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6 jul. 2014

OSKI Y PRENSA LATINA

En pasados días primaverales se viene celebró en Cuba una jornada por el 55º. Aniversario de la Agencia Internacional de Noticias Prensa Latina, fundada por el Che, el 16 de junio de 1959.
Hace cinco años, por esta misma fecha, se narraron anécdotas y testimonios con motivo del medio siglo de la institución, incluyendo la presentación de un documental sobre su primer director, el periodista argentino Jorge Ricardo Masetti, desaparecido en las selvas del norteño departamento argentino de Salta en 1964, habiendo adoptado entonces el guerrillero nombre de Comandante Segundo, por “Don Segundo Sombra”, en recordación a la famosa novela de ambientación gaucha, mientras el Che, herido en combate y asesinado tras quedar indefenso tres años más tarde en Bolivia, sería identificado Comandante Fierro, por el “Martín Fierro”, en la epopeya liberadora de América Latina.
Empecé en Prensa Latina, cariñosamente llamada (PRELA) por nosotros, apenas a tres meses de su fundación, como dibujante con un proyecto de ofertar creyones de atletas latinoamericanos para competir con el monopolio de los syndicates yanquis que promocionaban fundamentalmente a los ases del músculo Made in USA, pero una vez incorporado a la agencia hice de todo en el Departamento de Servicios Especiales, por entonces bajo la jefatura de Rodolfo Walsh, internacionalmente conocido como periodista y escritor de novelas detectivescas, pero sobre todo como autor de ese testimonio imprescindible en la historia de Nuestra América titulado “Operación Masacre”.
En aquel departamento hice de todo, desde diseñar e ilustrar el PANORAMA ECONÓMICO LATINOAMERICANO, su primera publicación periódica, hasta mapas, croquis, decoraciones y caricaturas. Recuerdo que el primer encargo del departamento fue copiar a creyón un retrato de Julio Cortázar, tomando de modelo una foto del periódico “L,Express” por entonces intercambiando servicios con nuestra agencia. Además, en el documental de Televisión Latina en el 2009, se presentó la primera caricatura hecha a Masetti cincuenta años antes, con su inconfundible pipa en la boca, y tal vez la única que se le haya realizado en vida.
Pido disculpas por tan extensa introducción, pero  necesaria para explicar algo que apenas se ha divulgado y constituye también a mi entender un aporte de la agencia al humorismo gráfico de nuestro país.
No sé si por casualidad, o porque desde sus inicios nuestra revolución resultó ser el imán para un nuevo concepto latinoamericanista de la cultura, y el periodismo en particular.
Aproximadamente a fines de 1960, Masetti me llama a su despacho de la dirección en el Quinto Piso del edificio del Retiro Médico, en 23 y N, Vedado.
Allí sentado frente a él en una butaca estaba un señor de abundante cabellera canosa, un tanto grueso que me miraba inquisitivamente tras unas gafas de aumento, mientras el director me dice:
--Che, Blanquito, aquí tenés un compatriota y colega que acaba de llegar a Cuba de visita y quiero presentártelo, es Oscar Conti.
--¿Oscar Conti? —respondí sorprendido--. Entonces usted es el famoso caricaturista Oski, ¿No?
--El mismo que viste y calza, respondió el aludido, extendiéndome la mano amiga.
Enseguida, el director fue al grano:
--Oski ha venido por sus propios medios, atraído por la Revolución Cubana y vos serás responsable de ponerlo al día de la situación del país, de que visite lugares históricos, redacciones y colegas. En fin, poné todo tu empeño para que quede complacido.
A partir de entonces, me convertí día y noche en la sombra del famosísimo caricaturista argentino, figura antológica del humorismo gráfico mundial. En nuestras citas no quedó una sola pregunta, un solo lugar, una sola inquietud que no fuera satisfecha de inmediato por éste, su pegajoso cicerone.
Recuerdo el impacto que le causó la visita al periódico LA CALLE, donde radicaba la redacción de EL PITIRRE, la única publicación humorística existente en La Habana por entonces. El entonces subdirección del vespertino Ernesto Vera se encargó de presentarle a todos y cada uno de sus colaboradores: Fornés, Chago, Nuez, Posada, Ardión, Fresquito Fresquet, y Val, a los cuales yo les seguía los pasos, y que venían destacándose ya en un nuevo concepto del humorismo gráfico cubano.
De otros encuentros surgió más tarde un dúo indisoluble: --Oski y Cardi--; éste último venía de la publicidad comercial en la firma “Fergo-Arregui” donde junto a otro “escritorazo”--Héctor Zumbado--había realizado algunas simpáticas parodias promocionales como aquella pareja del “Jinete Materva y su ayudante Salutaris”. Creo que fue tremendo acontecimiento la unión de esos dos genios continentales del humor—uno dibujante argentino y el otro guionista cubano--quienes breve pero originalmente sentaron cátedra a partir de entonces en nuestro país.
El medio escogido por ambos para darse a conocer acá fue la revista BOHEMIA, decana de las publicaciones que en esos momentos de fervor revolucionario rompía records de venta en toda Cuba.
Aunque breve su paso por el Caribe, Oski dejó profundas huellas de su genialidad en nuestro país, las estampas costumbristas que brindaba periódicamente dicha pareja--Oski y Cardi--lograron un éxito inmediato. Ojalá a algún "fan" de Oski se le haya ocurrido coleccionar aquellas periódicas estampas, pues el éxito fue total, a tal punto que se les invitó a publicar un simpatiquísimo cuaderno que causó gran impacto, sobre la vivienda en Cuba, a partir de las nuevas leyes de la Reforma Urbana. Parecía que el aplatanado Oski se iba a quedar para siempre entre nosotros; pero no; su natural inquietud artística y aventurera lo llevó voluntariamente a conocer nuevas tierras, nuevas experiencias; hasta que años más tarde, la Junta Militar Argentina lo obligara a hacerlo por la fuerza. Varios años de exilio voluntario pasó en Italia hasta que sintiéndose enfermo regresara para descansar eternamente en la tierra que lo vio nacer.
Como homenaje póstumo al artista, el Museo Municipal de Artes Plásticas “Eduardo Sivori”, y el Centro Cultural Ciudad de Buenos Aires, convocó a unos 75 artistas plásticos amigos y admiradores oskianos de 10 países de todo el mundo a participar en un libro antológico “OSKI”, (Vero artista de Indias). Firmas como Miguel Rojas Mix, Umberto Eco, Juan Sasturaín, Alexandre Cirici, y otros tantos escritores se sumaron al tributo dedicándole sendas semblanzas in memoriam. Por Cuba participamos invitados--Nuez, Val y yo—una de cuyas caricaturas ahora presentamos a mis queridos vecinos.
Próximamente ofreceremos otros detallas de las actividades que en estos días se celebraron por el 55º. Aniversario de nuestra querida PRELA.

1 comentario:

  1. Qué excelente idea ,pero de lamentable nombre: "Prensa Latina" ; latino suena a imposición cultural. Un nombre heroico, pero entusiasta y provocador, hubiese sido "Prensa Americana".

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