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30 dic. 2010

EN POCAS PALABRAS.

LLUEVE SOBRE MOJADO.

A mediados del pasado mes de diciembre y procedente de la Cumbre de Cancún sobre el Cambio Climático, arribó a Cuba por segunda ocasión, el presidente de la República de Kiribati, Sr. Anote Tong. El dignatario de esa diminuta isla de la Micronesia, venía sensiblemente insatisfecho por el resultado de la convención al no llegarse a ningún acuerdo vinculante debido a la presión de los Estados Unidos y otros países altamente desarrollados.

En las conversaciones que tuvo con las autoridades cubanas, donde se firmaron acuerdos entre ambas partes, aseguró que el asunto trata de uno de los desafíos más importantes que enfrenta la humanidad en estos momentos, pero más aún para los pequeños estados insulares. A continuación agregó:

“Sobre todo, se trata de la supervivencia misma, por los cambios en cuanto al aumento del nivel del mar, y las inundaciones…Nuestras islas son pequeñas y a veces están a solo dos metros por encima del nivel del mar, o sea, que cualquier cambio del patrón climático tendría un efecto terrible para la población y para las posibilidades de desarrollo…”

Este acontecimiento me remite a una de las primeras crónicas que publicamos en este blog con fecha 29 de diciembre de 2008, http://ay-vecino.blogspot.com/2008/12/cantos-de-sirenas-en-las-islas-del.html por lo que me limito a ofrecerles a nuestros pacíficos vecinos una caricatura de actualidad sobre el tema, e invitarlos a que amplíen la información con la lectura del referido trabajo. http://www.cop17durban.com/Pages/default.aspx


EL CAMBIO NECESARIO.

Mr. W. Sin contar los bienes patrimoniales legados por su familia, heredó 651 mil millones de dólares del gobierno demócrata de Bill Clinton, y dejó el poder con un déficit de 454 mil 800 millones. Es decir: En ocho años derrochó un millón de millones más 115,800 dólares en una pesadilla salida del bolsillo de los contribuyentes. El sueño americano necesitaba de UN CAMBIO.

Mr. W. Como buen neoconservador, apoyó a ultranza una globalización neoliberal, enriqueciendo sin control alguno a bancos e instituciones especulativas que se declararon en quiebra y él, --magnánimo con el dinero ajeno,-- solicitó un salvataje multimillonario. Los contribuyentes de ahora y los futuros deudores de este colosal préstamo estatal esperaban UN CAMBIO.

Mr. W. Utilizó la excusa del atentado a las Torres Gemelas de Nueva York para amenazar a sesenta o más oscuros rincones del mundo presuntamente sostenedores del terrorismo. Por suerte nada más que atacó a dos de ellos, y su guerra preventiva se ha convertido en un callejón sin salida, amenazando a otros países asiáticos.. Los muertos de uno y otro bando siguen reclamando UN CAMBIO.

Mr. W. No sólo permitió crear prisiones fantasmas en varios países lejanos, y hasta en barcos de la Marina de Guerra, sino que ordenó vuelos ilegales para trasladar a presuntos terroristas y someterlos a crueles torturas en esos limbos jurídicos. Los reclusos en la ilegal Base de Guantánamo esperan ansiosos UN CAMBIO.

Mr. W. Reforzó el cruel bloqueo a Cuba que durante décadas sostuvo el gobierno de los Estados Unidos. Las Leyes Torricelli y Helms-Burton quedaron chiquitas con el llamado Plan Bush para la transición pacífica hacia la democracia, que contiene un capítulo secreto y nada pacífico, ya se sabe con qué macabros fines. Las víctimas de este genocidio aún vigente exigen en el presente UN CAMBIO.

Mr. W. Mintió una y otra vez en el caso de las armas de destrucción masiva en poder de Irak; enfatizando el vínculo entre Sadam Hussein y Bin Laden; con el presunto fin de dicha guerra, se apareció disfrazado de piloto en un portaviones de la Marina; y más tarde, al darle asilo a un connotado terrorista como si fuera un indocumentado que cruzaba inocentemente la frontera con México, cuando se sabía que entró por Miami a bordo del Santrina; o al acusar de espías en un juicio político a Cinco Héroes Cubanos inocentes y mantenerlos en cárceles de alta seguridad del Imperio. Por tantas injusticias, la justicia exigía UN CAMBIO

Mr. W. Embriagado de joven por la riqueza petrolera familiar, se dedicó a la bebida y a la por beber, convirtiéndose en un borracho consuetudinario. No pocos sustos pasó por ligar la bebida con el timón, y no tomar consejos ni precauciones. De adulto renegó del Dios Baco de dientes para afuera, y suplió su antigua adicción por un fanatismo postizo. El converso trocó su delirium tremens por ilusorios diálogos con el otro Dios: El que todo lo ve. Demostrando que no hay nada más parecido a un borracho que un fanático: Los alcohólicos, y los abstemios; los creyentes y los ateos ruegan por UN CAMBIO.

Mr. W. Fogoso anticomunista, al desaparecer la Unión Soviética tras la Guerra Fría, inventó nuevos enemigos de ahí su llamada guerra antiterrorista, caldeando los ánimos en el ya encendido Medio Oriente por la llama sionista. El piromaniático presidente, falto de combustibles fósiles amenazó a otros pueblos con el fuego eterno, encendió la candela del separatismo kosovar e intentó lo mismo en Osetia del Sur dando lugar al enfriamiento de las relaciones con Rusia. Todo este provocativo y artificial incendio se suma al natural provocado por el efecto invernadero y el calentamiento global. Todos los condenados a arder en este holocausto de la especie humana esperan UN CAMBIO.

Mr. W, fue, es y será, el presidente más impopular en toda la historia de los Estados Unidos. Bajo protesta de Rico Mac Pato y los sobrinos de Donald, renegó del Tío Sam cuando declaró a los cubanos que primos, tíos y sobrinos no eran familia. Sus errores políticos, bélicos y económicos han sumido al Imperio en una crisis de colosales transformaciones. A la debacle hipotecaria siguió la especulativa; la crisis petrolera nos llevó a la alimentaria de la mano del etanol; la bancaria empujó al abismo a la monetaria y provocó la caída del dólar. Continúa con la crisis automovilística, del bajo consumo, del desempleo, etc., etc. A todo esto nos ha conducido el capitalismo salvaje. No hay regla sin excepción y llegado a este extremo, tal vez sea demasiado tarde lo prometido por su sucesor. Ha pasado un buen tiempo y no se ve por ningun lado el cambio tan añorado y publicitado por la opción demócrata de Obama: En vez de UN CAMBIO de gobierno, lo que hace falta es UN CAMBIO del sistema.

De enero a enero en igual atolladero.

Estimados y pacientes vecinos:

Estoy sumamente agradecido por vuestra constancia y fidelidad a este modesto blog, pero uno se cansa:

Al revisar la lista de materiales publicados hace exactamente un año, choco con una triste realidad, porque el cuartito está igualito.

Selecciono y recomiendo leer de nuevo estos trabajos publicados en diciembre-enero del año pasado bajo el título de:

1) El otro Plan Marshall. http://ay-vecino.blogspot.com/2010/01/el-otro-plan-marshall.html

2) El cambio necesario. http://ay-vecino.blogspot.com/2009/01/la-herencia-que-le-deja-bush-obama.html

3) La última paradoja terrorista. http://ay-vecino.blogspot.com/2010/01/la-ultima-paradoja-terrorista.html

Si no creen lo que les digo, búsquenlos y se convencerán de que estamos arando en el mar.

La votación este año en la ONU sobre el bloqueo a Cuba, no sufrió variación.

El cambio político prometido por Barack Obama resultó lo más parecido al de Mr. W.

La última paradoja terrorista no es tal: Como una pelota, pica y se extiende.

¿Y de Haití? …Bien, gracias.

Lo de Cancún, fue como el Can Can francés: Un musical más.

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