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10 mar. 2010

¡AY, VECINO!



EL HOTEL Y YO.

Mis relaciones carnales con el Hotel Habana Libre datan desde los tiempos en que la moderna instalación apenas gateaba por la Rampa Habanera.
Se produjo gracias a mi amistad con el compañero Gustavo Zorrilla, recién llegado del exilio a raíz del triunfo revolucionario.
Zorrilla, secretario del Movimiento Revolucionario “26 de Julio” en Cayo Hueso durante la insurrección, tuvo necesidad de enfrentar las insidiosas campañas del periódico “The Key West Citizen” contra los patriotas cubanos de la ciudad floridana.
Compartíamos entonces como novatos inquietudes periodísticas, y de esa amistad atesoro su libro “Pequeña Trinchera”, con dedicatoria de su puño y letra, donde reproduce también documentos de los archivos del 26 de Julio en Cayo Hueso.
Por cierto lo del Cayo Hueso es un invento cubano, porque la traducción de West no es hueso, sino oeste.
Apenas diez meses transcurrieron desde la inauguración del entonces hotel “Havana Hilton”, el 19 de marzo de 1958, hasta la entraba a la capital de la Caravana de la Victoria con el Comandante Fidel Castro al frente. Casi de inmediato se estableció el Estado Mayor del Ejército Rebelde en la Suite Presidencial “La Castellana” que abarcaba varias habitaciones del piso 22 del hotel. Instalación que aún se mantiene como referente histórico de aquel acontecimiento.
Ese solo hecho y uno de los primeros intentos de asesinato a Fidel en la cafetería de la planta baja, fueron suficientes para que el bisoño centro turístico se robara los cintillos de la prensa de entonces.
Corrían los años sesenta del pasado siglo, y el majestuoso Habana Libre se elevaba en la cúspide de La Rampa habanera, la moderna arteria comercial que remolcaba hacia el malecón habanero todas las ansias de una juventud que se había ganado por derecho propio el reconocimiento de la generación del 60 en todo el mundo.
Tuve el privilegio de haber cubierto varios eventos que por entonces se celebraban en el emblemático hotel. Entre ellos: El Segundo Congreso de la UPEC y la Conferencia Tricontinental que dio origen a la OSPAAL ambos en 1966.
Un año más tarde, la Conferencia de la OLAS, donde se fundó la organización juvenil de estudiantes OCLAE. En 1968 se celebró el Primer Congreso de Cultura al que asistió el conocido caricaturista norteamericano Jules Pfeiffer.
Durante el VII Congreso de la Organización Internacional de Periodistas OIP allí, nuestras historietas didácticas obtuvieron un honroso galardón en 1971 y ese mismo año tuvo lugar el Congreso de Educación y Cultura.
Recientemente en este blog, abordamos con destaque la Primera Olimpiada de Ajedrez celebrada en sus salones a fines de 1966.
http://ay-vecino.blogspot.com/2009/12/simultaneas-de-palante.html Pero si algo he de agradecerles de por vida al Habana Libre Tryp es la celebración, de mis 50 años de vida artística, el 25 de febrero de 1998, en el marco de la X Bienal del Humor de San Antonio de los Baños, con una muestra retrospectiva de mi obra, y la presencia de colegas cubanos y extranjeros asistentes al evento.
En la primera foto: Tomada esa noche en el Salón Solidaridad, tras la jocosa presentación de la exposición por el maestro de humoristas cubanos, Enrique Núñez Rodríguez, tomé la palabra para pedir excusas por sus sentidas “exageraciones”. En la segunda, le señalo al Ministro de Cultura Abel Prieto Jiménez, la ubicación de cierta caricatura, y más atrás, dónde estaban sirviendo el brindis.
Bromas aparte: Con esta actividad, la gerencia y los trabajadores del hotel administrado por la cadena Sol Meliá, quisieron estimular mi trabajo de varios años realizando allí caricaturas personales in situ a huéspedes y visitantes. Cientos de ellos pudieron llevar a sus países de origen un recuerdo exclusivo y personal de su propia imagen caricaturizada.
Agasajo que debió ser a la inversa, porque fue el hotel, quien en medio del período especial, nos abrió sus puertas al compañero Jorge Camejo y a mi; permitiéndonos sobrellevar la carga de una precaria jubilación en medio del doble bloqueo norteamericano.
Como constancia de ello, ofrecemos copia de la tira cómica que en el año 1994 nos dedicó el historietista californiano Bill Griffith, mediante su personaje “Zippy” con motivo de una visita sorpresiva a Cuba.
Por si todo esto fuera poco, el 19 de marzo de 2008, al celebrar el hotel Habana
Libre Tryp su 50º Aniversario, y en presencia de una representación de la cadena hotelera Hilton y del compañero Marrero, ministro de Turismo, se me permitió realizar una exposición de diez estampas humorísticas inspiradas en la historia del mismo.
Esa noche, en la gala de celebración, tres personas fueron galardonadas: Raúl Trelles, el único fundador en activo que aún trabaja en los salones del Habana Libre. La “Vedette de las Américas” Rosita Fornés. Y el tercer premiado fue este humilde servidor Francisco Pascasio Blanco Ávila.
Los tres recibimos diplomas como “Huéspedes de Honor”, tributo inmerecido por mi parte pues, a punto de cumplir 80 años el próximo noviembre, jamás he tenido el honor de hospedarme en el entrañable Habana Libre Tryp.

LA PARÁBOLA DEL MACHISMO.

Hace unos tres meses aproximadamente, ante los peligrosos síntomas de un brusco calentamiento global que amenaza a toda la humanidad, los países que componen las Naciones Unidas se reunieron en la Cumbre sobre el Cambio Climático en la ciudad de Copenhague, Dinamarca.
Hace unos días toda la humanidad celebró una vez más el 8 de marzo en recordación a la digna postura del centenar de mujeres de unos 16 países, que celebraron hace cien años la II Conferencia de Mujeres Socialistas encabezadas por Clara Zetkin, en la misma ciudad de Copenhague, Dinamarca.
La prepotente posición de los Estados Unidos, y el conciliábulo antidemocrático de una veintena de los países más ricos del planeta, que arrastraron a otros más débiles, hicieron fracasar la Conferencia sobre el clima. Prefirieron poner en riesgo a la especie humana antes que renunciar a sus privilegios.
La vertical posición de aquel grupo de mujeres respaldó la protesta del proletariado por el cobarde asesinato cometido contra las 107 obreras de una factoría textil neoyorkina, que reclamaban sus derechos. El rico patrono prefirió poner en riesgo la vida de aquellas mujeres antes que renunciar a sus ganancias.
Hoy, nadie quisiera recordar la posición que tomaron aquellos hombres pusilánimes que se doblegaron ante los dictados del Imperio sin siquiera respaldar el Protocolo de Kyoto.
Hoy todo el mundo decente recuerda la postura de aquellas bravas delegadas que se enfrentaron al capitalismo, y celebra con júbilo y sin protocolo alguno el Día Internacional de la Mujer.
Motivado por ello reflexiono sobre una vieja tendencia que se remonta más allá del patriarcado. Según eruditas investigaciones, el machismo surge con los insectos, en los orígenes mismos del mundo.
Cuando el hombre primitivo (pitecantropus erectus) se bajó del árbol para caminar en dos patas, ya los osos machos se robaban la miel de los panales, y tras el banquete melífluo se tiraban a hibernar como buenos vagos hasta la siguiente primavera.
El productor del dulce energético, la delicada abeja común, era un pequeño himenóptero que por necesidad de subsistir, se convirtió en un ser social. Y lógicamente para organizar la sociedad necesitaba de un gobierno.
Como la democracia estaba por inventarse en Grecia, y la República romana ni pensarlo; a los artrópodos sólo les quedaba una opción en esos momentos: El matriarcado, y la indicada para gobernarlo era una hembrita de Castilla la Mancha, que habían bautizado Apis Mellifica, en la iglesia parroquial.
Se abrieron los paneles del panal para elegir a la que tuviera más condiciones para dirigirlo, y entre todas sus hermanas nombraron reina a la única de ellas que podía fecundar. El resto, ni jota. En tiempos promiscuos debemos aclarar que por entonces la monarca podía disfrutar una sola vez en la vida su luna de miel… ¡Y va que chifla!
A la abeja reina no se le conoce ningún desliz, como a otras tantas reginas y emperatrices que en venganza por el cinturón de castidad, han coronado a más de un rey machista con su propia medicina.
Por el contrario; si algo debemos agradecerles tanto a las abejas reinas como a nuestras medias naranjas es la prolongación de la especie, aunque no admita comparación su productividad con la nuestra: De 3000 a 5000 huevos diarios, contra un parto cada 9 meses, y algunas veces hasta con ayuda de fórceps o cesáreas.
Las obreras, más pequeñas cuanto más laboriosas que el resto, están ligadas de nacimiento, y aunque no tienen prole; son las que mantienen vivo al resto de la colmena.
De hecho se parecen mucho a las féminas de hoy pues ejercen diversos oficios: Las cereras son las constructoras del panal, y nada menos que en forma de edificios múltiples... Las hay gastronómicas especializadas en alimentar a la reina y sus larvas, si no con una sonrisa, por lo menos con la miel en los labios… Las limpiadoras son las barrenderas de la colmena, mientras que la mayoría de los hombres le tienen pánico a la escoba hogareña... Es hora ya de que compartan esas labores con los machos por muy zánganos que sean... Las guardianas velan por la seguridad ciudadana, y las pecoreadoras salen a pugilatear el agua y los féferes de la canasta básica compuesta por el polen, el propóleo, y el néctar de las flores.
Serán laboriosas, pero no bobas; por el contrario, tienen un arma poderosísima que es su aguijón, lo saben usar eficientemente, y con el valor agregado del veneno, se podrán imaginar el resultado. Con ese armamento expulsan de la colmena a los sementales indeseables, que no hayan muerto de causa natural tras el himeneo de la noche de bodas.
Claro, falta un sector importante de este conglomerado social: Los zánganos. El sedentarismo y la obesidad es la causa común de su muerte prematura, ya que sólo piensan en la comida y el sexo.
Veámoslos en detalle:
1)Son permanentemente sobrealimentados por las obreras.
2)Sólo sirven para ocuparse de los suyos, y hacer “cuchi cuchi” con la reina.
3)Tras estas “penosas” faenas mueren… de infarto o satisfacción.
¿Acaso estos personajes no se parecen bastante a algunos magnates corporativos, parásitos sociales, o especuladores y políticos burgueses de nuestro tiempo? Dejo la pregunta en el aire, y pongo los pies en la tierra para apoyar con todas mis fuerzas la liberación plena de la mujer en este 8 de marzo.

LUCIO EN EL ÁLBUM DEL RECUERDO.

Bajo el título de “Recuerdos de otra época” en el diario “Granma”, el Dr. Eusebio Leal, abordaba en 1985 el tema del coleccionismo y entre otras cosas, decía: “El espíritu de reunir lo curioso y lo bello antes de llegar a ser la profesión por las nobles antigüedades, nació en aquellas postalitas que tentadoramente incluían los vendedores de confituras y caramelos…”
Más adelante afirma:
“Teníamos un verdadero vicio de postalitas, más que de caramelos, y es que las ilustraciones ejercen un poderoso hechizo en la imaginación…”
Por esa misma época, pero en “Juventud Rebelde”, el colega Luis Hernández Serrano aborda el mismo asunto, con el título de “Aquellas postalitas del engaño” y comienza así: “Engañar a las personas mayores es algo repudiable, pero es peor aún, y hasta criminal, engañar a los niños…” Coincido con ambos, pues en aquellos tiempos, coleccionar postalitas era uno de nuestros mayores entretenimientos, aún a sabiendas de que fuéramos manipulados con la engañifa de recibir un premio si conseguíamos completar el álbum correspondiente.
Leal vuelve a la carga:
“Rara vez vi un álbum completo. A determinada altura de la serie se hacía incapturable el 49, la 54 o cualquier otro número que no recuerdo…”
Me apoyo en estas opiniones para recordar con pensamiento positivo a quien dedicó toda su vida a alegrar la nuestra, confeccionando aquellas estampas cromáticas numeradas que, en ausencia de la televisión y otros adelantos de la tecnología digital, se convertían en nuestros naipes virtuales del pasado.
Nació en el barrio obrero de Luyanó en 1910. Se llamaba Lucio O. Carranza Rouselot, pero todos lo conocían simplemente por Lucio.
Negro, alto y desgarbado, los fiñes que pasábamos por los portales de la calle Monte, lo observábamos a través de las rejas de su ventana, inclinado sobre la mesa de dibujo, dando vida a las más fantásticas aventuras que imprimía allí mismo la Editora Montiel.
Si tuviéramos que definir su personalidad, diríamos que dueño de una tenacidad inagotable, utilizó medios artesanales y logró convencer a industriales y negociantes para que, en sustitución de caros juguetes, su obra se dirigiera a las grandes mayorías que sólo podían disponer de unos pocos centavos para adquirir las postalitas convoyadas con galleticas y golosinas, pues profesionalmente las grandes publicaciones le habían dado la espalda.
Es decir que en su centenario, recordamos con cariño al autor que dio vida centavo a centavo, a héroes como Los Tres Villalobos, El Fantasma, Tarzán y la Diosa Verde, Pepe Cortés y otros tantos cubanos y foráneos, que pasaron de mano en mano, cambiando la postalita repetida por otra estampa ausente de su colección.
A propósito, en un homenaje que le diera la UPEC con motivo de sus 65 años de vida y 40 de ejercer el periodismo, alguien se le acercó al maestro de humoristas Enrique Núñez Rodríguez y visiblemente emocionado le entregó un obsequio.
El propio Enriquito lo narra en el artículo titulado “EL Lobo de Tasmania” publicado en el diario de la juventud, cuando cuenta: …“Dentro del sobre venía un álbum completo de Leonardo Moncada, (El Titán de la Llanura), de la editora Montiel. Fue muy grande mi emoción al ver de nuevo aquellas postalitas en que Moncada, por vez primera adquiría una presencia física. No me había traicionado el dibujante. Moncada no era un Superman al uso. Era sencillamente un recio guajiro con bigotazo recortado y sombrero alón…” Y así mismo había concebido el dibujante al protagonista radial, con el reconocimiento explícito de su autor.

Pero Lucio no se detuvo ahí: De su pluma salió “Aventuras de Rolito”, la historieta del primer detective criollo discriminado, porque sólo podía demostrar sus habilidades en “Cubamena” una revista con distribución limitada ya que sólo se podía adquirir en las boticas.
Rolito persiguió y atrapó a cuanto ratero, asesino, y delincuente se ocultara en las páginas de la publicación desde la década del treinta hasta la mitad del siglo.
Recordemos que por entonces más que difícil, era imposible competir con la distribución masiva de los llamados muñequitos en colores, que venían también “convoyados” en las ediciones dominicales de la gran prensa criolla. Oferta sólo explicable por los “royalties” de las transnacionales del comic norteamericano, con el que lanzaban a la bancarrota a cualquier empresario ilusionado en desarrollar la historieta autóctona. Fenómeno que no solo se desarrollaba en Cuba.
“Lucio fue por tanto el precursor de la historieta cubana.”, así lo describe en BOHEMIA el crítico de arte Juan Sánchez con motivo de su desaparición física el 21 de marzo de 1990.
Yo diría más: Durante sus 80 años de vida, Lucio fue un romántico incurable, con una voluntad de hierro para enfrentar las más duras situaciones, y comportarse como los héroes de ficción a los que dio vida enfrentando el mal a contracorriente.

A tal punto que también participó en el primer dibujo animado sonoro hecho en Cuba: “Napoleón el faraón de los sinsabores”, versión cinematográfica de la tira cómica que con el mismo nombre publicaba semanalmente “El País Gráfico”.
Sean estas breves líneas un sentido homenaje a quien podemos considerar el bisabuelo de Cecilín y Coty, de Elpidio Valdés, del Capitán Plín, ¿y por qué no?… Hasta de ¡Ay, Vecino!

CLARITA Y CONFUSIA.

Desde 1948 en que publiqué mi primer creyón deportivo en la revista “Fotos”, no he hecho más que dibujar todo y de todo. Mi verdadera afición era por la historieta y el dibujo humorístico; incluso gané un par de premios en caricatura personal en los Salones Nacionales de Humorismo de 1956 y 1957.
Pero fue en marzo del 60 que me dediqué de lleno a la especialidad, pues me llamaron a sustituir al veterano Antonio Prohías como caricaturista editorial del diario “El Mundo”, mientras simultaneaba como ilustrador en la recién inaugurada agencia de noticias Prensa Latina.
Nadie pensó, ni yo mismo, que dos años después mi primera sección fija en el semanario humorístico “Palante y Palante” fuera protagonizada por dos personajes femeninos: “Clarita y Confusia”, y su representación no fuese gráfica, sino literaria.
El debut ocurrió en la edición del 19 de marzo de 1962; además, la pareja incursionó también en la pequeña pantalla como parte del programa “Palante en Televisión” que dirigía Joaquín M. Condal, recientemente fallecido.
Paradójicamente la actriz joven que interpretaba a la federada revolucionaria “Clarita” era Teté Blanco, quien abandonaría el país durante los primeros años de la Revolución; mientras la otra protagonista mayor de edad, “Confusia” representaba a una viaja dama burguesa venida a menos en tiempos de cambio. Era la comedianta Dulce Velazco, tan dulce como su nombre, que en la vida real fue una activista social integrada en cuerpo y alma al proceso y hasta presidió por un tiempo su Comité de Defensa de la Revolución.
En realidad los diálogos se basaban en hechos reales, ya que por aquellos tiempos vino a establecerse como agregada en el edificio donde yo vivía, una joven santiaguera que tenía gran sentido del humor y agilidad mental. Estaba provisionalmente en casa de unos vecinos, esperando la reclamación de su esposo, acaudalado personaje oriental que se había ido en los primeros días de 1959. En cuanto llegara la autorización, la paloma levantaría también el vuelo.
Mientas tanto, su diversión consistía en buscarme la boca cada vez que yo entraba o salía del inmueble, a sabiendas de que trabajaba en un semanario humorístico.
No había situación en el país que no fuera objeto de su sátira provocadora, estableciéndose entre nosotros una especie de diaria controversia donde medíamos fuerzas en el cotorreo.
Recuerdo una de aquellas charlas que sirvieron de argumento para los sainetes entre “Clarita y Confusia”.
Veamos cómo era la cosa:
--Clarita, ¿ya sabes del último invento de ustedes los fidelistas?
--No, Confusia, ¿cuál?
--Se trata de la nueva emisión en monedas de cinco centavos que acaba de acuñar el Banco Nacional.
--Sí, lo sé. ¿Y qué tiene de malo?
--¿Pero chica, no te has dado cuenta todavía?
Diciendo esto, la vieja dama indigna colocó una moneda sobre la yema del índice de su mano derecha y soplando con fuerza, el níckel salió volando como un cohete.
La joven quedó petrificada ante tamaña demostración, pero en seguida se le encendió la chispa y…
--Cierto no pesa nada, pero… la culpa es de ustedes los gusanos con sus inventos y patrañas.
--¿Nosotros? ¡Bah! ¿Quiénes acuñaron esas monedas voladoras? Ustedes, los comunistas.
--Es cierto, tuvimos que acudir a esa emisión porque la contrarrevolución, en su afán de atacarnos en cualquier campo, se había dado a la tarea de recolectar las monedas de cinco centavos para echarlas al mar y con ello desabastecer de menudo el comercio minorista. El propósito era crear problemas con el vuelto y disgustar al pueblo... ¡Y fíjate si ustedes son miserables, que escogieron niqueles en vez de monedas de mayor denominación, para que ese truco de magia les saliera más barato!
Y tan fresca como una lechuga, Clarita le dio la espalda a la charlatana, pagándole con la misma moneda. Y no precisamente de cinco centavos.

PREMIOS DISTINTOS Y DIFERENTES.

Cuando se le otorgó el Premio Nobel de la Paz en diciembre del 2009 al primer presidente negro en la historia de los Estados Unidos, bajo la promesa de cambios fundamentales, todo el mundo respiró tranquilo. Habían pasado los tiempos del fundamentalismo bushista y de la bravuconería con ropaje de payaso. La verdad de Iraq se abriría paso entre el hedor de una guerra falsa, injusta, y criminal.
Ha pasado un semestre de aquellas elecciones, y el cuartico está igualito. No me gustan las palabras de veinte pesos, pero si vamos a la etimología del vocablo paz, aunque se parezcan, vemos que sosiego, no es lo mismo que so-ciego. Tranquilidad no viene de tranca. Concordia es lo contrario de sin-cordialidad. Un a-cuerdo no puede ser tomado entre a-locos. Y mucho menos que la quietud se refiera a la paz de los sepulcros.
De ahí los ancestrales consejos del presidente indígena Evo Morales cuando dijo: ¡Se lo dieron… Ahora gáneselo!
Pero parece que estos gringos entienden el español todo al revés: A palabras sabias, oídos necios. Y la esperanza de muchos se ha convertido en dividendo de pocos, sobre todo de los que menos necesitan esas utilidades.
Prometió mucho y se ha quedado más que corto… Alegando el respeto a la democracia apoyó la dictadura en Honduras… Prometió salir de Irak, y se empantanó aún más en Afganistán… ¿Y Osama Bin Laden? -Bien, gracias… Con la esperanza de sentar nuevas bases de amistad y cooperación, ha implantado siete en Colombia, otras tantas en Panamá, sin contar las del Caribe, que sumadas a la Cuarta Flota pueden irse todas al carajo del palo mayor, o pique igual que sus ofrecimientos…
Y no seguimos, porque la cosa pica y se extiende.
En fin, el privilegiado con el Premio Nobel podría muy bien recordar la frase de otro indio inolvidable, cuando dijo hace más de un siglo: “El respeto al derecho ajeno es… LA PAZ”.
Como estamos a seis meses de sus nupcias presidenciales, ya el feto está al nacer y si es sietemesinos sólo le queda uno; así que su gestión pacificadora ha perdido un año de los tres que le quedan de incumplimientos. Por el camino que va, continuará hundiéndose en nuevas guerras, ya “antiterroristas”, mediáticas, o simplemente ilógicas, si del cambio climático se tratara.
Todo este largo recordatorio se debe a la contradicción que se cumple en este mes, al arribar este 21 de marzo de 1962, a una fecha significativa: El otorgamiento de otro galardón pacifista, no tan Nobel, pero mucho más noble: ¡EL PREMIO LENIN DE LA PAZ A FIDEL!.

5 mar. 2010

DEBUT EN GUANTÁNAMO.

ANTECEDENTES: Estudios realizados dan por resultado que la mayoría de los caricaturistas profesionales que existían en Cuba, antes del triunfo revolucionario, eran oriundos de provincias. Una vez ocupada su mesa de dibujo en el periódico o la revista, ésta se convertía en una trinchera inexpugnable. Si regresaba al terruño era por breves vacaciones o alguna novedad. Y por tanto la visión de aquella prensa se acomodaba a los intereses e la empresa editorial o sea, parcializada y citadina.
APORTES: Si en algo contribuyó el nuevo semanario nacido en 1961, fue echar “Palante y Palante” a los redactores y caricaturistas en un redescubrimiento de nuestras raíces. En marzo de 1963 fuimos enviados el veterano Felo Díaz y yo, como debutante, a la antigua provincia de Oriente, para una serie de trabajos donde se recogieran las vivencias de la gente del campo. El periplo comenzó en Holguín y terminó en la ciudad primada de Cuba, Baracoa, la más oriental de todas las orientales.
LA EXPERIENCIA: Fueron varios trabajos, de los cuales hemos seleccionado lo que captamos en Guantánamo, la tierra que inspiró a Joseíto Fernández su famosa “Guantanamera” y donde el Imperio afincó sus garras desde el alumbramiento mismo de nuestra República.
PRESENTE: Hoy la base naval de Guantánamo se ha globalizado por el Imperio, al convertirla en campo de concentración internacional y cámara de tortura “antiterrorista”, especie de limbo jurídico, para que el Imperio no deba rendir cuentas al tribunal de La Haya.
El trabajo se publicó al final de la serie, correspondiendo a la edición del 18 de abril de 1963. Vayamos pues al Guantánamo de entonces:
El expansionismo militar yanqui durante la Segunda Guerra Mundial y la posterior Guerra Fría, provocó la ampliación de la Base que ilegalmente mantiene Estados Unidos en nuestro territorio . Nuestra primera visita a Guantánamo y Caimanera en marzo-abril de 1963 permitió apreciar los cambios que se habían efectuado en la zona, a tres años del triunfo revolucionario.

DORADO Y CHORREANDO SANGRE.

Para un humorista como yo no le sorprende que arriba del criminal bloqueo, ahora el Tío Sam nos cuelgue el cartelito de país terrorista; ya estamos acostumbrados a esa caricatura del delincuente que mientras corre detrás de su víctima, grita para que todos lo oigan: ¡Ataja!... ¡Al ladrón!
Tampoco me extraña que esgrima con la Ley Helms Burton una nueva política de garrote y zanahoria. Lo que resulta increíble es que se apliquen sanciones a las empresas extranjeras que negocian con Cuba, alegando que lo hacen con propiedades norteamericanas nacionalizadas ilegalmente. ¿Acaso su atribución extraterritorial es legítima?
Da la casualidad que el resto de los países afectados por las leyes revolucionarias, aceptaron las indemnizaciones propuestas, menos el Rico Mac Pato del Norte que para justificar su negativa, inventó una traba de carácter legal al que eufemísticamente bautizó embargo.
Para justificar tal acción son capaces de desenterrar cadáveres supuestamente jurídicos como el de la Cuban Telephone Company, subsidiaria de la famosa ITT.
Volvamos pues al cementerio para comprobar que ese despojo pertenece al conocidísimo Pulpo Telefónico. Los invitamos a conocerlo en su propia salsa:
Surgió como una cañona más de la intervencionista Enmenda Platt el 18 de julio de 1909.
Se le cedió a dicha compañía la concesión de derechos monopólicos durante 20 años.
Y aunque Gardel dijera lo contrario. Para nosotros fue mucho con demasiado.
Si no me equivoco, dicha cláusula vencía en 1929, pero se inventaron “chivos” de todo tipo disfrazados de dictámenes gubernamentales, chanchullos políticos, enjuagues legales, sobornos millonarios, y otras corruptelas importadas del Norte, que alargaron la vida del octópodo y permitieron el crecimiento de sus tentáculos mucho más allá de la mitad del siglo.
De nadie es un secreto que para afianzar dichos privilegios se implantó en Cuba una férrea dictadura militar que baño en sangre al pueblo, provocando la respuesta insurreccional de la Generación del Centenario.
Una de esas acciones, casi suicida, el 13 de marzo de 1957. costó la vida a valiosos jóvenes que trataron de ajusticiar al tirano en su propia madriguera del Palacio Presidencial, pero factores circunstanciales dieron al traste con la ejecución del atentado, sumando nuevas víctimas al luto de la familia cubana, mientras Batista cobardemente se escurría por una puerta secreta de su despacho. Algunos malpensados llegaron a afirmar que se equivocó de puerta, porque su intención era ir al “váter”.
La respuesta de origen corporativo yanqui no se hizo esperar. Al día siguiente, con el aumento de la tarifa telefónica se castigaba la rebeldía del pueblo, mientras como muestra de desagravio, la International Telephone and Telegraph, es decir la Casa Morgan, obsequiaba al dictador un flamante teléfono de oro.
No sabemos si en el corre corre de la Despedida del Año 1958, a Batista se le olvidó cargar con su teléfono dorado, lo que sí sabemos todos es que, jamás descargó su famosa bala en el directo.

“LA COUBRE”: Un recuerdo inolvidable.

Esta foto que circuló por el mundo, hace exactamente 50 años, estremeció a todo aquel que la vio; en la misma se demostraban las verdaderas intenciones del Imperio por destruir a la Revolución Cubana desde sus inicios.
Ante las continuas agresiones y amenazas de los Estados Unidos, Fidel se vio obligado a fortalecer las defensas del país.
En el primer trimestre de 1960 el carguero francés “La Coubre” partió de Amberes con 36 tripulantes y un respetable lote de armamentos. Arribó en las primeras horas del 4 de marzo al puerto de La Habana, donde 150 estibadores: 56 a bordo y 100 de relevo comenzaron la descarga.
Volviendo a la foto:
La instantánea fue tomada a las 3:45 PM, cuando un grupo de uniformados y voluntarios habían acudido a socorrer a las víctimas de una primera explosión ocurrida 40 minutos antes. El sabotaje fue doblemente cobarde y criminal, pero ¿qué podía o puede esperarse de la CIA?
El autor de la fotografía José (Pepe) Agraz era ya uno de los más destacados foto reporteros de Cuba, y gracias a él fue que me inicié en la prensa
http://www.cubaperiodistas.cu/fotorreportaje/04.html Esta amistad con él y con su hermano Lorenzo (uno de los mejores fotograbadores y coloristas de Cuba) me permitió beber de sus experiencias profesionales, sus inquietudes y sus aciertos.
Dos años antes, durante las carreras de autos que la dictadura había organizado para fortalecer su imagen; los revolucionarios del Movimiento 26 de Julio se encargaron de ponerla en su sitio con el secuestro del campeón Manuel Fangio el domingo 23 de febrero de 1958. Al día siguiente durante el rally, --claro, sin el campeón--, un fatal accidente segó la vida de 6 espectadores cuando el coche número 54 del cubano Alberto G. Cifuentes patinó arremetiendo contra el público.
Para ver mejor la carrera, esa tarde yo me había subido al techo del conocido garaje Tángana sito en Línea y Malecón, y en medio de la competencia desde allí vi cuando Agraz, cámara en mano, se detuvo un instante para observar una mancha de aceite en el pavimento, pero continuó su marcha y se me perdió entre la multitud.
Minutos después se produjo el lamentable accidente, captado igualmente por su cámara. Foto que también circuló internacionalmente.Pero es que Pepe Agraz ya lo había demostrado mucho antes en su especialidad de fotógrafo deportivo, cuando tomó cientos de instantáneas como una que impactó a la afición cubana, cuando dos boxeadores se noquearon simultáneamente; o la instantánea tomada en la pelea entre el cubano Joe Legón y el norteamericano Hankin Barrows, donde éste último le estaba dando al cubano una tremenda golpiza, y al salir para el último round, Legón salió sin su zapatilla derecha porque le molestaba. Ahí mismo noqueó al norteamericano.
No dispongo de otros datos ni de la fotografía original, pero pude copiarla a creyón para ilustrar la sección de curiosidades deportivas que como aficionado publiqué durante un tiempo en las páginas dominicales del diario “El Mundo”; y que ahora les muestro como testimonio de la misma.

¿Casual?-Podrán preguntar algunos.
Yo, que lo conocí y supe de sus virtudes y defectos, creo que no. Para poder captar el instante decisivo en los eventos deportivos y acontecimientos que debía cubrir como fotógrafo de prensa, Agraz dotó a su cámara con cierto mecanismo que él bautizó como “el ojo mágico”, por medio del cual obtenía no sólo un fotograma sino una secuencia de varias instantáneas, y posteriormente en el cuarto oscuro seleccionaba la más adecuada. Ésa era la que entregaba a la publicación.
Las cámaras digitales y celulares actuales, han dejado muy atrás estos adelantos, pero recuerden que cincuenta años atrás yo, como un troglodita de la tipografía, tenía que enfrentarme a diario con un dinosaurio llamado Linotype.
Pero ahí no paraban los “trucos” de Agraz. La tecnología sin el hombre es ciencia muerta. Él me decía que el fotorreportero debía enfrentarse a la noticia como el soldado que entra en combate. Necesita saber el alcance de su arma, medir la luz existente, desde que ángulo disparar y otras condiciones, como situarse en una posición ventajosa, sin correr riesgos innecesarios, única forma de lograr su objetivo: Obtener una buena instantánea en una situación límite.
El criminal atentado de 1960 en el muelle habanero produjo un centenar de muertos y cerca de 250 heridos, entre los cuales varios fotógrafos de prensa saltaron por los aires. La escena captada por Agraz en aquel momento fue tomada a prudencial distancia del hecho, igual que la lograda durante el accidente automovilístico de 1958.
Sean estas anécdotas como un modesto homenaje a ese grande del periodismo que fue, es, y será, Pepe Agraz.

RESUMEN DEL MES DE MARZO.

CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE... PROFESIONAL.
7 y 24 DE MARZO DE 1912 . – Jornada en la cual el fornido Julian Castillo bateó dos jonrones en cada uno de esos dos desafíos. Racha insólita para aquellos tiempos, sobre todo por que se los dio al estelarísimo José de la Caridad Méndez, ¡El diamante negro! la gran estrella del Almendares.
29 DE MARZO DE 1953. – Es frecuente que dos caballos terminen una carrera empatados, pero resulta difícil lo ocurrido en el Oriental Park de Marianao, esa tarde: Los jockeys Marcelino Gómez y C. González, llegaron juntos a la meta, pero dos veces seguidas.
17 DE MARZO DE 1897 .- Por primera vez se lanzó en el boxeo el golpe conocido como (al plexo solar), y lo utilizó Bob Fitzsimmons para noquear al campeón peso completo Jim Corbett.
1º DE MARZO DE 1894 . Ese día se celebró en Estados Unidos una pelea
entre el peso pesado John L. Sullivan de 202 libras, y el valiente Charley Mitchell de sólo 155. Sin embargo para que el famoso campeón pudiera derrotar al pigmeo, tuvo que emplear tres horas y diez minutos. Si no es una victoria pírrica que venga el propio Pirro a demostrarlo.
PARA REIRSE CON EL FÚTBOL.
El primer partido de fútbol que se celebró en Rusia, fue en San Petersburgo en 1893, durante el intervalo en unas pruebas de bicicleta. La crónica publicada por la revista “La Bicicleta” reportaba: “Eran veinte, con traje blanco, corrían por el barro y a menudo caían en éste y quedaban completamente sucios. La gente se moría de risa”. (A.Y.)
2 DE MARZO DE 1962.-Wilt N. Camberlain, jugador de la NBA, apodado el “zanco” por su estatura de 2,14 metros, estableció un record difícil de igualar. Ese día la estrella de los Warrior de Filadelfia, frente a los Knickerbrockers de Nueva York anotó 23 puntos en el primer cuarto. Con las 18 canastas del segundo llegó a la mitad del encuentro con 41 tantos. Sumó 28 más en el tercero. Y en el cuarto final fue la apoteosis: 31 puntos, que sumados al anterior daban 59 en la segunda mitad. Es decir: Records en cada uno de los cuatro tiempos. Marca para la primera y segunda mitad. Y un gran total de 100 puntos en un partido de basketball. Siete records en total: Algún beneficio tuvo que obtener después de las numerosas adaptaciones en su hogar, en cuanto a los muebles y la ropa apropiada a su descomunal talla. (A.Y.)