__________________________

__________________________
Mostrando entradas con la etiqueta BOHEMIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BOHEMIA. Mostrar todas las entradas

1 ago 2012

UN PILLO QUE NO PILLABA.

 












A veces sin proponérselo uno encuentra cada sorpresa que para qué contar. Con frecuencia recorro las páginas de mi incompleta colección de la revista SIGNOS, pues Feijoó siempre me depara alguna maravilla.
En el número septiembre-diciembre, 1980 leo: “…Dueñas nos envía una breve serie inédita de sus humorosos célebres presos. Nos avisa que el primer preso no tenía aún la bola,--de hierro encadenado, digo yo--  que apareció en EL SABLE. (agosto de 1967) Después, con bola siguió publicándose en BOHEMIA (Década del 1969-70) en la cual salieron alrededor de cien presos dueñísticos…”
He aquí algunos de ellos:
Un año antes, en el propio SIGNOS (enero-agosto,1979) nos anunciaba una especie de concursuelo honorífico de portadas para la revista, entre ellas estas dos, --una firmada por R.F.Retamar y la otra por el citado Dueñas,-- ahora proponiendo a un nuevo personaje débil-visual pero con tremenda luz larga. 
Por aquella época, al primero de esos personajes humorísticos tras las rejas, BOHEMIA le dio libertad condicional, para comenzar con el segundo, que adoptó el seudónimo de “No-Pilla”.
 
Afortunadamente para mí y los lectores de la revista, “No-Pilla” padeció esa enfermedad durante 14 años en su páginas porque aún no contábamos con la Operación Milagro, ni la cirugía de mínimo acceso
Aparte de estas identificaciones con el colega-caricaturista, también lo recordaba de vista por las actividades que celebraba en sus salones del Prado, la Federación de Asociaciones Asturianas de Cuba, compartiendo charlas y cotorreos etílicos con el historiador, periodista y podólogo Rolando Aniceto.
Sin embargo, tuve que esperar hasta 1999 para que en el libro de éste último “Primeros en La Habana” publicado por Ediciones Nave de Papel, Quintana Roo, encontrarlos reunidos de nuevo, pero en otras circunstancias.
En el capitulo titulado “Primer Pintor” Aniceto lo comienza de la forma siguiente:
“…José Nicolás de la Escalera, ése fue el primer pintor conocido de La Habana y de Cuba. (…) Así me respondió el pintor y caricaturista Manuel de Dueñas. --Toma nota que te voy a hablar de Escalera y su obra--. (…) Son muy pocos los datos que han llegado de este primer pintor, sabemos que vivió entre 1734 y 1804. (…) Lo más importante A este artista se debe la primera obra plástica cubana en que aparece la representación de un hombre negro. (…) A mediados del siglo XVIII, un esclavo curó las dolencias de su amo con aguas medicinales del manantial de Santa María del Rosario, feudo de la familia Bayona. (…) En agradecimiento el hacendado se hizo pintar por Escalona, en unión de su familia y del esclavo. Este lienzo se utilizó como una de las pechinas de la Iglesia de Santa María del Rosario, conocida como la Catedral de los Campos…”

El interpelado reveló otras informaciones al autor del libro sobre los distintos lugares en que pueden encontrarse expuestas algunas de sus poquísimas obras, pero de inmediato agrega una curiosidad:
“…Si vas a escribir sobre el primer pintor cubano, creo que debes decir algo también de nuestro primer pintor de importancia: Vicente Escobar. (ambos afrodescendientes). De él se dijo que nació negro y murió blanco. (…) Creo que Cirilo Villaverde escribe sobre él en su “Cecilia Valdés. (…) El hecho de mencionarlo en la novela nos da la sólida reputación de que gozaba este pintor en la sociedad de su tiempo. Se ha dicho que Escobar pintaba a las personas de memoria y que le bastaba verlas una sola vez. De esta forma pintó a varios Capitanes Generales que pasaron por La Habana.(…) Su arte le permitió destacarse sobre la población de los llamados pardos libres de los que procedía. (...) Llegó a tener esclavos y se dice que fue el primer pintor cubano en viajar al extranjero y fue alumno de la Academia de San Fernando en Madrid. (…) Él conoció una época de desarrollo económico en el país y de la acelerada prosperidad de la burguesía criolla enriquecida con el ingenio y el cafetal…”
La fluída exposición fue interrumpida por Aniceto quien agrega:
“…Ahora recuerdo haber visto algunos cuadros de Escobar en el Museo Nacional de Bellas Artes. ¿Recuerdas la fecha en que nació?
--El cinco de abril de 1762. Responde de inmediato Dueñas y finaliza la entrevista agregando que falleció en la capital cubana en 1833, a la edad de 71 años, víctima del cólera. En cuanto al rumor de que nació negro y murió blanco, agrega:
“…Resulta que al morir, por estar casado con mujer blanca y ser pintor de la Real Cámara—como lo fue Goya--su defunción se inscribe en el Libro de Blancos...”
Tras la lectura de estos datos, yo me pregunto: ¿Quién es más historiador, si el conocido Rolando Aniceto o el autor de No-Pilla? El primero de ellos gentilmente me facilita el teléfono del segundo, y tras breve presentación comienza el interrogatorio telefónico:
--Dueñas, te llama Blanquito el caricaturista. Tengo 81 años y se me dificulta trasladarme hacia allá, por lo que te ruego me respondas algunas preguntas por esta vía.
--Sí, recuerdo haberte conocido, y te comprendo, porque si con 81 años tienes ese problema. ¡Qué diré yo con 83!
--De tu obra humorística, tengo suficiente información, pero esta nueva faceta tuya de historiador me sorprende.
--Pues no debía asombrarte, durante años colaboré con la sección “Perfilitos plásticos” en la revista BOHEMIA, de ahí que mis dos personajes  caricaturescos, fueran conocidos y publicados en la propia revista.
Sin embargo, mi supina ignorancia aún tenía dudas, pues de esos dos pioneros--ni de José Nicolás de la Escalera, ni de Vicente Escobar--se habla en la bien documentada y voluminosa obra  “La pintura y la escultura en Cuba” Impresa en nuestro país y publicada en tres idiomas como homenaje al 50º. Aniversario de la República (1902.1952).
Tal vez la omisión se deba al enfoque que en la obra se realiza a partir de la fundación de la Academia de Artes Plásticas “San Alejandro” en enero 11 de 1818, con un amplio despliegue a la obra de su fundador y primer director Juan Bautista Vermay; y las gestiones para su creación que corrieron a cargo de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, destacando la importante labor docente y académica de la institución a lo largo de estos cerca de doscientos años.
Desprejuiciado de toda sutileza acudí a otras fuentes, y en mi ayuda acudieron algunos colegas y críticos que habían escrito en la prensa sobre estos pintores.
Por ejemplo. Luis Hernández Serrano, apoyándose en la entrevista al historiador de Santa María del Rosario Rogelio Hernández Pérez, bajo el título de “El renacer de la Santa María” había publicado en JUVENTUD REBELDE (3-2-2002), una simpática anécdota de la caída que sufrió el Obispo de Espada en 1804 al bajar del coche en una visita que hiciera a la fabulosa iglesia que él, deslumbrado, bautizó como “Catedral de los Campos de Cuba” y de la cual elogiara las cuatro pechinas de su cúpula, obra de José Nicolás de la Escalera.
Recordaba también el análisis hecho años atrás por Loló de la Torriente para BOHEMIA titulado “El trazo pictórico indígena y la expresión colonial” donde  se refiere al inicio de la escuela de pintura española en nuestro continente, y dice:
“… Estéticamente surgió bajo la influencia flamenco-italiana. Hay descuido en los tratamientos, contornos duros, dibujo indeciso, otros sin energía, y figuras vagamente destacadas en los claro-oscuros, sin luz, secos, y a ratos desvanecidos. Así los dibujos del primer artesano-decorador cubano (José Nicolás de la Escalera, fines del siglo XVIII y comienzos del XIX), o los retablos muy antiguos de la Iglesia de San Juan de los Remedios, y la galería que nos legó Vicente Escobar…”
Por fin hemos dado con la clave: No se trata de algún epíteto peyorativo ni discriminatorio, es el análisis de una manifestación cultural aún balbuceante, que recibió elogios, pero --según los críticos—no pasaba de ser artesanía-decorativa.
He aquí un buen tema para los estudiosos e investigadores.

26 may 2012

BOHEMIA: PIONERA DEL COMIC

Desde mi niñez, en la década del treinta del pasado siglo, el logotipo de la revista BOHEMIA  --entonces semanal-- era éste que aquí presentamos y que se mantiene hasta el día de hoy. Pero no fue siempre el mismo: Cuando nació hace 104 años, otro era su aspecto.
La nueva publicación a tono con esos intereses particulares de comienzos de siglo, daba cabida a los movimientos político-sociales del momento, a la naciente publicidad, y en sus portadas e ilustraciones surgían como por arte de magia, las maravillas del art noveau o más tarde del art decó. Pero sobre todo su título, BOHEMIA, extraído de una famosa ópera de Puccini, y su impronta en esa vida superficialmente fácil nocturnal y licenciosa, que respondía también a ese nombre bohemio, con un perfil nada parecido al actual.
El nombre BOHEMIA --pese su halo romántico-- le iba muy a tono con los tiempos de cambio  republicano, con una segunda intervención norteamericana, el desplome de un régimen monárquico-colonial caduco, y como lastre, una burguesía adinerada tratando de pescar en río revuelto de un desarrollismo industrial típicamente yanqui.
Éstas y otras observaciones salieron a relucir en una reciente conversación con su actual dirección a propósito de solicitar los servicios de sus archivos.
Por este medio damos las gracias a esas gestiones que nos abrieron las puertas de su colosal memoria histórica; pero la motivación venía desde mucho antes, debido  al dato que me suministrara el maestro de la plástica Pedro Pablo Oliva con motivo de una visita que hiciéramos hace unos años a su coquetona casa-taller de Pinar del Río.
Fue entonces que el pintor me demostró ser también un febril coleccionista, además de un  fan, a los comics. Allí me enseñó algunos bien conservados volúmenes de la  revista para, a continuación, preguntarme quién era el dibujante estadounidense que realizó historietas en aquellas primeras décadas de Bohemia, mientras con el dedo índice me mostraba su firma al pie de una de las viñetas: Peter Relav.
Por entonces, bajo la influencia de los comic-strip yanquis, la historieta en Cuba era  una especialidad en pañales, con indecisos intentos por crear personajes y argumentos autóctonos, hasta entonces solo abordados políticamente en tiras sueltas a finales del siglo XIX  por Landaluze primero y Torriente después. Por eso aquella firma en una serie típicamente costumbrista, y personajes típicos de La Habana a comienzos del 1900, resultaba una incógnita para ambos.
Pude descubrir el misterio poco después gracias a una broma: Cumplía yo mis 75 años de edad y confesaba tener solo 57 cada vez que me miraba en el espejo. En esos “reflejos” recordé el seudónimo aparentemente extranjero de Peter Relav y surgió entonces la imagen de Pedro traducido al inglés, y Relav escrito a la inversa, es decir Valer.
Por tanto, se trataba sin lugar a dudas de Pedro Valer, pintor, dibujante, y fundador de la revista, en activo  por más de 50 años. A quien durante mucho tiempo se le decía allí cariñosamente Don Pedro hasta su fallecimiento a fines del pasado siglo.
Volvamos pues a los archivos para reconocer su extensa obra como caricaturista e historietista. En el grueso volumen en poder del pintor pinareño, correspondientes a las revistas  de 1916-17, aparecen a lo largo de sus 104 semanas, la serie de tiras cómicas que variaban en extensión y formato, como también en los enunciados, pues lo mismo se encabezaban con el título de “Buscando oficio a Pepito”, como “Aventuras de Pepito y Rocamora”, “Aventuras de Rocamora”, o individualizándolos,  en el caso de “Rocamora” a secas o “Pepito” igualmente.
Esa misma indefinición se nota en la extensión innecesaria de los textos, y en la línea del dibujo un tanto balbuceante aún, y hasta en el entintado, unas veces a plumilla, y otras intentando grises de fondo con aguadas.
Pero lo importante es que ambos personajes: Pepito, un niño blanco y precoz, actuaba como contrafigura cómica de Rocamora, el negro adulto que luchaba por la supervivencia en un escenario “habanero” hostil, quien por lo general, al final de cada episodio salía mal parado. A veces se incorporaba un perrito manchado al que llamaban Trivilín.
Continué ahora estas pesquisas en los archivos de BOHEMIA durante el año 1918. Las imágenes que ofrecemos corresponden pues, precisamente a esta etapa, donde vemos la presentación de los episodios, su extensión en seis cuadros por capítulo, que se desarrollan en dos páginas, menos ésta otra desplegada en una sola.
Como semblanzas de actualidad, frecuentemente se abordaba el tema del impacto que se reflejaba en Cuba sobre la guerra  ya agonizante, pues la política editorial de BOHEMIA estaba fuertemente ligada a la divulgación de la misma, incluso su director Miguel A. Quevedo (padre), encabezó una campaña por la adquisición de submarinos para la Marina de Guerra Cubana. Mis pesquisas sólo llegaron hasta ese año, y según presumo, continuó publicándose después aunque no me consta. Tal vez algún otro curioso investigador pueda contarnos en el futuro cual fue el final de “Pepito y Rocamora”…Perdón, y Trivilín, tú también.

9 feb 2012

RENACER

El título que acabamos de ofrecerles no es impensado. Parte de ciertas impresiones advertidas personalmente en la última semana de mes.

El miércoles 25 de enero el periódico GRANMA en su página cultural bajo el título de “Invitación entre puentes anunciaba lo siguiente:

“…Este programa cultural a cargo del periodista y crítico Fernando Rodríguez Sosa, el sábado 28 de enero a las 8.30, en el Museo Provincial Palacio de Junco, en Matanzas, tendrá como invitado al humorista gráfico Francisco Blanco, (Blanquito), en ocasión del Salón Nacional de Caricatura “Doble Nueve” que se celebrará en la llamada Atenas de Cuba. Además de entrevistar al también fundador del semanario humorístico PALANTE, Rodríguez Sosa comentará el libro “Massaguer, República y Vanguardia”, de Jorge R. Bermúdez, publicado por Ediciones La Memoria, del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau…”

Al día siguiente partimos para Matanzas un grupo de humoristas invitados a la inauguración de dicho concurso “Doble Nueve” en la galería provincial “Pedro Esquerré”.

Para mi el acontecimiento fue el renacer de ese artista plástico prematuramente desaparecido, a quien cariñosamente llamábamos “El gordo Esquerré”, --una de las promesas de la pintura y el humorismo matancero--.

El título de la convocatoria, recuerda también la obra más conocida internacionalmente del caricaturista Conrado W. Massaguer, donde plasmó la jugada perfecta de la Segunda Guerra Mundial, “El doble nueve” pues en ella enfrentó en la mesa de dominó a los protagonistas principales de la misma, Roosevelt y Churchil frente Hitler y Mussolini, mientras detrás, como simples “sapos” aparecen Stalin e Hirohito.

Lo curioso es que hubo dos doble nueves: El otro cuadro de él es anterior y tiene el típico sabor bucólico de este juego, pues muestra una partida entre guajiros, en un fondo rural costumbrista. Lamentamos no haber conseguido esa versión.

La prensa nacional ha destacado la labor del jurado formado por los artistas Adán director del DEDETE, el afamado matancero Manuel, y el trinitario Ramsés, así como las obras ganadoras, sus autores, y otros aspectos del acto inaugural. Lo que obviamos para no salirnos del tema central de esta crónica: RENACER.

Aquella tarde, bajo la tarja de la Galería de Arte sede de la exposición, que recuerda a Esquerré, pude fotografiarme con otro genio de la caricatura cubana: Gustavo Prado (Pitín), sempiterno emigrante nacido en Ranchuelo, madurado en La Habana, y desde su jubilación, matancero aplatanado. Las flores y otros presentes en sus manos dan fe del homenaje que se le brindaba, demostrativos del cariño que le profesan sus admiradores y vecinos. La imagen podría titularse: Dos octogenarios fundadores de PALANTE renacidos bajo un mismo techo.

Amenizó la actividad el trovador autóctono Toni Ávila, (La choza de Chicha) --en mi modesta opinión, un maestro del retruécano, el trabalenguas y el doble sentido--. Como ustedes conocen por la firma, mi primer apellido es Blanco, y el segundo, Ávila, que coincide con el primero de él. Sin embargo, según sus propias parodias, “…somos más que negro y que blanco, somos martianos y cubanos…”

Pero ahí no pararon las sorpresas de este Renacimiento. Al concluir el acto cultural, y antes de regresar a casa, los invitados habaneros decidimos hacer un breve recorrido por las coquetonas calles de la ciudad, más reverdecidas que nunca por los “timbiriches” de los cuentapropistas que antes el trovador Ávila nos había pintado con tanto colorido y sabor. Pero notamos además que algo renacía en aquellos transeúntes y comerciantes. La pasión por la pelota, el deporte nacional, cuya afición había retoñado precisamente bastante cerca de allí, en el centenario Palmar del Junco.

A cincuenta años del nacimiento del beisbol no rentado en Cuba (1962), por primera vez el sotanero Matanzas ocupaba la primera plaza en la lista de posiciones de la región occidental. Era la resurrección de una hegemonía, “Azucarera” y el pueblo estaba alborotado.

La gente, ante las tarimas, no regateaba los precios como habitualmente lo hacía, sino preguntaba quién ganó el juego de ayer, o qué nos estaban preparando para el de hoy. Había que tener mucho cuidado en nuestros comentarios. Era tal la pasión beisbolera, que si descubrían nuestra identidad capitalina, podía echarse por tierra la hospitalidad de un pueblo tan amable.

Esa noche, se enfrentaban nada menos que por el primer lugar, los equipos Industriales y Matanzas en el estadio local. Y era lógico aquella resurrección pues, por primera vez en muchos años, las gradas repletas no daban a basto y las telenovelas desaparecían como por encanto de las pequeñas pantallas para dar paso en cada hogar a la lucha entre cocodrilos matanceros y leones capitalinos.

Por suerte para ellos --y para nosotros también—en el estadio, los Industriales no pudieron pasarles la escoba, y la serie quedó dos a una. Así se calmaron los ánimos.

Estos son solo algunos aspectos del renacer de Matanzas que anunciamos en el título de esta croniquilla, ya que, por lo visto, la provincia sigue y seguirá siendo la Atenas de Cuba.

En mi criterio, esto marca la intención de la capital yumurina por reconocer la herencia cultural existente en la Ciudad de los Poetas, con hincapié en el humorismo gráfico, y su gran exponente en la primera mitad del siglo XX Conrado W. Massaguer, cardenense por más señas; a quien volveremos con motivo de su sonriente 117 onomástico el próximo 3 de marzo de 1895.

Como anunció el diario, regresamos a la Ciudad de los Puentes el sábado.

Todos sabemos que el 28 de enero es un día de gran significación en Cuba por la celebración del nacimiento de Nuestro Héroe Nacional José Martí. Coincidió la fecha esta vez con la invitación del colega Fernando Rodríguez Sosa, a pocos días de inaugurarse la Feria Internacional del Libro 2012.

Precisamente, sobre la vida y obra de Massaguer, libro escrito por Jorge Bermúdez, trataba el coloquio y los organizadores pensaron que mi presencia enriquecería el debate, pues la revista BOHEMIA había publicado un artículo mío con motivo de su Centenario en marzo.

Tuve el placer de recordar mis vivencias y conversaciones con el maestro, entre ellas lo referido a la caricatura más grande publicada en la prensa por un cubano. Se habló de su impronta en la primera mitad del siglo XX, dado su carácter mundano, y la aproximación a cierta parte de la alta sociedad, así como la superficialidad conque algunos detractores lo acusaban de bon vivant. No tenían en cuenta su apego al desarrollo y la modernidad, sus vínculos con la izquierda más revolucionaria de la época, o la fundación de revistas de avanzada para su época.

Como si todo esto fuera poco, a él se debe la introducción en Cuba del sistema de impresión off-set, mucho antes que otros países latinoamericanos.

Lo más importante: Murió modestamente en Cuba, sin ceder a las tentadoras ofertas que se les hacían desde el extranjero.

Tuve además la alegría de que en esa ocasión concurrieran también mi hijo homónimo y su compañera —ambos pertenecientes al equipo de BOHEMIA--, aprovechando para presentar algunos de sus trabajos gráficos alrededor de la figura del Apóstol en su 159º. Aniversario.

Reitero una vez más que aquello nos hizo renacer a todos.

11 dic 2011

EN DEUDA CON UN ÁNGEL

Este diciembre me recuerda una deuda pendiente que tengo con una criatura celestial, aquella que nos arrebató el destino antes de tiempo. Y lo digo con propiedad, porque este blog pretendía rendirle el primero de diciembre de 1910, un modesto homenaje en su centenario como a él le gustaban las cosas,--sencillamente--, con su caricatura personal, y no pudo ser: Me refiero a Ángel Augier Proenza.

Puedo mostrarles ahora dicho retrato humorístico que le realicé hace algunos años, más salido del corazón que del pincel, y que él con el sentido bromista que lo caracterizaba siempre conservó en la sala de su dulce hogar de la Víbora.

Según mi atrevida opinión, su nombre lo llevaba bien puesto, como los pantalones, pues se correspondió con su comportamiento en vida.

Lo conocí personalmente cuando realizaba en 1959 mis pininos gráficos en Prensa Latina. Por entonces ya este angelote había dejado su impronta benefactora en numerosas redacciones periodísticas. A saber: LA DISCUSIÓN. MEDIODÍA, NOTICIAS DE HOY, EL MUNDO, INFORMACIÓN, AHORA, LUZ, Última hora, social, carteles, páginas, ellas, y la superviviente BOHEMIA. Sin contar con no pocos noticieros radiales y otros medios. Por tanto ya era un consagrado en la profesión, cuando se develó su angelical vocación.

Me explico: En toda aquella época anterior, Augier se había dedicado a combatir con la pluma otros ángeles pero de las tinieblas. A partir de la experiencia de nuestra agencia internacional de noticias, se convirtió no sólo en el co-fundador de la misma junto al inolvidable Jorge Ricardo Massetti, sino también en su ángel acompañante, y en esa forja ambos hornearon alumnos de la talla de Ricardo Sáenz, Roberto Agudo, José Dos Santos, Juan Marrero, Gabriel Molina, Rodolfo Walsh, el Gabo, y Timossi, entre otros muchos profesionales cubanos y extranjeros.

Ahora no solo espantaba los ángeles exterminadores de la prensa reaccionaria internacional y criolla, sino que –con tales seguidores-- se convertía en un verdadero maestro de la profesión.

Uno de ellos: Juan Marrero, recuerda cuando Ángel Augier se autodedicó este poema al cumplir sus 85 años:

La vejez es menos triste

si es con amor que se asume

y algo queda en el perfume

de juventud que tuviste.

Si el amor que así resiste

los rigores de la edad,

aún más brilla esa verdad

cuando alegre el corazón

recibe con su canción

las flores de la amistad.

Gabriel Molina, también deudor de sus enseñanzas observa otra de sus características, el humorismo poético con esta composición:

Soledad por tu sol y por tu ola;

isla sola, sol y ola

Confundidos cuando, acariciándote

la piel mulata de la costa,

la femenina piel fragante de tabaco,

y la piel de la playa

cálida y temblorosa con su arena de azúcar.

Son solo botones de muestra en su insuperable obra poética, más él seguiría fiel a su destino angelical.

Si en 1959 fue el ángel guardián de Masetti en Prensa Latina. Dos años más tarde lo sería de quien él y toda Cuba consideraban el Poeta Nacional, Nicolás Guiilén. Ambos fundaron la UNEAC en 1961 y a partir de ese momento se convirtió no solo en la sombra protectora del autor de Sóngoro Cosongo, sino su seguidor más fiel, investigador, y biógrafo a la vez; y todo esto sin restarle calidad a su propia obra, ni dejarla en un segundo plano de atención.

Vemos pues que esta criatura seráfica no solo formó parte de la vanguardia periodística, sino también del coro celestial y parnasiano.

Pero, su misión espiritual parece no terminar ahí: Sin abandonar su propia obra, de 1967 a 1970 lo vemos incorporarse a un nuevo proyecto de dimensiones proféticas en Cuba: El Instituto de Literatura y Lingüística, presidido por el también escritor, ensayista e historiador José Antonio Portuondo. Aquí nuestro ángel desplegó de nuevo sus alas benéficas con la sencillez, la amabilidad y modestia que le eran afines.

Como hemos visto, Augier no sólo brindó generosamente sus bondades en Cuba, sino que las repartió también por el mundo. Son famosas las entrevistas que para BOHEMIA hizo a Charles Chaplin, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, y Paul Eulard, entre otros consagrados. Lo que sí lo hizo fue, con la sencillez de quien toda la gloria del mundo cabía en un grano de maíz. Así que agreguemos a sus cualidades la de martiano integral.

De Ángel Augier, un arcángel en toda la extensión de sus alas benditas, podríamos enumerar centenares de calificativos, todos ellos envidiables, pero estaríamos negando su propia esencia espiritual: La modestia.

Si a ustedes mis fieles vecinos les ha resultado exageradas las motivaciones para pagar esta deuda centenaria, les aseguro que me he quedado corto, y agrego que allá en el cielo, donde debe estar extendiendo sus seráficas alas Angelito, --como le llamábamos cariñosamente-- debe estar sonrojándose de pena.

(Agradecemos a la revista ENFOQUE de la UPEC los datos que permitieron esta merecida semblanza).

DELGA: UN DIBUJANTE CON PEGADA

Al poco tiempo de estrenarse en el coliseo de la calle San Ignacio el semanario humorístico PALANTE Y PALANTE, subió allí al ring en calidad de aficionado el jovencito José Francisco Delgado, quien lucía el nombre de J. Delgado en su bata de boxeo. Venía de la mano de quien suponíamos su entrenador, el veterano dibujante Dagoberto Cabrera dueño de un taller de diseño en la esquina roja de la barriada de Lawton, donde su joven ayudante daba los primeros pasos en la publicidad y el dibujo.

Por suerte, durante aquellos primeros ganchos del semanario, ese sonriente flacucho se movía con tal ligereza en el ring de la redacción, que ninguno de nosotros, nos dábamos cuenta de sus habilidades pugilísticas, --y digo por suerte-- porque las bromas pesadas nunca hicieron mella en la anatomía de alguien con tan buen carácter, incluso él prefería que le llamaran “El Delga”, demostrando además de buen punch en sus caricaturas, que tenía mejor sentido del humor en la esquiva.

Todo esto que les cuento vino a descubrirse años después, a propósito de la celebración del quinto aniversario del Triunfo de la Revolución, cuando el colega Pecruz, --campeón de peso flaco en el dibujo humorístico-- con ayuda de Tico (el hermano del campeón de los Juegos Panorámicos, Felo Díaz), dibujó en las páginas centrales del semanario una manifestación palantera para sumarla a los festejos que se celebrarían ese día en la Plaza de la Revolución.

He aquí la constancia de ese match celebrado el Primero de enero de 1964. Desconocíamos hasta entonces que, nativo de Colón, Matanzas, golpeado por el fallecimiento de padre a los 10 años, Delga había emigrado a la capital con su mamá y dos hermanos.

Para 1960, ya entrenaba en calidad de aficionado al boxeo en el Gimnasio Trejo, sito en Cuba y Merced. Como exclusiva le ofrecemos copia del cartel promocional de la función ofrecida en Santiago de Cuba, pocos días antes de Playa Girón, donde aparece el pacífico Delga en posición amenazadora, mientras el otro Delga, --ya veterano--, lo observa sonriente y cromático.

Delga seguía practicando ambas aficiones, aunque en PALANTE peleaba desde afuera, demostrando buena asimilación. Una nota firmada por el propio Gabriel Bracho Montiel director-fundador del semanario, fue la que lo impulsó a colgar los guantes definitivamente. En ella Bracho elogiaba dos jóvenes promesas del humorismo cubano: Betán en lo literal, y él en lo gráfico.

Hasta aquí el primer round de este match.

Puede decirse que otro paso definitivo en su formación profesional lo dio al cambiar de categoría, y pasar de los moscas a los ligeros cuando hizo su ingreso en el primer llamado al Servicio Militar Obligatorio de la DAAFAR en cuyas publicaciones coincidió con otro diamante en bruto, el inteligentísimo recluta Jorge Oliver. La influencia de maestros del pugilato como el soldado Alexis Cánovas y el capitán Eduardo Bosch, tuvieron mucho que ver en ello.

Delga habla con orgullo de esa experiencia pues aplicó no sólo los conceptos más modernos del diseño gráfico, sino que el oficio lo aprendió a pie de imprenta con suficiente taller para preparar originales en cualquier sistema de impresión.

Dicen que el destino depara sorpresas. En su caso el destino se llamó FAR, pues unió a tres campeones del humorismo gráfico actual: Los ya conocidos Delga y Oli, pero también al recluta Juan Padrón, triunvirato con el que realizaron un corto animado para el Festival de Aficionados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Como boxeador no peleó en muchos cuadriláteros, pero como dibujante-diseñador, Delga, paseó su impronta por todo tipo de periódicos, diarios y semanarios, revistas y tabloides cubanos; incluso bilingües como la edición español-inglés de Ecos de los Panamericanos en 1991, donde tuve el honor de subir al ring junto con él.

En la revista BOHEMIA ilustró por más de 15 años la sección “Extraño” por tanto no resulta raro que obtuviera allí en una ocasión el Premio Anual Juan Gualberto Gómez de diseño.

En cuanto a su labor como caricaturista e historietista: Se cuentan numerosas ilustraciones en todas y cada una de las publicaciones en que dejó sus huellas de experimentado diseñador, pero debemos señalar sobre todo su destaque en la década de los 80 del pasado siglo, convirtiéndose en un peligroso retador a la corona del cómic en Cuba con proposiciones de alto vuelo: De su plumilla surgieron entonces personajes también plumíferos como la tira “Averías” que sobrevoló PALANTE durante 15 años y el personaje Ayazín, con el que compitió en el certamen “La Palma Real”, organizado en mil novecientos noventa y piquito por la Editorial Pablo de la Torriente, cargando con la faja.

Podía ser gordo o flaca, tener el pico corto o largo. Sin embargo ganó un premio de historieta con “El Huevo de Nadie”, demostrando que por lo pronto el o la protagonista era ovíparo/a.

Apenas se habla de él como caricaturista personal, demostrándolo fehacientemente en varios premios como la obra que rescatamos del Museo del Humor de San Antonio de los Baños para enriquecer el libro “La Leyenda que Camina” dedicada al Caballero de París. Su caricatura del personaje que aparece en la página 12, había obtenido el Tercer Premio en el XIII Salón Nacional de Caricatura Personal “Juan David” celebrado hace exactamente diez años (8-12-2001).

Además, se considera su más descarnado crítico, así que nos lo imaginamos haciendo “shadows”, pero jamás quedaba satisfecho aunque noqueara su propia sombra.

Yo, con la experiencia acumulada desde mis comienzos de dibujante deportivo hace unos 64 años puedo afirmar que, --como estudioso del dibujo en general, el humorismo y la historieta en particular--, Delga es un crítico a respetar, pues además de experto estilista, tiene una demoledora pegada que solo utiliza en casos extremos. Señala defectos y elogia triunfos, pero prefiere el convencimiento y ganar por puntos antes que noquear al rival aunque tiene suficiente “punch” para ello. Nos lo sigue demostrando en la distancia, he aquí una de sus últimas presentaciones.

3 dic 2011

EN POCAS PALABRAS

ISLAS FANTASMAS.

En la primera oferta del mes de noviembre publicamos en este mismo espacio un trabajo titulado “Créalo o no” donde dábamos a conocer el caso de una isla artificial de dimensiones escalofriantes existente en el Océano Pacífico que se había formado con los residuos plásticos lanzados al mar por la negligencia y la ignorancia humana.

No sería el único caso de una isla fantasma. En una nota de la revista española ALREDEDOR DEL MUNDO, con fecha 18 de mayo de 1905, bajo el título de “Una isla problemática”, marinos que frecuentaban las aguas del Océano Pacífico comentaban el surgimiento de un islote nuevo. La publicación desconocía si se trataba de un hecho real o producto de la mitomanía tan frecuente en los hombres de mar, sobre todo en aquella época.

Lo cierto es que desde comienzos del siglo XIX, las observaciones de los balleneros de la zona no pudieron confirmar el hecho. Ni tampoco las expediciones efectuadas entre 1827 y 1837. Lo mismo ocurrió con la del buque “Albatrós” en 1899, al acudir a las coordenadas donde se suponía el hallazgo. En la pasada centuria tampoco se halló nada.

Hemos anotado pues dos casos de islas curiosas formadas artificialmente por el hombre: Una con residuos, y otra con la imaginación. Pero hay una tercera que supera a ambas. Los invito a navegar hacia el archipiélago de las Islas Canarias, un conjunto de siete islas: El Hierro, La Gomera, La Palma, Tenerife, Fuerteventura, Gran Canaria y Lanzarote que incluso se hallan plasmadas en la bandera de esa región autónoma española.

Existe una octava isla, conocida y venerada por los canarios, pero solo existente en la leyenda. Se trata de San Borondón, un islote que surge y desaparece en el mar a capricho, con lo cual enriquece el amplio abanico de mitos que caracterizan a ese pueblo.

El canario, o mejor el isleño, --como popularmente se le conoce en Cuba—constituye una de las etnias formadoras de nuestra cultura, sobre todo por los vínculos ancestrales con la tierra. El mismo es en esencia, un hombre de campo, y específicamente desde el punto de vista artístico, por la afición que tienen los vegueros al repentismo poético, la cuentería y el humorismo.

Precisamente, los datos han sido tomados de la investigación que hiciéramos el escritor José Rodríguez Alba (a) Grako y yo para la realización del cuaderno de historietas titulado “Cuentos Isleños” donde abordamos la leyenda de San Borondón en uno de sus capítulos.

Del libro, aún inédito hemos tomado estas imágenes para ofrecerlas a nuestros queridos vecinos, como una primicia, pero sobre todo para reafirmar lo que propusimos en el título de este trabajo.

Pienso que en este mundo aún por descubrir, existan otras muchas islas fantasmas. De ustedes depende enriquecer nuestro imaginario.

Gracias anticipadas.

ZOORPRESAS (2).

En el pasado número del 27 de septiembre publicamos una descarguita de diez curiosidades relativas a diversas especies del Reino Animal bajo el título de “Zoorpresas”.

La oncena sorpresa la recibí días después a través de una de las secciones más antiguas de la centenaria revista BOHEMIA “Gotas del Saber”, de ella y otras fuentes tomo algunas curiosidades más. Helas aquí:

1. La picada de la tarántula puede producir priapismo: Erección prolongada y dolorosa del pene.

2. Muchos confunden el murciélago con el vampiro, pero nunca con la mariposa. Sin embargo con ese nombre se conoce a la especie de murciélagos más pequeña del mundo.

3. Los orangutanes eructan al igual que nosotros, pero para amedrentar a los invasores de su territorio en la selva.

4. No es cierto que la prole del alacrán devore a su madre. El cascarón que a veces la gente encuentra abandonado se debe a que, igual que la serpiente o la cucaracha, el alacrán muda el cascarón.

5. El zunzuncito, ave autóctona de Cuba y la más pequeña de mundo, es lo más parecido a un helicóptero, pues puede parar en el aire y mantenerse inmóvil con el batir de sus alas, vuela horizontalmente hacia adelante, hacia atrás, y hasta verticalmente.

6. El cocodrilo pasa largas temporadas de ayuno, pues utiliza su cola como una despensa de grasas y proteínas.

7. La voracidad de los pájaros carpinteros es casi desconocida. En un solo día pueden comer hasta 900 larvas de escarabajos o de hormigas.

8. Tal vez el mastín, bautizado Zorba por sus propietarios ingleses, sea el perro más alto del mundo, con 94 cm de alto y 155 kilos de peso.

9. La primera paloma mensajera de la cual se tuvo noticias fue sin duda

aquella que Noé lanzó al vuelo y regresó después con una rama de olivo en el pico, para demostrar que el diluvio había cesado y los campos florecían de nuevo.

10.La ranita enana de Cuba,--la más pequeña del universo—no pone los huevos en el agua, ni pasa por las diferentes etapas de su metamorfosis: hueva, larva, renacuajo, etc. Sus hijos nacen ya formados y con tallas de adulto. Aunque sean en lenguaje figurado unos renacuajos.

CON LA CHISPA ENCENDIDA.

La popular frase que da título a este trabajo se corresponde con la imagen tan común en los dibujos humorísticos de la prensa desde que tengo uso de razón, es decir en mi infancia; tal vez ella fuera la fuente que alimentó entonces mi futura vocación, desde que con pantalones cortos imitaba a mis ídolos, pero horizontalmente y descansando la hoja de papel en el piso, como hacen todos los niños hasta el día de hoy.

Desde entonces el bombillo --o más correctamente, la discriminada bombilla eléctrica --, se convirtió para mi en símbolo de luz, guía, sabiduría y orientación.

Todo muy bonito, hasta que en fecha reciente vi por la televisión un documental muy interesante—tal vez realizado años atrás y llegado a mi a través de un bloqueo programado, pero que mantiene su lozanía al hacerse cada vez más vigente--. Se trata precisamente de “Obsolecencia Programada”.

Lo cierto es que, el o la protagonista principal del film es el/la bombilla eléctrica, y parte desde sus orígenes a manos de ese Mago de Menlo Park que fue Thomas Alba Edison en 1879.

En el material didáctico se describen los esfuerzos de los fabricantes a comienzos del siglo XX por restarle al invento su eficacia en aras del lucro desmedido, lo que provocó el más grande contrasentido del ser humano. Los filamentos del invento duraban demasiado y los inversionistas dedicaron sus esfuerzos no a mejorar el producto, sino poner la tecnología en función de acortarle la vida útil a cada unidad, y con este producto ya obsoleto, se aumenta la demanda, perdón: Las utilidades.

Poner el desarrollo de la ciencia y la técnica en función de la retranca, para ganar más con menos. Esa ecuación de signo negativo provocó como es lógico algo que ha dado en llamarse “robo de cerebros” y que no comparto. porque en realidad, lo que hacían y continúan haciendo las corporaciones es otra nueva programación: Alquilar la inteligencia humana del Tercer Mundo, pues resulta más económica que producirla en casa.

Como frecuentemente ocurre, el pez escrupulosamente escogido pica el anzuelo del “Sueño Americano” hasta verse en el fondo de la cesta como un indocumentado más.

Eso en cuanto a la mano de obra barata: También se programa la esclavitud generalizada del cliente en una sociedad de consumo, donde no se promociona lo que no lo necesita, sino que se magnifica con el oropel y las lentejuelas lo innecesario, lo supérfluo, y lo banal; en esta programación quedan también encadenados los medios masivos a una publicidad de ordeno y mando:

La consigna es: “Úsalo y bótalo, porque aquí tienes un nuevo modelo más atractivo”.

A continuación, la caricatura de este autor publicada en el libro “Grandes Inventos de la Humanidad”, que respondía al tema convocado por el Programa HG de la Fundación General de la Universidad de Alcalá de Henares en el 2001.

Así infinitamente con todo, incluyendo las guerras, hasta ahora de baja intensidad. Pero muy cerca del límite permisible.

Estos conflictos, estratégicamente programadas desde mucho antes para “satanizar al otro” cualquiera que sea el blanco –el negro o el amarillo—comienzan con la preparación artillera en los grandes medios, entonces se pone la mercancía a “la venta” y ésta resulta la más lucrativa de todas, pues no se realiza en el mercado ni necesita de promoción alguna. Cada bomba inteligentemente programada, al explotar llena los bolsillos del Complejo Militar Industrial que la fabricó.

Pero como todo en la vida es finito, aunque haya males con más de cien años. En los últimos meses explotó un nuevo artefacto de signo contrario y en el mismo corazón del Imperio. Se trata de la protesta de los “indignados”, representativos de ese 99% de consumidores engañados, marginados, empobrecidos, discriminados y por último, desempleados. Movimiento de los que“Ocupen Wall Street” pica y se extiende en este mundo globalizado por la avaricia y la explotación que donde más golpea es precisamente en el futuro, es decir: La juventud..

Como si de golpe y porrazo, a la gente: se le hubiera encendido la chispa.