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30 mar. 2019

DOS CUARENTONES DE FIESTA


Debemos felicitar a San Antonio de los Baños por celebrar el próximo domingo 31 de marzo una doble festividad: 40 años archivando obras de arte con cascabeles en la punta, como bautizara nuestro Martí al humorismo—en este caso gráfico y criollo—para poder atesorarlas en un Museo altamente especializado y junto a la instalación, una Bienal Internacional vivita y coleando, pues se renueva entre Humoranga y Humoranga cada dos años.
Sin embargo este año la fiesta empezó en La Habana—debido a una doble celebración: Sus próximos 500 años el próximo noviembre y la Retrospectiva: Dedeté, 50 años—inaugurada el 27 de marzo en el Memorial José Martí de la Plaza de la Revolución, con una novedad—la retrospectiva de portadas de la publicación-- fundada el 25 de febrero de 1969. Y un homenaje especial al artista Ares, por su reciente premio ”Ranan Lurie” en el evento convocado por la Organización de Naciones Unidas.
Otra actividad se desarrolló el viernes 29 en “La Casa del Alba” en el Vedado habanero también con un doble anticipo: La muestra colectiva y actualizada de PALANTE por un lado y un adelanto a la nueva edición del libro “La leyenda que camina” con las caricaturas personales del Caballero de París, que como apoyatura gráfica del libro, aun está en proceso de impresión.
Con tamañas sorpresas, es mucho lo que se espera el domingo 30 de marzo en San Antonio de los Baños en el desfile inaugural, con sus muñecones, sus disfraces y su contagiosa alegría que como siempre van a chocar con el mural colectivo tan cuarentón como el Museo y la Bienal misma.
Mucho de ello dependerá de las autoridades locales, pero sobre todo por la gestión de --Isel Chacón-- la actual directora del complejo cultural, quien ha podido mantener en alto la bandera de nuestro humorismo gráfico en el mundo. y heredera de abnegados antecesores como Miqueli, Lausán, Quidiello y otros tantos fundadores de este hermoso proyecto.
Ahora renovado con la incorporación de las nuevas tecnologías informáticas, logra una vieja aspiración pues las obras digitalizadas, que hasta la pasada convocatoria solo podían competir por el Premio Tomy—grande entre los grandes—en ésta se amplió al resto de las categorías dando por resultado que de 500 obras recibidas en la pasada Bienal de 2017 en ésta casi se triplicó la cifra, con 1,400 trabajos en concurso. Por lo cual se ha identificado y hasta multiplicado una vez más como la Villa del Humor. 
Para chuparse los dedos, dirían algunos glotones; una bendición de San Antonio para sus creyentes con un saludable baño de felicidad para este bucólico pueblo, siempre orgulloso por las aguas de su famosa laguna que a pocos kilómetros de la capital, la convirtiera en la Villa del Ariguanabo. 
También por contar con hermosas vegas del mejor tabaco del mundo, y una pujante clase obrera forjada desde las luchas independentistas y obreras por torcedores y lectores de tabaquería. Se cuenta que hasta nuestro héroe José Martí les habló una vez desde el Círculo de Artesanos, a tal punto que también fuera bautizada como la Villa Roja. 
Sin embargo esta politización fue más allá de sus obreros, pues trascendió a todo el pueblo permeándolo de cultura y rebeldía, por tanto no resulta extraño que hoy debamos agregarle otras virtudes, pues en distintas épocas surgieron allí verdaderos representantes de la cultura local, como el maestro Quidiello o artistas e intelectuales de la talla de Abela y Nuez—íconos del humorismo gráfico criollo--creando personajes satíricos tan gráficamente representativos como el Bobo y el Loquito, por solo nombrar dos de ellos.
Precisamente debido a estos antecedentes quisiera regresar 33 años atrás, a la IV Bienal del Humor Cuba 85.
Aunque mi envío ese año no obtuvo premio alguno en dicha Bienal. La caricatura presentada entonces la he considerado entre mis obras preferidas ya que en su mensaje gráfico enlazo la sutil influencia que tuvo por aquellos días el filme “Hiroshima mon amour” con el embustero “final feliz” del cine yanqui—de ayer y de hoy—a pesar de su belicosa prepotencia imperial
Más importante aún son las palabras introductorias al folleto de 72 páginas con reproducción de las mejores obras expuestas en dicha Bienal publicado poco después por el Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos con motivo de arribar en 1986 al “Año Internacional de la Paz”. Su título: CARICATURISTAS POR LA PAZ.
A continuación presento ambas copias: A la izquierda mi caricatura y en el bajante de la derecha el referido texto: Impreso en tres idiomas: Español, inglés y francés—el cual causó una grata sorpresa para todos por la firma de su autor.
"SINGULAR ARTE DE NUESTRO TIEMPO este del trazo rápido y firme que atrapa al lector con el encanto de la sonrisa y deja en su mente y en su corazón el mensaje de paz o la denuncia certera como resultado eficaz de su universal lenguaje. Es, por tanto, la caricatura un arma formidable de comunicación en el mundo actual rompiendo las barreras del idioma. Pues su código de señales está claro y al alcance de millones de seres en nuestro planeta amenazado.
 Esta colección extraída del envió de artistas de todo el orbe a la IV Bienal del Humor Cuba 85 demuestra el grado de conciencia sobre la lucha por la paz alcanzado por los humoristas gráficos en todas las latitudes.
Ya no se puede proclamar la imparcialidad del artista. El creador al tomar conciencia ha tomado partido. Partido con los humildes, con los que mueren de hambre, con los que luchan por un mundo de paz y desarrollo.
¿Quién puede defender la carrera armamentista, la guerra de las galaxias, la bomba de neutrones? ¿Quién puede estar a favor de la autodestrucción de la humanidad, de la cultura, de la vida? Los artistas del humor hemos puesto nuestro lápiz de combate al servicio de esta causa por la subsistencia que es la lucha por la paz.
En esta colección el Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos  recoge con amor la obra de muchos caricaturistas que desde distintos ángulos y países enfocan con sus agudos dibujos la esperanza en un futuro mejor y la necesidad de desenmascarar a los orates que enarbolan la macabra filosofía de la guerra 
René de la Nuez.

SOY MARZISTA LENINISTA



Con todo el respeto que nos merece el genial autor del “Manifiesto comunista”, lo expresado en el susodicho título no se trata de un error ortográfico; me refiero a este movido mes de marzo que finalizo echándole un ojo a la prensa today que recibiré tumorrow gracias a ETECSA en este mundo loco de wi/fi y fake news criollos. El subrayado es nuestro para destacar la necesidad histórica de asimilar las nuevas tecnologías sin renunciar a nuestra raíz castiza, castellana o latina que no tiene pelos en la sin hueso.
Es cierto que no estamos en la Edad de Oro de la Lengua Castellana, cuando descollaron autores de la talla de Cervantes o Quevedo. De ahí que no pocos trabajos publicados en este blog comiencen con el diáfano--NO NOS ENTENDEMOS--para aclarar a la derecha o a la izquierda, la tremenda diferencia entre ENMBARGO--made in english—y el criollísimo—BLOQUEO, o peor aún, confundir la ISLA de Cuba con un ARCHIPIELAGO de 1400 islas--o cayos adyacentes--según su tamaño:
Abismales deslices en los que han esquiado o patinado no pocos colegas en las redes informativas Made in USA en los últimos tiempos.
En cuanto a la definición de confeso leninista, los remito a una de mis obras graficas que han pasado casi inadvertidas entre los numerosos premios obtenidos en más de 60 años de vida artística en este género, precisamente con motivo de la conmemoración del centenario del indiscutible líder de la clase obrera, cuando el colega Ricardo Machado, por entonces director de la revista CAMPESINO (Órgano de la ANAP) me solicitó una portada para el Primero de Mayo de 1970, coincidente en dicha fecha con el Centenario del líder histórico de la URSS.
Para terminar y que no quepan dudas sobre el simbolismo de dicha imagen, he aquí reproducida la Bandera Roja de la clase obrera que sirvió de portada aquel Primero de Mayo en la revista CAMPESINO.

20 mar. 2019

UN HABANA LIBRE FELIZ COMO NUNCA


Mis relaciones carnales con el Hotel Habana Libre datan desde los tiempos en que la moderna instalación apenas gateaba por la Rampa Habanera. Se produjo gracias a mi amistad con el compañero Gustavo Zorrilla, recién llegado del exilio a raíz del triunfo revolucionario en enero de 1959. Zorrilla, Secretario del Movimiento Revolucionario “26 de Julio” en Cayo Hueso durante la insurrección, tuvo necesidad de enfrentar las insidiosas campañas del periódico “The Key West Citizen” contra los patriotas cubanos, exiliados en la ciudad floridana.
Compartíamos entonces como novatos inquietudes periodísticas, y de esa amistad recuerdo su libro “Pequeña Trinchera”, con dedicatoria de su puño y letra, donde reproduce también documentos de los archivos del 26 de Julio en Cayo Hueso.
Por cierto lo del Cayo Hueso es un invento cubano, porque la traducción de West no es hueso, sino oeste. 
Apenas nueve meses transcurrieron desde la inauguración del entonces hotel “Havana Hilton”, el 19 de marzo de 1958, hasta la entrada a la capital de la Caravana de la Victoria con el Comandante Fidel Castro al frente.
Casi de inmediato se estableció el Estado Mayor del Ejército Rebelde en la Suite Presidencial “La Castellana”, que abarcaba varias habitaciones del piso 22 del hotel. Instalación que aún se mantiene como referente histórico de aquel acontecimiento.
Ese solo hecho y uno de los primeros intentos de asesinato a Fidel en la propia cafetería de la planta baja, fueron suficientes para que el bisoño centro turístico se robara los cintillos de la prensa de entonces.
Corrían los años sesenta del pasado siglo, y el majestuoso Habana Libre se elevaba en la cúspide de La Rampa habanera, la moderna arteria comercial que remolcaba hacia el Malecón habanero todas las ansias de una juventud que se había ganado por derecho propio el reconocimiento de la Generación del Centenario en todo el mundo.
Tuve el privilegio de haber cubierto como periodista-caricaturista varios eventos que por entonces se celebraban en el emblemático hotel. Entre ellos: El Segundo Congreso de la UPEC y la Conferencia Tricontinental que dio origen a la OSPAAL, así como la Olimpiada de Ajedrez, éstas dos últimas a fines de 1966.
Un año más tarde, la Conferencia de la OLAS, donde se fundó la organización juvenil de estudiantes OCLAE. Y en 1968 se celebró el Primer Congreso de Cultura al que asistió el conocido caricaturista norteamericano Jules Pfeiffer.
Durante el VII Congreso de la Organización Internacional de Periodistas efectuado en los salones del Habana Libre en 1971, dada la repercusión y popularidad obtenida por los cuadernos de historietas didácticas cubanas, obtuvieron como premio especial el honroso galardón de la OIP.
Fue un verdadero aporte al género partiendo de las orientaciones personales del Comandante en Jefe sobre la necesidad de dar un enfoque más ameno a la propaganda partidista dedicada a las nuevas tecnologías para el sector campesino recién alfabetizado. 
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Por tanto, como una exclusiva reproducimos aquí por primera vez las cuatro portadas de dichos cuadernos, que fueron apareciendo con tiradas millonarias en el sector campesino entre 1968 y1970 

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Dicha tarea fue encargada al semanario PALANTE dirigido por René de la Nuez, quien formó un minúsculo equipo sin afectar los compromisos semanales de la publicación durante dos años. Dicha tarea recayó en quien esto reporta—el ilustrador (BLANCO), y los redactores (VAL) y (BETAN) en cuadernos a cuatro colores editados por el Departamento de Orientación Revolucionaria del Partido.
Por tanto, tuve el placer y el honor de participar en dicho proyecto bajo los títulos de:“Matilda y sus amigos”, “Trucutuerca y Trescabitos”, “Los siete Samurais del 70”, y “Pol Brix contra el Ladrón Invisible” y no recuerdo otro acontecimiento similar en la historia del género en nuestro país.
A principios del año siguiente tuvo lugar el Congreso de Educación, con tal impacto que concluyó ampliándose como Congreso de Educación y Cultura, al cual asistí sustituyendo a Nuez como nuevo director del semanario.
Estos son algunas de las Conferencias y Congresos a los que asistí como invitado  en sus primeros años, pero si algo he de agradecerles de por vida al Habana Libre Tryp es la celebración, de mis 50 años de vida artística, el 25 de febrero de 1998, al brindarme el Salón Solidaridad para montar una muestra retrospectiva de mi obra, con la presencia de colegas cubanos y extranjeros asistentes al evento. Dicha exposición personal titulada “Media Rueda con Humor” se realizó en el marco de la “X Bienal del Humor” de San Antonio de los Baños” a comienzos de 1989.
Con esta actividad, la gerencia y los trabajadores del hotel administrado por la cadena Sol Meliá, quisieron estimular mi trabajo de varios años realizando allí caricaturas personales in situ a huéspedes y visitantes. Cientos de ellos pudieron llevar a sus países de origen un recuerdo exclusivo y personal de su propia imagen caricaturizada.
Agasajo que debió ser a la inversa, porque fue el hotel, quien en medio del período especial, nos abrió sus puertas al compañero Jorge Camejo y a mí; permitiéndonos sobrellevar la doble carga de una precaria jubilación en medio del doble bloqueo norteamericano y el pesado fardo que aún cargamos con una doble moneda..
Por si todo esto fuera poco, el 19 de marzo de 2008, al celebrar el hotel Habana Libre Tryp su 50º Aniversario, y en presencia de una representación de la cadena hotelera Hilton y del compañero Marrero, Ministro Cubano del Turismo, se me permitió realizar allí una exposición de diez estampas humorísticas inspiradas en las cinco décadas de existencia del hotel en 23 y L.
Esa noche, en la gala de celebración, tres personas fuimos galardonadas: Raúl Trelles, por entonces capitán de la cafetería y el único fundador en activo que aún trabajaba en los salones del Habana Libre. La famosa “Vedette de las Américas” Rosita Fornés, escogida para estrenar el cabaret del hotel. Y el tercer premiado fue este humilde caricaturista que firmaba Blanco. 
Los tres recibimos sendos diplomas como “Huéspedes de Honor”, de una institución a la que me atan recuerdos tan íntimos como los descritos anteriormente.
Sea este un modesto homenaje de quien a punto de cumplir 89 años de edad el próximo noviembre, junto a los 500 de la Capital, jamás tuvo el honor o el placer de hospedarse en el entrañable Habana Libre, pero recodarlo con agradecimiento y afecto a 61 años exactos de su debut en La Rampa habanera. Así que una vez más le deseamos ¡MUCHAS FELICIDADES!