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27 dic. 2013

UNA INFUSIÓN DE 240 AÑOS

Hoy se habla mucho del Tea Party, ese movimiento más a la derecha del derechista Partido Republicano, que ya es el colmo de la joroba. Una paradoja más de ese Tío Sam, capaz de darle candela al otro tío, el de la Cabaña del Tío Tom, solo por ser negro.

EL verdadero Tea Party cumpió 240 años el pasado 16 de diciembre, según la ilustración        adjunta, tomada de una revista que desde hace años dormita en una de las gavetas de mis recuerdos. Conservo textualmente el pie de grabado de la misma que reproduzco para comentarlo después. Y dice así:

“…BOSTON TEA PARTY. – Con este nombre irónico ha pasado a la historia un episodio histórico de la lucha de las colonias norteamericanas contra  la política británica de importar té a las Américas. El 16 de diciembre de 1773 un grupo de colonos disfrazados de indios abordaron tres barcos británicos atracados en el puerto de Boston y echaron al agua su cargamento de té. Como represalia los británicos dictaron las leyes conocidas con el nombre de “Intolerable Acts”. Este fue uno de los factores que terminaron por  desencadenar la Guerra Revolucionaria de las colonias. Unos cuantos años antes, en 1765, el gobierno británico  había intentado mediante la Stamp Act (Ley del Timbre) hacer pagar nuevos impuestos a los colonos para el mantenimiento de las tropas inglesas en América, pero la resistencia de aquellos obligó a derogar la ley en 1766…”

Resulta imposible en el breve espacio de un solo párrafo, explicar la compleja situación que provocó tamaña epopeya y mucho menos, la de ser provocada por un cargamento de té. A no ser por la simplificación a que nos tiene acostumbrados la cultura yanqui de ponerle un  cartelito a todo.

Más correcto sería achacársela a la enfermedad crónica de todos los Imperios que se resume en la frase: “El que mucho abarca, poco aprieta”

En la segunda mitad del siglo XVIII el Reino Unido, salió victorioso de la costosa Guerra de los Siete Años —en realidad fueron ocho--contra España y Francia. Se produjeron entonces cambios estratégicos en esta parte del mundo con la pérdida del enorme territorio franco-canadiense, desde Quebéc en el nordeste hasta New Orleans en el suroeste, con acceso a las ricas tierras  en el valle del Río San Lorenzo al norte  y del Mississippi al poniente pero, sobre todo, abriéndole el camino a la conquista del oeste por las Trece Colonias que hasta entonces habían estado arrinconadas en la estrecha franja costera del Atlántico.

Factor no menos importante era el trueque de la “Llave del Golfo” por la Florida, a un año exacto de  la Toma de la Habana por los Ingleses. Si recordamos el trabajo titulado “LA TOMA DE LA CERVEZA POR LOS INGLESES" publicado en este mismo blog en agosto de 2012 sacaremos algunas conclusiones del porque le cogieran tanta “tirria” los habitantes de las Trece Colonias a los “casacas rojas” del ejército británico. El enfrentamiento contra Francia y España no fue una victoria pírrica ni mucho menos, pero los enormes gastos de la campaña bélica y la ocupación de tamaño  imperio había que sacarlos de algún lado y nadie mejor que sus principales beneficiarios-- los súbditos de las colonias de ultramar--. Por tanto la cosa no fue producto de una simple infusión o Tea Party; el descontento surgió mucho antes con una serie de ordenamientos que permitiesen el control de la Corona ante  tan desproporcionado crecimiento. En 1763 se dictaron ordenanzas que limitaban las aspiraciones de los colonos hacia los territorios indígenas. Un año más tarde la Ley del Azúcar amplió las restricciones a una antigua Ley de Melazas que regulaba las importaciones no sólo de azúcares sino del vino, el café y otros artículos de lujo. Igualmente impopular resulto la Ley de la Moneda de 1965 para regular el pago mediante billetes de crédito y con ello aumentar el dinero circulante. La Ley de Alojamientos  obligaba  dar refugio al enorme contingente de los “casacas rojas” encargados de aplicar las leyes del orden público en tan vasto territorio. Pero la mayor protesta surgió con la Ley del Timbre que gravaba periódicos, contratos, hojas impresas y otros medios. La reacción tomó tal envergadura que el pueblo las calificó como “Las Cinco Leyes Coercitivas” impugnando su cumplimiento mediante la protesta organizada. Estas movilizaciones duraron aproximadamente una década hasta que, comerciantes de Boston se tomaron la justicia por su mano con  el vandálico “Tea Party”.

Como han podido apreciar el Tea Party, no representa la derechización de la derecha estadounidense, ni la costumbre de tomar dicha infusión a las cinco de la tarde como acostumbraban los ingleses, tampoco  un acto de vandalismo contra la opresión de la Pérfida Albión; más bien el Tea Party fue la gota que colmó la taza de té en las Trece Colonias.

PABLO: AYER, HOY Y SIEMPRE

Diciembre siempre resultará significativo para los periodistas cubanos. Una triple celebración tiene lugar en este último mes del año: El 12 de diciembre se cumplen 112 años del nacimiento de Pablo de la Torriente Brau y el 19 de este mismo mes muere  a los 35 años como combatiente antifascista en las trincheras de Majadahonda, España. No es de extrañar que en con motivo de un aniversario más de su nacimiento se fundara la editorial Pablo de la Torriente hace veintiocho años.

De ahí que el pasado día 20 fuéramos convocados a la Casa de la Prensa, para un sencillo coloquio, apenas seis meses del Noveno Congreso de la UPEC.

En el acto  se trazaron los lineamientos de la editora para el próximo año, donde se destaca el énfasis por investigar, profundizar y divulgar, la extensa obra de Pablo a pesar de su corta pero fructífera vida.

Curioso resultó que el marco escogido para este conversatorio fuera el recién inaugurado espacio cultural de la Sala de Té de la UPEC que responde al apelativo de “La polilla inquieta”.

De ahí que insisto en destacar una arista de aquel periodista integral, que también dejó su impronta de cubanía en el carácter jocoso y profundo de algunas de sus más importantes obras. Es por ello que ahora le pido permiso a mis fieles vecinos para repetir íntegramente el trabajo publicado en este mismo blog el 1º. De septiembre de 2010 bajo el título de….

               REIVINDICACIÓN DEL SOLDADO DESCONOCIDO

Más que todos los premios, reconocimientos y homenajes que me hayan sido otorgados hasta el día de hoy, como artista gráfico, es motivo de orgullo llevar colgada en el pecho la medalla virtual del Soldado Desconocido en el pequeño ejército loco organizado por la Editorial Pablo de la Torriente. Y es que desde joven la personalidad de ese periodista integral que fue Pablo, --así a secas, tal y como pasó a la historia-- resultó ejemplo y acicate en mi vocación.

Imposible resumir en unas líneas la vida y la obra de este personaje inolvidable. Me limitaré a dar un solo ejemplo: Su doble condición de militante revolucionario cubano y sagaz periodista le permitió no pocas veces ser juez y parte de las acciones que se sucedían en aquella época convulsa que le tocó vivir. Él era capaz de realizar un acto de sabotaje contra la tiranía machadista, y al día siguiente reportarlo en tercera persona, con tal veracidad que ningún otro periodista podía igualar.

Con esta semblanza del personaje, pasemos a la Editorial que tomó su nombre:

Creada el 12 de diciembre de 1985 fundamentamente para dar cabida al material docente de nuestros periodistas y sus obras; otro de los proyectos de la misma era fomentar también libros y cuadernos  dedicados a jóvenes y niños, utilizando algunos géneros comunes en nuestra prensa; entre ellos el humorismo gráfico y la historieta. Como consecuencia surgieron publicaciones tales como CÓMICOS, EL MUÑE y PABLO, esta última con preponderancia para héroes verdaderos no de papel.

En todas ellas participé activamente como editor junto al colega Manolo Pérez: La  colección PABLO recreó algunas de sus hazañas personales, o relatos cortos escritos por él, que con el tiempo se convirtieron en clásicos del género. Aquí mostramos una de aquellas portadas realizada por Orestes Suárez, y otro ejemplo de páginas interiores.


Si Virgilio Martínez fue “el duro de la historieta”, Orestes resultó el más adelantado de sus alumnos. Su pluma no sólo se recreó en héroes como Pablo, Maceo, Martí, o Máximo Gómez, sino que también dio vida a personajes de ficción, entre ellos Inés, Aldo y Beto, Camila, etc.

Ambos tuvimos además el honor de asistir en representación de Cuba al Primer Salón Internacional de Historias em Quadriños de Río de Janeiro, en el año 1991, además.


Es el único artista del patio que desde entonces colabora periódicamente desde Cuba con la Editora Italiana Sergio Bonelli, ilustrando las hazañas de “Tex” y otros personajes de dicha colección.
Pero volvamos a nuestro héroe:

En la entrevista que la colega Miriam Rodríguez Betancourt le hiciera a su única hermana en vida, Ruth de la Torriente, para JUVENTUD REBELDE el 22 de agosto de 2010, ella lo describe así:

“Alguien muy alegre, lleno de optimismo. Siempre dispuesto a la aventura, como debía estar un joven en todo momento. Alguien que hacía maldades, disfrutaba el deporte. No era bailador, ni fiestero, pero le sacaba la risa hasta a lo más difícil. La música y el cine le fascinaban. Uno al que le encantaban los animales y el campo. Y los conocía profundamente”. “

A la pregunta. ¿Cúal es su escrito preferido de él? Ella responde:

--Las aventuras del soldado desconocido cubano.

De Pablo de la Torriente Brau, habría mucho más que contar, pero sobre todo mucho que leer y aprender de lo bueno que hizo o escribió durante toda su breve pero meteórica existencia. En cuanto a su veta humorística, coincido con Ruth y me limitaré a extraer algunas frases de su antológica “Aventuras del Soldado Desconocido Cubano”.

Sabido es que en carta a Raúl Roa, su amigo revolucionario y futuro prologuista de la obra, Pablo le escribe desde Nueva York el 4 de agosto de 1936, dándole a entender que la novela estaba casi terminada pero, apremiado por la fiebre revolucionaria, tenía la intención de irse a Europa para defender la República Española de la amenaza fascista.

Quiso el destino que muriera en Majadahonda, poco después en combate dejando inconclusa la obra donde cuenta la historia de Hiliodomiro del Sol, Soldado Desconocido de Arlington.

Ya el tono burlesco del personaje nos da una idea del contenido. En él Pablo vuelca toda la ironía que le permite su condición de combatiente revolucionario, comunista de corazón y humorista de buena cepa. A continuación me he atrevido a sintetizar algunos aspectos de la humorada:

“A pesar de aquella famosa caricatura, de quien sabe qué ignorante, que pintaba al Kaiser y su Estado Mayor buscando a Cuba en un mapa, al recibir la noticia de que ésta le había declarado la guerra a Alemania, lo cierto es que podía afirmarse que la Guerra Europea la ganamos nosotros”…

Sobre la  imposición de una cláusula chantajista que se aplicó a la naciente República amenazada por la intervención militar del naciente imperio ironizó de esta manera:

“….Existía en la Constitución de la República un apéndice denominado Enmienda Platt, en virtud del cual, nosotros para declarar la guerra a cualquier otra nación, teníamos que contar con la venia de Estados Unidos (…) Los periódicos nos sorprendieron con la noticia de que los Estados Unidos le habían declarado la guerra a Alemania. Sin duda se había cometido una violación “ética” del tratado entre las dos potencias, cubana y americana…”

Hace jocosas comparaciones entre dignatarios:

“…Mientras el presidente Wilson se pasea hoy entre las grandes figuras de la historia, el general Menocal sólo se pasea por el Vedado, cuando no se cree obligado a hacerlo por Miami Beach. (…) Con igual razón nosotros podemos alegar esa paternidad por control remoto, como se dice ahora. (…) Lo prueba la caricatura ya mencionada de una manera irrebatible…” 

En otro momento salta al análisis más generalizado de que:

 “..Ya los guerreros antiguos se escondían detrás de cascos y escudos de metal, los salvajes más feroces utilizaban máscaras para no parecerse a nadie cuando van a la pelea. (…) L.as ciudades se han acurrucado medrosamente detrás de las murallas. (…) Los guerreros más legendarios de la Edad Media se aislaron por medio de fosos y puentes levadizos y aún fabricaron inexpugnables castillos. (…) Y en los tiempos modernos ¿qué otra cosa que escondrijos han sido las trincheras? ¿Y los tanques? ¿Se conoce algo más parecido a una tortuga, el animal más escondido de la creación? (…) Ni Francia, ni Inglaterra, ni Rusia, ni Italia, ni el Japón pudieron vencer a los poderes centrales durante cuatro años. Entramos nosotros, y a los pocos meses todo había acabado…”

Continúa explicando en qué residía el éxito de nuestras armas:

“…Al sacrificar el precio de nuestro azúcar hicimos factible el envío de ésta en grandes cantidades a Europa, con lo cual, como fácilmente se colige, fue posible que se le sirviera el café a todos los soldados en las trincheras. (…) Los soldados de esta zona permanecían desvelados largas horas, al paso que los alemanes eran vencidos por el sueño, y enseguida derrotados por los ataques nocturnos. (…) Y todo ello, a causa de nuestro azúcar, por donde se ve, nuestro gran aporte, no ya al triunfo de la guerra, sino a salvar la civilización…”

Y redondea la idea enfatizando que de haber ocurrido lo contrario:

“…Se hubiera dado el caso de haberse tenido que cancelar la guerra por sueño…”


En el prologuete, el autor responde a sus detractores:
“…Hay quien se encuentra un billete de cien pesos y todo el mundo se lo cree… Cuando un novelista necesita que se acabe un libro, hace que determinado personaje mate al protagonista,  y todo el mundo está conforme, y nadie protesta…Cuando en las película del Oeste, un cowboy dispara cien tiros con un revólver de seis cápsulas, todo el mundo se emociona  y admite la creación del revólver-ametralladora, no sólo sin protestar, sino encantado…
Cuando compra cualquiera un billete de lotería y durante veinte años no se saca un centavo, nadie protesta y todo el mundo sigue jugando. (…) ¿Y se me va a negar ahora a mi el derecho de haber tropezado con el Soldado Desconocido, y el que éste me haya dado su confianza? ¡Vamos hombre! No hay que hacer caso a tales suposiciones y dejar el asunto a un lado…”
Tras la descripción que Pablo de la Torriente hiciera de Hiliodomiro del Sol, el soldado desconocido de Arlington, así nos imaginamos al protagonista del cuento.

Estos son sólo algunos brochazos de la argumentación que Pablo de la Torriente esgrime para la introducción de su hilarante novela. Si el prólogo es así, ¿qué puede esperarse de las Aventuras del Soldado Desconocido Cubano?

DEL CIUDADANO KANE AL SARGENTO YORK

Los Premios Oscar se dan a conocer en los primeros días de cada año, a partir de su debut en mayo de 1929, cuando se convirtió en el primero de los reconocimientos al mérito por la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood.
Posteriormente se otorgaron en los Estados Unidos los Premios Tony de teatro a partir de 1949, los EMMY de televisión en 1948 y el Grammy de música en 1958. Los del cine correspondientes al año 1941 crearon una gran polémica a nivel mundial.
Con sólo once años de edad, no fui capaz en ese momento de aquilatar tamaña disputa, tan ocupado como estaba con mis propias inquietudes extracurriculares: Convertirme en caricaturista y dibujante de comics e incluso escribir mis propios guiones de ficción.
Es por ello que ahora, a setenta y tres años de aquel acontecimiento, hago el cuento utilizando la técnica de aquellas series de aventuras que se publicaban antaño en los suplementos dominicales de la prensa, antecedente de los actuales culebrones televisivos, pues cada semana a pie de página se podía leer el sugerente: CONTINUARÁ…
Pues bien  en el propio titulo ya se anuncia el conflicto entre el ciudadano Kane y el sargento York; pasemos pues al primer episodio:
CAPÍTULO I
EL NIÑO PRODIGIO:
A la misma edad que yo tenía cuando aquel diferendo--once años--ya Orson Welles era capaz de leer a los poetas isabelinos y podía escribir sonetos en ese estilo. Creció obeso, sedentario y hasta amargado, pero, nada le impidió antes que le surgiera el bigote, lograr varios éxitos en los spots publicitarios de la época.

El “Mercury Theater” fue testigo de su versión del “Otelo” en la persona de un celoso dictador haitiano. Más tarde conmocionó al mundo con  la adaptación al radio de “La Guerra de los Mundos” original de H. G. Wells. Ésta versión resultó tan verídica que causó pánico en las calles de Nueva York y su impacto trascendió a todo el planeta.
Por todo ello pronto ganó el título de Wonder Boy que traducido al español sería algo así como, el niño prodigio.
CAPÍTULO II
SURGE UN NUEVO ACORAZADO
Hasta ese momento, el más grande cineasta del siglo era Sergei Einsenstein, quien entre otras cosas había introducido la técnica del montaje, y el buen uso del claro oscuro para enriquecer la plasticidad en el Séptimo Arte, entre otras innovaciones.
Todo ello podía apreciarse ya en su mítico “Acorazado Potemkin”, pero más tarde, al incursionar en el cine mexicano, el director soviético también logró dejar su impronta.
A fines de la década del treinta, Orson Welles acometió uno de sus proyectos más ambiciosos: Llevar a la pantalla a William Randolph Hearst, magnate de las finanzas y la prensa de los Estados Unidos, bajo el título de “El Ciudadano Kane” donde impuso su personal estilo de dirección que muchos compararon con el mítico Eisenstein y sus inolvidables escenas tomadas en las escaleras del puerto de Odesa frente a los cañones del Acorazado Potemkin.
CAPÍTULO III
UN OSCAR POLITIZADO
Pronto al joven director le fueron enfilados otros cañones—los de la gran prensa y las finanzas en su propia tierra—cuyo Comandante en Jefe no era otro que el propio W. R. Hearst.

El primer síntoma de ese descontento surgió a la hora de repartir los Academy Awards de ese año. La cinta ”El Ciudadano Kane” escrita, dirigida, y actuada personalmente por él, resultaba una espina en la garganta de Hollywood; pues el díscolo Orson Welles amenazaba cargar con todos los premios de ese año.
La casualidad acudió en ayuda de los magnates: El mundo temblaba ante la amenaza de una Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos no podía quedar al margen; los estudios acudieron al extremismo y la patriotería a una velocidad de 24 por segundos y lograron interesar a un héroe estadounidense de la Primera Guerra a escala planetaria (1914), el sargento Alvin York, quien también puso sobre el tapete sus condiciones, entre las cuales coincidía con los planes de la distribuidora: El actor debía ser Gary Cooper, un carismático intérprete reconocido como el eterno cowboy.
Otra curiosidad surgida ese año como consecuencia de dicha contienda bélica fue que, las estatuillas de ese año y los siguientes hasta 1945 en que se terminó el conflicto, fueron vaciados en yeso en vez del metal precioso acostumbrado. Este dato lo hemos tomado de internet y nos resulta un tanto sospechoso, según leerán más adelante.
CAPÍTULO IV
LA SOCIEDAD NO PERDONA
El truco de los magnates de Hollywood era tan evidente que no pudo
cumplirse en su totalidad: ”El sargento York” obtenía el premio Oscar de actuación para Cooper, pero el de guión recayó en Welles con su “Ciudadano Kane”
A partir de entonces comenzó el Vía Crucis para quien fuese en el pasado un niño prodigio: Sólo conseguía papeles mediocres en películas de segunda categoría. Se vio obligado a realizar otros proyectos menos ambiciosos para ganar el sustento diario. Siempre en búsqueda de apoyo financiero y de buenos argumentos sin resultado alguno, su aspecto fue deteriorándose. A la obesidad se unió el peso de los años que minaron tanto su anatomía como su autoestima.
CAPÍTULO V
CONFESIONES DE GRANDES
Una década después de aquel fatídico 1941 para Orson Welles, surgió un incidente que también resulta interesante darlo a conocer:
En marzo de 1953 Gary Cooper el galardonado con el sargento York se hallaba en México para otra filmación y en un descanso nocturno compartido con los artistas Ward Bond, Anthony Quinn y el realizador argentino Arturo Fregonese, la conversación es interrumpida por una llamada telefónica a Cooper desde larga distancia.
A los pocos minutos el astro de Hollywood regresa a la mesa y tras servirse un trago le confiesa al director argentino: --Te das cuenta, Hugo, me resulta difícil de creer. Yo, tan mal actor, acabo de ganar mi segundo Oscar de por vida.
Se trataba del filme “A la hora señalada”. Y a confesión de partes, relevo de pruebas dirían algunos--. Yo prefiero destacar la sinceridad con que Gary Cooper se reconocía a sí mismo y tal vez, hasta recordaba la injusticia cometida antes contra su colega Orson Welles. Lo cierto es que los Premios Oscar siguen acaparando año tras año el interés, tanto de creadores e intérpretes, como de aficionados al Séptimo Arte en general. Pero se nos quedaba en el tintero otro interesante episodio de esta historia..
CAPÍTULO VI y FINAL
EL OSCAR PERDIDO
Un nuevo diferendo surge entre Orson Welles y los organizadores del espectacular evento de Hollywood, incluso después del fallecimiento del famoso “Wonder boy”·a fines del siglo pasado.
Hay una cláusula de la Academia, donde se especifica que los Oscars obtenidos no pueden ser vendidos por los agraciados, pues ella tiene el derecho a la primera opción, por valor de ¡UN DÓLAR!
En este caso, el premio de Orson Welles en 1941 se creía perdido y la Academia le entregó una réplica a su hija Beatrice en 1988, pero el bronce original apareció seis años después. Y yo me pregunto: --¿Era por fin el de 1941 de yeso o de metal?
Un colega de gqalardonado lo había vendido a una compañía por valor de cincuenta mil dólares. La hija del artista bloqueó la venta en una subasta y logró recuperar el trofeo original.
Hasta aquí lo que nos contaron del azaroso caso de la estatuilla los colegas .Lisandro Otero y Rodolfo Santovenia en sendos trabajos para  el dominical ORBE de Prensa Latina hace aproximadamente unos diez años
Si éste no es un buen libreto de enredos al mejor estilo de Hollywood, que resucite el inolvidable “Niño Prodigio” y venga a rebatirlo-.
NOTA: Para las nuevas generaciones de cubanos que bebieron de las fuentes inagotables de la cartelística cubana a partir de los años 60, muy especialmente en la temática cinematográfica, quizá les resulten un tanto anacrónicos los carteles de las películas soviéticas y estadounidenses con las cuales ilustramos este trabajo. Como ejemplo de ello, hace poco adornamos otra croniquilla nuestra al hacernos el HARA-KIRI con el cubanísimo e irrepetible cartel de Reboiro. Tal vez volvamos sobre este tema sin necesidad de sacarnos un sable.

PROMESAS Y CUMPLIMIENTOS


Antaño por estos días durante las Fiestas del Año Viejo se acostumbraba hacer promesas para el próximo, mientras se pretendía con un simple cubo de agua botar todo lo malo para la calle.
Por lo general esos ofrecimientos, como dejar la fuma o el trago, quedaban a la vera del camino. Peor eran los políticos de la pseudorepública sobre todo antes de las elecciones, cuando prometían “Agua, Caminos y Escuelas”, pero cuando salían electos…--¡Si te vi ni me acuerdo!
Hoy, con el cambio climático, el desarrollo indetenible de las nuevas tecnologías de punta, el tiempo real y otras”lindezas” del Tercer Milenio, resultan aún más impredecibles esas premoniciones.
De ahí que para el próximo 2014, yo les proponga un divertimento que consiste en no jurar en vano; por el contrario, anunciarles algunas cosas que sí van a cumplirse de todas todas.
Con este nuevo método, veremos los acontecimientos en pleno desarrollo, como diría el fraterno Walter Martínez, en su espacio “Dossier” de TELESUR.
Y sin más, aquí les van mis prometedoras efemérides, algunas más gratas que otras, pero todas irremediablemente van a ocurrir.
El próximo año se cumplirán exactamente cien años del primer viaje en ferry desde Cayo Hueso a La Habana y pudiéramos celebrarlo festivamente si las leyes del bloqueo yanqui lo permitieran.
En condiciones normales, los turistas estadounidenses pagarían su pasaje en moneda nacional; esas que por primera vez se acuñaron en 1914. Hasta entonces sólo circulaban en nuestro país, el dólar y el duro español.
Sin apartarnos del tema, recordamos que en aquellos días, los viajeros tenían que sufrir no pocos inconvenientes a la entrada del puerto de La Habana, pues un brote de peste bubónica obligaba a sufrir una penosa cuarentena en Tiscornia para poder disfrutar después de nuestras bondades. De ocurrir hoy--a un siglo exacto de entonces--esos trámites aduanales serían tal vez más caros por la doble moneda, pero mucho menos engorrosos.
Si a todo esto agregamos las consecuencias de la construcción del Canal de Panamá y la epidemia de fiebre amarilla que se desató en la región como consecuencia de tan monumental obra tendremos un cuadro más epidemiológico de aquellos días.
También se cumplirá en 2014 el bicentenario de dos figuras claves en nuestra cultura: Gertrudis Gómez de Avellaneda y José Jacinto Milanés. Dos centurias resultan cifras respetables, tanto como esas dos celebridades.
Fue también en 1914 que se ejecutó el atentado al archiduque de Austria en Sarajevo, incidente  que dio comienzo a la Primera Guerra Mundial, donde el  tío Sam salió favorecido al final, siendo el último en incorporarse al conflicto. Paralelamente a esta guerra otra se desarrollaba al interior de los EE.UU.  y el presidente Wodrow Wilson, tras intercambiar disparos inclusivos y hasta algunos “bombardeos” verbales, tuvo que ceder  ante la intensa campaña por el derecho al voto femenino en Estados Unidos.
Pero volvamos a lo nuestro. Ese año también nació una de nuestras obras plásticas más autóctonas--la “Gitana Tropical” de Víctor Manuel—símbolo de nuestro mestizaje caribeño y de la belleza femenina cubana en particular.
Hay otros muchos acontecimientos dignos de celebrar como fechas redondas a partir de nuestras efemérides—unas positivas y otras no tanto—pero el tiempo apremia y preferimos dejarlas en suspenso para regresar al propósito inicial de recordar esas promesas de Año Nuevo, por lo general incumplidas, con una anécdota que surgió entre los humoristas de la seudorrepública, tan acostumbrados por entonces al choteo criollo y la vulgaridad.
La anécdota la escuché de labios de colegas que trabajaban en el semanario ZIG-ZAG, pues en aquellos tiempos yo era un simple operario en los talleres del diario EL MUNDO.
La idea surgió como propuesta de portada de uno de los miembros de la redacción. Nunca se publicó, pero quedó como anécdota que circulaba de boca en boca en todo el sector. Resulta que un político de la época llamado Casto Mier, quien se postuló para uno de los escaños en los comicios de ese año pero con pocas posibilidades de ser electo. El cintillo propuesto por uno de los humoristas decía: “¡Casto Mier no ofrece… Casto Mier da…!
La frase, típica del humor grosero en una sociedad que pretendía ser culta pero exclusivista y discriminatoria, no perdonaba ni siquiera a sus personeros más representativos en el cachumbambé electorero del quítate tú para ponerme yo.
La agilidad mental inherente a nuestro pueblo le agregaría el doble sentido a la oración; lo que me vino a la mente para confeccionar el título de este trabajo sobre PROMESAS Y CUMPLIMIENTOS de Año Nuevo que, espero no hayan ofendido a nadie.

7 dic. 2013

MICKEY: EL RATÓN MÁS VIEJO DEL MUNDO


ACLARACIÓN: Todos sabemos que los grandes reptiles desaparecieron de la faz de la tierra en la Era Terciaria después de 300 millones de años de evolución, hasta que surgieran otras especies de animales incluyendo los primates. Parece que lo mismo ocurrió con las películas de animación, pues Winsor McCay—se animó a realizar dos filmes de dibujos animados con personajes prehistóricos, el primero titulado “¿Cómo opera un mosquito?” en 1912 y el segundo “Gertie el dinosaurio” en 1914. A estas dos breves cintas siguieron una docena de ellas, por tanto el ratón Mickey no es el bicho más arcaico de la historia, sino el roedor de ficción más longevo del mundo en la actualidad. – HASTA AQUÍ LA ACLARACIÓN.
El simpático ratón Miquito—como se conoció en Cuba, arribó parece que por mar, al Colony Theatre de Nueva York, el 18 de noviembre de 1928, pues iba al timón del “Steamboat Willie”, primer dibujo animado de Walt Disney. La imagen adjunta, bastante deteriorada por el tiempo, nos lo presenta tal como vino al mundo hace 85 años en blanco y negro.
Pero esto tampoco es exactamente correcto: Desde sus comienzos en 1920 Disney hizo yunta con un dibujante de similares sueños—Ubbe Iwerks—creando la Iwerks-Disney Commercial Artists que fracasó igual que otros proyectos como la Disney Brothers  donde incluyó a su hermano Roy.
Se trasladaron entonces a  Hollywood y presentaron a la Universal Pictures una película titulada “Oswald el conejo de la suerte”. El intento no corrió el mismo destino, porque en un diferendo con la firma productora los creadores perdieron el derecho de autor.
En cuanto a la paternidad de Mickey Mouse, algunos señalan a Walt como su autor, otros a Iwerks y no pocos a ambos. Lo cierto es que al final, Disney se llevó el pato-ratón al agua, para unirlo posteriormente a otro palmípedo llamado Pato Pascual en su versión española.
Pero, volvamos al debut de Mickey en el teatro neoyorquino: Dos años después de aquello el ratonzuelo pasó a los suplementos dominicales en colores de la King Features Sindicate y en 1932 apareció de nuevo en pantalla, pero ahora en Technicolor. 
A partir de entonces comenzó su cadena de éxitos apadrinando cuanto animalito pudiera convertirse en atracción taquillera. Recordemos a los Tres cochinitos enfrentados al Lobo Feroz o la familia patuna de Donald, y sus sobrinitos, incluyendo al imprescindible Rico Mac Pato. Perros Vagabundos en la ciudad y un indefenso Bambi en el bosque. En fin, el idílico zoológico de mascotas Disney presidido por patos y ratones, tal como lo describiera Mattelart en aquel inolvidable texto “Para leer al Pato Donald”.Sin embargo, las condiciones sociales de la época con la crisis económica mundial a partir del crac bancario de 1929 no coincidían con tan edulcorado telón de fondo y la realidad nos presentaba una imagen muy diferente, la cual mostramos en este intencionado montaje, donde vemos al ya exitoso Mickey iluminado por una pantalla de luz sobre el escenario de alarmantes recortes periodísticos. No sabemos si la reducción de la imagen permita leer dichos cintillos, pero en ellos se destacan las reales consecuencias de la explosión demográfica urbana; superpobladas urbes convertidas en enormes nidos de ratas, atraídos por la contaminación, el hacinamiento y la insalubridad ambiental.
Es decir, vemos la transformación del modesto Mickey en un VIP playboy a la moda, con sombrero de pajilla, corbata de lacito y bastón, o sea pura vestimenta, como decimos en Cuba.
Jamás negaremos los indiscutibles aportes de Walt Disney-artista, del cual tanto se ha escrito o disfrutado, lo que quiero destacar es que sobre esos méritos primó siempre su astucia, su habilidad para los negocios, consecuente con la misma sociedad de consumo que ayudó a levantar, para mostrarnos el camino hacia el Sueño Americano. Por tanto, fue el Rey Midas del siglo XX en Hollywood, sobre todo a partir del riesgoso proyecto “Blancanieves y los siete  enanitos”; en 1937, donde no sólo triunfa el bien sobre el mal, sino que también gana la taquilla reportándole muchísima más riqueza al autor que el oro extraído de su mina por los siete enanitos.
Le siguió otra maravilla del género “Fantasía”, donde dejó para la historia una joya del musical en dibujos animados.
Disneylandia y otros tantos mega proyectos actuales como los de Orlando en la Florida, no son más que un espejismo de todo este mundo cada vez más globalizado, contaminado y animatrónico, mientras ratas y otros vectores continúan dándose banquete y estrechándonos el cerco en la vida real.
Si de obra para niños se tratara, independiente de estas producciones ya antológicas de Disney y los aportes de otros innovadores en Estados Unidos como los absorbidos por dicha firma corporativa-- la UPA de Busestow hace casi medio siglo, o la actual PIXAR--yo me inclinaría en compartir esa producción disneyana con algún otro clásico de la literatura infantil, mucho más acorde con las condiciones actuales del mundo.Me refiero a ese imprescindible cuento-raticida marca “El Flautista de Hamelin” magistralmente llevado a la leyenda por los hermanos Grimm.
La proposición no es festinada: La contaminación ambiental va en aumento, nuevas plagas y enfermedades contagiosas nos azotan, ratones, mosquitos y otros vectores siguen invadiendo nuestra privacidad; por otro lado los clásicos de la literatura infantil tampoco eran tan idílicos como nos lo pintan los publicistas: Madrinas convertidas en brujas vengadores, lobos devorando dulces abuelitas, mentirosos a quienes les crece la nariz en forma proporcional al embuste, hasta este músico ambulante de Hamelin que acabamos de tomar como ejemplo.
¿Sabían ustedes que esta fábula—como muchas de las actuales películas de Hollywood--se basa en un hecho real?  Incluso, que ello ocurrió exactamente el 26 de junio de 1284.
Pues bien, la leyenda de aquel músico ambulante en la ciudad alemana de Hamelin, parece estar ocurriendo ahora mismo pues, con su actuación demostró que no tocaba la flauta por casualidad. Por último la obra cobra tal vigencia en la Cuba actual, que podríamos titularla “El cuentapropista vengativo”.

PERFECTO NEGATIVO

Aunque el título les parezca contradictorio, no deja de tener su lógica. Si nos remontamos a los tiempos de Caín y Abel, veremos cómo esos hermanos no respetaron ni el mismísimo Paraíso para irse a las manos, también los gemelos Yin y Yan, equilibraron el mundo en el cachumbambé de sus diferencias… Es que los polos se atraen. ¡Hasta en el amor.! No por gusto existe el exotismo. Incluso este blog ¡Ay, vecino! obedece al mismo principio del contraste humorístico entre el gordo y el flaco.
Pero nuestro objetivo no es semántico sino tecnológico. Me refiero a esos maestros del lente y el obturador, cuyos éxitos por lo general surgen a la luz en un cuarto oscuro, sobre todo cuando se logra un negativo perfecto o viceversa.
Siendo apenas un adolescente llegué al periodismo precisamente de la mano del foto-reportero José (Pepe) Agraz. De quien comentáramos en fecha (5-3-2010) La COUBRE: Recuerdo inolvidable.
 Por entonces yo era aprendiz en el taller tipográfico donde se imprimía la revista FOTOS dirigida por el afamado artista del lente. Un buen día, a mediados del siglo pasado él me sorprende haciendo un boceto a lápiz del famoso catcher Fermín Guerra y se ofrece a publicar mis dibujos.
Como era lógico acepté la invitación y a partir de entonces comenzó mi larga odisea de multioficios hasta fines de 1958: De esos primeros intentos copié algunos retratos al carbón de atletas conocidos y curiosidades deportivas para incluirlos en este blog; la serie fue titulada  “CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE… PROFESIONAL” y la publicamos durante gran parte del año 2010.
El triunfo de la Revolución me sorprende ya graduado de periodismo y hecho todo un operario de linotipo en el periódico EL MUNDO. Es entonces que me convierto además, en el primer dibujante de la agencia PRENSA LATINA. En marzo de 1960 paso a caricaturista editorialista del diario sustituyendo al veterano Prohías. Es entonces que definitivamente cambié el taburete del taller por la mesa de dibujo en la redacción del matutino.
Esta larga historia de mis comienzos sólo es una excusa para subrayar los vínculos míos con el arte de la fotografía dentro del periodismo, y entre todos esos colegas, alguien con quien compartí por entonces juveniles sueños en EL MUNDO: Fernando Lezcano Jr. De esa amistad quedó, como simpático legado, la foto trucada que me tomó cierto día en la redacción. He aquí constancia de aquella broma celosamente guardada por más de cincuenta años. Hoy --viernes 16 de noviembre de 2013--mientras redactaba estas notas me sorprende la noticia de su fallecimiento. En recuerdo al inolvidable Lezcanito, me tomo el derecho de darla a conocer.
El fue bueno entre los buenos ases del lente que conocí y con los cuales trabajé durante toda mi vida en la prensa escrita. Excelentes soldados de la noticia gráfica,--humanos al fin y al cabo, ninguno era perfecto, pero sí perfectible.
Tal vez haya una sola excepción: El actual fotógrafo de PALANTE cuyo patronímico así lo certifica--Perfecto Romero Ramírez--nacido en Cabaiguán el 25 de enero de 1936, donde se inició como fotógrafo a los 19 años de edad… Pero dejemos que él mismo cuente su versión: 
“…Fue un golpe de suerte poder realizar mi sueño: Comprar una cámara fotográfica. A no ser por el premio que me saqué en la lotería ello hubiera sido imposible…” 
Cuando la invasión de Camilo y Che a Las Villas, el bisoño Perfecto se sumó en Cabaiguán a la guerrilla. Tuvo el privilegio de presentarse personamente ante el Che. Según nos dice, el encuentro se desarrolló así: 
“…Era por la tardecita. Al solicitar mi incorporación, el Che montado en un taburete, me pregunta: --¿Y tu arma donde está?--Yo no traje--le respondo.--¿Cómo no trajiste? Aquí hay más compañeros que armas. --Pero él se fija en mi cámara y le explico que soy fotógrafo ambulante. Tal vez eso le trajo recuerdos de su similar profesión en Ciudad México poco antes de incorporarse a los expedicionarios del Granma, lo cierto es que, al final me dice: --Quédate, vamos a ver si podemos construir aquí un laboratorio….”A partir de ese momento los acontecimientos se precipitan de forma vertiginosa en la memoria del recluta: El tren blindado, la toma de Fomento y Cabaiguán, rostros trasnochados, hombres cayendo abatidos, cuarteles izando banderas blancas. El heroico Guerrillero de la boina negra y la estrella solitaria son captados una y otra vez en medio de la acción.
El colega recuerda emocionado cuando estuvo en el Escambray y le proponen ir a Yaguajay junto con otros combatientes, para llevarle cierto armamento a Camilo. De esa histórica misión surge la foto del Señor de la Vanguardia que recorrió el mundo, y que ahora a 55 años del suceso, reproducimos para ustedes, gracias a la gentileza de su autor.
Pero dejemos que Perfecto continúe la narración: “…Llegar a La Habana era casi una obsesión; el dedo permanente en el obturador o el gatillo, la caravana de la Libertad con Fidel, el Che instalado en La Cabaña, mi incorporación definitiva a la revista VERDE OLIVO, el riguroso entrenamiento que permitió dominar la fotografía submarina y aérea, el trágico desenlace de Camilo aquel 28 de septiembre de 1959. Nadie daba crédito a la noticia. Partí con un grupo a la búsqueda del Héroe de Yaguajay, recorrimos la Ciénaga de Zapata, en cada lugar la misma pregunta— ¿Usted por casualidad ha visto una avioneta?—Ni rastros. Y la supuesta noticia de su aparición. Salimos volando para allá. Todo era mentira. 
Según nos cuenta el entrevistado, en el fragor del diario combate no era consciente entonces del valor histórico de dichos acontecimientos: La Epopeya del Escambray, la marcha de la Caravana de la Libertad sobre la capital, el enorme privilegio del contacto personal con tantos héroes y mártires de la Patria. Y se reprocha no haber seguido más al Che, ser más agresivo en la fotografía, como lo fue el Guerrillero Heroico en el combate. Pero, de algo se enorgullece: Su disposición, su incondicionalidad y recuerda otra importante misión en su vida: Cubrir el viaje al cosmos de Arnaldo Tamayo y Yuri Romanenko.
Tuvo que permanecer al lado del cosmonauta cubano durante los casi dos años de entrenamiento, hasta que se produjo el despegue del vuelo en la base soviética. Las fotos en colores del lanzamiento las tomó Perfecto Romero, y eso según él, enorgullece pero también conlleva sacrificios. 
“…Yo casi siempre estaba movilizado, no estuve presente en el nacimiento de mis dos hijos. Fui foto-reportero militar por más de 26 años, di cobertura a maniobras de diverso tipo, tuve que captar muchos lanzamientos de cohetes y de cañones. Tienes que sincronizar la mente con el disparo para que ese tiro también sea perfecto…” 
Ese último párrafo me hizo recordar las enseñanzas del maestro Agraz hace casi sesenta años sobre la similar preparación combativa entre el soldado de filas y el foto-reportero. Ambos deben conocer la luz ambiente, saber colocarse ante el objetivo, comprobar el ángulo, la distancia y si hiciera falta, atrincherarse, pues a la hora buena no se puede fallar. Si esta pericia se complementa en el cuarto oscuro, el negativo saldrá como su propio nombre: ¡PERFECTO!
A las medallas obtenidas en el sagrado deber de defender la patria, el colega suma quince exposiciones fotográficas personales, diez en Cuba y las otras repartidas entre Bruselas, México, Italia, Francia y Reino Unido. Sus nueve libros no se quedan atlas, de ellos cinco publicados por editoriales cubanas y cuatro en el extranjero.
Pero un nuevo derrotero de su vida cambia a partir de 1989 cuando pasa a trabajar como fotógrafo en el mensuario humorístico PALANTE, y en este nuevo campo de batalla se siente como en casa. He aquí dos muestras de sus últimas hazañas. En vez de captar combates, o situaciones tensas, incluso mortales, ahora su objetivo es matarnos pero de risa y parece que lo hace bien pues en los últimos años ha ganado tres premios en el concurso de Humor Boyeros (1989, 1991 y 1993), otro en la XI la Bienal Internacional de Humorismo de-San Antonio de los Baños, 1995 y un quinto galardón en el Carnaval de Santiago de Cuba, 2005. Ha obtenido reconocimientos de la FMC, Tránsito, Movimiento Cubano por la Paz y 26 de Julio de la UPEC por fotos humorísticas entre 1973 y 1997. En cuanto a condecoraciones ha recibido once entre 1976 y 1996. Para redondear esta marcha de victoria en victoria, sólo le faltaba a Perfecto un galardón: El Premio Jósé Martí que otorga la Unión de Periodistas de Cuba por la obra de toda la vida, y lo recibió este año.
El caricaturista siempre tiene la ventaja del desquite: Por todas las veces que la cámara indiscreta del colega nos ha fusilado, lo mismo en situaciones circunspectas como ridículas, termino este homenaje a Perfecto con un retrato cómico, que si no me salió PERFECTO tampoco lo considero NEGATIVO.