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18 jun 2015

CHE: AL RESCATE DE UNA LEYENDA

Dos fechas históricas se unen este 14 de junio: El 170º. Aniversario del nacimiento en Santiago de Cuba de Antonio Maceo y Grajales “El Titán de Bronce” y 88 años más tarde nace en Rosario Argentina, Ernesto Guevara de la Serna “EL Guerrillero Heroico”. Dos figuras emblemáticas de la Liberación de los Pueblos de Nuestra América, como la llamó nuestro Martí.
Por ello quisiera detenerme en un tema que tal vez no tenga mucha relevancia, pero que me gustaría abordar en este espacio y es lo relacionado con el abordaje de la historia y sus personajes, despojados de toda rigidez academicista a partir de narraciones amenas y sobre todo de gran convocatoria para niños y jóvenes.
Me refiero al tratamiento de héroes verdaderos--esos de carne y hueso como Maceo y el Ché--no los de mentiritas que tanto en el papel como en el celuloide y ahora en video-juegos, inundan todos los medios masivos con fórmulas escapistas y adormecedoras. Numerosos son los personajes de ficción creados por la industria del entretenimiento global sobre todo yanquis, como una manera de penetrar en la mentalidad de niños y jóvenes con super-héroes y otras super-armas ideológicas.
No pocos esfuerzos en todo el mundo se vieron frustrados durante todo el siglo XX, al no poder competir en ese plano con historias más creíbles y humanas debido a la competencia desleal que en el plano económico representaban sus cadenas de distribución globalizadas con “royalties” producto de reimpresiones en otros idiomas, y rentadas a precios irrisorios por los empresarios de los medios informativos en nuestros países generalmente consumistas.
Aunque siempre hubo en nuestra prensa románticos que quisieron romper tamaño monopolio, no fue hasta el triunfo de la Revolución que surgieran otras propuestas alternativas a tal desideologización; pero no solo habíamos heredado la incapacidad de responder con la infraestructura necesaria un producto autóctono y competitivo, aunque fuese a escala local; sino a cierta voluntad política pues una parte de la intelectualidad—tal vez influenciada por cierto mimetismo de la cultura europea--se manifestaba en contra de los comics.
Sólo entonces y mediante cambios radicales se podían presentar proyectos alternativos a tan singular monopolio, de ahí que a partir de 1959, tentativa y masivamente surgieran en Cuba tiras cómicas como aquella parodia del “Superman” yanqui—el inolvidable “Supertiñosa”--producto del dúo Marcos Behmaras y Virgilio Mártínez, quienes ya habían mostrado sus dientes clandestinos en medio de la férrea tiranía batistiana con las aventuras del el perrito “Pucho”.
Más tarde se desarrollaron en la esfera editorial algunos intentos pero a saltos, como las producciones apadrinadas por PALANTE de Ediciones en Colores: MUÑEQUITOS, DIN-DON, AVENTURAS y FANTASTICOS, o publicaciones especializadas para niños como PIONERO y ZUN-ZUN, o MAR Y PESCA, ésta última dirigida a los hombres del mar.
La Agencia Prensa Latina, intentó también desenmascarar internacionalmente los “comics” norteamericanos a través de publicaciones como C-LÍNEA y ANTI-COMICS, Mientras localmente, con la creación de la Editora PABLO DE LA TORRIENTE en 1985 es que surge el movimiento más estable para la consecución de estos propósitos con las revistas COMICOS, PABLO y EL MUÑE; a tal punto que para cubrir la demanda de personal idóneo tuvimos que formar nuevos cuadros en el Taller de Aficionados que se creó en la propia Casa de la Prensa.
Aquello abriría las puertas a creadores de varios países quienes colaboraron con nosotros y hasta se creó el Premio “La Palma de Oro” suscitando la visita a Cuba de importantes firmas internacionales como los argentinos Quino y Fontanarrosa, los españoles Carlos Giménez y Florence Clavé, Ricardo Peláez de México, o los brasileños Ziraldo Alves Pinto y Waldomiro Santos Vergueiro entre otros. El evento competitivo convocado por la Editorial en 1989 tuvo un inusitado resultado: La creación de la Asociación Latinoamericana de Historietistas con la presencia sobre todo de dos personajes inolvidables: El maestro Alberto Breccia, uruguayo-argentino, electo Presidente de Honor de la nueva agrupación y su acompañante, el editor vasco Ernesto Santolaya. Todos ellos invitados al Primer Encuentro Iberoamericano de Historietistas de La Habana que sesionó entre el 20 y el 22 de febrero de 1990.
Lo que no sabíamos entonces eran las verdaderas intenciones de ambos: Reeditar aquí la segunda muestra del álbum de historietas CHE que la editorial vasca Ikusager había publicado a todo lujo, pero con tirada limitada tres años antes en Bilbao.
Esta bellísima obra venía rodeada de cierta aureola pues la primera edición de 1968 fue concebida clandestinamente como un modesto folleto en medio de la represiva Junta Militar Argentina a raíz de la muerte del Che en Bolivia. El proyecto surgió por iniciativa del guionista Héctor German Oesterheld y los dibujantes Alberto Breccia y su hijo Enrique a cargo de las ilustraciones.
Dicha edición fue secuestrada y destruida por la soldadesca de dictador Videla, A la postre esta actitud le costó la vida al buscado activista montonero H.G. Oesterheld y sus cuatro hijas cuyos cadáveres nunca aparecieron. Por su parte Alberto Breccia logró enterrar en su patio una de las copias de la obra hasta que veinte años más tarde la Editorial Ikusager del país vasco, se comprometió a reproducirla. Esta puesta en papel de la cual copiaremos tres páginas consta de siete capítulos: Bolivia, Ernestito, El chancho, El Che, Sierra Maestra, El Yuro e Higueras.
Lógicamente esta narración-gráfica, improvisada en medio de la desinformación reinante durante los sucesos de la Higuera, presentaba ciertas inexactitudes y el propósito de la pareja de visitantes era que se reeditara en Cuba, donde existían las condiciones idóneas para hacerlo con veracidad, por lo cual no sólo propusieron dicho proyecto con una tirada masiva, sino que renunciaban al derecho de autor con tal de que la obra se divulgara masivamente en nuestro país.
Como parte del equipo de la editora Pablo de la Torriente de la UPEC, fui escogido por su directora Irma Armas Fonseca, para que acompañara a Breccia y Santolaya a las oficinas de la compañera Aleida March en la Casa-Museo del Che, donde se presentaría el proyecto. Fui por tanto, testigo presencial de esas conversaciones, donde por parte de los interesados entre otras propuestas se le planteó a la esposa del Guerrillero Heroico, escribir un prólogo con dichas enmiendas. La doctora Aleida March estuvo de acuerdo con todas las proposiciones, excepto la de escribir personalmente dicha introducción, recomendando que se le encargara la misma al compañero Roberto Fernández Retamar y así concluyó el encuentro.
Aún recuerdo algunas de aquellas fallas y omisiones que habían surgido del minucioso estudio a dicha obra realizada unos veinte años antes en medio de la más cruda desinformación existente por entonces en Argentina:
Entre ellas el primer recuadro en blanco del capítulo titulado “Ernestito”-- página 19--el cual debía reproducir la copia de la partida de nacimiento del Che en Rosario, Argentina, el 14 de junio de 1928.
Otro error está en la frase atribuida por equivocación a Camilo: “¡Aquí no se rinde nadie!”,  que aparece en una viñeta--página 49--del episodio titulado “Sierra Maestra”.
Por último—que yo recuerde--se detectó otra incorrección en el capítulo “El Ché”, durante su periplo como un joven médico en tierras de Nuestra América, y es la reproducción del momento en que se reúne en La Paz con el exiliado argentino Ricardo Rojo—página 35--que resultó cuestionable por los autores del libro años más tarde.
Lo que ocurrió al poco tiempo de aquel encuentro lo sabemos y sufrimos todos: La caída de la URSS y el Campo Socialista, que Fidel calificara como desmerangamiento lo cual provocó aquel funesto Periodo Especial de doble boqueo, echando por tierra todos los proyectos e ilusiones editoriales entre otras muchas desgracias. Una de ellas, la decepción-decisión personal de acogerme por derecho--pero no por actitud y entrega--a la jubilación tras sesenta años de trabajo en el sector y cuarenta de edad.
Tal vez para Gardel veinte años—no fueran nada—pero lo mío no es un tango y resulta lógico que en la actualidad mi memoria falle. Dejo pues a cerebros más frescos y mejor informados, que se preocupen y si es posible, se ocupen de reimprimir esta joyita debidamente revisada, sobre todo por tratarse de un género que gusta a todos, más necesario que nunca en estos momentos para refrescarles la memoria a no pocos adultos, y muy especialmente para el disfrute de los más necesitados: los niños y jóvenes de hoy.
En cuanto a mi, aquí me ven todavía con los 84 años a cuestas, colaborando en la medida de mis posibilidades y con este blog personal que me ha permitido volver a vivir, es decir: Volcar a mis vecinos lo más amenamente posible, anécdotas o vivencias como esta que acabo de contarles sobre el Che, a 87 años de su nacimiento. Chao.

17 jun 2015

LA LÍNEA CONTRA EL NAZIFASCISMO (18)



Este trabajo que da continuidad a nuestra serie sobre la caricatura en el mundo, es una síntesis del que con fecha 11 de mayo de 1985 publicamos en el diario GRANMA bajo el título de “La Caricatura contra el fascismo”.
Por su extensión nos limitaremos a reproducir sólo algunos párrafos. En nuestra última entrega “La línea extremista” del pasado mes de mayo, nos detuvimos en acontecimientos ocurridos en Venezuela a fines del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial, donde un presidente con ideas nacionalistas de apellido Castro fue satanizado por las potencias imperiales emergentes con apetencias petroleras. Tras la sangrienta conflagración mundial del año 14, el pangermanismo guerrerista salió derrotado y trajo por consecuencia la formación de agrupaciones revanchistas que bajo le máscara del populismo ofrecían al pueblo teutón utopías basadas en la pureza de la raza, la superioridad científico técnica y el destino manifiesto, con marcado interés en el anticomunismo y el antisemitismo léase judíos y musulmanes:
Su líder: Adolf Hitler.
Su emblema: La Cruz Gamada.
Su gancho: Cada alemán un auto.
Y surgió el famoso escarabajo: VW.
Con esta coyunda introductoria, vayamos al grano, es decir a la copia:
“…Fue en Alemania a fines del siglo pasado (XIX y a principios de este XX) donde la caricatura dio un salto cualitativo mediante la utilización de cierta expresión mucho más simplificada en las páginas de la revista SIMPLICISSIMUS título que respondía precisamente a sus premisas. (…) Su fundador, Thomas Theodor Heine, nacido en 1867, tuvo mucho que ver con este renacimiento de la sátira gráfica en Alemania, durante la llamada época de oro de la caricatura, en tiempos del Emperador Guillermo II. (…) Es bueno señalar que SIMPLICISSIMUS en los momentos de firmarse el Pacto de Munich (1938), servía de modelo a la mayoría de los caricaturistas europeos de la época. Incluso, los artistas satíricos teutones fueron las primeras víctimas de la persecución de las tropas de asalto hitlerianas….) 
Seguidamente planteo en dicho análisis, que George Grosz, uno de los grandes maestros del expresionismo alemán, al igual que John Heartfield y T. Heine, autores de geniales fotomontajes antifascistas tuvieron que ir al exilio. Los tres formaron parte de la Exposición Internacional de la Caricatura y el Humor de Praga, en abril de 1934. Ellos continuaron publicando sus dibujos satíricos en la revista local SIMPLEX junto a los maestros checos del humorismo Frantisek Bidlo, Antonin Pelc y otros.
Admirable artista gráfico de gran talento y formación autodidacta, Bidlo fue también víctima del hostigamiento nazi y muere por su causa a fines de la Segunda Guerra Mundial. Por su parte, Pelc se vio obligado a abandonar su patria a consecuencia de la barbarie de las tropas de ocupación del Tercer Reich. Primero en París y después en Estados Unidos revitalizó su campaña antifascista en la caricatura. 
“…Cientos de artistas satíricos del mundo entero se motivaron con la heroica lucha de los patriotas que en condiciones desventajosas casi siempre, se enfrentaron a las hordas nazis. El hecho de escoger unos pocos obedece a la circunstancia de ser los únicos que pudimos obtener sus respectivas fichas y reproducciones a cuarenta años de esos hechos…”
Recordemos que estamos en el 2015, así que agreguen tres décadas más. Pero continuemos:
“…En dicho artículo escogimos a varios caricaturistas que, dadas sus posiciones revolucionarias, estuvieron más cerca de las llamas de la guerra y las garras de la Gestapo, sin que esto desmerezca la labor ideológica desarrollada por otros muchos artistas igualmente progresistas como el inglés Low, el norteamericano William Gropper, el argentino Lino Palacios, o los cubanos Horacio, Adigio, David y Her Car, entre otros. (…) Otros dibujantes satíricos sufrieron en carne propia sus consecuencias. El excelente polaco Erick Lipinski fue encarcelado en el campo de concentración de Auschwitz en 1940, y el italiano Bruno Cánovas fue enviado a Sudetengebiet, mientras el comunista alemán Herbert Sandberg estuvo prisionero en Buchenwald. (…) Prácticamente la única forma de escapar a la persecución nazi era la emigración o el exilio. Refugiados fueron: El rumano Saul Steinberg en Estados Unidos, el húngaro Víctor Weiss (Vicky) en Inglaterra, y el búlgaro Boris Angeluschev (Fuck), quien primero emigró a Checoeslovaquia y posteriormente a Suiza...”
Para concluir recordemos que la Gran Guerra Patria se libró también por todo el pueblo soviético incluyendo soldados de la pluma y el pincel. Sería pues una imperdonable omisión no destacar aquí la obra de aquellos que tanto en las trincheras del arte combatiente como en las del frente, hicieron morder el polvo de la derrota a las tropas élites del ejército alemán y su ideología cavernaria. Entre ellos nombraremos al artista emérito Boris Efímov, al increíble trío de los Kukriniksy, al estilizado grafismo de Konstantin Rotov y la fuerza expresiva de Ganf, Lisogorsky o Eliséev…”
Estos pocos dibujos que publicamos entre millares que permanecen en archivos de la prensa o en manos de coleccionistas, no han perdido su vigencia a pesar de los años, pues el fascismo sigue al acecho y hay que permanecer alerta Con su talento creador y firmeza, estos veteranos del humorismo combatiente son fuente de optimismo e inspiración para el futuro.

8 jun 2015

ENFERMÉRIDES



Pido disculpas anticipadas a mis juiciosos vecinos por los achaques que venimos padeciendo últimamente, tal vez debido a un prematuro envejecimiento personal o por contagio con otros medios que también recurren a esta nueva pandemia informativa que hemos bautizado hoy como enfermérides o el vicio de enumerar y celebrar acontecimientos a troche y moche, descubriendo a menudo una nueva celebración.
He aquí algunos ejemplos de dicha epidemia: La sección diaria de fechas calendariadas en la última página de GRANMA; o en la página dos de TRIBUNA a comienzo del mes, resumiendo lo que va a pasar durante el mismo; además de las efémerides anticipadas que selecciona BOHEMIA habitualmente en su página 70; por enumerar solo tres de las imprescindibles.
Pero no son las únicas: Otras se nos pegan por la radio o la televisión, y qué decir de aquellas barrabasadas empujadas por ENCARTA durante años y que hoy con igual insistencia nos regala internet, a tal punto de que TELESUR tenga que advertirnos: “Estos no son tuiters, son historias”.
Por nuestra parte el mejor ejemplo lo ofrecimos en la pasada entrega bajo el título “Abril que viene mayo”, donde sintetizamos no pocos acontecimientos ya tratados, pero dignos de repetirse bajo otras aristas.
Lo peor es cuando en el afán de sorprenderlos a ustedes y dar el palo periodístico, nos vamos con la de trapo y metemos el delicado, basados en la supuesta veracidad de algunas lecturas.
He aquí varios gazapos descubiertos:
En julio de 1981, la revista REVOLUCIÓN Y CULTURA, abordó con amplitud el tema de la Iglesia del Espíritu Santo, donde testificaron su fe de bautismo no pocas personalidades de nuestro país en épocas pasadas de esplendor intramuros, entre ellos José de la Luz y Caballero, Antonio Bachiller y Morales, o Moisés Simmons entre otros.
Pero en especial se destaca allí el caso de Francisco Xavier Arango y Parreño, quien aparece con dos fechas asentadas en el libro de inscripciones: 21 de marzo de 1763 y 22 de mayo de 1765. ¿Nació dos años dos meses y un día después de su bautizo o fue al revés?
He aquí otra pregunta que nos repetimos hoy, cuando por necesidad de legalizar cierto documento hemos tenido que hacer una cola mucho más larga para subsanar enmiendas que para oficializarlo. En mis tiempos de linotipista no había tales eufemismos fecales: El subrayado es nuestro y con él pretendemos corregir errores es decir, cierto rechazo surgido últimamente, pues esa equivocación no es ninguna dolencia o enfermedad.
Parecida situación se nos presentó igualmente con la revista BOHEMIA del 22 de marzo de 2002, nada menos que bajo la firma del entrañable colega Juan Sánchez—ya fallecido—y un verdadero maestro de la crítica en las artes plásticas, quien abordara entonces el Centenario del escultor Teodoro Ramos Blanco que sitúa en La Habana, y copio: “…Este año celebramos el centenario del nacimiento de este creador (en La Habana, el 19 de diciembre de 1902...”
Pues bien, en documentos personales del maestro Ramos Blanco archivados en la Galería de Arte que lleva su nombre en la Avenida 20 de Mayo del Cerro, muy cerca del Estadio Latinoamericano, descubrimos que la fecha de su nacimiento no coincide con lo publicado en la revista y puede ser también objeto de investigación. Veamos lo que asentó en el libro de asiento el compañero Delfín Lima Méndez, por entonces director de la galería: (…Teodoro Ramos Blanco nace en La Habana el 23 de mayo de 1902…) O sea ocho meses después de la fecha dada por BOHEMIA, (y fallece el 15 de octubre de 1972…).
Otro caso digno de mencionarse es el de Álvaro de la Iglesia, periodista y escritor nacido en La Coruña, España el 5 de abril de 1859 según datos oficiales, donde se señala que arribó a Cuba casi un niño. Sin embargo en el importante folleto de su autoría ”Cuba para los cubanos” publicado a fines de 1898, declara que había llegado a la Isla hacía 25 años, o sea en 1873. No era por tanto un niño, sino un adolescente de catorce años.
Precisamente de ese “galleguito” quien hizo sus pininos en la prensa de Matanzas hasta que pasó a la capital como redactor de LA DISCUSIÓN y EL MUNDO, volveremos a recurrir en una próxima entrega este mismo mes por, los 500 años de la fundación de San Juan de los Remedios.
En este caso, debido a los interesantes aportes que nos bridara en el relato titulado “Los endemoniados del Cayo” uno de los 109 recogidos en su recordada obra “Tradiciones Completas” que publicó la Editorial Letras Cubanas en 1983, con prólogo de Salvador Bueno.
¡NO SE LO PIERDAN!

WATERLOO Y LA TEORÍA DEL RUMOR



“Tinta fresca”, la leída sección del semanario ORBE editado por PRENSA LATINA, nos reporta el Bicentenario de una de las batallas más nombradas del mundo, que se celebra este 18 de junio en la ciudad belga de Waterloo. El acto central tendrá lugar en un curioso museo subterráneo con muestras audiovisuales del hecho histórico y otras actividades memorables, esperándose una numerosa concurrencia.
Sin ánimo de ensombrecer el acontecimiento—todo lo contrario--recuerdo haber leído en el libro “Geografía Sorprendente” de la Editorial Oriente, 2002, un trabajo del colega Alexis Schlachter titulado “La mentira geográfica de Waterloo”, donde presenta argumentos que me sorprendieron y que, de seguro, ustedes--mis fieles vecinos--también compartirán.
Waterloo es una de las batallas más famosas y divulgadas del mundo por haber marcado no sólo la derrota de Napoleón, sino el comienzo del fin de su Imperio, en la cual hasta el propio Emperador por poco pierde la vida, así que me limito solo a copiar los argumentos que esgrimió Schlachter en su recopilación. Y cito:
“…Waterloo fue el punto desde donde partió la colosal noticia y se trasmitió a Bruselas, primero, y al resto del mundo después. (…) Apliquemos la conocida teoría del rumor e imaginemos la realidad del momento aquel día de junio de 1815. (…) Mensajeros en caballos agotados por el esfuerzo traen la novedad: Napoleón fue derrotado en el Monte San Juan. (…) Luego, de casa en casa va corriendo la noticia, pero con pequeños cambios que comienzan a alterar el mensaje: ¡De Waterloo han llegado mensajeros con la derrota del emperador francés en el Monte San Juan! ¡De Waterloo llega la nueva de la derrota de Napoleón!… ¡Napoleón fue derrotado en Waterloo! Por supuesto que esto no explicaría por si solo lo ocurrido, porque el mismísimo Duque de Hierro—que así llamaban sus contemporáneos a Wellington—aceptó y reflejó en documento oficial dirigido al soberano británico dicha localidad, el pueblecito de Waterloo como eje de la derrota.(…) ¿Qué pudo haber sucedido aquí? Porque el general británico sí sabía lo ocurrido en el Monte San Juan y no en Waterloo. (…) Aquí entra a jugar una suposición que puede ser aceptada o no, pero que debe tenerse en cuenta. --En la geografía universal y particularmente en Europa—existen por lo menos más de 100 localidades llamadas San Juan. En cambio Waterloo hay muy pocos en el mapa terrestre.(…)Entonces, a la hora de fijar para la historia el punto donde Napoleón fue derrotado… ¿No desearía para su victoria un nombre poco usado y no el común, por demás, propio del santoral católico…?
Hasta aquí lo planteado por el colega Schlachter quien se caracterizó por interesantísimas investigaciones de carácter geográfico, las cuales divulgó no sólo en nuestra prensa escrita, sino además en amenas programaciones radiales y televisivas que aún añoramos, como “Geografía sorprendente” de Radio Rebelde y “La otra Geografía” de Cuba-Visión.
Este trabajo va apoyado por una caricatura mía sobre el famoso Emperador francés Napoleón Bonaparte, pero también con un mapa que proporcionó el propio autor del trabajo, donde se sitúan los lugares objeto del comentario.