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23 ago. 2010

CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE… PROFESIONAL.

Traemos a colación un hecho que ratifica el título de esta sección:
Hace mas de cien años, cuando el boxeo se practicaba a puño limpio, los pugilistas Bradley y Rankin se enfrentaban por el campeonato de los Estados Unidos en la ciudad de Point Albin. Por entonces se permitía pegar en los riñones, la nuca, y en cualquier parte del cuerpo. Transcurridos 152 rounds durante tres horas, el promotor de Rankin se escapó llevándose el importe de las entradas y, desde luego, su paga…Ahí no más se tiró en la lona. (A.Y.)

AL NIÁGARA EN UN BARRIL.

William G. Hill pudo realizar el cruce de dichas cataratas tres veces dentro de un tonel. La última de ellas en 1931, gracias a la intervención de su hijo de sólo diecisiete años de edad. El 5 de agosto de 1953, el junior quiso repetir la hazaña de su padre, pero murió en el intento.

MÁS CORNADAS DA LA VIDA.

28 de agosto de 1947.- Esa tarde en Linares, el torero cordobés Manuel Rodríguez (Manolete) uno de los más famosos del mundo, cayó fulminado por una profunda cornada en el muslo derecho que le produjo la hemorragia mortal. Seco, austero, riguroso, siempre con el perfil casi al hilo del pitón, artista del volapié, Manolete con solo 30 años había sentado cátedra en los ruedos ibéricos. Parece que hubo discrepancias en cuanto al tratamiento médico dado tras la cornada al mataor, lo cual solo afloró cuarenta años después. Lo cierto es que la Fiesta del Ruedo perdió ese día a una de sus luminarias.

BABE RUTH EN DOS TIEMPOS

16 DE AGOSTO DE 1948.—En este día fallece el inmenso Babe Ruth. Y precisamente en su recordación, la revista Fotos del colega Pepe Agraz me publicó el creyón deportivo con que debuté en la prensa. http://ay-vecino.blogspot.com/2009/01/mis-desmemorias-1.html Pero en realidad yo venía colaborando con la publicación algunos meses antes, sin poder situar la fecha exacta de mi primer dibujo. Lo que ocurre es que, hasta el momento, sólo he hallado en la hemeroteca de la Biblioteca Nacional “José Martí”, el ejemplar correspondiente a esa fecha con el retrato de Babe Ruth. Seguiré escudriñando en los archivos para ver si encuentro nuevas evidencias. Por lo pronto, qué mejor debut que con el inmenso Bambino. Hoy les ofrezco otro creyón suyo que publiqué años después en la sección dominical del diario “El Mundo”, también con motivo de la efemérides.

16 DE AGOSTO DE 1920. –El supersticioso pelotero Ray Chapman, segunda base y segundo bate del Cleveland, usaba el número 2 en el uniforme, y en este día hace ahora 90 años, había conectado 2 tubeyes en 2 veces al bate, interviniendo en 2 doble plays. ¡Era su día de suerte! Al ir de nuevo al cajón frente a Carl Mays, esperó el segundo strike, pero este le dio en la cabeza causándole la muerte.

Un portero a ciegas

El futbolista argentino Ricardo Gil, quien durante algún tiempo jugó en Inglaterra contaba que en cierta ocasión se suspendió un partido en Londres debido a la niebla existente. Los jugadores abandonaron el campo olvidándose de uno de los porteros, quien se quedó clavado en su puesto hasta que sus compañeros al darse cuenta, lo fueron a buscar.

ANILLOS CUADRADOS.

Para algunos puristas del idioma y legos en el boxeo resultará curioso llamarle ring al espacio en que se practica este deporte, porque ¡Más cuadrado no puede ser! y ring en inglés significa aro, anillo, etc. La denominación viene de los orígenes mismos del pugilato cuando se estableció que los rivales debían situarse uno frente al otro en el inicio de cada round, sin salirse de un círculo con 1,50 metros de diámetro.

NUNCA ES TARDE…

26 DE AGOSTO DE 1665. – Archibald Glover, de Nottingham, corrió en Londres la milla en 4 minutos y 58 segundos. Lo importante del hecho es que por primera vez se cronometraba una carrera, pero esto vino a aclararse durante el Primer Campeonato Mundial de Atletismo, celebrado en 1983. ¡518 años después! (A.Y.)

K-LISTO, UN PERSONAJE K-BRÓN.

En mis archivos del baúl de los recuerdos dormía plácidamente un personaje, llamado K-Listo Kilowatt, calificado por Évora Tamayo en “Palante” como: “Aparentemente simpático y simplón, con su cuerpo relampagueante, una tonta sonrisa, y su nariz de bombillo…”
Pero si mis vecinos son tan K-listos como él, se fijarán que también lo coronan los cuernos del diablo. Por lo que se puede considerar además a K-Listo como K-Duco.
Estos anuncios del año 1955, corresponden a una campaña más de las tantas que nos
bombardeaban las empresas publicitarias en la prensa cubana, incluida la humorística (Zig-Zag) durante toda la republiquita mediatizada hasta enero de 1959.
Con el triunfo revolucionario se generó un cambio radical en la generalidad del pueblo al darse cuenta de, quién controlaba la generación de esa fuente de energía, y con qué generosidad deseaba generalizar en nosotros el derroche eléctrico, ocultando sus generosas ganancias.
Mr. Kilowatt, a pesar del disfraz de buena gente, resultó tan K-Zurro y tenebroso como el monopolio yanqui que lo engendró, y cuando se dirigía al consumidor K-Muflado de sirviente, en realidad lo hacía para su amo y señor The Electric Company of Cuba.
El cubano de a pie sabía de qué pie cojeaba este heraldo del consumismo, embajador del despilfarro y alcahuete del Tío Sam.
Si nos fijamos bien en sus K-Galitrosos mensajes veremos que ni siquiera iban dirigidos a los sectores de la sociedad con menos ingresos, sino a esa burguesía suntuaria y “paganini”, que en su dilapidación se enorgullecía de tirar la K-Sa por la ventana, aunque junto con el inmueble el país se fuera también al K-Rijo.
Con el propósito de destruirnos tanto militar como económicamente, a mediados de 1960, el gobierno norteamericano comenzó a tomar medidas de estrangulamiento, con el recorte de la cuota azucarera, negándose a procesar el petróleo soviético en sus refinerías, y apretar aún más los tentáculos del pulpo telefónico y de su hermano gemelo el eléctrico, ambos Made in USA.
La única respuesta posible era extirpar el mal de raíz con las nacionalizaciones.
En el mes de abril este blog abordó ciertos antecedentes relacionados con el asunto telefónico bajo el título de “Dorado y chorreando sangre”: http://ay-vecino.blogspot.com/2010/03/dorado-y-chorreando-sangre.html
Ahora lo haremos con la esquela mortuoria que acompañó los K-Davéricos restos de la Compañía Cubana de Electricidad, aquel memorable 6 de agosto de 1960.
A partir de entonces la situación reflejada en aquellas tiras publicitarias, variaban con la nacionalización de la empresa: En primer lugar, taponeando el agujero por donde se escabullían al Norte millonarias ganancias; pero sobre todo, por una política totalmente distinta. La anterior promovía las bondades de una “sociedad de bienestar”, lujosa, moderna, confortable y con tarifas delineadas para el derroche de la corriente. Es decir: Bajar las
tarifas según el consumo, para que el usuario gastara más. Todo en función de obtener pingües ganancias.
Es decir, en los cinco años transcurridos desde la publicación de aquellos anuncios del K-listísimo servidor eléctrico en 1955 y la esquela mortuoria de 1960, el cambio fue extraordinario; pero si lo comparamos con el tiempo transcurrido a partir de entonces, estamos a 50 años luz, de aquella situación gracias a la Revolución Energética y su campaña masiva de ahorro eléctrico, referencia mundial de economía sustentable.
Así lo veía yo entonces:
Pero, no hay nada absoluto en la tierra, y siempre habrá indolentes, y K-Beciduros a los que dentro y fuera del país va dirigida esta K-Ricatura satírico-fantasmal realizada a propósito del tema… ¡CLIC!

BLANCO EL BUENO Y BLANCO EL MALO.

Del maestro de la caricatura, Rafael Blanco, La Habana (1º. Diciembre de 1885), mucho se ha escrito, y mucho más queda por decir de quien en 1906 aún como estudiante de la Academia de Bellas Artes de “San Alejandro” publica su primera caricatura personal del gran ajedrecista Enmanuel Lasker, aquí reproducida, y a partir de entonces se convierte en colaborador habitual de la revista “El Fígaro”.

Es el comienzo de una cadena de éxitos en la pintura, la caricatura y el juego ciencia, reconocidos nacional e internacionalmente.

En aras de la brevedad, presentaremos mini-opiniones de quienes mejor lo conocieron, empezando por el propio Blanco, cuando a los 20 años de edad funda su propia y original revista (Hebdomadario-cómico-satírico-político-burlesco-internacional-neutral).

“Nuestras caricaturas, conforme con nuestras promesas de explicar todas y cada una de ellas, dada la existencia de tanto bruto como pulula por estas calles de Dios, y de tanto hijito de mamaíta, incapaz de comprender todo lo que no se le mastique o se le empuje muy recalcado, procederemos a explicarlas por su orden”. -Rafael Blanco 1915, en H.T.P.

Seis años antes ya se decía de él:

“Sus caricaturas son caricaturas de caricaturas. A veces le bastan tres líneas para reventar a cualquiera... Blanco no copia los rasgos físicos solamente, sino que a veces consigue estereotipar hasta el rasgo moral de sus víctimas”.-Félix Callejas, 1909 en “Miniaturas al lápiz”.

Otro destacado crítico de arte dijo:

“Blanco ha cuidado celosamente el ofrecernos el elemento principal tanto en la sátira como en la parodia: el alma del personaje o el espíritu de la escena; en una palabra, la sicología; presenta a sus personajes viviendo, pensando. Hay algo en cada uno de sus trabajos que habla de la idiosincrasia del tipo”.-Bernardo González Barros, 1911, en “El Fígaro”.

Otro comentario:

“Sea cual fuere el personaje o la escena que describe, aún aquellas más triviales e inofensivas y que por su escaso contenido argumental menos se prestan al comentario y a la sátira, palpita en ellas, a través de la visión de nuestro caricaturista, este espíritu de tragedia íntima y fecunda, peculiar en él, dándole al personaje y a la escena un vigoroso e inusitado dramatismo”.-Martí Casanovas, 1927, en “Revista de Avance”.

Con motivo de su deceso:

“Lo mejor, lo más grande y perdurable que pudo haber hecho, que fue como pintor sombrío de la escena criolla, nunca alcanzó su punto de madurez. Hubo en él un revolucionario a su modo. Surgió en un momento superficial de nuestra vida republicana en que todo el mundo se contentaba con el poco más o menos, y el humor se cultivaba sólo como choteo, es decir, sólo como burla de grado ínfimo”. –Jorge Mañach, 1955, en “El revolucionario Rafael Blanco”.

Y este otro panegírico por esos mismos días de agosto:

“Y los demás caricaturistas que en Cuba tuvieron o tienen tanto talento como él, no necesitaron de originalidades ajenas. Por eso Rafael Blanco fue único entre los únicos. Sólo en un mundo de muchos. Y que ahora descansa después de no haberse cansado mucho en este mundo, en la región de los iguales, como Víctor Hugo llama al mundo de la fama.” –Rafael Suárez Solís, 1955, en “Carteles”.

Otro caricaturista opina:

“El afilado criticismo de Blanco, dirigido contra lo peor, no juzga su época con risa divertida, tampoco toma actitudes intransigentes, de bombín y calzoncillos largos. Su actitud se dirigía a mostrar los hechos creando imágenes de simbología tan peculiar que hizo sonreír a los descreídos y preocupados”. –Juan David, 1969, en “Bohemia”.

Palabras de homenaje:

“De sus figuras más representativas, --algunos próceres, deleznables las más—nos deja Blanco sus caricaturas, las mejores realizadas en Cuba, sobrias, escuetas, con el máximo de intensidad en un mínimo de elementos y en que el toque del pincel recuerda la nerviosa maestría de los calígrafos pintores en China”. –Jorge Rigol, 1965, en “Catálogo de la exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes”.

Por último, un compromiso en su Centenario:

“A nosotros nos toca ahora el desafío y el privilegio de desentrañar todo lo que nos legó Rafael Blanco –ese gran testimoniante de su época, a quien pudiéramos aplicar la frase martiana de que tal artista merece amor porque tuvo pinceles “para los adoloridos y creadores”. –Adelaida de Juan, 1985, en “Revolución y Cultura”.

Hasta aquí los comentarios.

Pude conocerlo personalmente en 1954, cuando me presenté por primera vez de atrevido, en el XX Salón Nacional de Humorismo, coincidiendo con el debut de los colegas Nuez y Posada, ambos con muchas más horas de vuelo que menda. Aclaro que aunque firmábamos con los mismos apellidos y ambos de padres asturianos, yo no tenía ningún parentesco con el ya octogenario artista, como pensaban algunos por aquella época.

Yo firmaba Blanco igual que el maestro. Para burlarse, los veteranos del humorismo gráfico comenzaron a identificarnos como “Blanco el bueno y Blanco el malo”. ¡Podrán ustedes imaginarse cuál era el malo!

Temiendo que el choteo se generalizara; en una tertulia informal entre colegas, les rogué que cambiaran de actitud, y por eso allí mismo me bautizaron profesionalmente con el diminutivo Blanquito, que se me quedó para siempre.

En ese breve lapso el Maestro internacional de Ajedrez y de la Caricatura, no fue remiso en darme algunos consejos. Como aficionado autodidacta traté de seguir sus orientaciones y mejorar mi técnica. En el siguiente Salón de 1955 me presenté con mi primera caricatura personal, la de mi condiscípula en las aulas de periodismo Graciella Pogolotti.

Había madurado algo, pero seguía siendo un simple aprendiz con muchos arrestos, y --creo que todavía hoy--, a medio siglo de aquellos acontecimientos, sigo tratando de aprender cada día.

Si algo lamento es que en agosto de 1955, Blanco falleciera, precisamente un año antes de que Blanquito obtuviera su primer galardón en un Salón Nacional de Humorismo, cuyo diploma ofrezco a mis vecinos como testimonio de que no miento.

Sean estas sentidas líneas mi modesto tributo a Rafael Blanco Estera, en este caluroso agosto, a los 55 años de su deceso, y en el 125º Aniversario de su nacimiento el próximo mes de diciembre de 2010.

EN POCAS PALABRAS.

La agenda del mes pasado estuvo tan cargada que se nos quedaron en el tintero algunos asuntos: Uno de ellos fue recordar un hecho significativo para mi: El recorrido que hiciéramos entre julio y agosto de 2008 por el norte de España que incluía parte de Asturias, Cantabria y Galicia. Quiso el destino que mi visita coincidiera con el Día del Inmigrante en Fonsagrada, patria del Caballero de París; de esta aventura nos ocupamos en la primera edición de este blog, el 9 de Agosto de 2008. Pero, si interesante fue esa experiencia, más sorpresiva fueron las que recibimos en Gijón, al participar, primero en la Semana Negra que dirige allí el (cubano-mexicano-asturiano) Paco Ignacio Taibo II; y días después en la celebración del 26 de Julio, con una magnífica exposición de Canet cuyo catálogo les muestro. Además, intervinimos en el desfile por las calles de la ciudad el 24 del mismo mes. En los actos conmemorativos tuve el privilegio de acompañar a la colega Marta Rojas, y al entonces Agregado Cultural de nuestra Embajada en la península, Luis Toledo Sande.

Como constancia de aquellos acontecimientos reproduzco el testimonio gráfico publicado en el diario “La Nueva España” de esa fecha.

Enemigo irreconciliable.

Cuba celebra anualmente el Día de la Medicina Latinoamericana el 3 de diciembre de cada año, en recordación al natalicio del Dr. Juan Carlos Finlay de Barrés.

Es casi imposible que un joven internauta se imagine las vicisitudes sufridas por un cubano de entonces, para poder llegar a donde llegó Finlay.

En primer lugar, el gobierno colonial no daba acceso a la educación superior. Sin una madre francesa, Carlos Juan no hubiera alcanzado a estudiar y superarse en París.

La revolución de 1848 lo sorprende en tierras galas y lo obliga a continuar sus estudios en Londres: Se vino a graduar de medicina en Filadelfia a la edad de 22 años.

Podía haberse quedado allí, pero prefirió ejercer la medicina en su tierra natal. Revalidó el título acá, y a partir de entonces comenzó sus afanes por descubrir al enemigo “Número Uno” de entonces. Estuvo más de 17 años atrincherado tras el microscopio para descubrir aquel asesino enmascarado y logra ponerlo por fin al descubierto en la Conferencia Sanitaria de Washington en 1881. Fue también en Estados Unidos, donde expuso por primera vez su… “Teoría de la transmisión de la fiebre amarilla por algún agente intermediario…”

Durante la intervención yanqui en el conflicto cubano-español de 1998, -- Finlay consciente de las condiciones higiénicas imperantes, hizo vida en campaña con los “rough ryders” de Teodoro Roosevelt, diezmados por la fiebre en Santiago de Cuba. En esa tierra caliente, pudo experimentar, convencerse, y alertar al mundo, del mosquito Aedes Aegipty, un enemigo aun más poderoso que las balas, pues ataca lo mismo en la guerra que en la paz. Ejemplo: La epidemia surgida pocos años después en Centroamérica, la cual diezmó las filas del personal contratado para las obras del Canal de Panamá.

No abundaremos en el esfuerzo norteamericano por escamotearle su gloria hace una centuria, ni de querer dejar a la Revolución sin médicos hace medio siglo mediante una “Operación Peter Pan” psicópata. Los avances y resultados de la medicina cubana actual borran cualquier duda al respecto. Lo cierto es que Finlay nos dejó su paciencia, inteligencia, experiencia, y sobre todo su herencia, aquel 20 de agosto de 1915 cuando traspasó las puertas de la inmortalidad.

Estas líneas de reconocimiento son también una oportunidad para autocriticarnos, pues a veces el entusiasmo del artista puede más que la razón, y la caricatura que ahora les muestro, fechada en 2002, fue inspirada por la intensa campaña de fumigación que entonces se desarrolló en Cuba para la erradicación del dengue. El dibujo utiliza el simbólico triunfalismo de arriar la bandera de territorio Libre de Aedes Aegipty en nuestra humeante capital –una variante de la enseña enarbolada en la Campaña de Alfabetización de 1961—

Casi diez años han transcurrido; seguimos desinfectando constantemente, y a pesar de su control, el empecinado mutante sigue amenazándonos en el intento de convertir crónica la epidemia, como ocurre con esta pandemia en la gran mayoría de los países subtropicales.

La tenacidad legada por Finlay, la voluntad endógena, y el hecho de ser referente mundial en este combate, nos permite mirar el futuro con optimismo, y de nuevo con la aplicación del único microscopio que creo saber usar, les invito a leer este decálogo anti vectorial, con música de Pérez Prado:

AL SON DEL DENGUE

La rompo y no me conmuevo. La cascarita del huevo.

Mi campaña es tu campaña contra el dengue y la guadaña.

Un combate concluyente, el que libra el contingente.

Ponle la roja al mosquito y lo cogerás mansito.

Se coló en el mosquitero por el dichoso agujero.

Si el Aedes es huyuyo, con prevención lo destruyo.

Contra el mortal vector, nuestro fiel fumigador.

Al tanque ponle la tapa porque, al que velan, no escapa.

Si el enemigo está en casa, con el humo se le arrasa.

Más esencia que apariencia: Gracias por vuestra paciencia

16 ago. 2010

¡AY, VECINO!-Año 3.

Primera tira cómica ¡Ay Vecino! publicada el 27 de abril de 1967 en el semanario PALANTE, con ella damos inicio a esta nueva etapa del blog.Estimados vecinos, en estos primeros días de agosto con el trabajo titulado “El regreso del Caballero” cumplimos dos años en contacto. El trabajo inicial fue inspirado en la visita que hiciéramos a Fonsagrada, en Galicia, el día del emigrante.
Veníamos elaborando algunas iniciativas para en este nuevo aniversario cambiar nuestra imagen partiendo de sugerencias vuestras. Penosos acontecimientos no nos lo han permitido hasta este momento y no se si alcancen las fuerzas para continuar como hasta ahora.
Estela mi esposa, mi musa inspiradora, mi sostén, falleció. Y aunque aquejada desde hace años de graves dolencias, su férrea voluntad me daba fuerzas para seguir y siempre una perdida, definitiva como ésta, produce un impacto demoledor.
Si continúo con este blog es para reafirmar el juramento que hice ante sus restos de mantener ése, su espíritu franco, jocoso y humano con que me he relacionado con ustedes, mis fieles vecinos hasta el día de hoy.
En estos momentos de tanto dolor viene a mi mente un proverbio bíblico (xxvii.10) que reza “Más vale un vecino cercano que un hermano lejano”
En aquellas primeras horas de la mañana del pasado día 3 fueron ellos, mis vecinos de la calle Flores, quienes ante mi impotencia, acudieron presurosos para auxiliar a mi esposa y trasladarla de urgencia al hospital más cercano. A estos héroes anónimos, los vecinos más próximos: Maribel, Papito, Gerardo, la doctora María, y Ramón, vaya mi más sincero agradecimiento, aun cuando ninguno de ellos tenga la posibilidad de conectarse a la red para leer estas líneas. Desde mi humilde morada pienso en la enorme importancia de contar con un vecino solidario. Es él quien va a acudir en vuestra ayuda en el momento oportuno y lugar preciso. Hago votos porque no solo a nivel personal esa ley de la solidaridad se cumpla. Ojalá ciudades, países, regiones, continentes, regímenes, credos, y razas vecinas -en esta “aldea global” en que nos ha tocado vivir- se comporten de igual manera.

UN DAVID GIGANTESCO.

El caricaturista Juan David, era un humorista en toda la extensión de la palabra. Acostumbraba a definirse como “el caricaturista más grande de Cuba”, debido a su enorme talla y su somatotipo de peso pesado. Pero el hombre --y la mujer, claro--, en su devenir histórico se miden de la cabeza al cielo, y en esas dimensiones David fue un verdadero Goliath.

Conforme dimos su propia definición en broma, reproducimos ahora su versión autobiográfica que apareció en el catálogo por sus 70 años de vida, durante la II Bienal Internacional de Humorismo de San Antonio de los Baños en 1981. En aras de la brevedad me he tomado la libertad de sintetizar parte del texto:

“Nazco en Cienfuegos el 25 de abril de 1911, paso mi infancia en Asturias, y para 1919 estoy de vuelta en la ciudad natal. No me ocurrió nada digno de contar hasta 1931 que expongo una treintena de dibujos y caricaturas hechas al impulso de una temprana afición…” “…En esa década pretendo darle sentido práctico a mi vida estudiando ingeniería automotriz por correspondencia…” “…Escaramuzas propias de la época, me obligan a ver el ciclo interrumpido por táctiles rejas de acero y formo filas en “Ariel” grupo rebelde en lo político y cultural…”

“…1936, año de casamiento con Graciella y traslado a La Habana ya en plan de hacer profesión de la afición artística..” “…. Empiezo en el semanario “Resumen”. Después continúo en “Social”, “Mediodía”, “Patria”, “Grafos”, “Hoy”, “Información”,.”Gaceta del Caribe”, “Bohemia”, “El Mundo” y suma y sigue hasta hoy “Prisma” y “Cuba…” “…En 1937 presento en la sociedad Lyceum la primera de quince exposiciones personales en cuarenta y tantos años de profesionalismo. Participo también en montones de exposiciones colectivas y catorce Salones de Humoristas en los cuales alcanzo estimables galardones. Dos veces –1948 y 1949—logro el Premio Nacional de Periodismo “Juan Gualberto Gómez en la gráfica-humorística…”

“Presido la Asociación de Caricaturistas de Cuba que recién contribuyo a fundar, y trabajo en Nueva York, contratado por la División de Artes Visuales de la ONU, en cuya sede expuse las caricaturas que para dicha organización internacional realizara…” Hasta aquí los fragmentos de la autobiografía sintética ofrecida por el homenajeado en 1981. A partir del triunfo de la Revolución, su historia es una sucesión tras otra de éxitos y reconocimientos ampliamente conocidos. Críticos de arte e investigadores se han encargado de darlos a conocer. En este recordatorio a veintinueve años de su desaparición física, prefiero imaginármelo como un héroe de aventuras, --que también lo fue--.

Empezare como se debe, por el principio: Hijo de una asturiana y un francés, nace en la Bella Ciudad del Mar el niño Juan Eduardo David Posada. Muy tierno aún, acompañó a su madre en una visita al terruño para que los paisanos conocieran al vástago nacido del lado de acá del charco. Quiso el destino que en diciembre de 1914 los sorprendiera en Europa un fenómeno inesperado, --la Primera Guerra Mundial--, por lo que la estancia se alargó más de lo debido, separándolo de su padre que vino a abrazarlo casi adolescente. De allá regresaría con experiencias montañesas inusitadas y el “zeceo” característico del habla peninsular.

Pero si sorpresiva fue su ida, más impactante el regreso: Millares a ambos lados del Atlántico deseaban viajar firmado el armisticio del 19, y madre e hijo trataron de volver a Cuba en el “Valbanera”, pero -por fortuna - ya estaban agotados los boletines y tuvieron que abordar el siguiente buque.

Cuando el vapor “Alfonso XII” atravesó la boca del Morro, su mamá se lamentaba de un persistente mareo. Allí mismo en el Muelle de Caballería, alguien le respondió.

--¡Alégrese señora al “Valbanera” se lo tragó el mar en un mal tiempo!

http://lecturas.cibercuba.com/2009/06/28/199/la_tr%C3%A1gica_historia_del_valbanera

-¡Gracias a Dios!-, repetía la madre constantemente al arribar a su hogar cienfueguero…

Al pasar el tiempo, David crecía y crecía más allá de lo previsto para su edad, pero no engordaba ni aunque lo inflaran. El ambiente familiar y sus inquietudes artísticas cubrieron las horas libres que le permitía una adolescencia de trabajo, parte del tiempo como repartidor de medicamentos a domicilio para la botica de turno.

Pronto se vio envuelto en las protestas contra el machadato. Cayó preso y “Segur” revista cultural del grupo “Ariel” reprodujo sus primeras caricaturas.

Por fin las aguas se tranquilizan y ya casado, se lanza a la conquista de la capital con solo diez pesos en el bolsillo. El apoyo de lugareños como el escritor y líder político Carlos Rafael Rodríguez, o el ya destacado caricaturista Hernández Cárdenas, tocaron algunas puertas para abrirle el camino y comenzó a darse a conocer. El resto lo aportaron la voluntad y el talento que desarrolló de inmediato.

Tras el triunfo de la Revolución en 1959, tuvo que asumir otros compromisos políticos:

En abril de 1960, acompañó al recién designado Embajador Cubano en la República de Uruguay Mario García Incháustegui. Mientras éste pronunciaba allí las palabras de presentación de David como Agregado Cultural, el caricaturista --devenido diplomático-- trazaba en un papel, el boceto de nuestro Comandante en Jefe. Al día siguiente, el semanario “Marcha“ dio a conocer la primera caricatura de Fidel publicada en esa república del cono suramericano.

Corrían tiempos tempestuosos; la presión y el bloqueo yanqui en la OEA. La sumisión de la oligarquía uruguaya obligó al gobierno a declarar “Persona non grata” al titular cubano.

Le tocó pues al improvisado embajador Juan E. David aceptar la responsabilidad de nuestra sede en Montevideo, y así lo hizo el 16 de febrero de 1961. Mientras, se acercaba peligrosamente la invasión de Playa Girón:

A partir del ataque, nuestra sede diplomática vio bloqueados sus teléfonos y teletipos, pero la respuesta no se hizo esperar, sus vínculos periodísticos lograron que la veta satírica de David saliera disparada como una saeta dirigida contra la acción cobarde de los mercenarios y la apoyatura mediática de la burguesía local.

Al terminar su misión entre las personalidades que acompañaron a Juan David y Graciella de Armas hasta el aeropuerto estaban sus camaradas Mario Benedetti y Carleton Beals. Las palabras de despedida estuvieron a cargo de su amigo, el caricaturista Julio Suárez (Jess).

De regreso a Cuba continuó su laborioso trabajo en la prensa, pero había dejado un buen ejemplo en el campo de las relaciones internacionales y la Organización de las Naciones Unidas le encargó la tarea de realizar bocetos de los delegados a la cita regional, tarea que compartió con el embajador Carlos Lechuga. Durante un buen tiempo esos trabajos se reprodujeron bajo el título de “Bohemia en la ONU”.

Pero sus mejores obras fueron las que hizo a sus más allegados, aquellos íntimos que compartían afanes y sueños revolucionarios dentro de la intelectualidad. Lo que él bautizó como “Davidcaricaturas” de Alicia, Carpentier, Guillén y Roa aparecieron por decenas recopilados en exposiciones, libros y folletos. Como aspecto curioso en los retratos satíricos de Raúl Roa, el “Canciller de la Dignidad”, se destaca la expresividad de sus manos, y en muchas de ellos destaca el inseparable cigarrillo entre los dedos. Y es que ambos eran fumadores empedernidos.

Volvamos a su homenaje: Un par de meses después, del tributo que se le rindiera por sus 70 años en el Museo del Humor, sucedió algo imprevisto: La invitación oficial a participar en el Festival del Humor de Gábrovo en Bulgaria.

Al frente del grupo formado por Nuez, Núñez Rodríguez, Zumbado, Pedro Méndez, Alicia Bustamante, y yo, marchaba el maestro Juan David acompañado por su esposa Graciella de Armas.

En aquellos primeros días de estancia en la capital búlgara, hubo una situación que tal vez pasó inadvertida para los demás, pero que me marco para siempre:

Durante mucho tiempo yo también estuve atado al vicio de fumar, y en los casi 25 años de matrimonio, ése era el único detalle discordante entre mi esposa y yo.

Pues bien, recién llegados al Hotel Sofía, precisamente el 3 de junio de 1961, --fecha de nacimiento de Estela mi media naranja--, durante una cena en el restaurant de la instalación, pedí la palabra para recordarla en su onomástico, jurar no fumar más. Ante la sorpresa de los seis compañeros de viaje, proseguí a repartir la cuota de “HUpmann” que me correspondía, por lo que a partir de ese momento estaría imposibilitado de llevarme a la boca durante todo el viaje, uno de esos cigarrillos fuertes que solo se producen en Cuba.

No fue una idea descabellada, había oído el rumor de que las pastillas búlgaras marca “Tabex” eran infalibles para combatir el tabaquismo. Las pude adquirir en farmacias de Bulgaria, pero los tres pomos regresaron intactos a Cuba ya que el propio doctor que las recetó, me convenció de que aquello se trataba de pura propaganda, y que el mejor antídoto era la fuerza de voluntad.

Recuerdo que entre los más sorprendidos estuvo el propio Juan David, quien padecía deficiencias cardiaco-respiratorias y, a pesar de sus esfuerzos, nunca pudo dejar el hábito de fumar. En varias ocasiones él y su esposa se aceraron a mí para saber cómo marchaba el tratamiento y yo les explicaba con lujo de detalles, la ansiedad, el apetito y otros síntomas que debía superar, pero que los estaba venciendo poco a poco.

Al día siguiente de mi promesa, partimos hacia la zona montañosa de los Balcanes donde se ubicaba el Museo del Humor. Allí en Gábrovo, nuestro David formaba parte del jurado internacional, defendiendo con dignidad la obra de los humoristas cubanos. Ese fue el último viaje que compartimos con él.

Al principio les advertí que mi propósito era el de lograr cierto acercamiento, en tono de aventura-anecdótica, a ese gigantesco David cubano. Mis pacientes vecinos interesados en ampliar sus conocimientos sobre la gigantesca vida y obra artística suya, --más colosal aún--, les recomiendo el libro titulado “Juan David, Abrazado a sí mismo” escrito por su hermano Eduardo para la Colección “El Bobo”, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en el año 1999. Algunos de estos datos fueron tomados precisamente de esa obra. Y como colofón, de la amplia iconografía con que concluye dicha obra, hemos seleccionado esta imagen respetando el pie de foto que escribiera el propio autor Eduardo David Posada.

CANTINFLAS DE PAPEL .

Como todos los personajes populares de la literatura, el teatro, y el arte en general, el tipo cómico responde a un lugar y una época determinada, casi siempre defendiéndose de una situación adversa con su única arma: el ingenio o la picardía. Ejemplo: “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”.

El crecimiento incontrolable del D.F. en la capital azteca durante las primeras décadas del pasado siglo, coincidió con un éxodo masivo de aldeanos, con su pobreza, sus costumbres, y su manera de hablar. El “lépero” fue uno de esos socorridos personajes del genero chico teatral y de los cómicos y payasos de carpa. Esta foto testimonia una de aquellas manifestaciones de la época. En ella Mario Moreno "Cantinflas", Eusebio Torres "Don Catarino", y Manuel Medel caracterizados para una de esas funciones.

El 25 de septiembre de 1927, el caricaturista Jesús Acosta (Dux) debuta en el suplemento dominical de “El Universal” con una tira cómica bajo el título de “Vaciladas de Chupamirto”, con lo que deja ver su intención satírica, no sólo en la vestimenta del personaje central, sino “vacilando” en vez de actuar.

Era la versión mexicana del pícaro en la literatura y el teatro españoles: Caricatura del inmigrante rural que se transforma en marginado urbano.

Estoy convencido de que el actor Mario Moreno alrededor de 1930, se inspiró en ese personaje de papel para crear su famoso “Cantinflas”, que al cabo de pocos años de competencia opacó al resto de los comediantes teatrales mexicanos, y su incursión en el cine parlante a partir de 1936, lo convirtió en el más popular de la cinematografía azteca y latinoamericana hasta el presente.

De habla atropellada, “gabardina” al hombro, y pantalones por debajo del nivel del mar, ese famoso “peladito” recorrió millones de kilómetros alrededor del mundo a bordo de películas aztecas, aportando no solo ganancias taquilleras enormes, sino que llegó hasta la docta Real Academia de la Lengua Española y su no menos erudito Diccionario, quienes le dieron brillo y esplendor al admitir el siguiente verbo:

“CANTINFLEAR: Discurso vacío de todo protocolo, lleno de sencillez, incongruente y disparatado, que mezcla muletillas coloquiales con términos cultos mal empleados”.

A tal punto llegó su influencia que al Dr. Ramón Grau San Martín, presidente de la República de Cuba en la década del cuarenta, se le adjudicó la característica de “cantinflear” en sus discursos.

De Cantinflas diría en 1964, Charles Chaplin:

“Tú y yo somos los más grandes”.

Y él mismo definió así su personaje:

“Un pobre diablo pero con grandes intenciones y deseos de ayudar, aun cuando sea él quien necesite ayuda”.

Al éxito artístico de Mario Moreno, se unió su iniciativa en los asuntos de negocios. No solo fue el artista exclusivo de la productora mexicana “Posa Films”, sino que formó parte de su directiva. Es entonces que en un gesto de reconocimiento, le ofrece al dibujante “Dux” la oportunidad de reivindicarse. A partir de 1964, Jesús Acosta (Dux) se convierte en el artista gráfico oficial de la compañía productora “Posa Films”, y acomete toda la publicidad de la misma, que incluye tiras cómicas que se publicaron en las revistas y periódicos de la época.Sin embargo, no ocurrió lo mismo con la distribuidora norteamericana “Columbia Pictures” la cual a diez años del fallecimiento de Mario Moreno, entabló pleito con sus herederos.

Según la prensa de la época: Un diabólico fallo en Los Ángeles privó a su hijo Mario Moreno Jr., de los derechos de autor por sus cintas: Según el injusto juez del tribunal, el joven Moreno tendría que entregar hasta el último negativo de las treinta y cuatro películas más populares protagonizadas por su padre… Dejándolo como empezó esta historia…“Peladito, peladito…”