va”...

Y yo respondía: ¡Ésa suerte loca, a mi nunca me toca! Como apunta esa “guaracha” más reciente: ¡Pura hipocresía!

El tema no se ha agotado, a la oficialísima Lotería Nacional, la conozco de atrás. Antigua como la vida misma, heredera de nuestros descubridores europeos, y con un “dossier” que no lo brinca un chivo. De ese “chivo” también hablaremos en próximos encuentros.

Por tanto, no podemos negar que el juego de azar en nuestro país, fue precursor de la realidad virtual de estos días, con el agravante de que se jugaba al duro y sin guante. Ingenuos aquellos que levantaban castillos en el aire, pobres diablos que veían la vida color de rosa, se embriagaban de sueños, se llenaban la cabeza de humo, o se les hacía la boca agua para caer noquedos por la dura realidad.

Era por tanto la interconexión de frustradas esperanzas, con ilusiones perdidas, aprovechadas por parásitos sociales, y enriquecimiento ilícito.

La verdadera suerte nos sonrió, en el alba de 1959 cuando… ¡Llegó el Comandante y mandó a parar!

18 oct 2010

CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE... PROFESIONAL.

DE REYES Y LEONES SE TRATA.

Los conozco de ficción y de carne y hueso. Hoy nos referiremos a dos de ellos.

La noticia nos llegó desde Hollywood. Al león de la Metro se le ha caído la melena. Sus dueños declararon rota su banca, o bancarrota que para el caso es lo mismo, porque el viejo felino no pudo saltar una deuda de 4000 millones de dólares. Dicen, --y no son mentiras mías--, que su último rugido quebró hasta los cristales de la crisis sistémica en las mismas puertas de Wall Street. Como son los que más cerca están de la famosa fábrica de sueños, Los Ángeles Times de California nos trajeron a la realidad con el suceso de esta quiebra cinematográfica, y en los Estudios Disney, --muy cerca de allí--, el Rey León ponía sus barbas en remojo, no fuera que lo dejaran también calvo del tiro.

Por tratarse del león de la Metro y el rey de Disney, esto parece cosa de ficción. Pero no, --el desmelenamiento de uno y el tembleque del otro son cosas verídicas--, como lo es el León nuestro de cada día.

Esta vez la sorpresa nos llegó desde Italia durante la celebración del Mundial de Volibol, donde el felino nuestro se convirtió en el ídolo de las multitudes:

No es rey, pero domina la cancha como el mejor monarca, usa el número uno en la camiseta y es el uno en el equipo Cuba, no es de celuloide, sino de carne y hueso, de tez oscura, oriental hijo de una Guantanamera, tiene solo 17 añitos, salta y remata más y mejor que el resto de los competidores.

Su nombre: Wilfredo León al que le dicen Bebé, porque casi lo es, y solo lleva dos añitos en la selva de la malla alta, así que está empezando mientras otros van por el tie-brake, y ya es un verdadero LEÓN.

Pegados al televisor en nuestros hogares, vibramos de emoción junto a él con la medalla de plata que le colgaron al pecho, compartimos la alegría de sus compañeros de equipo que también la obtuvieron. Subieron todos juntos al podio, y alegres por el segundo lugar que merecidamente conquistó Cuba contra los mejores del mundo.

Pero aclaremos: Él no es el que ruge, sino el público ante cada bombazo suyo para rematar al tanto al equipo contrario.

Queremos rematar también este PRESAGIO: pues WilfredoLeón parece ser un PREDESTINADO y Junto al PREMATURO éxito obtenido en Roma por nuestros volibolistas tenemos que PRECONIZAR la PRECIADA actuación de la pelota nuestra en la cita de la región, y aunque Cuba obtuvo otra de plata durante el PREMUNDIAL y PREPANAMERICANO de beisbol celebrado en Puerto Rico, como PREÁMBULO de lo que pudiera pasar en el futuro, debemos ser precavidos, y presumo que nuestros rivales se hayan preparaDO también como preludiO a la cita PREVISTA a partir del sábado 23 de octubre en la PREGONADA Copa Intercontinental de Taipei de China. Aunque no quisiéramos pecar de PRESUNTUOSOS y PRECIPITARNOS con las PREDICCIONES de un resultado PRECONCEBIDO, esperamos por un nuevo y PRESUMIBLE PREMIO.

¡SON VEINTE LAS RAZONES PRESENTADAS!


ENTRE BICHOS ESTÁ LA COSA

El pelotero profesional cubano conocido como Bicho Pedroso, fue contratado por la estación de radio portorriqueña WAPA como cantante para un programa diario de tangos. Lo curioso es que en otra ocasión de estancia en Venezuela, un murciélago le arrebató un cigarro de la boca.


DE ESCLAVO A RETADOR

El primer norteamericano que peleó por un título mundial de boxeo, lo hizo en Inglaterra frente al monarca Tom Cribb ante 40,000 espectadores. Se llamaba Tom Molineaux y fue un negro liberto de Virginia, al que le fue concedida la libertad cuando su propietario presenció una pelea de éste con un guapetón, mucho más fornido que él. El amo quedó tan impresionado por su comportamiento que le concedió ese derecho. Su nombre: George Washington.


SIN FALTAS DE ORTOGRAFÍA

Un curioso libro se publicó en alemán bajo el título de “Aviso a los espectadores de los torneos de ajedrez”. Todas sus páginas estaban en blanco, excepto una que decía: HALT´S MAUL que significa: “Mantenga la boca cerrada”. (A. Y.)



3 oct 2010

EL BOXEO ERA ÉL.

Para nadie es un secreto que nuestro pequeño país se considera una potencia deportiva y que la escuela cubana de boxeo haya sentado pautas en esa disciplina. Tal vez lo que a continuación les narre, tenga algo que ver con ello.

El 28 de octubre de 1910 vino al mundo en la humilde barriada del Cerro, Eligio Sardiñas, quien fuera apodado Yiyi de niño y más tarde Kid Chocolate, nombre de guerra adoptado por la bata achocolatada con que subía al ring.

Su vida estuvo plagada de contradicciones: La revista “The Ring” certificaba su nacimiento el 8 de enero de 1907. Difícil creer que la enciclopedia del boxeo mundial se equivocara. Más que una falsedad, se trataba de una necesidad: Para combatir más de ocho rounds en Nueva York, había que tener al menos 21 años, y el negrito del Cerro sólo cumplía 18 en su debut. De por vida estuvo obligado a cargar esos tres años de “hándicap” impuestos por el profesionalismo.

No conoció otros juguetes que los pitenes beisboleros en los placeres del barrio o las jornadas de hándbol, donde logró gran habilidad en la cancha y no pocos reales en las apuestas. Pero hasta eso se le presentaba esporádicamente.

Para subsistir en aquel ambiente, todos tenían que aportar a la canasta familiar, y el pequeño Yiyi lo mismo ofrecía su servicio con su cajón de limpiabotas al hombro, o tras los tranvías que tomaba al vuelo para vender el periódico del día: --¡Extra…Extra!... ¡Marina y Mundo!... ¡Última noticia!

Precisamente, su debut en el pugilismo data del torneo organizado por el diario “La Noche” para lo cual se requería tener como mínimo 10 años de edad y 55 libras de peso, condición que no cumplimentaba, pero le dieron un chance y subió al cuadrilátero para una pelea de exhibición contra Kid Wititío, al que además tuvo que conceder unas cuantas libras de más. Las mismas que el carnicero le daba de menos. A partir de entonces ese hándicap, pesó grandemente en toda su carrera profesional, tanto en Cuba como en el exterior.

Resulta imposible en tan breve espacio resumir, la larga cosecha de éxitos obtenidos por el Kid en su meteórica carrera. De él muchos cronistas han escrito. Yo me limitaré a conterles algunas de sus anécdotas dentro y fuera del ring:

Madison Square Garden, 30 de noviembre de 1928, Cocolate frente a Scalfaro, y apenas comenzado el combate un golpe de suerte tumba al Kid:

“Uno…dos…tres… y así hasta el ocho…”

Se levantó tambaleándose y a duras penas capeó el temporal.

Rounds más tarde en su propia esquina el pugilista cubano le pregunta a su manager Pincho Gutiérrez: ---¿Cuándo empieza la pelea?

Incrédulo y a la vez preocupado éste le anima a que continúe defendiéndose así, pues ya van por el séptimo y con cierta ventaja. Chocolate no podía creerlo, pero siguió sus instrucciones, y en definitiva la decisión fue tablas.

Mantuvo las dudas todo el tiempo hasta que Pincho le mostró un diario local, y solo al verse fotografiado en la lona, reconoció lo sucedido: --¡Me tumbó cará…me tumbó…!

De anécdotas como ésa esta lleno el diario del Kid.

Llegó a conquistar dos títulos mundiales en 1931.

Un año más tarde, frente a Lew Feldman, ganó de puro milagro. Veamos: Con 22 años se creía invencible y como no tenía canas que tirar al aire, tiraba todo lo demás y se tiraba a todas las demás. De lo ocurrido esa noche contaba:

“Subí tan flojo al encerado que a mitad de la pelea comencé a desinflarme como una gaita, las piernas no me respondían; y mientras Feldman embestía sin cesar, yo lo estrechaba entre mis brazos con tanta fuerza que el referí pasaba las de Caín para destrabarnos:--Juro que en aquellos abrazos le mostraba más afecto que a un primo, al que hace tiempo uno no ve”.

En medio de aquella agonía, le conecté un golpe al hígado que fulminó a Feldman, y mientras el referí le contaba yo rezaba: --Diosito, virgencita linda, que no se levante, mira que si se levanta el que se cae soy yo.

Su descenso fue igualmente vertiginoso. De 1928 a 1938 ganó 136 combates contra los mejores del mundo y perdió 10. Noqueó a 44 y recibió sólo 2, uno contra Canzoneri y otro frente a Klik, pero ambos cuando el Kid era solo su sombra.

Y es que Chocolate era el reflejo vivo de su época: La grandeza de un campeón a la deriva de un sistema viciado. Gladiador invencible en el cuadrilátero y víctima de sus excesos juveniles fuera de él. El ídolo adorado por las multitudes y el ser humano vencido por las tentaciones.

A partir de septiembre de1937 que regresa a Cuba, no pelea más en los Estados Unidos, pero sigue derrotando boxeadores norteamericanos hasta el 18 de diciembre de 1938. Ese día colgó los guantes para siempre.

La comparsa de su querido Cerro, “El Alacran” siempre lo acompañó aquí en cada una de sus peleas. Los admiradores le pedían autógrafos, los niños le sonreían al pasar, y la prensa lo respetó en su desgracia. Nada que ver con el comportamiento oficial que durante años lo relegó al olvido.

El colofón se presentó apenas dos días antes de cumplir sus 40 años de edad. Avejentado por los excesos se refugia en el alcohol. Es acusado de embriaguez por las autoridades, y conducido a la estación de policía más cercana. Al no poder abonar los 100 pesos de fianza, lo remiten al vivac junto a delincuentes comunes. Aquel atleta que ganó millones y enriqueció a muchos zánganos que daban vueltas alrededor de su pastel, no tenía para pagar la miserable multa impuesta nada menos que por un régimen corrupto y dictatorial.

Pero el pueblo siguió admirándolo.

El 14 de agosto de 1974, es invitado a presidir el Primer Mundial de Boxeo Aficionado. Presencié en persona la prolongada ovación que inundó el coliseo de la Ciudad Deportiva, para premiar al ídolo que antaño había puesto tan alta la bandera del boxeo cubano en todo el mundo.

Es cierto que despilfarró toda su riqueza en una juventud desenfrenada, pero no renegó de su patria, ni olvidó a su madre a quien le fabricó una casa sin lujos, pero con dignidad. Fue el único bien material que mantuvo Eligio Sardiñas hasta su fallecimiento a la edad de 77 años.

En cierta ocasión, durante una entrevista el periodista le pregunta, ¿Qué es el boxeo?, y la respuesta no se hizo esperar: --El boxeo soy yo--. Frase contundente que dio pie al título del libro homónimo escrito a dos manos por los colegas Elio Menéndez y Victor Joaquín Ortega.

Junto a la felicitación por tan valioso aporte, va mi agradecimiento al brindarme la posibilidad de reproducir del mismo, estos datos y anécdotas valiosas. Si este año se celebra el centenario de Kid Chocolate y el dijo lo que dijo. El deporte cubano también está de fiesta, porque sin dudas… ¡El boxeo era él!

1 sept 2010

CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE... PROFESIONAL.

DE ONCE EN ONCE

11 DE SEPTIEMBRE DE 1912. – Este fue un día histórico para el beisbol de los tiempos modernos. Por primera vez un pelotero se roba seis bases en un solo juego. El feliz ladrón resultó ser Eddie Collins.

11 DE SEPTIEMBRE DE 1908. – Curiosamente otro Eddie, el pitcher de apellido Reulbauch y ese mismo día, con los Chicago Cubs, pintó de blanco a sus rivales nada menos que en un doble juego.

11 DE SEPTIEMBRE DE 1938. – Seguimos con las coincidencias, esta vez en el patio: Conrado Marrero, vistiendo la franela de Cienfuegos, da su primer no hit-no run en la Liga Amateur de Cuba contra el Vedado Tennis Club. El segundo se lo propinaría cuatro años más tarde a la Universidad de la Habana con el mismo team de la Perla del Sur.

11 de septiembre de 1943. – Esa noche en la capital se enfrentaron Baby Coullimber y el peruano Cachorrín Carrasco en una pelea de la antigua Arena Cristal. Fue su último programa pues días después el estadio fue demolido.

CORTA PERO PARA LA HISTORIA.

14 de septiembre de 1923. –

Ese día se enfrentaron el campeón de boxeo estadounidense Jack Dempsey apodado “Manassa mauler” y el argentino Luis Ángel Firpo, “El toro de las pampas”. Tras la faja conquistada contra Willard en 1919 y la derrota al retador Carpentier en 1921 Dempsey se mostró agresivo desde el comienzo y tiró en ese primer asalto a Firpo en 7 oportunidades. Pero por algo le decían (el toro): De un golpe el miura de las Pampas lanzó a Dempsey fuera del ring y tuvieron que ayudarlo a subir de nuevo al encerado. En el segundo asalto vino el desquite del monarca y Firpo cayó por nocao. La pelea solo duró 3 minutos y 57 segundos, pero quedó para la historia. Aquí capté al argentino con su característica bata a cuadros.

DEL RING A HOLLYWOOD.

La primera pelea de boxeo llevada al celuloide fue la que enfrentó a Peter Courtney contra el famoso Jim Corbett. Ambos lo hicieron ante el kinetoscopio de Tomás Alba Edison en Orange, New Jersey. Años más tarde ¿quién le iba a decir al boxeador profesional Packy East de Cleveland que fracasaría en el boxeo, y sin embargo lograra un rotundo éxito como uno de los comediantes más populares en las películas de Hollywood bajo el seudónimo de Bob Hope?

LA PRIMERA MILLA 318 AÑOS DESPUÉS.-

Durante el Primer Campeonato Mundial de Atletismo, celebrado en 1983, los especialistas consiguieron establecer la fecha exacta de la primera carrera cronometrada. Eso sucedió el 26 de agosto de 1665, cuando Archibal Glover, de Nottingham, corrió en Londres una milla en 4,58”, marca en aquel entonces. (A.Y.)

23 ago 2010

CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE… PROFESIONAL.

Traemos a colación un hecho que ratifica el título de esta sección:
Hace mas de cien años, cuando el boxeo se practicaba a puño limpio, los pugilistas Bradley y Rankin se enfrentaban por el campeonato de los Estados Unidos en la ciudad de Point Albin. Por entonces se permitía pegar en los riñones, la nuca, y en cualquier parte del cuerpo. Transcurridos 152 rounds durante tres horas, el promotor de Rankin se escapó llevándose el importe de las entradas y, desde luego, su paga…Ahí no más se tiró en la lona. (A.Y.)

AL NIÁGARA EN UN BARRIL.

William G. Hill pudo realizar el cruce de dichas cataratas tres veces dentro de un tonel. La última de ellas en 1931, gracias a la intervención de su hijo de sólo diecisiete años de edad. El 5 de agosto de 1953, el junior quiso repetir la hazaña de su padre, pero murió en el intento.

MÁS CORNADAS DA LA VIDA.

28 de agosto de 1947.- Esa tarde en Linares, el torero cordobés Manuel Rodríguez (Manolete) uno de los más famosos del mundo, cayó fulminado por una profunda cornada en el muslo derecho que le produjo la hemorragia mortal. Seco, austero, riguroso, siempre con el perfil casi al hilo del pitón, artista del volapié, Manolete con solo 30 años había sentado cátedra en los ruedos ibéricos. Parece que hubo discrepancias en cuanto al tratamiento médico dado tras la cornada al mataor, lo cual solo afloró cuarenta años después. Lo cierto es que la Fiesta del Ruedo perdió ese día a una de sus luminarias.

BABE RUTH EN DOS TIEMPOS

16 DE AGOSTO DE 1948.—En este día fallece el inmenso Babe Ruth. Y precisamente en su recordación, la revista Fotos del colega Pepe Agraz me publicó el creyón deportivo con que debuté en la prensa. http://ay-vecino.blogspot.com/2009/01/mis-desmemorias-1.html Pero en realidad yo venía colaborando con la publicación algunos meses antes, sin poder situar la fecha exacta de mi primer dibujo. Lo que ocurre es que, hasta el momento, sólo he hallado en la hemeroteca de la Biblioteca Nacional “José Martí”, el ejemplar correspondiente a esa fecha con el retrato de Babe Ruth. Seguiré escudriñando en los archivos para ver si encuentro nuevas evidencias. Por lo pronto, qué mejor debut que con el inmenso Bambino. Hoy les ofrezco otro creyón suyo que publiqué años después en la sección dominical del diario “El Mundo”, también con motivo de la efemérides.

16 DE AGOSTO DE 1920. –El supersticioso pelotero Ray Chapman, segunda base y segundo bate del Cleveland, usaba el número 2 en el uniforme, y en este día hace ahora 90 años, había conectado 2 tubeyes en 2 veces al bate, interviniendo en 2 doble plays. ¡Era su día de suerte! Al ir de nuevo al cajón frente a Carl Mays, esperó el segundo strike, pero este le dio en la cabeza causándole la muerte.

Un portero a ciegas

El futbolista argentino Ricardo Gil, quien durante algún tiempo jugó en Inglaterra contaba que en cierta ocasión se suspendió un partido en Londres debido a la niebla existente. Los jugadores abandonaron el campo olvidándose de uno de los porteros, quien se quedó clavado en su puesto hasta que sus compañeros al darse cuenta, lo fueron a buscar.

ANILLOS CUADRADOS.

Para algunos puristas del idioma y legos en el boxeo resultará curioso llamarle ring al espacio en que se practica este deporte, porque ¡Más cuadrado no puede ser! y ring en inglés significa aro, anillo, etc. La denominación viene de los orígenes mismos del pugilato cuando se estableció que los rivales debían situarse uno frente al otro en el inicio de cada round, sin salirse de un círculo con 1,50 metros de diámetro.

NUNCA ES TARDE…

26 DE AGOSTO DE 1665. – Archibald Glover, de Nottingham, corrió en Londres la milla en 4 minutos y 58 segundos. Lo importante del hecho es que por primera vez se cronometraba una carrera, pero esto vino a aclararse durante el Primer Campeonato Mundial de Atletismo, celebrado en 1983. ¡518 años después! (A.Y.)