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5 nov 2011

PALANTE, UN CARRO SIN MARCHA ATRÁS (1)

(A partir de esta edición comenzamos una serie de trabajos relacionados con el 50º. Aniversario del semanario PALANTE. Esperamos que nuestros vecinos se sientan complacidos con estas remembranzas. Lamentamos que hasta el cierre de esta edición no hayamos recibido aún las fotografías de las actividades realizadas durante las celebraciones del onomástico. Gracias)

La caricatura política tomó protagonismo con el auge de las revistas ilustradas en Europa, sobre todo a partir de la “libertad de prensa” decretada por el régimen de Luis Felipe de Orleans en Francia, cuestionada a su vez por Honoré Daumier con su famosa “Liberté de la Press” que le costó la cárcel.”

A partir de entonces esta popular manifestación gráfica fue molesta para los poderosos y privilegiados, por esa razón muchas publicaciones satíricas tuvieron y tienen vida limitada.

La revista inglesa PUNCH puede considerarse una excepción, pues debutó el 17 de julio de 1841, abordando en sus inicios chistes sobre los irlandeses y obtuvo su mayor popularidad después de la Segunda Guerra Mundial. A mis manos llegó un ejemplar de 1966, cuando nuestro querido PALANTE apenas ingresaba en el prescolar. PUNCH dejó de publicarse en el 2002, por lo que en mi modesta opinión, puede considerarse la publicación en idioma inglés más perdurable de Europa, pues desapareció a los 161 años de edad.

Con nuestro cubanísimo PALANTE ocurre algo similar: Acaba de celebrar sus cincuenta abriles el 16 de octubre, para convertirse en la más añeja publicación de humor del Nuevo Mundo en lengua castellana. La nuestra se muestra saludable y sigue publicándose, tan criolla como las palmas, dulce como el guarapo, y alegre como su primogénito el ron añejo.

En 1961 éramos portadores autodidactas de un nuevo lenguaje satírico desde el poder contra la arcaica idea burguesa de que el humor es esencialmente oposicionista desde el punto de vista político. No se habían dado cuenta, o no querían creer, que la cosa había dado un vuelco de 180 grados. Y eso se llama REVOLUCIÓN. Aquella primera etapa fue esencialmente integrista y le abrió sus brazos a todos los humoristas literarios o gráficos, veteranos o debutantes; partiendo de los lineamientos de aquellas históricas “Palabras a los Intelectuales” de Fidel en 1961 “Con la Revolución todo, contra la Revolución nada”. También como todo lo que empieza, hubo que improvisar y moverse de redacción en redacción y de imprenta en imprenta.

Salimos pues a la calle arrollando tras aquella popular conguita que decía… “Somos socialistas Palante y Palante, y al que no le guste que tome purgante”…lo cual ratificaba que nacimos bajo el fragor del combate y bañados en la arena ensangrentada de Playa Girón, pero echando un pie. Tan es así que en octubre del año siguiente, nuestra “fiesta” de cumpleaños nos sorprendió en las trincheras bajo la amenaza nuclear de la Crisis de los Misiles.

Hasta que arribamos a los cinco añitos, que para PALANTE resultó ser su mayoría de edad con Ediciones en Colores, aumentando sus ediciones, sus colores, y su familia con las revistas Aventuras, Muñequitos, Din Don, y Fantásticos. Aquello había que celebrarlo en grande y tomamos La Rampa por asalto en una exposición irrepetible, montada en la antigua Casa de la Cultura Checa gracias al ingenio de ese grande que fue Cardi, incluyendo un jacarandoso cementerio en la acera de la Calle 23.

Seguimos avanzando y ya para el décimo aniversario celebradocon el Festival del Humor de Varadero 1971, estábamos alojados en el mismo corazón del Vedado,contiguo a Coppelia

y brindando además mensualmente en el jardín de la publicación, una muestra de caricaturas como para chuparse el barquillo.

Recién inaugurada la Galería Humorística “Palante 23”, dejaron constancia de ello entre otros: Al fondo el director Nuez, el diseñador de la instalación Sandú Darié, y el autor de este trabajo. En la fila del medio, Pitín, Guerrero y Arístide; debajo, agachada y con lentes, Évora Tamayo; todos ellos activos participantes del proyecto.

Pero la alegría dura poco en casa del pobre: En 1976, la mano criminal del Imperio se interpuso a los preparativos de un nuevo onomástico aquel funesto 6 de octubre, con el sabotaje al avión de Cubana de Aviación, para llenar de luto y dolor a todo nuestro pueblo. No estábamos pues para fiestas, sino para redoblar la combatividad, la sed de justicia, y la firmeza revolucionaria demostrada en más de cien años de lucha. He aquí la portada publicada en aquella ocasión

Todos recordamos con cariño el niño cabeciduro que fuimos, el que deja de gatear, que se empina, se cae y se levanta una y mil veces hasta ir con sus propios pies a beber sabiduría en la fuente de la Escuela Primaria y a jugar, por que no, durante el recreo. Sus primeras experiencias de vida social, de aprendizaje, de triunfos y fracasos, en fin el arribo a una adolescencia llena de pelitos en algunas partes del cuerpo, llenos de sueños y esperanzas. Así transcurrieron aquellos primeros intentos de PALANTE. Llegamos a la mayoría de edad, y lo celebramos con una apoteósica Semana de la Risa por el 20º. Aniversario, cuya extensa programación fue publicada precisamente en la contraportada de la fecha. Tal vez la noticia más importante que acaba de darse en este 50 Aniversario sea el compromiso de Gerardo Hernández Nordelo, uno de nuestros Cinco Héroes, al reiniciar sus colaboraciones con la publicación donde hizo sus primeras caricaturas.

Firmaba con su segundo apellido –Nordelo--, y aún así lo hace. Gano su primer premio en el concurso ”Chispa Joven”. Poco tiempo después forjó el personaje más digerible y nutritivo de todos los que se sembraron en PALANTE.

Me refiero a “Pepino” cuya primera etapa transcurrió en el tabloide El Muñe de la Editorial Pablo de la Torriente, y ahora se ha comprometido con PALANTE a revivirlo en sus páginas. Nos complacemos pues en brindarles la primera versión suya realizada tras las rejas.

Que cometimos errores, claro… Que tuvimos que rectificar más de una vez, seguro… Que surgieron y surgirán nuevos retos, póngale el cuño… Y que sufrimos como todos, los embates del Período Especial teniendo que inventar un semanario mensual, da la idea de que la lucha continúa: Son nuevos tiempos, nuevas tecnologías, nuevos enfrentamientos contra los enemigos, y nuestros propios fantasmas, pero de lo que usted puede estar seguro es que la publicación ya es un ser adulto con 50 años en las costillas y sabrá enfrentarse con el arma de la sátira y el humor a nuevos desafíos porque si en los inicios cantábamos “SOMOS SOCIALISTAS PALANTE Y PALANTE … Hoy gritamos con voz en cuello ” PATRÁS… NI PA COGER IMPULSO…”

16 oct 2011

EL INCOMPARABLE CARDI

Acabamos de celebrar el 50º. Aniversario de PALANTE y no queremos dejar pasar la fecha sin recordar a Cardi, uno de sus pilares a partir de la fundación del semanario el 16 de octubre de 1961.

Desde sus comienzos en la publicitaria Fergo Arregui, él y su “carnal” Zumbado descollaron en el humorismo literario. Con el triunfo de la Revolución dejaron su impronta por separado en diversos medios de prensa.

Nos conocimos en los balbuceos de la nueva publicación y puedo afirmar que desde ese momento Cardi se convirtió en “Mi personaje inolvidable”, a la manera del “Reader Diges´t.

No se debe ser juez y parte, por lo tanto “Con permiso de...” Évora Tamayo, reproduzco algunos párrafos de su sintética opinión publicada en “25 años de humor en Palante”, libro publicado por la Editora Abril en 1986:

“…Juan Ángel Cardi nació en Ciudad de La Habana en 1914. Esta fue su primera broma. Lo demás, el resto, fue el curso natural de su propia vida. Su humor es difícil de emplantillar, porque su producción humorística es saltarina en sus formas, y panorámica en sus contenidos...”

Évora también experta en el dominio del lenguaje, no puede evitar el uso y abuso de la adjetivación para describir a un ser tan extraordinario:

“…Hiperbólico, eufemístico, provocativo, irrespetuoso, anti solemne… De ahí que su prosa sabrosa, añeja, concupiscente, popularísima atraiga a un crecido número de lectores desde los que demandan la risa rápida de una lectura de esquina, hasta los lectores más cultivados e indagadores…”

Por último copio:

“…El humor de Cardi es inseparable de su propia existencia, hay una especie de coherente hilo conductor entre lo que escribe, dice, hace e incesantemente proyecta hacia el futuro… Su producción literaria ha llenado volúmenes y se extiende tentadora para los que sienten el humorismo no sólo como una profesión más o menos rentable, sino como una cátedra de permanente enseñanza…”

Tras estas valoraciones pido la palabra para el anecdotario:

En su vida familiar ocurría otro tanto: Nunca vi a Cardi en guagua, siempre andaba en bicicleta, a tal punto que cuando se casó su hija en la notaría frente al local de PALANTE en 23 y N, la sorpresa fue general, pues él se apareció con ella vestida de novia pero emparrillada.

En un reciente trabajo de este blog sobre “El Hurón Azul” hago referencia al (Hogar, dulce hogar) de Cardi en los altos de “El Gato Tuerto”; consulta obligada dado su enciclopédico magisterio, donde muchas veces agobiado por la asfixia nos recibía en su propia cama, pero sin soltar el cigarrillo de la mano, y rodeado de su biblioteca particular: Una estantería que ascendía hasta el techo donde se alineaban en formación militar aquellas cajas de zapatos, donde esperaban la orden de combate, miles de notas, recortes, chistes y otros fieles soldados de la jodedera. Sólo así podría acometerse la titánica y original tarea de editar “La Paginita Antigua”, esa parodia histórica de la prensa burguesa y su misión de magnificar la necedad humana, donde en la forma, el texto breve pugna con el “collage” barroquista.

Tuve el honor de compartir con él no pocas aventuras satíricas muchas de ellas parodiando los “comics” yanquis que habían desaparecido de los estanquillos, pero cuyos “héroes de papel” nos habían contaminado de tal forma que se hacía necesario combatirlos con sus propias armas. Surgieron entonces los guiones del Supercardi, y aquí va de muestra una portada que realizamos en la selva de PALANTE.

El quinto aniversario del semanario, (Oct. 1966) se celebró frenéticamente, pues contó con el chiflado aporte de Cardi, quien loco de contento logró,--casi personalmente—convertir los salones de la antigua Casa de la Cultura Checa en un verdadero manicomio, con una muestra de cientos de caricaturas, sumadas a la multi-exposición de objetos más chiflada del mundo, desde una paranoica maquina de tracción animal que adivinaba el porvenir mediante un “chivo” mecánico, hasta un absurdo salón lleno de tableros de ajedrez con peones, alfiles y caballos dándose mate entre ellos sin la participación de jugador alguno; y para terminar, --haciéndose el guillado--, extendió la muestra hasta la acera de la calle 23 para el cementerio de algunos personajes tan arrebatados y famosos como Don Quijote o Juana la Loca.

En ocasión de la presentación del libro “El amor es cosa de dos”, los autores --Cardi y menda-- fuimos convocados por la librería para autografiarle las obras al público. Esa tarde nos sorprendió a todos incluyéndome a mí, pues él se presentó disfrazado de Don Juan Tenorio.

Durante las primeras Ferias del Libro que se montaron en el Parque Central de la Habana, fue Cardi quien animó las actividades con subastas públicas de libros que siempre comenzaban con la ridícula puja de un centavo. La gente se divertía tanto que no pocas veces, el esfuerzo era recompensado con aplausos contantes y sonantes.

Entre sus hazañas se cuenta la creación de un invento semanal de continuidad en PALANTE que podríamos calificar de foto-historieta policíaca, consistente en una serie donde el protagonista principal era él mismo disfrazado de Sherlock Holmes, y el equipo de realización lo formaban: Sus amigos personales como actores y la fotografía era de su carnal Toraya. Pero el guión, producción y fotomontaje, más el financiamiento salían de su propio peculio. O sea, una especie de Metro Goldwyn Cardi. ¿Cómo lo hizo ese hombre orquesta? Todavía me lo pregunto.

Su osadía era tal que compartiendo conmigo la tarea de realizar el noticiero humorístico ”El Pino Macho”, en la radio base de la Brigada de Jóvenes Ejemplares durante la siembra de pinos en Mayarí Arriba, (1965). De buenas a primera, pasa frente al albergue el jeep del Comandante en Jefe que se dirigía al vivero donde sembraba esa tarde. Cardi jadeando por su pobre respiración corrió tras el vehículo y con mi ayuda logró subir a empujones. De ésta decisión personal con riesgo de una lesión saldría la entrevista más orgullosa de su vida:

Cardi era tan humanitario en sus sentimientos como el más pinto de la paloma, y al ser humano tampoco podía ser perfecto aunque a los demás nos pareciera un Dios. A veces no se comprendían sus extravagancias o sus humoradas llevadas siempre al extremo.

La única foto que conservo de Cardi es precisamente ésta durante uno de esos reportajes a provincias, donde él está bostezando junto a Mitjans y yo atrás.

Según Gardel, veinte años no eran nada, pero para Cardi sí. PALANTE ya le quedaba pequeño, y un buen día pasó a realizar el sueño de su vida: Escribir novelas policiacas en tono de farsa, algo tan inusitado como toda su obra anterior, y afortunadamente dejó para la literatura cubana algunas antológicas.

Aunque hayan pasado varios años de su fallecimiento, en estas Bodas de Oro de PALANTE, Cardi –su eterno enamorado--, también estuvo presente junto a nosotros.

K-MILO: EL ULTIMO EXPEDICIONARIO

(AÑO 1956) 21 de septiembre: Camilo Cienfurgos Gorriarán llega a México procedente de Estados Unidos para incorporarse a los expedicionarios del Movimiento 26 de Julio. Apenas un año antes, en un acto de proselitismo para la causa celebrado en el Hotel Palm Garden de Nueva York, el Dr. Fidel Castro había jurado que…”En 1956 seremos libres o seremos mártires…” Un amigo de Camilo, Reinaldo Benítez aboga entonces a su favor ante Raúl Castro y el líder de la Revolución, pero se le niega la incorporación ya que todo está prácticamente listo y solo falta arrancar. Camilo insiste una y otra vez hasta que otro militante, René Rodríguez, interviene a su favor y logra que lo acepten.
25 de noviembre: A 77 días de aquel primer intento. Vemos a Camilo ocupando quizás la última plaza de los 82 expedicionarios del “Granma”. Tras los primeros embates del desembarco y el cerco del ejército batistiano de los primeros días. Es de los pocos que logran incorporarse a la lucha en la Sierra Maestra.
(AÑO 1957) 10 de octubre: Casi un año ha transcurrido. El primer comandante ascendido en la Sierra, Ernesto (Che) Guevara, valorando sus condiciones nombra a Camilo al frente de la tropa con el grado de Capitán. En muy poco tiempo se ganará el título de Señor de la Vanguardia en la columna 4 del Ché.
(AÑO 1958) 16 de febrero: Camilo es herido en el segundo combate de Pino del Agua. Sus compañeros van a ayudarlo, y él se niega a recibir atención cuando ve a otro combatiente en iguales condiciones. Su orden es tajante: “…O lo cargan ustedes, o lo cargo yo…”
16 de abril:
El Señor de la Vanguardia es ascendido por Fidel a Comandante por sus dotes y méritos adquiridos en el combate. Varios días después redacta una carta donde expresa: “…Más fácil me será dejar de respirar que dejar de ser fiel a su confianza…” Durante 52 días Camilo lleva la guerra al llano actuando en el triángulo territorial formado entre Victoria de las Tunas y Holguín.
13 de junio: Ese día dirige su tropa hacia el monumento en Dos Ríos, donde cayera en combate el Héroe Nacional José Martí, donde colocó un ramo de rosas y agregó la bandera del 26 de Julio a la cubana ya existente en el lugar. De nuevo le escribe a Fidel: “…Aquello es una vergüenza, como está de abandonado… Tenía planeado mandar a limpiarlo y arreglar el lugar…Ya nos encargaremos de hacerlo…”
18 de agosto: Fidel firma la Orden de extender la guerra a todo el país y lo nombra al frente de la Invasión por el norte. Tres días después Camilo parte a cumplirla, pero antes se dirige a la tropa: “…Si uno solo queda con vida, cumplirá por todos nosotros…”
6 de octubre: al llegar al límite entre las provincias de Camagüey y Las Villas. De nuevo escribe en su diario: “…En trienta y un día que duró el viaje por Camagüey, sólo comimos once veces…”
20 de diciembre: Camilo toma el Central Narcisa, a solo dos kilómetros de Yaguajay, y se le ocurre la idea de construir un tanque a partir de blindaje con planchas de acero y un lanzallamas como artillería. Su fértil imaginación lo bautiza con el nombre de “Dragón 1, el Monstruo de la Noche”. Un día después comienza el sitio al bastión del norte de Las Villas, el cuartel de Yaguajay.
31 de diciembre: Pocas horas antes de la huída del dictador, y tras diez días de cruentos combates, logra la rendición del enclave, e inmediatamente recibe la orden de avanzar sobre la capital.
(AÑO 1959)
3 de enero: Con el Año Nuevo regresan a la capital con la orden de rendirla ambos comandantes triunfadores en Las Villas. Al tercer día Camilo toma el Cuartel de Columbia y es nombrado Jefe de las fuerzas de tierra mar y aire del Estado Mayor de las FAR. Mientras el Che ocupa la fortaleza de La Cabaña.
8 de enero: La Columna de la Victoria con el Comandante en Jefe, entra a La Habana. Camilo se adelanta a la comitiva y antes de llegar a la capital se suma a la caravana. En la improvisada tribuna del Cuartel de Columbia donde el Comandante en Jefe se dirige al pueblo, es cuando, en medio del discurso, de pronto se vira y le pregunta: “…¿Voy bien, Camilo…?”
10 de marzo: precisamente el mismo día y lugar en que siete años antes Batista diera el cobarde golpe de estado. Camilo, en un acto público, y a fuerza de mandarriazos comienza el derribo de las murallas del Cuartel de Columbia, haciendo valer la promese de “…Convertir los cuarteles en escuelas…”
26 de julio: El Héroe de Yaguajay llega a la Plaza de la Revolución para el acto conmemorativo del 26 de Julio, al frente de dos mil campesinos formados en 37 pelotones de caballería. Simbólico acto que patentizaba el apoyo del campesinado a la Revolución.

26 de octubre: se convoca un acto masivo frente al edificio del Palacio Presidencial, y Camilo antes de partir para Camagüey y rendir la plaza tomada por oficiales desafectos, recita los versos de Bonifacio Byrne, ratificando su firme postura revolucionaria: “…Si deshecha en menudos pedazos, llega a ser mi bandera algún día, nuestros muertos alzando los brazos, la sabrán defender todavía…”
28 de octubre de 1959: Solo armado con sus principios y su prestigio, entra al cuartel camagüeyano. El pueblo lo sigue hasta la misma entrada. Desarmados también quedan los sublevados ante su ejemplo, y vuelve la calma a un país que se ha desangrado en una guerra fratricida, y desea por fin, la paz. Ese mismo día toma el avión de regreso a la capital, pero en el intento, un fatal accidente lo sepulta para siempre en las aguas de nuestro litoral. En momentos trágicos como esos nos viene a la mente las palabras de Fidel cuando lo sintetiza de esta manera: “…Camilo es el pueblo uniformado…” La tristeza de aquellos primeros momentos de ansiedad, se han convertido cada 28 de octubre en tributo permanente de flores a quien siendo“…tan criollo como nuestras palmas…”, fue capaz de firmar sus documentos con un gracioso: K-Milo 100 Fuegos. (Ilustraciones de Francisco Blanco tomadas de los libros de la Editorial Pablo de la Torriente “Cinco años, cinco meses y cinco días” (2007), “K-milo 100 fuegos criollo como las palmas" (2009)

EL DÍA DE LA RAZA: ¿Un cuento chino?

Yo no lo recuerdo porque era muy pequeño, pero según mis padres, mi primer dibujo público fue una de las carabelas de Colón y salió en la sección infantil del suplemento dominical del periódico “El País”. Resulta que mi abuelo materno Rafael Ávila era tipógrafo de ese diario y al ver aquel boceto hecho por un niño de apenas ocho años decidió llevarlo a “El País Gráfico” que así se nombraba dicho apéndice.

Por entonces se celebraba en Cuba todos los 12 de octubres el “Día de la Raza” en recordación al descubrimiento de América.

Unos setenta y pico de años después, en mi reciente visita a los Estados Unidos vía Nassau, tropecé con una de esas revistas que las empresas de aviación ponen a disposición de los pasajeros para su disfrute durante el trayecto. En este caso se trató de “IslandsScene”, y al hojearla, un cintillo me llamó la atención: “China in the Bahamas” por Charles Huggins; el viaje resultó corto y mi inglés pésimo, por lo que me guardé el ejemplar para leerlo con más tiempo.

Días más tarde, asesorado con mi buen amigo el diccionario bilingüe, pude sacar mis propias conclusiones:

El trabajo se basa en “1421” título del libro de David Menzies, donde el capitán retirado de un submarino de la Real Armada Británica, especialista en cartografía, y apasionado por los mapas medievales, desarrolla su teoría del descubrimiento del Nuevo Mundo.

El artículo comienza cuestionándose lo siguiente: ¿En qué se basaron los europeos para poder circunnavegar la Tierra? Sabemos que Colón creía poder llegar al este dirigiéndose hacia el oeste, y esa eran las bases en que descansaban los mapas existentes en ese tiempo. ¿Quién creo esos mapas?

Consecuente con su pasión Menzies encontró un mapa de 1424 de Africa y Europa firmado por el cartógrafo veneciano Pizzigano. Dos cosas captó: Los litorales de Europa eran exactos pero en el mismo documento al oeste del Atlántico mostraba un grupo de cuatro islas. No tenía sentido. ¿Por qué un mapa de 1424 muestra dos continentes existentes y admite un grupo de islas desconocidas al oeste del Atlántico?

Tras meses de estudio y consultas con expertos, Menzies llegó a la conclusión de que Antilia y Satanzes eran en realidad Puerto Rico y Guadalupe. Su conclusión estaba basada en lo siguiente: “…Ellas resultaban similares entre sí, por lo que había que descartar el supuesto de cualquier ficción…”

Eso demostraba que 70 años antes del viaje de Colón, alguien estuvo en el Mar de las Antillas, --Bahamas específicamente--, y había volcado el hallazgo en aquel mapa.

¿Quién o quienes crearon esos mapas, que los europeos utilizaron para guiarse? ¿Qué país contaba con los recursos humanos y materiales para circunnavegar la Tierra y las cartas que hicieran posible la hazaña?´

El mundo a principios del siglo XV estaba dominado por una nación que había inventado la agricultura; pronosticado el arribo del cometa Halley en el 240 a.d.n.e.; inventado el papel, los caracteres movibles, y publicado por mas de mil años la estampación en seda; construido barcos con compartimientos impermeabilizados; creado calibradores con la exactitud de mil pulgadas; había estandarizado pesos y medidas. Así como repuestos para armamentos.

En tiempos de la dinastía Ming (1368-1644) China era el país más poderoso del orbe. Ming fundó Zhu Yuanzhang (1328-1398) tras la derrota de la dinastía mogol Yuan. Lo sucedió su nieto de 21 años, el príncipe Yan, quien tuvo por enemigos a sus tíos entre ellos Zhu Di. Éste ganó la guerra civil y se estableció como el Emperador Yongle “de la Eterna Felicidad”, (1402-1424). Descansó su política en la fuerza para hacer de China un estado, poderoso y ganar adeptos con la diplomacia.

A solo tres años de asumir el trono (1405) Zhu Di ordenó al almirante Zhen He que organizara una la expedición al oeste, la primera de seis, consistente en 62 grandes barcos de 440 pies de largo por 186 de ancho con un desplazamiento de 25 o 30,000 toneladas.

El propósito: Impresionar a naciones vecinas. En total fueron 317 barcos con una tripulación de 27,800 hombres. Comandados por 4 almirantes y contaban con navegadores, intérpretes, médicos, y sacerdotes, incluyendo soldados de infantería y caballería. Entre otros bienes cargaron porcelanas, sedas, lacas y mercaderías con las que pudieran comerciar en otros lares. Cada viaje les tomó aproximadamente dos años, y la sexta expedición al mando de Zhen He con 100 barcos y 30,000 tripulantes, avistó tierra el 3 de marzo de 1421.

Según Menzies, Zheng retornó tras provisionarse en Calcuta, India, arribando a China en noviembre de ese año, incluso el propio autor apuntó que el mapa de Cantino, 1502, se basó en la experiencia china, y muestra que navegaron por la costa este de Africa rodeando el Cabo de Buena Esperanza hasta Cabo Verde y sus islas adyacentes. El otro almirante, Zhou Wen navegó también hacia el suroeste y llego a cierto lugar que es ahora Venezuela. De ahí parte para establecer la conexión entre China y las Islas Bahamas.

Zhou Wen no partió a ciegas en dirección al oeste pues cerca de un siglo antes había empezado la épica jornada hacia el Caribe. El cartógrafo chino Chu Su Pen (1273-1337) “Había calculado con bastante exactitud la distancia entre el Pacífico y el Atlántico…” y aún antes que eso los chinos ya sabían que existían otras tierras más allá del Océano Atlántico.

En 499 a.d.n.e. el primer año del “Pecado original” durante el periodo conocido como Dinastías Norte y Sur, (386-581), un monje budista Hoei-Shin regresó de un recorrido a unas 8,000 millas naúticas de China. Llamó a esas tierras Fusang, tras los árboles que crecen allí. Describió dichos árboles con frutas como peras rojas y describió a sus habitantes ya conocedores de la ropa y el papel. También que no tenían hierro, ahora sabemos que el dichoso árbol es el maguey que solo crece en Centro y Suramérica. También se sabe que el hierro es o era conocido en todo el mundo excepto en Centroamérica.

Por tanto, la existencia de Fusang era conocida cuando el Emperador Youngle encargó la expedición a Zhen He y sus 3 almirantes. Navegando por la corriente oeste del Ecuador, fletó por lo menos 20 barcos hasta arribar al Caribe. Y fue allí que descubrió las cuatro islas que Menzies vió en el mapa de Pizzigano, el primer mapa que se adentró en lo desconocido.

Puede decirse que las naves perdidas por Zhou Wen durante un huracán a la altura de Puerto Rico (Antilia), ocurrió antes de haber nacido Cristóbal Colón. Incluso con anterioridad al ciclón, cruzó frente a Cuba y la Española (Santo Domingo) hasta pasar por el Gran Banco de las Bahamas el este de las Islas Andros y dentro de archipiélago de las Berry.

De acuerdo con el libro de Menzies, se piensa que en 1421 los bancos y arrecifes de las Bahamas entre Andros y Cuba, podían haber estado bajo las aguas. Eso explica el por qué no hayan encallado. Una vez atravesado esos bajos debe haber tenido algunos navíos averiados y otros hundidos. Para minimizar las pérdidas, pudo encontrar bahías o ensenadas donde reparar los dañados o abandonar los inservibles. Menzies cree que esto ocurrió durante el primer viaje chino a través de las Islas de Bahamas; y Bimini Island es el único lugar lógico donde Zho Wen pudo reparar su flota.

La más completa evidencia encontrada es “El Camino de Bimini” compuesto por centenares de rocas planas de forma cilíndricas de entre 8 y 10 pies cuadrados, descansando en el fondo marino en una distribución paralela. Se encuentra en un radio de 12300 pies de largo por 200 de ancho, mientras la sección curva del camino corre 330 pies hacia la costa.

Por su disposición se sabe que fueron depositadas allí de forma consciente hace más de 600 años. Cada una pesa 10 toneladas. Según el propio Menzies y las autoridades bahamesas, se cree que por lo menos nueve de los barcos comandados por Zho Wen fueron abandonados allí. Tal vez utilizadas como anclas por las tripulaciones. Lo que sí se sabe ya es que los chinos fueron quienes abrieron el camino hacia un nuevo mundo y aportaron valiosa información para los mapas realizados por cartógrafos europeos.

El trabajo es mucho más extenso y abarcador, pero no es mi intención agotar el tema y además, si ustedes cuentan bien las palabras de esta versión, hasta aquí hay exactamente 1421, la misma cifra del año en que se descubrió el Nuevo Mundo.

EL MARAÑÓN: (VIII PARTE)

EL NEGRO Y EL BLANCO

Cuando yo era chiquitico y del mamey… Oía con frecuencia las reprimendas de los mayores, no siempre agradables. Otras se mantienen vigentes, pero con cierto tufo a cosa rancia. En la pasada edición dejamos caer en EL PARQUE la semillita de este asunto.

Veamos algunas expresiones:

--Tienes las uñas negras… ¡Ve a lavártelas!

--Estás trabajando como un negro y ganando una miseria.

--Me quedé sin pincha, me las estoy viendo negras.

Era la herencia de una sociedad dividida en clases, donde al pobre le tocaba bailar con la más fea, por lo general también negra.

Con solo releer algunos anuncios clasificados de la época de la colonia en EL DIARIO DE LA MARINA tendremos ejemplos elocuentes de la trata de negros. Si lo volvemos a hojear en tiempos de la seudorepública, sus anuncios clasificados reiteran el estigma de género con la trata de blancas, oferta a veces disfrazada de “meseras”.

A tal punto llegó esa republiquita bananera concebida contra natura por la Enmienda Platt, que hasta una guerra fue provocada en 1912 por la Ley Morúa. El líder oposicionista Evaristo Estenoz, murió en combate y los alzados fueron exterminados. Resultó ser --en nuestro país-- la primera limpieza étnica del siglo XX, pues la de Weyler en el anterior no respetaba color, sexo, ni credo.

En 1966 realicé para el semanario PALANTE bajo el título de “Metamorfosis”, una caricatura que obtuvo el Segundo Premio de Humor Político de Montreal, Canadá. Lo curioso es que sin proponérmelo, la secuencia había antecedido a un movimiento rebelde dentro de los Estados Unidos que se conoció más tarde como “Las Panteras Negras”.

El negro, más allá de aspectos raciales, siempre fue un estigma para la “Alta Suciedad”: Si moría algún familiar querido había que vestir de luto riguroso. Es decir: Velo, sombrero, bata, medias, y zapatos negros por encima, mientras la ropa interior la componían: ajustador, blúmer y refajo igualmente rigurosos. Imaginemos a nuestras abuelas bajo un abrazador sol veraniego envueltas en ese sudario oscuro, y lo que es peor: Mantenerlo durante varios años hasta un sucedáneo llamado medio luto. Pero aquí también afloraba la oreja peluda de la doble discriminación, pues la pena luctuosa machista se limitaba a una corbata o un simple brazalete negro.

Los más famosos personajes del teatro bufo y vernáculo fueron sin duda el negrito, el gallego y la mulata, casi siempre enredados en un hilarante triángulo amoroso, cuyo conflicto se resolvía en la escena final de la rumba callejera. Todos aquellos “negritos” comediantes eran de piel blanca con la cara pintada de negro y guantes del mismo color. Calidad histriónica tenían y su popularidad los llevó a percibir cifras astronómicas, según reflejara su fama o la taquilla. No pocos de ellos eran sus propios empresarios. Algunos autores dramáticos cuando se les apagaba la chispa, recurrían a otros noveles desconocidos a quienes –aunque fueran caucásicos-- llamaban “negritos” y les pagaban una iguala bajo cuerda con la condición de que no podían firmar los libretos. A lo mejor, aquel blanco que salía como negro virtual al escenario, ganaba un dineral; mientras el otro “negrito” real, el verdadero que se devanaba los sesos y robándole horas al sueño escribía el libreto, recibía una migaja, y seguía en el anonimato por século seculorum. ¡Amén!

TRANVÍAS CONTRA CUCARACHAS

Si la memoria de Olga no falla, el primer tranvía propiamente dicho, circuló en La Habana hace 110 años. Olga es mi hermana de 86 años que tiene una retentiva prodigiosa; a tal punto que mi nieto Boris de veintipico de abriles, --un pico de casi una década—a cada duda me dice: --¿Consultaste con Wikipedia?—Y ya saben ustedes a quién se refiere.

Pues bien, aquello ocurrió el 22 de marzo de 1901, cuando los primeros tranvías eléctricos sustituyeron a las llamadas “cucarachas”, transportes colectivos de vapor, que circulaban por el barrio de El Carmelo en el Vedado y a su vez habían reemplazado a los vehículos de tracción animal. Estos últimos dejaban las calles hecho un asco. Los de vapor no afectaban la vía, sino a los asmáticos y a los no fumadores, que empezaron el vicio, más por venganza que por adicción.

Lo que ganamos en higiene sin el hollín ambiental, lo perdimos en accidentes fatales, porque hasta entonces sólo se podía circular a 12 kilómetros por hora en las calles estrechas, y a 20 en las calzadas.

A partir de aquel acontecimiento se duplicó el transporte de pasajeros en La capital, con la promesa de ampliar la red en cuatro direcciones: 1– Vedado-San Juan de Dios. 2 - Cerro-Alameda de Paula. 3 – Príncipe-Amistad. 4 – Jesús del Monte-San Juan de Dios. Al precio de cinco centavos plata española o 7 kilos prietos norteamericanos.

Bueno, bonito y barato dirían complacidos los habaneros, pero algo olía mal desde los comienzos de la República. Los “chivos” procreaban por doquier, y como por arte de magia, --o de a intervención yanqui para ser más exactos--, ya en junio de 1899 la HERC (Havana Eléctric Railroad de Cuba) había comprado los derechos para explotar el servicio a un precio seis veces menor al de seis meses antes. Y en medio de este mejunje surge una figura clave: Mr. Frank Steinhard, Cónsul General de los Estados Unidos en Cuba, quien renuncia en 1907 al cargo diplomático para “sacrificarse” y asumir un papel en la referida HERC.

Es bueno aclarar que aquellos primeros cachivaches eléctricos no fueron muy bien vistos por la población acostumbrada a llegar puntual independientemente de los moñingos obsequiados por la tracción animal. Los sustitutos funcionaban por baterías y a veces se descargaban a mitad de camino por lo que había que seguir viaje en la guagua de San Fernando.

Con la desaparición física del último tranvía (el No. 388 de la línea Príncipe-Avenida del Puerto, el 29 de abril de 1952) se empezaban a librar los primeros combates contra una sangrienta dictadura nacida exactamente 50 días antes. Pero el apoyo del gobierno y las corporaciones yanquis al gobierno de facto se mantuvo antes y después de Batista, por lo que todavía seguimos denunciando ante la Asamblea General de la ONU el criminal bloqueo por más de cincuenta años.

Una madrugada, mientras caminaba de regreso al hogar en medio de uno de esos apagones del periodo especial, reflexionaba si fue buena o mala la desaparición física del tranvía eléctrico en la capital, y sus consecuenci9as en una noche así. De pronto tropecé con algo duro que me lanzó al piso; con mucha dificultad me incorporé y cojeando continué mi camino. Al mañana siguiente, más aliviado, y picado por la curiosidad quise saber con qué había chocado. Me dirigí hacia el lugar del accidente; al cruzar la calle vi allí que el pavimento mostraba un bache donde afloraban como reliquias arqueológicas los fríos carriles de un antiguo Luyanó-Malecón.

Aquella puñalada abierta en el pavimento, dejando ver los rieles como restos mortales me trasladó mentalmente al pasado de explotación al que habían sometido a nuestros pueblos, y afloraron las imborrables imágenes de “Las venas abiertas de América Latina”… Hay que luchar contra el olvido.

¡Gracias Galeano por recordárnoslas!

UN CUENTO PREHISTÓRICO

No sé si ustedes, mis pacientes vecinos, se han dado cuenta que de vez en cuando aparece aquí la sección “En Pocas Palabras”, subtítulo que también utilicé para el libro de tiras cómicas “!Ay, Vecino!”

En varias ocasiones he tocado el tema de la brevedad en todas sus manifestaciones, pero sobre todo partiendo de la profesión que abracé desde mis comienzos: El humorismo gráfico incluyendo la caricatura personal.

Desde aquellos muñecos cabezones realizados por los dibujantes de la prensa decimonónica, hasta los sintéticos trazos de los verdaderos maestros de la línea como los cubanos Rafael Blanco, Valls, Massaguer y Juan David, la caricatura personal ha evolucionado ininterrumpidamente.

Más acá en el tiempo, foráneos como Steinberg, Thurber, Sempé, y muchos más, influyeron en la evolución del humorismo gráfico mundial y nacional, con propuestas más modernas conocidas como “Sin palabras”.

En este espacio hemos abordado algunos ejemplos como los de Abela, Felo, Chago, Fornés, Alben, Hercar, Pecruz, Felo, Tomy, Val, --ya desaparecidos— y más recientemente el caso de Pitín al arribar a sus 80 años de edad. Todos ellos demostraron en Cuba que: “Un dibujo puede decir más que mil palabras”.

He aquí dos ejemplos recientes míos de síntesis humorística: A la izquierda una titulada ARENILLA. A la derecha el amor en internet.

Pero no seamos absolutos. La fórmula puede aplicarse a toda actividad humana, y válida para cualquier época. Por ejemplo, “El tiempo es oro” pertenece al Siglo del mismo metal en la Lengua Española. A lo largo de toda la lengua, --perdón—la historia, dichos populares, aforismos doctrinarios, fábulas animadas, sentencias jurídicas, o doctos refranes y moralejas éticas, lo han demostrado. Compruébelo eliminando todos los adjetivos anteriores y verá que bien se siente.

Recurrimos pues al maestro Eduardo Heras León y su estudio de las técnicas narrativas que la Biblioteca Familiar de la Editorial “José Martí” pusiera en nuestras manos bajo el título de “Los desafíos de la ficción”.

En su página 16, al abordar los tiempos verbales de la narración dice (sic): “…Tomemos como ejemplo no una novela, sino un cuento, acaso el más corto (y uno de los mejores) del mundo: “El dinosaurio” del guatemalteco Augusto Monterroso que consta de una sola frase: (Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí)…”

Y es aquí donde deseo detenerme para no hacerles perder más tiempo. A propósito de Monterroso, es cierto que prefirió definirse como guatemalteco, pero en realidad nació en Honduras donde celebró los primeros seis cumpleaños, y vivió sesenta de sus ochenta de despedida en México donde falleció el 7 de febrero de 2003

En cuanto a su dinosaurio de siete metros y solo siete palabras, no siempre fue comprendido por la crítica.

Él era así no solo con la pluma sino con el verbo. A propósito, en cierta ocasión un hipercrítico le dijo con desdén: “!Eso no es un cuento!”, a lo que Monterroso le lanzó la saeta impregnada con el veneno de la ironía: --Es cierto: “El dinosaurio es una novela”.

Otro día durante una cena, él le preguntó a cierta dama poco convincente: “…Ha leído alguna vez mi cuento EL Dinosaurio?”. Y ella le respondió: “!Ay, es lo que más me gusta de todo lo que ha escrito! Y eso que sólo voy por la mitad”…” La risa atravesada como un hueso en su garganta, por poco lo asfixia.

El humor cáustico de Monterroso lo llevó a titular su primer libro “Obras completas”, y veinte años después publicó “El resto es silencio”. De su fábula titulada “La oveja negra”, es significativa la presentación que le hizo: “Soy un hombre de frases cortas y paréntesis largos”. Era tan breve de palabra como modesto: “El mundo de la literatura me queda grande”. Según la entrevista que le hiciera Juan Forn, reproducida en la Revista Enfoque de abril-mayo-junio de 2010: “…Al pecado de escribir poco, le sumaba el de escribir corto…” A tal punto de confesar: “…Yo no escribo, yo sólo corrijo…”

Palabra ésta que también tiene su cosa, porque puede honrar un oficio tan cercano a la prensa como es el de “Corrector de Pruebas”, o un acto tan humano y necesario como fecal. Algunos se limpian con el higiénico “Subsanador de errores”, que para el caso es lo mismo, pero no es igual. Con este breve recuento la sección “En pocas palabras” se enorgullece en rendir tributo al más grande cultivador del “bonsái” literario: El colosal Augusto Monterroso.