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7 dic. 2013

PERFECTO NEGATIVO

Aunque el título les parezca contradictorio, no deja de tener su lógica. Si nos remontamos a los tiempos de Caín y Abel, veremos cómo esos hermanos no respetaron ni el mismísimo Paraíso para irse a las manos, también los gemelos Yin y Yan, equilibraron el mundo en el cachumbambé de sus diferencias… Es que los polos se atraen. ¡Hasta en el amor.! No por gusto existe el exotismo. Incluso este blog ¡Ay, vecino! obedece al mismo principio del contraste humorístico entre el gordo y el flaco.
Pero nuestro objetivo no es semántico sino tecnológico. Me refiero a esos maestros del lente y el obturador, cuyos éxitos por lo general surgen a la luz en un cuarto oscuro, sobre todo cuando se logra un negativo perfecto o viceversa.
Siendo apenas un adolescente llegué al periodismo precisamente de la mano del foto-reportero José (Pepe) Agraz. De quien comentáramos en fecha (5-3-2010) La COUBRE: Recuerdo inolvidable.
 Por entonces yo era aprendiz en el taller tipográfico donde se imprimía la revista FOTOS dirigida por el afamado artista del lente. Un buen día, a mediados del siglo pasado él me sorprende haciendo un boceto a lápiz del famoso catcher Fermín Guerra y se ofrece a publicar mis dibujos.
Como era lógico acepté la invitación y a partir de entonces comenzó mi larga odisea de multioficios hasta fines de 1958: De esos primeros intentos copié algunos retratos al carbón de atletas conocidos y curiosidades deportivas para incluirlos en este blog; la serie fue titulada  “CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE… PROFESIONAL” y la publicamos durante gran parte del año 2010.
El triunfo de la Revolución me sorprende ya graduado de periodismo y hecho todo un operario de linotipo en el periódico EL MUNDO. Es entonces que me convierto además, en el primer dibujante de la agencia PRENSA LATINA. En marzo de 1960 paso a caricaturista editorialista del diario sustituyendo al veterano Prohías. Es entonces que definitivamente cambié el taburete del taller por la mesa de dibujo en la redacción del matutino.
Esta larga historia de mis comienzos sólo es una excusa para subrayar los vínculos míos con el arte de la fotografía dentro del periodismo, y entre todos esos colegas, alguien con quien compartí por entonces juveniles sueños en EL MUNDO: Fernando Lezcano Jr. De esa amistad quedó, como simpático legado, la foto trucada que me tomó cierto día en la redacción. He aquí constancia de aquella broma celosamente guardada por más de cincuenta años. Hoy --viernes 16 de noviembre de 2013--mientras redactaba estas notas me sorprende la noticia de su fallecimiento. En recuerdo al inolvidable Lezcanito, me tomo el derecho de darla a conocer.
El fue bueno entre los buenos ases del lente que conocí y con los cuales trabajé durante toda mi vida en la prensa escrita. Excelentes soldados de la noticia gráfica,--humanos al fin y al cabo, ninguno era perfecto, pero sí perfectible.
Tal vez haya una sola excepción: El actual fotógrafo de PALANTE cuyo patronímico así lo certifica--Perfecto Romero Ramírez--nacido en Cabaiguán el 25 de enero de 1936, donde se inició como fotógrafo a los 19 años de edad… Pero dejemos que él mismo cuente su versión: 
“…Fue un golpe de suerte poder realizar mi sueño: Comprar una cámara fotográfica. A no ser por el premio que me saqué en la lotería ello hubiera sido imposible…” 
Cuando la invasión de Camilo y Che a Las Villas, el bisoño Perfecto se sumó en Cabaiguán a la guerrilla. Tuvo el privilegio de presentarse personamente ante el Che. Según nos dice, el encuentro se desarrolló así: 
“…Era por la tardecita. Al solicitar mi incorporación, el Che montado en un taburete, me pregunta: --¿Y tu arma donde está?--Yo no traje--le respondo.--¿Cómo no trajiste? Aquí hay más compañeros que armas. --Pero él se fija en mi cámara y le explico que soy fotógrafo ambulante. Tal vez eso le trajo recuerdos de su similar profesión en Ciudad México poco antes de incorporarse a los expedicionarios del Granma, lo cierto es que, al final me dice: --Quédate, vamos a ver si podemos construir aquí un laboratorio….”A partir de ese momento los acontecimientos se precipitan de forma vertiginosa en la memoria del recluta: El tren blindado, la toma de Fomento y Cabaiguán, rostros trasnochados, hombres cayendo abatidos, cuarteles izando banderas blancas. El heroico Guerrillero de la boina negra y la estrella solitaria son captados una y otra vez en medio de la acción.
El colega recuerda emocionado cuando estuvo en el Escambray y le proponen ir a Yaguajay junto con otros combatientes, para llevarle cierto armamento a Camilo. De esa histórica misión surge la foto del Señor de la Vanguardia que recorrió el mundo, y que ahora a 55 años del suceso, reproducimos para ustedes, gracias a la gentileza de su autor.
Pero dejemos que Perfecto continúe la narración: “…Llegar a La Habana era casi una obsesión; el dedo permanente en el obturador o el gatillo, la caravana de la Libertad con Fidel, el Che instalado en La Cabaña, mi incorporación definitiva a la revista VERDE OLIVO, el riguroso entrenamiento que permitió dominar la fotografía submarina y aérea, el trágico desenlace de Camilo aquel 28 de septiembre de 1959. Nadie daba crédito a la noticia. Partí con un grupo a la búsqueda del Héroe de Yaguajay, recorrimos la Ciénaga de Zapata, en cada lugar la misma pregunta— ¿Usted por casualidad ha visto una avioneta?—Ni rastros. Y la supuesta noticia de su aparición. Salimos volando para allá. Todo era mentira. 
Según nos cuenta el entrevistado, en el fragor del diario combate no era consciente entonces del valor histórico de dichos acontecimientos: La Epopeya del Escambray, la marcha de la Caravana de la Libertad sobre la capital, el enorme privilegio del contacto personal con tantos héroes y mártires de la Patria. Y se reprocha no haber seguido más al Che, ser más agresivo en la fotografía, como lo fue el Guerrillero Heroico en el combate. Pero, de algo se enorgullece: Su disposición, su incondicionalidad y recuerda otra importante misión en su vida: Cubrir el viaje al cosmos de Arnaldo Tamayo y Yuri Romanenko.
Tuvo que permanecer al lado del cosmonauta cubano durante los casi dos años de entrenamiento, hasta que se produjo el despegue del vuelo en la base soviética. Las fotos en colores del lanzamiento las tomó Perfecto Romero, y eso según él, enorgullece pero también conlleva sacrificios. 
“…Yo casi siempre estaba movilizado, no estuve presente en el nacimiento de mis dos hijos. Fui foto-reportero militar por más de 26 años, di cobertura a maniobras de diverso tipo, tuve que captar muchos lanzamientos de cohetes y de cañones. Tienes que sincronizar la mente con el disparo para que ese tiro también sea perfecto…” 
Ese último párrafo me hizo recordar las enseñanzas del maestro Agraz hace casi sesenta años sobre la similar preparación combativa entre el soldado de filas y el foto-reportero. Ambos deben conocer la luz ambiente, saber colocarse ante el objetivo, comprobar el ángulo, la distancia y si hiciera falta, atrincherarse, pues a la hora buena no se puede fallar. Si esta pericia se complementa en el cuarto oscuro, el negativo saldrá como su propio nombre: ¡PERFECTO!
A las medallas obtenidas en el sagrado deber de defender la patria, el colega suma quince exposiciones fotográficas personales, diez en Cuba y las otras repartidas entre Bruselas, México, Italia, Francia y Reino Unido. Sus nueve libros no se quedan atlas, de ellos cinco publicados por editoriales cubanas y cuatro en el extranjero.
Pero un nuevo derrotero de su vida cambia a partir de 1989 cuando pasa a trabajar como fotógrafo en el mensuario humorístico PALANTE, y en este nuevo campo de batalla se siente como en casa. He aquí dos muestras de sus últimas hazañas. En vez de captar combates, o situaciones tensas, incluso mortales, ahora su objetivo es matarnos pero de risa y parece que lo hace bien pues en los últimos años ha ganado tres premios en el concurso de Humor Boyeros (1989, 1991 y 1993), otro en la XI la Bienal Internacional de Humorismo de-San Antonio de los Baños, 1995 y un quinto galardón en el Carnaval de Santiago de Cuba, 2005. Ha obtenido reconocimientos de la FMC, Tránsito, Movimiento Cubano por la Paz y 26 de Julio de la UPEC por fotos humorísticas entre 1973 y 1997. En cuanto a condecoraciones ha recibido once entre 1976 y 1996. Para redondear esta marcha de victoria en victoria, sólo le faltaba a Perfecto un galardón: El Premio Jósé Martí que otorga la Unión de Periodistas de Cuba por la obra de toda la vida, y lo recibió este año.
El caricaturista siempre tiene la ventaja del desquite: Por todas las veces que la cámara indiscreta del colega nos ha fusilado, lo mismo en situaciones circunspectas como ridículas, termino este homenaje a Perfecto con un retrato cómico, que si no me salió PERFECTO tampoco lo considero NEGATIVO.

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