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11 may. 2018

UN ABRAZO BOHEMIO



Ayer se cumplieron 110 años exactos del debut de la querida BOHEMIA: Decana de las revistas ilustradas cubanas e iberoamericanas. Muchos son los recuerdos que me atan a su devenir histórico. Desde mis primeros pasos por la lectura de los muñequitos en colores dominicales Made in USA de la prensa diaria allá por la década del 30 del pasado siglo.
Amante del dibujo gráfico desde temprana edad, por entonces tuve que acostumbrarme a leerla de atrás para adelante pues en esa última página se reproducían caricaturas bajo el curioso título de “Goma y tijera”. Con el tiempo descubrí que se trataba de copias tomadas de la prensa extranjera libre del pago de derechos de autor. Parece que la idea pegó tanto que aún hoy se mantiene el servicio, con la diferencia de que a partir de nuestra Revolución, los caricaturistas son cubanos y perciben un estipendio por su publicación.
Pero lo que pretendo recordar es una curiosa anécdota que publicamos  con fecha 26 de julio de 1973, En PALANTE siendo director del semanario. Conocíamos al joven colega Alfredo Balmaseda desde la década de los años 40 del pasado siglo, cuando debutábamos como aficionados a la caricatura con la diferencia de que yo tenía un trabajo fijo como tipógrafo, pero él estaba arañando como podía para buscarse los frijoles. Por entonces participábamos en los diversos concursos donde la publicidad estimulaba el humorismo gráfico en la propaganda. Es entonces que me cuenta lo siguiente:
“…En el primer trimestre del año 1953 se convocó a un concurso de humorismo gráfico publicitario, al que profesionales y aficionados acudían motivados por un jugoso premio de mil pesos.
La temática correspondía a los intereses de varias firmas comerciales, entre ellas la revista “Bohemia”. Balmaseda sacrificó los reclamos de su estómago, y los pocos centavos que tenía los invirtió en materiales de dibujo a expensas de su propio almuerzo.
”Llevé mi original a la Asociación de Caricaturistas de Cuba, y el presidente, al ver el trabajo me dijo:
“--¡Oye, flaco! ¿Tú sabes, que no se va a exponer tu trabajo?
“¿Razones? ¿Era mi obra competitiva y a la vez peligrosa? ¿Había llegado tarde a la convocatoria? ¿Chi lo sa?“ Lo cierto es que mi idea no era mala, el premio era sustancioso, y lamentablemente nuestro presidente también competía con su propia caricatura.
“En vista de ello, cargue con mi afiche rumbo a “Bohemia” y lo dejé allí.
“Por entonces se recibían colaboraciones, y estábamos acostumbrados a entregar nuestros trabajos con los que se engrosaba el llamado “colchón editorial”. Cuando se consideraba oportuno lo publicaban y algo me caería entonces en el jamo.
“El dibujo se publicó en la portada tres meses después, coincidiendo con el ataque al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953. El primer sorprendido fui y mi alegría fue infinita. ¡Salté de contento!... Pero al día siguiente tocan a mi casa y la risa se trocó en llanto.
“Los sicarios de Batista, veían fantasmas donde quiera y llegaron a la conclusión de que aquella portada contenía una “clave” secreta, por lo que me encerraron un mes en el Castillo del Príncipe hasta que averiguaron que yo había realizado el dibujo mucho antes de los acontecimientos de Santiago de Cuba.
 “¿Y saben lo que alegaron para justificar mi prisión?...
¡Esto es en serio…No se vayan a reír!”.

Para mayor comprensión de los intrigados vecinos y con el permiso de Balmaseda, aquí va la cubierta de marras. Veamos también los argumentos que esgrimiera la censura del gobierno de facto:
    1)  El ciego daba a entender que el régimen de facto no veía la realidad.
    2)  La alcancía abierta, que se estaban robando los dineros del pueblo.
    3)  La coterita roja del bastón era la sangre derramada por la represión.
   4)  El timbre, que había sonado la hora de la libertad.
   5)  La libertad era simbolizada por la estrellita, dentro del punto de la i.
   6)  Para conquistarla estaban listos 250 mil hombres ejemplares.
   7)  Todos ellos pertenecían a la Generación del Centenario.
   8)  El color kaki del sombrero es el mismo de los uniformes militares.
  9)  La M que forman las piernas del mendigo es la inicial del cuartel Moncada.
Esta interpretación subjetiva de aquel dibujo humorístico le costó a su autor una prisión injusta, pero pudo ser mucho peor.
Como han podido apreciar, nuestra profesión también tiene sus riesgos, y si veinte años después él pudo ofrecerme ese testimonio es porque, sencillamente, se puso dichoso:
¡20 mil muertos de la dictadura batistiana lo demuestran!

28 abr. 2018

EL PRIMERO DE MAYO EN LA MEMORIA




A 22 años de mi debut como artista gráfico en la revista FOTOS del maestro del lente Pepe Agraz, y a pesar del calentamiento global y el envejecimiento personal, había escogido un tema poco explotado en mi obra gráfica hasta entonces: El cartel político. Y se produjo también de forma casual, pues se celebraba el Centenario de Lenin—fines de abril de 1970—y el compañero Ricardo Machado, por entonces administrador del semanario PALANTE y a la vez, director de CAMPESINO órgano de la ANAP, me solicita una ilustración para dicha publicación con motivo del Primero de Mayo de ese año. Es entonces que se me ocurre una portada alusiva a la “Fiesta de los Trabajadores” uniendo ambas efemérides en una sola imagen, que hemos reproducido como constancia de dicha curiosidad.
Sin embargo una inesperada noticia vía internet nos llegó el pasado 22 de abril, desde el sitio web del diario matancero GIRÓN bajo el título de: “El humorismo gráfico pierde un maestro” donde se informa el fallecimiento del caricaturista Gustavo Prado Álvarez (Pitín) a los 87 años de edad en la ciudad de Matanzas.
Recuerdo que entramos juntos a la redacción del semanario PALANTE Y PALANTE el mismo día de su debut (19 de octubre de 1961). Él venía del diario HOY y yo de PRENSA LATINA, aunque siguiera oficialmente como caricaturista de EL MUNDO hasta el cobarde sabotaje que destruyera al diario ocho años más tarde.
Lo cierto es que, la participación permanente de Pitín, desde ese mismo día  en la publicación palantera fue fundamental, al crear un personaje humorístico que caracterizó en sus primeros números al semanario. Se trataba de un cocodrilo llamado “Gironcito”, que se paseaba por sus páginas vestido de miliciano con la metralleta al hombro para recordarles a los lectores aquel estribillo purificador y vermífugo inspirado en  la primera derrota del Imperialismo en América, seis meses antes.
Lo cierto es que, con el transcurso del tiempo, la síntesis se impuso-- PALANTE Y PALANTE—perdió la cola al quedar como PALANTE a secas y Gironcito al sufrir la misma mutación, prefirió desaparecer ante la creación de nuevos personajes como las Criollitas de Wilson, El mejor amigo de Ñico, el Crisanto Buenagente de Val, Subdesarrollo Pérez de Arístide, Matojo de Lillo, el Sherlock Holmes de Alben, o  los Vecinos nuestros.  
Durante aproximadamente 25 años en emulación permanente la firma PITíN acaparaba las portadas del semanario imponiéndose por su gracia, actualidad y poder de síntesis, bajo la batuta de exigentes directores como Gabriel Bracho Montiel, Joaquín Santana, Guillermo Santiesteban, René de la Nuez y este modesto servidor.
Por razones personales en 1985 abandono la dirección del semanario para unirme a un ambicioso proyecto periodístico—la Editorial Pablo de la Torriente de la UPEC—que en solo un quinquenio demostró su eficacia, editorial, política y económica a la vez, pero lamentablemente languidecía bajo los efectos del funesto periodo especial.
Lo cierto es que —Pitín por un lado y yo por otro— nos acogimos a la jubilación, por tiempo de trabajo (40 años), por edad (60 años), y sobre todo, por las limitaciones de aquella situación monetaria que—para nuestro sector—representó más que una doble moneda, un doble o triple bloqueo.
Él se muda para Matanzas, mientras yo me incorporo junto a otros profesionales de la gráfica al proyecto CARITUR que ofrecía servicio de caricaturas personales al turista en los principales hoteles de la capital, bajo contratación del Fondo de Bienes Culturales, la UNEAC, o la UPEC respectivamente.
Recuerdo que, sin ponernos de acuerdo, él—jubilado pero no retirado—se convierte en un puntal de la prensa matancera, sobre todo para el periódico GIRÓN y para HUMEDAL DEL SUR mientras yo —tras el éxito editorial de “La leyenda que Camina” libro dedicado al Caballero de París, le abro las puertas de este blog personal  en agosto de 2008 a mis dos hijos putativos de la tira “¡Ay, Vecino!”.
Este Primero de Mayo “Día Internacional de los Trabajadores” a 87 años exactos de su nacimiento en el villareño Ranchuelo, el  dolor por su partida física nos embarga y les remito a la semblanza que bajo el título de PITIN EN UN TiN le dedicáramos al hermano, colega y amigo. (E. P. D.)

4 mar. 2018

HONRAR HONRA


Con esta frase martiana quisiera recordar a alguien que en nuestro periodismo sentó cátedra, pero también en lo diplomático, como nuestro Apóstol. El pasado 28 de febrero de 2018, convocados por la Asociación Cubana de las Naciones Unidas ACNU, asistí junto con mis hijos a la conmemoración por el centenario del inolvidable compañero Carlos Lechuga Hevia.
Allí nos reunimos  un  grupo de sus colegas, diplomáticos, familiares y amigos más cercanos al coloquio presidido por los compañeros Raúl Roa Kourí, Fabián Escalante y Martínez Pírez. Nadie tan autorizado como el hijo del Canciller de la Dignidad Raúl Roa—también hombre de letras y plenipotenciario--para iniciar el coloquio, no solo por compartir misiones diplomáticas con y bajo el influjo de Lechuga en la UNESCO, Francia y la Santa Sede, sino  como parte de su propia familia al casarse con su nieta Lili.
Se recordaron  hechos  trascendentales de su vida, que según sus propias palabras están reflejadas en los libros-testimoniales: “En el ojo de la tormenta” sobre la Crisis del Caribe en 1962 y el Premio de la Crítica de 1992 titulado “Itinerario de una farsa” donde el periodista y diplomático cubano desnuda por completo a la OEA hasta que las maniobras de dicho organismo regional lograran la total exclusión de Cuba en la ya desprestigiada organización.
En esta ocasión tuvimos el privilegio de adquirir un nuevo título de Ediciones La Memoria del Centro Pablo de la Torriente Brau, 2017, dedicado al inolvidable compañero titulado “Barcos de papel” sentida recopilación de su hija Lilian, quien heredó las virtudes periodísticas de su padre tanto en JUVENTUD REBELDE como en BOHEMIA y ahora en CUBADEBATE digital.

Recuerdo que a comienzo de mi vida laboral como linotipista del periódico EL MUNDO, allá por los años 50 del pasado siglo, ya Carlos Lechuga era una inspiración para muchos de los que soñábamos algún día con ser periodistas.
Sus atinadas críticas que titulaba “Claridades” en dicho diario y en la sección ”En Cuba” de la revista BOHEMIA, se complementaba con otras actividades de carácter político, incluso antes del Golpe de Estado, del 10 de marzo de 1952, hecho que provocó de inmediato su participación en la naciente organización revolucionaria conocida como  la Triple A. Así como su efectiva participación en el propio diario EL MUNDO-- en la huelga de abril de 1958. Para mayor información les invito a leer el trabajo relacionado con el colega Lechuga publicado en este mismo blog bajo “el título de…“LOS DIEZ DIAS QUE CONMOVIERON A EL MUNDO”