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20 feb. 2014

BODAS DE PLATA CON DAVID Y LLOYY

En el pasado mes de diciembre el Museo del Humor de San Antonio de los Baños celebró por todo lo alto las Bodas de Plata del Concurso Nacional de Caricatura Personal “Juan David”. El edificio colonial de la instalación resultó pequeño para los asistentes y la inauguración tuvo que desplazarse a las calles aledañas, donde usaron de la palabra por el Museo, la directora del mismo Issel Chacón Díaz; Víctor Casaus, a nombre del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau; y Nicolás Guillen (hijo) por la Fundación homónima, instituciones afines que apoyaron de manera especial esta actividad.
Todos ellos coincidieron en que una buena caricatura personal solo es posible cuando existe cierta complicidad entre víctima y victimario, como ocurrió entre el gran maestro David y sus amigos--Carpentier, Marinello, Alicia Alonso, y el propio Guillén entre otros—todos ellos “retratados” docenas de veces. De ahí el éxito obtenido por la muestra colateral con una veintena de obras suyas, donde el modelo no era otro que el autor de “Sóngoro Cosongo”.
La muestra principal correspondiente a la 25º edición del Premio Juan David 2013, tuvo por resultado un final esperado, ya que independientemente de la reconocida calidad de los competidores, desde la Bienal Internacional pasada, el caricaturista Lloyy había presentado sus cartas credenciales con aquel inolvidable “Tomy” volumétrico que se alzó con el Gran Premio.
En esta oportunidad, el caricaturista cubano residente en España, compitió con la obra titulada “Mendive”, el conocido pintor de los pavo-reales, y de nuevo LLoyy acaparó el primer lugar por unanimidad. El segundo premio recayó en Yoennis Batista con un “Einstein” como para chuparse los neutrones y el tercer premio fue para Marcial Flores con nuestro querido “Luis Carbonel”. Hubo también Premios Colaterales, pero no queremos extendernos mucho hacia los lados, ya que faltan aún nuevas sorpresas por delante a descubrir.
La más espectacular fue sin dudas la muestra personal del propio Lloyy, que no se llama así, sino Jorge Martínez. Nacido el 22 de febrero de 1970 en el Hospital “Clodomira Acosta” en el Vedado y residente de niño en la Habana Vieja. Desde entonces desarrolló sus aptitudes artísticas en diversas Casas de Cultura y después como instructor de artes plásticas en el Campamento Protesta de Baraguá, en Santiago de las Vegas. Matriculó en San Alejandro, pero no pudo terminar sus estudios, aunque continuó practicando la escultura, el grabado y la pintura tanto en Cuba como en el extranjero.
Obtuvo algunos premios en concursos como la “Humoranga” de San Antonio de los Baños y fue allí, durante la Bienal Internacional de Humorismo 1999, donde de manera espectacular batió el record de 26 horas consecutivas realizando caricaturas personales al minuto con un total de 1336 víctimas, obteniendo con ello un record latinoamericano en la especialidad.
En España también le tiró al record, pero quedó solo en 24 horas consecutivas, además de participar en otra competencia por el estilo, esta vez homologada como un Guinees colectivo, por “LaTira Cómica más larga de mundo”.
El joven cubano parece que le cogió el gusto también a la península porque allí se casó, formó familia, y actualmente goza con la presencia en su hogar de dos hijos, la hembra nacida en el 2002 y el varón un año más tarde.
En los comienzos de este 2014 ambos tendrán que esperar unos días para darles besos y celebrarle el “cumple” a papá, pues Lloyy pasará sus 44 abriles el 22 de febrero entre nosotros y regresará dos días más tarde a la península ibérica
En cuanto a la novedosa técnica de realizar esas jocosas caricaturas personales; la muestra titulada “Caricaturas: Otra dimensión” ha causado sorprendente efecto en esta edición del David en San Antonio de los Baños y posteriormente en otros sitios expositivos como la Galería Paseo, frente al Malecón Habanero.
Su autor la tituló con certeza pues--según él-- no pueden considerase solamente volumétricas.
Coincido con su criterio, pues esa otra dimensión la logra trabajando la obra plástica en un soporte bidimensional, que parece saltar hacia el exterior del cuadro, causando una especie de 3D—real, no virtual--como estamos acostumbrados a verla en formatos cinematográficos y de dibujos animados.
El efecto de relieve lo logra en este caso, utilizando materiales plásticos idóneos, al principio con arcilla o cera y actualmente en moldes de silicona y poliuretano, más el tratamiento final con pintura acrílica.
Antes de esta exhibición que espera mantenerse itinerante en nuestro país durante todo el año 2014, se presentó primero en España y luego en Francia.
Todo parece indicar que las condiciones innatas de este cubanito nacido en la Habana Vieja, se han reverdecido por la influencia ejercida en su actual lugar de residencia—Guadalajara—sita en la periferia de Madrid y muy cerca de la Universidad de Alcalá de Henares, uno de los Centros del Humorismo Gráfico Mundial.
Lloyy, inmerso a tiempo completo en esta labor totalmente sedentaria, también ejercita sus músculos en el tiempo libre que le deja el arte de la caricatura; por tanto, aquellos que sin sentido del humor pretendan solicitar sus servicios, les advierto que sean cautelosos pues entre caricatura y caricatura, Lloyy también practica un raro deporte multidisciplinario de artes marciales con un nombre tan original como su propia obra. Se titula KAJUKENBO y se descompone así: KA por Karate, JU por Judo, KEN por Kempo (duelo con armas)y BO por Boxeo chino (Kung fú). Con el agravante de que el año pasado nuestro entrevistado compitió en los 70 kg del Campeonato del Mundo, con resultados apreciebles.
Todo esto es una advertencia para regresar al inicio de este trabajo, cuando en la inauguración del concurso Juan David se planteaba la complicidad entre el caricaturista y su víctima.
Allí se planteó el caso de una amiga del Poeta Nacional Nicolás Guillén, quien se escandalizó por la caricatura que le había hecho Juan David y Guillén--muerto de risa--le respondió que era la mejor que le habían hecho en toda su vida.
Este ejemplo es suficiente: Si usted no tiene sentido del humor o reacciona con incomprensión y violencia ante situaciones parecidas, no le recomiendo posar para artistas del calibre de Lloyy, que además de Caricaturista con C es Karateca con K.

EL GRITO MÁS SILENCIOSO DEL MUNDO

El pasado 23 de enero se cumplieron sesenta años del fallecimiento de Edvard Munch, el famoso pintor noruego a pocos meses del derrumbe nazi-fascista—Berlín, mayo de 1945--régimen que tanto lo hiciera sufrir a él y a su propio pueblo.
El artista de 81 años dejaba como patrimonio a la capital Oslo, más de mil cuadros, quince mil grabados y 4,500 dibujos. Entre ellos, seguro había más de una versión de su famosa obra “El grito”. Y decimos esto porque se sabe que no era un solo cuadro, sino una composición que desarrolló en diversas técnicas a través del tiempo. Confieso que desde mi primer contacto con aquella imagen me impactó anímicamente.
El mismo describiría esa inspiración suya de esta manera: “…Caminaba con dos amigos. De repente el sol se ocultó y me sentí un poco triste. Sobre el fiordo de color azul-negro pesaba un cielo rojo-sangre, hecho como con lenguas de fuego. Mis amigos continuaron caminando y yo, permanecí detrás, solo, petrificado, temblando de angustia. Me pareció que un grito poderoso e infinito recorría toda aquella naturaleza…”
Éste sería el leitmotiv casi perenne de aquel sensible artista nacido el 12 de diciembre de 1863, pues desde su niñez misma quedó marcado para siempre al perder a su madre víctima de la tisis, dejándolo en la más completa orfandad junto a su hermana Sofia.
No terminó sus estudios en la Universidad Técnica de Cristania (Oslo) dedicándose a su verdadera vocación artística y logró becarse en la escuela de París alrededor de 1885. Por entonces le seguía los pasos a Van Gogh, sólo diez años mayor, con quien compartía la cruzada por reflejar sus vivencias anímicas personales frente a la superficialidad de las apariencias visuales: Compartió experiencias entre el impresionismo plástico y el expresionismo puro, cuya más completa manifestación era precisamente “El grito”.
Regresa a la capital francesa diez años más tarde, precedido del gran escándalo de la crítica que lo obligó a retirar su muestra de 35 obras en la Unión de Arquitectos de Berlín, a una semana escasa de su inauguración en 1892. Munch es recibido más tarde en la Ciudad Luz como portaestandarte del fauvismo francés del momento con la serie “El friso de la vida”.
Continúa pintando durante el resto del siglo XIX hasta que en 1908 una grave crisis nerviosa lo obliga a internarse en un sanatorio danés del cual salió plenamente restablecido. Desde entonces se estableció en su patria, segregada ya de Suecia tres años antes.
En 1909, le encargan una serie de murales para el Aula Magna de la Universidad de Oslo, donde de nuevo refleja el crudo contraste del paisaje costero escandinavo y las pasiones del ser humano por supervivir.
El artista nunca renunció a las instituciones y movimientos más progresistas de la época. Lo demostró una vez más durante la exposición suya de 1927 en Berlín. A tal punto que, aún siendo noruego, su nombre fue incluido por la crítica hipócrita y reaccionaria de la época, dentro del movimiento expresionista alemán
Una década más tarde, en la cúspide del extremismo nazi-fascista y su consecuente cacería de brujas , las autoridades le decomisaron a Munch 82 obras que se hallaban en colecciones privadas, consideradas por Hitler como “arte degenerado”.
Antes de terminar, quisiera detenerme brevemente frente a algunas de las copias impresas de “El grito” que han pasado por mis manos en revistas y otras publicaciones afines ya que, personalmente me ha sido imposible disfrutarlas in situ. Siempre me resultan sobrecogedoras por la expresión aterradora del personaje central que desfila frente a ese malecón parecido al nuestro de La Habana, y de ese alarido que no se oye, pero que penetra por la vista para de la misma manera, hacernos temblar.
No es el único caso en que haya experimentado algo similar:
Alrededor de la década del 70 del pasado siglo, en un intercambio cultural con la República Socialista de Letonia, y estando hospedados en Riga, su capital, el maestro y director de orquesta Félix Guerrero y yo, fuimos invitados a participar en un concierto que se celebraría esa noche en la catedral de Riga, con un repertorio de obras de Bach. Por entonces había cierto movimiento renovador de la música con la fusión de lo cuto con lo popular que dió en llamarse “Come-back”.
Lo curioso del caso es que dicho programa iba a ser interpretado por un afamado tecladista letón, nada menos que en el órgano más grande del mundo.
La entrada al templo fue de por sí sobrecogedora, por sus enormes dimensiones y más de 200 butacas en el atrio. Nos sentamos juntos y al sonar el primer acorde un estremecimiento telúrico estremeció el piso; sentí un cosquilleo indescriptible y como si miles de hormigas subieran por mis piernas erizándome la piel.
Sorprendido y nervioso, agarré al maestro Guerrero por el brazo, mientras él, sin inmutarse me pedía silencio para disfrutar el momento:
—¡Schssss, Blanquito, piensa que estás entrando en la Edad Media…!
Ni la sensación que experimenté entonces, ni la frase del destacado músico se me olvidarán. El oscurantismo, el terrorismo ideológica, la novela gótica, el ambiente tortuoso de mazmorras y otros engendros culturales del medievales son de larga data y pueden contaminarnos aún hoy por diversas vías. Algunos como Guerrero--curados de espanto--lo disfrutan. Otros--ingenuos como yo por entonces-- lo sufren.
La similitud entre el famoso grito de Munch y la pieza de Bach interpretada al órgano, estriba en que ambos sonidos nos entran por un conducto no acostumbrado--la vista y los pies--con un doble efecto más aterrador aún.
Espero que esta modesta lección les haya servido de alerta, ante tanta campaña de terrorismo mediático; efectos especiales de alta fidelidad o 3-D, por tantos cuentos fantasmagóricos de hombres-lobos, Dráculas o zombies; y no menos comunes amenazas de guerras preventivas, atómicas o de las galaxias; invasiones mercenarias y catastrofismos.
¡Señores, la Edad Media ya pasó!...
¡El tiempo de los bobos, se acabó!...
Música maestro: …
¡Vivir vivir… Bailar bailar… Gritar…Gozar… La la la la la!

PONTIAC. EL ÚLTIMO DE LOS OTTAWAS

En un trabajo anterior titulado DETROIT EN TRES TIEMPOS, nos referíamos a la reciente bancarrota de dicha ciudad--meca del automovilismo yanqui-- y como consecuencia, la desaparición física de la marca PONTIAC, cuyo emblema de la flecha rota rememora los antecedentes históricos del indomable Pontiac, cacique de la tribu de los ottawas.

En el título hemos utilizado una variante de aquella famosa novela del estadounidense James Fenimore Cooper “El último de los mohicanos” escrita en febrero de 1826 con curiosas ilustraciones de J.T.Merrill. El símil obedece precisamente a que el argumento se sitúa en la Guerra de los Siete Años, (1756 a 1763) también conocida como la guerra franco-india que costó alrededor de un millón de muertos en varios lugares del mundo. O sea, en el mismo marco histórico de nuestro objetivo, el jefe Pontiac.

Tanto los mohicanos como los ottawas eran tribus asentadas en el valle canadiense del río Hudson y por entonces aliadas a los franceses contra los británicos.

El protagonista principal de la novela es Uncas, hijo del cacique Chingachook. En la trama no muere, como tampoco su congregación nativa desaparece, pues aún quedan descendientes en Winsconsin. El título se refiere al último superviviente pura sangre de los Mohegans. No ocurrió igual en la realidad con el otro héroe de carne y hueso, o sea el jefe ottawa: Pontiac.

Sabemos que al final de la contienda bélica el rey Luis XV renunció a favor del Reino Unido sus vastos territorios canadienses con la firma en 1763 del Tratado de París. Documento por el cual también se le restituía a España el codiciado puerto de la Habana a cambio de la Florida.


El jefe indio Pontiac había ganado gran prestigio entre los suyos por su valentía y lealtad frente a los casacas rojas. En venganza nuevas ordenanzas del Reino Unido permitían continuos desafueros y Pontiac desenterró de nuevo el hacha de la guerra, para combatir a los grupos armados de las Trece Colonias que diezmaban la población indígena sin respetar ancianos, mujeres o niños.

Entre otras hazañas, el gobernador de Pennsilvania firmó un decreto donde se ofrecían jugosos premios a quienes se presentaran con scalps de pieles rojas. Este etnocidio duró varios meses hasta que se tranquilizaran los carapálidas. Y así ocurrió, pero en el fondo, éstos nunca perdonaron la firmeza y el arrojo del jefe Pontiac.

Así las cosas, una gran fiesta celebrada en la primavera de 1769 en el caserío de Cahoquia (Illinois) sirvió de escenario para la confabulación de sus enemigos. El llamado “Magnífico” por sus parciales fue invitado. Esa misma noche, al terminar la ceremonia y retirarse todos a descansar, una sombra se lanzó desde las ramas de un gran árbol. El puñal traidor de un hermano de raza se enterró por seis veces en la anatomía de quien las balas y bayonetas enemigas habían respetado tantas veces en el combate cuerpo a cuerpo.

Más tarde se supo que Mr. Williamson, un mercachifle inglés había sido quien pagara al asesino por dicha hazaña como una operación comercial más.


Tras el triunfo y la independencia de las Trece Colonias, la implantación del sistema capitalista, la conquista del Oeste, y una sangrienta guerra civil entre el Norte y el Sur, los Estados Unidos de América arribaron al siglo XX con ínfulas imperiales, y nadie mejor que nuestro José Martí lo pintó como el Gigante de las Siete Leguas, cuando dijo: “Viví en el monstruo y le conozco las entrañas…”

Es la misma nación que, en un gesto de hipocresía, rindió honores al indomable cacique Pontiac, creando un modelo automovilístico que por más de ochenta años ostentara en su logotipo la flecha rota de los pueblos originarios en rebeldía y… Cuando vió en peligro sus opulentas ganancias, con un operativo bursátil más, le dio muerte al otro  Pontiac en 2010… ¡De nuevo a traición, claro!.

CORREGIR ES COSA DE SABIOS

No, queridos vecinos, la frase está correctamente empleada. Sabemos que no es exactamente lo que dice el refrán, pero ésta me vino a la mente al recordar mis tiempos imberbes como linotipista de el diario EL MUNDO, hace unos sesenta años, cuando me tropecé con unos compañeros de trabajo que respondían al cargo de correctores de pruebas.
Eran seres callados, anónimos, modestos, cultos, que pasaban inadvertidos ante el protagonismo del resto de los periodistas, editorialistas, reporteros, caricaturistas y otros profesionales del sector. Una rara especie de polillas detectivescas que descubrían el crimen de la errata oculta. A veces el asesino era el redactor, a veces el mayordomo—perdón--el linotipista.
Lo correcto es que el delito no quedara impune; por lo pronto, que no saliera a la luz pública en la próxima edición, y los que caían bajo el lápiz rojo de aquellos sabuesos del idioma sabían que no perdonaban.
Últimamente hemos notado cierto rechazo a utilizar una definición tan distinguida como el de CORREGIR ERRATAS, tal vez asociándola al sentido del olfato.
Por doquier aparecen cartelitos escritos así: SUBSANACIÓN DE ERRORES, como si se tratara más de un problema terapéutico que gramatical o mental.
Frecuentemente, ante una gestión oficial, uno tiene que hacer cola o fila--como dicen en el extranjero-- más de una vez ante el dichoso membrete de SE SUBSANAN ERRORES. ¿Qué marca la diferencia?  Dejo la incógnita en vuestras manos, porque para aquellos “viejos correctores” si equivocarse era fatal, no rectificar es de necios.
Toda esta larga introducción no es más que el ritual para hacerme el hara-kiri correspondiente.
Resulta que en un reciente trabajo titulado CUADRO A CUADRO (2) TARZÁN, sobre el famoso personaje de aventuras, el que se cayó de la mata fui yo, porque al referirme a la ciudad fundada por el autor de la serie, Edgard Rice Burrogh, escribí Tanzania en vez de Tarzania.
Inexplicable error de cambiar R por N porque en otras muchas ocasiones me he referido a la República Unida de Tanzania a partir de 1964 cuando se enlazaran Zanzibar y Tanganika en un solo país situado al este y centro del continente africano, con más de 50 millones de habitantes pertenecientes a unas 35 etnias.
También hay que contar con los inmensos lagos Tanganika y Victoria.Tanzania es famosa por la belleza de su territorio insular en el Océano Índico y en tierra firme por sus bosques su fauna, y sus accidentes geográficos, entre los que se destacan: El Valle de Riff y la elevación más alta del África, el Kilimanjaro, aquí representado.
La aclaración se la debo a un avispado vecino del blog que me escribió para recordarme que ya mi memoria está patinando. En un principio creí que todas las Nieves del Kilimanjaro, en un colosal alud, habían caído sobre mi anatomía, después, gracias a ser sepultado en vida, pude analizar fríamente la respuesta.
Por tanto, sean estas sentidas palabras de agradecimiento al oportuno subsanador de errores o corrector de pruebas, como gustéis.
Si rectificar es de sabios, los remito de nuevo al titular de este trabajo, para que como diría el colega Taladrid: “Saquen ustedes sus propias conclusiones”

3 feb. 2014

BOLÍVAR EN MARTÍ Y LA CELAC EN NUESTRA AMÉRICA

Cuba, sede de la II Cumbre de la CELAC entre el 25 y 29 de este mes, se vistió de gala para recibir a las delegaciones de las 33 naciones que forman la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe. En el evento, nuestro país hizo entrega de la presidencia pro tempore a la República de Costa Rica. El trascendental evento coincidió con la celebración del 161º. Aniversario del Natalicio de nuestro Apóstol José Martí un día antes de la clausura; así como la primera visita que hiciera al exterior nuestro Comandante en Jefe tras el triunfo de la Revolución, un 27 de enero hace 55 años y no por gusto a la hermana República de Venezuela.

Precisamente, los indisolubles vínculos entre estos dos países tuvieron mucho que ver con este proyecto de fraternal unión en la diversidad que caracteriza a la CELAC.

Recordemos a Hugo Chávez cuando se preguntaba no hace mucho:

“…¿Hasta cuando nosotros vamos a ser la periferia atrasada, explotada y mancillada?... Estamos poniendo aquí la piedra fundamental de la unidad, la independencia y el desarrollo sudamericano. Vacilar sería perdernos, avancemos sin vacilación, que éste es el camino. La unidad, la unidad, la unidad. Solo la unidad nos hará más libres e independientes…”

Y a Fidel coincidentemente: “Ha llegado el momento de cumplir con hechos y no con palabras la voluntad de quienes soñaron un día para nuestros pueblos con una gran patria común que fuese acreedora al respeto y al reconocimiento universal…”

Este sitio “!Ay, vecino!” se complace en presentarles un modesto homenaje a la CELAC, que va dirigido fundamentalmente a niños y jóvenes, tan ligados a la historieta o el “comic” como indistintamente se reconoce ese arte secuencial, donde el texto y la imagen se funden en un abrazo sintético y ameno.

Se trata de un acróstico formado por frases tomadas textualmente del libro de historietas didácticas “Bolívar en Martí” que nos publicara la Editorial Pablo de la Torriente, en el 2005 a mi hijo Francisco P: Blanco Hernández y a este humilde servidor, como homenaje a la República Bolivariana de Venezuela, a la cual estaba precisamente dedicada la Feria Internacional del Libro de ese año.

Como sabemos, nuestro Apóstol de la Independencia, fue el más universal de los cubanos y como tal habló del sueño bolivariano de libertad, sintetizado en aquella definición de Nuestra América: Esa que va desde el Río Bravo a la Patagonia.

Para apoyar las secuencias gráficas del libro tomamos breves párrafos de la enciclopédica obra martiana sobre la epopeya del Libertador y de ella hemos seleccionado las que consideramos más apropiadas para formar con sus respectivas letras capitulares esta caprichosa especie de acróstico

A continuación una serie de páginas copiadas del libro y reducidas, para dar una idea de cómo incorporamos la imagen de Martí para señalar en cada una de ellas las frases de su autoría, independientemente del guión que da curso a la historia narrada. Al final de este trabajo reproducimos otras páginas con el mismo fin y solo como recurso del diseño. Esperamos que sean de vuestro agrado. Gracias.

CUADRO A CUADRO BAJO LA LUPA (2) TARZÁN

Lo prometido es deuda: Tras la autopsia que hiciéramos en el mes de octubre a Mickey Mouse cuando arribó a sus 85 años de edad, abordaremos ahora a otro famoso personaje de aventuras Made in USA que se convirtió en un clásico del comic.

Por lo general cada uno de estos héroes de papel llevaba la firma del dibujante-creador en un lugar visible. En este caso no sucedió así; mi ingenua mentalidad infantil, allá por los años cuarenta del pasado siglo, se impresionó con la rimbombante firma Edgar Rice Burrough, sin saber que se trataba del guionista y no del dibujante. El hombre-mono tuvo decenas de artistas del pincel a través de su historia, pero Burrough era uno solo y por cierto, bastante conspicuo.

Nacido en cuna dorada en Chicago, el 1º. de septiembre de 1875, de pequeño fue un bitonguito de la ciudad que en vez de saltar de rama en rama--como más tarde su héroe lo hiciera cargando a Juana o a Chita--, en aquellos tiempos él lo hacia brincando aristocráticamente de escuela particular en escuela privada del Medio Oeste.

Hace exactamente 120 años quedó huérfano de--padre y de herencia--debido a una bancarrota patrimonial. El joven de diecinueve años no se rindió a su suerte y saltó de guardabarreras ferroviario a cuidador de caballos, viajante de comercio, taquígrafo y sabe Dios cuantos otros trabajos, pero con tan poca eficacia que--en cada caso--pronto se caía de la mata.

Su poca pericia en los oficios no se comparaba con la habilidad para inventar historias y contarlas a sus íntimos hasta que, un buen día, uno de aquellos fans le sugirió que los enviara a alguna revista especializada.

El joven cuentero siguió su consejo y en 1912 le publicaron su primer trabajo, nada menos que de ciencia-ficción, con el título de “Bajo la Luna de Marte”. Parece que el tema de los alens no tenía por entonces la pegada de ahora, y tuvo que bajarse de esa Luna para otro escenario--también de ficción--pero no tan extraterrestre.

Meses después, la misma publicación ALL STORIES le compró los derechos de “Tarzán de los monos” y tuvo con él la aceptación negada a su anterior propuesta.

Varias publicaciones lo reprodujeron y a partir de ese primer grito ¡TARMANGANIIII! del ficticio hombre-mono y sus voceadores surgieron uno tras otro los éxitos editoriales del Hombre-mono.

Debo aclarar que por entonces, el continente negro era una fantasía para la mayoría de los estadounidenses y el propio Burrough no era la excepción. Pero antecedentes similares eran comunes también en otras latitudes.

El escritor checo Jaroslav Hašek,--autor del famoso “Buen Soldado Sveik en la Guerra Mundial”--durante años escribió, escudándose en seudónimos para la prensa de Praga, y muchas de sus monografías se referían a extraños animales de la selva africana que sólo existían en su imaginación.

El hombre-mono de Burrough, los animales salvajes de su entorno y las tribus--caníbales o no--eran también puro cuento. Todo lo que se sabía por entonces en el mundo sobre el África subsahariana, se debía al libro del explorador Stanley “En el África más sombría” y la documentación gráfica era casi inexistente.

Por tanto, al pasar del libro de aventuras al comic resultaba muy edificante la representación grafica dada a los animales de la selva y su entorno. Los mejores dibujantes eran contratados para ilustrar la versión de “Tarzán” en las ediciones dominicales de la prensa yanqui.

Casi un centenar de novelas en 26 volúmenes se publicaron de la saga escrita por Burrough y sus fabulosas ganancias las invirtió en bienes raíces. Con el tiempo dichos terrenos alcanzaron precios fabulosos. Y soñador al fin, invirtió todos esos beneficios en construir una ciudad que bautizó Tanzania en honor a su héroe de papel. Allí vivió algún tiempo hasta que aburrido, se mudó a Encino en California.

Durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar de sus 66 años de edad, se alistó como Corresponsal de Guerra en la Marina, pero en vez de ser enviado a su ya familiar continente africano, fue asignado al Pacífico. Al morir el 19 de marzo de 1950 sus cenizas fueron depositadas en Tanzania y la palabra Tarzán quedó reconocida en el diccionario Webster como hombre salvaje.

Pero, todo héroe de aventuras sobrevive a su autor y el hombre-mono sigue saltando de las revistas al cine, del dibujo animado al muñeco de plástico o al video-juego en este siglo XXI cuando aún las nuevas generaciones disfrutan las aventuras de Tarzán, Juana y hasta la mona Chita en diversos formatos y hasta en 3-D.

Tanto en Cuba, como en otras latitudes donde penetró el personaje, se han comercializado versiones locales para niños y jóvenes, como fue aquí la colección de postalitas en colores dibujada por el artista Lucio Fuentes hace unos setenta años. Fue un fenómeno de masas en la niñez de la época aquella versión libre tomada de la taquillera película interpretada por Johnny Weissmuler “El tesoro de Tarzán”

Más acá en el tiempo hace exactamente 40 años me tocó ilustrar la sátira paródica que Juan Ángel Cardi escribiera sobre Tarzán para la portada del semanario PALANTE con fecha 27 de agosto de 1964. En dicha secuencia se cuestionaban los intentos de obstaculizar la lucha anticolonialista de los pueblos africanos por su independencia. Aquí mostramos una copia de dicha cubierta.


Más acá en el tiempo, en la década del 80 de pasado siglo, con el auge de las revistas especializadas COMICOS, PABLO y EL MUÑE, de la Editorial Pablo de la Torriente, surgieron muchos personajes autóctonos y de nuevo me vi ligado al legendario hombre-mono de Edgar Rice Burrough, pues se me ocurrió una parodia donde el protagonista no se llamaría “Tarzán” sino “Kimbambú” partiendo del accidente geográfico que se describe como el territorio más inhóspito e intricado del África Subsahariana--conocido como las Quimbambas--por tanto nuestro supuesto anti-héroe se llamaría Kimbambú, y el diseño del título también debía sugerir la tipografía del Tarzán original.

Para los que no tuvieron la oportunidad de conocer a ese personajillo que siempre salía ridiculizado en su enfrentamiento al medio, los animales salvajes y los belicosos nativos, aquí les dejo con la copia del primer número de la revista COMICOS en diciembre de 1985, Vean que no era una, sino dos las versiones paródicas utilizadas:

La portada, donde aparece el popularísimo “Supertiñosa” del maestro Virgilio Martínez y en la contraportada debuta la parodia del “Tarzán” de Edgar Rice Burrough que bautizamos “Kimbambú”. Vista hace fe.



DETROIT EN TRES TIEMPOS

He aquí una noticia recién recibida por internet, la cual acapara toda nuestra atención:
-DETROIT. (12-1-2014). — El Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica (NAIAS) inicia hoy con decenas de novedades un acontecimiento que marca el fin oficial de la grave crisis que sacudió el sector en 2009.
Por primera vez desde ese fatídico año, cuando General Motors (GM) y el Grupo Chrysler se tuvieron que declarar en suspensión de pagos e iniciar una amplia reestructuración, GM llega ahora al mayor Salón del Auto del Continente Americano sin la presencia del Departamento del Tesoro estadounidense entre sus accionistas.
Como no le deseo mal a nadie, espero que las vicisitudes de la industria automotriz y su sede histórica—la ciudad de Detroit—regresen a la normalidad, pero montemos en la máquina de tiempo y volvamos a los acontecimientos publicados hace poco más de seis meses para aquilatar la gravedad del asunto:
-DETROIT, Domingo (21-7-2013).- Esta semana Detroit (Michigan), cuna de la industria automotriz, presentó la quiebra municipal más grande de los Estados Unidos y colocó otra vez en el centro del escenario mundial el problema de la deuda.
Este hecho demuestra que las consecuencias del neoliberalismo extremo están golpeando de lleno al propio corazón del Imperio. Pero no se trata de un fenómeno aislado; en lo que va de año, hubo 22 poblaciones que hicieron el pedido de bancarrota. Sin embargo, Detroit es la ciudad más grande que se declara en quiebra en la principal potencia del mundo.
La meca del automovilismo yanqui con una deuda de 20 mil millones de dólares tuvo que declararse insolvente. En la última década, el deterioro se aceleró con brutales cifras de desempleo que hablan del 18%, aunque informes privados apuntan a la mitad de la población en edad laboral.
Los dos millones de habitantes con que contó la ciudad en los años cincuenta del siglo pasado se redujeron a 700 mil personas como consecuencia de la crisis financiera que afectaron las hipotecas subprime.
Además, existen alrededor de 80 mil edificios abandonados en una ciudad que fue pionera en materia industrial. El 40% de los servicios de iluminación no funciona y los recortes implicaron una fuerte caída en la calidad de los servicios, El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, acudió al Tesoro para tratar de salvar a los bancos, a la Chrysler y a la General Motors, los principales fabricantes de autos en Detroit.
La ciudad, había sido bautizada por los republicanos como el "arsenal de la democracia" por todos los vehículos y armas que se fabricaban en sus instalaciones durante la Guerra Fría, Sin embargo, a partir de la crisis, cada día son menores sus ingresos, aunque debía seguir manteniendo una ciudad inmensa, repleta de pensionistas necesitados de un sistema de salud y educación idóneos. El 36% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, fenómeno que agudizó las diferencias sociales, mientras la espiral de violencia alcanzó niveles insostenibles que llevaron a miles de personas a emigrar.
En su momento, el FINANCUIAL TIMES, principal portavoz de Wall Street, en uno de sus editoriales abogó por tomar "una medida radical aunque resultase impopular" con tal de resolver los problemas económicos de Detroit. Además, el interventor del gobierno de Barack Obama desempeñó un papel protagónico en la quiebra de Chrysler. Esto trajo como consecuencia el cierre de decenas de fábricas, la eliminación de miles de empleos, la reducción de los beneficios y de los salarios a los nuevos empleados en un 50%, para culminar con la prohibición de huelgas. Además, Detroit tiene sus propios buitres.
Según indicó BLOOMSBERGER NEWS en los meses previos a la quiebra grandes corporaciones de la Bolsa como JP Morgan, Chase Manhattan Bank y UBS, le cobraron a la ciudad más de 474 millones de dólares en tarifas relacionadas con la venta de deudas. Otros como los multimillonarios Mike Ilith y el propietario de “Little Caesars Pizza” Daniel Gilbert compraron terrenos a precios de baratija, apostando a que después de la desolación subirían los precios en Detroit.
Este es a grandes rasgos el panorama que ofrecía la otrora ciudad dorada de Michigan hace apenar un quinquenio, cuando surgió aquel primer indicio de la crisis automovilística. Esos terribles acontecimientos sufridos por Detroit se podían prever cuando se dio a conocer otra noticia que reproducimos con similar brevedad. Hela aquí:
-DETROIT. (28-11-2009). la General Motors le dio el golpe de gracia a la PONTIAC, una de sus filiales más antiguas, que dejará de vender automóviles el próximo año 2010. Está claro que no corren buenos tiempos para el sector del automóvil, especialmente en Estados Unidos. PONTIAC se ha ido por la puerta de atrás, nada de celebraciones ni fiestas de despedida; ni tan siquiera una nota de prensa que nos ilustre el momento. Ni los propios medios de comunicación norteamericanos tuvieron la oportunidad de ver salir el PONTIAC G6 blanco que hace unos días cerró la producción de la histórica marca en la factoría de Michigan.
Siempre nos quedarán en la memoria aquellos impresionantes coches deportivos como el Pontiac Firebir del llamado Coche Fantástico, y en general todos los modelos que durante sus más de 80 años de historia han afianzado la imagen de la marca de la flecha rota.
Para remarcarlo, he aquí el logo de la firma que sugiere el origen nativo de su nombre.
El lunes 27 de abril de 2009 el presidente de General Motors anunció que la venta de los vehículos PONTIAC se detendría en 2010 (como efectivamente ocurrió). El cierre formaba parte de una estrategia encaminada a obtener mayores recursos del gobierno federal.
Es muy interesante el surgimiento de esa marca automovilística, muy parecido al de nuestra cerveza HATUEY en recuerdo de aquel primer cacique inmolado cerca de la Ciudad Primada por los conquistadores españoles. En el caso del automóvil norteamericano, PONTIAC resulta una doble matanza, pues ése era el nombre del cacique de la tribu Ottawa. PONTIAC, quien no sólo fue inmolado durante los convulsos años que dieron origen a los Estados Unidos de América, en nombre del progreso y el desarrollo de las Trece Colonias, sino de nuevo ahora, como consecuencia de ese mismo progreso desarrollista y neoliberal, al arrollar en su marcha a la histórica firma automovilística. Pero como diría el fraterno Pánfilo en el estelar programa “Vivir del Cuento”.
¡Eso sería otra historia…! ¡Volveremos sobre tema próximamente!

JUEGO DE PELOTA-REFRÁN

Al calor de la Serie del Caribe programada para los primeros días del mes de febrero, tras más de medio siglo sin participación y la costumbre de “mascotear” los equipos con fieras y otras alimañas, se me ocurre ofrecerles este entretenimiento:

Imagínese que se celebra un juego de pelota-refrán entre aves de rapiña y fieras carnívoras… El equipo visitador dispuesto a vencer en el encuentro con refranes vuelacercas, mientras que sus rivales tratarán de aplicar la velocidad en el corrido de bases con la ventaja que le dan sus cuatro patas. Seguidamente el orden al bate de las novenas y sus respectivos lemas:

      AVES DE RAPIÑA
       (REFRANES AL VUELO)

1 La gallina pierde el nido por cacarear.

2 Por mucho que el aura vuele, siempre el pitirre la pica.

3 Huevo de pato no saca pollo.

4 Una sola vez se le quita la cresta al gallo.

5 Pájaro viejo no entra en jaula.

6 Donde vuela el gavilán no aletean las palomas.

7 Viendo al pavo real la cotorra abrió su cola.

8 No hay que matar el totí a cañonazos.

9 El que es buen pato, hasta en el aire nada.

                          


MAMÍFEROS CARNÍVOROS
(REFRANES EN CUATRO PATAS)

1 Chivo que rompe tambor con su pellejo paga.

2 Hay quien crece como el rabo de la vaca, para abajo.

3 ¿Qué se puede esperar del mulo sino la patada?

4 Buey chiquito, tarros grandes.

5 Más altas son las palmas y los puercos comen de ella.

6 Buey viejo no pisa mata; y si la pisa, no la maltrata.

7 Para donde mira la vaca, ahí mismo está el ternero.

8 Tu lengua es un león, si la sueltas te devora.

9 La maldición del burro no llega al cielo.

UN ANÓNIMO Y UN COMENTARIO



En estos cinco años del blog “¡Ay, vecino!” no hemos dado crédito a ningún mensaje anónimo. Desde el primer trabajo me di a la tarea de contar anécdotas, cosas amenas o curiosas que quedaron en el olvido, semblanzas de personas afines y a veces lo que ocurre tras la noticia y no ha salido a la luz pública o se quedó en el tintero del dibujante que soy.
En fin, cambiar impresiones como si estuviéramos conversando en casa –tacita de café por medio--entre amigos o vecinos.
En este caso hago una excepción, pues el remitente estampó su firma al pie del mismo y por tanto, si se identificó, tengo el derecho y el placer de contestar el ANÓNMO por la misma vía, ya que se refiere al trabajo “¿De donde son los Uranga?” publicado en octubre 2012. (Adjunto la caricatura personal que realizamos hace más de 55 años al torrero del faro de Maisí, René Uranga)
El trabajo publicado por el semanario PALANTE se refería a una familia, un lugar, un hecho, a tener en cuenta entre tantas de las situaciones extremas en que nuestro pueblo ha tenido y aún tiene o tendrá que afrontar en situaciones jocosas o difíciles, con la voluntad férrea y el carácter alegre del cubano.
En el Noveno Congreso de la UPEC a mediados del pasado año, se plantearon enojosas situaciones relacionadas con la prensa cubana, bajo el acápite de combatir el “secretismo” y la “autocensura”, entre otras situaciones donde a veces hemos caído bajo el falso criterio de no ofrecerle armas al enemigo. Tras los acontecimientos derivados del caso del “contratista” estadounidense Snowden y el espionaje global a que estamos sometidos tirios y troyanos. ¿Qué argumento podría esgrimirse?
Aquí va pues, el sentido texto recibido, conservando incluso la ortografía del dolido.
ANONIMO
Parece mentira que su hija estuviera frente al faro y por vivir en Miami no la dejaran entrar a la casa donde nació (la casa del Faro) conocí personalmente a su esposa Nieve y sus hijos, todos nacidos en Maisí, trabaje muchos años en la estación Meteorológica de Maisí, donde esa familia me mato mucha hambre pues el suministro de alimento era pésimo en nuestra estación. Gracias Nieves Terrero y que René descanse en paz.
Francisco Abella