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6 may. 2010

CUBANEANDO EN LA YUMA.

Cuando senté mis 80 años frente al televisor para ver el (los) colosale(s) desfile(s) del Primero de Mayo. Sentí un inmenso orgullo al ver como un multicolor mar de pueblo inundaba la Plaza de la Revolución José Martí, ante la mirada serena pero sonriente del Apóstol, --en primera fila --desde su pedestal de honor. En ese momento me vino a la mente su frase: “¡Los flojos contemplen, los grandes adelante!”.
Aunque presenciaba el espectáculo arrellanado en mi butaca preferida, no me consideraba un ente pasivo. Allí, sobre el asfalto, bajo un calor infernal, con sed implacable, cansancio infinito, y sudor de pueblo, desfilaban mis hijos, mis nietos, mis vecinos, en fin, aquellos que siguen nuestros pasos de jubilado, hoy impedidos físicos por ley de la vida.
En ese momento, mis pensamientos volaron más allá de las 90 millas que nos separan a mil años luz de nuestros vecinos del Norte.
Y a pesar de las perversas campañas mediáticas, los ataques terroristas, el genocidio económico del bloqueo, entre otras barbaridades del civilizado Primer Mundo, les tuve lástima. ¿Por qué?
“Ojalá”, la canción de Silvio vendría en mi ayuda:
--Ojalá que el pueblo trabajador norteamericano pueda algún día compartir esta fiesta, junto a los proletarios uníos de todo el mundo.
Ojalá que su democracia sea menos demagógica, la policía más representativa y menos represiva con los desfiles disidentes, los obreros en paro, y los sindicatos que los representan.
--Ojalá el vecino Barack Obama pueda cambiar todo lo prometido, para disfrutar ese Premio Nobel en paz, que se le ha conferido en usufructo, borrando el estigma de un antecesor tan “pacífico” como Henry Kissinger.
--Ojalá que el suicidio no sea el detonante de campañas satánicas contra otros pueblos, y --sin embargo,-- la vía de escape para tantos marines, enajenados por síndromes postraumáticos en guerras injustas y de rapiña.
--Ojalá que a diez años del regreso del niño Elián,-- un gesto para recordar--. Esto se repita en el caso de nuestros Cinco Héroes injustamente presos en cárceles de alta seguridad en los Estados Unidos…
--Ojalá pudiese seguir mirándome por dentro, pero… El timbre de la puerta me despertó. Era mi hija que regresaba de la marcha combatiente. A petición expresa lo celebramos con un vaso de agua fría, un baño reparador y tirarse a descansar hasta que estuviera listo el almuerzo.
Regresé al butacón de mis telarañas geriátricas heredadas del quehacer periodístico, y volví a cruzar mentalmente el Estrecho de la Florida para seguirle los pasos al “cubaneo” (1) en la Florida:
--Ojalá Estados Unidos no siga copiando lo peor del folclor politiquero
importado por nuestra burguesía parasitaria, más conocido como “choteo” criollo (2).
--Ojalá tuvieran menos “lobbystas” autóctonos en su Congreso,
como si cabildearan en el Capitolio del Prado en tiempos de la “corneta” y la “chambelona” bajo el mote de “bombines” (3)
--Ojalá, Míster W. no hubiera “rapiñado” la Presidencia en el 2000 gracias a los votos espúreos de la Florida, con antecedentes en las “bravas” (4) electorales cubanas previas a 1959.
--Ojalá el pueblo de Honduras no tuviera que sufrir el golpe de Estado de ese gorila modelo 2008 llamado Micheletti, aupado por Estados Unidos y copia al carbón de los “madrugonazos” (5) típicos de Batista.
--Ojalá no padeciéramos todos, la crisis sistémica actual como consecuencia de su neoliberalismo, que condujo a una situación similar a nuestra “menocalista” Danza de los Millones. Recordemos que las “vacas flacas” siguieron a las “vacas gordas”.
--Ojalá, no tuviéramos tanta miseria en el mundo, producto de una globalización que concentró la riqueza en pocas manos internacionalizando el hambre y la pobreza. Provocando que nuestros típicos barrios de indigentes --“La Cueva del Humo” “Las Yaguas” “Llega y Pon”-- se hayan convertido en naciones y hasta continentes enteros.
Pudiéramos seguir poniendo ejemplos de este “choteo criollo” hasta el próximo milenio, pero en aras de la brevedad y por respeto al “respetable” --como se le decía antes al público—, me limitaré a poner un solo ejemplo más:
--Ojalá que la Bolsa de Wall Street no copiase tanto a la bolsa negra del cubaneo típico; que los fondos yanquis del Producto Interno Bruto no se convirtieran para los “vivos” en ganancias netas; que el dinero reciclado por la Reserva Federal no hubiese servido para el salvataje del naufragio a la nave empresarial y ahogar al contribuyente. Si todo esto no es un colosal “chivo” (6) al estilo de “La Política Cómica”, que venga Torriente a desmentirlo.
(1) CUBANEO: Marinello en “Guacalito de cubanismos” explica muy bien el significado del verbo cubanear, para nosotros, nada honrado vocablo… Cubanear una cuestión quiere decir, apartarla del rigor de la sanción merecida, no llevar las cosas a sus extremos… No pocos males ha irrogado a la república el constante cubaneo de cuestiones fundamentales y La despreocupación política…
(2) CHOTEO: Burla de palabra…Poner en ridículo, mofarse de una persona, así reza el diccionario de la Academia de la Lengua, dando el vocablo como cubanismo…
(3) BOMBINES: Bomba es voz conga que significa podrido, descompuesto…En Cuba tiene otras acepciones populares; (chistera, fanal, peseta)…Al sombrero de copa alta, trebejo que ha motivado chanzas desde su aparición primera, se le llamó en Cuba bomba…
(De aquí parte el diminutivo que nos ocupa).
(4) BRAVA: Imposición por la fuerza corporal o las circunstancias. Ej. “Le dieron una brava y renunció”.
(5) MADRUGONAZOS: El acto de madrugar, en el sentido de anticiparse a otro o a algo en alguna empresa o circunstancia, según se entendía antaño en España…En esta acepción es común en Cuba, preferiblemente tratándose de una mala acción… Hoy el madrugón perdura en Cuba pero se ha perdido en España…
(6) CHIVO: Modo adverbial (de chivo), lo mismo que decir de contrabando, de tapadillo, clandestinamente… Ej. “Nunca falta quien entre de chivo en el teatro”…
Tomado de “Nuevo Catauro de cubanismos” por Fernando Ortiz. - Editorial de Ciencias Sociales, 1974.

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