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27 abr. 2014

PONCE DE LEÓN Y JULIO VERNE PASADOS POR AGUA

A veces los asiduos vecinos al blog me acusan de mezclar los acontecimientos con el fin de buscarle las cosquillas a la información. Pues bien—muy santo y muy bueno—si con ello logramos captar vuestra atención. Veamos un ejemplo:
En la primavera del pasado año–con motivo del V Centenario del Descubrimiento de la Florida--hicimos una breve incursión a la frustrada Fuente de la Juventud, soñada por el navegante español Ponce de León, quien antes había acompañando a Cristóbal Colón en aquel primer pasaje a lo desconocido de 1492.
Once años después salió de La Habana hacia el Norte en busca de dicho manantial rejuvenecedor y ojalá lo hubiera descubierto—diríamos muchos de los pacientes del Dr. Azheimer, integrantes actuales de la Universidad del Adulto Mayor--pero lo cierto es que murió aún joven en Cuba a causa de un flechazo envenenado mucho antes de descubrir el misterio de la fontana imberbe.
Lo cierto es que sus naves habían sido empujadas y beneficiadas por una fuerte corriente de agua cálida originada en el Golfo de la Nueva España (México) hasta el actual Mar de las Antillas.
Benjamín Franklin, famoso por descubrir el pararrayos entre otros artilugios de la época, fue quien valiéndose del capitán ballenero Folgar, logró el trazado de dicha corriente aunque solo de forma utilitaria en 1777.
Sin embargo Mathews Maury, lugarteniente de la marina estadounidense, ofreció precisiones sobre este fenómeno 44 años más tarde, al comprobar que a la salida del Canal de la Florida, esta corriente con mil metros de grosor y 80 kilómetros de ancho se desplazaba a razón de 8 millas marinas por hora. Imaginemos la importancia de dicho descubrimiento cuando sólo existía la navegación a vela.
Hasta aquí los datos científicos que hemos podido reunir de aquella época.
Ahora veremos los aportes que le agregó la novela de anticipación, cuyo máximo exponente en el Siglo de las Luces fue el francés Julio Verne.
Se dice que, inspirándose de las investigaciones realizadas por Maury, el novelista escribió “Veinte mil leguas de viaje submarino” donde lo describe como… ”Un río que fluye libremente en medio del Atlántico, cuyas aguas no se mezclan con las oceánicas… Un río mucho más salado que el mar que lo rodea, con una profundidad promedio de tres mil pies y un ancho de 60 millas, corriendo a una velocidad de cuatro kilómetros por hora…”
Con estos datos basta para señalar que, independientemente de la fantástica imaginación del “padre de la novela de Ciencia-ficción en el mundo”, Julio Verne; su obra se basa en investigaciones de la época aún en pañales. Y lo confirmaremos con nuevos aportes surgidos hace nada menos que 130 años exactos, durante una visita del escritor a Túnez. Veamos:
El último relato de Verne en 17 capítulos “La invasión del mar” comenzó a publicarse el Primero de enero de 1905 en L´EDUCATION ET LA RECREATION DE FRANCIA y su autor no pudo verlos publicados completos al fallecer en marzo de ese mismo año.
Según algunos investigadores, el fantasioso escritor se inspiró en una de las más descabelladas utopías surgidas a fines del siglo XIX: Fernando de Lesseps había ganado fama por sus proyectos ingenieros del Canal de Suez y del de Panamá. Junto al comandante Roudine, entre 1874 y 1882 estudiaron a fondo la posibilidad de crear un mar interior en medio del desierto de Sahara. El asunto consistía en construir un canal vía Gabes (sur de Túnez) y llevar las aguas del Mediterráneo a la zona de los llamados Chotts—antiguos lagos salados ya secos--en el interior del desierto tunecino. Como anotamos anteriormente, Verne visitó dicha zona en 1884 y tuvo acceso a los dossiers de Roudame incluyendo fotos tomadas en la zona, para con ello armar el muñeco argumental del relato, así como incluirle datos y documentos existentes en bibliotecas y revistas de la época.
Conformó con todo esto una noveleta de anticipación que trascurre entre 1935 y 1936, donde un joven ingeniero es capaz de llevar a cabo dicho proyecto para mejorar el ecosistema desértico mediante un canal que formaría dicho mar interior en el Sahara y con ello aprovechar las depresiones del terreno para inundar unos 8,200 millones de kilómetros cuadrados.
Estas labores se unirían a la forestación de pinos y árboles en general, incrementándose con ello las lluvias y otros fenómenos atmosféricos que beneficiarían el clima hasta las elevadas crestas de los Montes Aures.
Dichas acciones, ya de por sí peligrosas aumentaban en el desarrollo de la trama al extremo de trabajar peligrosamente bajo el nivel de mar; con el acoso permanente de tribus enemigas del régimen colonial y sus ataques contra los campamentos de obreros y contratistas.
Algunos críticos de esta, su última obra, calificaron el desenlace de ambiguo decepcionante, y disparatado, influenciado por las posiciones pesimistas de Verne en relación con el desarrollismo imperante en las potencias occidentales de la época.
Espero que este accidentado recorrido de Ponce de León y Julio Verne a través de las 20 mil leguas de viaje submarino por la Corriente del Golfo, hasta las dunas del desierto de Sahara--a veces científicamente comprobado y otras enredado en las madejas de la fantasía--no los hayan mareado.

UNA AUTOCRÍTICA ES MEJOR QUE UNA AUTOPSIA

Algunos de mis más cercanos vecinos me han sugerido escribir mis experiencias. En realidad, no considero reunir suficientes merecimientos para ello. Soy un simple octogenario de a pie. De esos que nunca tuvieron automóvil propio, pero con suficiente autoestima para poder conquistar cierta autonomía económica, sin convertirme por ello en un autómata, más bien realizarme como ser social, y aunque me considere con autoridad suficiente para dar a conocer mi autobiografía, sin reclamar derecho autoral alguno, prefiero comenzar con esta autocrítica antes de que me hagan la autopsia. He aquí pues mis autorizados diez mandamientos.
Sí señor, hay que reconocer los errores propios para entender los ajenos.
Admito que fui un niño ingenuo. Chiquito y feo, pero me las creía todas. Obediente a las enseñanzas paternas, aplicado en la instrucción primaria, fanático de los cómics, del cine de aventuras y otros cuentos de camino. Incluso, crecí creyendo a pie juntillas toda la papilla manipuladora de la publicidad al uso: “Que Rina era duro, duro de verdad…” “Que usted también podía tener un Buick…” y hasta…“Que Mejor Mejora Mejoral…” Todo eso envuelto en papel celofán o de regalo y con un pegajoso jingle musical de fondo.
¿Habrá ser humano capaz de escapar a tamaña encerrona mediática?
Sí, debo confesar que a mi me llegó la hora del cuajo, cuando al traspasar las puertas del bozo facial –o sea de la inocencia a la adolescencia--, me vi huérfano de padre trabajador y madre ama de casa.
Ahí empezó mi huérfano peregrinar por el camino de la suspicacia: Me vi lento y sudoroso en el vía crucis de la calle Desamparados en la Habana Vieja. Por allí tuve que transitar muchas veces de una imprenta a otra empujando una carretilla repleta de lingotes de plomo; carga pesada tres veces mayor que mi peso corporal.
¿Y por qué…? Tuve mis dudas, pero pronto la realidad me las aclaró:
Sencillamente porque según la Internacional, todos los proletarios del mundo debían unirse y aportar un por ciento de sus salarios para la seguridad social. Pero cuando les llegaba la hora del cuajo, es decir de la jubilación, se enteraban de que la Caja del Retiro había sido desfalcada por los propios dirigentes sindicales del mujalismo--como ocurrió con el fallecimiento de mi padre—cuando mi mamá y yo nos quedamos sin pensión alguna, es decir: En la calle y sin llavín.
Aún así, todavía no me consideraba un volteriano integral: Tuve que comprobar lo aprendido en las clases de anatomía, que en todo organismo vivo su piel o su corteza es solo la envoltura, no el producto. La cáscara guarda el palo. Además filosóficamente hablando, todo fenómeno aparenta algo, pero lo fundamental es su esencia.
¿Y qué pasaba?
Pues, que si dicha cáscara—pigmentación humana--no se correspondía con los cánones Made in Hollywood, difícil que pudiera poner—si hombre-locutor--la cara para un programa de televisión--o si mujer-dependienta--atender a la clientela tras el mostrador de una tienda de Encanto a Precios Fijos en Flogar. A lo sumo, él debía pasar en off a la radio, y a ella le quedaba la opción de alguna plaza en tiendecillas de poca monta, como El Machetazo o El Cañonazo, de la calle Monte, con las populares ventas-quemazón. Es decir: Gangas de diez pesos rebajadas a $9.99.
A veces escapaban aquellos cuyos antepasados tuvieron el privilegio de blanquearles el pedigree camino hacia el futuro--ya oficialmente o en concubinato--. Aún así, a cada rato algún chuzco te preguntaba: --¿Y tu abuela dónde está? Donde también asomaba la oreja peluda del machismo:
¿Por qué no tu abuelo en vez de abuela?
Si yo hombre, masculino y lógicamente también machista, sufría esas consecuencias. ¿Qué podíamos dejar para las compañeras víctima de una tripe discriminación por mujer, negra y revolucionaria: ¡Jamás un signo de multiplicar dividió tanto!
Así las cosas, entré al Reino de este Mundo por las puertas del agnosticismo. No creía ni en “mimismo” como diría más tarde el hipócrita de Lindoro por televisión.
Comprendo que este pensamiento tan radical es malo, pero ¿qué le vamos a hacer? ¿Acaso Don Tomás Estrada Palma, Don José Miguel Gómez, Don Mario García Menocal o Don Gerardo Machado y similares? Todos ellos caracterizados como--Generales y Doctores— con grados obtenidos en las Guerras de Independencia: ¿No fueron los primeros paniaguados de la República mediatizada?
Recordemos a Bolívar al final de sus días, crucificado por algunos de sus más cercanos colaboradores incluyendo aquel Santo-traidor de apellido Santander.
Hasta de las telenovelas se aprende: ¿Cómo surgió aquel Señorito Malta en “Roque Santeiro” sino del caudillismo brasileño que parió no pocos coroneles cabalgando sobre las espaldas de Tiradentes?
¿En quien confiar? ¿A qué atenernos?
Vayamos en sentido contrario según las lúcidas enseñanzas del Maestro…”Ser cultos para ser libres”
Es cierto, la ignorancia mata a los hombres. Pero…¿Acaso el desarrollo científico-técnico actual no amenaza a los pueblos sino a toda la humanidad en solo segundos atómicos? Sabemos cuál es la causa, Fidel lo dijo en la ONU: “Cese la filosofía del despojo y cesará la filosofía de la guerra”.
¿Son o no las contiendas bélicas productos de la cultura misma unida a la ambición de los hombres? El genial Einstein al final de sus días, sin renunciar a sus descubrimientos, dudó del debido uso que se les daba a los mismos. Hoy divulgamos y hasta adoramos los Premios Nobel de la Paz. ¿Cuántos de los que lo ostentan realmente se los ganaron? ¿Y la dinamita que tanta riqueza le proporcionó al supuesto benefactor, no ha destripado millones de vidas?
Tengo suficientes razones para ser receloso. Pero aún así sigo siendo optimista: Juro por mi Dios–-el Yin y el Yan—que creo en el equilibrio del mundo. Si para algunos existe el Dios y el Diablo, lógico que haya seres humanos buenos, malos y hasta ni fu ni fa.
El agnóstico que aún pudiera vegetar en mis más viejas neuronas indica que, todo muy bien, que por eso se luchó, que hemos avanzado más de lo que habíamos soñado, que los niños son el futuro del mundo, y que nuestra juventud continuará la obra de la Revolución, que la cultura nos hará más libres, pero no debemos abandonar tampoco el taller de producir, de crear riquezas; en fin, no dejemos que se oxiden las herramientas olvidadas en un rincón, ni el fusil para defenderlas.
Porque el trabajo es la fuente de todas las riquezas y el capitalista es su peor enemigo—del trabajo--no de las riquezas; así como los parásitos sociales sus mejores aliados, pues resultan burgueses en potencia.
Me pongo de ejemplo: Cuando ya octogenario, pluma en mano me inclino sobre la mesa de dibujo, o frente al teclado de la computadora, se me olvida el reuma, todos los achaques y las tragedias existenciales. No sé si seré recompensado por ello. Soy yo y mi obra, o el campesino y la suya, que la siembra, la abona, la cultiva, la ve crecer y desarrollarse a golpe de azada y sudor.
¿Y qué decir del taller lleno de inhalaciones de plomo que dejé atrás con mis sueños de juventud? Soy feliz, porque ya no existen aquellos dinosaurios antediluvianos llamados linotipos y veo a mis hijos, mis nietos y hasta bisnietos haciendo tal vez similares trabajos, pero más humanizados, digitalizándolos, sin toxinas ambientales, y sin las tres DES de las desgracias: El despido, el desalojo y el desahucio.
Pero eso no cayó del cielo. Eso se luchó, y por mucho más tiempo del que muchos pensaron. Recuerden que los ricos siempre serán minoría y que el poder corrompe cuando se ejerce con prepotencia y egoísmo—es decir--cuando se practica a espaldas del pueblo. Regresemos pues a ese indeseable personaje llamado Lindoro--cuando se va inflado y solitario en su automóvil con el timón entre las manos y a fuerza de ver pasar las señales del tránsito a velocidad supersónica, se olvida del bosque. Tiene y debe bajarse de esa nube y también del auto para caminarlo a pie--de paso se baja también de peso—pero con ello se adquiere agilidad y salud. Es en ese obeso cuadro donde se pierden algunos cuadros.
Por experiencia propia durante años al frente de un equipo altamente competitivo, vi como envejecían los mejores expertos sin un aprendiz al lado para heredar sus experiencias ni recibir el relevo oportuno en el taller de la vida. Fue un bache muy difícil de cubrir más tarde. Tampoco creo en el paternalismo: Los jóvenes deben ver y escuchar mucho, para competir con los de más experiencia mediante la superación permanente. Saber que lo que más duele es ver al ídolo caído. Tengo más de 80 años pero no creo en eso de que…”…Ausencia quiere decir olvido..”. El exótico ejemplo del “Buenavista Social Club” no debería repetirse nunca más. Debiéramos redescubrirnos a diario sin intervenciones foráneas.
Por otro lado, el novato, el bisoño, el prospecto, es como un hijo, un nieto, un diamante en bruto y debe pulirse en el taller de la vida para que brille con más esplendor. Donde se aprende de verdad es en la competitividad. Al luchar en igualdad de condiciones, la experiencia ajena ayuda a combatir las deficiencias propias. La emulación sin una verdadera recompensa resulta también una simulación. Quisimos dulcificar el vocablo y nos hemos dado cuenta de que aunque los mediocres se conformen con poco, causan grandes daños con su mal ejemplo.
Quien no respete los verdaderos valores y quiera escalar por encima de ellos tentados por la avaricia, la codicia, la ambición, la usura o el egoísmo--que para el caso es lo mismo—a la larga, la vida le pasará la cuenta y jamás será feliz, por mucho protagonismo que pretenda aunque de momento lo encumbre. De allá arriba la caída es más fuerte y por tanto duele más.
Estas reflexiones me vienen a la mente tras las deliberaciones de la Segunda Cumbre de la CELAC celebrada en nuestro país a principios de año, la cual demostró una vez más que en la unión está la fuerza y que Nuestra América se acerca cada vez más a la Patria Grande que soñó Bolívar y lo secundara tan sabiamente nuestro Apóstol José Martí. Pero que el enemigo-–ese que no perdona—nos acecha peligrosamente, es más taimado que nunca, incluso enmascarándose en un diminuto e “inocente” ZunZuneo esperando el menor desliz para atacarnos a la menor señal de debilidad. De ahí que les haya brindado esta--mi autocrítica--en vez de nuestra autopsia.

LA HABANERA SIN NOMBRE

Si de conmemoraciones se trata, el caso de Eduardo Sánchez de Fuentes (1874-1944) el fecundo autor musical, es único. El pasado 3 de abril hubiésemos celebrado 140 años de su nacimiento en la ciudad de La Habana, y el próximo 7 de septiembre arribaríamos a los 70 años de su fallecimiento precisamente a la edad de 70 años.
Aunque se licenciara en Leyes en nuestra Universidad, desde los 12 años recibió, como se acostumbraba en las familias acomodadas de la época, una depurada enseñanza artístico-musical de la mano de maestros como Hubert de Blanc, Jorge Anckermann e Ignacio Cervantes.
Como compositor desde su primera ópera “Yumurí”--poco antes de finalizar el siglo XIX--sumó otras cuatro “El Náufrago”, “Dolorosa”, “Doreya”, hasta su obra final “Kabelia”, interpretada por Hipólito Lázaro en 1942. Si la primera se había inspirado en una leyenda indigenista, la última se basaba en cuentos hindúes, y según nuestro Alejo Carpentier, la compuso en un esfuerzo por poner su música al día, ya que se le criticaba por inspirarse en historias aborígenes en vez de apoyarse en la fuerte influencia de los ritmos africanos, que sí dejaron su impronta en nuestra cultura.
Pero su fecunda obra desde fines del siglo XIX hasta bien entrada la primera mitad del XX también incursionó en poemas líricos como “El caminante”, o la cantata “Anacaona” basada en un areíto. Así como canciones y criollas de la talla de “Linda cubana”, “Deseo”, ”Mírame así”, “Corazón”, “Vivir sin tus caricias”, “El abanico”, “Silenciosamente”, “Por tus ojos”, “La volante”, “Corazón”, etc.
Incursionó hasta en el ballet, con aquel “Dioné” de 1940 para Pro Arte con Alicia Alonso en el papel principal. En cuanto a sus actividades colaterales, el músico-abogado escribió trabajos críticos para la revista de dicha institución musical y para el diario EL MUNDO. Fue electo presidente de la Academia Nacional de Artes y Letras de la Corporación Nacional de Autores y al frente de los Festivales de Canciones Cubanas celebrados a partir de marzo de 1922 en el Teatro Nacional.
Pero hay una curiosidad a destacar en la intensa actividad creadora desarrollada por tan prolífico artista. Se trata de la más popular de sus composiciones y la logró paradójicamente en sus balbuceantes inicios de 1880 a la edad de 16 años. Era una melodiosa habanera con versos de su hermano Fernando y que según la traducción oral, no se estrenó en ningún teatro sino en aquellas tertulias improvisadas que se organizaban en las casas señoriales de entonces como simple divertimento entre jóvenes habaneros de posición holgada.
Se dice que emocionada por la dulce melodía, una jovencita allí presente, le preguntó al bisoño Eduardito cómo se titulaba la obra y el aludido respondió con total honestidad “Tú”… Y así quedaría bautizada dicha pieza para la eternidad.
Juro que esto no es un invento mío, sino que lo escuché un día de mis antecesores, quienes a su vez también lo testimoniaron.

PERDIMOS A MARRERO PERO NOS DEJO SU EJEMPLO

A propósito del fallecimiento de Conrado Marrero este 23 de abril del 2014, les ofrezco a mis fieles vecinos la reproducción del trabajo titulado “Nacido en Laberinto y difícil de olvidar” que publicamos en este mismo blog el 19 de abril del 2010, a propósito de cumplir “El Guajiro de Laberinto” sus 99 años de edad el 25 de abril de ese mismo año:
Comienzo esta historia apoyándome en un colega, que lo conocía a la perfección por haber crecido juntos en un pintoresco rincón del centro del país.
Cuando Enrique Núñez Rodríguez vendió su bicicleta allá en Quemado de Güines para venir a La Habana, ya yo montaba en patines aquí en Luyanó. Sin embargo, nuestro debut periodístico ocurrió el mismo año 1948: Él en la emisora COCO de Guido García Inclán, y yo en la Revista FOTOS de Pepe Agraz.
Pasaron los años, Enrique escribiendo por un lado y yo dibujando por el otro, pero ambos picados por el mismo bichito del humorismo. En una ocasión tuve el placer de compartir anécdotas, chistes, y ocurrencias en un viaje a su villa natal cerca del arroyo Jicoteas, donde se le daba un homenaje por sus cincuenta años de vida artística.
Casi llegando al pueblo me señala una casita en una finca a la orilla de la carretera, y me dice: --Ahí vivía Conrado Marrero. “El Guajiro de Laberinto”. Un poco más adelante, de nuevo me indica un potrero con ínfulas de terrenito de pelota y ataca de nuevo: ---¡Ahí le conecté un hit!-- El primer lanzamiento ni lo discutí, pero la segunda bola no había quien se la tragara.
Así era ese compañero de tantos años, ocurrente, desenfadado, viva estampa del guajiro campechano. Las mismas cualidades de su vecino, el famoso pitcher cubano, como si el humorismo fuera algo que se diera silvestre en esas hermosas tierras de Sagua la Grande.
Y ya que hablamos de Marrero, dejemos que él mismo se explique:
“…Era el menor de los vejigos en la finca “Laberinto” y mis hermanos y yo ayudábamos de sol a sol al padre en el surco. No eran tiempos de jugar al beisbol, y si lo hacíamos era a mano limpia. Con decir que aprendí a tirar curvas con naranjas, no con pelota. Por eso llegue a destacarme tarde, pues debuté con el Cienfuegos de la Liga Nacional de Amateurs de Cuba a los 27 años de edad…”
Sin dudas que lo hizo bastante bien porque en 1941 ya vestía la franela del equipo Cuba en el IV Campeonato Mundial de Beisbol Amateur, y continúa:
“…Lamentablemente en el juego decisivo del evento, tuve una amarga experiencia…Eso que lo cuenten otros… Lo cierto es que me mantuve 17 años como pitcher estelar, y llegué a las Grandes Ligas en 1950 con el Washington, cuando otros se acogen al retiro….”
Marrero, por entonces apodado en Cuba “El Premier”, se había destacado antes en la Liga Nacional Amateurs de Cuba, en Series Mundiales Amateurs y del Caribe, en Campeonatos profesionales en Cuba y México, en Ligas Internacionales de la Florida y en la Triple A. Además había implantado récords de leyenda como los tres no hit-no runs entre 1942 y 1945, contra los equipos amateurs de la Universidad de La Habana, del Vedado Tennis Club, y del Miramar. Por si todo esto fuera poco, repitió la hazaña de cero hit cero carreras como profesional (AAA) con el Havana Cubans en 1947 venciendo al Tampa, en el estadio del Cerro.
Las cuatro hazañas de los años cuarenta lo convirtieron en ídolo de las multitudes.
A pesar de sus éxitos fue suspendido en dos ocasiones por haber participado en juegos con profesionales. Marrero aclaró entonces que no era su propósito saltar al deporte rentado, sino que eran desafíos de exhibición.
Aún así se mantuvo la sanción que lo obligó a pasar al profesionalismo en la Liga Mexicana. La·”pureza” de aquella liga amateur en Cuba olía a rancio por sus propios orígenes: Solo podían participar en ella atletas blancos pudientes, pues –entre otros-- la formaban clubs de la alta sociedad como el Vedado Tennis Club, el Fortuna, o el Círculo Militar, así como algunos advenedizos, como en su propio caso.
Los de origen humilde, tenían que descollar por sobre los demás para ser aceptados, y para su subsistencia se les estimulaba ya oficialmente o por la izquierda. Los atletas negros, ni eso.
Cuando Marrero se retiró tenía 21 temporadas como aficionado y profesional, había acumulado 351 victorias y solo 168 derrotas.
Los que gustan de las comparaciones dirán: --Eran otros tiempos--.
Cierto, por entonces no existían los actuales avances tecnológicos, y no se sabía si los pitchers lanzaban 90 millas o 140 kilómetros. Eran empíricamente virtuosos. Veloces o no. Ganaban o perdían como ahora, pero aquel guajiro de Laberinto era un fuera de serie.
Colgó los spikes a la edad de 36 años, todavía fuerte y saludable a pesar del eterno tabaco habano en sus labios. Pero dejémoslo de nuevo al habla para que también opine: -
“Tengo un carácter que me ayuda. No hay nada capaz de sacarme de quicio, ni de alterarme… Si perdía, mala suerte. Si me metía en complicaciones, trataba de salir… Siempre traté de lanzar bajito, a la altura de las rodillas como máximo…Un pitcher es un artista y su arte consiste en poner out al bateador… Lo principal en el lanzador es pensar…”
Pero no crean que ahí paró su febril actividad. Durante un buen número de años ofició como entrenador en la formación de las nuevas generaciones de atletas cubanos. ¡Con un maestro así, el relevo estaba asegurado!.
La última vez que lo vi ya blanco en canas fue caminando lentamente bajo una cerrada ovación. Iba hacia el box del Latino, para lanzar la primera bola en el tope entre los Orioles del Baltimore y la Selección Cubana.
Hasta aquí la narración:
Queda pendiente lo ocurrió a Marrero en sus inicios, durante aquella derrota en La Tropical frente a un equipo venezolano en el Mundial de 1941, la cual calificó de amarga experiencia.
Pero, como diría Pánfilo: --¡Esa sería otra historia!
Así terminamos aquel trabajo publicado en abril del 2010. Ahora queremos hacer una excepción, primero por tratarse de ustedes mis fieles seguidores del blog “¡Ay, Vecino!” en segundo lugar, porque ya el querido y simpatiquísimo Marrero no podrá hacerles el cuento.
Les recuerdo que fue en el juego final del IV Campeonato Mundial de Beisbol Aficionado, celebrado el 22 de octubre de 1941, en el estadio de La Tropical.
Cuba se presentaba como favorito; y sin embargo, cinco días antes, en el primer enfrentamiento sufrimos una amarga derrota 4x1 contra Venezuela. La sorpresa nos la dio un desconocido lanzador--Daniel (el Chino) Canónico--y la víctima, el propio ídolo de Laberinto, Conrado Marrero.
Al perder Venezuela frente a República Dominicana, se produjo un empate en la cima, creándose una gran rivalidad entre cubanos y venezolanos por la corona..
Los treinta mil fanáticos que hicieron temblar las gradas con su algarabía, según avanzaba el encuentro fueron silenciados por la actuación de un Canónico indescifrable en sus lanzamientos. Poco a poco el pizarrón se fue llenando de ceros y cuando cayó el último, era como si un gigantesco cubo de agua fría hubiera caído sobre miles de espectadores.
Tras la sorpresa y el desencanto, nuestro pueblo demostró una vez más su espíritu deportivo, pues se abalanzó sobre el enigmático pítcher de apodo asiático y cargándolo en brazos, lo paseó por todo el estadio.
Conrado Marrero, acostumbrado al triunfo veía como se rompía su cadena de victorias, y nada menos que en un desafío histórico frente a un lanzador prácticamente desconocido. Sin embargo fue el primero en felicitar a tan digno rival.
Ese fue el trago amargo de que nos hablara antes. Pero también demostró allí su caballerosidad tanto en la victoria como en la derrota y frente a un rival que lo había vencido en buena lid, haciendo valer aquello de que… “Lo cortés no quita lo valiente…”. ¡En paz descanse el Premier!

23 abr. 2014

ACLARACIÓN A "¿ES UNA BROMA EL DÍA DEL IDIOMA?"



ACLARACIÓN:
En el párrafo donde nos referimos al nacimiento de inca Garcilaso de la Vega, debe decir abril en vez de marzo. VEAMOS:…puesto que ese mismo 23 de abril de 1616 fallecía el inca Garcilaso de la Vega. Con esta omisión una vez más, se comprobaba cierto desdén hacia el aporte del Nuevo Mundo a la cultura universal.
En el párrafo siguiente escribimos siseo en vez de seseo. VEAMOS:
Durante siglos el llamado “seseo americano” con más de 200 millones de practicantes había sido satanizado por menos de 20 millones de peninsulares europeos cultivadores del “buen hablar”
Por último la gentil académica nos recuerda que en este idioma criptográfico era muy común antaño preguntarse: ¿Cuál es la condición de la mujer frente a su pareja? Y la respuesta era OBDC. Es decir: Obedece.
Agradecemos de todo corazón el que la Dra. Nuria Gregori, una vez más nos dedique su atención a pesar de los múltiples compromisos al frente del Instituto de Literatura y Lingüística.

20 abr. 2014

¿ES UNA BROMA EL DÍA DEL IDIOMA?

Este 23 de abril celebramos con júbilo el Día Mundial del Idioma.
Por lo general estas conmemoraciones son actividades festivas como los 15 de Fefita o los Centenarios de Samuel Feijóo y de Onelio Jorge Cardoso a los cuales arribamos en este año. La fecha antes señalada marca algo muy diferente. Veamos por qué:
El 23 de abril de 1616, dejaba de existir en Madrid Don Miguel de Cervantes y Saavedra, más conocido por “El Príncipe de los Ingenios” y su sarcófago ocupó la fosa común en el Templo de las Trinitarias. Al no quedar señalada su lápida, ni siquiera se ha podido rescatar el polvo de sus restos.
Ese mismo día, pero en el brumoso Londres, víctima de una juerga etílica fallecía horas después en su casa de Stratford St., otro grande de la Literatura, pero--English Spoken—Mr. William Shakespeare. A diferencia del escritor español, éste dejaba en su sepulcro, no sabemos si por propia iniciativa o de sus sepultureros, una maldición para quien profanara su tumba.
Es decir que dentro de dos años arribaremos al Quinto Centenario de ambas defunciones y millones de seres humanos en todo el mundo estaremos festejando algo así como “El Velorio de Pachencho” a nivel internacional, pero sin irnos de rumba. Y es que el aporte de ambas luminarias a la cultura universal opaca el breve tiempo de sus pasos por la vida.
Algo los hermana: El culto por las letras, el utópico desafío a las condiciones reinantes en la sociedad que les tocó vivir y dos de sus respectivas personajes: Hamlet y el Quijote, han trascendido como prototipos de las pasiones humanas a pesar de las diferencias.
Cervantes; de padre boticario, era un autodidacta integral. Tras mucho sacrificio logró superarse intelectualmente. Llevó una vida marinera y azarosa navegando por el Mediterráneo. Carenó en Italia y combatió en Lepanto donde perdió una de sus extremidades superiores. Cayó preso en Argel e intentó fugarse varias veces, hasta que logró su libertad mediante el pago de rescate. Desde mi punto de vista el llamado “Manco de Lepanto” debía ser reconocido más bien como ”El Hombre del brazo de oro”.
Por su parte Shakespeare representó en el teatro la vida cortesana; escribió de reyes y nobles o de sus intrigas palaciegas; escenificó magnicidios y ambiciones en tiempo de los Tudor; así como el nacimiento de un imperio amparado en la flota británica--la Reina de los Mares--mientras a lo interno el régimen se apuntalaba gracias a una anglicanísima Reforma Religiosa--. Hasta aquí, más o menos, era lo conocido por mi sobre los antecedentes de esta fecha festivo-luctuosa por partida doble. Pero exactamente hace cinco años, en un trabajo de la doctora Nuria Gregori, titulado “En el Día del Idioma” para el diario GRANMA, se nos aclara que no eran dos sino tres, las celebridades que habían aportado significativamente al desarrollo de la lengua en el mundo, puesto que ese mismo 23 de marzo de 1616 fallecía el inca Garcilaso de la Vega. Con esta omisión una vez más, se comprobaba cierto desdén hacia el aporte del Nuevo Mundo a la cultura universal.
Agrega la investigadora que a pesar de existir la Real Academia Española desde 1713, sólo en 1951, al crearse la Asociación de las Academias de la Lengua, es que por primera vez se agrupan allí las 19 correspondientes a Hispanoamérica.
Sin embargo en aquellos primeros años, muchas de las idiomáticas proposiciones que partían de América no eran escuchadas o se prolongaban indefinidamente.
Sólo en el Congreso de 1956 es cuando se aprueba que la pronunciación de la C, Z como S era correcta, gracias a la moción presentada por el académico cubano Adolfo Tortoló. Durante siglos el llamado “siseo americano” con más de 200 millones de practicantes había sido satanizado por menos de 20 millones de peninsulares europeos cultivadores del “buen hablar”
PERMISO PARA INTERRUMPIR:
Recuerdo que de niño, un paisano de mi padre—asturiano igual que él—lo felicitó porque su hijo—es decir yo—era muy leído y escribido… Pero sigamos con la directora del Instituto de Literatura y Lingüística…
Según ella, se ha avanzado en otros muchos aspectos. Por ejemplo: En la Conferencia General de la UNESCO, 1995, se acordó celebrar en esta misma fecha de abril el Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor.
Esto demuestra que nuestra lengua no está muerta como el latín, más bien nos la pisamos, y sin embargo esos tres gloriosos muertos–-Cervantes, Shakespeare y Garcilaso--que yacen en distantes sepulcros, deben estar bailando de gozo por los avances obtenidos con la incorporación de americanismos y otros enriquecimientos al arcaico castellano.
Y de eso se trata; de darle brillo y esplendor al lenguaje, de incorporarle palabras autóctonas como esa que recientemente nuestro Presidente Raúl Castro, utilizó en uno de sus recientes discursos para identificar la inclaudicable posición rebelde frente al opresor, calificando al cubano como rebencúo o sea enemigo del rebenque.
Otro buen ejemplo: La palabra mantuano como se calificara el propio Bolívar en su época o también en la Venezuela de estos días con los cobardes ataques de las guarimbas terroristas.
Que conste ninguno de estos aportes tiene nada que ver con Zinzuneos, mensajes en Twiter, canciones por MP3, localizadores GPS, wikipedias o wikilinks, por mucha falta que nos hagan en la actualidad y mucho menos regresar al arcaico lenguaje de los telegramas donde se asesinaba el idioma para ahorrarse centavos.
Ejemplos D q. exisTn lo Bmos cuan2 PP Bsa a QK X la TV. O sea:
Ejemplos de que existen lo vemos cuando Pepe besa a Cuca por la televisión.

19 abr. 2014

PLACER Y ALBOROZO EN EL CUARTO

Nadie mejor que ustedes, mis fieles vecinos del blog, saben que acostumbro a sacare las cosquillas a los acontecimientos para hacerlos más digeribles.
De nuevo abordo este tipo de complicidades al recordar que el pasado 16 de marzo se cumplieron 35 años de la apertura del Museo del Humor de San Antonio de los Baños y sin embargo, lo celebramos entre el 21 y 23 de este mes de abril, durante el XIII Salón Nacional de Humorismo y Sátira en el propio local, pero esta vez en una actividad conocida popularmente como la Humoranga de la Villa del Humor, festival sólo comparable a las famosas Parrandas del centro del país o las Charangas de Bejucal.
Como habrá algunas sorpresas a lo largo de este recorrido, dejo constancia de una en particular que acabo de recibir al hojear mi viejo archivo fotográfico. Se trata de la foto colectiva que nos tomamos los participantes de aquella primera Bienal hace tres décadas y media, cuando llegamos a San Antonio de los Baños, incluyendo el ómnibus vector. En la instantánea he podido identificar los siguientes personajes:
(A) Héctor Zumbado. (B) Luis Alonso. (C) Mongo P. (D) Cepero Brito. (E) Luis Wilson. (F) Enrique Núñez Rodríguez. (G) Sin identificar. (H) Ajubel. (I) Carlucho. (J) Sin identificar. (K) Évora Tamayo. (L) Manuel. (M) Pedro Méndez. (N) Janer. (O) Valdés Díaz. (P) Blanco (Q) Tomy. (R) Chevo. (S) Renecito. (T) Sin identificar. (U) Alben. Y por ultimo, (V) Lillo.
Les agradecería a mis minuciosos vecinos que si hallan alguna equivocación, perdonen mis achacosas neuronas y rectifiquen el error. Si descubren los tres desconocidos señalados con las letras (G, J, y T) me lo hagan saber por esta misma vía. Muchas y anticipadas gracias.
La Bienal Internacional de Humorismo de San Antonio de los Baños, fue una de las más antiguas del mundo y primogénita en América Latina. Si consideramos su frecuencia cada dos años, no tendremos la próxima XXXVI hasta la primavera de 2015. ¿Y qué ocurrió desde entonces?
Nada, que los organizadores del evento, con muy buen tino, pensaron que los caricaturistas del patio podrían participar en una convocatoria alterna para no anquilosar las neuronas y mantener las bombillas encendidas entre una Bienal y otra: Es por ello que a partir de 2001, la UPEC, el Museo del Humor y las Direcciones Municipales y Provinciales de Cultura en el territorio, decidieron convocar este concurso durante—Las Humorangas—de los años pares.
Y como de cosquillas se trata, les recuerdo que aquel mismo día –hace 35 años--en que se abrieron las puertas del Museo Ariguanabense para la Bienal, en los cines de la capital se estrenaba el primer largometraje animado de nuestro emblemático héroe “Elpido Valdés”. Lo que aprovecho para enviar una calurosa felicitación y unirme al premio por la obra de toda la vida que le fuera otorgado a su padre putativo, el fraterno Juan Padrón Blanco, durante el pasado Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, hace apenas tres meses.
Como si todas estas coincidencias no bastaran, evoco otra fecha relacionada con el tema y es que en este cuarto mes del año nació en Sitiecitos, Sagua la Grande, (25-4-1911) otro artista tan inmenso como su Sagua natal--el maestro Juan David--a quien el propio museo le dedica a fines de año, el Salón Nacional de Caricatura Personal Juan David, y al cual de dimos amplia cobertura en el pasado mes de diciembre con el trabajo titulado “Bodas de plata con David y LLoyy” sobre todo por la espectacular participación del caricaturista cubano Lloyy, radicado en Madrid, España.
No quisiéramos poner punto final sin aclarar otros detalles que nos conciernen y es que, precisamente el 27 de abril de 1967, el semanario PALANTE por primera vez me publicó una tira cómica de carácter costumbrista bajo el título de “¡Ay, Vecino!”, donde dos personajes totalmente desnudos—uno gordo y otro flaco—comentan la actualidad nacional e internacional. Han pasado 47 años de aquella cesárea mental dando lugar no solo a la creación de este blog personal en agosto del 2008, sino a la más popular tira cómica de mi autoría, aunque no la primera. Tres años antes (1964) en el mismo tabloide apareció otra serie que titulé “Cuatro Hitos en la Historia” donde reflejaba en dos pares de viñetas—no me gusta poner en cuatro-- situaciones humorísticas sobre hechos históricos que me habían impactado.
Si todas estas curiosidades no le han producido cosquillas es porque soy un “pesado” y les pido disculpas por haberle echado a perder miserablemente vuestro tiempo.

SIETE MURALES AL TIRO

Tremenda sorpresa nos tenía preparada el Museo del Humor de San Antonio de los Baños en la reciente Humoranga del 2014. Para ello su directora Isel Chacón nos hizo atravesar todo el territorio habanero y desembarcar en la playa de Guanabo al este de la capital.
Llegamos sin trusa a la Escuela de Salvavidas, donde nos esperaba una nutrida representación de las autoridades locales para mostrarnos los siete murales cerámicos de caricaturas de los artistas cubanos más populares de mediados del pasado siglo, aunque también están reflejados algunos extranjeros que nos visitaron por entonces.
Si interesante era el contenido mucho más el continente: La ponencia del Licenciado Luis García Peraza, quien desde 2011 venía investigando para confeccionar un libro sobre el muralismo en Cuba. Dos años después, para suerte de él y nuestra, tuvo contacto con Gilberto Aldanás, historiador y protector de los siete murales en cerámica situados en la casa donde por las décadas de 1940 y 1950 vivió la afamada artista cubano-española, nacida en México, Maruja González.
Allí la anfitriona homenajeaba a personalidades de la cultura con las que mantenía estrechas relaciones y en una de esas excentricidades se le ocurrió la confección de aquel mural al fondo de bar-solarium en el área de la piscina, cuyo éxito originó otros seis más pequeños que lo rodearon.

La detallada explicación que nos hiciera Aldanás--puntero en mano-- sobre el origen de esos murales cerámicos con las caricaturas de 165 personajes, cubanos y extranjeros, de las artes escénicas en nuestro país. Nos hizo recordar que en ese mismo lugar, hace unos cincuenta años, con motivo de un reportaje que hiciera para el semanario PALANTE sobre el riesgoso trabajo de los salvavidas, dicho panel de fondo en el bar, se encontraba tapiado por una capa de pintura blanca y al notar cierta raspadura en un extremo del mismo, así se lo hice saber a quien por entonces dirigía el combinado playero de Guanabo: el compañero  Juan Martínez (Tinguao).
A pesar del pequeño espacio recién destapado, sabía que se trataba de un mural de cerámica con caricaturas, pero sin firma y ni siquiera si había sido confeccionado en Cuba, aunque en aquella pequeña área todos los artistas allí caricaturizados eran popularísimos en nuestro país.
Acarado el asunto, le perdí la pista al “descubrimiento”. Pero, no disgreguemos y volvamos a la narración de Peraza:
“Varias veces regresé con mi esposa a casa de Aldanás, donde pude conocer los avances que él había realizado para identificar a los personajes caricaturizados en los murales mencionados. Incluso hice algunas visitas a la vedette Rosita Fornés y al historiador del Teatro Lírico, Pedrito Arias, con la finalidad de identificar una veintena de caricaturas de personajes cuyos nombres aún no habían sido revelados.”

Seguidamente Aldanás interviene de nuevo para señalarnos a cada uno de los personajes allí representados: Sopranos, tiples y barítonos del arte lírico cubano, también compositores de óperas y zarzuelas, actores del teatro vernáculo cubano, humoristas y músicos. De igual modo, se hallan personajes de la bohemia habanera, periodistas y fotógrafos de la farándula, que recibía amplia cobertura informativa en la prensa a mediados del siglo XX en nuestro país.
Por citar solo algunos de los personajes allí caricaturizados, es posible identificar a figuras prominentes, como Ernesto y Ernestina Lecuona, Rodrigo Prats, Gonzalo Roig, Eliseo Grenet, Sindo Garay, Moisés Simmons, Jorge Ankerman, Luis Casas Romero, Enrique Jorrín, Rita Montaner, Blanquita Becerra, Rosita Fornés, Ester Borja, Marta Pérez, Alba Marina, Paulina Álvarez, Benny Moré, Chano Pozo, Celia Cruz, Olga Guillot, Germán Pinelli, Consuelo Vidal, Pototo y Filomeno, Chicharito y Sopeira, Mimí Cal, Bola de Nieve, Enrique Núñez Rodríguez, Gustavo Robreño, Fernando Albuerne, René Cabell, los mexicanos Pedro Vargas, y Jorge Negrete, el francés Maurice Chevalier, y muchos más.
Pero la gran sorpresa del encuentro la proporcionó al final el popular integrante del cuarteto “Los Modernistas” cuando nos aclara que: “…
“…La tiple Maruja González, dueña de la casa, fue quien tuvo la idea de reunir las caricaturas de sus amigos en un grupo de murales cerámicos. Fueron encargados a la agencia de publicidad OTPLA, propiedad del pintor Luis Martínez Pedro, muy conocida en aquellos años, y contrataron a Antonio “Ñico” Mariño, la confección de las caricaturas… Ñico hizo los bocetos tomando como muestra fotos de carné que le fueron proporcionadas. Se limitó a dibujar las caras. La agencia publicitaria, se encargó de dotar de cuerpo a las caricaturas realizadas por este dibujante. Las del primer mural (el mayor de los siete) fueron llevados a lozas cerámicas por Marta Arjona en un taller de su propiedad en Marianao. En una de dichas piezas aparece identificado este nombre: Taller de Cerámicas Intaco, en el que fueron horneadas, pero se desconoce a quién se encargó la labor de realizar las caricaturas de los otros seis murales. El fraterno caricaturista Ñico nos aclara que fue él también quien las realizó...”.
Amplía el investigador Peraza, que el deplorable estado actual de los muros de la Escuela de Salvavidas de Guanabo, pusieron en evidencia algo que había notado en otros sitios donde existen murales que había fotografiado para su investigación sobre el muralismo: La necesidad de acciones de protección, restauración y conservación de los mismos, y que es urgente la más estricta aplicación de la Ley del Patrimonio. Su investigación es mucho más amplia y abarca otras obras plásticas, llevadas a los muros que extenderían este breve señalamiento. Y continúa:
…Concebí, entonces, la idea de llamar la atención sobre el estado de los murales, y tuve la osadía de escribir una introducción acerca de la caricatura en Cuba a modo de antecedente histórico de las de Guanabo, teniendo en cuenta que este es el único conjunto de murales de cerámica en nuestro país que reúne caricaturas, de artistas y periodistas de la farándula, lo cual abarca aspectos de la cultura cubana: la caricatura, las artes escénicas y el periodismo…
Termina Peraza su conferencia con estas palabras. “…Como creo que toda historia merece ser contada con apego a la verdad y recogida por escrito, solicité a mi nieta, Amaya García, diseñadora gráfica, hacer con el material reunido, el diseño de un breviario en formato digital, que ya está listo para ser publicado en CD o impreso sobre papel. Con la ayuda de Gilberto Aldanás, reuní los trabajos publicados en la prensa sobre los murales de Guanabo. Incluso, él redactó un par de cuartillas para identificar a los diez artistas extranjeros, amigos y colegas de Maruja González, reflejados en los mismos. Todo ese material fue incluido en el CD que preparé.
El sector editorial tiene ahora la palabra para que esta historia quede recogida, ya sea en el tradicional libro sobre soporte de papel o en formato digital en CD, conocido como multimedia…”
Tras sus palabras de despedida y agradecimiento me quedé pensando en la necesidad de hacer algo para salvar tanto patrimonio abandonado y recordé que yo también pudiese aportar algo pues conocí de obras similares en La Habana de aquellos tiempos cuando los caricaturistas y pintores como Massaguer, David, Corratgé y Juan Moreira entre otros, plasmaron sus humoradas como telón de fondo en bares de La Habana. Así, recordamos los “perritos-borrachos” del primero de ellos en el Hotel Colina, los “monitos salvajes” de Moreira en el Hotel Lincoln, o el ya desaparecido mural de Massaguer en el lobby-bar del Hotel Sevilla… Aunque pudieran existir muchos más para deleite de nuestro pueblo.
Concluyo este trabajo en horas de la mañana del 11 de abril de 2014, momento en que se inauguraba en el Palacio de las Convenciones de La Habana el histórico VIII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Y tal vez ésta feliz coincidencia muralística y playera sea un nuevo aporte a su enriquecimiento.

2 abr. 2014

LA LEY DEL REVÓLVER (1)

Esta historia que ahora les cuento, la tuve encasquillada en mi cerebro desde hace algún tiempo. Ahora desenfundo mi arma más preciada--la memoria--para dispararles a boca de jarro algunos hechos que no se olvidan pues hicieron impacto en mi conciencia.
Corrían los prodigiosos años sesenta del pasado siglo, cuando las convulsiones sociales estremecían el mundo en diversas latitudes: La lucha del pueblo vietnamita en el sudeste asiático, la liberación de varias naciones africanas del colonialismo y hasta el propio Mayo Francés en la culta Europa.
Los Estados Unidos no podían quedar al margen de estas batallas emancipadoras, que se convirtieron en fuente de inspiración para muchos artistas y en mi caso particular, tuve el privilegio de ver mi caricatura titulada “Metamorfosis”, premiada en metálico por el prestigioso Concurso Internacional del Humor Montreal, Canadá 1967, que aquí reproduzco una vez más.
A simple vista, la secuencia satírica puede interpretarse como una rebelión de los pueblos africanos frente a la opresión del colonialismo europeo, pero también un atisbo del llamado Poder Negro en los Estados Unidos, más conocido como el movimiento de las Panteras Negras, el cual tiene su antecedente en la ejecutoria de varios líderes indiscutibles en la lucha por los derechos civiles de los afro-norteamericanos, entre ellos: Martin Luther King y Malcolm X.
Como dato adicional también ofrecemos prueba fotográfica de la entrega, con la presencia de la Dra. Melba Hernández, de dicho premio a la Embajada de Vietnam en Cuba, como un aporte más a su defensa.
El Dr. Martin Luther King, recibió en 1964--hace exactamente seis décadas--el Premio Nobel de la Paz. Ese merecido reconocimiento mundial respaldaba su prédica contra la intolerancia y la segregación racial, que contó con agrupaciones de diversa índole, algunas más radicales; otras de carácter ascético. Lo cierto es que todas fueron combatidas a sangre y fuego.
Un año más tarde (21-2-1965) durante un discurso que pronunciaba el líder fundamentalista Malcolm X en el Teatro Audubon Hall de New York, es interrumpido por varios hombres armados que lo acribillan a balazos. --eran negros allí infiltrados con armas de fuego--. Horas más tarde, el orador fallece en el Presbyterian Center de New York.
Tres años después (4-4-1968) el propio Martin Luther King, aunque abogaba por métodos diferentes, recibía el mismo tratamiento mortal, como víctima inocente del odio racial en su propia tierra.
Estos hechos no resultan fortuitos: La Ley del Revólver fue impuesta en los Estados Unidos desde su propio parto; que lo digan sus comadronas pieles rojas, quienes compartían aquellas Trece Colonias con los caras pálidas.
Resulta incomprensible tal contradicción en una nación multiétnica y multicultural, que se maquilla hacia el exterior como el Sueño Americano.
Tal vez debamos consultar de nuevo a científicos tan distinguidos como Kats y Brady, que desde 1932 habían descubierto muchos de los clisés mentales en la Universidad de Princeton y años más tarde esto fuera ratificado por el canadiense Otto Klineberg, especialista en psicología étnica, durante una encuesta popular donde se señalaban las características más comunes en el ciudadano norteamericano. He aquí cómo el yanqui (racista) veía a las diversas comunidades en los Estados Unidos:
El alemán tiene por lo general una mente científica, son trabajadores y pesados. Los italianos, artistas, impulsivos y apasionados. Los judíos, interesados, astutos y laboriosos. Los chinos, supersticiosos, conservadores y taimados. Los japoneses, inteligentes, laboriosos, y progresistas. Los turcos, religiosos, pérfidos y crueles. Los negros, supersticiosos, indolentes, perezosos e ignorantes.
Por suerte este censo de adjetivación prejuiciada ocurrió antes de 1959, pues con el triunfo de la Revolución, la campaña anticubana, la diáspora impuesta por el bloqueo y la Ley de Ajuste Cubano, entre otras “lindezas”, no quieran ustedes saber en que nivel estuviéramos insertados nosotros los cubanos.
Curiosamente, en dicha selección se notaba también una desmesurada sobrevaloración sajona reservada para los británicos dándoles el calificativo de inteligentes, intrépidos, laboriosos, orgullosos, dueños de su destino y pacíficos; totalmente coincidente con el calificativo que reciprocaban los ingleses para el pueblo estadounidense. Lo peor es la inclusión en ambos casos de la palabra pacíficos; por algo la subrayamos en negritas.
El caso de los dos luchadores por los DERECHOS HUMANOS –así en mayúscula—Martin Luther King y Malcolm X—víctimas de la violencia, la intolerancia y los prejuicios, son sólo dos ejemplos de la decrépita Ley del Revólver. Pero esta adicción ha evolucionado en USA: Hoy la vemos transformada en una aberración total con la famosa Asociación del Rifle, que llega a proponer e incluso imponer en el Congreso, la autorización y venta de armas de fuego a menores de edad. Tema recurrente, ya tratado hace casi seis años en el segundo de los trabajos publicados en este blog bajo el título de No es cosa de juego. Las imágenes que mostramos a continuación pertenecen al mismo.
Los fusilamientos, atentados, tiroteos, ajusticiamientos indiscriminados y otros terroríficos ejemplos, efectuados sin justificación alguna en esos centros culturales son tantos, que de enumerarlos convertiríamos este blog en un inmenso mar de sangre. Sólo una sociedad enferma por el odio y la enajenación es capaz de mostrar tal actitud ante niños y jóvenes. Nos limitaremos a señalar solo cuatro de las masacres más violentas ocurridas a partir del siglo XX en los pacíficos Estados Unidos de América:
(18-5-1927) 43 muertos, incluyendo el autor del atentado, de ellos 38 niños en la Escuela Primaria Bath, Michigan.
(20-4-1994) 17 muertos, contando con sus dos ejecutores, en la Secundaria Columbine, Colorado
(16-4-1997) 33 muertos contando con el propio asesino en el Politécnico y Universidad Estatal de Virginia.
(14-12-2012) 28 muertos, incluyendo al autor, su madre y 20 niños en la Escuela Primaria de Sandy Hook, Connecticut.
Como han podido apreciar, en ninguno de estos casos hemos dado los nombres de los autores de tan abominables crímenes. Tal vez esto se deba a una apreciación muy personal mía sobre otra característica de esa sociedad enferma por el protagonismo, la publicidad y la Ley del Revólver: SALIR EN CINTILLOS DE PRIMERA PLANA A TODA COSTA.