__________________________

__________________________

25 dic. 2016

PREMIOS DISTINTOS Y DIFERENTES (2)



Próximos a un nuevo año y por tanto, a punto de otorgarse los premios Nobel de la Paz del 2016, me detengo en un trabajo que publicamos en marzo del 2010 en este mismo espacio, bajo el título de “Premios distintos y diferentes” sobre la entrega de dicho galardón al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama en el 2009 sin habérselo ganado previamente, de ahí el comentario del presidente de Bolivia Evo Morales que a raíz de la fecha y en su estilo plurinacional dijo:--“¡Se lo dieron… Ahora, gáneselo!” 
Han pasado casi siete años de aquello y en mi humilde criterio, a Obama la distinción le quedó grande, pero la comparación del encabezamiento nuestro se refería a que el Premio Nobel de la Paz, no tenía nada que ver con el Premio Lenin de la Paz, éste último ampliamente ganado por nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz el 21 de marzo de 1962 y ratificado cuando en estos días de noviembre-diciembre--todavía invicto, los cubanos todos y el mundo entero lo inmortalizara en unas exequias memorables, mientras al dignatario yanqui pronto lo substituirá alguien de dudoso comportamiento nada pacifista, al calor de sus desplantes, amenazas y otras “virtudes” imperiales. ¡Tremenda herencia que nos dejarán los yanquis con Mr. Donald Trump en la Presidencia el próximo 20 de enero!
Tal vez esta decisión se deba a fallas de origen. No es lo mismo Vladimir I. Lenin que Alfredo B. Nobel. Por tanto invito a mis fieles vecinos del blog a comprobarlo el próximo mes con otro comentario biográfico que titulé  “El más noble de los Nobel”

PERROS HUEVEROS



Según el viejo adagio; “El perro huevero, aunque le quemen el hocico”… Así mismo se comportaron y se comportan las mafias ayer y hoy.
Recuerdo durante la dictadura de Batista, y aún antes, en aquellos tiempos del desgobierno y la politiquería que obligaron al “aldabonbazo” de Chibás, cuando deambulaban como “Pedro por su casa” los Santos Traficantes de la droga, dueños de Casinos y prostíbulos, entre otras desvergüenzas similares, hasta que tras 5 años, 5 meses y 5 días de lucha insurreccional, llegó el Comandante y mandó a parar.
Corrían las últimas uvas de aquel 31 de diciembre de 1958, cuando se impuso la chancleta viajera de paniaguados, chivatos y asesinos, ante el empuje de todo un pueblo color verde olivo.
Pero, como dijimos al principio, pronto comenzaron las campañitas del Imperio y sus ahijados de la mafia en el exilio: En respuesta Cuba puso en marcha la “Operación verdad” frente a las diatribas de la mal llamada prensa seria y muy a su pesar, se sucedieron las leyes revolucionarias, comenzando con una Reforma Agraria que sepultó para siempre aquel tiempo muerto que año tras año amargaba nuestras zafras azucareras.
Otros inventos desestabilizadores como la campaña de la Patria Potestad y su funesta “Operación Peter Pan”, el estímulo a la deserción de médicos y profesionales, entre otras bondades, cubrieron todo el calendario de aquel primer año, hasta que el 25 de noviembre de 1959, un “terremoto” hizo temblar las paredes de la Embajada Yanqui, al conocerse la noticia del nombramiento del Comandante Che Guevara como nuevo presidente del Banco Nacional de Cuba.
El “choteo criollo” basado en el equívoco de confundir la palabra economista por comunista tampoco surtió efecto porque solo días más tarde el propio Fidel aclaraba públicamente: “…Que nadie se llame a engaño, el Che no está ahí para hacer ninguna barbaridad, está ahí igual que cuando lo mandamos a Las Villas para impedir que pasaran las tropas enemigas hacia Oriente. Lo he mandado al Banco Nacional a impedir que se vayan las divisas del país…”
Y en efecto: A principios de 1961 se efectuó la famosa operación financiera conocida como el Cambio de Moneda y aparecieron en público las nuevas emisiones de billetes con la monosilábica rúbrica de Che en lugar de aquellos rimbombantes títulos heredados del un pasado conocido como la Republiquita bananera de “Generales y Doctores”.
De inmediato incrédulos, disidentes y mafiosos se pusieron tan verdes como aquellos billetes voladores al convencerse de que el cambio era radical y formaron un nuevo despetronque, esta vez hacia el exilio--es decir--para siempre.
Como constancia quedó aquel papel moneda irrepetible con la firma del Guerrillero Heroico--cuya copia ahora mostramos--histórico anticipo de sus posteriores hazañas por la liberación de un Tercer Mundo bajo el grito libertario de… “Hasta la Victoria Siempre”. Hoy, a 55 años de aquel histórico acontecimiento, el cuento del perro huevero se repite en tierras venezolanas, con idéntica técnica guerrillera y revolucionaria, para desarmar—como entonces—la estrategia mafiosa del Imperio y sus secuaces.Descubierto el juego prohibido inventado por las mafias fronterizas colombo-venezolanas y sus capos del Norte revuelto y brutal para rendir por la vía económica el sueño de Bolívar y Chávez. La medida tomada por el Jefe de Estado Venezolano Nicolás Maduro Moros convirtió al azar en un juego-ciencia donde--al sacar de la circulación por 72 horas los billetes de 100 bolívares extraídos del territorio nacional y otras medidas posteriores--cogió de sorpresa a esos contrabandistas de nuevo tipo.
Por tanto, en la red de redes la noticia se convirtió en un Jaque Mate al Dólar Today, pero esta jugada solo fue el comienzo de una genial contraofensiva aún vigente. Sin embargo, debemos estar alertas--apenas faltan unos días para que culmine el año--y la derecha internacional se envalentona con los acontecimientos divisionistas en el Mercosur y otras latitudes.
El afro norteamericano Obama se despide y la perspectiva de un nuevo Emperador romano en la Casa Blanca, ya ha enseñado los colmillos de su nuevo gabinete. Esperemos que como anunciáramos al principio, la historia se repita y a esos nuevos perros hueveros del Imperio se les achicharren los hocicos. Amén.

EL REGRESO DEL CABALLERO: SEGUNDA PARTE


Ese fue el título en la primera entrega de este blog personal el 9 de agosto del 2008 dedicado al Caballero de París. Han pasado más de ocho años desde entonces. En aquel momento, motivado por el éxito obtenido en la inauguración en su terruño gallego de la exposición de caricaturas personales que ilustraban el libro de la Editorial Pablo de la Torriente “La Leyenda que Camina” a propósito de dedicarle dicho título a Galicia en la Feria del Libro de La Habana en febrero del 2007. Recuerdo el entusiasmo que provocó entonces a los queridos colegas Xosé Neira Villas y su esposa cubana Anisia Miranda con la posibilidad de ver una nueva edición en el lenguaje de Curros Enríquez y Rosalía de Castro. De estos intereses informamos en su momento al colega y diplomático cubano Luis Felipe Vázquez, por aquella época en la península y el compañero Iroel Sánchez, al frente del Instituto del Libro.
A nuestro regreso de España, el propio Dr. Eusebio Leal Spengler, Director de la OHCH y prologuista del libro, propuso montar una exposición similar sobre el  personaje folklórico más popular que haya transitado por las calles de La Habana en el pasado siglo. Aquel sencillo acto a fines de dicho año transcurrió en el local del Centro de Salud Mental de la Habana Vieja, donde ejercía precisamente el Dr. Luis Calzadilla Fierro psiquiatra y biógrafo de José María López Lledín. (a) “El Caballero de París”. Dicha actividad fue presidida por el entonces Presidente de la Unión de Periodistas de Cuba, Tubal Páez en presencia de gran parte de los caricaturistas allí representados.  
Dicen que segundas partes nunca son buenas: Falso. En esta ocasión el título se refiere a las dificultades que afrontó la reedición de aquel cuaderno biográfico a pesar de que prácticamente voló en las librerías y estanquillos de la capital, a tal punto que a cinco meses de su debut en la Feria del 2007, yo sólo pude llevar cinco ejemplares a las autoridades del Museo Etnográfico de Fonsagrada, en Lugo, donde se montó la citada exposición. Todos sabemos las vicisitudes que nuestro pueblo sufrió a partir del llamado Período Especial con su doble bloqueo y el sector poligráfico no fue la excepción; a pesar de que hasta el propio Dr. Leal se interesó en más de una ocasión por reeditarlo y varios empresarios españoles quisieron financiar una versión—sin ningún cambio en el original—sólo que, como dijimos antes se reeditara en gallego.
Hoy a ocho años de esos acontecimientos, he recibido una agradable noticia,  cuando la querida editora “Pablo” de los periodistas cubanos me anuncia la posibilidad de reeditar–durante el próximo año--dicha obra en español, con la particularidad de incorporarle nuevas firmas, ya que por la premura de aquella primera entrega, algunos humoristas gráficos se vieron imposibilitados de incorporarse al proyecto, y otros más jóvenes han ganado  prestigio en lo que va de este nuevo siglo.
De seguro esta es una noticia que entusiasmará a nuestro admirado Leal, siempre atento al rescate de las tradiciones y obras patrimoniales de Cuba y La Habana en particular. Como lo fue desde el propio fallecimiento de José María López Lledín, cuyos restos—gracias a su iniciativa--no solo descansan en una cripta del Convento de San Francisco de Asís, sino que dicha imagen inmortalizada en mármol por Villa Soberón en la entrada, nos invita a la reflexión. 
En cuanto al Dr. Calzadila y a mi hijo y mano derecha en la confección de aquella obra Francisco P. Blanco Hernández, los amantes del costumbrismo y las más puras tradiciones cubanas pueden contar con la entrega más absoluta, y el contagioso entusiasmo del trío a pesar de mis limitadas fuerzas en estos momentos. Por tanto, ahora sí podemos afirmar lo que anunciamos al principio: “El regreso de La leyenda que camina” o sea del Caballero de París. 

12 dic. 2016

LOS MALEFICIOS DEL IMPERIO



Recientemente del fondo del baúl de mis recuerdos como náufrago amarillento afloró un pequeño recorte de prensa, donde no aparecía  el logotipo del diario ni la fecha de su publicación, pero sí el título de la sección “…de todo…”  (A cargo de colega Luis Hernández Serrano), por tanto al periodista de JUVENTUD REBELDE le debemos la divulgación de dicho trabajo, en cuyo encabezamiento sólo se lee sobre fondo azul ”El maleficio del indio Tocumshen” donde su autor Alfredo Mateo Domingo nos sorprende con esa maldición dirigida hacia los presidentes de los Estados Unidos.
Faltando apenas un mes y piquito para que concluyera el mandato de Barack Obama en la presidencia de los Estados Unidos, en varios amigos cercanos surgió la preocupación de que se cumpliera el hechizo hacia él: Por negro y demócrata. Por reconocer una política equivocada contra nuestra Revolución. Por promover algunos acercamientos diplomáticos entre los dos países. Por estar facultado como presidente para promover todavía hasta enero próximo algún cambio más positivo hacia Cuba, etc.
Todo ello en la suposición de un nuevo magnicidio en la historia de los Estados Unidos.
Veamos los orígenes de dicho culto: Tras ser vencido en la batalla de Tipppecanos en 1811, el hechicero Tocumseh de la tribu shawnne preconizó la muerte de su vencedor, el Gran Padre Blanco Harrison, ocurrida 29 años después. Han pasado 205 años, pero estos creyentes actuales que en Cuba rezaban para que no se cumpliera la maldición, contra Barack Obama tampoco tenían en cuenta el factor-cero, implícito en el conjuro.
Veamos:
1840.
El propio general William Henry Harrison gana las elecciones de ese año como Presidente de los Estados Unidos, tal vez por ser la primera víctima del hechizo, muere al mes exacto de tomar posesión del cargo. También es el primer mandatario que fallece  de muerte natural; lo siguen William H. Harrison de neumonía; Zachary Taylor de cólera, Warren Hardy de infarto cerebral y Franklin D. Roosevelt de hemorragia cerebral.
1860.
Segundo en la lista: El emblemático republicano Abraham Lincoln toma posesión ese año en medio de una confrontación entre esclavistas y abolicionistas conocida como la Guerra de Secesión y es reelegido cuatro años después. El 4 de abril de 1865,  el actor John Wilkes Booth le disparó durante una función en el teatro Ford, en Washington, falleciendo del atentado.
1880.
El hechizo continúa con otro Abraham, (James A. Garfield), electo ese año y es herido también de bala el 2 de julio de 1881 por Charles Jules Guiteau.  Garfield muere el 19 de septiembre de ese año a consecuencia de los disparos.
1900.
La cuarta víctima de la maldición y primero del siglo XX es William Mac Kinley, quien había declarado la guerra a España y gracias a esa gracia se apoderó de Cuba, Puerto Rico, Hawai y Filipinas. El anarquista polaco Leon Czolgosz le disparó en la ciudad de Búfalo el 6 de septiembre de 1901  y muere a consecuencia de las heridas el día 14 del propio mes.
1920.
El caso de Warren H. Harding electo ese año, es distinto pues fallece repentinamente en un hospital de San Francisco, aparentemente de un infarto cerebral, aunque hubo otra versión: Por causa desconocida—tal vez envenenamiento--
1940.
El sexto occiso objeto de dichas predicciones resultó nada menos que el famoso Franklyn D. Roosevelt, creador del New Deal quien formó parte de los tres grandes aliados en la Segunda Guerra Mundial a pesar de sus limitaciones a causa de la poliomielitis. Falleció de una hemorragia cerebral en su despacho de la Casa Blanca el 12 de abril de 1945.
1960.
El último magnicidio fue el de John F. Kennedy, ocurrido tres años después de su elección y el fracaso de los planes del Imperio por doblegarnos, lo cual produjo un complot revanchista de la ultraderecha imperial y el llamado exilio cubano. El atentado ocurrió el 22 de noviembre de 1963 y sobre el asunto del hechizo, el propio Kennedy había escrito: “…No creo en dicha leyenda del factor cero…
1980.
Ronald Reagan pudo haber sido el octavo pasajero en este viaje al más allá, cuando fue víctima de un atentado el 30 de marzo de 1981, apenas a dos meses de ocupar la silla presidencial. Pero tal vez la brujería del mago Tucumseh, tras un siglo de efectividad había perdido  fuerza, al punto de no poder traspasar los umbrales de nuevo milenio en Estados Unidos.
Por todas estas evidencias es que me inclinaba a creer que en el caso de Barack Obama—debutante electo en el 2008 y repitente en el 2012—no se correspondía exactamente con las predicciones del piel roja Tucumseh, como tampoco el próximo mandatario Donald Trump correría peligro, a no ser que fuera reelecto en el 2020. Y eso lo creo improbable dada sus apocalípticas intenciones, sus desplantes racistas y otras “virtudes” fehacientemente divulgadas durante su monomaniática campaña electoral.
Cuando al comienzo de la Revolución Fidel dijo: “…Lee, no cree….” O cuando más tarde ante una de esas elecciones yanquis agregó: “…Da lo mismo Juana que su hermana…” Nuestro Comandante en Jefe estaba sentenciando nuestra devoción por la independencia, la solidaridad, el humanismo y el concepto de REVOLUCIÓN, que nos inculcó para siempre, y su impronta de gigante invicto se proyecta hacia el futuro de Cuba como todo un símbolo.
Todo lo contrario de ese maleficio yanqui que surgió de las propias entrañas del Monstruo.