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17 feb. 2017

EL CAÑONAZO DE LAS NUEVE DE LA MAÑANA



Si le dijéramos a mis vecinos de blog que: “…Del 9 al 19 de febrero de este año pudieran recordarse como los diez días que estremecieron al mundo de las letras; que el hecho retumbaría a cañonazo limpio en la fortaleza San Carlos de la Cabaña en la Ciudad de La Habana; y que en lugar de dispararse como de costumbre a las 9 de la noche, se haría sentir a partir de las 9 de la mañana en forma de diario, como Órgano Oficial de la 26ª. Feria Internacional del Libro de La Habana…” No estaríamos mintiendo, tal vez exagerando un poco, al estilo de nuestros personajes (el gordo y el flaco) de “¡Ay, vecino!”. 
Además, ése estruendo editorial retumbaría en otras sedes de la capital de todos los cubanos como el Pabellón Cuba y la UNEAC en el Vedado, o La Calle de Madera de la Plaza de Armas, en la Habana Vieja. Incluso después del día 19, viajaría al resto del país como fenómeno cultural al estilo de algunas Bibliotecas Circulantes en el pasado.
En esta edición la Feria le rendía postrer tributo a nuestro Comandante en Jefe Fidel y al país invitado de honor, Canadá. Mientras que la personalidad escogida del año en homenaje a su trayectoria revolucionaria--política y literaria--es el Dr. Armando Hart.
En lo personal yo no tenía planes para este año, debido a ciertas molestias que se me presentaron inherentes a la tercera o cuarta edad, pero cuando uno menos se lo piensa… Salta la liebre telefónica y en ese preciso momento sonó el timbre….
RIIIIINNNNNNNNNGGGG. 
Me levanto de la computadora y contesto.
--¿Oigo?
--¡Blanquito, te habla Noa de la Pablo! (En el lenguaje encriptado de siempre esto quiere decir): Pablo Noa, veterano periodista color verde olivo, actualmente Divulgador de la Editorial PABLO DE LA TORRIENTE. (Y  continúa): --Te llamo para informarte que la compañera Flor, de GENTE NUEVA te va a llamar para invitarte a la Feria. Yo le di tu teléfono. Chao.
Horas después, de nuevo el timbre:
RIIIIINNNNNNNNNGGGG.
--Blanco, le habla Flor Nodal Montalvo desde la Editorial GENTE NUEVA para invitarlo mañana domingo día 12 a participar en un encuentro donde este año se le rinde homenaje a tres artistas del humor gráfico cubano y la historieta: Ángel Velasco, Cecilio Avilés y usted: Francisco Blanco (padre).
La sorpresa casi me nubló la vista y cuando regresé a la computadora no veía el teclado. Claro—como siempre--había dejado los lentes graduados al lado del auricular.

En fin, me preparé para cumplimentar la invitación y al mediodía del día siguiente, un auto de la editorial me trasladó hasta La Cabaña, donde fui recibido por la propia Flor—una de las creadoras de la “Distinción a la Humildad: Dora Alonso” de GENTE NUEVA y a la vez presentadora de la actividad.
Antes que yo habían pasado por el “Rincón de la Historieta” del Salón Tesoro de Papel, los colegas Cecilio y Angelito, por tanto los niños y adolescentes presentes ya disfrutaban de lo lindo con los talleres de artes manuales, concursos de dibujos y otras actividades afines.
En sencillo pero emotivo coloquio pudimos responder preguntas y compartir experiencias junto a la chiquillada que, sentada en el piso sobre cómodos cojines, nos bombardeó con sus preguntas—algunas de ellas en verdad sorprendentes.
Al final, la propia Flor Nadal y la directora de la institución, Grisel Lo Cartaya, me entregaron el Premio ”Distinción a la Humildad: Dora Alonso” y a la vez un origámico, volumétrico y esdrújulo trofeo de papel, en recordación de ese maravilloso cisne blanco tan apreciado por la autora del “Cochero Azul”, “Tierra Brava” y “Pelusín de Monte”.
El emotivo acto fue acompañado por colegas tan ilustres como Omar Felipe Mauri, el Dr. Luis Calzadila Fierro, coautor del best-seller “La leyenda que camina” y el genial Valdés Piña, ese juglar que tanto ilusionó a mis hijos con sus títeres en el Parque Lenin, por último mi propio hijo—de los mismos nombres y apellido.
Este sorpresivo reconocimiento ha sido para mí un bálsamo de terapia ocupacional.
EN LA PRIMERA FOTO DE ESTA TIRA TOMADA EL DÍA 9 DE FEBRERO EN LA FERIA DEL LIBRO, APARECE LA COMPAÑERA FLOR NADAL ENTREGÁNDOME EL DIPLOMA OTORGADO POR LA EDITORIAL GENTE NUEVA; LA SEGUNDA CINCO DÍAS MÁS TARDE, EN MI HOGAR, DEDICÁNDOLE EL BELLÍSIMO CISNE BLANCO CON LA TÉCNICA DEL ORIGAMI, A MI HIJA ELSIE, POR EL DÍA DE LOS ENAMORADOS.
Recordemos pues las sabias palabras del maestro Raúl Ferrer cuando dijo: --“El zapato nunca es viejo… Sólo cuando se bota.”
Cuenten pues conmigo hasta que me quede descalzo… Chao.

NUEVOS CARICATURISTAS OCASIONALES



A propósito del reciente trabajo que dedicáramos al inolvidable Alberto Luberta con motivo de su fallecimiento, recibimos un acuse de recibo sin firma, pero digno de responder: Su título: “Luberta, Enriquito y yo” anticipábamos su contenido homologando fechas, trayectoria e inquietudes comunes a nosotros tres, movidos por la jiribilla del humorismo en cualquiera de sus manifestaciones: Ya sea el teatro, el libro, el cine, y la prensa radial, escrita o televisiva, pues no se trata de una disciplina académica, sino de cierta categoría estética que se mueve a gusto entre la parodia, la sátira, el epigrama, el ingenio, la burla, el sarcasmo o la mordacidad.
De ahí la tendencia a colorearlo con tonos que van desde el humor blanco hasta el negro, pasando por la gama del rosa al chiste verde.
Lo cierto es que hasta autores famosos en otras manifestaciones del arte o la cultura, también incursionaron esporádicamente en la caricatura personal o el humor gráfico en general. De ahí que a partir del 16 de octubre de 2009 con nuestra primera oferta de humoristas ocasionales hasta la quinta el 3 septiembre del 2011 y bajo el título de “No están todos los que son, ni son todos los que están” nos dimos a la tarea de publicar una lista de personalidades que de una u otra forma habían dejado su impronta como caricaturistas ocasionales.
Producto de dicha investigación, pudimos dar a conocer en esos dos años una quincena de autores cubanos con sus respectivas obras. A saber: José Martí, Silvio Rodríguez, Nicolás Guillén, Abel Prieto, Tubal Páez, Víctor Manuel González, Lezama Lima, Mario Kuchilán, Roberto Fernández Retamar, Camilo Cienfuegos, René Portocarrero, Alejo Carpentier, Pablo de la Torriente Brau, Raúl Roa, y Tomás Gutiérrez Alea quien firmaba Titón sus dibujos.
Curiosamente pudimos incluir otros quince autores extranjeros e igualmente los ilustramos con sus respectivos ejemplos gráficos. A saber: Enrico Caruso, Ho Chi Minh, Mayakovski, Sergei Einsenstein, Sigmund Freud, Jean Cocteau, Federico Fellini, Xavier Cugat, Víctor Hugo, Luis Britto, Kafka, García Lorca, y John Lennon.
En mayo de 2014 bajo el título de “Saldando Deudas” abordé la obra de Saint Exupery, “El principito” y las graciosas ilustraciones de su propia mano. Sin embargo seguía en deuda con cuatro autores; dos cubanos y otros dos nacidos en Uruguay:
Jorge Ibarra que también pateó el balón en el cono sur y más tarde--Tupamaru o no--se refugiara en Cuba producto de la persecución oficial durante la Operación Cóndor. Este charrúa se destacó durante algunos años como periodista en la radio local manzanillera, logrando tantos éxitos que más tarde hubo de ser trasladado a la capital, para transformar también la inmediatez noticiosa con el popular “Haciendo Radio” de Rebelde.
Lo que no sabía casi nadie es que Ibarra también era un excelente caricaturista que enmascaraba sus dibujos bajo la firma ZABA— apócope de su segundo apellido ZABALETA: —Aquí presentamos un buen ejemplo de sus monos publicados en PALANTE por entonces, hace unos 40 años.
Sin embargo del otro caricaturista uruguayo no hemos podido obtener copia de sus dibujos, ni el seudónimo que utilizaba para identificarse por entonces.
Tal vez un vecino más informado que yo pudiera brindarnos alguna pista incluyendo la firma que utilizaba profesionalmente y alguna muestra gráfica suya, lo que agradeceríamos de todo corazón: Se trata del inolvidable Eduardo Galeano, en su debut como caricaturista editorial en la prensa de Montevideo, mucho antes de.entrar al quirófano literario para operar “Las Venas Abiertas de América Latina” o  mucho después al tratar de enderezar este mundo “Patas Arriba”.
Entre los cubanos también afrontamos dificultades para completar la información con dos de ellos, al no tener en aquellos momentos ejemplos gráficos de sus respectivas obras humorísticas. Se trata del músico, poeta y loco Bobby Carcases, y del comediante Idalberto Delgado.
Como en la pasada entrega de este blog referido al inolvidable Alberto Luberta, se nos quedó en el tintero este detalle referido a Idalberto. Ahora quisiéramos cubrir ese bache en la obra gráfica del intérprete que en la radio y la TV encarnó personajes tan populares como Secundino Tracy, el Ramón de Cachucha y Ramón, o el Paco de “Alegrías de sobremesa”, además de Tito el taxista en la televisión.
Hoy revisando de nuevo mis archivos, apareció una entrevista que PALANTE le hiciera en el No. 19 del 8 de mayo de 1989 al famoso intérprete humorístico. He aquí algunas de las caricaturas personales que le realizara Idalberto Delgado a sus compañeros del micrófono en los propios estudios de Radio Progreso.
¿Podrían ustedes identificar a estos cuatro comediantes caricaturizados por su pluma?..... ¡ADELANTE PUES…! Aquí los esperamos.

3 feb. 2017

EL SECRETO DE SABER PREGUNTAR



El próximo 9 de febrero se cumplen dos años exactos de una lamentable pérdida para el periodismo cubano: El fallecimiento del colega Luis Francisco Báez Hernández, nacido en La Habana el 24 de noviembre de 1936¸exactamente seis años después que yo el (28-11-1930), en la misma capital de todo los cubanos
Si algo nos unió fue coincidir en el mismo curso finalizado en 1958 de la Escuela Profesional de Periodismo “Manuel Márquez Sterling” y motivados por las mismas inquietudes.
Yo, de la mano del artista del lente Pepe Agraz, cuando descubrió mis aptitudes artísticas siendo un simple aprendiz de linotipo en el taller donde se imprimía su revista deportiva FOTOS. Y Luisito cuando también compartía la sección de sports con el mismo foto-reportero del diario AVANCE, destacándose por su dominio del idioma en las entrevistas a los peloteros yanquis que incursionaban en los torneos cubanos al cesar la temporada profesional de los Estados Unidos. De esa época recuerdo no pocos encuentros con él en el estadio del Cerro, para aplaudir a los “Cuban Sugar King” antes de que nuestro país perdiera su franquicia en el beisbol rentado el 11 de julio de 1960.
Pero dos años antes que eso, ya la fama de Luis Báez había trascendido nuestras fronteras como periodista, al poner al descubierto el show mediático que pretendía organizar la dictadura de Batista para apuntalar el régimen de facto con el Rally automovilístico programado para el del 24 de febrero de 1958.
Un día antes, el célebre campeón del mundo Juan Manuel Fangio es secuestrado por una célula del 26 de Julio en el Hotel Lincoln de la capital, para que no pudiera participar en la carrera del día siguiente y tal como se había programado así ocurrió, siendo el joven Báez quien posteriormente entrevistara al famoso corredor, en la propia Embajada de la Argentina y con la elogiosa opinión de la víctima sobre sus captores.
Esta noticia corrió a la par ese mismo día en todo el mundo, junto con la iniciativa del Che, de crear en el territorio liberado de la Sierra Maestra una emisora que ganó también la batalla del éter: RADIO REBELDE.
Pero ésa solo fue la primera vez que Luis Báez demostró su incomparable olfato periodístico, en los diversos medios noticiosos cubanos donde trabajó: REVOLUCION, PRENSA LATINA, GRANMA, y JUVENTUD REBELDE, y otros como simple colaborador; pero debemos agradecer además, la iniciativa de recopilar esa extensa obra de inmediatez para toda la vida en libros y antologías que hoy podemos disfrutar, con más de veinte títulos tan atractivos como:
Guerra secreta, y Camino de la Victoria, ambas de 1978; A dos manos, de 1982, Cambiar las reglas del juego, de 1983; Los que se fueron, de 1991; y Los que se quedaron, de 1994; Conversaciones con Juan Marinello, de 1995; Secretos de Generales, de 1997; Preguntas indiscretas, de 1999; Miami: Donde el tiempo se detuvo y Absuelto por la Historia, ambos en ediciones de 2001, 2005 y 2006 respectivamente; Junto a Las voces del designio y Los disidentes de 2003; Chávez nuestro, de 2004; El encuentro, y El mérito es estar vivo, ambos de 2005; Más esperanza que fe, de 2006; Reedición de Los que se fueron y Los que se quedaron (juntas) en 2008; Así es Fidel, 2009 y 2010; Fidel por el mundo, de 2011; y Amigos que ya no están, del 2012.
Si a esta veintena de obras sumamos los cinco libros en coautoría con Pedro de la Hoz: Evo, espuma de plata, de 2008; Caravana de la Libertad y Todos somos Evo, de 2009; Todos somos pueblo y Revelaciones de una leyenda. (Historia del Hotel Nacional) del 2010. Tendremos una cifra difícil de igualar. Hasta aquí mi modesta recopilación de su popular especialidad en el género de la entrevista, afortunadamente conservada, lo cual no siempre se logra en la vorágine de la inmediatez periodística y la ingratitud del diario acontecer. 
Sean estas unas breves palabras en memoria a tan sagaz, persistente e inolvidable colega, digno de destacar y difícil de igualar.

HISTERIA UNIVERSAL (1)



Desde niño me gustó la lectura de la Historia, sobre todo cuando la lucha de los pueblos se contaba en forma de aventuras entre buenos y malos: pieles rojas vs caras pálidas cabalgando en las praderas del Far West; entre piratas en las aguas del Caribe; o entre esclavos-plebeyos y patricios-leones en el Coliseo Romano de los emperadores, etc.
Para su mejor comprensión los planes de estudio en los distintos niveles de enseñanza la dividieron en Prehistoria, Historia Antigua, Media, Moderna y Contemporánea.
Con estas consideraciones, conocí del libro “Los Bienes Terrenales del hombre” firmado por Leo Huberman en Nueva York, 1936—cuando yo tenía apenas seis añitos--pero vine a tropezar en serio con él ya de adulto, al caer en mis manos editado en Cuba en 1961 (Año de la Educación). Ahí me empezó la duda entre considerar los hechos de la historia como consecuencia de una histeria generalizada a través de los tiempos.
Esta serie que ahora comenzamos en tono de farsa no es tan simple, pues en ella la HISTORIA-–así en mayúscula--se convertirá en una verdadera HISTERIA pero colectiva y minimizada en sus diversas etapas, las cuales comenzaremos, como es lógico, en la PREHISTERIA.
Sin más preámbulos aquí va nuestra propuesta:            
Primera Parte: (LA PREHISTERIA o MATRIARCADO)
Dicen que el primer emigrante de la prehisteria fue un cromañón que entró gruñón a la cueva, macana al hombro en tiempos del matriarcado. Otros aseguran que fue el Hombre de Java buscando jeba con atractivas masas de dinosaurio tierno.
Si comienzo así es para captar vuestra atención. La realidad es otra: Los primeros emigrantes de la Era Cuaternaria—más bien Cavernaria--no fueron los hombres, sino las masas de hielo femeninas que invadieron los continentes masculinos.
Por lo tanto--en paisaje tan inhóspito--al descender del árbol el homo sapiens, se vio en la necesidad de emigrar de los glaciales para ir calentándose él y de paso todo demás, hasta que--tropezándose con dicha caverna--se vio en la necesidad de descubrir el fuego, empezando por calentar la cama de la Gu-ga con su frazada de carne hasta el día de hoy, cuando el calentamiento global nos amenaza con achicharrarnos de los codos a los polos.
Es con este empate sexual que nos emparejamos con el matriarcado…
Aquel bicho macho hecho de hacha y cuchillo pero nómada al fin, se le brindó a la cromañona para ofrecerle sus experiencias en la caza del diplodocus, sus sedentarios favores y hasta sus bárbaras caricias a cambio de la esclavitud del fogón.
Era el destino que le deparaba a su futura media naranja. Más tarde con la recolección se supo que aquella fruta, ni era un cítrico, ni manzana alguna como la ofrecida a Eva por Adán en el Jardín de Edén; era más bien una paradisiaca fruta-bomba criolla.
Imagínense que el dichoso Trucutuerca se apareciera un día con un pernil de mamut al hombro; las paredes de la caverna se hubiesen estremecido con los gritos de alegría de toda la familia, previendo un banquete jurásico. Sobre todo porque ella –la inquilina--no estaba sola: Con anterioridad otro emigrante había descubierto el fuego allí mismo y no solo cenizas quedaban: Sin ser aún proletario, dicho intruso le había dejado de recuerdo el prefijo prole. 
Ese troglodita casualmente había pasado por allí en días tormentosos, cuando lo partió un rayo. El hecho indudablemente fortuito, cobró su vida a la vez que aseguró la existencia para el resto de la familia, pues a partir de entonces en la caverna, producto de un fenómeno atmosférico se mantuvo la llama eterna y se comió caliente.
La caza no era entonces un deporte ni un juego. Había que ser firme como una roca en la Edad de Piedra para pararse frente a una chuleta de dos toneladas, armada con otros dos descomunales dientes de sable, sin más armas que su maza y su hambruna.
Frecuentes situaciones como estas provocaron una caída en picada del promedio de vida adulta en la población varonil que bajaba, mientras su descendencia aumentaba a medida que nuevos inmigrantes bípedos ingresaran a la caverna con similares intenciones productivas y reproductivas.
Conforme crecía el vientre de las gestantes y proporcionalmente progresaba la prole—tanto femenina como masculina--así mismo aumentaba el número de forasteros sustitutos en busca de refugio o pareja y sus consecuencias. En el primer censo de población y vivienda que se tiene noticia, la situación familiar se había tornado tan aguda que hasta sirvió de inspiración a músicos y bardos trogloditas, pues de la tribu del Beny, se pasó a la timba del clan los Van Van con su popularísima “La Cueva no Aguanta Más”.
Ahora no era el migrante solitario quien se desplazaba hacia nuevos cotos de caza y horizontes. La familia entera tenía que botarse para el fresco y se formó el desparrame. De esta época post cavernaria viene al refrán: “El que tiene tienda, que la atienda”. Pues del hacinamiento rocoso tuvieron que pasar a un campismo obligatorio al aire libre, con tiendas de campaña aisladas a base de pieles, y otros materiales de construcción más frágiles, pero menos promiscuos.
 Pero, antes de que esto ocurriera, los varones nómadas seguían trayendo bichos muertos para la cena y vivos para la cría; mientras las hembras sedentarias empezaron a separar los machos en la escogida del arroz. A partir de ahora al yantar se le llamaría comida pues la cena se compartía en la comunidad y surgía la primera comunión, (perdón) la división social del trabajo: El hombre pa la pincha y la mujer, pa la cama, pa la cocina, y pa la cría. Especie de aceite “Tres en uno”.
Otra cosa que descubrió el ser humano fue que otros animales más brutos que él, andaban en grupos para defenderse de otros más animales aún. Como esos gigantescos elefantes conocidos por mamuts que iban en manadas, mientras perros salvajes convertidos en lobos hambrientos, atacaban en jaurías y otros mucho más pequeños como las abejas formaban enjambres no solo para defenderse sino hasta para producir miel. Es ahí que el hombre decide convertirse también en un ser social, germen del socialismo primitivo.
¿Y no ocurría lo mismo en el interior de la cueva…? Veamos: Cuando el troglodita vio a la mujer parece que le gustó aquello y a ella, ni se diga. Para protegerse de la lluvia y el frío, decidieron crear el hogar, siempre alimentado por el fuego y ya se sabe que donde fuego hubo, cenizas quedan.
Comían la comida en común, formando en ese momento una pequeña comunidad de intereses. Y si esta no fue la primera comunión católica, por lo menos, sí la primera manifestación del comunismo primitivo.
Cuando la cosa se complica es en el próximo capítulo con el advenimiento del patriarcado y la acumulación originaria, donde el hombre deja de serlo para convertirse en dueño y señor…¿De qué…? De los bienes terrenales del hombre… ya mentados por el erudito Huberman.
…CONTINUARÁ.