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18 dic 2010

EN POCAS PALABRAS.

EL SECUESTRO DEL NIÑO AMARILLO POR EL CIUDADANO KANE.

Los fieles vecinos que siguen este blog desde agosto de 2008 tal vez hayan notado que dedica gran parte de sus propuestas a divulgar obras y autores que tienen algo que ver con la caricatura o la historieta. Eso se debe a que este humilde servidor no es más que eso, --un simple dibujante humorístico--, que en sus horas libres tiene como “hobby” el hábito de escudriñar entre viñeta y viñeta, los misterios de eso que ha dado en llamarse el Noveno Arte, casi hermano gemelo del famoso Séptimo, es decir: El Cine.

Confleso que nunca llegué a conocer cuál es el Octavo Arte, --y como la famosa película de Ridley Scott, titulada “El Octavo Alien”--, ahí les dejo esa pelota extraterrestre, para ver quien me la batea.

Pues bien el próximo 24 de diciembre, mientras la comunidad católica celebre la Cena de Nochebuena, --o Nochevieja como se le dice en España--, Se cumplirán 117 años de un acontecimiento fundamental o fundacional de esta disciplina.

Ese día irrumpió por primera vez en las páginas del ”New York Worid” de Pulitzer un pequeño bribón, sin nombre propio y asiático por mas señas, a quien el público reconoció a partir de entonces como el “Yellow kid”, o niño amarillo en nuestro idioma.

Su popularidad era tal que tres años más tarde su autor, el dibujante Richard Felton Outcault fue contratado en exclusividad por el magnate rival William Randolph Hearst para formar parte del “staff” del “New York Journal”.

El popular personaje de tinta china, tal vez por la misma asiática razón, dio nombre a ese tipo de prensa conocida por “periodismo amarillo” o sensacionalista. El cambalache entre Pulitzer y Hearst, retratado magistralmente por Orson Wells en el “Ciudadano Kane”, también representa un buen ejemplo del llamado “robo de cerebros” tan frecuente en este mundo globalizado de hoy..

Como siempre pasa, el protagonismo yanqui en todas las esferas acapara cintillos desde el claustro materno de su imperial “American Way of Life”; sin embargo, las tiras cómicas tuvieron su antecedente en la culta Europa del siglo XIX, con autores como el suizo Rudolph Topffer (1799-1846), el francés Cristophe (1865-1945), o el alemán Wilhelm Busch (1832-1908). De este último tenemos también algo en el tintero, pero no queremos aburrirlos en esta sección que por algo se titula “En Pocas Palabras”.

NUNCA ES TARDE SI LA FELICITACIÓN LLEGA.

NO quisiéramos despedir el año sin rendir tributo a personalidades de nuestra cultura,

quienes en algún momento de sus vidas fueron víctimas de mi lápiz juguetón.

NO son muchos los que pudimos captar, pero sí algunos que en este año cumplían fechas redondas o semiredondas.

NO todos pudieron ser realizados en colores.

NO publicaremos las caricaturas de quienes ya han sido reproducidos/as en nuestro blog personal. A saber: Alicia Alonso 90 años; Juana Bacallao 85 años; Dora Alonso 100 años; Teresita Fernández 80 años; Miguel Barnet 70 años; y Abel Prieto 60 años.

NO serán nada extraordinarias, pero fueron hechas con la mejor intención. Espero que sean de vuestro agrado:

En conclusión: ¡NUNCA ES TARDE SI LA FELICITACIÓN LLEGA!

DESPEDIDAS DE AÑO PARA RECORDAR.

Dicen que en la despedida de año en La Habana de 1929, ocurrió algo insólito. Personalmente no me consta porque yo naci once meses después, pero lo cierto es que, el colega Guillermo Lagarde, en su libro “Desapolillando Archivos” de la Editora Letras Cubanas en 1979, y bajo el acápite titulado “Ese sí fue un apagón, el de 1930”, cuenta en detalles lo ocurrido a las 12 y 10 minutos de esa madrugada.

Debemos imaginarnos la inquietud del momento, teniendo en cuenta que el hecho ocurrió durante el funesto mandato del Presidente Gerardo Machado, quien había tomado posesión de su cargo cinco años antes, convirtiéndose en un odiado dictador.

Pero dejemos que Lagarde nos lo cuente con sus propias palabras:

“De lo ocurrido aparece culpable el soldado Inocencio Herrera, vecino del solar el “Mono Verde”, situado en Vives 83, quien hizo cuatro disparos al aire con su revólver de reglamento, desde la puerta de su domicilio, causando con uno de ellos la ruptura de un cable de alta tensión y como consecuencia, el cortocircuito que afectó a La Habana de Figuras a Diarias y de Belascoaín al mar, incluyendo además todo el Paseo del Prado, Malecón, Parque Central, Avenida de las Misiones y Capitolio, los edificios de los centro regionales donde se celebraban bailes populares, las instalaciones de policía, algunos periódicos comprendidos en ese radio, y el Palacio Presidencial. Herrera fue detenido por la policía que levantó el acta de rigor…”

Debo aclarar que para celebrar el advenimiento de un nuevo año, --disparar al aire, lanzar voladores, tirar cubos de agua, y otros ritos eran comunes en Cuba--. Con ello se pretendía que el mal, o los males, se fueran con el Año Viejo.

Pero si, además tenemos en cuenta que esa zona era el centro neurálgico de la capital antes que La Rampa del Vedado lo desplazara en popularidad; y el ambiente reinante en el Palacio de Gobierno con Machado encendiendo una vela en su propia madriguera, mientras temblaba pensando que aquel apagón pudiera ser la chispa de una revuelta justiciera. Podrán imaginarse el susto vigueta del Señor Presidente..

Otro Año Nuevo inolvidable ocurrió 28 años después con otro dictadorzuelo en ese mismo Palacio de la Avenida de las Misiones, perdón, la fiesta de las doce uvas fue en el Campamento Militar de Columbia, con los motores de los aviones encendidos en espera del vuelo chancletero.

Corrían los últimos días 1958. Las tropas rebeldes avanzaban por distintos puntos hacia occidente. Santiago de Cuba rodeada, y las tropas de Camilo y Che, dividiendo en dos el territorio nacional. El régimen se tambaleaba y hasta la propaganda revolucionaria hacía de las suyas:

Este anuncio publicitario que circuló en todos los medios durante el mes de diciembre, utilizaba recursos habituales en la prensa de la época para, mediante la curiosidad, aumentar las ventas de ciertos productos. Pero otro eran sus propósitos. ¿Cuál era en realidad la clave? Sencillamente convocar a la resistencia pacífica de sectores que aún no se hubieses incorporado a la lucha.

La incógnita vino a despejarse, días después, tras el triunfo de la Revolución: (O3O) quería decir: CERO CINE, CERO COMPRAS, CERO CABARET.

En cuanto al despetronque ocurrido dentro de las filas gubernamentales aquella madrugada del Primero de Enero de 1959, es historia harto conocida.

Hoy podemos felicitarnos mutuamente con esta pancarta que hicimos para el trabajo titulado “La Habana, ombligo del mundo” y que, dada su aceptación, repetimos de todo corazón.

6 dic 2010

UN MAESTRO HABLA DE LA HISTORIETA.

Tal vez sin proponérmelo, en cierta ocasión me ocurrió algo que, con el tiempo considero trascendental en mi vida. Fue la primera y única vez que me vi en un aula, mesa por medio, compartiendo más que dictando clases sobre una materia determinada. Y es que tanto mi colega Manuel Pérez Alfaro como yo, nos considerábamos sólo como facilitadores en el Taller Permanente de Historietas convocados por las UPEC en la década de los años 80 del pasado siglo.

Y les cuento:

La creación de publicaciones especializadas de este género gráfico por la Editorial Pablo de la Torriente, desde sus inicios el 12 de diciembre de 1985, chocó con la precariedad profesional existente en los cuadros, reprimidos por causas diversas, entre ellas, el carácter cíclico de sus publicaciones periódicas para todas las edades, y la reducción de los espacios en la prensa cotidiana al desaparecer la publicidad en comparación con la abultada cantidad de páginas que ofrecía la prensa burguesa de antaño.

En el caso de la historieta con varias viñetas, más que en la caricatura o “gag” humorístico en una sola imagen, la situación era mucho más aguda por su mayor extensión; provocando el éxodo de sus profesores.

Sin embargo, los lectores se contaban por miles. Aficionados capaces de llevar a la práctica tanto los guiones, como los dibujos existían como diamantes en bruto. Y el hecho de poder contar historias de forma amena resultaba atractiva, pero… siempre hay un pero… Nosotros como editores, llegamos a la conclusión de que para poder llevar a la práctica publicaciones con frecuencia semanal o quincenal, y llenar sus espacios con material idóneo, requería y debíamos proporcionarle a esos jóvenes valores, la técnica necesaria. Así surgió dicho taller.

En aquellos balbuceantes inicios tuvimos la suerte de que algunas personalidades de la cultura nos apoyaran, entre ellos el maestro Raúl Ferrer, avalado por su trayectoria indiscutible como pedagogo y poeta, quien fuera además vice coordinador de la Campaña de Alfabetización, Viceministro de Educación, y Presidente de la Campaña Nacional por la Lectura. Aquí lo vemos sentado durante una entrevista, mientras yo espero cruzado de brazos al fondo. Pues bien, dejemos que sea él mismo quien nos hable del tema, en una entrevista que le hiciéramos en la Edición número uno del quincenario “El Muñe” en 1988, y cuyo título nos sirvió para encabezar precisamente esta semblanza.

En aras de la brevedad, solo publicaremos algunos aspectos de la misma dada su extensión:

“…Creo una necesidad utilizar la historieta por su fuerza didáctica y por el gusto que despierta en la niñez y la juventud…Completa más la formación científica, técnica, y pedagógica; y proporciona cierta diversidad que la saca un poco de la monotonía de los mismos temas de la aventura por la aventura…”

--Al preguntársele sobre nuestras deficiencias, dijo:

“…No debo ser yo, sino ustedes los que la deben tener en cuenta, sobre la marcha, en un trabajo colectivo y crítico, donde vayan lavándose toda una serie de deficiencias pequeñas; por ejemplo, el recargamiento de las figuras, que en una historieta siempre es negativo por lo confuso…Pero para eso hay tiempo. Está la vida por delante. La historieta donde no debe ser defectuosa es en los contenidos, y ahí es donde ustedes están bastante bien…”

--¿Y desde el punto de vista estético?

“…La historieta, con su aparente liviandad y ligereza tiene una gracia que no puede soslayarse. Por ejemplo, a mi me preocupa mucho dónde está el texto, ¿en qué lugar se coloca el texto o el diálogo? Pero no sabría decir, porque hay toda una experiencia de parte de ustedes que saben hasta dónde va sicológicamente situado… Recientemente tomé no sé cual de las que ustedes publican, compré unas cuántas, las repartí y.. ¿saben cuál fue la experiencia que tuve?... pues que a todo el mundo le gustó aquello y que no hubo nadie que me las devolviera. A todo el mundo le gustó como si fuera un merengue…”

¿Qué le aconsejaría a un autor que se dedique a hacer historietas?

“…Un autor de historieta no puede ser solo el que haga unos muñequitos muy bonitos, sino que acompañando eso, completando eso, tiene que tener todo un sentido imaginativo, de verdad trascendente en cuanto a las opiniones que expresa, debe tener la virtud de saber narrar…Y el que está leyendo, supongo yo, tiene la obligación de mirar y leer, leer y mirar la imagen. Y esa condición dual tiene que estar de tal manera preparada para que el interés no decaiga, pasando del dibujo al texto y del texto al dibujo. O sea, que exista entre ellas un equilibrio..”.

¿En qué manera la historieta puede ayudar a formar hábitos de lectura?

“…La lectura de historieta debe pretender, y creo que lo logra, que las imágenes no dañen el hábito de lectura, sino que lo estimulen, y creo además, que la imagen es una forma de aprovechar una manifestación del arte para introducir las motivaciones en las cosas… La historieta tiene otra condición; esa de llegar, de popularizarse después que el artista trabaja en ella. Eso le da también a la historieta un alcance que no tiene el libro. Es más popular, es más penetrante, llega más al pueblo… Recuerden que nunca una obra de arte es ella sola. La obra de arte es ella más el que la contempla o disfruta. Entonces el hábito crítico sobre la obra de arte, da calidad al sujeto que la disfruta, para a su vez, disfrutarla mejor. No tengo dudas en lo que estoy diciendo…”

Hasta aquí una sucinta reproducción de aquella histórica entrevista que titulamos “Un maestro habla de la historieta” y en la cual calzamos el trabajo con la caricatura personal de Raúl Ferrer, quien aparece allí con un libro en la mano, cuyo título nos da pie para otra semblanza que conocerán en una próxima edición de este blog con motivo del Día del Maestro. ¿Y qué es QTATA al cuadrado? (Vea el próximo capítulo)

BODAS DE PLATA.

A veinticinco años de su fundación, (12-12-1985) la Editorial Pablo de la Torriente muestra resultados que ratifican la correcta iniciativa de crear un espacio a los periodistas cubanos para dar a conocer las obras que por su extensión o tratamiento no podían ofertar las publicaciones periódicas. De ahí la variedad de géneros artísticos y literarios que fueron beneficiados por el proyecto.

Me tocó muy de cerca este sueño, pues recién dejaba la dirección del semanario “Palante”, y el compañero Ernesto Vera, presidente histórico de la UPEC, me solicitó la incorporación al mismo; aquella ensoñación resultaba para mi un honor y al mismo tiempo un placer. Mi aporte iba dirigido a editar y fomentar nuevas publicaciones gráficas. Es entonces que a partir de 1986, comenzaron a publicarse cuadernos de caricaturas e historietas para todos los gustos, publicaciones que hasta ese momento se orientaban según las edades a sectores específicos de la población. Aquí ofrecemos la portada de una de ellas:

Desde el mismo comienzo, los estanquillos de prensa --sin distinción de credo, raza, sexo, o edad-- se llenaron de colorido y alegría, las tiradas agotadas en minutos, los niños presionaban a sus padres para adquirirlas, y los adultos esperando en cola para leerlas en segunda instancia. Algunos profesionales de la gráfica habían abandonado el sector por otras manifestaciones más rentables y al poco tiempo nos dimos cuenta de que había necesidad de formar cuadros. Muchos jóvenes autodidactas interesados en el dibujo humorístico y los “cómics” se acercaban como moscas al pastel, para darse gusto publicando sus obras.

Durante más de ocho años, en horario extra laboral mantuvimos el Taller Permanente de Historietas, tanto para guionistas como ilustradores, con lo que incorporábamos aficionados –algunos imberbes-- con aptitudes para realizar sus propias aventuras. Si desde el punto de vista editorial, aquello resultó un éxito, en lo formativo significó una motivación para desarrollar el necesario relevo con esa nueva cantera de diamantes sin pulir. Hay más, para nosotros, los veteranos, resultó un rejuvenecimiento al compartir ilusiones y resultados con jóvenes prometedores. Muchos de ellos pasaron después al dibujo animado donde brillaron y aún lo hacen por su capacidad y desarrollo. Sentimos en lo hondo la satisfacción de que aquellos esfuerzos no fueron en vano.

Tuvimos pues el privilegio de participar junto al compañero Manolo Pérez, en la edición de aquellas publicaciones periódicas como Comicos, El Muñe y Pablo. Pero además salieron de nuestros talleres colecciones monotemáticas de autores o personajes cubanos conocidos; cuadernos de pasatiempos y para colorear, en fin: Toda una gama de obras de gran demanda para niños de 8 a 80 años.

Desde el comienzo tuvimos el apoyo de instituciones y personalidades tanto cubanas como foráneas. Y tal es el caso de los editores italianos Dario Mogno, Franco Fossati, Nassim Vaturi, y Sergio Bonelli, que apostaron por nuestras proposiciones. Aquí vemos algunos de ellos compartiendo con nosotros durante una de las sesiones del Encuentro Latinoamericano de Historietistas organizados por la editorial de la UPEC. La crisis económica provocada por el llamado periodo especial a partir de los primeros años de la década del 90 provocó que muchos de aquellos proyectos quedaran engavetados como ocurrió con el libro “Pancho el Fronterizo” que presenté al concurso “La Palma Real” convocado por la propia editorial.

Según el prólogo, se trataba de una parodia del Lejano Oeste con sus cacerías de bisontes y pieles rojas, la fiebre del oro y la construcción del ferrocarril de costa a costa, como telón de fondo al despojo de más de la mitad del territorio mexicano. En ese escenario se mueve nuestro antihéroe, cuyo patronímico en español identifica su procedencia. “Pancho”, no sólo es fronterizo porque viva en esa tierra de nadie, sino porque el término también se utiliza para calificar a las personas cuyo coeficiente de inteligencia no rebasa los parámetros normales, lo que daba lugar a no pocas situaciones absurdas e hilarantes.

La saga –aún inédita--se proyectó para publicarla primero en italiano y con posterioridad en Cuba; lo que motivó el que en aquellos originales los “fumettis” --globos de los textos—apareciesen en blanco, mientras el guión iba aparte, para ser traducido en Milán, la sede de nuestros editores amigos.

Traigo a colación este caso por la actualidad que a más de veinte años ha adquirido esta situación con las nuevas leyes de inmigración que se pretenden establecer en el fronterizo Estado de Arizona, contra los dueños originarios de esos territorios al norte del Río Bravo y la posible imitación de otros “bravos” del Norte Revuelto y Brutal.

Aquí les presento una muestra de aquellas páginas de “Pancho el Fronterizo” y su fiel burrito “Platero”. También parodia y homenaje al gracioso pollino creado por Jacinto Benavente.

La crisis provocada por el periodo especial frustró aquellas iniciativas, y otras muchas de nuestra editorial, que a fuerza de voluntad y entusiasmo aún espera por tiempos mejores, aunque hay que reconocer lo que viene realizándose en aras de revertir esa situación.

Tal vez fuese aquel acontecimiento el que provocara mi prematura jubilación como periodista en activo, y el hecho de que continúe contra viento y marea este humilde blog personal para mantenerme en forma. Debo agradecer además a mis fieles vecinos sus palabras de aliento, sin las cuales no podría continuar. ¡Feliz Año Nuevo! ¡Nos vemos en el 2011!

EN POCAS PALABRAS.

¡DA CÓLERA LO DEL CÓLERA!

En medio de risas, y abrazos transcurrieron los últimos días. Agradezco las felicitaciones que durante ese tiempo familiares, colegas y amigos, --todos ellos mis vecinos del alma--, han tenido con motivo de arribar a mis 80 primaveras en este invierno. Aparte de las fotos en familia, aquí les muestro dos que se tomaron durante un homenaje que se nos diera al caricaturista Antonio Mariño Souto (Ñico), y a mi, en el teatro de la Casa de la Cultura de Plaza, institución cultural donde anualmente se celebran los Festivales de Jazz de La Habana.

En la tarde del día 29, --es decir un día después de mi onomástico--, convocados por el anfitrión, Héctor Arturo, subieron al escenario los consagrados humoristas Churrisco y Olber Vargas junto al mago Lázaro. El hecho de que todos los que aparezcan aquí sean canosos no fue algo intencional. Asistieron también algunos que no las peinaban sencillamente porque nada se puede peinar en una bola de billar. ¡Cosas de la edad, porque celebrábamos 75 años de edad él y yo 80!

En la primera instantánea el susodicho Héctor Arturo, quien se enorgullece de su plateada barba, nos presenta al público asistente: Yo cruzado de brazos y Ñico de piernas. En la segunda, el también periodista Jesús Hernández contempla impotente la discusión entre menda y René de la Nuez, el autor de “El Loquito” y Premio Nacional de Artes Plásticas 2008, para ver cual de los dos es más viejo. En esta ocasión yo le gane por millón y pico de canas.

Llegar hasta aquí no fue fácil:

Ver como la libretica de teléfonos va desinflándose de viejos y entrañables vecinos.

Que recordemos con nitidez el día que perdí un diente patinando en el parque, y no donde dejé la dentadura antes de salir para el teatro.

La impotencia de no poder coger algunas cosas, como esa incapturable guagua en la Esquina de Toyo a cualquier hora del día y de la noche, o la impotencia al cuadrado cuando, al entrar en ella, algún impuro te empuje gritándote ¡PURO! con el mayor desprecio.

Dicen que el bastón es la tercera pierna. Yo pienso que es un recordatorio misericordioso para humanizar a los demás, o un arma contundente contra los ya deshumanizados. Afortunadamente no lo uso por prescripción facultativa, aunque no me faltan ganas de improvisar alguna farsa callejera para poder “defenderme” de la violencia ambiental.

Hay otros aspectos de la vida para preocuparse: La dieta blanda en el plato y en el sexo.

El disco duro reblandecido en la memoria RAM del cerebro.

Y las tres parcas con C mayúsculas: Cadera, Catarro, o Cagalera, para poner solo tres ejemplos de un viaje rápido al Reparto Bocarriba.

Aún así, cada día despierto optimista con el resplandor del alba. Los dos: –el del Dios Febo, y el de la Alianza Bolivariana para las Américas--, pues todavía puedo sentarme ante la mesa de dibujo, o de Mi PC, y tratar de hacerles pasar un rato agradable a todos ustedes, aunque negros nubarrones insistan en oscurecernos el horizonte con guerras preventivas, crisis sistémicas, hambrunas tercermundistas, gorilas prefabricados, terrorismos mediáticos, calentamientos globales, o inviernos nucleares, sin contar las penurias propias, que para el caso es lo mismo. Todos ellos superables, sin contar lo que inexorablemente nos depara el destino disfrazado de sordera, reuma, prótesis extraviada, reblandecimiento cerebral, insomnio, estrés, escuatro y hasta escinco.

Sin embargo, vemos con la mayor tranquilidad, como algunos bien alimentados neófitos acuden a merendar más neocolonialismo, más neoconservadurismo, más neoliberalismo, más neofascismo, y otros neos por el estilo, en la tradicional mesita del “tea party” en el American Way of Life.

Y mientras esta gente se cae a tetazos, muy cerca de acá, en lo que Carpentier definió como “El Reino de Este Mundo”, se ha desencadenado el infierno del mundo haitiano, precisamente en el bicentenario de su liberación. Primero con el terremoto de enero de este año y casi al finalizar el mismo con un inoportuno huracán y la secuela mortal del cólera.

La medicina cubana --y nosotros espiritualmente junto a ella-- estuvimos, estamos y estaremos en la primera fila de la solidaridad combatiendo la mortífera plaga. Mientras, la indiferencia de los degustadores de la infusión derechista, estaban más interesados en las elecciones del pasado domingo 29 que en la guadaña que azota al país;

además, parece que la taza humeante de la bebida asiática produce amnesia de la buena, porque de los 164 millones de dólares de ayuda humanitaria ofrecida, sólo aparece el 10 %.

Los 90 restantes para los olvidadizos teteros resultó “¡Lo que el viento se llevó!”

Por todo ello. Espero pues que mis amables vecinos compartan conmigo la irritación, la ira, y la furia que despierta tanta desgracia. ¡DA CÓLERA LO DEL CÓLERA!

NO HAGA COMO EL AVEZTRUZ.

Casi coincidiendo con el debut de este blog, en la segunda mitad de 2008, arribaron a Cuba unos raros inmigrantes procedentes de las praderas africanas. Esos nuevos vecinos medían alrededor de dos metros y medio, 60 kilos de peso y garras de diez centímetros en cada pata. Eran los primeros ejemplares de avestruz que llegaban a Pilón, provincia Granma donde se levanta la mayor granja de reproducción y cría de estas avechuchas en nuestro país.

Cinco días después comenzó el cotejo matrimonial por lo civil y el 29 de diciembre hubo de bautizarse el primer huevo nacido en Cuba. La mejor noticia para el personal compuesto mayormente por mujeres, fue el nacimiento en 2009 de los primeros polluelos y la supervivencia de 38 de ellos, lo que demostraba la rápida adaptabilidad al ecosistema. Es decir, el equivalente al pecho materno mamífero y humano a la vez.

Esta noticia y la que le sigue la tomé de la prensa diaria para demostrar que no todo es color de rosa en este mundo nuestro.

Con fecha 17 de marzo de este año el diario Juventud Rebelde publica la llegada en horas de la madrugada al Policlínico Sur en la ciudad de Ciego de Ávila de un caso grave, http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2010-03-16/peligra-la-vida-de-un-avestruz-en-el-zoologico-de-ciego-de-avila-por-negligencia-de-los-visitantes/ y alguien del cuerpo de guardia exclamó:

--¡Caballeros!…¿Y esto qué es?

El paciente se llamaba Eduardo, procedía del Parque Zoológico Provincial, y llegó ciego debido a la capucha que lo cubría, pero por si acaso dada su peligrosidad, con cien miligramos de diazepán en sangre.

Dos días antes su bípeda pareja Sofía había fallecido. La autopsia demostró que murió al devorar una cuerda de dos metros de largo lanzada por algún visitante con ínfulas de pelotero. Su viudo presentaba ahora síntomas de inapetencia y diarreas.

El cuerpo médico devenido veterinario, sospechó de otra mala digestión y procedió a múltiples y difíciles pruebas pues debían vigilarle el sueño, adaptar los equipos y el instrumental al colosal y peligroso paciente.

Al final de la nota de prensa Eduardo se mantenía estable y bajo especial cuidado, esperando un final feliz, pero…¿Y las causas?

Según el diagnóstico de los especialistas resultó un caso grave de desidia: Primero fue la hembra y después el macho. Ambos fueron víctimas de (OVNIS), objetos lanzados por personas irresponsables (aliens), es decir Alienación de Sujetos Enajenados.

Y alerto para que la ciudadanía no adopte la cobarde posición avestrucera que aparece en esta caricatura.

EL BIGOTE MÁS FAMOSO DE LA HABANA.

Don Manuel Pérez Rodríguez, (a) Bigote ´Gato cumpliría este 4 de diciembre sus cien años de edad, si no hubiera abandonado este mundo el 12 de julio del 2003.

De él nos ocupamos ya en dos ocasiones: http://ay-vecino.blogspot.com/2009/11/un-bigote-con-cerca-de-100-anos.html

Por lo tanto ustedes deben recordar… Que a veces firmaba cambiando su segundo apellido por Mon. …Que en sus comienzos vivió en Luyanó, inspirando varias populares guarachas de la época… Que bailaba rumba como un bendito y le decían “El gallego caramelo”… Que fundó el bar homónimo con el cual quedo inmortalizado pues lo mismo inventaba un coctel afrodisíaco como un menú mitad criollo, mitad asturiano… Que promocionaba sus productos con lemas y caricaturas en el chasis de su fotingo descapotable…Que lo paseaba orgulloso en cada desfile de carnaval lleno de preciosas damitas de la época… Que fundó también el “Club de los Noctámbulos” y su en su carta los platos eran de doble sentido sólo para adultos…

Otras muchas hazañas quedaron y aún quedan en el tintero, pero… Si el año pasado nos lamentábamos de que las reparaciones en el Malecón habanero, dificultaba la realización de la celebración de sus 99 añitos; hoy podemos felicitarnos por múltiples razones.

A saber: La reanudación de las sesiones de la Peña. La celebración de su centenario con la fiesta infantil que le dedicara el Club Castropol el pasado domingo día 5. En ella se presentó el grupo de baile “Las Chunguitas” formado por las diminutas bailarinas de la sociedad, y un concurso de disfraces infantiles donde se premió a los dos varoncitos ganadores aquí representados: El viernes anterior, la Oficina del Historiador también conmemoró la fecha con los caricaturistas del patio, inaugurando la exposición “Bigote de Gato, un personaje de La Habana” donde se tomaron estas instantáneas.


A) La primera foto tomada en el Club Castropol, e impresa en blanco y negro para el periódico “Asturias en el Mundo”; muestra a un grupo de admiradores y amigos cuando homenajeamos a Bigote de Gato en su 90 cumpleaños, que se celebró con su presencia física—posando en ella con su boina roja y su barba blanca--. (B) En la segunda, los caricaturistas Reynol, Raval, Blanco padre, Blanco hijo, Castillo y Lumat, en representación de los 15 artistas que expusieron en el bar de “El portal del Santo Ángel” en la Plaza Vieja, posan ante algunas de las obras montadas. (C) Aprovechando el momento, mi hijo y yo, quisimos darle una sorpresa al Dr. Eusebio Leal haciéndole entrega de su caricatura hecha a dos manos en tiempo récord. Los sorprendidos fuimos nosotros con la reacción del público asistente.

No es por falsa modestia, sino por falta de espacio, que nos limitamos a publicar estas fotos históricas, dejando los detalles, para el sitio web (Opus Habana) de la Oficina del Historiador, que cubrió la actividad.…http://www.opushabana.cu/index.php?option=com_content&view=article&id=2607:lbigote-de-gato-un-personaje-habaneror&catid=58

Esperamos que con su lectura hayan quedado complacidos. Gracias.


ISIDRO EL GORDO: UN CASO CRÍTICO.

En Cuba siempre se conmemoró el Dia del Médico, el 3 de diciembre en honor al Dr. Carlos J. Finlay, nacido en esa fecha de 1833.

Del sabio cubano ya habíamos escrito con anterioridad en este blog, http://ay-vecino.blogspot.com/2010/08/en-pocas-palabras.html, bajo el título de ENEMIGO IRRECONCILIABLE.Su legado se ha convertido por obra y gracia de nuestra revolución en un referente mundial en cuanto a prevención de enfermedades y atención primaria a las víctimas de desastres naturales como muestras indiscutibles de sacrificio y solidaridad humana entre otras epopeyas. Por tal motivo en la actualidad se magnifica la efeméride como el Día de la Medicina Latinoamericana.

Pues bien, la lectura de un correo electrónico firmado por “El Duende” el pasado 30 de septiembre bajo el encabezamiento de ”¿Cuánto cuesta un cadáver humano?” http://elduendemiami.com/2010/SEPTIEMBRE.2010/DUENDE.30.SEPTIEMBRE.2010.html, nos pone en conocimiento de la compraventa de despojos humanos en la Florida y otros estados de la Unión por traficantes de variado pelaje, y sus vínculos con el ejercicio de la medicina privada. Eso me motiva a escribir estas líneas.

En aras de la brevedad y para evitar repeticiones, los remito a dicho artículo que mis curiosos vecinos pueden hallar en el sitio web de dicho “fantasmita” de Radio Miami.

En el trabajo se hace referencia a Isidro Hernández, más conocido por “El Gordo Isidro”, curioso personaje en la Cuba de los años cuarenta, cuando yo –huérfano de padre y madre—me vi obligado a solicitar una plaza de aprendiz de linotipo, para poder continuar mis estudios de bachillerato en el curso nocturno del Instituto de la Víbora.

Así entré en la imprenta de Ernesto Illas e hijos. Lo que no sabía entonces, y ahora les cuento es que, dicho taller, situado en San José entre Gervasio y Escobar, cuya numeración no recuerdo, pero sí que colindaba con una tienda de efectos de oficina y en la misma cuadra estaban establecidas la “Tapicería Molina” y la cerrajería del chino “Alberto Wong e hijos”.

Ese “chinchalito” donde inicié mis primeros pasos en la tipografía estaba subarrendado por los Illa a Isidro el Gordo, --el personaje del cuento--, quien daba sus clases de anatomía, en un patio convertido en improvisado anfiteatro con bancos de madera al fondo del inmueble. Un pasillo aledaño a la imprenta-taller daba acceso al mismo.

Según la fuente miamense, parece que la materia prima para tan lucrativo y macabro negocio venía de la misma procedencia allá que aquí: El cementerio local, y los abastecedores eran los pobres de solemnidad que iban a parar a la fosa común, donde no tenían a nadie que los reclamase, y por tanto constituían para los especuladores substrato reciclable.

Pero lo más curioso del caso, --no aclarado en el informe de “El Duende”-- es que la matrícula a las clases particulares allí ofrecidas daba derecho al libro de Anatomía del propio Isidro Hernández, y cada año se imprimía una nueva edición retirándose la anterior del mercado. Un grupo de “compradores” rastreaban todas las librerías-polillas de la capital y sobornaban a sus dueños pagando a sobreprecio los libros de la especialidad allí existentes.

En el patio donde daba las clases, sus empleados hacían una hoguera con los volúmenes que pudiesen ser “reciclados” en el nuevo curso. Los próximos alumnos, al no tener acceso a los libros de segunda mano, o de otros autores, estaban doblemente obligados a inscribirse en la escuelita. Por esa razón existía aquella imprenta donde el material de estudio se acumulaba convertido en lingotes de plomo, y esas planas volvían a imprimirse año tras año.

¡Negocio redondo…! ¡Exclusividad absoluta…! ¡Se imaginan de utilizarse ese método con las nuevas tecnologías de punta con impresión digitalizada!

Otra curiosidad del dichoso patio: Allí en una cisterna Isidro ocultaba el cadáver disecado de un enano negro al que bautizó Bartolo y a veces nos lo mostraba con orgullo mientras lo acariciaba.

En cuanto al aspecto físico de Isidro el Gordo, y otras características personales, coincidimos con lo escrito por “El Duende”.

De mediana edad, exageradamente gordo, Isidro Hernández resultaba repugnante en extremo: Era un profesional experimentado en autopsia, sin embargo con manos y uñas siempre sucias. Desaliñado en el vestir y en su higiene personal, usaba unas gafas conocidas como “fondos de botella” de alta graduación, que le daba un aspecto caricaturesco.

Isidro el Gordo era de un carácter agrio con sus cercanos colaboradores, profesionalmente autosuficiente y déspota en sus relaciones si de dinero se trataba. Usaba ropa talla extra que sumada a su paquidérmica figura, daba la impresión de un ser deforme tanto física como espiritualmente. Llevaba los enormes bolsillos del pantalón llenos de billetes y no pocas veces, vi que lanzaba dinero a la cara a sus acreedores para demostrarle superioridad y prepotencia.

Un incidente ocurrido por entonces jamás se me olviidará:

Corrían tiempos del gansterismo durante los gobiernos auténticos de los años 40, cuando bandas armadas se batían a tiros en medio de la ciudad por prebendas, cargos e influencias. Una mañana mientras sacaba pruebas de galera en mi condición de aprendiz, se me aparecen en la puerta de la imprenta dos jóvenes más o menos de mi misma edad, preguntando por Isidro Hernández. Les indiqué que era al fondo del local.

Minutos después, salieron visiblemente contrariados.

Al rato uno de sus ayudantes, me dice:

--¿Sabes quienes son esos?... Nada menos que Regueiro y Masó.

Los muchachos eran dos gatillos alegres que aparecían a menudo en hechos de sangre publicitados por la prensa sensacionalista de la época.

Días después la pareja regresó y entraron al fondo originándose una balacera que nos hizo a todos lanzarnos al suelo, mientras Regueiro y Masó corrían al exterior blandiendo sendas pistolas.

Isidro el Gordo, presunta víctima de una extorsión, --según nos contaron—se había defendido a tiros tras el mostradorcito de su oficina y los atacantes tuvieron que salir huyendo perseguidos por su guardaespaldas.

Una semana más tarde, los periódicos anunciaban la muerte de ambos pistoleros en un enfrentamiento con la policía. ¿Tuvo algo que ver el incidente anterior en la academia del Gordo, o fue simple casualidad? Todavía me hago la misma pregunta.

Muchas leyendas se tejieron alrededor de dicho personaje: Su habilidad para matricular todos los años en la Universidad sin presentarse a examen, sabiendo que era una autoridad en la materia. Única forma de evitar la plaza de profesor titular en el centro de altos estudios, y seguir ejerciendo “por la libre” en su escuelita por cuenta propia, que le proporcionaba pingues ganancias.

Tal vez siendo Isidro Hernández una lumbrera en su especialidad, represente todo lo contrario de Carlos J. Finlay, por los desinteresados aportes de éste a la ciencia, por la abnegación desplegada en la investigación de la fiebre amarilla, y por el prestigio ganado con el descubrimiento del agente transmisor de dicha epidemia.

Miles de médicos cubanos de la salud siguen el ejemplo de Finlay en más de sesenta países, y otros muchos alumnos provenientes de todo el mundo se forman profesionalmente en la ELAM. Escuela Latinoamericana de Medicina.

Debemos sentirnos orgullosos de vivir por fin en este país sabiendo que nuestros humildes restos serán venerados, no vendidos. ¡VIVA EL DÍA DE LA MEDICINA LATINOAMERICANA!

LÍNEAYUDA.

Tal vez por el simple hecho de provocar risa, a los humoristas se nos califica de “superficiales”; eso no deja de ser una “superficialidad” más.

La hiena parece reírse pero no lo hace o no sabe hacerlo y los locos tampoco. El humor es el resultado de un acto inteligente, con el propósito de hacer reflexionar utilizando un lenguaje –gráfico, escrito, teatral o musical—de forma amena y simpática sin retórica o solemnidad alguna.

Tras esta “muela” procedo en ir al grano con el propósito de masticarlo, digerirlo y evacuarlo para que sirva de abono a un problema que, de por viejo, está resultando de mucha actualidad a propósito de celebrarse el primero de diciembre, el Día Internacional de Lucha Contra el VIH – Sida, enfermedad devenida pandemia desde que el profesor Luc Montagnier descubriera el virus de inmunodeficiencia humana en 1983.

Algunos “superficiales” podrían imaginar que se trata de una dolencia joven al cumplir solo 27 años. Quien así piense peca de “superficial” pues si vamos al fondo de la cuestión, las enfermedades de transmisión sexual son tan antiguas como el Pecado Original.

Para demostrarlo, sin ir tan lejos, acudimos a la prensa de comienzos del pasado siglo para reproducir estos anuncios comerciales, que como todo hecho publicitario, trata de vender gato por liebre con tal de ofrecerles pingües ganancias a sus promotores.

Lo cierto es que aquellos remedios eran casi siempre peores que la enfermedad, pues recurrían a métodos de cirugía de máximo acceso, con instrumentos de tortura medieval, o venenos de alto octanaje. Incluso la nomenclatura más que filosófica era sifilítica con tintes gonorreicos. Pues si se fijan bien, todos sus promotores las califican como enfermedades secretas.

El acto de fornicar, en el mejor sentido de la palabra es el más natural del mundo, gracias al cual estamos todos aquí, independientemente del placer sexual que represente, o la forma voluntaria o forzosa que se utilice. Por tanto no puede ser de ninguna manera tan secreto. Órganos sexuales tenemos todos, ya masculino, ya femenino; y tener sexo –por algo le llaman orgasmos--, se materializa en pareja. Más de dos sería una aberración, o en el mejor de los casos una exageración. En realidad por algo se reconoce que: El amor es cosa de dos.

El pene—órgano sexual masculino—está dividido como el cuerpo humano en tres partes: Prepucio o cabeza, tronco, y extremidades o testículos. . La cabeza va en busca del Punto-G femenino, y si lo encuentra, pues bienvenido sea. Cuando esto ocurre de corazón, no hay nada más placentero en el mundo. Reconozcámoslo pues, y no metamos la cabeza en otro hueco como hace el asustadizo avestruz en el desierto cuando ve venir el peligro.

El peor enemigo es pues el tabú, la ignorancia, y los prejuicios.

A partir de la cultura es que debe combatirse este flagelo, y en Cuba se está produciendo el cambio, al llevar el mensaje científico-técnico a lo coloquial.

La mejor medicina es pues la preventiva, no la terapéutica cuando el ya mal dice: ¡Aquí estoy yo! El preservativo representa el más idóneo, ahorrativo e indoloro instrumento para el sexo seguro, ya que con solo uno se preservan los dos, condonando la enfermedad.

Felicito pues la Campaña LíneAyuda del Ministerio de Salud Pública Cubano por su masivo, eficiente y constante esfuerzo de divulgar las medidas de protección, sobre todo a los más jóvenes y por tanto más sexy-vulnerables.

A estas alturas, yo me sentía impotente para cumplimentar la petición de un trabajo preventivo hace un par de años, de ahí que mi hijo sacara la cara por mi:Ofrezco aquí la cubierta y contracubierta de un bello cuadernillo de historietas en colores sobre el texto de Gardenia Paine Delis, editado por el Centro Nacional de Prevención de las ITS y el VIH-SIDA, http://www.cnpsida.sld.cu/,

en versión libre de mi vejigo, Francisco P. Blanco Hernández, que tituló “Dos Gardenias”.

Por si acaso: Anoten este teléfono 830-3156.- “La línea más corta entre tu problema y su solución”.