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30 oct. 2014

CELEBRACIÓN OTOÑAL POR PARTIDA DOBLE

En estos tiempos en que nuestros medios --y los enteros también--ya sean impresos, radiales, o televisivos nos recuerden constantemente efemérides, cumpleaños y celebraciones de todo tipo, me veo en el deber de recordar una fecha que aunque no sea redonda, tampoco es cuadrada.
Se trata del 53º. Aniversario de PALANTE, publicación nacida un 16 de octubre bajo el signo de PALANTE Y PALANTE con frecuencia semanal, pero se ha venido encogiendo en tiempo y espacio, pues ahora es PALANTE a secas y sale una vez al mes debido al doble bloqueo del período especial.
La conmemoración fue recordada acorde con estos tiempos de austeridad en un fraternal almuerzo cuyo plato fuerte consistió en homenajear a uno de sus actuales pilares. El redactor humorístico, Héctor Arturo, que así firma y además, firme combatiente, rebelde y simpático representante de la tercera edad, quien acaba de recibir el premio “Gitana Tropical” que otorga le Ciudad de La Habana a sus personalidades más destacadas en la cultura. Allí mismo—como postre del fraternal condumio—le fue otorgado otro reconocimiento, esta vez la Unión de Periodistas de Cuba le entregó la Moneda por los 50 años de la UPEC, de manos de su vicepresidenta Bárbara Doval.
Las dos fotos que acompañan este trabajo, atestiguan tan íntimo encuentro: En la primera, el homenajeado, recibe el merecido galardón. Si la imagen tuviera sonido hubiese recogido el aplauso de todos los colegas allí presentes incluyendo a su orgullosa esposa. En la segunda imagen--algo que ya se va haciendo costumbre en la publicación--la invitación de su actual directora Mercedes Azcano para tomarse una foto de familia rodeada de sus antecesores en el trono palantero: Por orden geriátrico aparecen en la instantánea de Perfecto Romero, los exdirectores Francisco P. Blanco Ávila (menda), René de la Nuez, Rosendo Gutiérrez y Viñas Alfonso. En este octubre del 2014, a 55 años del triunfo revolucionario, estos Cuatro Jinetes del Apocalipsis Now nos comprometimos solemnemente a mantenernos saludables un par de años más para poder celebrar los 55 de la publicación como Dios manda.
En fin, vayamos al grano: Vivimos a comienzos de un siglo XXI repleto de nuevas tecnologías en los medios de información y sobre todo con la digitalización en tiempo real. Nuestro querido periódico está obligado a adivinar el chiste o la presunción satírica del mes próximo. Lo perdido en inmediatez ha de ganarlo como pitoniso. Difícil tarea para un humorista que comente la actualidad, pues al desaparecer la complicidad necesaria entre autor consciente y lector receptivo, resulta casi imposible interpretar cualquier noticia del momento.
Recuerdo el día en que vino al mundo y en qué lugar: Si Jesús de Nazareth nació en un pesebre de Belén, PALANTE lo hizo en un garaje alquilado frente al Parque Tulipán y por breves días. Sólo había que atravesarlo a pie para entregar los originales en el local del poligráfico Omega situado al frente. El resultado fue fantástico: Impresión en cuatricromía sobre papel bond, en momentos en que nuestro pueblo, acostumbrado a publicaciones humorísticos como el veterano ZIG-ZAG, y EL PITIRRE de breve vuelo, estaba huérfano de estas ofertas en esos momentos bajo emergentes y limitadas condiciones que el viejo Juan Ángel Cardi calificara como: “…Hacer sátira política desde el poder…” Esto partía de un viejo adagio burgués que rezaba… “El humor político es siempre oposicionista”.

Comenzó ahí la etapa migratoria de nuestra redacción: Una semana levantábamos la carpa en ese pequeño local del Cerro y a continuación nos mudábamos a una oficina del edificio Bacardí ubicado en la calle Zulueta. No pasó mucho tiempo para trasladarnos a la vieja casona de dos pisos en la calle San Ignacio, a media cuadra de la Plaza de la Catedral, donde en los altos estuvo la redacción de ZIG-ZAG, que había hecho sus bártulos para emigrar a Miami por breve tiempo y peor receptividad. Heredamos también de él sus talleres de la planta baja.
La presentación de la publicación sufrió con el cambio tecnológico, pero ganamos en experiencia profesional y estabilidad. Todo ello bajo la dirección de su fundador, el veterano humorista venezolano, Gabriel Bracho Montiel, quien venía precedido de una bien ganada fama como militante comunista y escritor humorístico. Esa primera actividad le había ganado años de cárcel en su propia patria y en la segunda al frente de publicaciones satíricas, bajo la firma de “Dominguito” obtuvo tanta fama que también se le conociera con ese mote.
Bracho, ya mayor de edad y sintiéndose enfermo solicitó años después el regreso a su patria y fue sustituido al frente del periódico en la edición No. 45 de fecha (27-8-1964) por el compañero Guillermo Santiesteban a quien le correspondió inaugurar una nueva sede.
Si la primera aventura comenzó frente al parque del Cerro, ahora íbamos a parar al Barrio Chino en la calle Salud No. 584. Santiesteban se mantuvo al frente del semanario hasta ser sustituido en la edición No. 22 de 1966 por el joven Joaquín G. Santana quien además de reconocido poeta parecía ser beneficiado con el don de la magia, pues convirtió el semanario en una pujante empresa con talleres propios bajo el título de EDICIONES EN COLORES. El presunto prestidigitador tuvo la iniciativa de crear valores agregados como bolsilibros humorísticos, misceláneas y otros impresos similares, pero sobre todo, cuatro revistas especialmente dirigidas a niños y jóvenes--tan necesitados de historietas autóctonas—que lograron popularizar las ofertas periódicas de MUÑEQUITOS, DIN-DON, AVENTURAS y FANTÁSTICOS.
Dicen que la dicha del pobre dura poco y años después un voraz incendio selló la suerte de dicha Empresa incluyendo no solo los talleres donde se inició el fuego a causa de fricciones en los rodillos de la rotativa, sino de todo el edificio incluyendo la redacción.
El personal artístico. literario y técnico, que cubría esa especialidad del comic autóctono emigró hacia la agencia Prensa Latina para crear allí el Grupo P-ELE y su revista especializada en estudios de la historieta C-LÍNEA, así como otra de carácter alternativo que circuló bajo el título de ANTI-COMICS, ambas con distribución internacional y competitiva en países inundados por las tiras y los comic-books yanquis.
El resto—los palanteros—condenados de nuevo al vía crucis de la emigración, bajo la efímera batuta del bisoño Ricardo González hasta su regreso de la Expo de Montreal¨67 en que, dirigidos ahora por Nuez y a tono con su fama, comenzamos una  “locura” que nos trasladó Rampa arriba y Rampa abajo.
Precisamente los invito a dar marcha atrás en este periplo y recordar una conmemoración que vinculó estrechamente al semanario con la popular rúa del Vedado en octubre de 1966; antes de dicho incendio.
Habíamos arribado al quinto aniversario de PALANTE, como nave capitana de la exitosa empresa Ediciones en Colores. Se decidió entonces tomar La Rampa habanera por asalto gracias al entusiasmo y las iniciativas de aquel inolvidable Juan Ángel Cardi. Se organizaría un festival a todo lo largo y ancho de la avenida comprendida desde la calle L al Malecón con su sede principal en la Casa de la Cultura Checa.
Recuerdo con entusiasmo que todas sus instalaciones se pusieron en función del agasajo. Desde el salón principal convertido en una enorme exposición de caricaturas propias de palanteros e invitados, hasta un saloncito colateral dedicado al ajedrez, donde los protagonistas no eran otros que los propios trebejos ya enrocados o en mate perpetuo. Otro local alojaba una computadora gigantesca, tan falsa como sus componentes--relojes, pantallas botones y manillas--todos de origen escenográfico. Dicho artefacto, por solo un centavo depositado en una ranura, le adivinaba a cualquiera la buena suerte, sin derecho a reclamación. Esto del centavito también era obra cardiana, pues con esa misma denominación comenzaban sus licitaciones en las pujas que organizaba en aquellas inolvidables subastas de las primeras Ferias del Libro habaneras. Y como si todo esto fuera poco, la muestra se extendía a la calle donde se levantó en la misma acera frente al local, un cementerio-parodia con lápidas de hombres célebres de la humanidad.
Allí no terminarían las piñatas de PALANTE, sólo habíamos arribado a los primeros cinco añitos de su vida nómada por distintos barrios capitalinos, hasta su definitivo enclave en el Vedado ya descrito anteriormente.
Esto pudiéramos continuarlo en próximos capítulos comenzando por su asentamiento al fondo de Coppelia, bañado al sur por “Los Siete Mares” y al este por el “Quijote en cueros” de Sergio Martínez, o un poco más acá en tiempo y espacio; con nuevas aventuras en el mismo Vedado pero tomando por el Callejón de Crecherie rumbo al Cementerio de Colón, donde de seguro algún día nos espera la definitiva morada.
Toda esta parafernalia del homenaje a PALANTE en sus comienzos fue posible gracias al genio sacrílego de Cardi, cuyas estrafalarias aventuras trascendían los límites de lo posible y su poder de convocatoria sumaba adeptos y “adictos” para lograr dichos propósitos; lo que unido a su fértil imaginación, su extensa producción literaria y tozuda perseverancia, derribaba los diques burocráticos más rígidos y colosales.
Sea pues este homenaje no sólo a PALANTE en sus 53 añitos sino también al escritorazo Juan Ángel Cardi, que en este 2 de octubre del 2014 estaría arribando a su centenario junto a colegas de la talla de Onelio y Feijoo.
Para más información, los invitamos a visitar esta misma página web con fecha 16 de octubre de 2011, bajo el título del “El incomparable Cardi”, así como la breve pero memorable yunta que hiciera con el inmortal Oski durante su breve estancia en nuestro país publicada aquí mismo con fecha (16-10-2011) ¡Gloria eterna a PALANTE y al padre de “La Paginita Antigua”, al mordaz polemista radial; al chispeante escritor costumbrista y autor de inolvidables parodias fotográficas o historietas sobre “Sherlock Holmes” y otras criaturas de ficción, producto de su inagotable imaginación; al literato que ya al final de su carrera tejió no pocas e ingeniosas novelas policiales imponiendo su personal estilo con el cual obtuvo relevantes premios en la especialidad!

27 oct. 2014

AHÍ ESTÁ EL DETALLE


Dolencias típicas de la tercera edad con pase a la cuarta interrumpieron el pasado mes este contacto permanente con mis fieles vecinos del blog; de ahí que no hayamos comentado un par de noticias aparecidas en una misma edición (4 al 9 de octubre) del semanario ORBE bajo la firma de dos de los corresponsales de Prensa Latina en México y Argentina respectivamente.

Martin Hacthoun desde Buenos Aires reportaba con lujo de detalles la celebración de los 50 años de “Mafalda” la niña terrible de Joaquín Lavado (Quino); mientras Orlando Oramas León, hacía lo mismo desde el D.F. mexicano sobre otro personaje humorístico de fama mundial a 20 años de su desaparición física con el título de “Cantinflas vuelve a liderar taquillas”.
Esta nueva película dirigida por Sebastián del Amo ha despertado algunas críticas debido a la utilización de un artista barcelonés en el papel del criollísimo personaje, pero también grandes expectativas por su taquillero estreno y posiblemente aspire al Oscar del año por la cinematografía mexicana.
De ambos protagonistas ya habíamos curioseado en este mismo espacio:”¡FelicidadesMafalda!” y “Cantinflas de papel”, por tanto obviaremos detalles ampliados en ambos trabajos.
En este caso preferimos aclarar sólo algunos aspectos, como que Mafalda nunca llegó a cumplir en vida ese medio sigo; pues solo se mantuvo activa durante cinco años consecutivos desde su primera tira cómica enviada al semanario PRIMERA PLANA a partir del 29 de septiembre de 1964 a razón de dos tiras por semana durante seis meses para un total de 48 entregas, cuando discrepancias de Quimo con los editores por el derecho de autor provocan que se mudara junto a su pequeña diablilla para el prestigioso diario EL MUNDO, bonaerense donde sentó cátedra hasta su última aparición, el 9 de marzo de 1971.

En aquellos primeros propuestas para el diario EL MUNDO ya Mafalda planteaba su rechazo a la sopa y a la conflictiva situación mundial. En la segunda tira, años después, es más explícita al ser castigada por preferir bombones comunistas con la figura del Che en la envoltura.
La historieta desaparece en ese diario cuando gozaba de mayor popularidad por la gran parodia de ver a los adultos tras el prisma de un mundo infantil de “mocosos” que los ponían en ridículo. Mafalda es pues la obra de sus “iguales” Manolito, Susanita y Felipito, con sus alegrías y diferencias. Pero sin duda también simbólicamente encarna a los niños desaparecidos por el régimen dictatorial argentino, a partir del cierre del diario el 22 de diciembre de 1969.
Al principio su autor tuvo que acudir a publicaciones provinciales hasta que el asfixiante clima político obligó al retiro forzoso de Mafalda dos años después, aunque no definitivamente pues dada su popularidad surgieron en el exterior múltiples recopilaciones en libros y antologías.
Los humoristas cubanos, amantes de su obra, tuvimos la inmensa suerte de compartir personalmente con Quino en sus frecuentes visitas a nuestro país, pues él–otro fiel enamorado de Cuba--decidió que su inmortal personaje fuera llevado al cine de animación a través del ICAIC y adaptado por su “alter ego” cubano Juan Padrón.
Otro detalle poco conocido es que la “Mafalda” original de Quino fue concebida en principio como símbolo de una campaña publicitaria para los electrodomésticos “Mansfeld”, y engavetada por su propio autor como inoperante, hasta que se incorporara a la tira cómica convertida ya en esa “niña terrible”, cuyo único antecedente en el humorismo gráfico argentino fuera aquella otra historieta “Mariquita Terremoto” inventada décadas antes, en los inicios del maestro Alberto Breccia, pero de breve y escasa repercusión.
Pasemos ahora al otro emblemático personaje: El creado por el actor Mario Moreno para el cine mexicano y conocido internacionalmente como “Cantinflas”. Su origen es también poco conocido y fue abordado por nosotros en el vínculo señalado anteriormente.
Con la irrupción en las grandes ciudades mexicanas del llamado “lépero” o ”peladito” rural durante la primera mitad del siglo XX; sus peculiaridades en el vestir, el habla y el estrafalario comportamiento, inundaron de risa las carpas y el teatro costumbrista de la época así como la fama de no pocos comediantes.
Estos antecedentes inspiraron al dibujante Jesús Acosta (Dux) a crear la tira cómica “Vaciladas de Chupamirtos” el 25 de septiembre de 1927 y varios años después surgió la versión cinematográfica de Mario Moreno con su nuevo nombre. Quien tomó del original no sólo su estrafalaria vestimenta sino también su cantinflesca verborrea para triunfar en la vida.
En esta primera tira cómica aparece “Chupamirto” el personaje original de Dux, años antes de su adaptación al cine por Mario Moreno bajo el nombre de “Cantinflas”. En la segundo tira el propio dibujante es contratado por “Posa Films” para promocionar las películas de Mario Moreno con su nuevo nombre.
En el trabajo que publicamos en septiembre del 2010 destacamos el reconocimiento que durante el apogeo de sus éxitos, el artista del cine le hiciera a su antecesor del dibujo humorístico, encargándole toda la publicidad de sus cintas para “Posa Films”, ya por entonces como directivo de la misma. Humanismo que caracterizó a Cantinflas a lo largo de toda su vida y su actitud: Diametralmente opuesta a la de las grandes empresas distribuidoras de películas como la Columbia en el litigio con sus herederos por los derechos de autor.
De ahí que con esta noticia de la nueva cinta de Cantinflas, nos sintamos doblemente contentos y agradecidos en espera de poder disfrutarla y me imagino que ustedes también lo estén.

UNA LINEA QUE VINO DEL LEJANO ORIENTE.(6)


A mediados del siglo XIX la obra de pintores como Renoir, Monet y sus compañeros del pincel y la paleta, revolucionaron las artes plásticas en Occidente. Había surgido el impresionismo. Esta tendencia se extendió a la línea de inmediato, por ser la caricatura un arte esencialmente impresionista y surgir precisamente con el desarrollo del grabado y la imprenta, hecho que según el investigador cubano Bernardo González Barros democratizó una cultura encerrada hasta entonces en museos y galerías especializadas, ahora accesible a las masas con las revistas ilustradas.
Sus autores nombrados caricaturistas querían ofrecer un retrato y a la vez una caracterización– pintor y psicólogo a la vez--tratando de darnos el mundo exterior y a la vez el espíritu, el carácter del modelo, lo que se diferencia de la parodia, la fantasía y la sátira, yendo más allá de lo personal.
Así se expresaba el autor en el tercer capítulo de su libro “La caricatura contemporánea”, bajo el acápite de El impresionismo en la línea y agrega:
 “…En la sintetización descansa precisamente este impresionismo: Es voluble, se adapta, capta tal vez el gesto de una emoción. Es pues base de la factura en el humorismo y su línea fundamental está en el don de asimilar y sintetizar. (…) Esta modalidad rompió con el humorismo realizado hasta entonces. Un arte que tenía en Leandre al más genuino representante de la antigua modalidad caricaturesca consistente en dibujar unas enormes cabezas sobre cuerpos empequeñecidos cual muñecos de algún insignificante guiñol, estilo éste censurado a partir de 1895.(…) El fin del siglo aportará nuevos conceptos. Ahora doce simples trazos son capaces de reflejar lo cómico, lo espiritual e intencional de un individuo. Políticos, literatos, artistas, hombres y mujeres que triunfan pueden ser desnudados en su intimidad, porque la línea lo amenaza todo.

(…) El impresionismo nace--dentro del humorismo--desde el mismo momento en que Japón hizo sentir su influencia en Europa atrayendo a los escritores, pintores y dibujantes: Arte esencialmente impresionante y decorativo, venía modificando criterios, formando factura propia y dando lugar a diversas escuelas. La línea ocupó desde entonces su verdadero lugar en Occidente. (…) Las estampas japonesas tenían que subyugar por su técnica: Utamaro hijo y discípulo de Sekiyen entusiasmó con su refinamiento. En sus composiciones donde triunfa la línea intencional recrea aquellas incomparables geishas que sellaron las obras japonesas y arrebataron a toda Europa. Luego Hokusai-–el gran maestro--triunfador de una escuela, borra los éxitos de Yeisui, el colorista samurái de abolengo y de Toyokumi inconfundible retratista caricaturesco de los actores de moda, así como tantos otros. De ello se nutrió Europa dando origen al impresionismo de la línea caricatural que formó sus diversas escuelas. (…) El impresionismo en la línea no ha sido siempre comprendido. Muchos dibujantes han tratado de interpretado, lo cual equivale a repetir que no se le ha entendido. Tal es el caso de los norteamericanos. El error proviene de forzar el impresionismo al torcer la concepción de lo grotesco. Lo que en otros dibujantes ha prohijado la ignorancia, en ellos es el afán de lograr un impresionismo original--propio si se quiere--pero falso siempre…”
Estos son solo algunos párrafos entresacados del profundo ensayo que abordó el investigador cubano en el tercer capítulo de su libro, escrito hace cerca de cien años y algunas de estas opiniones--muy acertadas en esa época--también han evolucionado con el tiempo.
La dialéctica nos enseña que hoy la caricatura tampoco es lo mismo, no solo en Europa sino en todo el mundo, incluyendo otras expresiones de las artes aplicadas al calor de las nuevas tecnologías de punta y los gustos derivados de ellas.
El mejor ejemplo: Las tiras cómicas, los comis-books, y sus variantes, en nada cómicas, el dibujo animado y hasta sus versiones en 3D, inexistentes o en pañales por entonces; donde priman las series de suoer-héroes, terror, o ciencia-ficción apocalípticas—
En un próximo capítulo dedicado a las diversas escuelas surgidas en aquellos remotos tiempos analizados por González Barros, abordaremos curiosidades de este desarrollo surgidas poco después y que hoy son verdaderos fenómenos culturales y de masas.
Lo innegable--como dijimos al principio—es que la línea impresionista en la caricatura vino del Lejano Oriente; y por lo que parece, regresa a sus ancestros a través del estilo “manga”, también motivo de estudio en próximas ediciones.

¿FORMÓ ESCUELAS LA LÍNEA? (7)


Algunos de mis amables vecinos se preguntarán a qué viene tanta insistencia en la línea que últimamente ocupa estos espacios del blog.
Esto se debe a cierta promesa que hiciéramos en vida al maestro José Antonio Portuondo quien me aclaró la importancia del tema y no fue el único: Posteriormente en el año 2002 familiares del gran maestro de la caricatura Juan David, pudieron dar a conocer a través del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, su obra póstuma titulada “La caricatura, tiempos y hombres”, donde aborda ampliamente lo planteado en 1916 por González Barros, y seis años más tarde sale a la luz pública otra obra referencial, el libro-ensayo titulado “Caricatura y crítica de arte” del historiador y profesor de arte y comunicación de la Universidad de La Habana y presidente de la cátedra de gráfica Conrado W. Massaguer en la Facultad de Periodismo, José R. Bermúdez.
En ambos volúmenes se insiste en la teoría de González Barros sobre la importancia de la línea para el humorismo gráfico y la necesidad de actualizar esos estudios para comprender el nacimiento y evolución de las escuelas de caricaturistas, con vista a su proyección futura.
Según él citado investigador… “Surgen a partir del desarrollo de las artes gráficas, y mucho más espontáneamente que  ciertos movimientos revolucionarios en la plástica.(…) Siguen el supremo ideal de la simplificación. Entre el dibujo humorístico y el que no lo es se levanta una muralla. Obligados ambos a mirar hacia la vida, tienen que separarse en cuanto comienza la experimentación del análisis.(…) El primero en su doble facultad de observador y sicólogo. El otro simplemente se vale de la deformación física.(…) Por lo tanto deben existir también  distintas técnicas donde prime la línea revolucionaria sobre el abuso del esfumino…”
Estos son sólo breves apuntes de lo que mas adelante  el autor abundará sobre la importancia del impresionismo en la línea, más aún tras la evolución de las artes aplicadas y el desarrollo de las revistas ilustradas en el siglo XIX, sobre todo en Francia y Alemania, pues según él, los ingleses viven con la mirada puesta en la Gran Bretaña de 1760, y por extensión ejercen su hegemonía sobre sus colonias americanas. Lo mismo podría decirse en Europa de España o Portugal.

Refiere González Barros que los caricaturistas de dichas revistas, tanto francesas como alemanas han bebido de la misma fuente, aunque en Alemania la orientación japonesa en la línea y el color se aprecia con mayor énfasis. Los ejemplos gráficos que brindamos en el trabajo anterior de la escuela francesa ratifica los criterios de dicho analista:
“…,Los caricaturistas alemanes son más expresivos en su técnica, incisivos en el grafismo, y mucho más cercanos a la comedia silente del cine en sus comienzos, mientras los franceses, por su gracejo, son verdaderos maestros en la utilización de la leyenda…”
El autor con ello se refiere a lo que se conoció como pie de la caricatura y hoy a menudo sustituído por el globo o “ballon” tomado de las tiras cómicas donde la saeta señala cual de los protagonistas es quien habla. Pero hay otra característica que los distingue según el análisis de dicho autor:
“…Si la escuela del humorismo francés es una sola, en Alemania se formaron dos, La Escuela Berlinesa y la de Munich, pues sus revistas humorísticas abordan temas diferenciados: En la de Berlín aflora “Kladderadatsch” con tendencia a la sátira política, donde destacan los caricaturistas Johnson, Ulk y Muhlen-Schulte entre otros tantos, mientras en la escuela muniquense, “Fliegende Bllátter”, más insistente en la forma, aborda otros temas de humorismo general donde abunda el costumbrismo, la fantasía o el absurdo, y tuvo entre sus pilares firmas de la talla de Heine, Oberlander, Hengeler seguidores ambos de Wilhelm Busch.… (…) Como consecuencia de este desarrollo, surgirá con posterioridad la más famosa de todas “Simplicissimus” de orientación socialista, y antimilitarista, obligada al exilio voluntario durante un tiempo en Suiza, hasta su regreso a Munich en tiempos más tranquilos…



En el próximo trabajo abordaremos precisamente la obra del maestro Wilhelm Busch, uno de los más destacados representantes de la Escuela de Munich, pero además, en su obra visualizó una nueva modalidad narrativa en viñetas secuenciales, creando un género de lectura icónica que—sin saberlo-- se convertiría en un fenómeno de masas para niños y jóvenes a partir del siglo XX, pues no sólo podía desenvolverse en el campo del humor, sino también en el de la aventura, y la ciencia-ficción. Me refiero a la Historieta, Comic-strip, Quadriños, Bande-desinée o Fumetti, según fuese bautizada en su lugar de origen.
El investigador y crítico de arte cubano, al analizar la obra de Wilhelm Busch, fue capaz de adelantarse a su época y prever lo que veremos en nuestro próximo capítulo.