03/11/2009

¿VIDAS PARALELAS?

Las víctimas de la Primera Guerra Mundial cebaron las “vacas gordas” de los magnates en Cuba; país mono productor que vio aumentado el precio del azúcar de un día para otro. La fiesta del derroche menocalista duró hasta el “crac” bancario de 1929, dando comienzo a una crisis económica parecida a la actual, pero mucho mas subdesarrollada. Es decir: Llegaron las “vacas flacas”.
El Imperialismo yanqui apostó por una pronta recuperación de la isla enferma y la burguesía criolla se vacunó en sus palacetes de la Quinta Avenida, mientras Liborio seguía padeciendo la pandemia (falta de pan) del “tiempo muerto” entre zafra y zafra.
En ese contexto aparezco yo. Y como me lo contaron se los cuento, pues ese día estaba aún en el claustro materno.

Dice mi familia que en la madrugada del 28 de noviembre de 1930 se le presentó a la comadrona que atendía a mi madre un parto sumamente difícil, a tal punto que tuvieron que correr con ella, --mamá, no la comadrona--, para la clínica particular sita en la Calzada de Jesús del Monte, hoy un asilo de ancianos en 10 de Octubre frente al Cine Apolo, que hoy tampoco pasa películas.
Treinta y dos días después al otro lado de la ciudad,--exactamente el 30 de diciembre del 30, en la Colina Taganana, donde estaba situada la Batería de Santa Clara, (Patrimonio de la Humanidad), ubicada en un moderno reparto residencial, vino al mundo otro habanero, pero a diferencia mía, en cuna de oro. Era el lujoso Hotel Nacional, --por algo Carpentier le llamó “El Castillo Encantado”--. Sus padres putativos fueron los yanquis Mc Kim, Meade and White, y Purdy Henderson Co.
Nacimos pues, juntos pero no revueltos. De origen pobre, en un barrio obrero, con calles de tierra excepto las tres calzadas que lo atravesaban: Concha, Luyanó y Jesús del Monte, mi niñez no podía parecerse en nada a la de aquel gigante turístico y aristocrático del Vedado, a orillas del Malecón habanero.
Corrían los tiempos difíciles del “machadato” en medio de la crisis económica internacional. Llevado a la Presidencia por los liberales, Gerardo Machado quiso prorrogarse en el poder. Su impopular gobierno se caracterizó por una política educacional “sui generis” con el cierre a palos de la Universidad, el palma cristi que se le brindaba gratis a los estudiantes, y la Ley de Fuga aplicada a los más recalcitrantes. Para algunos guatacas Machado era “El Egregio”, para otros “El asno con garras”, como lo bautizara Villena.
Resultado de tanta opresión y resistencia, el tiro andaba sato en las calles en una época donde se imponía la ley del gatillo alegre. Eso no resultaba un obstáculo para que opulentos sibaritas degustaran ricos manjares en los restaurantes del Nacional; en tanto que la dieta familiar en casa era a base de harina con boniato, excepto yo que seguía lactando.
Cuando cayó la dictadura en agosto de 1933, surgió un gobierno de coalición, donde se halaban las orejas liberales continuistas, rebeldes de izquierda; así como sargentos y clases que se habían sumado a la insurrección cuando vieron que la cosa se ponía mala, rebelándose contra los oficiales de alta graduación: La cosa se le escapaba de las manos al embajador yanqui Summer Welles, artífice de la componenda y el cabildeo, porque había surgido una figura incorruptible, el Ministro de Gobernación Antonio Guiteras.
Quiso la historia que la rebelión de los sargentos el 4 de septiembre desplazara de su cargo en las Fuerzas Armadas al general Julio Sanguily, quien se mudaba de inmediato al Hotel Nacional por temor a represalias y dos días después por distintas causas también lo hiciera el embajador yanqui Welles. ¿Casualidad verdad? Veamos lo qué pasó:
El 30 de septiembre de 1933, el Hotel, por su situación geográfica en un peñón, a orillas del mar, su arquitectura monolítica y otras condiciones, fue escogido como bastión de los oficiales machadistas.En la madrugada del 2 de octubre comienza el asedio. --¿Con el embajador yanqui adentro?-- Los militares, bien entrenados y mejor atrincherados pero con pocas armas, lograron una eficaz resistencia frente a miles de soldados del Gobierno. Los sitiados tuvieron sólo 14 bajas de ellas 12 heridos, mientras las tropas de Batista sufrían cerca de 100 muertos y unos 200 heridos. Sin embargo, aquello duró unas horas y a las 4 de la tarde de ese mismo día, los oficiales se rindieron cuando se les acabó el otro parque, --el alimenticio--. Como testimonio del combate, los exteriores de la instalación turística quedaron marcados por virulentas llagas de plomo.
Poca visión tuve yo de esos hechos, con solo tres añitos desde mi improvisado refugio debajo de la cama, al son de los bombazos y las ametralladoras.
El diplomático norteamericano que manejaba los hilos desde su improvisada suite logró que el papalote de la “Revolución del 33 se fuera a bolina”, como lo describiera Raúl Roa en su libro homónimo.
De nuevo gobiernos entreguistas y auges capitalistas. Por esa época personalidades de todo el mundo como Winston Churchil, llenaron de humo los salones del hotel, en una especie de propaganda gratuita al mejor tabaco del mundo. Otra figura del momento fue Buster Keaton, a quien imaginé hospedándose allí por señas, pues jamás le oí una sola palabra en el cine.
Correteaba mi niñez a lo largo de la década de los años treinta, y amante del beisbol, jugaba a la pelota en los terrenos de la Loma del Burro, en Luyanó, aledaños al barrio de indigentes de “Las Yaguas”, mientras esto ocurría allí, el Hotel le daba acogida a mi ídolo de las Grandes Ligas, Ted Williams.
La galería de celebridades en la instalación recoge la presencia de los Duques de Windsor, los Reyes de Bélgica y al descubridor de la penicilina Sir. Alexander Flemming, quienes ocuparon en su momento algunas de las 15 suites del inmueble, incluyendo la presidencial. Y que estrellas de Hollywood como Marlon Brando, Tyrone Power, Frank Sinatra, Errol Flynn, y Ava Gardner entre otros, pudieron escoger entre las 415 habitaciones restantes, en tanto Rita Hayword rememoraba su “Escuela de Sirenas” en la piscina del hotel.
No faltaron personalidades de otras latitudes que disfrutaron de sus comodidades. A saber: Jorge Negrete, María Félix, Agustín Lara Rómulo Gallegos y por último, ya madurita en el siglo actual, Sarita Montiel y su nuevo amor cubano. Sin embargo lamentable fue el caso de la afamada Josefine Baker, víctima de la discriminación racial y motivo de encendidas polémicas en la prensa de los años cuarenta.
De nuevo otra guerra por el reparto del mundo enlutó a Europa, convirtiéndose en la Segunda Guerra Mundial. El gobierno cubano, apéndice glúteo de los EE.UU. se sumó al carro belicista, padeciendo algunos síntomas de desabastecimiento mientras otros se beneficiespeculaban por la cercanía del floreciente mercado yanqui. Sin embargo, pagó con el asedio de sus costas y el hundimiento de varias naves mercantiles.
Huéspedes del Nacional convertido en atalaya por entonces, asomados a los mismos balcones donde izaron bandera blanca los entorchados del 33, fueron testigos presenciales de la primera y única vez que la farola del Morro apagó sus fanales para evitar el ataque enemigo a la ciudad de La Habana, esta vez serían nazis en vez de ingleses.
Ernest Hemingway también aparece en la lista de sus huéspedes ilustres. Sin embargo, pronto se mudó al hotel “Ambos Mundos”, para estar más cerca de su mojito en “La Bodeguita” y de su daiquirí en “El Floridita”. Aficionado al boxeo, al toreo, a la pesca y a la caza, el “Papa” no podía quedarse tranquilo ante la presencia de submarinos alemanes en las proximidades del litoral cubano: Artilló al “Pilar” y junto a su piloto Gregorio, salió a cazarlos en las cayerías septentrionales de la isla. Que yo sepa, no capturó ninguno, pero cogió buenas “aguas” a bordo con “Añejo Bacardí” y “Matusalén” por aquello de…”Hoy alegre, mañana bien”.
Se sabe que las tropas yanquis tras la campaña africana entraron a territorio italiano y lograron arrollar a las de Mussolini, gracias al apoyo de la mafia siciliana. Y parece que Lucky Luciano fue uno de los artífices de la operación, porque a partir de entonces aumentó su autoridad entre los gangsters que dirigían el juego, y la prostitución en los Estados Unidos.
El puritanismo yanqui de entonces rechazaba la introducción de la droga en sus negocios y le prohibió la entrada en los EE.UU., pero estaban en deuda con el “Dichoso” Luciano, quien montó su guarida en el Hotel Nacional, desde donde declaró la guerra a las “familias” azurras en el continente e impuso el narcotráfico a punta de pistola.
Sus testaferros, Giancana, Trafficante y Meyer Lansky, así como el peliculero George Raft, eran figuras privilegiadas en los salones del Nacional, y administraban el casino en ése y el resto de los hoteles de lujo de la capital. Eso duró hasta la tercera parte de “El Padrino”, el resto lo saben ustedes. Hoy Estados Unidos es el primer país consumidor y traficante de drogas en el mundo. Pero hay una última etapa cantada por Carlos Puebla cuando dijo…”Llegó el Comandante y mandó a parar”. El Nacional vio con sorpresa frente a sus instalaciones el derribo del águila imperial en el monumento al “Maine” como un símbolo de los nuevos tiempos. La administración pasó del billete verde al verde olivo, y la gerencia ha mantenido su preferencia en los turistas extranjeros que se convierten en repitentes gracias a la magia del buen servicio.
Sigue pues ofertando, piscinas, habitaciones, tiendas, bares, restaurantes, cafeterías, La Casa del Habano, el Cabaret Parisién, el Piso Ejecutivo, etc., El Hotel, según el Poeta Nacional Nicolás Guillén, tiene lo que debía de tener, excepto el Casino de Juego, ni falta que nos hace.
Considerado uno de los 10 palacios-hoteles del planeta, el Hotel Nacional ya había obtenido el tercer lugar entre las mejores instalaciones hoteleras del mundo solo superado por la ·”Mamonia· de Marrakech, y el “Ritz” de París, cuando en 2005, el IV Encuentro de los Mejores Hoteles del Mundo lo llevó al Primer Lugar, junto a la mejor isla: Cuba y la mejor playa: Varadero.
En esa ocasión fue entrevistado su actual Gerente General, el Sr. Antonio (Tony) Martínez, quien reconoció que “El Hotel Nacional no es el mejor del mundo, sino el más preferido”.
Independientemente de la situación económica que ha tenido que atravesar la nación y sus instituciones durante 50 años de bloqueo, agudizada por el período especial, la instalación turística sigue dando la hora, gracias a la selección de su personal, a la exquisitez en el buen trato, y a la constante preocupación por darle el mantenimiento correcto y oportuno.
Por lo tanto no hay comparación, ni pretendo medirme con nuestro hotel insignia; pero que somos contemporáneos, no hay quien me lo discuta.
Por último guardo en mi corazón un hecho inolvidable: Al cumplir el Hotel Nacional sus 50 abriles en diciembre de 1980, tuve el alto honor de ser invitado a la recepción donde se homenajeaba a los trabajadores cincuentenarios del centro, haciéndoles caricaturas in sito a todos y cada uno de aquellos abnegados gastronómicos. Hasta altas horas de la noche cumplí con agrado la honrosa tarea. Lo que no sabía ninguno de ellos es que en esos días yo también había arribado a mi media rueda… En este mes ambos cumplimos 79 años en una emulación fraternal, --como si fuera una carrera de larga distancia--, que de antemano se sabe quien ganará, porque queda poco Paco y hay Nacional para rato.

PALANTE MELÓMANO.

A mediados de la década del 60 del pasado siglo, mientras Rita Pavone nos golpeaba a diario con su “martello”, y el furor por Pello el Afrokán y su ritmo Mozambique, acaparaban la mayoría de los espacios en la programación radial y televisiva de nuestro país, otras orquestas y ritmos tradicionales no recibían la misma atención de los medios.
Quiso el destino que en agosto de 1967, Valdés Díaz y yo, premiados en el Salón Internacional Humorístico de Montreal, fuéramos invitados a participar en la Expo-67, donde Cuba tenía una amplia representación. Ñico y el entonces director de la publicación también nos acompañaron.
Aparte de las actividades oficiales a que fuimos invitados, sucedieron cosas que tuvieron repercusión en esos días: El compositor Giraldo Piloto, había cargado sus pilas durante meses oyendo y viendo lo que se tocaba en Montreal. La víspera de su partida no cabía de júbilo pues iba a despedirse con una entrada para el concierto de Sara Vauhgn y Duke Ellington. Notamos entonces que llevaba dos baúles con música grabada pues finalizada la velada tomaría el avión de regreso a Cuba.

Lamentablemente al día siguiente nos enteramos de un accidente en el propio aeropuerto de Montreal. Al despegar el aparato, segó la vida de casi todos los pasajeros de Cubana de Aviación, incluyéndolo a él. ¿Qué sorpresa nos habría tenido guardada el querido músico cubano?
Todo esto viene a colación porque ya en nuestro país, casi un año después, oímos en la radio cierta composición interpretada por una orquesta charanguera, que se nos parecía bastante a los acordes y timbres modernos que las agrupaciones musicales foráneas daban a nuestros ritmos, allá en Canadá. Así se lo hicimos saber al nuevo director del semanario, el compañero Nuez, no sin el rechazo de alguien que sin oír la composición, la tildó de machadato, por tratarse de la Orquesta Revé.
Al oír aquello, el caricaturista Guerrero con más oído musical que yo y con muchos más arrestos periodísticos, le hizo la primera entrevista al “novato” Juan Formell, que se publicó con fecha 21 de noviembre de 1968 en PALANTE.
A ese primer número titulado “El Martes”, le siguió otro en reciprocidad con el semanario pues lo tituló “El Jueves” (el día de la risa, según el estribillo). Pero, no conforme con eso, Formell nos trasladó su opinión que también se dio a conocer en nuestras páginas el 2 de diciembre del mismo año.
Ahí comenzó una estrecha amistad entre el compositor y nosotros. Incluso cuando formó su propia orquesta, los “Van Van”. A menudo Juanito participaba con sus músicos en los partidos de pelota-parqueo, que como ejercicio durante el horario de almuerzo practicábamos a diario aquellos jóvenes músicos y humoristas de entonces.Al poco tiempo ése Formell “De mis recuerdos”, saludó a todos con “¡Qué volá, qué volón!” y le cantó “Lo material” a “Marilú”, la “Sandunguera”, que cumplía años igual que él, así que no sólo dijo “¡Felicítameeee, felicítalaaaa!”, sino que se lamentaba porque “La Habana no aguanta más”, parece que por la proliferación de “Los Pájaros tirándole a la escopeta”. Más tarde Juan y sus Van Van descubren que “Pastorita tiene guararey”, pero “El negro no tiene ná”, y deciden probar “Azúcar” en Cancún, pero ya yo era un “Buey cansa´o” con la enfermedad de “La titimanía”, así que le dije “¡Chirrin Chirrán!”, Dejé de verlo hasta junio de este año cuando merecidamente el Doctor Juan Formell recibió el título “Honoris causa” otorgado por la Universidad de La Habana.
Durante el apoteósico concierto organizado por Juanes “Paz sin fronteras” el pasado 20 de septiembre, al verlo, tan entusiasta y juvenil como siempre cerrar con broche de oro el espectáculo al estilo “Van Van” y su pegajoso potpurrí, seguido por el Chan Chan, de Compay Segundo, su euforia me impactó como a todo el pueblo.
Por último, emocionado gritó para que lo oyera el mundo entero: ”¡DUELA A QUIEN LE DUELA, SE HIZO!”, “¡EL CONCIERTO POR LA PAZ SE HIZO!”
Con honestidad, no podría confirmar si fue una lágrima, o la incipiente conjuntivitis la que por un momento me humedeció los ojos.

02/11/2009

UN COCODRILO PERDIDO EN MOSCÚ.

El 7 de noviembre se celebraba en la Unión Soviética el triunfo de la Revolución Bolchevique contra el zarismo. Y en el año 1972, fui invitado a participar de los festejos por los 50 años de la fundación de KROKODIL (cocodrilo en español) revista satírica orientada por el propio Vladimir Ilich Lenin.
Lo curioso es la forma en que surgió el título: Como se sabe, el cocodrilo es un saurio tropical, de vida anfibia y bastante exótico para esas latitudes, pero en la visita que hice en ocasión del cincuentenario, me enteré que los humoristas gráficos y literarios reunidos en aquel encuentro de 1922, no daban pie con bola para lograr bautizar la publicación. Dicen que en ese momento, y como diría Fritz Suárez Silva, --no son mentiras mías--, uno de los redactores rezagados entró en el salón y fue tal el ambiente de preocupación existente que sólo dijo: --¡Eh! ¿Qué pasa aquí? ¡Parecen unos cocodrilos!--
Ese era precisamente el símbolo que buscaban. Algo que mordiera fuertemente los males que aquejaban al sistema y al enemigo, pero sobretodo que sus fuertes mandíbulas no soltaran fácilmente la presa. El color sería el rojo del proletariado.
La revista vendría a ocupar el centro gravitacional de otras tantas similares, --unas veinte--, a las que cada República le daría su perfil satírico-costumbrista y su nombre propio.
En esta imagen aparecen alrededor de Papá Krokodil, el resto de sus hermanos gemelos.

Aquella solemne fiesta de 1972, reunió no sólo a reconocidos autores soviéticos como el veterano Efimov o el inseparable trío de los Kukriniksy, sino también a grandes personalidades del humorismo mundial como el francés Jean Effel, el escritor finlandés Marti Larni y el norteamericano Anton Reflegier entre otros.
Como director de PALANTE intervine en los debates y a pesar de las felicitaciones y el ambiente fraternal, tuve que refutar un criterio bastante generalizado sobre el género del cómic al que llamaban despectivamente un arte imperialista. Mi respuesta no se hizo esperar, pues según nuestra propia experiencia cubana, en la lucha ideológica no se podía prescindir de ningún arma y en Cuba las historietas eran muy populares interviniendo en no pocas batallas contra los yanquis y nuestras propias deficiencias. Incluso, el proyecto C-Línea de Prensa Latina y sus “Anticomics” habían demostrado su eficacia en el resto de América Latina.
Ese debate quedó como una incidental en nuestras relaciones, procurando no empañarlas y respetándonos mutuamente... Por nuestra cuenta seguimos utilizando el género, por otro lado, nuestros vínculos de intercambio aumentaron. Algunos caricaturistas soviéticos nos visitaban con frecuencia. Tal es el caso de Andrei Krilov, quien asistió a la primera Bienal Internacional de Humorismo de San Antonio de los Baños en 1979.
Si para nosotros la representación gráfica del Caimán Verde era un símbolo; para los caricaturistas soviéticos el Krokodil Rojo, también representaba ese “látigo con cascabeles en la punta” al que se refirió Martí sobre el humorismo.
Consciente de ello, y a nombre de PALANTE me hice el propósito de obsequiarles algo verdaderamente íntimo a los colegas de la URSS; y un tiempo después comencé a gestionar un cocodrilo de verdad en una aventura que me llevó a contactar cenagueros de la península de Zapata, taxidermistas de la Academia de Ciencias, aduaneros y hasta fitosanitarios que autorizaran la salida legal del país a tan curioso viajero.
Por eso, cuando el caricaturista Krilov, regresó a Cuba por segunda vez, le hablé del proyecto y de lo adelantadas que estaban las gestiones en inmigración, incluyendo su envase, (una especie de féretro de alrededor de dos metros de largo) donde descansaba el sueño eterno ese robusto ejemplar de Cocodylus rhombifer.

El colega moscovita interesado por ver un juego de beisbol, fue conmigo al Estadio del Cerro y entre lanzamiento y lanzamiento se propuso servir de mensajero y trasladar el saurio debidamente embalado hacia la Unión Soviética. Sellamos el pacto con una pelota firmada por los caricaturistas cubanos.
Fuimos al aeropuerto no sólo a despedir a Krilov, sino para asegurarnos de que el “paquete” fuera subido a bordo sin novedad. El feliz portador se despidió de nosotros con un fuerte abrazo y el agradecimiento por obsequio tan valioso.
Para asegurar la operación hicimos contacto con el colega José Gabriel Gumá, por entonces corresponsal cubano en Moscú, quien se comprometió en ir al aeropuerto con un vehículo apropiado y ayudarnos con esa carga tan pesada. Lo asombroso fue que no pasaron muchas horas, cuando recibimos una llamada del propio Gumá, de lo más preocupado porque el animalito no había desembarcado ni como carga ni como pasajero.
Se había esfumado durante el viaje, por lo que la desaparición de un cocodrilo en pleno vuelo, dejaba de ser un encargo para convertirse en noticia de primera plana.
En ese momento el colega pensó más en la pérdida de credibilidad cubana que en el palo periodístico de un cocodrilo perdido y nada menos que en el aeropuerto de Moscú. Pero no perdió el tiempo ni la sangre fría, y en lugar de reportar el escamoteo, fue a la redacción del KROKODIL. Allí, en la mesa de reuniones, estirado cuan largo y rígido era, lo recibió el protagonista de fuga tan espectacular.
Ante la sorpresa del cubano, Krilov explicó lo ocurrido: --Pensé que para evitar los engorrosos trámites de declararlo como equipaje, aproveché la amistad que tenía con el piloto de Aeroflot, para que él lo incluyera entre sus objetos personales, por eso en cuanto aterrizamos una camioneta me aguardaba en la pista, y yo me llevé el reptil sin pasar por la aduana.
Aclarada la situación, el corresponsal de “Granma” se despidió, notando que el bicho le respondía el saludo mostrándole la enorme sonrisa de sus afilados colmillos, con la que contagió a todos los presentes, incluyendo al propio Gumá.

NO ESTÁN TODOS LOS QUE SON... II PARTE

Lamento que en el último trabajo que les ofrecí, titulado NO ESTÁN TODOS LOS QUE SON, NI SON TODOS LOS QUE ESTÁN http://ay-vecino.blogspot.com/2009/10/no-estan-todos-los-que-son-ni-son-todos.html, se me haya olvidado algo muy importante: El tema fue motivado por celebrarse en Cuba el 20 de octubre, Día de la Cultura Nacional, y ya estábamos dentro de la Jornada conmemorativa.
Antes que se me olvide, los tres autores incógnitos en esa edición son: (V.M.) Víctor Manuel González, cuadro de la esfera ideológica del Partido por entonces, y actualmente en “Bohemia”; (Tato Páez) es Tubal Páez, el Presidente de la Unión de Periodistas de Cuba desde hace unos cuantos años, y (AEP) es nada más y nada menos que nuestro Ministro de Cultura Abel Enrique Prieto Jiménez.
Dentro de pocos días cumplo 79 años, y si sumamos una catarata débil visual cn mi disco duro (un poco blando) de memoria Ram, conspiran para que se me olvide incluir otras personalidades que incursionaron esporádicamente en la caricatura. Rectifico pues:

De momento podemos agregar al querido Ho Chi Minh, quien con el seudónimo de Nguyen A. Q. firmó este dibujo que ahora tengo el placer de presentarles…
En la antigua URSS, visité museos donde se guardan testimonios de los dibujos satíricos que adornaron la Ventana Rosta de Moscú, en tiempos de la Revolución Bolchevique, ¿El autor? Ése gran poeta ruso Vladimir Mayakovski quien también escribiera hermosos versos sobre Cuba. Aquí dos de esas caricaturas… ¿Y qué me dicen del multipremiado cineasta Gutiérrez Alea, autor de obras para morirse de risa como “La muerte de un burócrata” o aconsejables para olvidadizos como yo “Memorias del subdesarrollo”: Pues bien, Titón firmaba sus caricaturas con el seudónimo de Titón, y de ahí que los más cercanos a él, lo llamaran Titón.
Existen apuntes cómicos del inolvidable Lezama Lima como esta copia de un original hecho por el padre de “Orígenes”
y espero que ustedes, mis queridos vecinos, me ayuden a recordar algún otro ejemplo porque, para finalizar, debo confesarles algo:
Uno de los espacios televisivos que más veo es “Contra el olvido”, y notando las dificultades que últimamente presento para memorizar, acudí al geriatra especialista en psicología del adulto mayor.
El médico me preguntó:
--¿Qué le pasa?-
A lo que le respondí:
--Doctor, se me olvida todo; dónde puse los espejuelos; si guarde la prótesis dental en el armario o el escaparate; se me desapareció el último trabajo que escribí para el blog, y así una y mil cosas más.
Tras el inventario de amnesias, el facultativo me pregunta:
--¿Desde cuándo tiene ese problema?
Y yo, a una pregunta, otra:
--¿Qué problema, doctor?
Espero me hayan disculpado.

28/10/2009

DAVID VS.GOLIAT.

El pasado 28 de octubre nuestro país presentó una vez más al seno de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU su propuesta: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, financiero y comercial del gobierno los Estados Unidos de América contra Cuba”.
En términos deportivos, cualquier resultado de un partido 187 a 3, es una verdadera pateadura. En el campo político parece que no es así, pues ese mismo o parecido resultado se ha repetido hasta la saciedad en el diferendo entre ambos estados en el seno de dicha Cumbre. ¡Y no ha pasado nada!
El pequeño e invicto David ha hecho morder el polvo de la derrota dieciocho veces consecutivas al colosal Gigante de las Siete Leguas, aplicando el sagrado derecho a defender su soberanía, utilizando la verdad como escudo y esgrimiendo la espada de la solidaridad de los pueblos.
Están en juego pues dos estrategias opuestas: La ley del más fuerte frente a una postura tan vertical como nuestras palmas, y a pesar de sus maniobras, sus campañas mediáticas, sus mercenarios y sus genocidas medidas del mal llamado “embargo”, nuestras raíces se han profundizado tanto que a la larga el Imperio tendrá que ceder.
Por otro lado, la bota de los marines sólo pisan el territorio cedido en Guantánamo, gracias a una intervención militar y a una Enmienda Platt impuesta hace más de cien años.
Jamás tropas norteñas han podido ocuparnos a la fuerza. La única y verdadera invasión fue de latifundios, corporaciones y otros daños colaterales del capitalismo salvaje. Pero nos amparó el santo de la guerrilla en 1959: San Seacabó.
Cuando fracasó el mercenarismo de las bandas contrarrevolucionarias y la invasión en Playa Girón de los gusanos “cocineros”, echaron mano al garrote de la OEA y al bloqueo genocida. La solidaria cooperación de la URSS detuvo la garra asesina de la Operación Mangosta, desembocando en el bloqueo naval de la Crisis de los Misiles en 1962, pero lo cierto es que a pesar de la desaparición de la potencia nuclear soviética, este Pulgarcito caribeño aún se mantiene invicto.
En mis 78 años de existencia no he presenciado ningún enfrentamiento directo con las tropas regulares norteamericanas, ningún avión de combate cubano ha surcado los cielos de Estados Unidos para amenazar al Norte revuelto y brutal, a no ser el piloteado por algún desertor de las Fuerzas Aéreas Revolucionarias.
Las únicas bajas de ellos resultaron ser mercenarios encubiertos de la CIA o pagados por la Fundación Cubanoamericana de Miami.
Sin embargo, en estas cinco décadas hemos visto con estupefacción sus continuas incursiones bélicas en otros países. A saber:
Panamá en 1958; Vietnam de 1960 a 1975; Laos en 1962; Panamá por devolución del Canal en 1964; República Dominicana, bombardeo de elecciones en 1965-66; Guatemala, comandos de boinas verdes en 1966-67; Camboya, bombardeos de 1969 a 1975; Omán, comandos USA y Marina iraní en 1971-73; Laos, bombardeos en 1971-73; Chile, comandos respaldan golpe en 1973; Camboya, bombardeo por petróleo en 1975; Angola, comandos apoyan a Suráfrica de 1976 a 1992; Irán, comandos en embajada 1980; Libia, dos jets derribados en 1981; El Salvador, operación comandos contra guerrilla 1981-1992; Nicaragua, marines apoyan contras 1981-1990; Líbano, marines expulsan a la OLP 1982-1984; Granada, bombardeo e invasión 1983-1984; Honduras, tropas construyen bases fronterizas, 1983-1989; Irán, dos jets iraníes derribados en 1986; Bolivia, USA dirige incursiones en campos de cocaína; Irán, intervención a favor de Irak 1987-1988; Libia, dos jets libios derribados en 1988 1990; Filipinas, cobertura aérea facilita golpe en 1989; Panamá, bombardeo derroca gobierno nacionalista en 1989; Liberia, tropas yanquis evacuadas en guerra civil, 1990; Arabia Saudita, estacionamiento durante la guerra Irak-Kuwait en 1990; Kuwait, bombardeo por retorno de la familia real en 1991; Somalia, ocupación durante guerra civil en 1992-94; Yugoslavia, apoyo a la OTAN en bloqueo a Serbia y Montenegro 1992-1994; Bosnia, bombardeo zona de exclusión en 1993; Haití, intervención de tropas a tres años del golpe en 1994; Zaire, tropas intervienen contra revolución del Congo en 1996-1997; Liberia, comandos evacuan extranjeros en 1997; Albania, tropas bajo fuego en evacuación de extranjeros, 1997; Sudán, misiles contra supuestos terroristas en 1998; Afganistán, misiles contra lo mismo de lo mismo; Irak, cuatro días de ataques aéreos en 1998; Yugoslavia, apoyo a la OTAN para obligar la retirada Serbia de Kosovo en 1999: Irak, bombardeo y ocupación de Irak. Bush informa el fin de la guerra en 2003. ¡PERO AÚN CONTINÚAN ALLÍ!!Sin embargo, a ninguno de esos países se les ha aplicado, ni se les sanciona actualmente con la Ley de Comercio con el enemigo en tiempos de guerra, vigente desde 1917. Sólo a Cubita la bella.
¿Se entiende eso?