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31 dic 2010

HEREDEROS DE MATUSALÉN.

Para aquellos que la palabra Matusalén solo servía para darse un cañangazo y sentirse “Hoy alegre…Mañana bien”, como rezaba un viejo “jingle” publicitario, le aclaramos que su origen viene del patriarca judío del mismo nombre, abuelo de Noé, que se salvó en una tablita del Diluvio Universal, y murió a los 969 años. O sea que quedó a 31 años del milenio.

Sirva esta disquisición para dar paso al meollo de este asunto: La senectud.

A raíz del Día de los Enamorados, el 14 de febrero de 2010, la emisora Radio Reloj, transmitió la noticia de que Celestino González Regueiro, nativo de Negueira, con 99 años, se convertía en el español más anciano de Cuba.

Residente en Consolación del Sur, Pinar del Río, el citado gallego debe consolarse con lo que voy a narrar a continuación, pues hay un paisano de Asturias, que por entonces ya lo sobrepasaba en longevidad.

Se trata de Constantino Díaz Luces, (Constante) para sus amigos, quien nació el 11 de enero de 1910, en el concejo de Caravia, y de esos ciento un años, lleva 87 viviendo en Cuba.

Como la mayoría de los peninsulares inmigrantes de principios del Siglo XX, vino en busca de fortuna y huyendo de la “puta mili”, según propia confesión. Como única riqueza, traía el carnet del Centro Asturiano en el bolsillo, y unas ganas enormes de salir de la miseria, pero honradamente.

Del mostrador de una bodega saltó para otros desempeños similares, hasta que con 30 años en las costillas entró a trabajar en el Centro Asturiano, donde echó raíces hasta su jubilación en 1969.

Pero no piensen que se retiró. No señor, yo lo conocí mucho después, como presidente de la Asociación de Beneficencia Asturiana, hasta fecha reciente en que más por limitación física que por la edad cedió su responsabilidad en la misma.

Tres virtudes adornan a este entrañable amigo: Una fortaleza física envidiable, un carácter afable con el que conquista amistades a granel, y una memoria prodigiosa. Gracias a ella es que me pude enterar de algunas cosillas.

A saber: Que dicha sociedad benéfica es anterior al propio Centro Asturiano, pues fue fundada el 8 de septiembre de 1877.

Que la primera romería se efectuó siete años después, --no en los jardines de La Tropical o La Polar, donde se hicieron populares--, sino mucho antes, en los terrenos del Club Almendares.

Que la primera ayuda no fue a los asturianos sino a los andaluces, al cumplimentar una solicitud de beneficencia para los damnificados de las inundaciones ocurridas en 1881 en esa autonomía ibérica.

Escudriñando en los vericuetos de su memoria, Constante recuerda como algo extraordinario haber compartido en el “chigre” de la Federación con el poeta asturiano Alfonso Camín, quien vino a nuestro país pegado a su inseparable pipa, en la década de los años 50 del pasado siglo.

Este centenario aplatanado es un baúl de anécdotas.

Algunas de ellas las debemos al colega Rolando Aniceto, autor del libro “Asturianos en Cuba” de 1994. El propio historiador de la Ciudad, Eusebio Leal quedó sorprendido cuando le dijimos que seguía vivito y coleando, pues lo trató personalmente hace un buen numero de años; o que durante los festejos del centenario de Bigote de Gato, en este mes, su nuera la periodista Nora Quintana nos contara que Constante mantuvo gran amistad con su suegro, y cada vez que iba al bar o se encontraban en cualquier otro lugar, se abrazaban y se besaban… A los tres mi más profundo agradecimiento.

Esta foto, que pudimos tomar el pasado mes de abril durante la visita del presidente del Principado de Asturias a nuestro país, Sr. Don Vicente Álvarez Areces, demuestra esa enorme vitalidad, pues fuimos testigos de aquella amena conversación entre ambos durante la gala ofrecida al dignatario por la Federación de Asociaciones Asturianas de Cuba.

Pero esto no debe sorprender a nadie, pues según la actualización del “Estudio de Centenarios en Cuba” recién divulgada por la Dirección Nacional del Adulto Mayor y Asistencia Social del Ministerio de Salud Pública (DNAMASMSP),--las siglas son mías—dan por resultado de que en la actualidad existen en Cuba 1541 centenarios, 53 más que hace dos años…

Si esto no es un récord, por lo menos es una buena cifra.

PROMESAS DE AÑO NUEVO PARA EL 2011.

Estoy en deuda con ustedes, mis fieles vecinos:

Desde que inauguramos este blog, en octubre del 2008, jamás he respondido un comentario públicamente, sin embargo, hemos tomado buena nota de vuestras observaciones para enmendar las deficiencias que críticamente nos han hecho.

Solo les pido comprensión: A mis 80 añitos no se me debe pedir mucho más. Me ha resultado bastante difícil mantener esta rigurosa tensión de recopilar, investigar, redactar, dibujar --y hasta cacharrear en MI PC, --ése nuevo medio digital, totalmente equidistante de mi añejada cultura--.

Tal vez la embriaguez de lo novedoso sea la razón por la cual se me haya olvidado compartir este trago con ustedes, --el del estribo—según los mexicanos.

Pero, nunca es tarde, si el vecino es comprensible:

Para comenzar, acuso recibo de dos aclaraciones que me hiciera recientemente el colega José Francisco Delgado desde los Estados Unidos: Que la entrada del cantautor Silvio Rodríguez al servicio militar en Cuba se produjo en el año 1964 y no en 1962 como habíamos descrito en el trabajo “Confesiones de Grandes”.

La otra observación se corresponde con la edición donde dábamos al compañero Jorge Oliver como vicepresidente del ICRT, y el colega DELGA nos rectifica diciéndonos que en esa fecha, OLI lo que ocupaba era el cargo de Director del Canal 6 de nuestra televisión.

En cierta ocasión el también caricaturista VARELA desde Miami, nos felicitó por incluir la semblanza del inolvidable PECRUZ y su póstuma exposición durante el VI Congreso de la ANAP, lo cual puede verse en la edición de mayo de este año, con el título de "PECRUZ, EL ETERNO INCONFORME" http://ay-vecino.blogspot.com/2010/05/pecruz-el-eterno-inconforme.html

No podría olvidar tampoco a mis dos hijas adoptivas en Galicia, La “loitadora” Fina Senra y su carnal Charo por su permanente estímulo a este humilde servidor, y lo mismo digo del fraterno Víctor Manuel González desde “Bohemia” o del contemporáneo Marrero, vinculado a nosotros desde el sitio “Cubaperiodistas” de la UPEC.

Muchos otros se me quedan en el tintero, y serán rescatados poco a poco, con el reciclaje de mis neuronas. Por el momento, y con el permiso de ustedes, nos vemos obligados a responder al curioso vecino V. M. Falcón, quien indaga sobre las iniciales (A.Y.) que aparecen al pie de algunas de las curiosidades en la sección seriada “Cualquier tiempo pasado fue… profesional”. Se trata pues de Alberto Yáñez.

Aprovecho la inquietud para explicar además que dicho espacio, --el cual cubrió todo el pasado año--, desaparecerá para el 2011, pues con él quisimos reproducir algunos de los trabajos sobrevivientes del sabotaje que se le hiciera al diario “El Mundo” en el año 1968, el cual acabó con el rico archivo fotográfico del mismo y de paso, mis dibujos originales allí conservados. Da la casualidad de que en aquel tiempo, el colega Alberto Yáñez también colaboraba en la sección deportiva del periódico, y con posterioridad escribió un curioso bolsilibro titulado “Minideportivas”, de donde tomamos las notas para nuestro espacio.

Las ilustraciones del cuadernillo estuvieron a cargo del caricaturista PITÍN a quien también debemos una crónica. En cuanto al inolvidable Yáñez, --recio tronco de una estirpe de artistas-escritores- o viceversa, seguiremos hablando en próximas ediciones.

30 dic 2010

EN POCAS PALABRAS.

LLUEVE SOBRE MOJADO.

A mediados del pasado mes de diciembre y procedente de la Cumbre de Cancún sobre el Cambio Climático, arribó a Cuba por segunda ocasión, el presidente de la República de Kiribati, Sr. Anote Tong. El dignatario de esa diminuta isla de la Micronesia, venía sensiblemente insatisfecho por el resultado de la convención al no llegarse a ningún acuerdo vinculante debido a la presión de los Estados Unidos y otros países altamente desarrollados.

En las conversaciones que tuvo con las autoridades cubanas, donde se firmaron acuerdos entre ambas partes, aseguró que el asunto trata de uno de los desafíos más importantes que enfrenta la humanidad en estos momentos, pero más aún para los pequeños estados insulares. A continuación agregó:

“Sobre todo, se trata de la supervivencia misma, por los cambios en cuanto al aumento del nivel del mar, y las inundaciones…Nuestras islas son pequeñas y a veces están a solo dos metros por encima del nivel del mar, o sea, que cualquier cambio del patrón climático tendría un efecto terrible para la población y para las posibilidades de desarrollo…”

Este acontecimiento me remite a una de las primeras crónicas que publicamos en este blog con fecha 29 de diciembre de 2008, http://ay-vecino.blogspot.com/2008/12/cantos-de-sirenas-en-las-islas-del.html por lo que me limito a ofrecerles a nuestros pacíficos vecinos una caricatura de actualidad sobre el tema, e invitarlos a que amplíen la información con la lectura del referido trabajo. http://www.cop17durban.com/Pages/default.aspx


EL CAMBIO NECESARIO.

Mr. W. Sin contar los bienes patrimoniales legados por su familia, heredó 651 mil millones de dólares del gobierno demócrata de Bill Clinton, y dejó el poder con un déficit de 454 mil 800 millones. Es decir: En ocho años derrochó un millón de millones más 115,800 dólares en una pesadilla salida del bolsillo de los contribuyentes. El sueño americano necesitaba de UN CAMBIO.

Mr. W. Como buen neoconservador, apoyó a ultranza una globalización neoliberal, enriqueciendo sin control alguno a bancos e instituciones especulativas que se declararon en quiebra y él, --magnánimo con el dinero ajeno,-- solicitó un salvataje multimillonario. Los contribuyentes de ahora y los futuros deudores de este colosal préstamo estatal esperaban UN CAMBIO.

Mr. W. Utilizó la excusa del atentado a las Torres Gemelas de Nueva York para amenazar a sesenta o más oscuros rincones del mundo presuntamente sostenedores del terrorismo. Por suerte nada más que atacó a dos de ellos, y su guerra preventiva se ha convertido en un callejón sin salida, amenazando a otros países asiáticos.. Los muertos de uno y otro bando siguen reclamando UN CAMBIO.

Mr. W. No sólo permitió crear prisiones fantasmas en varios países lejanos, y hasta en barcos de la Marina de Guerra, sino que ordenó vuelos ilegales para trasladar a presuntos terroristas y someterlos a crueles torturas en esos limbos jurídicos. Los reclusos en la ilegal Base de Guantánamo esperan ansiosos UN CAMBIO.

Mr. W. Reforzó el cruel bloqueo a Cuba que durante décadas sostuvo el gobierno de los Estados Unidos. Las Leyes Torricelli y Helms-Burton quedaron chiquitas con el llamado Plan Bush para la transición pacífica hacia la democracia, que contiene un capítulo secreto y nada pacífico, ya se sabe con qué macabros fines. Las víctimas de este genocidio aún vigente exigen en el presente UN CAMBIO.

Mr. W. Mintió una y otra vez en el caso de las armas de destrucción masiva en poder de Irak; enfatizando el vínculo entre Sadam Hussein y Bin Laden; con el presunto fin de dicha guerra, se apareció disfrazado de piloto en un portaviones de la Marina; y más tarde, al darle asilo a un connotado terrorista como si fuera un indocumentado que cruzaba inocentemente la frontera con México, cuando se sabía que entró por Miami a bordo del Santrina; o al acusar de espías en un juicio político a Cinco Héroes Cubanos inocentes y mantenerlos en cárceles de alta seguridad del Imperio. Por tantas injusticias, la justicia exigía UN CAMBIO

Mr. W. Embriagado de joven por la riqueza petrolera familiar, se dedicó a la bebida y a la por beber, convirtiéndose en un borracho consuetudinario. No pocos sustos pasó por ligar la bebida con el timón, y no tomar consejos ni precauciones. De adulto renegó del Dios Baco de dientes para afuera, y suplió su antigua adicción por un fanatismo postizo. El converso trocó su delirium tremens por ilusorios diálogos con el otro Dios: El que todo lo ve. Demostrando que no hay nada más parecido a un borracho que un fanático: Los alcohólicos, y los abstemios; los creyentes y los ateos ruegan por UN CAMBIO.

Mr. W. Fogoso anticomunista, al desaparecer la Unión Soviética tras la Guerra Fría, inventó nuevos enemigos de ahí su llamada guerra antiterrorista, caldeando los ánimos en el ya encendido Medio Oriente por la llama sionista. El piromaniático presidente, falto de combustibles fósiles amenazó a otros pueblos con el fuego eterno, encendió la candela del separatismo kosovar e intentó lo mismo en Osetia del Sur dando lugar al enfriamiento de las relaciones con Rusia. Todo este provocativo y artificial incendio se suma al natural provocado por el efecto invernadero y el calentamiento global. Todos los condenados a arder en este holocausto de la especie humana esperan UN CAMBIO.

Mr. W, fue, es y será, el presidente más impopular en toda la historia de los Estados Unidos. Bajo protesta de Rico Mac Pato y los sobrinos de Donald, renegó del Tío Sam cuando declaró a los cubanos que primos, tíos y sobrinos no eran familia. Sus errores políticos, bélicos y económicos han sumido al Imperio en una crisis de colosales transformaciones. A la debacle hipotecaria siguió la especulativa; la crisis petrolera nos llevó a la alimentaria de la mano del etanol; la bancaria empujó al abismo a la monetaria y provocó la caída del dólar. Continúa con la crisis automovilística, del bajo consumo, del desempleo, etc., etc. A todo esto nos ha conducido el capitalismo salvaje. No hay regla sin excepción y llegado a este extremo, tal vez sea demasiado tarde lo prometido por su sucesor. Ha pasado un buen tiempo y no se ve por ningun lado el cambio tan añorado y publicitado por la opción demócrata de Obama: En vez de UN CAMBIO de gobierno, lo que hace falta es UN CAMBIO del sistema.

De enero a enero en igual atolladero.

Estimados y pacientes vecinos:

Estoy sumamente agradecido por vuestra constancia y fidelidad a este modesto blog, pero uno se cansa:

Al revisar la lista de materiales publicados hace exactamente un año, choco con una triste realidad, porque el cuartito está igualito.

Selecciono y recomiendo leer de nuevo estos trabajos publicados en diciembre-enero del año pasado bajo el título de:

1) El otro Plan Marshall. http://ay-vecino.blogspot.com/2010/01/el-otro-plan-marshall.html

2) El cambio necesario. http://ay-vecino.blogspot.com/2009/01/la-herencia-que-le-deja-bush-obama.html

3) La última paradoja terrorista. http://ay-vecino.blogspot.com/2010/01/la-ultima-paradoja-terrorista.html

Si no creen lo que les digo, búsquenlos y se convencerán de que estamos arando en el mar.

La votación este año en la ONU sobre el bloqueo a Cuba, no sufrió variación.

El cambio político prometido por Barack Obama resultó lo más parecido al de Mr. W.

La última paradoja terrorista no es tal: Como una pelota, pica y se extiende.

¿Y de Haití? …Bien, gracias.

Lo de Cancún, fue como el Can Can francés: Un musical más.

19 dic 2010

DEL TEOREMA DE PITÁGORAS A QTATA AL CUADRADO.

El problema matemático de origen griego que encabeza este trabajo, da seguimiento a otro referido a cierta persona de la cual habláramos en nuestra oferta anterior, y a quien podría calificar de “Mi personaje inolvidable”: El doctor Raúl Ferrer.

A partir del 22 de diciembre de 1961 Cuba celebra anualmente el Día del Maestro, al finalizar con éxito su Campaña de Alfabetización en esa fecha y declararse Territorio Libre de Analfabetismo.

No hay escuela, hogar, alumno, ni maestro que deje de festejar la ocasión.

Ilustro aquella época con estas dos caricaturas que publicamos en el diario “El Mundo” hace casi medio siglo sobre los esfuerzos de nuestro país por alfabetizar al analfabeto urbano y a su par el analfayuca rural, según el choteo criollo de entonces.

El pueblo todo, beneficiario de esa prédica martiana se suma a la festividad. Por algo nuestro país en la actualidad es referente a escala mundial en materia de alfabetización por el aporte del método “Yo si puedo” en no pocos países y variadas lenguas.

Cada vez que se acerca esa fecha pienso en la frase que encabeza este trabajo, y en la persona que la inspiró: El maestro, colega y amigo Raúl Ferrer.

Desde que asomaron los primeros indicios de mi incipiente bigotito, en la aventura del bachillerato, una de las cosas que más me impresionó fue descubrir que…

“el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de sus catetos”.

En mi relación con Raúl tropecé con su versión criolla:

“Que todo analfabeto tenga su alfabetizador y que todo alfabetizador tenga su analfabeto…”

O sea, QTATA al cuadrado.

Ecuación salida del ingenio de ese criollo rellollo convertido por obra y gracia de su trayectoria docente en uno de los principales colaboradores del entonces Ministro de Educación Doctor Armando Hart.

Desde su temprana y modesta aula rural monte adentro, donde compartía sueños y realidades con su bisoño colega Onelio Jorge Cardoso, Raúl Ferrer siempre soñó con algo por el estilo. Años más tarde entre estrofa y estrofa descubrió a otro fabulador excepcional con el que también compartió fantasías poéticas y objetivos políticos, el Indio Naborí.

Él era así: científico y soñador, ocurrente y reflexivo, imaginativo y profundo a la vez, con una agilidad mental inigualable. Un maestro en toda la extensión de la palabra. Su sentido de la pedagogía tenía un antecedente lúdico que podía resumirse en esta frase suya: “Lo que se aprende jugando, nunca se olvida”, de ahí el permanente combate que mantuvo contra viejos criterios medievales como ése de “la letra con la sangre entra”. O el permanente reproche a quienes mantenían el rígido concepto de que el niño iba al colegio a aprender. “No –decía-- el niño viene a la escuela a aprender a hacer cosas”.

También tuvo discrepancias con colegas que a menudo confundían el deporte con el entretenimiento, porque para este último no hacían falta estadios ni campos deportivos, cuando se practica de corazón, ambos se unen. En eso era también un educador.

En una oportunidad gané un premio en el Salón Nacional de Humorismo de la UPEC, con su caricatura. Lamentablemente no puedo mostrarla aquí, pues inmediatamente después se la obsequié y por muchos años presidió la sala de su hogar situado en una empinada calle de la Loma del Mazo de la Víbora.

A él se deben las iniciativas de transformar la página de pasatiempos en “Palante” con proposiciones más originales que el compañero Yáñez puso en práctica, así como la constante ayuda a la sección campesina “Dímelo Cantando” del semanario donde Raúl, --el poeta—también era un maestro. ¿Y qué me dicen los que lo conocieron jugando con los números en el pizarrón de fondo en su despacho del Ministerio de Educación, con el ejercicio del cero frío?

Sencillamente que Raúl había experimentado esto en carne propia desde los tiempos difíciles de la seudorrepública en su escuelita rural en el batey del central Narcisa allá en las proximidades de Yaguajay, y fue consecuente con ello. De sus románticas aventuras en el lugar les recomiendo acudir al libro de cuentos del colega Julio M. Yanes, precisamente por su condición de alumno en aquel plantel donde aprendió las primeras letras aquella “Niña Mala” que le da título a la obra, y que junto a la simpática “Vaquita Pijirigüa” popularizó musicalmente su sobrino Pedro Luis Ferrer. Paradójicamente, allá en la primera mitad del pasado siglo, época en que la palabra ¿futivarse? estaba de moda, a veces escapábamos del amodorramiento docente para refugiarnos en pitenes de pelota de goma y de trapo, o las mesas de billar aledañas al Instituto de la Víbora, a espaldas de nuestros padres y maestros. Mientras, allá en ese rinconcito de la campìña espirituana a menudo ocurrían cosas como la siguiente:

El maestro rural Raúl Ferrer, a caballo por el trillo que conduce a la escuela, ve a un padre doblado en el surco bajo el sol mañanero y le pregunta:

“--¡Fulano!” –se me olvidó el nombre—“ ¿Qué pasa que tu hijo no ha ido a clase esta semana?”

La respuesta no se hizo esperar:

“Lo tengo castigado por portarse mal”.

Increíble anécdota si no la hubiese oído de sus propios labios. Y es que las clases de Raúl y Onelio tenían ese sabor a caramelo lúdico que maravillaba a los niños, y que desgraciadamente, a golpes de solemnidad, retórica, y rigidez, pierden su encanto.

No sé si estas características estaban ya presentes en el ADN de ambos, o eran producto del ambiente familiar suyo, pues en el entorno hogareño crecían siete hermanos: Raúl. Rogelio, Rafael, Rodolfo, Raquel, etc., etc., –todos firmaban R.F.-- y todos dotados de las mismas virtudes: Alegría contagiosa, agilidad mental, mezcla de veta artística y rigurosidad científica. Es decir, todos ellos tenían algo de “músicos, poetas y locos”, en el mejor sentido de la palabra.

Raúl cultivaba además la amistad de forma bastante selectiva. Si exitosa y singular fue la yunta que lo unió en la escuelita montuna a su par Onelio Jorge Cardoso. Con posterioridad esas mismas afinidades, lo unieron al Indio Naborí.

Extrovertido hasta el cansancio, la explosividad de Raúl Ferrer lo diferenciaba de ambos, --más pausados, y medidos--, sin embargo a pesar de diferencias temperamentos, una química rara los unía, el amor a la docencia, el acercamiento a la ética martiana, la lucha por la justicia social, y la inclaudicable militancia revolucionaria, todo ello matizado por un optimismo contagioso e inagotable.

Para finalizar les cuento uno de los últimos episodios de su vida que me marcaron para siempre:

Raúl, septuagenario y enfermo, estuvo asesorando la Campaña de Alfabetización en Nicaragua durante casi dos años. Regresó al finalizar la misma, más o menos en el mes de septiembre, y bastante delicado de salud, a tal punto de que bajó del avión en una camilla y tuvo que ser ingresado en el Instituto de Cardiología, de Paseo y 17, en el Vedado. Allí fui a verlo varias veces y después, durante su convalecencia en su propio hogar de 10 de Octubre.

Dos meses después –principio de diciembre-- me llama por teléfono para invitarme una vez más a las Parrandas de Mayajigua y Yaguajay, adonde lo había acompañado en los últimos años. Me sorprendió esa imprevista cita teniendo en cuenta las condiciones físicas en que había regresado a Cuba, y decline la invitación con cierto reproche por tan temeraria aventura de fin de año.

Recibí un silencio sepulcral como respuesta… tras varios segundos de meditación me dice:

“--Blanco, últimamente te has vuelto un poco conservador”.

Al año siguiente el destacado poeta y pedagogo fallecía. Aquella frase escuchada a través del hilo telefónico, tal vez resuma la personalidad y la imagen que me quedó para siempre de la persona a la que nos hemos venido refiriendo y que yo, humildemente considero. “Mi personaje inolvidable: Raúl Ferrer.”

LA AVENTURA: ANTES Y DESPUÉS DE SPIELBERG.

Cuando usted camina por las calles de La Habana en el mes de diciembre, y ve que en todos los cines hay tremendas colas, es que se está celebrando el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, aunque en verdad, se pasen películas de todos los continentes porque hay gustos para todos. Este año resulta excepcional al conmemorarse su XXXII edición y 50º. Aniversario del ICAIC. Yo que me considero cinéfilo desde la comedia silente de mi niñez, aprovecho esta oportunidad para expresar algo que siento de corazón.

Todo abuelo lleva su propio nieto por dentro. Tal vez eso explique mi adicción a los muñequitos en colores como se les decía por entonces, y a las películas de aventuras, desde aquellas matineés dominicales de los cines de barrio, cuando la televisión era sólo una quimera.

Por aquella época de Vitaphone y cintas en blanco y negro, todo nos lo tomábamos en serio, a tal punto que no podíamos explicarnos cómo aquellos fotingos de primera mitad del siglo XX, podían correr a esa velocidad supersónica, o ¿por qué al héroe, a pesar de todas las abruptas caídas, golpes y peripecias sufridos, nunca se le caía el sombrero? Hasta que ya adultos, descubrimos las maravillas de la cámara rápida y la utilización de un doble más calvo que una bola de billar. Sabíamos que nos engañaban, pero eso nos gustaba en una complicidad ingenua pero agradablemente emocionante.

Hace un par de años pude ver una de las últimas aventuras de Indiana Jones, “El misterio de la calavera de cristal”, en cuya oferta Spielberg nos propone más de lo mismo, con la diferencia de un Harrison Ford, tan viejo como su propio sombrero de fieltro, pátina que no pudieron salvar ni los efectos especiales. Con ello sus admiradores de entonces, nos vimos como en un espejo trucado, comprobando que calvos o canosos, ya no estamos para esos trotes, pues la imagen que rebota nos advierte que el tiempo no pasa por gusto…

Recordemos ese Hollywood del Star Sistem con príncipes azules cabalgando sobre blancos corceles para salvar a princesas, por lo general vírgenes de ojos verdes y espléndida cabellera rubia, donde los malos no eran solo malísimos, sádicos y asesinos, pieles rojas, negras, o amarillas, sino feos a matarse o contrahechos físicamente, y los buenos con algún defecto debían pasar primero por el departamento de reconstrucción facial para someterse a la cirugía plástica.

A mediados de la década del 80 del pasado milenio, la varita mágica de Steven Spielberg, tras demostrar en un primer intento que una rastra de 18 ruedas podía ser tan escalofriante en pantalla como Frankestein y después, que un Tiburón resultara más sangriento que el propio Drácula; continuó coqueteando con los clásicos, pero ahora, el mago de la pantalla –el del suspenso ya era Hitchcock- quiso quedar bien con unos y otros, logrando impregnarle belleza a un E.T. contrahecho, pero capaz de encender la llama del amor a todos por medio de un bondadoso dedo incandescente.

El éxito de taquilla lo embulló a crear nuevos federicos capitaneados por los Gremlins, y otros grotescos personajes. Personalmente pienso que eso cambió el concepto esquemático de lo bello-bueno, vs. lo feo-malo en el cine, en los cuentos infantiles, y en toda obra de ficción para niños y adultos hasta entonces.

¿Qué diremos entonces de la aventura por la aventura y del manipulado antagonismo entre el piel roja autóctono, pintarrajeado y ruin contra el cara-pálida bello y valiente? ¿Sobre que base estética nos imponían el canon de belleza foráneo? En realidad, los que inventaron aquello de escalpar y pagar por la cabellera ajena fueron los cara pálidas, no los pieles rojas.

Para imponer las premisas del colonialismo en África había que idealizar al prototipo de la metrópoli, lleno de buenas virtudes y escaso de ropa. De ahí surge el grito de Tarzán convocando a las “fieras autóctonas” contra las “tribus salvajes”.

A partir del primer Indiana Jones que fustigó la pantalla con su látigo cascabelero, más nunca fue creíble el héroe de ficción serio y buena gente, representado como un semi-dios griego, sino una caricatura de nosotros mismos, con limitaciones y defectos, venciendo nuestros propios miedos.

Independientemente de los criterios publicitarios y mercantiles de quienes sólo miden sus éxitos por los millones recaudados y lo catalogan como el Rey Midas de Hollywood, Lo cierto es que, Spielberg es un verdadero innovador, un desmitificador en toda la extensión de la palabra. Por ello, en mi opinión, la aventura en el cine sólo puede analizarse como antes y después de Spielberg.

En los primeros días de noviembre de 2002, invitado por el ICAIC, dicho autor nos visitó en compañía de su esposa la actriz Kate Capshaw y del fotógrafo James Kamiski. Entre las hazañas que protagonizó en nuestra capital está la foto que se tomó junto a la estatua del Caballero de París, para demostrar su parecido con nuestro popular personaje.

No sé de qué hablarían, pero recuerdo la noticia que circuló por entonces de su entrevista de ocho horas con nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro. En declaraciones a la prensa se refirió a su admiración por el cine cubano¸ así como la decisión de viajar a Cuba para encontrarse con nuestra rica cultura y comprendernos mejor.

Han pasado ocho años, Tras aquel encuentro, hemos podido apreciar en la pantalla otros proyectos más humanos y solidarios, a la manera de aquel antológico “Color Púrpura” con Danny Glover y Woopy Goldberg. Esto ocurrió el 25 de marzo de 2010, con motivo de celebrarse el Día Mundial del Recuerdo a las Víctimas de la Esclavitud y de la Trata Trasatlántica, cuando arribó a nuestro país la goleta ”Amistad” protagonista de su película homónima proyectada ese mismo día por la televisión cubana.

Mientras tanto, en la bahía de Matanzas, dos días antes y a escasos metros del Museo de la Ruta del Esclavo en el Castillo de San Severino, dicha nave hacía acto de presencia en recordación al primer acto de rebeldía en Cuba, exactamente 500 años atrás.

Eran muchas coincidencias en una sola visita, por eso quedarán en el recuerdo, las palabras del presidente de la UNEAC, el etnólogo Miguel Barnet, al considerar el impacto cultural de dicho acontecimiento y el gesto de hermandad de la tripulación de la nave “Amistad” haciendo causa común con su nombre, para poner otro granito de arena contra el bloqueo que nos tiene impuesto su propio país desde hace más de medio siglo.

Por todo ello, y por lo dicho anteriormente, aquí va un modesto tributo a Steven Spielberg: Mi última caricatura personal suya, sin levantar el lápiz.

ÉVORA Y PEPE TAMAYO.

En esta edición de diciembre de 2010, traigo a ustedes la última foto que nos tomamos de conjunto todo el personal del semanario “Palante” en el vestíbulo del mismo con motivo precisamente del Nuevo Año, y que apareció en la página 16 y final, de su último número en 1984.

Llevaba tres lustros al frente de la publicación y deseaba abrir nuevos horizontes en mi vida profesional. Fue por tanto, la instantánea de despedida que nos hicimos en grupo, pues tres meses después cesé en mis funciones allí, para acometer nuevas aventuras en la Editorial Pablo de la Torriente, hasta la jubilación definitiva que solicité en 1991.

Lo curioso de la foto, es que en ella hay un desconocido personaje que pasé por alto entonces, y al cabo de tres lustros me ha sido identificado. Se trata de Pepe Tamayo.

¿Y quién era Pepe Tamayo? Pues ese señor de cabellos blancos que descansa en el regazo de su dueña y señora, la periodista Évora Tamayo Maíllo, situada a mi lado en el piso. (Pueden localizado dentro de un círculo amarillo).

De ella hay mucho que hablar por su larga y fructífera trayectoria en el humorismo cubano, a bordo de aquella motoneta incansable en busca de la información amena, verídica, e ilustrativa sobre la caricatura y la historieta criollas.

Muchos de los datos históricos que he logrado recopilar hasta ahora para mis queridos vecinos en este blog, se deben precisamente a su acuciosa investigación en el campo del humorismo, el cómic y la gráfica en general. Libros como “100 AÑOS DE HUMORISMO POLÍTICO” de 1971 a dos manos con Juan Blas y colaboración de Oscar Hurtado, y su ampliación con “MÁS DE 100 AÑOS DE HUMORISMO POLÍTICO” por los mismos autores en dos tomos de 1984, serían suficientes para que cualquier autor o autora se sintieran satisfechos.

Pero no; cinco años más tarde apareció “CON PERMISO DE…” donde ella en solitario y sin pedirle permiso a nadie recopiló bajo ese mismo título, todas las entrevistas que hiciera para el semanario “PALANTE” a más de 52 autores extranjeros, --especialistas en el género—de 24 países que nos visitaron más o menos hasta 1989, fecha de la publicación.

De él –el perrito-- nada sabía hasta que hace poco una vecina, me habló de Évora y su querida mascota Pepe Tamayo.

A continuación las notas que de su puño y letra escribió:

“Esta historia comienza a fines de 1984, ocasión en que mi perra pudell nombrada Yanka cae en celo. Quería cruzarla con un ejemplar de la misma raza, y fue entonces que Daisy Wilson, (hija del autor de las Criollitas) y novia de mi hijo en aquel tiempo, decide hablar con la periodista del semanario “PALANTE” Évora Tamayo, quien tenía un perro pudell legítimo al que llamaba Pepe, y al igual que yo, quería tener descendencia.

“Fue así que Évora trajo a Pepe y lo dejó en casa con Yanka para el enlace matrimonial esperado. La unión se realizó de inmediato, y para alegría nuestra, a los 60 días, Yanka parió.

“Lamentablemente, sólo logramos uno de los tres cachorros que engendró según los rayos X.

El perrito era bello y lo bautizamos Yorki, en honor a su madre.

Évora convertida ahora en “abuela”, lo quería mucho y durante la lactancia venía con frecuencia a la casa para verlo. Pero de nuevo el destino se interpuso. A los tres meses enfermó, y a pesar de todos los esfuerzos por salvarle la vida, Yorki murió.

“Évora, avisada de inmediato, lo pudo ver antes de ser sepultado, y todos nos sentimos muy tristes por este trágico final…” (Narrado por Nancy Villarreal Pérez, vecina de Vega No. 173, entre Vía Blanca y Serafines, Apto. 1, Cerro, en el último trimestre del 2010)

Para ustedes, mis vecinos del alma: Que una mascota se llame Pepe Tamayo, adoptando el apellido de su dueña es una curiosidad.

Para ella, --mi vecina-- contar esta anécdota también lo fue, porque la información me la brindo recientemente, quince años después del acontecimiento sin saber que iba a ser publicada.

Para Évora, es la sorpresa que le tenía reservada como obsequio de cumpleaños, al cruzar inexorablemente la línea de la tercera edad el próximo 15 de enero. Y aunque se dice que las mujeres siempre se la quitan. En el caso de la dueña de Pepe Tamayo hay que hacer una excepción, pues debe servirle de orgullo su legado, al que muchos nos sentimos deudores, Además ella misma tiene la culpa porque esa fecha del año 1940 aparece en la tapa de uno de sus libros.

¡DONDE QUIERA QUE ESTÉS… FELICIDADES EVORITA!