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23 may 2011

VIRGILIO EN EL RECUERDO

Hace poco menos de tres años lo perdimos víctima de una penosa enfermedad. De no ser así, hoy Virgilio –así, a secas-- estuviera cumpliendo como yo, sus 80 años de vida, junto al abrazo y el reconocimiento de todo un pueblo.

Virgilio Martínez Gaínza vio la luz en esta capital el 27 de abril de 1931, y quiso el destino que desde muy joven sus inquietudes artísticas marcharan aparejadas con las ideas políticas más avanzadas del país, pues tan temprano como 1950, mientras debutaba como dibujante en una oficina de diseños para envases de cartón y anuncios de prensa, comienza a colaborar con el Partido Ortodoxo fundado por Eddy Chibás. El líder popular se enfrentaba a la corrupción administrativa de los gobiernos auténticos de la época. De ahí la consigna “Vergüenza contra dinero” y el símbolo de la escoba, tan bien utilizados satíricamente por Virgilio en la revista órgano del partido “A Barrer”.

Si mala era la situación política de Cuba, peor no pudo ser el remedio: Un cobarde golpe de estado el 10 de marzo de 1952 y el consiguiente baño de sangre bajo la bota militar de los confabulados contra el pueblo.

Una vez más el joven dibujante da un paso al frente y colabora de manera incógnita en la revista “Alma Mater” de los estudiantes universitarios en 1953.

De esa etapa el propio Virgilio diría a la periodista Julieta García Ríos para “Juventud Rebelde” (13-4-2007):

“…Yo no firmaba ni tenía seudónimo porque no le presté atención a eso… En Alma Mater caricaturicé a Batista con unas botas enormes pisoteando la Constitución de la República… Un año más tarde empecé a colaborar con la revista Mella…”.

La opresión del régimen de facto se hacía cada vez más insoportable, la oposición pasó al clandestinaje, y la militancia de Virgilio en el Partido Socialista Popular lo llevó a las páginas de la revista de la juventud comunista, donde por más de cuatro años formó pareja con alguien que para él sería un misterio todo ese tiempo. Marcos Behmaras, --a quien recientemente hiciéramos una semblanza--, en la cual Virgilio patentiza la sorpresa que se llevó cuando se lo presentaron al triunfo de la Revolución. Era uno de los más destacados escritores de radio y la televisión del país.

Behmaras fue el creador del personaje “Pucho”, nacido igual que Virgilio en el mes de abril pero de1955. Fue también el guionista secreto de la serie durante los cuatro años siguientes.

Pero allí no se terminó la historia, el dueto escritor-dibujante, --tras el triunfo insurreccional a pecho descubierto—se mantuvo en los primeros años llevando al combativo perrito por otras aventuras contra quienes se oponían a los cambios revolucionarios, y sumó otros personajes como el paródico “Supertiñosa”.

Virgilio fue siempre una persona muy humana y modesta, por lo que no extraña lo que dijera al colega Ciro Bianchi para la revista Cuba, sobre otros jóvenes –Chago y Nuez--, que también combatieron a la dictadura con sus personajes satíricos.

“…Nuez, Chago y yo, nos movimos en condiciones diferentes… Nuez tuvo que poner en práctica un sistema de claves que al tiempo que fuera comprensible al pueblo, le permitiría burlar la censura ya que sus dibujos se publicaban en un semanario permitido por la legalidad burguesa. “Chago” trabajaba en la Sierra, en un territorio en poder de las fuerzas insurrectas y podía moverse con libertad; yo tuve que hacerlo desde el clandestinaje. Creo que los tres personajes se complementan entre sí…”

Con el tiempo y ya sin la colaboración de Marcos Behmaras, Virgilio transformo a “Pucho” en su hermano gemelo “Cucho”, lo único que este se había convertido en un héroe espacial para el disfrute de la grey infantil.

Gracias a la costumbre calificada por el mismo como “manía de guardar cosas”, Virgilio pudo esconder durante años las planchas que dibujaba en secreto, entre 1955 y 1959, a pesar de los registros que los sicarios del régimen le hicieran en varias ocasiones. Gracias a ello en 1985 pudimos disfrutarlas en el libro “De Pucho a Cucho” publicado por la Editorial Abril.

En sus más de trescientas páginas divididas en tres partes, la primera de ellas dedicada a la etapa clandestina del quincenario Mella, aparecen 77 dibujos entre tiras y páginas completas, donde se reflejan de forma satírica los acontecimientos más significativos ocultos por la prensa oficial. Un verdadero documento histórico desde la óptica alternativa.

Pero la obra del maestro no termina ahí. Tuvo el honor de realizar el emblema de la Unión de Jóvenes Comunistas, destacando las tres líneas directrices de la organización “Estudio, Trabajo y Fusil”.

Esta caricatura anunciando el nacimiento de “Juventud Rebelde” ocupó la portada del periódico ese día…

Además dirigió por un tiempo el departamento artístico de publicaciones como “Mella” “Pionero” y “El Sable” colaborando en casi todas las publicaciones cubanas como “Palante” “Cómicos” “El Muñe” y las revistas Aventuras, Muñequitos, Din Don y Fantásticos, publicadas en la década de los años 60 por Ediciones en Colores.

Terminó sus días como dibujante editorialista del diario insignia de la nación y órgano del Comité Central del Partido “Granma”.

Vaya junto con nuestro reconocimiento un faternal abrazo para su esposa, su hijo, Gianny --también artista plástico--, y el resto de sus familiares.

16 may 2011

¿QUIÉN FUE MACAZ?

Hoy les voy a contar algo que parece de ciencia-ficción, pero es totalmente verídico: la historia de Macaz.

Yo nací en La Habana de 1930. Cuando apenas cumplía los cuatro añitos, --ajeno aún a las aventuras de “Brick Bradford” y “Flash Gordon”, en las que prácticamente aprendí a leer--, un cubano construyó el primer robot que caminó el mundo. No lo digo yo. Así lo publicó la revista Bohemia de entonces, copia de cuyo trabajo muestro a continuación:

Como comprenderán, ni la edad, ni las actividades me permitían aquilatar la importancia del suceso. La primicia la obtuve a mediados de la década de los años 90, cuando Evaristo Arrinda de la Presa, (x) a la sazón Presidente de la Federación de Asociaciones Asturianas de Cuba, se me acerca para decirme:

--Oye Blanquito, tú que eres dibujante y te gustan tanto las curiosidades, te tengo una sorpresa: La historia de un colega tuyo llamado Ángel Surís Busto, que falleció en La Habana el 24 de abril de 1988 a los 90 años de edad.

Bien,--le respondi—dispara.

--Era un buen diseñador y con una imaginación desbordante, capaz de los más descabellados proyectos. Te lo cuento porque lo conocí personalmente debido a los lazos familiares que nos unían.

Con la misma, me entrega un sobre donde venían algunas cuartillas ya amarillentas por los efectos del tiempo. Eran fotocopias donde, además de la página de “Bohemia” presentada anteriormente, había retratos del autor, y caricaturas entre las que destaca una de José Martí realizada con elementos simples de diseño.

Para no extenderme en los antecedentes del caso, y ante la dificultad de no poder leer la copia de dicho artículo por la reducción natural para la Web, paso a digitalizarlo textualmente:

“Año 1934. Los vecinos del barrio habanero de Cayo Hueso corren alborotados… ¡UN ROBOT! ¿Y QUÉ COSA ES UN ROBOT?... Un muñeco de hierro que camina y habla. ¿Habla?... Entonces no es un muñeco… ¿Y fuma?... Eso es ya demasiado.

La casa del inventor Rafael Surí se vio abarrotada, dentro los amigos; fuera, ya trepados hasta en los balcones, cientos de curiosos.

El padre de la criatura:

--¿Es usted ingeniero?

--No.

--¿Mecánico?

--No.

--¿Experto en cuestiones de radio?

--No.

¿Entonces, qué es usted?

--Dibujante.

--¡Cómo!

--Sí, durante el día, lápices, plumas, papel de dibujo… Por las noches ruedas dentadas, piñones, palancas, planchas de metal, pilas eléctricas.

Surí sonríe, han pasado 46 años; hoy, en la tranquilidad de su casa, rodeado de sus cuadros, (es un magnífico pintor) recuerda:

El robot Macaz: Un acontecimiento.

¿Humano?... Camina, dobla, habla, fuma, y da la mano… llega pausadamente erguido.

Su composición, aluminio, hierro, bronce, plomo, cobre.

Su peso: 350 libras. Tiempo de confección: 7 años.

Surí nos dice: --Fueron largas noches, pruebas y más pruebas; el fracaso, el éxito a medias, el éxito definitivo.

Macaz se volvía actualidad. Se presentó en teatros y parques. Recorrió el país. Los niños y los viejos se disputaban estrechar su mecánica mano. La prensa “seria”, y la humorística lo hizo centro de sus comentarios, la sátira popular lo nombraba redentor de los problemas de aquella república:

“Con media docenas de cerebros como el de Macaz se acaba en Cuba el paludismo”. Diría Julito Díaz, actor del teatro Alhambra…”

Tenía un corazón mecánico.

--¿Quiere usted escuchar mi corazón?... tac, tac, tac, tic, tic, tic…

Pero el mecánico corazón dejó de funcionar, los empresarios se fueron olvidando, y Macaz, el primer robot que caminó el mundo durmió su sueño de metal entre otros inventos, al lado de óleos, dibujos, y la permanente sonrisa de su creador, que ya cuenta con 82 años y aún trabaja con su imaginación y sus manos, eternamente jóvenes, en fabricar alegrías.

Ahí termina su entrevista el periodista Armando López.

Sólo me resta agregar que la palabra robot surge de otro talentoso creador checo: Karel Capek (1890-1938), quien temeroso del desarrollo tecnológico en su época, lo llevó a escribir obras como “Apócrifos” o “La Guerra de las Salamandras” en las que satirizó la automatización deshumanizante y creó la palabreja ROBOT que se regó como la pólvora en toda la literatura, el cine, y los comics posteriores.

Como ven, nosotros también tuvimos nuestro MACAZ: Subdesarrollado, sí. Pero criollo como las palmas.

(x) Aquí capté al compañero Evaristo en su inseparable VW plateado, a mediados de la década del 90 del pasado siglo. Debo aclarar que la peletería “Arrinda” de propiedad familiar, era una de las más prestigiosas tiendas de la calle Neptuno, --centro neurálgico del comercio capitalino-- en una época en que se hizo famosa “La Esquina del Pecado”. Es decir: Galiano y Neptuno.

MUÑOZ BACHS: SOLTURA, COLOR E INGENIO

Nacido bajo el fragor de los combates en Valencia durante la Guerra Civil Española el 12 de abril de 1937, el bebito Eduardo Muñoz Bachs llega poco después a Cuba junto con sus padres como un emigrante más.

La familia pronto se adaptó a nuestro ajiaco étnico cultural y el chaval se vio de pronto convertido en un prometedor artista. Al triunfo de la Revolución en 1959 ya había incursionado en el campo del diseño. La agencia publicitaria “Siboney” y el Departamento Cinematográfico de CMQ-Televisión conocían de sus cualidades.

La explosión libertaria en todos los sentidos de aquella epopeya, lo envolvió en su torbellino como a todos los jóvenes de entonces, y se vio inmerso en la política de cambios que venía desarrollándose en el país.

Quiso el destino que la fundación del Instituto Cubano de la Industria y el Arte Cinematográficos ese mismo año, lo escogiera como realizador del primer cartel de cine para la cinta “Historias de la Revolución” de Tomás Gutiérrez Alea, --otro grande de nuestra cultura--. Y a partir de ahí comenzó su cosecha de éxitos: Múltiples premios en Festivales Internacionales de Cine como Cannes, París, Hollywood, La Habana, y no pocos concursos de ilustración para libros infantiles en Japón y Cuba, entre otros galardones como el Primer Premio Coral en el Séptimo Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y la Exposición Post Mortem en el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad. Porque lamentablemente el colega Muñoz Bachs falleció hace exactamente diez años, que se cumplirán el próximo 22 de julio.

Mucho se ha dicho y publicado de este consagrado artista de cuerpo completo. Yo también tendría algo que decir, pues admirador de su obra, en ocasión de buscar nuevas firmas en la década del 80, para engrosar la lista de colaboradores de nuestras publicaciones dedicadas a la historieta, me respondió que le encantaba el género pero que nunca había incursionado en él porque necesitaba un escritor que le proporcionara los guiones. Yo me quedé tan sorprendido como ustedes ahora, al escuchar esa confesión de alguien que ya llevaba más de 30 años descollando en la gráfica y la pintura cubana. De más está decir que a partir entonces Félix Guerra compartió con el la autoría de esa deliciosa fabulación titulada “El Cuento” publicada indistintamente en El Muñe, Cómicos y otras publicaciones.

Pero dejemos que sea él mismo quien nos hable de su obra cinematográfica:

“…Cuando aparecieron los primeros carteles del ICAIC, la gente comenzó a reaccionar de distinta manera. Algunos se preguntaron: --¿Qué cosa es eso?... ¿Qué quiere decir?...Muchos no entendían, pero les gustaba el color; otros sencillamente estuvieron de acuerdo con el cambio, en relación con la anterior propaganda a la que estaban acostumbrados…”

SOLTURA:

“…Comencé en 1961.Estoy habituado a este medio y normalmente con dibujo. Nunca empleo fotos ni símbolos geométricos. Una vez visto el filme busco la idea, hago bocetos muy pequeños y simples, y cuando me satisface alguno paso a materializarlos directamente. Así el diseño resulta espontáneo, más suelto…”

“…En el caso del cartel cinematográfico influye mucho el asunto del filme, la época, su contexto, cuestiones que hay que saber plasmar para que el medio cumpla justamente su cometido. Yo particularmente tengo más facilidad para hacer carteles de comedias y de películas para niños…”

COLOR:

“…Estimo que el color es fundamental tanto en el ámbito de os carteles como en el de la ilustración…En el primero su uso está más limitado, se puede decir que un determinado cartel te pide el color que debes usar porque estás obligado a usar sensaciones concretas dependientes de la ambientación y el género del filme… En la ilustración, por su parte, también hay que lograr ciertos matices, pero la posibilidad del manejo del color son mayores, más libres, sobre todo cuando se trabaja en libros para niños…”

“-…Es lo que más me gusta--. Ello me permite cambiar la técnica, viene a ser como unas vacaciones, y como tales las disfruto. Recreo cada trazo, improvisando, difuminando colores, mezclando métodos y materiales. Y todo esto sin bocetear…”

DIBUJO:

“·…La tipografía tiene gran significación…Debe adecuarse al tema y ceñirse a los elementos estrictamente necesarios, además de ser clara y legible, y su colocación exacta…”

“…La información actualizada es la que nos mantiene al tanto de de lo que se está haciendo gráficamente en el mundo…Hay que agregar que durante mucho tiempo hemos laborado con poquísimos recursos, secuela consabida del subdesarrollo y el bloqueo imperialista. Sin embargo, el saldo ha sido positivo…” “..El número de ilustradores es reducido, tanto de revistas como de libros. Lamentablemente algunas publicaciones no le dan la debida importancia y emplean para esta tareaa dibujantes de poca calidad…”

INGENIO:

“...Referente a los libros para niños creo que el problema es más agudo. En este caso no basta con ser un buen profesional desde el punto de vista técnico; es imprescindible conocer a los niños y especializarse en el trabajo para ellos…”

“…Soy de la opinión que el diseño gráfico cubano para su desarrollo actual y futuro necesita de la incorporación de los jóvenes artistas—mediante los mecanismos que sean—a la labor que se lleva a cabo en los distintos departamentos de diseño del país, donde podrían recibir la influencia directa de los compañeros más experimentados y a su vez tendrían la oportunidad de llevar a la práctica sus propias ideas… No hay nada que estimule más que ver el fruto de nuestro trabajo cumpliendo en la calle su función…”

(Hemos tomado fragmentos de la entrevista que para la revista Propaganda le hiciera a Eduardo Muñoz Bachs otro grande del diseño cubano, Roberto Figueredo bajo el título de ”Soltura, dibujo, color, e ingenio”).

20 abr 2011

LA RISA: ENTRADA POR PAREJAS

La fórmula de actuar en pareja los personajes humorísticos, representa de entrada, un éxito asegurado. El gordo y el flaco de mi tira “¡Ay, vecino!” obedece a esta modalidad que tiene una larga historia. A eso quiero referirme en el siguiente trabajo.

En el blog de fin de año hicimos un breve comentario sobre lo que se considera el debut de los (comic strip) en los Estados unidos, surgido en el New York World del Ciudadano Kane, es decir—William Randolph Hearst el 24 de diciembre de 1893. Así ha quedado registrado para la historia de la historieta en el mundo.

Sin embargo, es oportuno aclarar que ya desde mediados del siglo XIX, en Europa venían publicándose amagos de narraciones secuenciales, y casi todas con personajes humorísticos. Son los casos del suizo Rudolph Topffer (1799-1846), Cristophe, el francés (1865-1945), y de Alemania Wilhelm Busch, (1832-1908),--nada que ver con la familia presidencial de los Bushes yanquis--

Precisamente a este último dibujante queremos referirnos, no sólo por ser uno de los propiciadores del género antes de su definitiva evolución; sino por haber creado nada menos que esa antinomia señalada al principio con la pareja de Max y Moritz, --dos niños, uno rubio y el otro trigueño -- que derrocharon gracia en las peripecias gráficas con pareados que servían de pie a cada viñeta. Los globos o “fumettis” que salen de la boca de los protagonistas de papel vinieron después para afianzar el género.

Incluso mucho antes de que la iniciativa cruzara el Atlántico para inspirar a los dibujantes norteamericanos, el 9 de abril de 1898, los traviesos Willy and Wally, nacen en las páginas del The Penny Comic, inglés con el título de “The Terrible Twins”.

Lo descrito hasta aquí es solo el comienzo de una exitosa modalidad que los dibujantes humorísticos de los Estados Unidos explotaron hasta al máximo, incluso con no pocos y costosos enfrentamientos.

Veamos: Joseph Pulitzer, director del Journal of New York y competidor acérrimo de W.R.Hearst, descubrió la popularidad de la parejita alemana “Max and Moritz” y encarga al caricaturista Rudolph Dirks la creación de”The Katzenjammer Kids”—copia al carbón de los pilluelos teutones-- partiendo del vocablo germánico (katzenjammer) traducido al inglés como (resaca marina). A partir de esa fecha (12-12-1897) la tira se convirtió en un verdadero éxito editorial.

Quince años más tarde, Dirk pensó que merecía unas vacaciones, la cual le fue negada por el “Journal” provocando su renuncia.

Ese fue solo el comienzo de una larga confrontación: El Journal se querelló, y los tribunales dictaminaron que el periódico mantenía sus derechos sobre la “tira”... Dirk podía seguir dibujando sus personajes, pero no estaba autorizado a utilizar el título reconocido hasta entonces.

A partir de ese momento en el World surgió otra tira que utilizaba los mismos protagonistas, pero ahora llamados Hans and Fritz. De ahí que, siendo nosotros también niños, nos extrañábamos al ver que en nuestra prensa dominical se publicara una serie titulada “El capitán y los Cebollitas” y la otra “Maldades de dos pilluelos”, pero en ambas actuaban los mismos protagonistas.

Cosas de la naciente competencia monopolista por más lectores y muchos más anunciantes. Lo ocurrido antes con el dibujante Outcault, y su pequeño asiático que dio nombre a la “prensa amarilla”, ahora se repetía con Dirks, pero en sentido inverso, al pasar éste a la nómina del New York World con la historieta “The Captain and the Kids”.

Por el contrario, Pulitzer contrata para la nueva serie del “Journal” al dibujante Harold. H. Knerr, manteniendo el titulo original.

Quiso el destino que aquellos simples hijos de Wilhelm Busch, Max and Moritz , fueran inconscientes protagonistas de otra inesperada mutación. Recuerden que la tira originalmente titulada “The Katzenjammer Kids” la protagonizaban los niños Hans y Fritz, pero al calor de la Segunda Guerra Mundial y de los prejuicios por todo lo que oliera a alemán, esos pequeñuelos nacidos mucho antes que la primera conflagración de 1914, fueron las víctimas. Ambas publicaciones, el Journal y el World, se dieron a la tarea de sustituir – no ya a los dibujantes—sino la nacionalidad misma de los protagonistas y los dos pilluelos, se convirtieron del día a la noche en “The Shenanigan Kids”, con lo que se la daba pasaporte irlandés a esos inocentes.

Como ven la semillita alemana se injertó en la cultura norteamericana, pero no influyó solo allí, en Gran Bretaña fructificaron otros proyectos similares: “Those Terrible Twins “ de la revista The Half Penny Comic (9-4-1898), se convirtieron en Wally y Willy de la mano de Frank Holland. Otros dos bribones al estilo de la parejita germana George y Ferdi dibujados por Leonard Shields salieron a batirse como “The Bunsey Boys” en la primera página de The Wonder. Y por último e ¡gualmente gemelos, fueron los personajes de A.T. Pierce durante los primeros veinte años del siglo XX. Sus nombres: Jackie y Sammy, solo que en este caso los infantes eran comparsa de un ex carcelario en vías de rehabilitación llamado Jolly Tom.

Los ejemplos de estos tres creadores ingleses, agregados a los norteamericanos anteriormente citados--¿quién sabe cuántos más alrededor del mundo?--; demuestran que los niños gemelos o parecidos, fueron explotados desde los inicios del ”cómic” para crear situaciones de hilaridad garantizada por la disparidad. En aquellos tiempos “Benitín y Eneas” --uno hombre alto y el otro bajito—también importados de los cómics yanquis, hacían furor en Cuba; el éxito del teatro vernáculo descansaba en la popularidad contrastante de la pareja clásica formada por el negrito y el gallego (Gallegíbiri y Mancuntíbiri). Mientras en la televisión triunfaron los argentinos Dick y Biondi, entre otros muchos binomios que nos hicieron reir.

El gordo y el flaco nuestro de la tira “¡Ay, vecino!” no son ni más ni menos que herederos del Stan Laurel y Oliver Hardy –pareja inseparable en eterna disputa—de la comedia silente, aunque por nuestro clima tropical estén permanentemente desnudos.

GIRÓN, VICTORIA DE LA VERDAD

En la revista “Mar y Pesca “ del mes de abril, se publica una historieta de cuatro páginas realizada por Francisco Blanco (h), bajo el título de “GIRÓN, VICTORIA DE LA VERDAD que se corresponde con los sucesos difundidos por la gran prensa de entonces, muy parecida a la actual, con la diferencia de que los enviaba a través del cable y los telepitos,--perdón—teletipos.

Ofrecemos una copia de esas cuatro páginas, aunque los textos sean ilegibles por la reducción lógica para la Web. Disculpen esta deficiencia, pero por lo pronto podrán tener una idea de su composición.

Los datos del guión fueron tomados textualmente del libro “Girón en la Memoria” de la autoría de Víctor Casaus.

En él aparecen reproducidos sucesos objetivos divulgados a todo el mundo por agencias de noticias muy serias donde la “verdad” da risa.

El tema harto conocido, no deja de ser interesante cada vez que se hable de la aventura, pues cuenta la historia de la Brigada 2015, convertida de golpe y porrazo en un colectivo de “gusanos-cocineros” tras la aventura de Playa Girón.

Curiosamente los animales tomarán protagonismo a partir de esta fábula, con moraleja y todo:

Detrás de todo ese bestial montaje estaba la oreja peluda de la SIP, encabezada por un coronel de la CÍA llamado Jules Dubois.

Esa misma agencia de inteligencia, financió, dirigió, y embarcó a los mercenarios cubanos, pero también puso los hombres-rana, --casi todos norteamericanos--, que fueron los primeros en desembarcar, ya que su misión era hacer señales desde tierra mucho antes de que saliera el Sol por el horizonte de la Bahía de Cochinos, para orientar al resto de los cerdos embarcados.

Como casi todas las cosas y los inventos de los yanquis, se disfrazaron los seis barcos de desembarco con nombres como Barracuda, Marsopa, Aguja, Sardina, Tiburón, y Ballena.

Poco faltó para que los pescadores del Golfo de México se declararan en huelga por la utilización de sus fuentes de producción en tamaña aventura. Pero ahí no terminaron los nombretes:

El que venía al frente de dichos batracios-homínidos le decían Cocodrilo Rip Robertson. Este-reptil del Orden de los anuros se hizo famoso en 1954, también en una “hazaña” de la CÍA cuando se equivocó dos veces: (Bombardeó un a nave inglesa creyéndola rusa), ya que tenía bandera soviética. La animalada ocurrió durante una operación en Guatemala contra el presidente Jacobo Arbenz.

Si así era el jefe de la operación, ¡qué podía esperarse de su manada salvaje!

Lo que les faltó a los invasores de resistencia, les sobró en imaginación:

Calaveras pintadas en las lanchas de desembarco, enseñas pintadas en el fuselaje de los aviones de guerra para despistar, con el resultado de cuando la cosa empezó a pintar mal, tomar pista de regreso totalmente agujereados. ¡Tremendo despiste! Dirían los pisteros.

Pero, cosas mucho más sorpresivas vieron los combatientes cubanos al penetrar en el territorio momentáneamente ocupado por el enemigo. Veamos el testimonio de uno de ellos: Su nombre: Sotero Enrique Soroa, a quien sus compañeros apodaban Mosquito, --aquí vemos también cómo los cubanos no nos quedamos atrás--.

Pues bien, cuando su batallón 117 penetró en Girón, Mosquito vio un cartel que decía:

“San Blas, Territorio Libre de Washington”.

Lo “original” del mismo radicaba en su antinomia, pues era una copia de nuestra consigna de la Campaña de Alfabetización.

En otra pancarta se leía:

“Cortesía de los hombres-rana del buque Bárbara J... ¡Bienvenidos!”.

Pobre de aquel que lo pintó, algo que sólo podía ocurrírsele a un norteamericano, pues se sabe bien que en Cuba la jota quiere decir jodido.

Finalizado todo este barullo formado por hombres-rana, cocodrilos, mosquitos, y peces de todos los colores y tamaños, vino la estampida salvaje y el resultado lógico de la indemnización bajo la consigna de: “Se cambian gusanos por compotas”.

La CÍA como buen perro huevero, una vez finalizada la aventura, comenzó otra nueva que llamó Operación Mangosta... Hay bestias que no escarmientan.

(Datos históricos tomados del artículo publicado por Luis Hernández Serrano en Juventud Rebelde del pasado 5 de febrero, con datos tomados de”En apoyo a la invasión mercenaria, la operación terrorista” de Jean-Guy Allard Granma Internacional, (9-abril-2006), y a su vez tomado del libro “Diario de Girón” de Gabriel Molina para Editora Política, 1983. Y para no dejar de seguir tomando, tomo un descanso, que ya estoy cansado.

PANCHO AMAT Y LOS NÚMEROS MUSICALES

UNO: La autorizada opinión de Adalberto Álvarez, de que en el tres hay un antes y un después de Pancho Amat, es muy cierta; pero debo aclarar que cuando él dio su primer do de pecho, ya el uno en el tres lo tenía desde mucho antes Arsenio Rodríguez, ese cieguito maravilloso, quien nos había demostrado que la Vida es un Sueño, y que su instrumento era dos veces bueno: Musical y comestible a la vez, ya que Miguelito Cuní le gritaba durante los montunos a su sucesor Arturo Jarvi en el Conjunto Chapotín: ¡Alambre dulce!
Por lo tanto nuestro personaje de hoy tiene el dos en mi escala del tres.
DOS: Desde aquel día 22 del cuarto mes de 1950, el bebito Panchito ya traía la música por dentro en su pueblo natal de Güira de Melena, y no precisamente tocando el güiro, sino el tres.
TRES: El Horóscopo lo situó en el centro del ruedo taurino para embestir la adversidad. Por lo que no es de extrañar que al asimilar las experiencias de otros cinco treseros famosos: El propio Arsenio, Niño Rivera, Isaac Oviedo, Chito Latamblet, y Nené Mánfugas, Amat lograra dominar ese concepto de: “Trovar el son y sonear la trova”, pues según su trova, el tres empezó con el son. Había que darle “rabo y orejas” en el ruedo al diestro criollo.
CUATRO: Las orquestas charan
gueras cubanas son de larga data, sin embargo en sus comienzos con Manguaré, Pancho Amat y el resto de la agrupación, tropezaron con tres de ellas: El charango chileno, la Charanga Habanera y el Charangón de Revé. De vocación latinoamericanista sumó un nuevo grupo alternando con la agrupación venezolana Cuatro por Cuatro, que no Son 14, son 16.
CINCO: Hablando de conjuntos musicales: Después el dúo y del trío, vinieron todos los tetos conocidos y por conocer: Cuartetos, quintetos, sextetos y septetos. Estos dos últimos sentaron cátedra en el son, a tal punto que no conozco ningún octeto de música popular cubana.
SEIS: Debemos aclarar a nuestros vecinos del lado de allá del charco, que tan cubanos como Arsenio y el propio Pancho Amat, el tres es un instrumento criollo, lo juro por las seis cuerdas que lo componen y los sextetos que existían antes de agregárseles la trompeta.
SIETE: Son las notas musica
les, siete los colores del arcoíris. Existe el séptimo arte y la danza de los siete velos; y cuando Amat comenzó su vida artística en la década de los años 70 del pasado siglo, ya le sacaba los siete colores del arcoiris a la típica guitarra autóctona conocida como el tres. Como un modesto homenaje a su persona, aquí va una pequeña, muestra de mi admiración por el artista y su instrumento: Su caricatura personal.
OCHO: Para la cábala del cubano de antaño, amante de la charada y la bolita, el ocho significa la muerte. Y cuando Arsenio Rodríguez se fue a los Estados Unidos en busca de una Operación Milagro –inexistente en Cuba por entonces—comprobó que su caso no tenía remedio. Sin embargo el ciego ve más lejos que los demás y puso a bailar a los newyorquinos al son de la salsa, --sabor desconocido hasta entonces en la Gran Manzana--. En medio del éxito la muerte le hizo un número ocho el 31 de diciembre de 1970. Algunos dicen que subió al cielo desde Los Ángeles acompañado por un par de querubines amantes del tres.
NUEVE: El beisbol es el deporte nacional. Me imagino a Panchito de niño, en su pueblo natal, formando parte de la novena del barrio, antes de que decidiera cambiar el guante por el tres. Hoy con los cambios de la nueva división político administrativa, el afamado músico habanero se verá representado por un nuevo equipo, pues el club Habana desaparece para formar dos: Artemisa y Mayabeque. Güira de Melena, situada al sur, cae dentro de la jurisdicción de esta última provincia, así que, amante del terruño, lo veremos convertido en un mayabequero más.
DIEZ: Como han podido apreciar en esta breve incursión al mundo del pentagrama y los números, no debemos obviar el Premio Nacional de la Música 2010, obtenido el pasado diciembre por Pancho Amat. Sean pues mis últimas palabras para desearle en su onomástico, muchos más éxitos y que en esta oportunidad logre el tan añorado encuentro de sus dos agrupaciones: El Cabildo del Son y el Café Vista Alegre.
El Instituto Nacional de a Música tiene la palabra.
¿Qué mejor regalo que ése?
Para concluir esta “décima”, debo acreditar los datos proporcionados por Pedro de la Hoz en el diario “Granma” del 13 de diciembre del 2010 bajo el título de ”Pancho Amat: Alambre dulce, recia estampa”… Gracias colega, te debo una.